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Full text of "Libro amarillo de la República de Venezuela presentado al Congreso Nacional ..."

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HARVARD LAW LIBRARY 



OCT 5 1933 



• 1 



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3 (-■ 



EL 



LIBRO AMARILLO 



DE LOS 



34 



ESTOS 1IB0S DI VIRUELA 



PRESENTADO AL CONGRESO NACIONAL EN SUS SESIONES DE 1897 



POR TTTi CU. U UJUDJiJSTO 



MINISTRO DE BEUCIONES EXTERIORES 



*^#* 




» - o - 



CARACAS 



tipografía universal 



1897 



OCT 5 1933 



■~ 1 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 





"¿utfammoá 





De nuevo y por virtud de la honrosa confianza que me 
dispensa el Señor Presidente de la República, vengo á cumplir 
la noble obligación de exponeros la labor anual del Ministerio 
de Relaciones Exteriores. En el tiempo transcurrido desde vues- 
tras sesiones últimas han sido, como veréis, de naturaleza sin- 
gularmente desemejante y complexa los asuntos estudiados por 
el Departamento de mi cargo. Al presentároslos ahora para 
su inapelable, consideración, solicito vuestra superior benevolen- 
cia, aun cuando pudiera alentarme desde luego la esperanza de 
que en 'el curso del relato hayáis de descubrir el irrevocable 
y cumplido propósito de mirar á la guarda estricta de la Ley 
y al decoroso mantenimiento de los fueros nacionales. 






Dirección de Derecho Público Exterior 



INGLATERRA 



(cuestión de límites en guayana) 



S.T!S ón ¡nves,i ' Cuando os rendí cuenta de los actos de este 

gauora. 

Departamento que correspondieron al año de 1895, 
el grave asunto de la frontera de Guayana aca- 
baba de cobrar una fase por extremo consoladora. 
La disputa con la Gran Bretaña . era objeto de 
maduro examen en la ciudad de Washington por 
una Comisión especial, que á la respetabilidad de 
su origen unía la circunstancia de haberse consti- 
tuido con personas de probada suficiencia en los 
diversos ramos de la Justicia y la de hallarse en- 
cargada de determinar la línea divisoria de los 
territorios en litigio conforme al concepto del de- 
recho y á la indefectible luz de la razón y, de la 
verdad. El trabajo encomendado al Cuerpo elegi- 
do por el Excelentísimo Señor Presidente de la 
República del Norte, revestía doble valer é im- 
portancia, pues además de discernir, tras la sesuda 
diversificación de hechos históricos, los títulos de 
cada parte y la naturaleza peculiar de cada uno 
de ellos, iba á confirmar con el prestigio de un 
Gran Pueblo el principio de que en toda contro- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR VII 

versia humana vale más atemperarse á las condi- 
ciones nacidas del pacífico estudio de las cosas, 
que librar á procedimientos de fuerza la sanción 
del propósito á cuya efectividad respectivamente 
aspiran los actores en la contienda. 

* * 

Alcanzada así, de modo eficaz y decoroso, la 
mediación de los- Estados Unidos, quedaba Vene* 
zuela en aptitud de defender por sí misma sus 
derechos, sin el más leve menoscabo de su inde- 
pendencia y soberanía, una vez que la Comisión 
debía obrar libremente con severidad y justicia, 
atenta sólo á la validez de las pruebas que hubie- 
ran de presentársele en el curso de la investiga- 
ción. El empeño puesto entonces por este Minis- 
terio en aumentar lo más posible el caudal de dQ¿ 
cumentos y cartas geográficas reunido en los años 
precedentes, dio margen á la designación de comisio- 
nados especiales para solicitar cuanto se guardase, 
aplicable al objeto, en determinados archivos del 
exterior. 

La Haya y Amsterdam tenían para nuestro 
objeto la peculiaridad de poseer la documentación 
más íntimamente relacionada con los primitivos 
actos jurisdiccionales de Holanda en territorio gua- 
yanés; y si bien ya el Gobierno había repetidamen- 
te demostrado el alcance de ellos y deducido Su 
ineficacia para vulnerar los derechos de la Repú- 
blica, convenía de todas suertes inquirir la existen- 
cia de nuevas pruebas en los centros mismos de 
donde la parte contraria pretendía sacar sus mejo- 
res argumentos contra Venezuela. A ésto obedeció 
el envío de una Legación de Primera Clase á la 
Corte Neerlandesa, acto con el cual coincidió el 



Solicitación de 
documentos. 



v VUI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



arribo allí de varios Delegados especiales de la 
Comisión dé los Estados Unidos, que visitaron á 
la par de los Agentes Venezolanos los Archivos y 
Bibliotecas Reales, con resultado de que será sin 
duda valiosa prenda un informe rendido por el Pro- 
fesor George Lincoln Burr, á quien cupo, como apa- 
rece de lo indagado hasta el presente,* parte muy 
laboriosa en el trabajo allí ejecutado. 

La Legación Venezolana en La Haya envió á 
este Despacho tres Memorias, una de ellas bas- 
tante extensa, con antecedentes varios en orden á 
determinados puntos y con la transcripción de do- 
cumentos comprobatorios de muchos hechos y cir- 
cunstancias favorables. 

En El Vaticano se acreditó oficialmente á una 
persona á fin de facilitarle el acceso á los varios 
archivos que allí se custodian, sobre todo á los que 
conservan datos referentes á la erección de Sedes 
en América y noticias fidedignas respecto de los tra- 
bajos de evangeüzación acabados por los misionarios. 

Los archivos de España, singularmente el de 
Indias de Sevilla, requerían para su pronto y con- 
veniente registro una acción constante y especial. 
El empleado á quien se encomendó el examen del 
ya citado, fué investido de carácter consular como 
garantía ele mayor facilidad para el desempeño de 
su tarea. Más tarde fué nombrado otro con el 
encargo de buscar documentos en otras ciudades del 
Reino y extender su solicitud á los demás lugares 
de Europa que, como París y Bruselas, pudieran 
guardar en sus antiguas Bibliotecas obras ó mapas 
capaces de dar nueva luz en cuanto á ciertos puntos 
de la controversia. 

De la indispensable investigación en los archivos 






EXPOSICIÓN PRELIMINAR IX 



de Colombia pareció lo más conveniente encargar 
al Enviado Extraordinario y Ministro Plenipoten- 
ciario en aquella República. 

A San Juan de Puerto Rico y á la capital de 
la Nación Dominicana, se dirigió en los comienzos 
del año otro -de los Agentes Venezolanos, al cual 
se ordenó luego pasar á Paramaribo donde, según 
se presumía con justificada razón, habrían de hallar- 
se expedientes relativos á la antigua administración 
de las Colonias Neerlandesas. 

Juzgóse luego de necesidad traer á Caracas 
todos los documentos y legajos de correspondencia 
pertenecientes á las extinguidas Legaciones de Ve- 
nezuela en Inglaterra y Francia, así por contarse 
entre ellos algunas de las pruebas que se exhibieron 
en los primeros tiempos de la disputa y aun en las 
épocas subsiguientes, como por haberse reservado 
allí la mayor parte de las notas originales emanadas 
del Gabinete Británico en su correspondencia con 
los Agentes Diplomáticos de la República, y ser 
conveniente tenerlas á la mano para el caso de re- 
querirse cualquier formal autenticación. El - comisio- 
nado que desempeñó este encargo fué también por- 
tador de varias obras de interés histórico y geográfi- 
co, ricas de referencias é informes asertivos en lo 
tocante á yarios hechos invocados por Venezuela. 

Entre tanto en la misma Colonia de Demerara, 
por encargo especial de este Ministerio, se sacaban 
importantes compulsas de actos oficiales ejercidos por 
las Autoridades Británicas en años anteriores al co- 
mienzo de la disputa, y de los cuales resulta por 
manera inequívoca que nunca tuvo la Corona por 

suyos los territorios ubicados más acá del Pomarón. 
ii 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



La diligencia que por tal respecto desplegó nuestro 
Cónsul en Georgetown fué tan positiva en sus 
efectos, que bien pronto pudo el Gobierno confirmar 
de nuevo y con hechos realizados por los mismos 
Agentes de Su Majestad, la razón que asiste á Ve- 
nezuela para aducir como buenos sus títulos en el 
litigio, con la convicción y perseverancia que viene 
mostrando hasta ahora. Con efecto : disposiciones 
relativas al orden militar ; reglas destinadas al mejor 
servicio en ciertos ramos de la Administración ; el 
resultado oficial de varios Censos de la Colonia ; di- 
versas declaraciones de los Magistrados Británicos ; 
todo lo recibido de allí contribuyó al provechoso au- 
mento de la serie de pruebas ya acumulada en Ca- 
racas, y dio lugar á nuevas reflexiones en cuanto al 
cambio de aspecto ofrecido varias veces por las as- 
piraciones de la otra parte litigante. 

En la capital de la misma Guayana Británica 
halló otro comisionado del Gobierno de la Repúbli- 
ca una importante colección de obras históricas y un 
crecido número de mapas y de manuscritos, que re- 
sultaron de sumo provecho para los trabajos llevados 
á cabo en el año último y para los que se siguen 
con la mira de quilatar # de cada día nuestros dere- 
chos territoriales. 

Con los demás Agentes ha mantenido y mantiene 
constante correspondencia sobre la cuestión de límites 
el Ministerio de Relaciones Exteriores, y apenas si 
discurren días sin que se obtengan de ellos, bien 
informes circunstanciados acerca de la existencia en 
otros Archivos de mapas ó papeles á propósito para 
los fines del Gobierno, bien documentos y libros 
dignos de examen cuidadoso por los antecedentes 
que registran y las relaciones que contienen. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XI 

Hace poco se designó á un antiguo servidor de 
la República, conocedor de la Isla de Cuba por haber 
vivido en ella largo tiempo, para solicitar en los 
diversos Departamentos de la" Capitanía General y del 
Obispado de la Habana, expedientes que digan re- 
lación al dominio político de España en las regiones 
de la Costa Firme hasta la primera década de esta 
centuria. Comenzada apenas la investigación, falle- 
ció el comisionado, con lo cual hubo de transferirse 
el encargo al Cónsul de Venezuela en la misma ca- 
pital de la Grande Antilla. Para facilitar el cum- 
plimiento de la comisión obtuvo este Despacho, 
por el respetable intermedio del Ministro de Su Ma- 
jestad Católica en Caracas, permiso especial y amplio 
de la respectiva Autoridad Superior. 

El Cónsul General en Londres, nombrado re- 
cientemente, tiene el encargo de solicitar documen : 
tos y datos en los archivos principales del Reino 
Unido ; y el Cónsul ad honorem en Belén del Para, 
ciudad ésta de los Estados Unidos del Brasil que 
posee una Biblioteca copiosa en manuscritos de la 
primera época colonial, aceptó ya de muy buen 
grado la comisión de inquirir lo que convenga ob- 
tener de allí para reforzar más todavía en la cuestión 
con la Gran Bretaña los títulos históricos de Ve- 
nezuela. 

m 

Entre los demás individuos del Cuerpo Consular 
Venezolano que se empeñan por colaborar á los pro 
pósitos del Gobierno en lo que toca al asunto de los 
límites, merecen mención honorífica los que ejercen 
el cargo en Amsterdam y en Cardiff, y el Vicecónsul 
en la capital del Reino de Italia. 

Fruto de la tenaz labor llevada á cabo con el 
auxilio de la mayor parte de los empleados antedi- 



XII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

chos, vino á ser el cúmulo de expedientes y mapas 
agregados á la lista poseída de antes por el Minis- 
terio de Relaciones Exteriores ; agregación tras la 
cual pudo la Comisión' Venezolana nombrada á los 
comienzos del año anterior con el objeto de que os 
di oportuno conocimiento, entrar en la patriótica 
tarea de disponer las diversas partes de la documen- 
tación de modo encaminado á facilitar su estudio. (*) 
Una vez separado por ella misma lo inconducente, 
fué enviada á los Estados Unidos la parte principal 
de lo acopiado hasta el promedio del año anterior; 
y en cuanto á los informes, catálogos, periódicos y 
croquis remitidos por algunos de los Agentes espe- 
ciales y que no constituían pruebas directas, se re- 
solvió dejarlos en poder de la Comisión de Venezuela 
para aprovecharlos subsidiariamente, de acuerdo con 
este Despacho, en los trabajos que hubiere de exigir 
más tarde la propia controversia de límites. 

Legaciones á las £T n medio de la ansiedad ocasionada á princi- 

demás Repúblicas * 

de América. p¡ os ¿ G \ a fi p 0r j os incidentes ocurridos con relación 

á este grave asunto, juzgó oportuno el Gobierno reforzar 
con un nuevo acto de fraternidad política el lazo 

m 

de afecto que une á Venezuela con las demás Repú- 
blicas de su propio origen, para lo cual creyó 
sobradamente propicia la expectación en que puso 
á todo el orbe culto el elocuente Mensaje del 
Excelentísimo Señor Cleveland acerca de la antigua 
controversia de los límites de Guayana. El es- 
tablecimiento de Legaciones de primera categoría 
en todos los demás Países del Hemiferio donde á la 
sazón no hubiera representación de la República, 

(*) Componen esta Comisión los señores Doctor Rafael Seijas, que la 
preside. Doctor Laureano Villanueva, Doctor Julián Viso y Marco— Antonio 
Salu/./o. — El Oficial Mayor de ella es el Señor lleraclio Martín de la Guardia. 



j 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XÍIÍ 



obedeció á ese designio; y en él entró también 
la idea de reunir un nuevo Congreso Americano, 
que abarcase en sus labores amplio radio de acción, 
y atendiese preferentemente á los problemas relacio- 
nados con el sosiego de todos estos pueblos, des- 
de el punto de vista de la integridad territorial. 

La idea de enviar á las Naciones hermanas esos 
emisarios de afecto, en momentos en que podían 
sobrevenir sucesos de seria trascendencia para Ve- 
nezuela y para todo el Hemiferio Americano, no 
llegó á realizarse sino en parte, por motivo del rum- 
bo pacífico que poco después comenzó á tomar la 
disputa con la Gran Bretaña, causa primaria de 
aquella peligrosa situación. 

En Colombia y en los Países de la América 
Central tenía ya Venezuela Agentes Diplomáticos. 
Al iniciarse el pensamiento antedicho envió uno á 
las Repúblicas del Ecuador, Perú y Bolivia y acre- 
ditó otro en la de los Estados Unidos del Brasil 
Estos dos partieron á ejercer sus funciones, si bien 
el primero, por virtud de las instrucciones que ulte- 
riormente se le comunicaron, no pasó de Lima, adonde 
llegó al expirar agosto después de haber permane- 
cido algún tiempo en la Capital del Ecuador. 

Ni á México, ni á Chile, ni á la República 
Argentina, * ni á las del Atlántico Meridional, co- 
mo tampoco á las dos del mar de las Antillas, 
Haití y la Dominicana, llegaron á ir las Legaciones 
aquí preparadas al efecto. El sesgo que los he- 
chos siguieron determinó la suspensión de ellas y 
el desistimiento del objeto que su envío represen-* 
taba. Mas, como no era poco el bien que para 
los intereses de la pa^ general debía derivarse de 
esa especie de mensaje de Venezuela á los pueblos 



XIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

que con ella compartieron en la primera edad del 
siglo toda una serie de sacrificios y de glorias, 
provechoso es hacer constar la fe que puso el 
Presidente de la República en esa medida diplomá- 
tica, y el valor que de antemano atribuyó al con- 
curso moral de los Países hermanos, en los mo- 
mentos mismos en que la Gran Patria de Washington 
y de Monroe volvía por los fueros territoriales de 
estos "Estados Independientes. 

* . 
Memorándum del Antes de hacerse cargo en lleno de lo que 

25 de marzo. ° * 

al Gobierno incumbía en la exposición de los títulos 
de la República ante el Cuerpo investigador nom- 
brado por el Excelentísimo Señor Cleveland, creyó 
necesario este Ministerio definir conforme á derecho 
algunos puntos de la controversia de límites, respec- 
to de los cuales se había producido el Primer Secre- 
tario de Estado de Su Majestad Británica con criterio 
extremadamente opuesto á Venezuela, en una de las co- 
nocidas notas á Sir Julián Pauncefote fechas á 26 de 
noviembre de 1895. El medio excogitado fué un 
Memorándum, dirigido con una comunicación espe- 
cial al Excelentísimo Señor Olney, á quien el Emba- 
jador de Su Majestad había pasado copia del escrito 
del Marqués de Salisbury como respuesta á la exposi- 
ción del Departamento de Estado de la República del 
Norte en que se abogaba por el arreglo decoroso 
de la diferencia con Venezuela. 

El Documento de que aquí se trata es el primero 
de los que figuran después de esta Exposición. (Serie 
A-a). Su plan abarca los principales antecedentes 
históricos y políticos de la adquisición y posesión del 
territorio guayanés por España, y muchos particulares 
de la controversia con los sucesores de ella, desde 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XV 

las instrucciones que en 1822 se dieron al Agente 
de Colombia en Londres para presentar un proyecto 
de tratado con artículos sobre límites, hasta la más 
reciente protesta de Venezuela contra los actos de 
jurisdicción ejercidos por autoridades inglesas sobre 
la zona reclamada. Los conceptos negativos de Lord 
Salisbury en cuanto á varios de los hechos y docu- 
mentos que han servido de legítima base á la República 
para determinar durante el litigio el radio jurisdic- 
cional de las antiguas autoridades españolas en Guayana, 
tenían que confutarse abiertamente, y asimismo con- 
venía definir conforme á principios esencialmente jurí- 
dicos el criterio verdadero respecto de la posesión 
y de la prescripción adquisitiva, ya que el Alto Ma- 
gistrado Británico en la nota destinada á contestar 
al Excelentísimo Señor Olney, había ido hasta querer 
deducir derechos indiscutibles del mero establecí- 
miento de subditos de Su Majestad en determinados 
lugares y territorios. 

Las ideas expuestas y las autoridades invoca- 
das con tal motivo en el Memorándum del Ministerio 
de mi cargo, no fueron á buscarse en obras de 
dudoso crédito ó de escasa aceptación, contentivas 
de doctrinas de derecho caídas en desuetud ó en 
olvido, sino en libros debidos á calificados publicistas, 
algunos de ellos mayores de toda excepción, como 
Roberto PhillimoVe y Eugenio Ortolan, el primero 
Abogado Consultor de la Corona Británica, y el 
segundo Diserto Jurisconsulto, Agregado al Minis- 
terio de Negocios Extranjeros de Francia. 

La manera como hubo de tratarse la cuestión 
en el Documento referido, á causa de la forma 
empleada por el Marqués de Salisbury para la 
exposición de sus asertos al señor Olney, hizo de él 






XVI 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



uno como principio . de Alegato, presentado anti- 
cipadamente por la República para ilustrar en al- 
gunos puntos la materia que había de considerar 
principalmente en sus^ trabajos la Comisión nombrada 
en Washington por virtud del acto del Congreso de 21 
de diciembre de 1895. Y como en el Memorándum 
se volvía por los derechos de Venezuela del modo 
sintético y sencillo que requieren los escritos de ése 
linaje cuando no van destinados directa y exclusi- 
vamente á esclarecer circunstancias y á comprobar 
títulos ante un Cuerpo Judiciario constituido en to- 
da regla, sino á demostrar la verdad de las cosas 
y sus accidentes naturales, se creyó oportuno pro- 
mover la circulación de él en todas las esferas 
políticas del País y de los Estados Unidos, y en las 
demás Repúblicas de América, con la mira de 
popularizar el criterio del Gobierno en cuanto á la 
nueva fase jurídica que en algunas de las partes 
de la nota de Lord Salisbury se pretendía dar á la 
disputa de las Guayanas. 



* 



Trabajos d« la Co- 
misión Venezola- 
na é Informes del 
Abogado y de! 
Agente de la Re- 
pública en 1 >s Es- 
tados Unidos. 



Constituido entre tanto el Cuerpo investigador 
nombrado por el Excelentísimo Señor Cleveland, 
abrió su estudio é insinuó cortésmente á cada par- 
te la conveniencia de nombrar un Comisionado 
que allí la representase y atendiese al mismo tiem- 
po, en el curso de los trabajos, á la necesidad de 
evacuar informes ó de exponer datos confirmatorios 
acerca de algunas de las pruebas que pudiesen exi- 
girlo. El Gobierno designó al punto un Agente 
especial con tal objeto, á quien desde entonces tocó 
ir recibiendo de la Legación Venezolana las compul- 
sas, libros y mapas remitidos de Caracas como 
elementos determinativos del derecho de Venezuela 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XVII 



desde el punto de vista histórico, geográfico y político. 
La relación de lo enviado al Representante de la 
República en Washington y transferido luego á la 
Comisión por- medio del Agente de la República, 
la hallaréis bajo las letras (b) y (c) de la primera 
serie ya citada. 

Más tarde tuvo que ordenar el Gobierno la 
versión al inglés y la publicación en tres volúme- 
nes de todos los documentos extraídos de los ar- 
chivos españoles, supuesta la facilidad que ello ha- 
bía de prestar á los individuos de la Comisión para 
el examen de esa parte de las pruebas, una de las 
más concluyentes y de más incontestable legitimi- 
dad. El Agente Venezolano ante la Comisión re- 
ferida, persona muy versada en las arduas materias 
del derecho, se ocupaba á la par en la redacción 
de algunos opúsculos, ora para dar mayor luz res- 
pecto de varios particulares del litigio y acerca 
del origen de ciertos documentos, ora . para negar 
con buena copia de razones la eficiencia de las 
pruebas que comenzó á publicar la Gran Bretaña. 

Consistieron éstas al principio en un sólo Libro, 
presentado al Parlamento Británico de orden de Su 
Majestad, con una exposición de los pretensos de- 
rechos de la Corona sobre los territorios en litigio, 
y un cuerpo de documentos donde apareció toda la 
correspondencia seguida en el .curso de la disputa, 
varios informes de Sir Roberto Schomburgk, diversas 
comunicaciones de Gobernadores y otros empleados 
coloniales, y algunos documentos de archivos españo- 
les, pero sin nota alguna como comprobante de su 
autenticidad. Yerros y omisiones de importancia se 

notaron desde luego en la edición británica, lo que 
III 



XVIII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

dio lugar á la publicación de otro Libro Azul, el 
segundo, destinado á subsanarlos ó corregirlos en 
parte. 

En presencia del que ya pudiera considerarse 
como Alegato de Inglaterra, comprendió el Gobier- 
no que á Venezuela le correspondía probar la alte- 
za de sus derechos en un cuerpo de doctrina ju- 
rídica, donde al propio tiempo quedasen refutados 
todos los argumentos del primer Libro Azul y de 
manifiesto la condición positiva de las pruebas por 
ella sometidas al examen de la Comisión investí- 
gadora. 

Dos conveniencias era necesario consultar al po- 
ner por obra la contestación al Alegato del Gobier- 
no inglés: la de presentar todas las circunstancias 
del asunto en íntima conformidad con el criterio 
del Poder Ejecutivo, ó sea en perfecta relación con 
el concepto formado de antiguo en la República en 
cuanto á la naturaleza de la controversia, y la de 
observar en lo posible, para la exposición de los 
hechos al Cuerpo extranjero encargado de estudiar- 
los, las fórmulas consideradas siempre como peculia- 
res de cada lugar ó de cada país, fórmulas que en 
ciertos órdenes de la vida contribuyen al mejor 
éxito si se buscan con acierto ó se emplean con 
oportunidad. Era, por tanto, conveniente agregar al 
trabajo hecho en Venezuela, un informe redactado 
por un jurista de* los Estados Unidos. En la ge- 
neración de las ideas sobrevienen razonamientos y 
doctrinas que el espíritu aprecia ó interpreta según 
los medios locales de que se sirve el que los enun- 
cia, ó los recursos de momento á que apela para 
hacerlos más valederos y aceptables. Aunque la 
verdad es una, son varios los arbitrios de que el 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XIX 



entendimiento se vale para demostrarla, y en la 
atemperación de ellos á los efectos de tiempo y 
de lugar que en cada acto de la existencia se ha- 
cen sentir con irresistible influjo, estriba no pocas 
veces la eficacia de un argumento ó la consis- 
tencia y poder de una opinión convencedora. De 
ahí que con ser uno mismo el propósito final, sean 
distintos entre sí los trámites observados por los 
países cultos para la aplicación de la ley en el 
ramo de la Justicia; y de ahí también que se di- 
versifique día por día entre los pueblos la manera 
de defender ciertos puntos de derecho, aun cuando 
en su naturaleza esencial se ofrezcan del mismo 
modo á los ojos de cuantos sesudamente los con- 
sideran y examinan. 

Para el Alegato que se debía redactar en Ca- 
racas, contaba el Gobierno con la colaboración 
ilustrada y patriótica de los cuatro ciudadanos cons- 
tituidos desde el mes de enero de 1896 en Comi- 
sión clasificadora de los documentos relativos á los 
límites de Guayana. A ellos se cometió desde luego la 
tarea de escribir la refutación del primer Libro Azul, 
con razones deducidas, en parte, de las pruebas ya en- 
viadas á los Estados Unidos, y en conformidad con los 
principios sostenidos por Venezuela en todos los docu- 
mentos dados á luz en los años últimos con re- 
ferencia á la materia. Imposible era confiar el 
encargo á manos más expertas. Se trataba de per- 
sonas encanecidas en los severos hábitos del estu- 
dio, de competencia especial para el objeto, y pre- 
sididas en sus labores por el respetable decano de 
nuestra diplomacia, varón amaestrado en asuntos de 
ese linaje y docto como el que más en la ciencia 
del derecho público. A medida que este Ministerio 



\ 



XX 'EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

recibía y aprobaba las partes concluidas del trabajo, 
las hacía verter cuidadosamente al inglés, con lo 
cual pudo, una vez terminada la obra, enviarla en 
el idioma de la Comisión investigadora al Repre- 
sentante Diplomático del Gobierno en Washington, 
para que vigilase la " edición de ella y lá hiciese 
presentar lo antes posible por el Agente especial 
de Venezuela. 

El Informe que convenía escribir en los Es- 
tados Unidos con sujeción á las prácticas allí consa- 
gradas para tales casos de derecho, debía encomendarse 
á un jurisconsulto ya probado en anteriores litis y 
de bien asentada reputación en el Foro de la Gran 
República. Hallólo pronto el Gobierno de Venezuela; 
y en esta misma capital, adonde vino antes de 
tomar á su cargo el asunto, recibió en el Departa- 
mento de mi dependencia los primeros datos, oyó 
las principales noticias acerca de la controversia, y se 
penetró de las ideas profesadas por el Poder Ejecu- 
tivo en lo tocante á varios de los puntos más señala- 
dos de la cuestión. Al retornar á Boston, lugar de 
su domicilio y donde debía poner mano á la obra, 
abrió correspondencia con este Ministerio, ya directa- 
mente, ya por medio de la Legación en Washington, 
á la cual correspondía enterarle, como le enteró muy 
luego, de todo lo acumulado para la defensa de Ve- 
nezuela ante la Comisión de los Estados Unidos. El 
nuevo abogado se asoció allí desde entonces á nues- 
tro agente especial, para todo lo referente á la guarda 
y exposición de los derechos de la República. Su 
trabajo, que fué enviado paulatinamente á este Des- 
pacho para los efectos de examen y aprobación, no ha 
llegado á circular todavía sino en parte, á causa de 
los sucesivos cambios y amplificaciones que ha habido 
necesidad de introducir en él con el objeto de impug- 






EXPOSICIÓN PRELIMINAR XXI 

nar los nuevos Libros Azules presentados al Parla- 
mento Británico y enviados de Londres á Washington 
á modo de elementos justificativos de las pretensiones 
del Gabinete de San Jaime. 

El tercero de estos Libros abundó en documen- 
tos de procedencia neerlandesa, y apareció antecedido, 
como el primero, de una larga exposición, relativa 
tanto á ellos como á otros instrumentos de origen 
español, allí también incluidos y comentados de ma- 
nera concordante con las aspiraciones ó fines del 
Gobierno de Inglaterra. El último de los Libros 
Azules de que tiene conocimiento el Gobierno es el 
número 5, contentivo sólo de informes y cartas de 
Sir Roberto Schomburgk, con el mapa de la Gua- 
yana y la demarcación alterada de aquel explorador. 

La parte impresa del escrito del abogado vene- 
zolano, que sólo vino á ser la introducción y el su- 
mario de toda la obra, ocupó seriamente la atención 
de cuantos siguen con interés el asunto de los límites 
de .Guayana, así por el vigor de los argumentos que 
allí se adujeron como por ia forma concreta en que 
fueron presentados. El Gobierno Británico formó con 
ella el Libro Azul número 4, y de esa manera la 
envió al Parlamento en el mes de agosto último. 
A dicha parte agregó luego el autor una larga nota 
relativa al ensanche de la primitiva línea de Shom- 
burgk; nota que por sí sola constituye luminoso 
cuerpo de pruebas contra el avance hecho mo- 
dernamente en la caprichosa demarcación que lleva 
el nombre de aquel agente británico. 

La continuación del informe corresponde en in- 
terés y claridad á la ya conocida por el público; y 
el plan dispuesto por el reputado jurisconsulto para 
la porción que aun falta, es igualmente adecuado á 



XX II EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



la' importancia del objeto. En cuanto á la condición 
del trabajo que tomó á su cargo, se expresa así el 
mismo abogado en el párrafo conclusivo de la In- 
troducción; 

z "El presente argumento, de que es Introducción 

"ló que antecede, constará de dos" partes más. La 
"segunda contendrá una exposición completa de toda 
"la controversia, con citas de las pruebas y autori- 
dades. Los documentos impresos por la Gran .Bre- 
taña y Venezuela ocupan más de 3.000 páginas del 
"tamaño de ésta. Las historias principales de Gua- 
' 'yana constituyen por sí solas diez ú once volúmenes. 
"El examen de todo ésto, con citas de las partes 
"necesarias, será forzosamente prolijo. Quizás nos 
"veamos en la necesidad de referir á un Apéndice 
"algunos pormenores ó copias de documentos." 

Una vez concluido el informe de que se viene 
tratando, el Ministerio de mi cargo piensa sacarlo á 
luz en español, á fin de que en Venezuela se pueda 
apreciar libremente la manera como defendió los in- 
tereses de ella el jurista angloamericano escogido 
por el Gobierno Nacional. 

..Dicha obra habrá de constituir, con el lumino- 
sísimo Alegato preparado tan sabia y prudentemente 
por la Comisión Venezolana, un cuerpo de alta 
doctrina jurídica, destinado á justificar en todo tiem- 
po la actitud asumida por la República desde el 
comienzo de su disputa con la Gran Bretaña. 

investigación en Mientras así se laboraba por el Gobierno y sus 

los Archivos Na- . . _ . 

dónales. agentes ó comisionados, en el sentido de mostrar 

la validez incontestable de los derechos de Vene- 
zuela, acudía este Ministerio á nuevos recursos pa- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR . XXIII 



\ 



.1 



ra la consecución de otras pruebas de fuerza igual \ /. * 
á las ya conocidas. Después de haber dispuesta*- ': , - ' 
que se franquease á la Comisión Venezolana todo ' * ' 
el archivo de la antigua Capitanía General deposi- 
tado en el Registro Público, convirtió la atención 
á Cumaná y á Ciudad Bolívar, lugares donde po- 
día solicitarse, con probable buen éxito, algo perti- 
nente á la jurisdicción militar, política y eclesiástica 
de España en los territorios de Guayana reclama- 
dos á Inglaterra. Circunstancias de vario linaje in- 
ducían á pensar que en los archivos de una y otra 
ciudad podrían encontrarse documentos aprovecha- , 

bles en él litigio, con ventaja para Venezuela. La 
antigua provincia de Guayana estuvo incorporada á 
Cumaná hasta el año de 1768, de donde pudiera 
inferirse la posibilidad de que en la capital de la 
última existiesen documentos relativos á la adminis- 
tración de aquélla en épocas anteriores. Los archivos 
de la que es hoy ciudad capital del Estado Bolívar 
era factible que guardasen, á lo menos, la corres- 
pondencia de las misiones allí mantenidas hasta los 
comienzos del siglo actual, como lo hacían presumir 
ciertos pasajes de una serie de cartas que nuestro 
Agente en El Vaticano halló en el archivo de los 
antiguos capuchinos de Cataluña. 

La diligencia encaminada á la obtención de los 
documentos que pudiese haber en las dos ciudades 
referidas, se confió á los Señores Presidentes de los 
Estados Bermúdez y Bolívar, quienes con voluntad 
digna de toda lo v a aceptaron el encargo y delegaron 
luego en personas de confianza su efectivo cumpli- 
miento. En los archivos de Cumaná entró más tarde 
á trabajar con instrucciones directas de este Ministerio 
una persona domiciliada allí mismo, y competente, 



XXIV 



EXI*»MCIOX PRELIMINAR 



y 



á todas luces, así para la disquisición de legajos y 
manuscritos como para el discernimiento de las partes 
de cada uno verdaderamente provechosas. Por des- 
dicha su solicitud hubo de limitarse mucho, pues 
destruido desde 1817 de orden de una autoridad de 
la Capitanía General el valioso archivo de la Nueva 
Andalucía, pudo apenas el comisionado ejercer su 
acción inquiridora en la Oficina del Registro y en la 
de la antigua Contaduría, tras lo cual pasó á la Igle- 
sia Matriz de Santa Inés donde su patriótica é inte- 
ligente pesquisa fué de grande utilidad por los fun- 
dados indicios que en ella obtuvo respecto de la 
existencia de ciertos datos en el Obispado de San 
Juan de Puerto Rico. 

Nuevas indagaciones próximas á efectuarse en 
Ciudad Bolívar, y otras que habrán de llevarse á 
cabo en Barcelona, puede que al fin den el fruto 
que el Gobierno se propuso alcanzar cuando or- 
denó el registro de los antiguos archivos de Cu- 
maná y de Guayaría. 



•x- 



C o r respondencia 
diplomática segui- 
da por los Gobier- 
nos de Washing- 
ton y Londres. 



Hacia el comedio del año último participó á este 
Ministerio la Legación de Venezuela en Washington, 
que el Gobierno de los Estados Unidos y el de la 
Gran Bretaña se disponían ádar á la estampa, simul- 
táneamente, la correspondencia por ellos mantenida 
en orden á un tratado general de arbitramento, del 
cual habría de derivarse la existencia de un tribunal 
estable, encargado de zanjar toda dificultad ulterior 
en las relaciones políticas de los pueblos que tienen 
el idioma inglés como lengua nacional. Al mismo 
tiempo se anunció que tales negociaciones versaban 
en parte sobre el arreglo de la disputa entre Venezuela 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XXV 



é Inglaterra, noticia esta que venía á prestar visos 
de certidumbre c'Ppreccdentes rumores de la prensa 
británica y angloamericana, respecto de los cuales había 
llamado el Gobierno instantemente la atención de 
su Representante Diplomático ert Washington, con 
cita de los principales periódicos en que ya desem- 
bozadamente se hablaba de los tratos seguidos por 
los dos Gabinetes para poner cabo al asunto de la 
frontera de Guayana. 

La correspondencia se dio al fin á la prensa en 
Washington y en Londres. De la primera de estas 
capitales la remitió al punto el Ministro de Venezuela, 
y de su lectura pudo deducirse que las ideas susten- 
tadas en el curso de ella por el Excelentísimo Señor 
Olney respecto de la cuestión de límites, no discre- 
paban en nada del concepto que el mismo eminente 
estadista había expresado más de una vez al Repre- 
sentante de la República con relación al litigio, y muy 
señaladamente en cuanto á los llamados por la Gran 
Bretaña settied distriets, que el Gobierno de Londres 
apareció luego queriendo excluir como siempre del 
propuesto arbitraje. De esta pretendida exclusión había 
sido ya claro indicio un discurso pronunciado en la 
Cámara de los Lores, á fines de julio, por el Primer 
Ministro de Su Majestad Británica, ó sea poco an- 
tes de conocerse aquí la mencionada correspondencia; 
discurso en el cual se reveló el empeño de Inglaterra 
en probar que para las porciones de territorio 
largo tiempo ocupadas por subditos de la Corona, 
no era el solicitado arbitraje recurso conveniente. 

El Gobierno halló, en efecto, que la acción de 
los Estados Unidos, tal como aparecía en las piezas 
oficiales acabadas de publicar, era una muestra elocuen- 

IV 



I 



\ 



j v. ¡ l \ *•-::; n • i ¿::M..."Añ 



de la Gran Reí. -bMca por :n~«?ír Lcn'-nc::-sarne-te 
en La gr^ve controversia ce los límites de Guiyana. 
AÍ-í el E?;cejen:r-:mo Señor Olnev se oíreci á 
los oj's del observador ínp^rcial como persone- 
ro ce ia justicia, corno apóstol de! derecho. como 
abobado ce los principios en que se radica la 
igualdad de los Estados, sin apelar en ninguno 
de jos argumentes contra su inteligente y pode- 
roso contendor, á otros recursos que los sugeri- 
dos por las leyes de la lógica en el orden de 
las ideas reguladoras del trato internacional. 

Vista la tendencia de Lord Salisburv á vin- 
cular derechos en el simple establecimiento de 
subditos de Su Majestad dentro de una zona que. 
en sentir de él, había razón para juzgar de per- 
tenencia británica, creyó oportuno el distinguido 
repúblico angloamericano declarar los principios 
profesados por su Gobierno en cuanto á las cues- 
tiones de territorio susceptibles de arbitraje, no sin 
determinar las circunstancias que en ellas pueden 
únicamente dar fuerza á la ocupación. Y en una de 
las notas del 12 de junio, al rebatir las propo- 
siciones británicas basadas en la referida idea de 
Lord Salisbury, habló de á 'la imposibilidad de con- 
siderarlas como propias para llevar la disputa 
"de la frontera venezolana á una pronta conclu- 
sión ó reconocer debidamente los justos dere- 
•'choñ de las partes interesadas." 

Al llegar al punto del establecimiento de sub- 
ditos en los territorios disputados que, según el 
Gobierno inglés, tenían aquéllos razón para creer 
de propiedad británica, dijo con alto acierto el señor 
Olney que los fundamentos de tal juicio no pro- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XXVII 

venían de Venezuela sino de la otra parte, y agregó 
que si había algunos engañados por las seguridades 
de su Gobierno, era asunto que de ningún modo 
podía atañer á la Nación Venezolana. Dijo, además, 
que la República no debía ser despojada de sus 
posesiones legítimas porque el Gobierno británico 
hubiese alentado erróneamente á los subditos de Su 
Majestad en la suposición de que eran de la Corona 
los territorios ocupados por ellos ; y antes de con- 
cluir su respuesta añadió que la Comisión investigadora 
indicada por la Gran Bretaña, "debía tener fa- 
cultad de informar sobre todos los hechos nece- 
sarios para la decisión de la controversia de frontera, 
' 'inclusive los pertinentes á la ocupación del territorio 
**en disputa por subditos británicos." 

Los buenos oficios así ejercidos por el Gobierno 
de Washington se conformaban del todo á la solicitud 
de Venezuela. Ella acudió á la Gran República en 
pos de una solución decorosa de su conflicto con la 
Gran Bretaña, y su petición fué atendida. Aun cuando 
por el momento el Gabinete inglés insistiera en una 
exclusión abiertamente rechazada de antiguo por la 
República, el camino trazado por los Estados Uni- 
dos era el más á propósito para llegar sin mayor 
tardanza á una positiva armonía de opiniones en 
punto de arbitramento. Considerada de ese modo 
la correspondencia,, tenía para Venezuela importan- 
cia singular, como se participó al Departamento de 
Estado por medio de nuestro Representante en 
Washington aun antes de haberse procedido á la 
edición en español que de ella se hizo circular pro- 
fusamente en lo interior del País y en todas las demás 
Repúblicas hermanas de Venezuela. El homenaje de 
gratitud debido en tan solemne ocasión al Excelen- 



XXVIII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



tísimo Señor Cleveland y á su muy digno Secretario 
de Estado, Señor Olney, fué aceptado por ellos con 
las mayores muestras de aprecio, como lo había 
sido la manifestación vuestra del 9 de marzo, en 
loor del Cuerpo Representativo de aquella República 
y del mismo Alto Magistrado que preside su Ad- 
ministración. 



* 



Negociaciones so- j7 n asun tos de política, dice un gran filósofo, ' 'es 

bre arbitraje. • r *» ' 

más difícil olvidar lo sabido que aprender algo por 

primera vez." Enfrente de una grave dificultad no 

es posible, por tanto, á ningún Gobierno que solicita 

' el bien de todos los asociados, desdeñar enseñanzas 

anteriores, máxime cuando éstas proceden de hechos 
radicados amargamente en la memoria de los que 
hacen suyo el infortunio de la Patria. La cuestión 
con la Gran Bretaña ofrece en su enojosísimo proceso 
accidentes y mutaciones que cuestan á la República 
días de suprema ansiedad, reagravada por el esfuerzo 
á que se* ve constreñida el alma en los momentos 
en que halla supeditado un principio que considera 
justo, por otra acción más poderosa ó de mayor efi- 
ciencia material. Poner término honroso á una si- 
tuación tan ocasionada á peligros para Venezuela, 
fué, como ya lo sabéis, pensamiento constante del 
Gobierno inaugurado en octubre de 1892, é idea 
igualmente firme de la Administración que % vino 
á ser su corolario legal. Sin exponer á la Nación 
á nuevos conflictos no era posible aplazar más el 
término de la ingrata disputa, ni fiar á hechos fu- 
turos su ses^fo favorable. Libertar á Venezuela de 
tan ponderosa carga lo consideró el Gobierno del 
General Crespo deber patriótico; y para lograr tal 
objeto había, que insistir en el medio del arbitraje, 



kxi'OSICIÓN PRELIMINAR 



XXIX 



úaico capaz de conciliar desde el punto de vista 
moral todos los intereses y de avenir en el orden 
político todas las aspiraciones. 

Las tentativas para llegar directamente á ese 
punto con el Gobierno Británico habían resultado in- 
fructuosas. Las nobles solicitudes de las Repúblicas 
hermanas, aunque cortésmente oídas, habían sido real- 
mente desechadas. Restaba sólo la interposición 
efectiva de la Gran Nación del Norte, y en alcan- 
zarla puso el Gobierno todo el empeño de su volun- 
tad. El modo como empezaron á prestarla los Po- 
deres Legislativo y Ejecutivo de los Estados Unidos, 
no podía corresponder mejor á nuestros deseos. El 
medio de que siguió valiéndose para ello el Depar- 
tamento de Estado, según aparece de la correspon- 
dencia publicada en julio, no era menos cónsono 
con nuestro propósito. La creación de un tribunal 
arbitral que dirimiese la controversia desde su prin- 
cipio, venía á dejar realizadas todas las esperanzas 
de Venezuela. 

En este punto las cosas, y cuando los trabajos 
relativos á la definición de nuestros derechos alcan- 
zaban t\ grado de importancia que habéis visto al 
comienzo de este relato, consultó al Gobierno, por 
medio de la Legación de Venezuela, el Departamento 
de Washington, respecto de una materia íntima- 
mente ligada con el pacto de arbitramento que 
seguía concertándose para dar fin á la disputa. Re- 
mitido el asunto á este Ministerio por el Represen- 
tante de la República en los Estados Unidos, se puso 
inmediatamente en estudio, y con un extenso infor- 
me, contrario al criterio que había motivado la con- 
sulta, fué sometido á la consideración del Presidente 
de la República en pleno Consejo de Ministros, de 



XXX EXPOSICIÓN" PRELIMINAR 



donde salió definido conforme al dictamen del Despa- 
cho de Relaciones Exteriores. De este resultado se 
dio oportuno y explicativo aviso al Agente Diplo- 
mático de Venezuela. 

Militan hoy en las cuestiones de posible decisión 
pTor virtud del arbitraje, circunstancias muy distintas de 
las que concurrían en otras épocas del mundo cuando 
se buscaba el término pacífico de una diferencia inter- 
nacional. El salvador recurso se empleó por los pri- 
mitivos Estados políticos, más como medio de descanso 
en las luchas guerreras que como expediente enca- 
minado á establecer un derecho sin posibilidad de 
apelación. En la edad helénica se acató la práctica 
del arbitraje bajo la influencia religiosa, y en la edad 
romana tuvo cabida como 'nuevo elemento de segu- 
ridad para el prestigio de las armas. En los tiem- 
pos modernos, y sobre todo en la época coetánea, sus 
caracteres son más amplios y sus resultados más 
beneficiosos. Eliminado casi, en todo el Orbe, el de- 
recho de conquista, la doctrina del arbitramento mira 
ya sólo á consolidar la paz, y reconoce por fundamen- 
to la máxima antigua de que todo el que hace justicia 
á sus compatriotas y la niega al extranjero, vulnera 
la ley primigenia de la sociedad humana. 

Si el derecho consiste en "la armonía de las rela- 
ciones obligatorias de los hombres entre sí," imposi- 
ble parece que la práctica del arbitramento deje de 
reemplazar á la guerra, para el arreglo de las dificul- 
tades que se suscitan inopinadamente entre las Nacio- 
nes. Ella no busca hoy, como buscaba en lo anti- 
guo, afianzar las victorias bélicas con la reducción del 
vencido á una especie de servidumbre moral, sino 
establecer sobre bases perdurables el dominio de la 
justicia en el trato recíproco de los pueblos civilizados. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XXXI 



El tribunal arbitral no solicita ya la condición de las 
partes sino la calidad de los títulos que se exhiben en 
su defensa. El veredicto puede caer tanto sobre el 
débil como sobre el fuerte : reconocer derechos á un 
Estado incipiente y negarlos á uno de existencia mile- 
naria : legitimar las aspiraciones del vencido en lucha 
desigual, y condenar las del que ha triunfado por la 
sola eficacia de la fuerza. El principio del arbitraje, 
si no se desvirtúa en sus efectos, constituye la mejor 
conquista de la moderna civilización. 

Al acogerse á él Venezuela y pedir con creciente 
instancia á los Estados Unidos que recabasen su acepta- 
ción de la Gran Bretaña, lo hizo con la seguridad de que 
todo el Orbe culto interpretaría dignamente su celo 
por atender á la guarda de sus fueros territoriales me- 
diante el uso de un recurso tan preconizado y admitido. 
Mas, por lo mismo que éste es en su esencia y en sus 
efectos fruto de los esfuerzos del hombre por subor- 
dinar de una vez á la acción del derecho toda cuestión 
internacional, buscó siempre el Gobierno la manera de 
que la Gran Bretaña lo aceptase exento de trabas y 
condiciones, á fin de dejar á los jueces en capacidad 
de discernir libremente el peso ó valor de cada prue- 
ba, cualquiera que fuese su carácter. Conforme á este 
criterio fué evacuada la consulta á que acabo de re- 
ferirme. 

Después de ella nada más se supo acerca de las 
negociaciones hasta el 7 del mes de noviembre, día en 
que nuestro Ministro pidió licencia para trasladarse á 
Caracas é instruir personalmente al Gobierno de lo con- 
seguido por el Gabinete de Washington y comunica- 
do á él en aquellos momentos. Con el Representante 
Diplomático del Gobierno vino el Abogado de la Re- 
pública. 

* 



\ 



XXXII 



EXI'«isICIm\ PRELIMINAR 



'I rata'li* *l«r arlw- 
1ra ruerno suscrito 
en Washioglisfi el 
2 de febrero. 



Lo concertado por los Estados Unidos con la 
Gran Bretaña y propuesto á Venezuela como base 
de avenimiento, constaba de un Protocolo suscrito 
el 12 de noviembre por el Secretario de Estado 
del Excelentísimo Señor Cleveland y el Emba- 
jador de Su Majestad en aquella misma República. 
Contenía el Protocolo cuatro artículos referentes á 
la constitución de un Tribunal Arbitral para el arreglo 
de la cuestión de límites con la Colonia de De- 
merara. En la parte final figuraban las reglas á 
que debían atenerse los Arbitros en la apreciación de 
ciertos hechos; y en cuanto á lo demás que hubiera 
de ser objeto del Tratado directo entre Venezuela y 
la Gran Bretaña, nada decía el Protocolo, con lo 
cual se quiso dejar á las dos partes verdaderamente 
interesadas en el asunto, campo libre para perfec- 
cionar el pacto y ponerlo en vía de positivo cum- 
plimiento. 

Infinitas y muy disconformes entre sí fueron 
las opiniones vertidas en la preusa de la República 
respecto del Protocolo, desde que apareció publicado 
junto con la Carta en que el Excelentísimo Señor 
Cleveland recomendaba al Señor Presidente de los 
Estados Unidos de Venezuela las mismas bases de 
arreglo ajustadas con la Gran Bretaña. 

Calma y serenidad sumas necesitó el Gobierno 
para definir la situación de las cosas en medio de 
las varias y contradictorias impresiones producidas 
en el primer momento por el Protocolo del 12 de 
noviembre. El sentimiento de la patria, numen ins- 
pirador de las más altas acciones, era el que por 
los labios de todos hablaba en circunstancias tan 
solemnes. En sentir del sabio "nada -es tan difícil 
como combatir al mismo tiempo dos ideas contra- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XXXIII 



rias; " y bien pudiera asegurarse, bajo el propio 
concepto y por analogía, que no hay mayor dificultad 
que la de juntar en una sola fórmula de procedimiento 
opiniones de opuesta naturaleza cuando, como ahora, 
unas y otras se dirigen á fines igualmente honrosos y de 
idéntica conveniencia para la Patria. 

El Magistrado que procura quilatar las exigencias 
de lo presente y discernir al propio tiempo lo que 
conviene á las edades pósteras, cuyos intereses le 
incumbe también precaver de contingencias lamen- 
tables, tiene que contemplar á veces los efectos na- 
turales de las ideas y de los hechos desde un punto 
de vista poco accesible para los que son extraños á 
ciertos antecedentes ó están fuera de la órbita en 
que las altas obligaciones oficiales se engendran y 
determinan. En esos momentos de meditación suprema 
toca al repúblico verdaderamente poseído *de sus de- 
beres y responsabilidades, establecer la proporción 
que pueden guardar entre sí las circunstancias actua- 
les y las presentidas emergencias de lo futuro, para 
ver de contrabalancear los efectos de las unas y de 
las otras y conjurar así de antemano toda una serie 
de dificultades y peligros. Ninguna ley humana al- 
canza á prever las infinitas cuestiones que dentro del 
orden político pueden sucesivamente suscitarse, cuando 
es indispensable modificar una situación anómala, 
producida por causas ya remotas y por tanto de 
difícil vencimiento. 

Al estudiar las bases del Protocolo vio desde luego 
el Gobierno la precisión de hacer partícipe de algún 
modo á los Poderes de Venezuela en la constitu- 
ción del Tribunal llamado á dirimir una disputa de 

tanta trascendencia. Los artículos propuestos ha- 
v 



XXXIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

cían formar el Cuerpo Arbitral con dos miembros 
nombrados por los jueces de la Suprema Corte de 
los Estados Unidos y dos nombrados por los jue- 
ces de la Suprema Corte Británica de Justicia, 
además de un quinto jurista elegido por los cua- 
tro, ó por Su Majestad el Rey de Suecia y No- 
ruega, caso de no haber acuerdo para tal elección. 
La honrada imparcialidad de un Tribunal así com- 
puesto estaba suficientemente garantida. Las dos 
Cortes encargadas de la designación de los cuatro 
Arbitros son Cuerpos fie reputación universal, don- 
de la probidad y la sabiduría tienen siempre asien- 
to de honor. El Soberano escogido para elegir el 
quinto jurista, al no avenirse los demás en ese 
punto, ofrece en su alto prestigio moral y en la 
noble jerarquía de su nombre, fianza respetabilísima 
de acierto. La exclusión de Venezuela en el trámite 
establecido" para formar el Tribunal, no presentaba así 
otro inconveniente que el derivado, % en cierto 
modo, de una idea de dignidad nacional, por 
más que la práctica misma del arbitraje equivalga 
siempre á una especie de delegación de facultades en 
un Poder ó en una personalidad que merece la con- 
fianza plena de las dos partes contendoras. La obli- 
gación de atender á este punto dio lugar á una modi- 
ficación propuesta por Venezuela y aceptada por la 
Gran Bretaña/ 

Uno de los juristas fué elegido por el Presi- 
dente de la República, y su nombre figura en el 
Tratado. Los otros se eligieron así: uno por la Suprema 
Corte de los Estados Unidos y dos por los 
Miembros de la Comisión Judicial del Consejo Pri- 
vado de Su Majestad Británica. Los cuatros Ar- 
bitros son personas de alta competencia en el ramo 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XXXV 

de la Justicia y de notorio valimiento y respetabi- 
lidad. El nombrado por el Señor Presidente de los 
Estados Unidos de Venezuela ocupa el alto cargo 
• de Presidente de la Suprema Corte de los Estados 
Unidos, y el elegido por ella es uno de sus Jueces, 
el mismo que designó el Excelentísimo Señor Cleveland 
para presidir la Comisión investigadora de los lí- 
mites de Guayana. • 

Tal como fué suscrito el 2 de febrero por el 
Ministro de la República en los Estados Unidos, 
se os presenta" ahora el Tratado con la Gran Bre- 
taña. Su texto lo hallaréis en las últimas páginas 
del Apéndice. El Poder Ejecutivo fía á vuestro 
patriotismo y á vuestras luces la definitiva consi- 
deración de esas cláusulas, en la seguridad de que 
cualquiera que sea el rumbo que deis al asunto, 
será el amor á Venezuela vuestro guía y el bien na- 
cional vuestra primera aspiración. 

Por el relato que precede habréis visto que el Go- 
bierno no se ha dado tregua ni ha omitido esfuerzo 
posible en la obra de salvar la integridad territorial 
de la República. Él confía en *la justicia de la Histo- 
ria, que no falta nunca al que apela á todos los recur- 
sos legítimos y de ellos se vale con perseverancia, 
para sobreponer los fueros de la Patria independiente 

á las dificultades nacidas de una existencia política, 

-* • 

escasa aún en atributos de poderío material. 

.Mas, antes de concluir este capítulo de mi expo- 
sición, séame permitido expresaros el convencimiento 
de que las bases de ese Tratado representan por parte 
de los Estados Unidos un esfuerzo tan noble y emi- 
nente en favor de la paz continental, que por sí solas 
constituirán para ellos relevante ejecutoria, como 



XXXVI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

habrán de ser para Venezuela recuerdo perdurable del 
interés con que s& poderosa hermana procuró avenirla 
con la Gran Nación inglesa, en un litigio de más de 
media centuria, fecundo en incidencias amargas y en* 
situaciones peligrosas. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XXXVII 



FRANCIA 



Las relaciones diplomáticas con este importante rao ílü,,LO - 
Estado Europeo no han llegado á restablecerse 
aún. Mas, como los hechos que determinaron su 
interrupción por parte del Gobierno francés fueron 
del todo extraños á los principios de viva simpatía 
y de abierta cordialidad en que se basa de tiempo 
anterior el recíproco aprecio de los dos Pueblos, 
Venezuela sigue abundando en el deseo de llegar 
á una cabal armonía con dicha Nación, que guar- 
da pruebas inequívocas del esfuerzo puesto por 
el Gobierno de esta República en cumplir con ella, 
como con todos los demás Países civilizados, los 
deberes ú obligaciones de la cortesía internacional. 

Para obtener por tal respecto un resultado fa- 
vorable, el Poder Ejecutivo Venezolano aprovechará 
todo resorte legítimo, atento así al genuino espíritu 
de las circunstancias como á los sagrados preceptos 
de la dignidad y del decoro. 



•^ 






ai , • i-. • ' i T* i a ' • Asunto de 

* Al terminar el ano pronuncio el hxcelentisimo i. a i,i a „i. 
Señor Presidente de la Confederación Suiza el lau- 
do que como Arbitro le correspondía dictar en la 
cuestión mantenida por Venezuela y Francia desde 
el año de 1887 con motivo de las reclamaciones 
del señor Antonio Fabiani. 

Dilatado y laborioso expediente es el que 



XXXVIII EXPOSICIÓN l'KELIMINAK 



acaba de sellarse con la sentencia de que os hablo. 
La parte que en él ha cabido á la presente Admi- 
nistración de Venezuela la venís conociendo por 
las relaciones sucesivas que en el capítulo tocante á 
a Francia contiene el Libro Amarillo de los tres años 
precedentes. y El Gobierno constituido al expirar el 
año de 1892 halló ratificado y canjeado el pacto 
que sometía á la decisión del Primer - Magistrado de 
la Confederación Helvética el reclamo intentado por 
el Gobierno francés contra la República Venezolana. 
Procedía éste de una alegada denegación de justicia 
relativamente á la ejecución en Venezuela de cierto 
fallo arbitral expedido en Marsella el 15 de di- 
ciembre de 1880 y homologado luego en la Corte 
de Aix. Cuando la solicitud de resarcimiento fué 
presentada por la Legación de Francia en Caracas 
el 3 de agosto de 1887, el Gobierno Venezolano 
la rechazó por completo, basado en todos los ante- 
cedentes del asunto y en las circunstancias mismas 
de su curso desde que el primer Tribunal de la 
República declaró ejecutoriada la sentencia. La dis- 
cusión diplomática seguida después tuvo incidentes 
enojosos, á que vino á. poner cabo un Tratado de 
arbitramento propuesto por Francia, no ya sólo con 
respecto al monto de la indemnización, como había 
ella pretendido al principio, sino en cuanto al pun- 
to esencial de derecho. 

Las bases del arbitraje comenzaron á discutirse 
en 18S9, mas no vinieron á condensarse en un pacto 
especial hasta el 24 de febrero de 1891. Este fué 
aprobado por el Congreso del mismo año, y las 
ratificaciones se canjearon en Caracas el 23 de 
octubre siguiente. 

El Señor Presidente de la Confederación Suiza, 



1 



exposición Preliminar xxxix 

al aceptar las facultades de Arbitro, debería' deci- 
dir si conforme á las leyes de Venezuela, á los 
principios generales del Derecho de Gentes y á la 
Convención vigente entre las dos partes contratan- 
tes, el Gobierno Venezolano podía ser responsable 
de los daños que el señor Fabiani decía haber 
padecido por denegación de justicia. Caso de re- 
conocerse tal responsabilidad en el todo ó en 
parte de las reclamaciones, el Arbitro había de fijar 
el importe de la reparación, que Venezuela pagaría 
en Deuda Diplomática del tres por ciento. 

El Consejo Federal Suizo, en su sesión de i° 
de noviembre de 1892, resolvió autorizar al Señor 
Presidente de la Confederación para aceptar el en- 
cargo, en la inteligencia de que éste se ejercería por 
el Primer Magistrado como ente moral, no como 
persona; ó, por mejor decir, que el Presidente no 
sería juez sino en tanto desempeñase allí la direc- 
ción de los asuntos públicos. De ahí que en el 
tiempo transcurrido desde los actos incoativos del juicio 
arbitral, hayan tenido que conocer de la materia 
cuatro Magistrados Supremos de la Confederación, 
bien que sin interrumpirse en lo más mínimo el 
trámite pautado ni padecer demora imprevista el 
estudio de las pruebas. _ 

Al asumir la condición de Arbitro anunció á 
las dos partes el Señor Presidente que pensaba 
delegar en un jurisconsulto la instrucción de la 
causa, sin perjuicio de las futuras deliberaciones del 
Consejo Federal. Poco después estableció las re- 
glas indispensables para la instauración y curso de 
la demanda, que fueron acatadas sin objeción al- 
guna. Conforme á una de ellas nombró Venezuela 
el 10 de febrero de 1893, como su Representante 



XI, EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

en el juicio, al señor Doctor José Gil Fortoul, á 
quien más tarde, el 10 de abril de 1894, se invistió 
de carácter diplomático, por razones de alta con- 
veniencia, demostradas ya en la Exposición preliminar 
del Libro Amarillo que me cupo el honor de 
presentaros en vuestras sesiones constitucionales de 

1895- . 

La tarea á que desde entonces se dio el Go- 
bierno para obtener y exhibir las pruebas que auxi- 
liasen en su acción al hábil y prudente abogado de 
la República, y para atender á las solicitudes del 
propio Arbitro en orden á varias de las mismas, 
fué de tan ímproba naturaleza que aun cuando de 
sus principales accidentes estéis ya al cabo, nunca 
será inoficioso recordaros algunas de las circustan- 
cias que contribuyeron á su acrecimiento. La leja- 
nía á que se hallaban los archivos de donde prin- 
cipalmente debían extraerse las infinitas compulsas 
solicitadas, fué el primer obstáculo que se encontró 
para preparar los expedientes en tiempo oportuno, 
no obstante lo cual y merced en gran parte al 
concurso del Departamento de Relaciones Interiores 
y de la Presidencia de Los Andes y del Zulia, pu- 
do Venezuela presentar cada copia dentro del res- 
pectivo lapso y facilitar así el trabajo expositivo, 
para el cual se disponían al ~mismo tiempo otros 
elementos de fuerza jurídica, fruto del estudio en- 
comendado á tres venezolanos de notoria sufi- 
ciencia. 

Fueron éstos los distinguidos jurisconsultos Doc- 
tores Rafael Seijas, Ramón F. Feo y Pablo José 
Arocha, quienes merecen recuerdo especial por la 
manera discreta y alta como correspondieron al 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XLI 

■ 1.» .. . . — 

propósito del Ministerio de Relaciones Exteriores, 
principalmente el primero de ellos, Consultor ofi- 
cial del mismo Despacho, á quien se debió ade- 
más una valiosa serie de informes pertinentes al 
asunto, sobre todo en lo' relativo á la historia de 
los más famosos juicios arbitrales, al carácter de 
anteriores reclamaciones y al derecho que asiste á 
cada País para igualar en su legislación á los na- 
turales y á los extranjeros. 

Procedía en la exposición de las pruebas v„er- 
á la lengua francesa algunas de las leyes nació- 
ales y locales de Venezuela; llevar á cabo, en el 
mismo idioma, una edición de todo el expediente 
3 udicial Fabiani-Roncajolo, y sacar copias sextupli- 
ca ¿idas de varios y voluminosos legajos, tarea en que 
liubo de emplearse un cuerpo especial de amanuen- 
ses. El número de traducciones que fué menester 
imprimir en Caracas y enviar á Berna, ascendió á 
cjuince, una de ellas constante de más de cua- 
trocientas páginas, con un índice explicativo de las 
materias, correspondientes. 

La demanda contra Venezuela fechada en París 
en el mes de febrero de 1893, fué exhibida el 8 de 
marzo siguiente. La defensa escrita por el Abo- 
gado de la República fué presentada por medio del 
Ministro de Suiza en París el 8 de marzo de 1894. 
En el largo tiempo transcurrido entre estas dos fechas 
tuvo el Arbitro que conocer de una incidencia promo- 
vida por el Gobierno de esta República con motivo 
de la forma en que la demanda se había expuesto. 
El auto interlocutorio dictado por tal respecto se dató 
en Berna el 12 de octubre de 1893, día desde el cual 

comenzó á discurrir el lapso fijado para la entrega de 
. vi 



XLII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



la contestación á la memoria del demandante. La 
presentación se hizo antes de expirar el plazo, y poco 
después pudo el Abogado de Venezuela enviar ai 
Arbitro, impresas ya y vertidas al francés, todas las 
pruebas citadas en el documento de defensa y exigi- 
das luego en forma oficial á la República. 

La Réplica la presentó el demandante á fines de 
mayo y el Juez fijó entonces un espacio de cinco meses, 
contadero desde el 2 de junio, para recibir la" Duplica. 
Con ésta, que constituyó un trabajo aun más laborioso 
que el precedente, debía presentar el defensor de 
Venezuela todo el expediente Fabiani-Roncajolo y 
además el de las instancias ante la Alta Corte Federal 
del 7 de junio de 1 881 al 6 de junio de 1882. Á pesar 
de la extrema tarea á que dio lugar la edición en 
francés de ambas partes, constante la primera de ellas, 
como ya se ha dicho, de más de cuatrocientas páginas, 
y á pesar también de haber tenido este Ministerio que 
estudiar detenidamente el manuscrito de la Duplica 
antes de dar al Abogado la orden de encaminarla, 
pudo éste exhibirla el 3 1 de octubre, tres día» antes de 
fenecer el término prefijado. 

Con este acto se consideró cerrada la discusión 
entre las partes ; mas el 17 de noviembre manifestó el 
Arbitro que en lo sucesivo se ocuparía en formar un 
estado de los hechos reconocidos, así como de los 
denegados cuya prueba faltase aún, tras lo cual espe- 
raba hallarse en capacidad de discernir exactamente 
los medios probatorios requeridos para fallar en el 
asunto. 

En julio de 1895 dictó el Arbitro su decisión acer- 
ca de las pruebas. En ella se pidieron al Gobierno 
francés diversos documentos é informes supletorios f y 
se fijó la manera de recoger ciertas deposiciones tes- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XLIII 

timoniales. Pero como de las personas invocadas una 
había muerto en agosto de 1894 y l as otras vivían en 
lugares distintos de Europa y de América, hubo al fin 
que reducir la diligencia á cinco de las siete citadas. 
De ellas una, residente en París, se negó fundada- 
mente á declarar : otra, estante en un pueblo de la 
jurisdicción de Los Andes, se disculpó, para no acudir 
al llamamiento, con su completa ignorancia del asun- 
to ; y las otras tres fueren oídas por el Representante 
Diplomático de los Estados Unidos en Venezuela, á 
quien su Gobierno había conferido tal encargo, defe- 
rente á los deseos expresados por el Consejo Federal 
de la Confederación Helvética. En esta audición fué 
representada la República por el Procurador Nacional. 
Cumplidas estas formalidades se anunció la preparación 
del fallo definitivo. 

La última cuenta formada por el demandante había 
aparecido en la parte final de su Réplica. Allí se hizo 
ascender el monto de los daños y pérdidas que alegaba 
Fabiani á la exorbitante suma de Fres. 50.756.461,69, 
comprendidos los intereses hasta el 31 de octubre de 
1894. La sentencia arbitral obliga á Venezuela á 
satisfacer al demandante, en Deuda Diplomática del 
tres por ciento, la suma de Fres. 4.346.656,51. 

Al llegar aquí, y sin entrar á juzgar de los fun- 
damentos del laudo que hallaréis reproducido al co- 
mienzo del Apéndice, creo oportuno refirmar las razo- 
nes que aduje en el Libro Amarillo de 1895, para 
pedir la derogación del título XIX del Libro II de 
nuestro Código de Procedimientos Civiles, por consi- 
derar que la ejecución de sentencias extranjeras en la 
República puede constituir á la larga, como consecuen- 
cia de una relativa y muy natural desigualdad en algu- 
nos trámites judiciales con relación á otros Países, un 



XLIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



í 

■i 



i 



motivo permanente de desazón en nuestros tratos in- 
ternacionales. 

Máxima de alta lógica es la que aconseja buscar 
el remedio de los hechos perniciosos, en el estudio 
de sus causas eficientes ó de sus principios ocasio- 
nales. De las prácticas que ceden en ventaja de 
determinados organismos políticos cuya vida se cuenta 
por centurias, no pueden derivarse bienes igualmente 
positivos • para los Estados de corta edad, que han 
adquirido vida propia por efecto de evoluciones rapi- 
dísimas, realizadas dentro de una misma época histó- 
rica y merced á esfuerzos donde no se nota influjo 
alguno que sea extraño abiertamente al carácter na- 
cional. Asimilar á otra una legislación, con mengua 
ú olvido de los principios en que descansan ó que 
regulan los sentimientos naturales de cada pueblo, 
aun dentro del mismo radio de cultura y civilización, 
es exponer la idea primordial del derecho á confusio- 
nes peligrosas, capaces de hacerla en ciertos casos 
hasta ineficaz ó débil como base ó fundamento de or- 
den en la sociedad civil. 

"La legislación es la expresión, el estilo del dere- 
cho, pero no lo constituye," dice Lerminier. Y si 
esto es cierto, habrá que convenir en que la unidad de 
la idea jurídica no se menoscaba ni aun ligeramente, 
si con la mira de dar á sus efectos mayor poder y 
seguridad, se consultan las condiciones peculiares de 
cada Estado político antes de condensar en un 
cuerpo de leyes los preceptos destinados á con- 
solidarlo. 

Para que la República deduzca alguna ventaja de 
mantener vigentes en su Código los principios que 
autorizan la ejecución, dentro del territorio nacional, 
de sentencias ó fallos de Tribunales extranjeros, será 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XLV 



menester que los intereses .venezolanos radicados en 
el exterior cobren la mayor importancia y amplitud, 
y que las condiciones internas del País guarden rela- 
ción directa con las de los Estados extranjeros de 
donde pueda originarse la acción judicial, ora respectó 
de las riquezas naturales, ora en cuanto á comercio y 
manufacturas, ya en orden al numero de pobladores, 
ya en lo tocante á la reglamentación del derecho de 
propiedad. A virtud de tales circunstancias recíprocas 
podría tal vez Venezuela, sin desazones ni peligros 
como los acarreados por la demanda insólita del señor 
Fabiani, hacer * cumplir dentro del territorio los man- 
datos de un Tribunal extranjero, para ver á su 
tiempo ejecutados en suelo extraño sus propios autos 
ó sentencias, cuando así lo exija la guarda ó el sal- 
vamento del derecho y de los intereses de algunos de 
sus ciudadanos. 



' XLVI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 




Lccr&cíon de Vc~ 

nezueía. En la Exposición del año anterior os participé 

que acababa de crearse en España una Agencia Di- 
plomática de primera categoría, cuyo servicio se había 
confiado al Señor Doctor Juan Pietri, en calidad de 
Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario. 
Con efecto, al mediar noviembre arribó el Represen- 
tante de la República á la Corte de Su Majestad 
Católica, y el 19 del mismo mes fué recibido por la 
Soberana Regente con los honores debidos á su alta 
jerarquía oficial. La somera relación del acto y el expre- 
sivo discurso leído en él por el Ministro de Venezuela, 
figuran, con el Documento relativo al carácter de esta 
encomienda diplomática, en el capítulo I de la Serie B. 
La respuesta de Su Majestad la Reina Regente á la 
Carta Credencial, se incorporó en el Apéndice, por 
haber llegado aquí cuando estaba ya concluida la 
impresión de la parte primera del Libro Amarillo. 

De la capital de la Monarquía tuvo que sepa- 
rarse luego el señor Doctor Pietri, para cumplir otros 
encargos diplomáticos de análogo interés para la 
República. 

Días después de instalada Ja Legación en Ma- 
drid tuvo el Ministro Venezolano la pena de parti- 
cipar al Gobierno la muerte de uno de sus em- 
pleados, el señor Andrés Valero Lara, en quien 
perdió la sociedad un cumplido caballero, el Gobierno 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XLVII 



de la República un buen servidor y la Patria un exce- 
lente ciudadano. 



* 



Al frente de la Legación de Su Majestad conti- Legación del 

Reino. 

núa el Excelentísimo Señor Don Antonio de Castro y 
Casaleiz, á cuyas apreciables dotes me complazco en 
hacer aquí especial referencia. 

No há mucho tuvo este culto caballero ocasión 
de conocer cómo se estiman en Venezuela las prendas 
de inteligencia y de carácter, cuando en un viaje de 
simple recreo á la capital de Carabobo fué objeto con 
su distinguida familia de varios homenajes y atencio- 
nes que tuvieron el doble mérito de la franqueza y de 
la espontaneidad. En comunicación oficial llena de 
conceptos y frases en obsequio de Venezuela, expresó 
su reconocimiento el Excelentísimo Señor Ministro de 
Su Majestad Católica, no sin mencionar con extre- 
mada delicadeza los funcionarios á quienes debía las 
más gratas impresiones de su viaje. 

* * 

El 1 8 del mes precedente participó á este Dcspa- Homenaje ami*. 

cho el Jefe de la Legación Real, que Su Majestad lá de ?a República. L 

Reina Regente, en nombre de su Augusto Hijo Don 

4/fonso XIII, había condecorado al Señor General 

/oaquín Crespo, Presidente de los Estados Unidos 

" e Venezuela, con la Gran Cruz del Mérito Militar. 

ie 3timonio de la señalada distinción venía á ser una 

^*~t^i de la misma Excelsa Señora al Supremo Ma- 

Jostrado de la República, de que el Señor Ministro 

acompañó copia y cuyo original solicitó entregar per- 

SOn ^lmente. Accedió con sumo agrado el Señor Ge- 

T1 ^ r ^l Crespo á tal deseo, y cuatro días después recibió 

^* Audiencia especial, y acompañado del Consejo de 



XI.VIII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

Ministros, al Representante de Su Majestac 
de entregarle el Regio Documento. 

La circunstancia de hallarse para en 
adelantada la impresión de este Libro, 
que la relación del acto oficial figure en e 
donde á la par se hallará incorporada la ( 
Majestad y la respuesta del Señor Presi 
República. 

El Supremo Magistrado reoibió con s 
titud la demostración de Su Majestad, qi 
luego en su carácter público como nueva p 
amistad política entre Venezuela y Españ 
condición particular como prueba de ; 
para él muy más honrosa por la excelí 
Matrona que acababa de dispensársela. 

Para la admisión definitiva de ese hoi 
pone el Señor Presidente, como lo dice á S 
impetrar conforme á la Constitución el 
del Cuerpo Senatorial de Venezuela. 



dún confe De este Despacho se valió el E: 

.le Vene Señor Enviado Extraordinario y Minist: 
tenciario de España, para' hacer llegar e 
decoraciones á los señores Generales Je 
Velutini y Manuel Modesto Gallegos, agr 
la Corona en la alta calidad oficial que 
vieron durante la Legislatura de 1896: 
como Presidente del Senado y el segí 
Presidente de la Cámara de Diputados 
plomas que acompañó la Legación fueron 
en la forma de estilo á los dos venezo 
quiados por Su Majestad, y al dar res 
Despacho á la comunicación del Señoi 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XLIX 

significó á é¿te su agrado por el honor conferido á 
dos ciudadanos de la República. 

En diciembre de 1895 solicitó la Legación de ^1!^^!^/^ 
Su Majestad Católica una serie de datos referentes KcpiuISka. e " 



al cultivo del Café y del Cacao en el territorio de 
Venezuela, que hizo extensivos á otros particulares, 
conexionados en cierta manera con la vida econó- 
mica del País desde el punto de vista industrial. 
Algunas de las noticias pedidas guardaban relación 
más directa con las prácticas y pormenores del cul- 
tivo que con su resultado general, y de ahinque 
este Ministerio, en vez de acudir á la Oficina Cen- 
tral de Estadística para la obtención de todas ellas, 
hubiese preferido apelar á los conocimientos de las 
personas que componen el Club Agrícola de Ca- 
racas, Corporación que sin reparo alguno aceptó el 
encargo por medio de uno de sus más estimables 
individuos. De la manera inteligente y eficaz como 
fué atendida la solicitud, hay plena constancia en 
el capítulo II de la serie B. Con muy justificadas 
• excepciones aparecen allí resueltos los puntos de los 
dos cuestionarios remitidos por la Legación, á la 
cual se devolvieron éstos oportunamente con fodas 
las respuestas obtenidas. 

,m 

Otra consulta del Representante del Reino ver- 
s <^> sobre las disposiciones vigentes en la República 
^c^rca de la importación de vinos, respecto de su 
^^cala alcohólica y en cuanto á la diversificación del 
^^ismo artículo según el criterio de la Ley. Para 
^^tisfacer al Señor Ministro se apeló al Departa- 
r *^^nto de Hacienda, que refirió del todo el asunto 
**-! Arancel de Aduanas, del cual acompañó un 
templar, remitido luego á la Legación, 

VII 



L 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



ITALIA 



legación de Su 
Majestad. 



Cuando el Excelentísimo Señor Juan Pablo 
Riva entró á ejercer la Representación Diplomática 
del Reino de Italia, las Letras de retiro de su 
predecesor, el. Excelentísimo Señor Conde Roberto 
Magliano de Villar San Marco, no habían llegado á Vene- 
zuela. El 1 7 de febrero del año último las encaminó por 
medio de este Despacho el Ministro de Su Majestad 

■ 

en Caracas; y á fin dé no interrumpir el orden ob- 
servado en la publicación de los documentos de 
esa naturaleza, se han insertado, junto con la res- 
puesta, en la parte que corresponde del presente 
Libro Amarillo. (Serie C. — I). 

El Excelentísimo Señor Riva continúa al frente 
de la Legación Real á pleno contentamiento del 
Poder Ejecutivo Venezolano, que ve en la conduc- 
ta urbana y discreta de tan distinguida persona, 
una valiosa garantía para el feliz mantenimiento de 
las relaciones amistosas con el Gobierno de Su 
Majestad Humberto I. 



Legación de Ve- 
nezuela en Italia. 






Ya al terminar el año de 1896 partió con rumbo 
á Italia una Legación de Venezuela, creada para 
ejercer allí la Representación de la República en la 
categoría diplomática más alta que permiten nuestras 
leyes. El Señor General Juan Calcaño Mathieu, jefe 
de ella, llevó al efecto Credenciales de Enviado 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR Lí 

Extraordinario y Ministro Plenipotenciario, y es de 
esperarse que en el desempeño de su encargo oficial 
corresponda al vivo deseo del Gobierno, cual es el 
de estrechar más cada día las relaciones de los dos 
Países, hoy de especial importancia para Venezuela 
por el frecuente y provechoso movimiento entre sus * 

puertos principales y los del Reino, y de evidente 
interés para el otro Estado, atento el provecho de 
la numerosa población italiana que ejerce en la Re- 
pública industrias de especie varia bajo el amparo 
de la Ley. 

Á la fecharen que os dirijo esta Exposición, debe 
de estar instalada en Roma la Legación de Venezuela. 

En Carta fecha en Monza á 2 de noviembre de Participaciones 

de S 11 M a j e s t a<l 

1805, participó al Señor Presidente de la República Humberto 1 ai 

yj r * ^ L Presidente de la 

el Augusto Soberano de Italia, el matrimonio de Su República. 
Alteza Real el Duque de Aosta, Sobrino del Monarca, 
con Su Alteza Real la Princesa Elena de Orleans, 
hija del difunto Conde de París. ' El fausto suceso, 
comunicado por Su Majestad Humberto I en forma 
cordialmente amistosa, fué motivo de alta demostra- 
ción de regocijo por parte del Presidente de la Re- 
pública, á quién pareció oportuno recordar en la res- 
puesta los lazos de afecto existentes entre Venezuela 
y Su Majestad. (Serie C. — II). 

Con igual satisfacción contestó el Supremo Ma- 
gistrado otra Carta del Monarca Italiano, anunciadora 
del nacimiento de un Príncipe, hijo de Sus Altezas 
el Duque y la Duquesa de Genova. El nuevo vastago 
de la Familia de Su Majestad recibió en la sacra 
pila bautismal los nombres de Filiberto, Ludovico, 
Maximiliano, Manuel y María de Saboya. La cortés 



LII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

i 

y expresiva participación del Soberano fué escrita en 
Roma el 2 de noviembre de 1895. El Señor Presi- 
dente de la República la recibió el 15 de abril de 
1896, y el 18 respondió á ella, como puede verse 
en el capítulo III de la Serie C, donde figura tam- 
bién la Carta de su Majestad.. 

Nueva ocasión de rendirle sus muy amistosos 
parabienes dio el Monarca Humberto I al Alto 
Magistrado Venezolano, al participarle desde Monza, 
el 3 de octubre último, el nacimiento de una Prin- 
cesa, fruto también del matrimonio de Sus Altezas 
Reales los Duques de Genova, y á la cual se pu- 
sieron en el bautizo los nombres de María Bona, 
Margarita, Albertina, Victoria. 

Por haberse recibido la misiva regia cuando 
estaba ya impresa la parte principal de los docu- 
mentos de esta obra, tuvo que reservarse para el 
Apéndice, donde se hallará también la consiguiente 
respuesta del Magistrado Venezolano. 

Igual colocación hubo de darse á la participa- 
ción del matrimonio de Su Alteza el Principe Real 
de Italia con Su Alteza la Princesa Elena de Monte- 
negro. La atenta Carta de Su Majestad relativa al 
feliz enlace, fué recibida cuatro días há por el Señor 
Presidente de la República, que la contestó inme- 
diatamente. 

■X- 

Desde el 3 de setiembre de 1895 dirigió á este 
Se solicita la de Despacho la Legación Imperial de Alemania, en- 

tención de dos • 

procesados. cargada entonces de la Representación de los inte- 

reses italianos en la República, una solicitud del Go- 
bierno de Roma dirigida á obtener que el de Ve- 
nezuela averiguase si estaban ó nó en el País dos 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR MU 

■ ■■ ■ ■" Mi^^^^l^^^^W^^^— ^— ■■■■■■■■■■» ■■ ■ — ■ ■ i ■■■ I ■ ■ ■ ■ ■ #i ■ II. 

individuos procesados por el Juez de Instrucción de 
Genova, y ordenase, caso de hallárseles, su deten- 
ción preventiva. Con la filiación recibida de la Le- 
gación de Alemania, se pasó la solicitud al Ministe- 
rio de Relaciones Interiores para que á su vez la 
transfiriese á la Alta Corte Federal, por ser el asun- 
to sobre que versaba ajeno de la competencia del 
Poder Ejecutivo. 

El Alto Cuerpo judicial estudió inmediatamente 
el caso, y poco después pronunció un auto en sen- 
tido opuesto á la petición. La negativa apareció 
fundada en el tenor mismo de la Ley, que, en 
sentir de la Corte, no la facultaba para disponer 
averiguaciones ni decretar arrestos con motivo de 
delitos perpetrados en Países Extranjeros, sino para 
conoQer de solicitudes relativas al punto concreto 
de la Extradición, á fin de acordar ésta ó dene- 
garla, con arreglo á lo preceptuado por el Artículo 
368 del Código de Procedimiento Criminal. 

De la disposición del Supremo Tribunal se ins- 
truyó más tarde al Representante del Reino de Italia, 
como veréis en el capítulo IV de la serie C, donde se 
halla también la solicitud. 

* 

* -X- 

El señor Presidente de la República, en uso de la Expulsión de cua- 

Iru italianos. 

atribución 4 a del Artículo 78 de la Constitución Fede- 
ral, dispuso el 15 de abril, con el voto deliberativo 
del Consejo de Gobierno, expulsar del territorio á 
cuatro italianos, considerados notoriamente perjudi- 
ciales ó contrarios á la seguridad general. La deten- 
ción de ellos que precedió al Decreto Presidencial, 
había dado origen á una gestión verbal del Excelentí- 
simo Señor Ministro de Italia, por lo cual se juzgó de 



LIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

« 

necesidad y de cortesía participar al distinguido Re- 
presentante de Su Majestad las obvias razones de 
momento que justificaban el arresto y el principio estric- 
tamente legal que autorizaba la expulsión. 

No pareció del todo convincente al Señor Minis- 
tro la comunicación que con tal motivo le dirigió este 
Despacho ; y si bien al contestarla manifestó que, á 
su ver, causas de gravedad excepcional debían de 
haber obligado al Poder Ejecutivo á dictar tal provi- 
dencia, hizo formal reserva "de los juicios y determi- 
14 naciones á que ello pudiera dar lugar 'ante el Go- 
" bierno de Su Majestad el Rey de Italia/' 

Poco tardó la ocasión de dilucidar más amplia- 
mente la materia, pues en el mes de agosto pidió la 
Legación á este Departamento informes acerca de los 
motivos específicos que tuviera el Gobierno de Vene- 
zuela para considerar peligrosa la permanencia en el 
País de dos de los subditos expulsados» y acerca de 
algunas de las circunstancias relativas al arresto de 
otro de ellos. 

Sabido es que al tratarse del orden público no es 
posible subordinar, sin gravísimo riesgo, la idea de la 
salvación común, á trámites que exigen la lenta acción 
del tiempo y que no miran, en determinados casos, 
á ningún objeto legal aconsejado por la justicia. Pre- 
venir el mal es mejor que remediarlo: impedir la falta 
más conveniente que corregirla; y no hay quizás res- 
ponsabilidad tan abrumadora para los que cuidan, por 
efecto de una investidura pública, de la conservación 
de los intereses sociales, como la que nace de la ne- 
«.rlijxncia ó de la morosidad en el uso de aquellas 
atribuciones, destinadas, en j anicular, á precaver al 
Estado de cuanto próxima ó remotamente pueda serle 
perjudicial ó peligroso. 



/ 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LV 



El Artículo de la Constitución Federal que faculta 
al Jefe del Poder Venezolano para expulsar con el 
voto deliberativo del Consejo de Gobierno á los ex- 
tranjeros que no tengan su domicilio en el País y sean 
notoriamente perjudiciales al orden público, no se 
apoya en principios de mera conveniencia local, sino 
en necesidades umversalmente previstas y que todas 
las Naciones á la par aceptan ó reconocen. Así, la 
respuesta de este Despacho al Señor Ministro de Italia 
hubo, naturalmente, de abundar en las máximas que 
abonan el llamado derecho de renvoi, para cuyo ejer- 
cicio positivo no sería posible en ciertas ocasiones 
obrar con la publicidad y lentitud requeridas en asun- 
tos del orden judicial, como lo demostró en el Con- 
greso Americano de Montevideo el Delegado de la 
República Argentina, valido de argumentos y razones 
de renombrados publicistas contemporáneos. 

Como el punto ofrece especial importancia, por 

su relación con determinadas prácticas internacionales 

y hasta con la soberanía inmanente de cada Estado 

político, se ha juzgado provechoso incorporar aquí 

la correspondencia á que dio motivo en el curso del 

ano anterior. (Serie C. — V). 






En visita especial cortésmente anunciada con algu- obsequio <ic s« 

Majestad al Prv- 

na anticipación, presentó el Señor Ministro de Italia s¡<iénts <ie la Re- 

aJ cr* • • • pública. 

1 i>^ñor Presidente de la República, en los primeros 
,as ele octubre anterior, como estimabilísimo obse- 
dio ^Je g u Majestad Humberto I, una publicación de 
t(> v/alor histórico, efectuada poco hacía en Roma 
0a Icjs auspicios del Ministerio Real de Instrucción 
^bli ca) y contentiva de mapas, cartas y valiosos 
texXc>^ antiguos, relacionados con la vida de Colón y 



LVI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

i 

el descubrimiento del Nuevo Mundo. La edición, 
hecha en folio y con admirable tersura tipográfica, 
consta de quince volúmenes, y es, por su contenido y 
por su forma, un presente dignísimo de la Nación 
donde vio la luz el inspirado descubridor, y un tesoro 
bibliográfico para la que recuerda siempre con orgullo 
haber sido la primera tierra del Continente que divisó 
las naves del sabio genovés, y la primera también en 
recibir la simiente de la civilización cristiana, traída por 
él á estas regiones conforme á los designios de la 
Providencia. 

Quiso el Señor Presidente de la República, vista 
la naturaleza del obsequio y la amistosa intención que en 
él se descubría, agregar alas demostraciones de agrade- 
cimiento con que lo recibió del Excelentísimo Señor 
Ministro, una de carácter genuinamente oficial, y al 
efecto me encargó de dirigir á la Legación de Su 
Majestad la nota que constituye por sí sola el último 
capítulo de la citada serie C. , 



* 



•*■ 



Asumo <ie lo; ikm El Señor Silvio Poggioli, por sí propio y en nom- 

ínanos Po^ijiuli. 

bre de la firma de los Mérmanos Poggioli, del comercio 
del Estado de los Andes, se dirigió á fines de 1895 al 
Representante Diplomático de Italia, con el objeto, 
principalmente, de impetrar su interposición para que 
le fuesen devueltos unos papeles que en el mes de 
agosto de aquel año había él entregado en el Ministerio 
de Relaciones Interiores, y los cuales se referían á 
una serie de reclamos intentados contra Venezuela 
por la mencionada razón social, á título de perjuicios 
que alegaba ésta haber padecido en el decurso de 
varias épocas y por causas atribuidas á funcionarios 
Venezolanos. En la comunicación que con fecha de 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LVII 



23 de enero de 1896 dirigió con tal motivo á este 
Ministerio el Agente Diplomático del ReinQ de* Italia, 
se enumeraron de manera sucinta los, hechos en que 
los señores Poggioli querían fundar su pretensión de 
resarcimiento, y aun se citó un memorial que acerca 
de los mismos aparecía entre los papeles cuya resti- 
tución se demandaba. 

Con la inteligencia y tacto que lo caracteriza, 
descartó desde luego el Señor Ministro el punto de 
las reclamaciones, y aunque habló de algunas de sus N 

circunstancias, agregó allí mismo que no entraría por 
modo alguno á juzgar del mérito de ellas, y limitó la 
parte esencial de la solicitud á pedir que se entregasen 
al señor Poggioli, junto con una copia del memorial, 
los legajos que había depositado en el Departamento 
antes referido, y á manifestar el deseo de que los 
propósitos de justo ó conveniente arreglo que él atri- 
buía al reclamante, fuesen correspondidos por el Go- 
bierno de Venezuela. 

Estudiado el asunto, y visto desde luego que 
en nada podía rozarse con el Despacho de mi de- 
pendencia, se dio á la interposición del Representante 
de Italia el carácter de simple acción recomendatoria, 
con motivo tanto más justificado cuanto el Señor 
Poggioli tenía expeditos los medios de recabar di- 
lectamente lo mismo que solicitaba la Legación de 
Su Majestad. 

. En tal concepto admitida y considerada la in- v 

sición del Señor Ministro, se le participó el 

e febrero el favorable resultado de ella, mas 

que éste hubiera podido hacerse efectivo á 

^^^i de la resistencia del Señor Poggioli á re- 

x *~~ los papeles si no se excluía de la entrega el 
"Mil 






LVIII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

memorial que los acompañaba. Así, y en presen- 
cia de un escrito que no podía quedar depositado 
en las oficinas del Ministerio de Relaciones Inte- 
riores sin alguna disposición ó providencia derivada 
de su estudio, determinó el Gobierno considerarlo 
en todas sus ^partes y decidir de una vez el crite- 
rio legal con que, dentro de las atribuciones del 
Poder Ejecutivo, debiera el reclamo de los seño- 
res Poggioli ser propiamente calificado. 

El 9 de mayo dictó el Jefe de aquel Depar- 
tamento una extensa Resolución donde aparecieron 
ampliamente examinadas al tenor de la Ley las 
diversas reclamaciones expuestas en el memorial, 
y establecido con entera claridad el modo de dis- 
cernir el carácter de cada una de ellas, mediante 
el recuerdo de las disposiciones sancionadas en los 
veintidós años últimos respecto de la manera de 
intentar acción contra la República, por daños ó 
perjuicios padecidos en épocas de guerra ó en 
días de normalidad. Del razonamiento del Señor 
Ministro de Relaciones Interiores hubo .de inferirse 
' 'la necesidad legal de que los derechos t que 
"pudieran asistir en su reclamación á los señores 
"Poggioli Hermanos, se dedujesen por las vías 
"judiciales preestablecidas en Venezuela." 

Declaradas inaceptables las reclamaciones conte- 
nidas en el memorial del Señor Silvio Poggioli y resuel- 
ta la devolución del legajo que lo acompañaba, nin- 
guna acción más juzgó el Gobierno que le cabría en 
el asunto ; pero tres días después de publicada la 
Resolución del Ministerio de Relaciones Interiores, 
tuvo necesidad de considerar una larga protesta del 
reclamante, trasmitida por la respetable Legación de 
Italia, que la hizo objeto de nota oficial, donde apare- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LÍ* 

ció reproducida del todo y como presentada al Exce- 
lentísimo Señor Ministro desde el 16 de marzo prece- 
dente. La nota del Representante Diplomático de Su 
Majestad, aunque datada el 9 de mayo, no se recibió 
hasta el 12. 

En ella el Señor Ministro expuso, con referencia 
al escrito del Señor Poggioli, la queja promovida por 

m 

éste como sediciente víctima de sucesos ocurridos en 
el Estado de los Andes en 1S91, y las reclamaciones 
intentadas contra Venezuela por la casa comercial de 
que aparecía representante. En seguida, y siempre 
con relación al autor de la protesta, recordó el Agen- 
te Diplomático de Italia la presentación del memorial 
y la de los varios papeles á él anexos, que había 
heeho Poggioli al Ministerio de Relaciones Interiores 
en 12 de agosto de 1895, así como su empeño en sa- 
carlos luego de allí, para lo cual apeló á la Legación 
Real, y la posterior negativa de la Oficina . á entre- 
gárselos, si á la par de ellos no recogía ^1 escrito 
con que los había depositado. 

Por el contexto de la nota de la Legación se pudó 
inferir que e'l reclamante, en el supuesto de haber 
agotado todo medio para llegar al arreglo equitativo 
del asunto, había producido su protesta ante el Señor 
Ministro de Italia é invocado su intervención, por el 
hecho (dijo) de comprobada denegación de justicia. 

Por su parte el Excelentísimo señor Ministro ma- 
nifestó, como la vez anterior, que se reservaba la apre- 
ciación de lo que constituía el mérito de las reclamar* 
ciones presentadas por el Señor Poggioli; mas juzgó 
conveniente añadir que la circunstancia de no haberse 
resuelto nada en cuanto á ellas, constituía, en su 
dictamen, una excepción contraria á la igualdad de 
tratamiento que el artículo 14 de la Constitución 'y el 



LX EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

pacto vigente entre Venezuela é Italia, aseguran á 
los subditos de Su Majestad respecto de los ciu- 
dadanos de Venezuela. En seguida llamó muy cortes- 
mente la atención del Gobierno á la protesta del 
Señor Poggioli, invocó los sentimientos de recíproca y 
amistosa cordialidad que vienen inspirando de antiguo 
las relaciones del Poder Ejecutivo con los Represen- 
tantes del Reino, y pidió que los legajos exigidos por 
el autor del escrito protestativo se remitiesen á la 
Legación, para dejar á salvo la facultad de los recla- 
mantes de deducir sus derechos de la manera y por 
los medios que ponen á su alcance las leyes mismas 
de la República. 

t La respuesta de este Despacho dirigida al se- 
ñor Ministro el 26 del mismo mes de mayo, tilvo 
que inspirarse, como era de razón, en los princi- 
pios que regulan el uso de todo derecho, á fin de 
desvirtuar el aserto del señor Poggioli que tendía 
á derivar del lapso de unos meses transcu- 
rrido sin haberse resuelto la solicitud, del mero 
retardo en Ta entrega del expediente, y de la ne- 
gativa á retener la exposición ó. memcfrial, pruebas 
evidentes de denegación de justicia por parte del 
Despacho de Relaciones Interiores. 

Entre el 12 de agosto de 1895, que era la fe- 
cha del memorial del señor Poggioli, y el 16 de 
marzo de 1896, día en que él presentó su protesta 
á la Honorable Legación de Italia, había mediado 
la disposición del Gobierno acerca de la entrega 
de los papeles, comunicada el 28 de febrero al 
digno Ministro de Su Majestad. Si el señor Poggioli, 
por razones de fuero interno ó por cuales- 
quiera otros motivos de conveniencia personal, se 
negó después á recoger los legajos cuya restitu- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXl 



ción solicitaba, ello nada argüía contra el Minis- 
terio de Relaciones Interiores, que ya había mos- 
trado la voluntad de devolverlos. El escrúpulo en 
retener el memorial se hallaba además' justificado. 
El mismo respetable Representante del Reino ha- 
bía dado á comprender en su cortés nota de 23 
de enero, que el objeto del señor Poggioli al ins- 
tar por la devolución de los papeles era el de de- 
ducir sus derechos por otras vías regulares, me- 
• diante los recursos que las leyes de Venezuela 
ponían á su disposición. Si el Ministerio manifestó 
luego el empeño de entregar junto con los lega- 
jos la exposición del señor Poggioli, debióse sin 
duda á la circunstancia de no haber tomado razón 
de su contenido por consecuencia del propósito 
mismo del interesado de ventilar sus pretensos 
títulos ante otras autoridades de la República. La 
transferencia de un asunto de una Oficina de Ad- 
ministración á otra, parece no requerir siempre, 
como condición indispensable, el juicio ó concepto 
de la primera. 

La renuencia del señor Poggioli á recibir los 
papeles por él anteriormente exigidos, movió al 
Poder Ejecutivo, como al principio se dijo, á con- 
siderar las diversas partes del memorial y á dictar 
acerca de él una Resolución en toda forma. El 
trámite seguido por el Gobierho no podía ser más 
conveniente ni estar más en armonía con las pres- 
cripciones legales. 

La 'doctrina jurídica que señala los casos de 
denegación de justicia, lejos de abonar en modo 
alguno las ideas en que se fundó la protesta del 
señor Poggioli, las contraría de manera palmaria. 
Se trata de un punto cuya determinación no puede 



s 



LX1I EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

jamás arrogarse la parte interesada sin contravenir 
á los más elementales principios del derecho. Para 
que un asunto . pueda dar pie ó servir de base á 
una declaración como la del señor Poggioli, se 
requerirían trámites especiales que están fuera de la 
órbita de acción del Poder Ejecutivo. 

Las leyes encaminadas á la regulación del orden 
social no pueden estar á la merced de intereses parti- 
culares, que á veces intentan aplicarlas en su provecho 
con menoscabo del procomún. El eminente publicista « 
italiano Pascual Fiore halla inseparables, como ele- 
mentos de la vida civil, el hombre, la ley y la socie- 
dad. Según él, aceptado el hecho natural de la comu- 
nión de los individuos, se hace indispensable conciliar 
el egoísmo y. el interés de los unos con el respeto á 
la libertad y á la personalidad de los otros. Tal es el 
principió que fundamenta la reunión de los hombres en 
sociedad. 

En el Derecho Natural, que contiene para el sabio 
italiano Filangieri "los principios inmutables de lo 
que es justo y equitativo en todos los casos," la pre- 
tensión y la obligación se unen en grado íntimo, se 
corresponden y encadenan de manera evidente. Así 
lo reconoce Ahrens hasta el punto de constituirlo en 
una verdad que la filosofía preconiza. 

Por la relación que precedió á la protesta del 
señor Poggioli, se echaba de ver que él, para dar 
curso á sus reclamos, había prescindido de las diversas 
leyes á que hubiera podido atenerse desde 1891, y op- 
tado desde 1893 P or acudir á uno de los Departamentos 
del Poder Ejcutivo, cuya acción no podía ejercerse sino 
de manera oficiosa y ajena de la esfera que corres- 
pondía al asunto, que era la estrictamente judicial. 
Para comprobar los alegados perjuicios de la guerra 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



LXIII 



de 1892, tampoco solicitó los recursos que. ponían á 
su disposición las Resoluciones del Ministerio de Ha- 
cienda anteriores al Decreto de 9 junio de 1893; y en lu- 
gar de acogerse á este últihio, apeló otra vez á una Ofici- 
na del Poder Ejecutivo, á la cual no podía competer, por 
virtud del memorial de 12 de agosto de 1895, otro 
estudio del asunto que el contenido en la Resolución 
del 9 de mayo de 1896. Considerado ese procedi- 
miento ¿ dónde fundar la supuesta denegación de jus- 
ticia t ¿Puede, por ventura» quedar establecido un 
hecho sin la comprobación ó existencia de sus circuns- 
tancias generadoras ; sin la sustanciación legal del 
expediente que corresponde á la respectiva causa? 
Aceptarlo sería contrariar, en favor de uno, disposicio- 
nes tendentes al bien general : dar asenso á la preten- 
sión del derecho sin la obligación de la prueba, con 
detrimento del principio anteriormente invocado. La 
denegación de justicia no resulta demostrada sino des- 
pués de un juicio contradictorio. Ella supone siempre 
una serie de delitos cometidos por los encargados 
de axaminar determinados títulos ó derechos en el 
orden estrictamente judicial. Filangieri, al enumerar 
tales delitos, (los de los Magistrados ó Jueces contra 
la Justicia pública) no los refiere sino al curso irregular 
de las causas, demandas ó procesos, ó á las circuns- 
tancias anormales que con ellos se relacionen. Bentham 
los divide en dos géneros: "los que cometen 
"los oficiales de justicia contra sus obligaciones positi- 
vas, y los que cometen otras personas por con- 
trariar ó descarriar las operaciones de los Tribu nales." 

Con relación á uno de los órdenes de la justicia 
civil, dice Ahrens que se le considera sólo como 
competente para los asuntos litigiosos privados; pero 
agrega que pueden sobrevenir también diferencias 



LXIV EXrOSICION PRELIMINAR 



entre los ciudadanos y ciertas autoridades ó poderes 

públicos, garantizados por la Constitución ó por las 

* v Leyes; diferencias que toca dirimir á los Tribunales de 

Justicia. Esto está en perfecto acuerdo con la Consti- 
tución Venezolana y con el Decreto Ejecutivo de 14 
de febrero de 1873, relativo al modo de intentar recla- 
maciones contra la Nación. Al citarse éste, como se 
citó, en la Resolución recaída sobre la solicitud del 
señor Poggioli, se declaró implícitamente su vigfencia. 
Y como la Constitución abre en su artículo 1 10, señala- 
damente en el parágrafo 5 , fácil camino á la efectivi- 
dad del principio mencionado, ninguna traba ni incon- 
veniente pudiera alegarse contra su práctica en Vene- 
zuela. 

Después de la Resolución del 9 de mayo, 
expedida precisamente el día en que el Excelen- 
tísimo Señor Ministro de Italia fechó la comunica- 
ción comprensiva de la protesta del señor Poggioli, ^ 
imposible parecía hallar justificada la idea de ha- 
berse violado en él lo dispuesto en el parágrafo 
10 o del artículo 14 de la Constitución de la Repú- 
blica. La anterioridad del acto protestativo nada 
podía significar, puesto que el señor Poggioli había 
aspirado sólo á obtener la devolución de los pape- 
les para dar curso á su solicitud por la vía judicial. 
Su ulterior empeño de que se tomase razón del 
memorial del 12 de agosto de 1895, fué el motivo 
determinante de la Resolución considerada en Con- 
sejo de Ministros y expedida por el Departamento de 
Relaciones Interiores. El estudio que en ella apa- 
reció acerca de la solicitud del señor Poggioli, era 
prueba inequívoca de que el derecho del peticiona- 
rio á obtener resolución no había padecido menos- 
cabo aleuno. 



r 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXV 

Demostradas así todas las circunstancias del 
caso en la respuesta al Je{e de la Legación 
Real, manifestó este Ministerio con la mayor clari- 
dad el parecer del Gobierno en cuanto á la pro- 
testa del señor Poggioli, que resultaba completa- 
mente infundada respecto de lo que pudiera refe- 
rirse á las atribuciones bien definidas del Poder 
Ejecutivo de la República. Al anunciarlo así se 
añadió que, en orden á lo demás, ó sea á lo que 
está dentro de la jurisdicción *de otros Poderes, 
nada podía declarar por el momento el interesado 
que no "fuera contrario á las prácticas de la Ley 
y á los principios del Derecho. Y atento este Mi- 
nisterio á la parte conclusiva de la Resolución del 
9 de mayo, que disponía la entrega al señor Sil- 
vio Poggioli de las doce piezas por él exibidas con 
el memorial, contestó á la Legación de Italia que 
devolverlas por medio de ella, como lo solicitaba 
el Excelentísimo señor Ministro, equivalía, en sentir 
del Gobierno, á quebrantar las prácticas seguidas 
para casos semejantes con los hijos ó ciudadanos de 
la República, á los cuales se hallan equiparados 
los subditos de Su Majestad residentes en Vene- 
zuela, en lo que toca á la alegación de determinados 
derechos ó títulos. 

* 
Á virtud de informes emanados de la Agencia Queja de varios 

~ . , T .. , . . pescadores italia- 

Lonsular de Italia en el vecino puerto, se instruyó nos. 
á fines de marzo la Legación Real y enteró á este 
Ministerio, de una queja promovida contra las au- 
toridades locales de allí por varios subditos italianos 
de los que pacíficamente ejercen en el litoral la in- 
dustria de la pesca. El motivo de la querella había 

IX 



s 




LXVI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

sido una resolución encaminada al bien de la propia 
gente pescadora, como era impedir la pérdida total 
de una especie, cuya conservación importaba á to- 
do el gremio, según aviso dado á la Capitanía de 
Puerto por gran número de los individuos en aquél 
matriculados. Atribuíase la probabilidad de la extin- 
ción al método especial de que algunos se valían 
para facilitar el resultado de la pesca, por lo cual 
la autoridad,- después de haber consultado el cafco 
y deseosa de velar por los intereses generales de 
la industria, prohibió el uso del denunciado sistema 
en la única sección de la costa donde la especie se 
producía. 

Comunicada esta disposición á todos los pesca- 
dores, los patrones italianos se apresuraron á pedir 
las licencias correspondientes, mas^ algunos quebran- 
taron la orden repetidas veces, y como al cabo se 
hubiese de arrestar á varios de ellos por ^ vía de 
simple corrección, acudieron al Agente Consular del 
Reino en demanda de apoyo, so pretexto de que 
no hallaban en las Autoridades de La Guaira el 
mismo tratamiento concedido á los pescadores es- 
pañoles. 

Con vista de los' datos recibidos del Agente 
Consular, expuso el Señor Ministro á este Despa- 
cho la queja de los referidos subditos, á la cual 
se contestó con la narración natural de los hechos, 
tomada del amplio y verídico informe que acerca 
del asunto rindió al Señor Ministro de Hacienda 
la Administración ' de la Aduana Marítima de La 
Guaira. 



* # 






EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXV n 



no Domen ico 
Toe ce . 



El 1 8 de abril fué muerto alevosamente en un Proceso con mon- 
dar del Estado de Los Andes cercano á la fron- & tLLüS 1 . 
tera con Colombia, el subdito italiano Domenico 
Tocce, cuando volvía de la ciudad de San Cristóbal, 
en donde acababa de cobrar una gruesa suma de 
dinero. . Las sospechas del delito recayeron desde 
luego en dos individuos que lo acompañaban á 
guisa de peones guiadores, ambos colombianos de 
origen. 

Inmediatamente después de conocido el hecho 
^ la autoridad política de San Cristóbal ofició al Juez 

de Primera Instancia en lo Criminal del correspon- 
diente Circuito, con el objeto de que ordenase la 
debida averiguación; y éste, á su vez, y tan luego 
como hubo dispuesto las diligencias preliminares, 
impuso en el suceso á los jueces del Distrito en 
lo Criminal y en lo Civil, para todos los fines de- 
terminados por la ley. Cada Tribunal procedió 
dentro de su esfera con la actividad necesaria, y el 
de Distrito en lo Criminal decretó por auto de 5 
de mayo la detención de los dos individuos que 
aparecían como delincuentes. La disposición versó 
también sobre las requisitorias que era indispensa- 
ble librar á las autoridades judiciales y políticas de 
los lugares adonde pudieran haber huido los indi- 
«ado s ; pues ya el Tribunal sabía .que ninguno de 
° S se hallaba dentro de aquella jurisdicción. 

El 26 de mayo resolvió el Juzgado que conocía prin- 

'P^Irnente del asunto, dirigirse á la Alta Corte Federal 

J^a los efectos de la ley en materia de extra- 

Cl <^n, y 'librar al mismo tiempo un despacho re- 

^ ,s » torio, relativo á la captura y detención preventiva 

e los clos criminales, á la respectiva autoridad 

l^cial de San José de Cúcuta, lugar en donde 



\ 



tXVÍÍI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



aquéllos se hallaban según los informes hasta enton- 
ces obtenidos. 

El Supremo Tribunal de la República, por 
comunicación de 17 de julio siguiente, solicitó copia 
de cuanto pudiera establecer de modo claro y pre- 
ciso la culpabilidad de los acusados, y el Juez de 
Primera Instancia le envió sin retardo alguno to- 
das las diligencias evacuadas hasta allí, con lo cual 
encontró cumplidos la Corte los requisitos que ordena 
el Artículo 366 del Código de Procedimiento Cri- 
minal. Halló luego el mismo Alto Cuerpo que el 
delito atribuido á los dos acompañantes del subdito 
italiano se contaba en el número de los que deter- 
mina el artículo 3 , vigente aún, del antiguo Tra- 
tado entre Venezuela y Nueva Granada, hoy Colom- 
bia", y declaró al punto procedente la solicitud de 
extradición. 

Ya en virtud de comunicaciones directas del 
Consulado en San José de Cúcuta, estaba en cuenta 
el Ministerio de Relaciones Exteriores de que los 
dos encausados se hallaban detenidos en la cárcel 
de aquel Circuito, por haberlos x remitido allí el 
señor Alcalde del Municipio Chinácota, á quien pa- 
recía deberse su encuentro y su captura. Asegura- 
da más tarde la detención por gestiones en que to- 
mó parte la Legación de la República en Bogotá, 
la autoridad de Cúcuta quedó en espera del resul- 
tado que ofreciese el juicio en los Tribunales Ve- 
nezolanos. 

Á poco de promediar el año de 1896 la Legación 
de Italia se dirigió al Departamento de Relaciones 
Exteriores en demanda de informes respecto de lo 
hecho ya, ó de lo que se pensase hacer, para castigar 
el delito. La oficina de mi cargo no conocía aún los 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXIX 



pormenores del hecho ni el trámite seguido por los 
diversos Juzgados con el fin de establecer la verdad 
de las cosas y procurar el prendimiento de los . 
asesinos. Para conseguir noticias fidedignas de todo, 
apeló al Departamento de Relaciones Interiores ; y 
mientras tanto participó al Excelentísimo Señor Mi- 
nistro de Italia que, en casos como el de que se tra- 
taba, podían los tribunales locales solicitar directa- 
mente la devolución de los reos, conforme á lo esti- 
pulado entre Venezuela y Colombia acerca de los 
perseguidos por las autoridades judiciales de una de 
las dos Repúblicas que busquen refugio ó anden fugi- 
tivos en el territorio de la otra. 

De lo actuado por los respectivos Tribunales de 
Los Andes, así como del decreto de lá Alta Corte Fede- 
ral, se dio más tarde conocimiento, bien que á modo 
de mero informe, al Señor Ministro del Reino, quien 
en reciente nota manifestó su gratitud por la impor- 
tante comunicación de todas las circunstancias del 
proceso. 

El Gobierno espera sólo el resultado de las dili- 
gencias que hayan podido efectuar los Tribunales 
locales en el sentido de obtener la devolución de los 
reos, para ver si le incumbe ó nó acción eficaz y 
directa en un asunto que tanto importa á la recta 
Administración de Justicia. 



* * 



El 15 de agosto puso en conocimiento de este Queja contra un 
Ministerio la Legación Italiana, que el subdito Do- ri^de"?™ Aníls! 
mingo Giacopini, establecido de tiempo anterior en 
un pueblo del Estado de Los Andes, se quejaba de 
una sentencia dictada en daño de sus intereses por el 
Juez de Primera Instancia de Trujillo, con motivo, 



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EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



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según decía, de cierto juicio contencioso, seguido entre 
el propio querellante y la persona que ejercía la 
Autoridad civil de la Parroquia de Mendoza. Tras 
el relato de los hechos manifestó el Señor Ministro 
la necesidad, que en su sentir había de que por el 
Departamento de Relaciones Interiores se dictasen las 
providencias dirigidas á la anulación de la sentencia y 
al saneamiento de los derechos que el señor Giacopini 
consideraba vulnerados. 

La solicitud de intervención presentada así al Go- 
bierno respecto de un negociado tan extraño á sus 
facultades administrativas, obligó á este Ministerio á 
considerar el punto con la mayor premura y atención, 
no obstante hallarse discurriendo entonces el período 
de las vacaciones oficiales. Cuando contestó al Señor 
Ministro de Italia, tuvo el Departamento que limitar 
sus promesas á la solicitación de informes respecto de 
lo sucedido, ya que ninguna personería podía consen- 
tir al Poder Ejecutivo en el asunto el sentido estricto 
de las leyes relacionadas con el ramo de la Justicia 
en Venezuela. 

Con efecto, el Pacto fundamental de la Repú- 
blica establece tal separación entre los diversos Po- 
deres encargados del orden civil ó administrativo, 
que la ingerencia de cualquiera de ellos en otro 
supondría el delito de que trata el artículo 117 
de la misma Constitución; delito para cuyo castigo 
hay disposiciones categóricas en el Código Penal. 
El artículo 118 de aquélla declara nulos los actos 
de la autoridad usurpada; y como por otra parte 
el artículo 121 establece la independencia de los 
Tribunales de Justicia en los Estados y previene 
que las causas en ellos iniciadas terminen en los 
mismos, sin más examen que el de la Corte de 



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EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXXI 

Casación en los casos prescritos por la Ley, la in- 
tervención directa de un Departamento del Poder 
Ejecutivo para la invalidación de cualquier acto ju- 
dicial, constituiría, hasta cierto punto, un quebran- 
tamiento cioble de los principios enunciados. De ahí 
que en el asunto del señor Giacopini la acción del 
Ministerio de Relaciones Interiores tuviera que cir- 
cunscribirse á una excitación natural para que se 
cumpliese rigurosamente la Ley, y dejar así bien 
puestos, ó libres de toda ofensa ó desmedro, los 
augustos fueros de la Justicia. 

Al exponer las precedentes ideas al Señor Mi- 
nistro de Italia, le recordó el Departamento de Re- 
laciones Exteriores que la legislación tiene previstos 
los medios para resguardar y reivindicar cualquier 
derecho que se considere vulnerado, y que así el 
señor Giacopini podía siempre defender sus intereses 
de la propia suerte que lo haría un venezolano, ya 
que, además de no reconocer la Nación á favor de 
los extranjeros otras obligaciones ó responsabilida- 
des que las establecidas á favor de los nacionales, 
el tratado vigente entre Venezuela 6 Italia equipa- 
raba la condición de los ciudadanos de la República 
& Ja de los subditos del Reino en cuanto á la pro- 
tección y seguridad en sus personas y propiedades. 

Poco después de recibir la respuesta, se dirigió 

^ x~*uevo al Gobierno el Honorable Funcionario Di- 

Wox-jnático, con e l objeto de redargüir acerca de las 

***"* «alusiones en ella comprendidas, que dijo lamen- 

** => ^^ no poder aceptar. Sus observaciones se fun- 

^ ,r ^^n en que, si bien es principio de derecho pú- 

Xc ^o, consagrado por todas las Constituciones jtolí- 

lc ^-s, la separación de los poderes y la independencia 

judicial, el proceder atribuido al Juez de Trujillo 



d^\ 



LXXII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

constituía un hecho tan grave y anón 
su concepto, la intervención de la Supre: 
tura en asunto de tal naturaleza y en 
administrativo ó .disciplinario, podría, b; 
legislación, quedar justificada y hasta 
cesaría y obligatoria. Habló luego d 
que constituía contra el sentimiento 
sentencia como la que motivaba su sol 
que, á su juicio, fuera de las diligen 
señor Giacopini hubiera de efectuar p 
jerárquicas del Poder respectivo para 
reparación del daño alegado, el procec 
de Trujillo no podía menos que ser s 
Suprema Magistratura de quien depenc 
nistración judicial, á fin de que ella, 
la justicia misma, adoptase, dentro de 
la disciplina, las medidas requeridas poi 
tandas. Antes de concluir instó de nu 
se llamara la atención del Señor Presii 
República hacia la conducta del Juez, 
el Alto Magistrado, independientement 
jurídico que hubiese de darse á la rec 
señor Giacopini, dictase en orden al 
medidas á que creía haber lugar, con 
mayor cuanto el proceder de que el si 
Majestad se quejaba, parecía estar con 
los casos de responsabilidad que determír 
101 de la Constitución de Venezuela. 

Detenida atención prestó inmedi 
Gobierno á las observaciones del Respe 
tro de la Nación Italiana, y á fin de 
punto hasta dejarlo definido en todas 
hubo este Ministerio de acudir á las i 
derecho que determinan la separación i 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



LXXIII 



res Nacionales y á los principios que interdicen toda 
acción ó recurso capaz de alterar ese deslinde, mo- 
ral ó materialmente. 

Comenzóse por manifestar al Señor Ministro que 
las conclusiones en su sentir inaceptables, además de 
fundarse en la letra y en el espíritu de la legislación 
de Venezuela y en categóricos principios del Pacto 
Fundamental de la República, que es la norma inque- 
brantable de la vida civil en este territorio, se hallaban 
ajustadas á la doctrina del Derecho Moderno refe- 
rente al libre ejercicio de ciertas facultades ó atribu- 
ciones. Con este motivo se citó al eminente italiano 
Pascual Fiore, que ve en la administración de la 
Justicia un derecho esencial de cada Nación ó Sobe- 
rano, imposible de ejercerse sin la más cabal indepen- 
dencia. Sienta él que en ningún caso podría legiti- 
marse la pretensión de un País extranjero, dirigida á 
suspender en favor de algún ciudadano suyo el curso 
regular, de la Justicia. 

Montesquieu, á quien también se citó, dice, en 
/rase recordada por Pradier-Fodéré, que las facul- 
tades de los Jueces resultan opresivas ó arbitrarias 
cuando se ejercen bajo la acción del Poder Ejecutivo 
6 del Legislativo." 

Si los actos de un Juez están en abierta contrapo- 

s 'cion con la ley misma á que debieran atemperarse, 

toca, á los tribunales de categoría superior. discernir el 

P Ur ^tio en que se origina la irregularidad, y corregir 

su "bsanar ésta, mediante el debido auto de revoca- 

CU ^ TX - Según Fiore, lo único exígible en ciertos 

s por un Poder extraño, es que las formalidades 
x 



cas 



-*&(■ 



LXXIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

de la Ley no se pretermitan por consideraciones. polí- 
ticas ni por aversión á los ciudadanos del País en 
cuyo nombre habla ó reclama. El docto autor ital¡aoo 
piensa que la independencia en ta Administración de 
la Justicia debe entenderse lo mismo respecto de los 
asuntos del orden civil que de los que pertenecen al 
orden penal. 

Por juzgarse oportuno se recordó el caso reciente 
del señor Luis Stern, ciudadano de los Estados Uni- 
dos, á quien condenó un Tribunal de Baviera á doble 
pena, en forma que el señor Secretario de Estado de 
aquella República halló arbitraria é inmerecida. 
Cuando el Departamento de Washington llamó la 
atención del Gobierno Bávaro respecto del asunto, en 
nota al Embajador de Alemania fecha el 26 de setiem- 
bre de 1895, donde se solicitaba la anulación del auto, 
el Ministerio de Negocios Extranjeros de Berlín ordenó 
al punto por cable al Representante del Imperio que 
rechazase categóricamente una solicitud relacionada, 
como aquélla, con negocios de la Administración de 
Justicia en un Estado Confederado. Tras la réplica 
del Departamento de Estado ratificó el Gobierno 
Imperial su negativa á tomar razón de un reclamo 
originado en la sentencia de un tribunal alemán, no 
sin dejar al señor Stern en libertad de recabar de 
las competentes autoridades de Baviera la considera- 
ción de las ideas que pudieran abonar su queja ó 
legitimar su solicitud. 

Para los casos á que se refiere el Artículo 101 de 
la Constitución Venezolana, en los cuales creyó el 
Honorable Representante del Reino de Italia que 
podía considerarse comprendido el denunciado por el 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXXV 

señor Giacopíni, tiene el Código Penal castigos bien 
determinados, á cuya efectividad nada" puede oponerse 
en el curso normal de los juicios y demandas. 

En seguida se dijo que del hecho atribuido al 
Jugz de Trujillo conocerían, ó estarían conociendo," 
los Tribunales Superiores del Estado - de Los Andes, 
caso de haberse interpuesto la conveniente apelación 
en conformidad con la práctica local ; y luego se 
fl*^*r*ifestó al Señor Ministro que al Señor Giacopini 
' e restaría por último el Recurso de Casación, decía- 
í^^Íq procedente por la Ley de 5 de abril de 1895 
^Sondo en la secuela del juicio se hubieren que- 
brantado formas ó trámites esenciales del procedi- 
miento. 

La existencia de tales elementos legales exclui- 
ría toda intervención del Poder Ejecutivo en un 
asunto judicial, aun cuando no fueran tan absolutas 
como lo son las disposiciones prohibitivas de la 
Constitución Venezolana. El Artículo 120 no da 
margen á la menor duda en este particular. Allí 
están anticipadamente juzgados por infractores de 
los principios en que descansa la legislación sustan- 
tiva de la República, los magistrados, autoridades 
ó corporaciones que se arroguen facultades extrañas 
i las que les * están expresamente atribuidas. 

No halló el Ministerio de mi cargo, y así 
hubo de manifestarlo al distinguido Representante 
de Su Majestad, principio ni disposición en el cuer- 
po de las leyes vigentes que pudiera justificar 
la ingerencia del Supremo Magistrado en asuntos 
sometidos á los tribunales ordinarios, ni nada que 



LXXVI 



EXP'»SICI"X PRELIMINAR 



tendiese á comprobar que de él depende la admi- 
nistración judicial de la República. 

Antes de poner fin á la respuesta confirmó este 
Ministerio á la Legación la promesa de solicitar el 
concurso del Ministerio de Relaciones Interiores para 
obtener noticias del hecho que había motivado la queja 
del señor Giacopini. 

Los informes pedidos no tardaron en llegar, 
enviados por el Presidente del Estado de Los 
Andes. De ellos resultó desde luego que la parte 
contraria á Giacopini en la contención promovida ante 
la autoridad Judicial de la Parroquia de Mendoza y 
pasada luego al Tribunal de Trujillo, no la cons- 
tituía por sí solo el Jefe Civil de aquella localidad, 
sino que la formaban diez y siete personas entre 
las cuales se contaba él en su condición de simple 
particular. Y como uno de los cargos formulados 
por Giacopini miraba á demostrar algo semejante 
á influencia pecaminosa, ejercida sobre el Juez de 
Primera Instancia de Trujillo por el mencionado 
Jefe Civil, el Agente del Ejecutivo del Estado 
llamó la atención del Presidente en el informe que 
le rindió como resultado de sus averiguaciones, 
acerca de las circunstancias de superioridad oficial 
en que se hallaba el Juez citado respecto de» la 
autoridad política de la Parroquia de Mendoza, y 

• £ 

á la imposibilidad de que aquél se hubiese some- 
tido dócilmente al propósito coactivo que á ésta se 
le imputaba. El mismo Señor Presidente de Los 
Andes airrc^ó á tal observación una relativa á la 
diferencia de localidad en que ejercían sus funciones 
el Juez y el Jefe Civil, el primero dentro del Dis- 



t.. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXX\ II 



trito de Trujillo y el secundo en una parroquia del 
Distrito de Valera. El Agente del Ejecutivo de Los 
Andes manifestó en su informe la incapacidad en 
que se hallaba para declarar si el señor Giacopini 
había sido sentenciado en primera instancia justa ó 
injustamente, por corresponder el conocimiento de 
la causa á los Tribunales Superiores del Estado. 
Mas al expresarlo así y participar al mismo tiempo 
que ellos se ocupaban en el estudio del caso, negó 
categóricamente la aseveración de que el Jefe 
Civil de Mendoza hubiese intervenido en el asunto 
fuera de su condición de mero particular. 

De los informes trasmitidos por la Presidencia 
del Estado se pasó un extracto á la Legación del 
Reino, en conformidad .con la anterior oferta del 
mismo Departamento de Relaciones Exteriores. 






El Señor Luis Soublette, ciudadano de la Repú- Honor dispensado 

... . _ . . . . por el Soberano 

blica, que desempeñó en el espacio de muchos años deitaiíaáun hijo 

de Venezuela. 

el cargo de Agente Consular de Italia en Ciudad 
Bolívar, fué agraciado por Su Majestad en los co- 
mienzos del año de 1896, como demostración de 
aprecio, con la Orden de la Corona en el grado de 
Caballero. El Excelentísimo Señor Ministro Residente 
del Reino, que vio en esta distinción, y á fe que 
con justicia, un motivo de agrado para Venezuela, 
s *jpo dar en tan feliz coyuntura nueva muestra de 
sia delicada cortesanía, mediante la espontánea par- 
ticipación que del acto de su Soberano hizo á este 
departamento en nota oficial contentiva de frases 
gratulatorias. 



*i 



LXXV1II EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

La respuesta dirigida al Represente 
Majestad Humberto I le llevó, al mismo 
la natural protesta de gratitud por lo lis( 
nueva, una expresión de la complacencia 
había visto el alto obsequio dispensado j 
al mencionado venezolano. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXXIX 



ALEMANIA 



El señor Doctor Juan Pietri fué recibido el i° Legión de Ve. 

J nezuela. 

de setiembre, en Audiencia oficial, por Su Majestad 
el Emperador de Alemania, y reconocido en su ca- 
lidad de Enviado Extraordinario y Ministro Pleni- 
potenciario de los Estados Unidos de Venezuela. 
Al entregar sus Credenciales el Representante de la 
República, leyó un oportuno discurso á que con- 
testó el Soberano con frases muy satisfactorias. El 
primer capítulo de la serie D contiene los docu- 
mentos que dicen relación á ese acto. 

Con el encargo diplomático conferido al señor 
Doctor Pietri se propuso el Supremo Magistrado de Ve- 
nezuela comunicar mayor firmeza aún á los. lazos de 
• amistad con el Imperio, pensamiento éste de alto inte- 
rés para los dos Países, aun más que por la importan- 
cia de sus relaciones comerciales, por el provecho 
<jue rinde á la República y el beneficio que de su 
Suelo, reporta la ejemplar población alemana aquí 
e sta Mecida permanentemente. 



* 



Al afianzamiento de esos vínculos viene con- Legación imperial 
* r *v> xayendo con firme voluntad el Excelentísimo señor 
*~ 0r *de de Rex, digno Representante del Monarca 
* rri F>erial ante el Gobierno de Venezuela, Sus dis- 



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LXXX EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



tinguidos servicios, y sin duda la prudencia y acen- 
drada discreción con que ejerce su elevado cargo, 
le granjearon en el año último un honrosísimo ascen- 
so en su carácter oficial. De la condición de Minis- 
tro Residente lo promovió Su Majestad á la jerarquía 
de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipoten- 
ciario, en la que fué reconocido por el Señor Presidente 
de la República el 21 de julio, previa la presenta- 
ción de la nueva Carta Credencial (Serie D. II). 



* 
* * 



Presentación del El Jefe del poder Ejecutivo dio en mayo de 

Busto del Lil bir- 
lador en la Prime- 1896 al señor Doctor Claudio Bruzual Serra, á la 

ra Clase de la Or- 
den ai Soberano sazón Ministro de Obras Públicas de Venezuela, la 



de Alemania. 



i 



encomienda especial de presentar á Su Majestad Gui- 
llermo II el Busto del Libertador en la Primera 
£lase de la Orden, con que acababa de condecorarlo. 
"La comisión de vario carácter que el señor Ministro 
había llevado á Europa, no fué obstáculo para que 
permaneciese en Berlín hasta el regreso del Emperador, 
ausente entonces de aquella capital, y diese eficaz cum- 
plimiento al honroso encargo del Señor Presidente de 
la República. 

Con efecto, el i° de setiembre, en Audiencia 
señalada de antemano, recibió el Emperador al señor 
Doctor Bruzual Serra, quien en el acto de 
entregar al Augusto Soberano la veneranda efigie 
de nuestro Libertador, como alto testimonio de sim- 
patía por parte de Venezuela, tuve la satisfacción 
de oír de labios de Su Majestad palabras singular- 
mente significativas en cuanto á la alteza de la dis- 
tinción y respecto de los nobles antecedentes que 
la hacían para él muy más estimable. Refirióse en 



V 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXXXI 

esto el Excelso Monarca al hecho de haber 
sido su padre el Emperador Federico III y su abuelo 
el Emperador Guillermo I, obsequiados de la mis- 
ma manera en nombre de la República. 

De las gratas impresiones recogidas en el desem- 
peño de su importante comisión por el Señor Ministro 
de Obras Públicas de Venezuela, y de las^ muestras 
de simpatía que le fueron tributadas, os instruirá el • 
informe que él rindió á este Ministerio al regresar á 

la capital y que aparece incorporado á los demás docu- 
mentos del caso en el capítulo III de la misma serie D. 

* 

. . Informes relativos 

Interesado el Ministerio de Relaciones hxtenores á ios rendimientos 

del tabaco en Ve- 
de Berlín en conocer los rendimientos del tabaco en nezueía. 

los- diversos Estados que lo produdfen ó elaboran, co- 
misionó á la Legación Imperial á principios de febrero 
de 1896 para solicitar una serie de noticias relativas 
al movimiento de esa industria en la República, así 
en lo que depende de la manufactura cuanto en lo que 
toca al artículo como fuente de ingresos para el Tesoro 
Nacional. El cuestionario incluido por el Señor Mi- 
nistro de Alemania, fué pasado incontinenti, con la 
encarecida recomendación de que se contestase en 
todas sus partes, á los Ministerios de Hacienda y de 
Fomento, del primero de los cuales se obtuvo á poco 
la mayor parte de los informes necesarios. Y como 
la manera excogitada por la Contaduría General de la 
Sala de Examen para resolver la solicitud, resultó 
del todo adecuada al objeto, no fué preciso usar de 
los servicios de la Dirección General de Estadística 

establecida en el otro Despacho, y de una vez se 
xi 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



pudo corresponder plenamente á los di 
dos por medio de la Legación de Su M: 
el número IV de la serie D). 



Deseoso el Excelentísimo Señor C 
de conocer las prácticas vigentes en V 
la contestación, por parte de las autorid 
á tas visitas de los comandantes de buq 
extranjeros, pidió el 14 de julio las ins 
blicadas con relación á la materia. ' 
señor Ministro del Ramo respondió, y c 
sabedor aljefedela Legación Imperi; 
Ordenanzas de marina actualmente en ■ 
recia fórmula alguna concreta para el c; 
pero que, según .Ja práctica establecida, 
autoridades de un puerto visitas pers 
comandantes de naves de guerra extran 
rresponden con actos de idéntica n£ 
acuerdo con las reglas de la etiqueta gei 



Quiso el Gobierno Imperial de A 
lo expuso su Legación en Caracas ei 
último, saber si la Ley Venezolana sol 
Fábrica y de Comercio extiende su pi 
nombres y razones sociales, ó si únic; 
sus efectos al signo, figura, alegoría ó ¡ 
para distinguir los géneros una vez ofi 
sumo general. Y como el convenio de 
1883, vigente acerca del mismo ramo t 
blica y el Imperio, hace depender del 
de las formalidades impuestas por la I 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXXXlfl 






pectiva la protección recíproca que se buscó al cele- 
brarlo, la solicitud llevaba principalmente en mira, 
como lo «dio á entender la Legación, discernir la 
naturaleza de aquel punto en su relación con los 
c/^rechos que del pacto mismo pudieran derivarse. 

La consulta, tal como fué presentada, no podía 

resuelta sino por el Ministerio de Fomento, una 

ve^ que no se trataba de interpretar en parte alguna 

el crlaro y sencillo convenio de 1883, sino de explicar 

el s-entido de la Ley de 1877 en orden al radio á que 

co n <r retamente extiende ella sus beneficios. 

El resultado del estudio hecho por aquel Des- 
^cVío se resumió en comunicación especial, dirigida 
e\ 22 de octubre al Representante del Imperio. En 
d capítulo VI de la serie D figura dicha respuesta á 
par de la solicitud, y por su contexto veréis que la 
Ley Venezolana no presta protección sino á los signos 
constitutivos de cada marca de fábrica ó de comercio, 
para individualizarla lo más posible y evitar ambi- 
güedades que dificulten en cualquiera circunstancia 
fortuita el reconocimiento del derecho que la marca 
misma representa. 

También preguntó el señor Ministro de Ale- 
mania si es aplicable con relación á lo antedicho 
e ' artículo del Código Penal tocante al delito de 
osificación de los sellos, marcas y contraseñas que 
Us ^n los establecimientos de industria y de comer- 
Q1 °* á. lo cual se respondió que los efectos de él 
Tft^c^den, en juicio, cuando los signos distintivos 
e han registrado en cabal conformidad con la Ley 
je la materia. 



* 
* * 



LXXXIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

De la propia suerte que en los ; 
tes -y con el concurso de los dcm; 
del Poder Ejecutivo, suministró este 
la Legación Imperial para la nueva « 
conocida obra de Gotha, los datos refere 
titución política, al movimiento industr 
de los diversos ramos de la Admi 
Venezuela. Exceptuáronse esta vez lo 
mostrativos de los principales artículo 
y las noticias relacionadas con la na 
no haber logrado la Oficina respectiva 
cia del justificado retardo con que á 
ciben los informes de los puntos del 
distantes de la capital, centralizar ai 
cluirse el año los expedientes que 
completar los pormenores solicitados t 
la empresa editora de la obra. 



La Biblioteca del Ministerio se e 
rante el año corrido hasta la fecha 
senté Exposición, con muchas publicac 
res, enviadas en calidad de obsequio poi 
tante de Alemania. Además de cuai 
números de la Guía del Navegante, e 
madaria del Departamento de Marina; 
nanza sobre el arqueo de los buques, 
por disposición del Ministerio Imperial t 
de la Nómina oficial de la Marina de ( 
cante de Alemania, con tres Apéndic 
Manual de la Marina Mercante para el 
se recibieron de la Legación dos obr¡ 
importancia, señaladamente una de ell 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXXXV 

pava, contribuir á la celebración del quincuagésimo 
aniversario de la Liga alemana de ferrocarriles. Forma 
grandes volúmenes, dados á la estampa con espe- 
/ esmero artístico, así en la parte del texto como 
lo que toca á los infinitos grabados que la embe- 
//^c^^ n y avaloran. Ksta publicación constituyó un 
¡.ente del Excelentísimo Señor Ministro de Obras 



p¿ifc> Ticas del Reino de Prusia. El otro donativo fué 
| a ^^Estadística Criminal del año de 1893, publicada 
po:r~ el Ministerio Imperial de Justicia y el Depárta- 
me xr~m- to Imperial de Estadística. También se regaló á 
¿ ^IZDficina de mi cargo una colección de la Gaceta de 
Le"3^«s del Imperio, correspondiente al año de 1895. 



\ 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



HOLANDA 



En el capítulo relativo al asunto de 
Guayana os expuse ya una de las razones 
al Presidente de la República á restabl 
último la Legación de Venezuela en el 
Países Bajos. Requeríase allí, en efectc 
Diplomática para facilitar el examen dt 
oficiales que pudieran ofrecer noticias ó < 
aplicables á ciertos puntos de nuestra 
con Inglaterra. Mas, fuera de este c 
Supremo Magistrado el propósito esencia 
en La Haya durante algunos meses un 
Diplomático, de dar al Gobierno Neer 
testimonio de la satisfacción con que m 
el curso feliz de sus amistosos tratos ce 
de su empeño por mantener esos ví: 
mismo grado de firmeza y cordialidad, 
positivas conveniencias en lo presente y 
y recíprocas ventajas en lo porvenir. 

El señor General Francisco Tosta 
fué la persona elegida para desempeña: 
en Holanda, investido del carácter de 
traordinario y Ministro Plenipotenciario, 
dignamente, como en la ocasión anteri 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



LXXXVII 



fianza del Gobierno de Venezuela. Los documentos 
comprendidqs en la serie E se refieren á su recepción 
diplomática. Al término de ellos figuran las Letras 
<je retiro de la Legación. 



1 



EXPOSICIÓN PRELIMIN. 



ido Boyci 



AUSTRIA - HUNO] 



seguido con En el informe presentado po 

ídelamucr- r F 

al Jefe del Poder Ejecutivo Nació 
instalarse la Asamblea Constituyent 
zo relación de una solicitud del ] 
Alemania en que se encarecía al G< 
averiguación de un hecho acaecid 
diciembre de 1892 en el pueblo d 
había ocasionado la muerte del sei 
yer, ingeniero del Gran Ferrocan 
Antes de recibirse la excitación dt 
rial, el Poder Ejecutivo, como de 
dijo y como se manifestó al misn 
mático, había exhortado á las Aut 
bobo á vigilar instantemente el cu: 
causa, 

Esta se siguió contra los dos in 
recían como autores de la muerte 
la parte del proceso que era dabl 
menzó á enterarse este Despacho 
Ministerio de Relaciones Interior 
Legación Imperial, después de p 
bierno que el señor Bayer, aun 
Alemania, resultaba austríaco por n? 
guntó, á instancia del señor Con 
garó, si se le permitiría seguir in 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR LXXXIX 



fa.cm sonado con la muerte de Bayer y con el con- 
¿i&m-jm iente juicio, por no haber en Venezuela Agen- 
cia Diplomática de la otra Nación. 

Considerada la pregunta y en vista de que el 

^ ocl ««" Ejecutivo había hecho ya cuanto era menester 

fleri. ~*—rn de sus atribuciones para que la causa se ac- 

úraL- ^=e lo más posible, hubo de manifestarse al señor 

/ Mí x~m 3stro que parecía preferible prescindir en el asunto 

I Je toda gestión que no fuera la genuinamente oficial, 

e ir*s*. »ada de autoridades nacionales, con lo cual 

mi^^-cJó suspendida la correspondencia de la Lega- 

¿Cürm. respecto del proceso iniciado por consecuen- 

cte^~ de la muerte de Bayer. Revivióla el 13 de 

&\>x-il del año próximo pasado el Excelentísimo se- 

ívcvr Conde de Rex, previa la aquiescencia del Go- 

1 

\i\erno Venezolano, y con el objeto de solicitar, por 
expreso encargo del Poder Austro-Húngaro, un 
informe ó noticia acerca del resultado final de la 
causa. Dijo, además, que el Gobierno comitente 
esperaba que el de Venezuela concediese una com- 
pensación proporcionada á los deudos del difunto; 
parte ésta de la solicitud respecto de la cual, como 
se dijo al Excelentísimo señor Conde de Rex, era 
imposible á los Altos Poderes de la República elu- 
dir los categóricos preceptos de la Constitución, 
que no consienten, en lo tocante á derechos civi- 
les, diferencia alguna entre nacionales y extranjeros. 
El particular enunciado, añadió entonces este Mi- 
nisterio, tendría que ventilarse en la misma forma 
que si el alegado derecho correspondiese á un 
hijo de la República; y como la legislación penal 
fe Venezuela determina bien la responsabilidad 






XII 




XC EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

civil que acarrean los delitos, fácil campo tiene 
donde intentar su acción, conforme á ella, todo el 
que se juzgue perjudicado por cualquier hecho que 
dé ó haya dado motivo á un proceso criminal. 

Para conocer las resultas del juicio instaurado 
contra las personas á quienes se imputaba la muerte 
de Bayer, apeló este Departamento al de Relaciones 
Interiores, el cual pidió inmediatamente su concurso 
á la Primera Autoridad .. del Estado de Carabobo, 
deseoso, á su vez, de obtener del Tribunal respectivo 
el informe solicitado. 

Cuando estas diligencias se llevaban á efecto, 
hallábase el expediente en la Corte Superior del Es- 
tado, adonde lo había transferido el Juez de Primera 
Instancia en lo Criminal en forma de consulta, des- 
pués de haber dictado con relación á él un auto de 
sobreseimiento. El Presidente de la Corte tuvo lue- 
go que inhibirse en el conocimiento de la causa, 
por haber antes intervenido en ella, á poco de in- 
coada, con el carácter de Fiscal ad hoc que le dio 
el Gobierno Nacional. Reconstituido más tarde el 
Tribunal Superior con la asistencia de un Conjuez, 
continuó el juicio su curso legal y el 13 de octubre se 
confirmó el auto que había sido materia de la consulta. 

Halló la Corte que las razones aducidas por el 
Juez de Primera Instancia para acordar el sobre- 
seimiento respecto de los procesados con motivo de 
la muerte de Bayer, estaban ajustadas al mérito de 
los autos y á lo que dispone el caso 8° del artículo 
195 del Código de Procedimiento Criminal y el caso 
4" del artículo 19 o del Código Penal. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



XCI 



\ 



Obtenido en copia el decreto confirmatorio de la 
Corte Superior, se pasó compulsado en todas sus 
partes á la Legación de Alemania el 1 2 de noviembre, 
como resultado final de las diligencias ordenadas para 
atender á la solicitud del Gobierno de Viena. 



/ 




EXI'OSICInN PKKLIM1N 



SUIZA 



La Asamblea Federal efectuó 
diciembre anterior la elección 
han de ejercer en 1897 los < 
políticos del Estado. Al señor 
Presidente de la Confederaci 
ó el señor Adolfo Deucher, 
íismo año; y para este empleo 
:>r Eugenio Ruffi, Consejero F 
de participación al Gobierno d< 
enero último y fué inmediatam 



Al dictarse el 30 de diciemt 
te de la Confederación el lauc 
ito conocido con el nombre d 
rtuno este Ministerio autorizar 
i Gil Fortoul, Encargado de N 
a en Berna y su defensor añfr 
hacer uso de la licencia que ; 

pedido con el objeto de trasl; 
ipo á Venezuela. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



XC1I1 



EL VATICANO 



\ 



Con el móvil de rendir nuevo homenaje de res- 
petuoso afecto, en nombre de Venezuela, al Pon- 
tífice Magno, y de fortalecer aun más los lazos que 
existen entre la Santa Sede y la República, de- 
terminó el Jefe del Gobierno Nacional el 18 de no- 
viembre anterior acreditar en El Vaticano un Minis- 
tro de Primera Categoría. Confirióse el cargo al 
señor Doctor Juan Pietri, que ejerce en Alemania y 
en España la representación diplomática del País. 

Aun cuando el Agente de Venezuela tenía ya 
dispuesto, con permiso oficial, un viaje de cortos 
meses á la Patria, tuvo ocasión de presentar á Su 
Santidad las Credenciales respectivas. Dentro de 
pocos días llegará á este Ministerio la correspon- 
dencia relativa al acto de la recepción en El 
Vaticano. 



* 



En* vuestras sesiones de 1895 decretasteis la erec* 

ción de una nueva Diócesis con el nombre de Obispado 

dej Zulia, cuyo asiento habrá de ser la ciudad de 

Maracaibo. Para la efectividad de esta disposición 

re ^ui^rese el acto ratificatorio del Sumo Pontífice, 

^e según la Ley de 28 de julio de 1824 toca solici- 

^ a.1 Poder Ejecutivo de la República. Con tal 

objeto envió al Ministerio de mi dependencia el 24 

de octubre el de Relaciones Interiores, la Carta Ofi- 



Represe ni ación 
Diplomática de 
Venezuela. 



Diócesis delZulia. 



JCCIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

cial en que el señor Presidente presentaba á Su 
Santidad el Decreto de erección, y además una copia 
de éste debidamente autenticada; todo lo cual fué 
dirigido al Pontífice por medio del Excelentísimo 
señor Julio Tonti. su Enviado Extraordinario en Ve- 
nezuela y hoy residente en Port-au-Prince. (Serie F). 
Posteriormente, al acreditarse al señor Doctor 
Juan Pietri en El Vaticano, se le recomendó activar 
el despacho del asunto. 



EXPOSICIÓN I'REI,IMINAR XCV 



ESTADOS UNÍ 



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El Excelentísimo señor General Alien Thomas, Representación 

diplomática. 

á cj_ miien la Gran Nación del Norte mantiene en Cara- 
cas ^ para satisfacción nuestra, en calidad de Enviado 
Ex t araordinario y Ministro Plenipotenciario, comunica 
día jpor día á sus relaciones oficiales con el Gobierno 
Ve«r^ezolano un espíritu de cordialidad singularmente 
pro x/echoso. Fuera de las naturales demostraciones de 
que se le hizo objeto hace poco más de un año, con * 
motivo del amistoso proceder del Congreso y del 
Poder Ejecutivo de aquella República en el asunto 
de los límites con la Guayana Inglesa, tendrá él que 
recordar siempre el aprecio que aquí se rinde á sus 
altos méritos personales y la justicia que se tributa á 
su discreción é inteligencia como Representante Di- 
plomático del ilustrado Gobierno de los Estados 
Unidos. 

La conducta de este distinguido Funcionario 

contribuye en gran manera á la feliz conservación de 

'os estrechos vínculos que unen á las dos Repúblicas ; 

e ** lo cual corresponde él, por manera verdaderamente 

dudable, al propósito en que se inspira el Gobier- 

n o cié Venezuela al sostener permanentemente £n 

*^^ ^-shington una Legación de Primera Categoría, de 

desempeño continúa encargado el señor José 
rade, con la investidura de Enviado Extraordi- 
y Ministro Plenipotenciario. 

* 




XCVI ' EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

En la Exposición que me cupo l 
sentaros en vuestras sesiones ordinaria: 
oportunidad de tratar acerca de un Ac 
por el Congreso de los Estados Unidos 
de 1 89 1, que reformaba las Leyes 
literaria y hacía extensivos á los ciuda< 
tos de cualquiera otra Nación ó Estac 
cumplimiento de ciertos requisitos y 
upa concertada reciprocidad, los ber 
nuevos Estatutos de aquel País, refere 
propiedad intelectual. El 8 de agost 
sometió por este Despacho á la consic 
Instrucción Pública el Acuerdo referii 
de haber renovado el Representante I 
Gobierno de Washington -la excitación 
nórmente á Venezuela para que acepta: 
sus ciudadanos las ventajas ofrecidas ■ 
formatorio. 

El Excelentísimo señor Frank 
para entonces Ministro de los Estat 
esta capital, había manifestado en c< 
15 de junio de aquel año el deseo 1 
bienio de Venezuela decretase la legis' 
necesaria á tal fin, lo que movió al 
de Instrucción Pública á ordenar un 
rativo de las reglas ó disposiciones 
dos Países en materia de propiedad 
dicho examen resultó la imposibilid; 
pronto había para alcanzar los efectc 
que se aspiraba, supuestas las discrepa 
en determinados puntos de las dos 1< 
El 2 1 de febrero de 1896 fué nue van- 
la Legación de' los Estados Unidos ( 
á Venezuela le era posible cumplir 1 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR XCVII 

impuestas en la Ley modificativa de 3 de marzo de 
1891, y aceptaba, por tanto, á favor de sus ciuda- 
danos los beneficios de la reforma, á fin de que el 
Presidente de aquella República pudiera, por su parte, 
y de acuerdo con la sección 13 a del mismo decreto 
del Congreso, expedir la Proclama destinaba á con- 
firmar plenamente ó hacer efectivos los derechos que 
en tal concepto se hubiesen alcanzado. 

Según la sección precitada la aplicación de la 
nueva Ley á favor de un ciudadano ó subdito de 
Nación ó Estado Extranjero, requiere que tal Es- 
tado ó Nación permita á los ciudadanos de los 
Estados Urydos el beneficio de privilegio conforme 
á bases sustancialmente iguales que á sus propios 
ciudadanos, ó que tal Estado ó Nación sea parte 
en un Convenio Internacional en que se estipule 
la reciprocidad en la concesión del privilegio, y por 
el cual Convenio se consienta á los Estados , Unidos 
hacerse parte en él cuando, lo cjuieran. 

La circunstancia de haberse promulgado en el 
año de 1894, ó, lo que es lo mismo, con posterio- 
ridad al estudio comparativo hecho en 1893, una nueva 
Ley Venezolana de Propiedad Intelectual, determinó á 
este Despacho á proponer otra vez al Departamento 
de Instrucción Pública el examen de la materia, á 
fin de contestar definitivamente al Gobierno de los Es- 
tados Unidos si la República podía aceptar ó nó la 
reciprocidad, basada en el Acuerdo de 3 de mar- 
zo de 1 89 1. Al mismo tiempo se recordaron en 
nota especial á la Legación en Caracas los ante- 
cedentes del asunto, y se le prometió instruirla sin 
demora del resultado del estudio nuevamente em- 
prendido acerca de él, 

XIII 



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EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



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El informe del Ministerio de Instrucción Pública 
se comunicó al Representante del Gobierno de 
Washington el día 6 de abril, con una manifestación 
de pena por haber hallado aquella Oficina en la Ley 
de 1894 diferencias de cierto carácter respecto de la 
de los Estados Unidos, que impedían aún la acce- 
sión de Venezuela á lo propuesto en la reforma de 
los Estatutos de , aquel País relativos á la propiedad 
literaria. Tales discrepancias tocan, principalmente, 
al tiempo establecido para el registro de propiedad 
m intelectual y á los honorarios fijados por la sección 
4 a de la reforma de 3 de marzo de 1891, que la 
Ley Venezolana no establece. El Artículo 30 de ella 
determina, por el contrario, que no se sujete á im- 
puesto alguno la inscripción de una obra en el 
Registro respectivo ni la expedición de la patente 
de propiedad. 

Antes de meditar acerca de la legislación 
recíproca de qtlfe había hablado el Excelentí- 
simo señor Partridge en su nota de 15 de junio 
. de 1893, era forzoso inquirir hasta qué punto 
podrían desvirtuar tales diferencias, si se llega- 
ra al acuerdo indicado por la República del Nor- 
te, el principio mismo de la conveniencia mutua á 
cuya exacta observancia se aspiraba. De aquí na- 
ció la dificultad apuntada por el Ministerio de Ins- 
trucción Pública, pues, con efecto, para que sub- 
sista la reciprocidad parece menester que cada par- 
te goce de las mismas preeminencias ó ventajas 
otorgadas por ella á favor de la otra. 

El Departamento de Estado de Washington, 
según lo dijo á la Legación en Caracas en un pliego de 
instrucciones fecho á 2 1 de abril del año último y que 
ella pasó en copia a este Ministerio, vio interpretad^ 



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EXPOSICIÓN PRELIMINAR XCIX 

en la contestación de Venezuela la propuesta de los 
Estados Unido? de manera disconforme con el pensa- 
miento que entrañaba, y agregó que el mismo inexac- 
to juicio caracterizaba las respuestas de varios de 
'os Gobiernos á quienes se había dirigido. Con este 
motivo quiso el Excelentísimo señor Secretario de 
Estado aclarar el pensamiento de la Ley, y dijo que 
la identidad de disposiciones en la Legislación de 
ambos Países no era condición requerida por el acto 
cte 3 de marzo de 1891. Citó entonces la correspon- 
dencia impresa, enviada anteriormente, donde, á su 
ver, estaba demostrado que lo único exigible es que 
\x legislación de los dos Países resulte semejante por 
^r\ s<3lo respecto ; á saber : en que el ciudadano ó 
subdito del uno tenga los mismos derechos, en cuanto 
¿l registro de la propiedad literaria, que los ciuda- 
danos ó subditos del otro, con sujeción á las propias 
condiciones y restricciones que sus naturales. 

Sin entrar en el fondo de la materia, este Des- 
pacho transfirió la observación del Departamento de 
Estado al Ministerio de Instrucción Pública con el 
objeto de que él sometiese á riguroso examen las dos 
Leyes (la de Venezuela y la de los Estados Unidos) 
y rindiera un informe exacto y circunstanciado, sufi- 
Ci cnte á demostrar la genuina naturaleza del asunto. 
U>n ^sto se podía, ó declarar el compromiso mutuo 
?ue viene insinuando el Departamento de Estado, ó 
co/^j^jrobar definitivamente la inconveniencia de él 
^^N^vas no reforme Venezuela la legislación respec- 
^^. De este nuevo paso se dio conocimiento inme- 
diato al Gobierno de Washington por medio de su 
Representante en Venezuela. 

Á fin de que podáis apreciar debidamente el 
punto, se ha intercalado en el capítulo I de la serie 
G, donde figura la correspondencia á que él dio lugar 



C EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

en el curso del año, toda la serle de documentos 
oficiales que acompañó la Legación al pasar á este 
Departamento las instrucciones del 21 de febrero en 
que se ordenaba al señor Ministro llamar otra vez la 
atención del Gobierno Venezolano acerca del conte- 
nido de la sección 13" de la Ley de 3 de marzo de 
1 89 1. Además^ de ésta hallaréis allí la circular diri- 
gida el 7 de mayo de aquel año á los Ministros de 
los Estados Unidos en el Exterior con el objeto de 
que sometieran el asunto á la consideración de los 
respectivos Gobiernos; el iríforme del Departamento 
de Estado al Presidente de la Unión, encaminado, 
principalmente, á explicar el sentido de las dos con- 
diciones establecidas por la sección 13"; una nota 
del mismo Departamento al señor Ministro de Suiza 
en Washington en cuanto á la interpretación de cier- 
tas frases de la Ley, que pudieran hallarse relacio- 
nadas, más ó menos, con los Países que forman parte 
de la Convención de Berna de 9 de setiembre de 
1886 sobre Unión internacional literaria y artística ; 
y, finalmente, la Proclama en que el Presidente de 
los Estados Unidos declaró cumplidas por Bélgica, 
Francia, la Gran Bretaña y Suiza, las condiciones 
impuestas en la reforma de 3 de marzo de 189 1, para 
que los ciudadanos ó subditos de Naciones extranjeras 
disfruten de los privilegios ó ventajas que en ella 
misma se determinan y aseguran. 

Ciertamente que en el Informe del Departamento 
de Estado al hablarse de la primera de las condi- 
ciones propuestas en la sección 13" de la reforma, 
se dice que al inquirir si ella se ha cumplido, no 
conduce examinar la identidad de la Ley extranjera 
con la de los Estados Unidos. Mas, como en la 
sección referida se tiende de manera inequívoca á la 



■™^^»*— '- ■■ ■ ■ .■■ 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR Cí 



iprocidad, y ésta, como antes se dijo, no se realiza 
ji^ X todo cuando son desemejantes en determinado 
tido el favor que se recibe y el que se otorga, tal 
en las consecuencias que por tal respecto ofrece 
e [ -estudio de las correspondientes legislaciones, se 

\ }c ^ z. - ó el criterio adverso con que, al igual de Vene- 

zlE ^^^r la, consideraron al principio otros Países la pro- 
pLZE ^^^^:Sta de que se trata. Ya se ha visto que el 
£:>^ ^cadentísimo señor Partridge refirió sus ideas á una 
y <z^-- estación recíproca, que se juzgaba indispensable 
«sl-k: — -a. poder aspirar al goce de las ventajas derivadas 
leí Acuerdo de 189 1. 

De desearse es que al cabo, y por virtud de la 
ex^=»lanación del Departamento de Estado que se pasó 
i ^rm.uestro Ministerio de Instrucción Pública, puedan 
lie ^far Venezuela y los Estados Unidos al mutuo apro- 
vechamiento de los beneficios vinculados en las dos 
\eg-islaciones en punto de propiedad intelectual. Para 
este objeto, y supuesto que el espíritu de la Ley Vene- 
zolana de 30 de junio de 1894 no excluya á los 
extranjeros del goce de los derechos por ella misma 
garantidos, bastará quizás que el Departamento de 
Instrucción Pública evacué, una vez terminado el 
fluevo estudio de la materia, la consulta á que dio 
higrax- la objeción del Departamento de Estado. 

I^o parecerá extemporáneo recordar aquí que la 
referida Ley, al autorizar en su Artículo 37 al Go- 
biem de la República para ajustar con las Naciones 
anil g"as los convenios que juzgue cónsonos con la 
ma y or efectividad de la doctrina en que ella se inspira, 
P^^iene que en tales casos no se concedan sino los 
ítiismos derechos consagrados por el legislador vene- 
zolano en beneficio de la propiedad intelectual. 







Ctl 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



Patos relativos á 
la moneda y á 
otros ramos. 



Requisito del pa- 
saporte. 



Para la publicación de un informe acerca de la 
cuestión de la moneda, asunto éste de actualidad 
en los Estados Unidos, pidió el Departamento de 
Washington á la Legación en Caracas, y ella luego 
al Gobierno de la República, una serie de noticias 
en orden á la naturaleza y desenvolvimiento del sis- 
tema monetario en Venezuela,, con inclusión de 
puntos referentes á la vida económica del País y 
á la relación de la industria y del comercio con las 
clases trabajadoras que los sirven. La importancia 

■ 

del objeto movió á este Despacho á solicitar con 
vivo interés, para lograr su pronto cumplimiento, 
la acción eficaz del Ministerio de Hacienda, donde 
por la Sección *de Estadística se respondió con exac- 
titud y claridad plausibles á las diversas preguntas 
contenidas en la circular del Departamento de Es- 
tado que el Excelentísimo señor Ministro de la Re- 
pública del Norte había comunicado á la Oficina de 
mi dependencia. 

El carácter del trabajo, ilustrativo de suyo res- 
pecto de muchos particulares de nuestro sistema 
económico y de nuestro movimiento industrial y co- 
mercial, hizo que este Ministerio al remitirlo á la 
Legación de los Estados Unidos tornase copia de 
sus partes principales para incorpararlas en la presente 
edición del Libró Amarillo. (Serie G. II). 

Mediante otra circular del Departamento de Es- 
tado, dirigida también á la Legación acreditada aquí, 
preguntó el Gobierno de Washington el i" de se- 
tiembre último, si en Venezuela se exige pasaporte 
á los extranjeros como requisito de admisión en el 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CIII 



territorio, y qué leyes ó disposiciones rigen en la 
^inateria. Al mismo tiempo se manifestó el deseo de 
^dber cuáles son los reglamentos que tocan á lo? ex- 
tranjeros transeúntes y los que se refieren á la salida 
1 País. 



La respuesta del Ministerio de Relaciones Ex- 
ripres, que figura seguidamente de la circular en 
.capítulo III de la serie G, remitió los puntos 
nsultados á la parte del Artículo 14 de nuestra 
nstitución, que garantizad cada cual "la libertad 
e transitar sin pasaporte, mudar de domicilio, 
bservando para ello las formalidades legates, y 
usentarse de la ' República y volver á ella, lle- 
ando y trayendo sus bienes". 

En cuanto á la entrada de los extranjeros en 
nezuela se recordaron las disposiciones conteni- 
das en el Decreto de 14 de. mayo de 1894, donde 
se previene la condición de los documentos que 
Han de presentar las personas que lleguen á la 
República. Al citar este acto del Poder Ejecutivo 
se advirtió á la Legación que él se había dictado 
c °n el objeto de determinar mejor los efectos de 
Ja facultad 4" del artículo 78 de la Constitución. 






-El Secretario" de Marina de los Estados Uni- 
dos pidió en abril de 1896 al Departamento de 
^ st ^<do, que recabase para el uso de la Oficina 
^ e ^Equipos informes circunstanciados acerca de los 
disertos de los estandartes y pabellones de todos 
\os XPaíses, inclusive las banderas desainadas á los 
buques ó botes donde van oficiales civiles y mi- 



Pahellón de Ve- 
nezuela. 



V 



CIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

litares y las que se arbolan en las fortificaciones. 
El propósito de la solicitud fué proveer á los bu- 
ques nacionales de las banderas de uso actual en 
cada País, á fin de evitar por razón de los frecuen- 
tes cambios que en el particular ocurren, cualquiera 
equivocación involuntaria que pudiera juzgarse ofen- 
siva. • 

Este Ministerio acudió para suministrar la noti- 
cia pedida á Venezuela, al Departamento de Rela- 
, ciones Interiores, que tiene á su cargo, según la 

Ley de 12 de junio de 1894, todo lo relativo á 
Escudo Nacional, Sello y Bandera. Conforme á la 
respuesta obtenida se dijo al Gobierno de Washington, 
por medio de su Legación, que en Venezuela existe 
sólo una bandera nacional : la diseñada por el De- 
creto Ejecutivo de 29 de julio de 1863. Es la mis- 
ma para todos los Estados de la Unión, y la que 
se enarbola en las oficinas públicas, fortalezas 
y cuarteles. Los colores de ella son el amarillo,, 
el azul y el rojo, colocados en ese orden, de supe- 
rior á inferior, en listas horizontales de igual lati- 
tud. Sobre la faja azul lleva siete estrellas, seis 
en circunferencia y la séptima en el centro, que 
desde el año de 1863 simbolizan la Federación. 
Este es, como también se dijo al señor Ministro de 
los Estados Unidos, el mismo pabellón que adop- 
tó Venezuela al declararse independiente en 181 1. 

Estatua del Líber- P° r mc dio del Representante de la República 

York. uexa del Norte y con la cooperación de la Agencia Di- 
plomática de Venezuela en Washington, se propuso 
el Gobierno desde el mes de junio último conse- 






EXPOSICIÓN PRELIMINAR CV 

■ ■ ■ 

guir que se destinase en el Parque Central de 
Nueva York un lugar adecuado para colocar la 
estatua ecuestre del Libertador con que se piensa 
sustituir la erigida allí tiempo há en sitio remoto 
y poco visible. La solicitud halló desde luego aco- 
gida muy favorable, y aunque la Sociedad Nació- 
nal de Escultura, á cuya consideración sometió úl- 
timamente el punto el Departamento de Plazas Pú- 
blicas de la ciudad de Nueva York, opinó que el 
lugar ocupado actualmente por la estatua del Li- 
bertador es á propósito para un bello monumento 
del género del que se proyecta, la propia Corpora- 
ción demandó allí mismo un modelo, ó en su de- 
fecto una fotografía de la nueva estatua con las 
dimensiones respectivas, para ampliar su anterior 
informe con mejor conocimiento de la materia. 

No (fetrá el Gobierno de mano al patriótico 
deseo de qpe el monumento destinado á rememorar 
nuestra más alta gloria en el suelo de la Gran Re- 
pública, ocupe el puesto distinguido que á su sig- 
nificación corresponde. 






CVI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



COLOMBIA 



racas. 



Legación en Ca- La pena con que vio el Gobierno separarse de 

su alto puesto oficial al Excelentísimo señor General 
José del Carmen Villa, que en el espacio de tres 
años había ejercido tan digna y prudentemente en 
Venezuela la representación diplomática de su patria, 
fué igual á la satisfacción causada por el nombra- 
miento del sustituto, persona de altos quilates mo- 
rales á quien se debieron desde el principio prendas 
del más noble interés por afianzar de manera per- 
durable el lazo amistoso de las dos Repúblicas. Y 
como para Venezuela no puede haber nada más 
acepto que lo encaminado á fortificar, hasta hacerlo 
superior á todas las contingencias humanas, el vínculo 
que la une á las Naciones nacidas con ella á 
la vida independiente, los sinceros propósitos del 
nuevo Representante de Colombia tenían que ser aquí 
altamente apreciados y hallar en el Poder Ejecutivo 
muy cumplida correspondencia. 

Desde el discurso que leyó en el acto solemne, de 
exhibir sus Credenciales de Enviado Extraordinario y 
Ministro Plenipotenciario ante el Gobierno de esta 
República, mostró el Excelentísimo señor General 
Abraham García el elevado criterio con que discierne 
las favorables circunstancias de las relaciones políticas 
entre Venezuela y Colombia, y su persuasión de que 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CVII 



en la firmeza de ese afecto se basa hoy y estribará en 
lo futuro la mayor seguridad de los fueros é intereses 
cuya guarda compete por igual á las dos Naciones 
confinantes. Las palabras que en tan señalada oca- 
sión dirigió el señor Presidente de la República al 
Enviado Colombiano, confirmaron por parte de Vene- 
zuela esas nobles ¡deas de fraternidad. El capítulo I 
de la Serie H contiene los referidos discursos y todos 
los demás documentos pertinentes á la designación 
hecha en el Excelentísimo señor General García y al 
retiro de su antecesor. 



* 



Cada vez que la Nación venezolana, ó cualquiera A po£<*k de Mi- 
de las que á par de ella conquistaron digno asiento 
en el senado de los pueblos cultos, conmemora los 
hechos gloriosos y las egregias virtudes de alguno 
de los adalides de la Independencia americana, parece 
renovarse en todas, con simultaneidad admirable, el 
sentimiento de la gratitud hacia los que contribu- 
yeron en órbita más ó menos vasta á esa obra de 
grandeza y de patriotismo. Ayer vimos á cuatro glo- 
riosas hermanas celebrar con nosotros el nombre 
magno del soldado de Ayacucho, y así debíamos ver 
después á una de ellas, la más cercana á nuestro 
territorio, rendir espontáneo tributo de cariño al 
primer mártir de la cruzada de nuestra Indepen- - 
dencia, en los momentos mismos en que su memoria 
era consagrada por la- Justicia y recordada su vida 
como alto ejemplo de ecuanimidad. 

No tardó en efecto Colombia en asociarse de 
propio motivo á Venezuela para honrar á Miranda 
cuando se acercaba el día de la decretada Apoteosis. 



CVIII EXPOSICIÓN pRELIMIXAk 

Y su ilustrado Gobierno, á pesar del carácter genul : 
ñámente nacional de la festividad, ordenó á su Mi- 
nistro acreditado en Caracas la presentación de una 
ofrenda con destino al monumento erigido á la me- 
moria del héroe en el templo de nuestras glorias. La 
comunicación oficial dirigida con tal objeto al Depar- 
tamento de mi cargo por el Excelentísimo señor 
General García, rebosa en elevados sentimientos de 
fraternidad, y es, demostración elocuentísima de cómo 
acerca é identifica á los pueblos la remembranza de 
altos hechos y sacrificios, cuando éstos representan 
para todos el mismo heroico esfuerzo en pro de la 
libertad alcanzada ó de la grandeza apetecida. La 
respuesta de este Ministerio abundó en expresiones 
de gratitud, y expuso, como de oportunidad, las 
razones históricas y políticas que hacen de las glorias 
y conquistas morales dé cada una de las dos Repú- 
blicas, tesoro de inapreciable valor para la otra. 

(Serie H. II). 

* 
* * 

Obsequio hecho El señor Don Vicente Restrepo, ex-Ministro de 

medi'odeía °\a%£ Relaciones Exteriores y de Hacienda de Colombia, 

dedicó al Gobierno de Venezuela en el mes de 
agosto último un ejemplar 'de la importante obra 
de que es autor, titulada "Los Chibchas antes de 
la Conquista Española, " y se valió del respetable 
intermedio de la Legación de su Patria para enca- 
minar el valioso presente. Como el objeto del 
obsequiante fué, según lo indicó el señor Ministro 
de Colombia, destinar el libro á la Biblioteca Na- 
cional como obra de consulta, este Ministerio lo 
pasó al de Instrucción Pública para que ordenase 



ción de Colombia. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CIX 



su incorporación al Catálogo de aquel Estableci- 
miento. El número III de la serie citada contie- 
ne la comunicación remisiva y la respuesta de este 
Ministerio, donde se significó el reconocimiento del 
Gobierno Nacional hacia el distinguido donante y el 
agrado con que se había visto el medio por él es- 
cogido para presentar el obsequio. 



* * 



Cuando el señor General Marco-Antonio Silva Gan- Tratados. 
dolphi partió para Bogotá al promediar el año de 1895, 
investido del alto carácter de Enviado Extraordinario 
y Ministro Plenipotenciario de Venezuela, llevó ex- 
tensas instrucciones para negociar con el Gobierno 
Colombiano, sobre las bases preparadas desde el año 
anterior, un Tratado de Navegación y Comercio fron- 
terizos y de tránsito, con inclusión del cambio en la 
línea divisoria á que venía aspirando esta República 
y á que la otra parte había accedido en principio, 
desde que se suscribió el acta de 4 de abril de 1894, 
ya conocida y estudiada por vosotros. Las modificacio- 
nes propuestas respecto del Tratado que suscribieron 

posteriormente los Plenipotenciarios de Colombia y 

# 

Venezuela, señores Marco Fidel Suárez y José An- 
tonio Unda, detuvieron ó aplazaron las negociaciones, 
mas el texto del acta quedó vigente en todas sus 
cláusulas, sin que pudiera desvirtuarlo, ni siquiera le- 
vemente, el Acuerdo dictado por esas Honorables 
Cámaras el 21 de agosto de aquel año, una vez 
que en ella se había reconocido la validez del Laudo 
Español, á cuyo cumplimiento práctico tendió sólo la 
misma disposición legislativa. 

Empeñados ambos Gobiernos, con interés que 



CX EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

por igual los honra, en zanjar de una vez las di- 
ficultades provenientes de la falta de concesiones 
mutuas para llegar al libre uso de las ventajas que 
ofrece á Venezuela y á Colombia la condición hi- 
drográfica de algunas de sus comarcas limítrofes, 
establecieron en el acta de abril el medio de llegar 
más ó menos tarde á un provechoso avenimiento 
respecto de puntos que, si no se unifican mediante 
ideas de recíproca conveniencia, seguirán constitu- 
yendo por cada parte derechos definidos, á cuya 
inremunerada cesión se opondrían siempre circuns- 
tancias superiores al querer mismo de los dos 
Pueblos. 

El contraproyecto presentado por Venezuela en 
1894, no obstante reunir elementos de previsión 
muy cónsonos con las necesidades de la época, 
con la seguridad fiscal de la República y con la 
natural tendencia de los Países de corta población 
á reconcentrar en escaso radio el ordinario movi- 
miento de la vida, presentó, tras el segundo exa- 
men de varias de sus cláusulas, puntos algún tan-' 
to modificables, si no apreciados en su relación 
con el actual momento, vistos en sus efectos ó re- 
sultados futuros. Colombia había 'rechazado varias 
partes del contraproyecto y aceptado otras. Entre 
las primeras la que desechó más categóricamente 
fué la relativa á la demarcación limítrofe en la sec- 
ción que corresponde al Apostadero del Meta y 
sigue en línea recta hacia el Sur hasta encontrar el 
Vichada, por lo cual el Gobierno, atento á una se- 
rie de altas consideraciones, decidió buscar en esa 
región una línea intermedia que conciliase lo más 
posible el objeto de Colombia con los intereses que 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CXI 

Venezuela anhelaba asegurar. Eran éstos, principal- 
mente, los radicados en las antiguas poblaciones de 
Atures y Maipures, cuyos habitantes, una vez perdi- 
da la facultad de comunicarse por el único cami- 
no posible, podrían quedar sujetos á contingencias 
peligrosas. Adquirir el territorio donde dicha vía 
se halla ubicada, era el empeño de Venezuela, pues 
aun cuando Colombia había prometido la perpetuidad de 
la servidumbre de paso en los últimos tratos con el 
señor Unda, la absoluta posesión del territorio pa- 
recía facilitar más aún el futuro desarrollo de aquellos 
Pueblos. 

Las instrucciones comunicadas al señor General 
Silva Gandolphi, tendieron, en consecuencia, á con- 
seguir la fijación de la línea intermedia entre el 
Apostadero y el Vichada de modo que quedase á 
Colombia la ribera derecha del Meta en un espacio 
notable antes de su desembocadura, y á conseguir la 
aceptación del contraproyecto enviado de aquí á Bo- 
gotá en 1894, con algunos cambios y adiciones, suge- 
ridos por el estudio de varios antecedentes muy 
dignos de consideración. 

Un año discurrió en tanto sin definirse el curso 

tfe los tratos. Mas, como el Congreso Colom- 

^'ano llamado á dar carácter de ley á lo aceptado 

Poj- el Gobierno de aquella República no había de 

r e ví reírse hasta ya avanzado el mes de julio de 1896, 

y ^1 de Venezuela tampoco podía considerar el Pacto 

k^-^trs las presentes sesiones, el Poder Ejecutivo se 

^^no á esperar el resultado sin nuevos apremios, y 

u^^oansó en la persuasión de que, comprendida la 

tf^g'nitud de los mutuos intereses que el Tratado debía 







garantir. *ra imposible c-e los ¿os Gobiernos deja- 
ran de acordarse al ñn en los varíes pantos difi- 
cultases para cuyo justo arreglo se venía mostrando 
devie i Í94 la más decidida voluntad por ambas par- 
tes nesrocíade ras. 

El 25 de junio dijo por el cable á este Minis- 
terio el señor General Silva Gandolphi que, próximos 
ya á su término los tratos, esperaba el Poder in- 
dispensable para darles cima en conformidad con 
las instrucciones del Gobierno. El 14 de julio 
se le envió la Plenipotencia para concertar el Tra- 
tado de Navegación y Comercio fronterizos y de tran- 
sito, no sin demostrársele en oficio especial la 
conveniencia de conocer aquí previamente y en todas 
sus partes lo pactado. 

El 27 de octubre se recibió un despacho 
telegráfico, escrito en clave, donde el Ministro de 
Venezuela participaba que Colombia no convenía en 
modificar el artículo referente á la línea divisoria 
en el proyecto de Tratado suscrito en Bogotá por 
los señores Suárez y Unda el 24 de abril de 1894, 
aunque concedía la perpetuidad respecto de la ser- 
vidumbre de paso entre Atures y Maipures. Habló 
también de otros puntos aceptados y de ciertas 
condiciones exigidas por Colombia; mas, como el 
obligatorio laconismo de la vía telegráfica hubiese 
dejado en el ánimo del Gobierno dudas muy justi- 
ficadas respecto del carácter esencial de lo convenido, 
este Despacho, por encargo del Señor Presidente y 
luego de considerar el asunto en Consejo de Minis- 
tros, pidió urgentemente en telegrama de 7 de no- 
viembre al Representante en Bogotá el texto íntegro 



\ 



\ 



' EXPOSICIÓN PRELIMINAR * CXIII 

del Tratado, tal como había sido escrito después de 
las últimas negociaciones. 

El 12 contestó el señor General Silva Gandolphi 
en un extenso y explicativo telegrama, por el cual se 
vino en conocimiento de que el Pacto para cuyo ajuste 
pedía definitiva facultad, era, con excepción del 
artículo relativo á la línea fronteriza y de otro refe- 
rente á un punto fiscal, el mismo contraproyecto remi- 
tido por este Ministerio en 1894. 

Los propósitos de Venezuela no quedaban ente- 
ramente cumplidos, una vez que ni la línea fronteriza 
satisfacía del todo sus esperanzas, ni plinto alguno 
de los previstos é indicados en las instrucciones de 
1895 había sido resuelto. Pero como se trataba de 
una obra en que á la par del provecho propio solici- 
taban las dos Repúblicas apretar el lazo fraternal con 
que las unió la Providencia, el Gobierno ordenó al 
punto por telégrafo á su Ministro en Bogotá firmar 
el documento, en la seguridad de que el sacrificio de 
cualquiera de sus aspiraciones quedaría compensado 
con los efectos morales de un Pacto dirigido á manco- 
munar intereses muy valiosos para cada cual de los 
dos Pueblos. 

El Tratado fué suscrito el 2 1 de noviembre. En 

él se intercaló un Artículo que disponía formar dentro 

^ término de ocho meses la Comisión Mixta de que 

s e hablaba en el Artículo 43 del proyecto y en el 38 del 

contraproyecto, y dejar á cada parte el derecho de hacer 

la s^p arac i5n efectiva de las secciones artificiales de la 

frontera, si por cualquier evento distinto del de 

guerra la Comisión no llegaba en el lapso prefijado 

a ^r constituida por las dos Repúblicas. Este Artículo 
Xv 



CXÍV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

y el acta de la misma fecha que lo amplifico, 
fueron materia desconocida para ^1 Gobierno de 
Venezuela hasta después de suscrito el documento. En 
el acta aparecía subordinada la suerte definitiva de las 
negociaciones comenzadas en iSqj., á la inmediata 
aprobación del Tratado por los respectivos Cuerpos 
colegisladorés, en términos que daban aquéllas 
por rotas y sin ningún valor ni efecto, si el Con- 
greso Colombiano en las sesiones próximas entonces 
á terminar, ó el de Venezuela en las de ahora, 
dejaba de sancionar el Pacto de 2 1 de noviembre. 

Imbuido el docto Magistrado que ejerce el Poder 
Ejecutivo de Colombia en el más amplio espíritu de 
fraternidad internacional, y atento sin duda á lo 
escaso del tiempo y á la premura de las circunstan- 
cias, ordenó el mismo día en que el Tratado fué 
suscrito someterlo á la consideración del Congreso 
para los efectos constitucionales. Empeñóse entonces 
en el Senado colombiano una ardiente discusión, con 
motivo de las estipulaciones concertadas con Venezuela, 
especialmente respecto de la nueva línea fronteriza, que 
por algunos individuos del Congreso de Colombia 
se veía como gaje de triunfo, conquistado fácilmen- 
te por Venezuela. Causas temporales, que no miras 
de hostilidad sistemática ó permanente hacia los altos 
propósitos que el Tratado entraña, inspiraron sin 
duda aquel debate, en que cupo parte muy seña- 
lada, como sostenedores de lo hecho por el Ejecutivo 
de Colombia, á dos de los Plenipotenciarios que 
habían representado aquel Gobierno en el curso de 
las negociaciones. Uno y otro demostraron en verídico 
relato la generación de los hechos determinativos de 
aquel Pacto, y cómo la cláusula de él más combatida 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CXV 



e n J^t discusión parlamentaria, había alcanzado antes la 

apr 






ación de una Junta privada, compuesta de 
ciud .^tdanos de todos los partidos. 

X)oloroso por extremo habría sido que del mu- 
tuo esfuerzo de los dos Gobiernos en, favor de un 

^x-^^^-lo perdurable respecto de todos los puntos que 

trambos Países conviene conciliar para el me- 
esenvolvimiento de sus intereses fronterizos, no 
^til>i^^^se quedado sino un documento inútil y de im- 
.osifc^le revalidación. Aun en medio de los infor- 

r 

^^s que á cada paso llegaban con referencia al 

c\irs«zz> de los debates en el Senado de Colombia, 
aturra sba al Gobierno de Venezuela la certeza de 
que. la idea esencial del Pacto, lejos de ofrecer el 
re/n lefio malogro, había de conservarse incólume y 
¿f^arcJar dentro de sí misma elementos propicios á 
sm futura efectividad. Con el objeto de sustraer el 
Tratado de la discusión en que se le mantenía por 
los círculos políticos de aquella República, donde 
bajo la influencia de* sentimientos encontrados y de 
patrióticas impresiones de momento se juzgaba de 
Sus cláusulas y se aspiraba á decidir de^su curso, 
dirig-ió el 28 de diciembre el Excelentísimo señor 
Vicepresidente Encargado del Poder Ejecutivo al res- 
petable Senado Colombiano, un luminoso Mensaje 
en c^\.ie declaraba la ocasión poco á propósito para 
<l u ^± el Congreso Nacional pudiera dar voto sereno 
V <i^ unitivo sobre lo concertado con Venezuela. El 
act Q de diferimiento que siguió á la importante ex- 
posición del alto Magistrado, borró la dificultad sus- 
citada, por las diversas opiniones que respecto del 
* r a*t:ado existían, y dejó abierto á los dos Países el 



V 



CXVI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

camino salvador para llegar sin nuevos obstáculos 
á la deseada inteligencia. 

Tras oportunas consideraciones, apoyadas en 
notorios antecedentes, expuso el Excelentísimo señor 
Caro en el elocuente escrito su personal concepto 
acerca de la situación ó actitud que incumbe á Ve- 
nezuela y á Colombia como pueblos nacidos al ca- 
lor de una misma idea política en el Génesis pro- 
digioso de la libertad americana. Las frases del 
digno Magistrado merecen especial recuerdo. He- 
las aquí: 

"Confirmando mi propio falible criterio con la 
"autoridad y el ejemplo de los más preclaros va- 
"roñes de la Independencia, juzgo que Colombia y 
"Venezuela están obligadas á dar al mundo mues- 

* 'tras de perfecta amistacl, y que en la unión están 
"fincadas la gloria y la prosperidad de ambos Paí- 
"ses. No se me oculta, empero, que este ideal de 
"los que permanecemos fieles á la tradición, no 

• 'puede realizarse por meros actos oficiales, y de- 
"be emanar del sentimiento generoso de los pue- 
fC blos; y los hombres pensadores y patriotas, lejos 
"de ceder por debilidad ó egoísmo al impulso de 
"pasiones insanas, deben entre tanto ilustrar la 
"opinión con las enseñanzas de la historia y fomen- 
tar corrientes de simpatía. " 

Esas nobles ideas, vertidas en forma tan so- 
lemne, como para refirmar con el prestigio de la 
honrada convicción la alta necesidad á que obede- 
cieron los dos Gobiernos en el alternativo curso 
de las negociaciones, son una fianza más de positi- 
vo éxito para el objeto que en el Tratado primor- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CXVII 



dialmente se vincula. Ellas llevan á recordar el 
imperioso deber impuesto por la Naturaleza y por 
la Historia á los dos Pueblos hermanos, de no an- 
teponer» nunca intereses efímeros, de esos que un 
mero accidente aminora ó cualquier inopinado acon- 
tecimiento destruye, á la conveniencia recíproca de 

i 

conservar intacto, mediante un acuerdo perdurable 
de ideas y de propósitos, el rico patrimonio moral 
que les cupo en suerte y que ambos consagraron 

* 

con idéntico esfuerzo en el palenque de la Gloria. 

En el deseo de poner á salvo de toda contin- 
gencia la armonía de las dos Naciones, de confor- 
midad con su posición" misma de Estados contér- 
minos, que cuentan dentro de la propia zona gran- 
des dones y atributos cuya guarda por igual les 
importa, quisieron también ajustar los dos Gobier- 
nos un Tratado de Paz, Amistad y Alianza defensiva, 
que siguió en el Senado de Colombia el mismo 
rumbo que el de Navegación y Comercio fronterizos 
y de tránsito. El proyecto fué suscrito en la mis- 
tna. fecha de 21 de noviembre. Aun cuando sus 
cláusulas corresponden en ló general al pensamjento 
^ e las dos Repúblicas y concuerdan en muchas 
Partas con instrucciones anteriores de este Ministe- 
r, ° á. la Legación en Bogotá, tal vez sea preciso 
P r(> I=>d*ner en él, por parte de * Venezuela, algunas 
^oci í ideaciones, que en nada desdirán de la idea 
s ust:^^ ncial á cuya realización se aspira. 



v 



I •. 



CXVIII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 






ECUADOR 



¿ »i 



¡ 



Legación de Con vivas demostraciones de fraternidad fué 

Venezuela. 

recibida en Quito, en el mes de febrero de 1896, 
la nueva Legación de la República, confiada al 
señor General Jacinto Lara desde el mes de di- 
ciembre de 1895. Las dificultades de la comunica- 
ción entre Guayaquil y la capital del Ecuador en 
ciertas épocas del año, retardaron algún tanto la 
llegada del Ministro de Venezuela y lo obligaron 
más tarde á permanecer allí un espacio de tiempo 
.mucho mayor que el necesario para dejar cumplidas las 
instrucciones que llevaba. Su reconocimiento oficial 
por el Jefe Supremo de la Nación Ecuatoriana se 
verificó el 27 del citado febrero, con singular solem- 
nidad, en el Palacio de Gobierno de Quito. Los 
discursos leídos en dicha ocasión versaron, princi- 
palmente, acerca de la necesidad política y de la 
ley histórica que sirven de fundamento ó de . prin- 
cipio á la unión moral mantenida felizmente por los 
dos Pueblos aun después de haberse disgregado como 
partes constitutivas de la Gran Patria creada por 
el Genio del Libertador. El Jefe del Gobierno 
manifestó, además, su particular satisfacción, por ver 
¡ conferida la investidura diplomática de , Venezuela 

al hijo de uno de los héroes que coadyuvaron á 
la libertad del Ecuador. 

En el capítulo I de la serie I figuran, con 



.i 



4 

r 






EXPOSICIÓN PRELIMINAR 




ere--. .'• \ 



la descripción del mencionado acto oficial, lasVCjJ): 

\s\ *> — 
denciales del señor General Lara y la respufcst^ t r> 

\ * '- ^ 
á las mismas. v¿^ 

La permanencia en Quito de la Legación de 
Venezuela dio lugar á que allí se celebrara la fecha 
memorable del Í9 de abril de manera altamente 
honrosa y halagadora para nuestra Patria. Las im- 
presiones recogidas en ese día por el Ministro de 
Venezuela, en medio de los homenajes de que le 
hicieron objeto los Cuerpos oficiales, dicen muy alto 
del entusiasmo con que allí se recuerda y se reco- 
noce la parte valiosa que cupo á Venezuela en la 
obra de la Independencia Americana. 



* 



El número II de la citada serie contiene una 
circular dirigida desde Guayaquil el 26 de diciem- 
bre de 1895 á los demás Estados del Hemisferio 
por el Departamento de Relaciones Exteriores del 
Ecuador, con el fin de promover la reunión de un 
Congreso Americano que, además de ventilar cier- 
tas cuestiones de importancia para todos los pueblos 
del Nuevo Mundo, tendiera á establecer las bases de un 
Derecho Público que les sea propio y tenga eficacia 
suficiente para 'hacer respetarla doctrina que les ga- 
rantiza ó asegura á todos la integridad territorial 
Laudable era el propósito; mas, como quiera que 

» 

Venezuela se hallaba entonces interesada, á su vez, 
en solicitar el concurso moral de todas las Nacio- 
nes Americanas para un objeto que, según se dijo 
al principio de esta relación, resultó después inne- 
cesario, el Gobierno se abstuvo de responder en 
forma afirmativa, é hizo notar además al Estado 



Circular de invi- 
tación para u n 
Congreso Interna- 
cional Americano. 



CXX EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

promotor, primero por medio de la Legación en 
Quito y luego directamente, la circunstancia de apa- 
recer en la nota invitatoria excluida de las materias 
dilucidables por el Congreso la que por el momen- 
to revestía mayor importancia para esta República. 
Un párrafo de la circular exceptuaba, con efecto, 
toda discusión sobre límites de los puntos á que de- 
bía dedicar sus deliberaciones el propuesto Cuerpo 
Internacional; excepción que, de interpretarse en sen- 
tido general, podría aducirse al cabo como concep- 
to anticipadamente contrario á la idea de Venezuela. 

Nuestro Ministro en Quito, tras oportuna soli- 
citud á que prestó atento y fraternal cuidado el 
Gobierno Ecuatoriano, pudo enviar á este Despa- 
cho un Protocolo explicativo del punto en cuestión, 
y concebido en forma enteramente favorable á los 
deseos de esta República. Allí consta, bajo la au- 
toridad del señor Ministro de Relaciones Exteriores 
del Ecuador, que las frases de la circular no po- 
dían referirse, como no se refirieron, sino á las 
especiales cuestiones de límites que tienen entre sí 
las Repúblicas Americanas. El Protocolo fué firma- 
do el 6 de julio. Considerada su importancia, se 
dispuso incorporarlo en este libro al pie de la mis- 
ma circular que lo motivó. 

Algunas de las Repúblicas invitadas por el 
Ecuador enviaron á México, lugar destinado para 
la reunión del Congreso, sus respectivas Delega- 
ciones, mas sin resultado alguno efectivo, á causa 
del corto número de los Estados concurrentes. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CXXI 

/ 

— - — i. , i, 1 1 . ^ 



El 17 de aposto se embarcó en Guayaquil la Legación de 

' » J ^ Venezuela. 

Legación de Venezuela servida por el señor Gene- 
ral Lara, y el 22 arribó al Callao, donde la hicie- 
ron objeto de especiales manifestaciones de aprecio 

todas Jas Autoridades locales, ya advertidas por el 

« 

Gobierno central de la llegada del Ministro de 
Venezuela. 

La solemne recepción del señor General Lara 
se efectuó el 29 del propio mes en el Palacio de 
Gobierno de Lima. Los discursos leídos en ella, 
insertos junto con las Credenciales del caso en el 
capítulo único de la serie J, rememoraron de ma- 
* ñera discreta y extremadamente expresiva, las glo- 
rias comunes á Venezuela y al Perú, que constituyen 
para entrambas Repúblicas perdurable lazo de amis-. 
tad, y las inducen, con la virtud de la tradición, 
á prestar á sus intereses recíprocos el más amplio 
acrecentamiento. 



xvj 



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1 CXXII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 






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SOLIVIA 



Nuevo Presidente j? n Carta oficial fecha en la ciudad de Sucre el 

Constitucional. 

i 20 de agosto del año anterior, participó al señor 

i 

[ Presidente de la República el Excelentísimo señor 

■! Severo F. Alonso, que acababa de asumir la Prime- 

¡ ra Magistratura de Bolivia por el sufragio directo de sus 

conciudadanos. El io de noviembre contestó el señor 

» • 

I General Crespo al nuevo Jefe de aquel País hermano, 

| en forma abiertamente cordial, como correspondía á 

i los loables deseos expresados por el Excelentísimo 

! señor Alonso en cuanto á las relaciones de su Patria 

! con los Estados Unidos de Venezuela. (Serie K). 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CXXIll 



CHILE 



Esta importante República del Pacífico Meridio- Elección de nuevo 

Presidente. 

nal eligió para suceder al Almirante Montt en la 
Jefatura del Gobierno, al Excelentísimo señor Fede- 
rico Errázuriz, quien desde el 1 8 de setiembre entró 
á ejercer la Presidencia por el período que habrá 
de expirar en 1901. 

Al inaugurarse la nueva Administración quin- 
quenal, lo participó el Alto Magistrado al Señor 
Presidente de esta República, en Carta recordativa 
de las excelentes relaciones que existen entre los 
dos Pueblos, y á que contestó el Jefe del Gobierno 
Venezolano con frases igualmente satisfactorias. (Se- 
rie L). 



r«w'. 



cxxiv 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



■ I • C 



UNIDOS DEL BRASIL 



Representación 
en Venezuela. 



Legación de 
Venezuela. 



La Representación diplomática de este opulento 
Estado Americano continúa á cargo del Excelentí- 
simo señor Enrique Mamede Lins de Almeida, acre- 
ditado desde 1895 en calidad de Enviado Extraordi- 

» 

nario y Ministro Plenipotenciario. La compostura y 
dotes intelectuales de este distinguido caballero, cada 
día más estimadas por el Gobierno de la República, 
son factor eficaz para el mantenimiento y ensanche 
de nuestra, antigua amistad política con la Nación 
Brasileña. 



* 



La Agencia diplomática de Primera Categoría 
que en los comienzos de 1896 se encomendó al señor 
General Jacinto Regino Pachano, quedó instalada el 
6 de abril en la ciudad de Río de Janeiro, previo el 
solemne reconocimiento del Representante Venezolano 
por el Excelentísimo señor Presidente de los Estados 
Unidos del Brasil. El señor General Pachano, al 
entregar en Audiencia especial al Jefe de aquel Go- 
bierno amigo las Credenciales que llevaba de Enviado 
Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Vene- 
zuela, discurrió en forma oportuna respecto de los 
motivos de mutuo acercamiento moral que entre las 
dos Naciones existen, y acerca del interés con que 
contempla la Patria del Libertador el rumbo político 



EXPOSICIÓN* PRELIMINAR CXXV 



de sus gloriosas hermanas, entre las cuales ocupa 
el Brasil puesto importante por la vasta extensión de 
sus dominios y la proverbial riqueza de su zona. El 
discurso de contestación del Excelentísimo señor 
Presidente de aquella República, refirmó las ideas del 
Ministro de Venezuela y enunció el agrado del Go- 
bierno del Brasil por el establecimiento de la Legación 
que se acababa de reconocer oficialmente y por la elec- 
ción de la persona llamada á desempeñarla. 

La serie LL consta de todo lo relativo á la refe- 
rida recepción diplomática, y al fin de ella aparece la 
respuesta del señor Presidente del Brasil á las Cre- 
denciales que le entregó el señor General Pachano. 

El 5 de julio, gloriosa fecha de nuestra historia, 
recibió la Legación de Venezuela señalados testimonios 
de simpatía, que confirmaron una vez más, por la 
espontánea voluntad • con que fueron rendidos, la 
correlación de ideas á que obedecen las sociedades 
del Nuevo Mundo . cuando se rememoran glorias 
adquiridas en la lucha por la Independencia. Ade- 
más de las demostraciones del Gobierno, represen- 
tado por el señor Ministro de Relaciones Exteriores, 
el Enviado de Venezuela recibió especiales homenajes 
de cortesía de los Ministros públicos acreditados en 
Río de Janeiro. La morada de la Legación fué centro 
de una grata fiesta en que se honró repetidas veces 
el nombre de nuestra Patria. 



CXXVI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



ESTADOS UNIDOS MEXICANOS 



Reelección del El Excelentísimo . señor General Porfirio Díaz 

Señor General 

Porfirio Díaz. fué designado en las elecciones del mes de julio de 

1896, para presidir de nuevo la Nación Mexicana 
durante el período cuadrienal que comenzó á discurrir 
el i° de diciembre siguiente. La Carta en que el 
señor General Díaz participó dicha reelección al señor 
Presidente de Venezuela, llegó hace poco á Caracas, 
por lo que fué imposible darle lugar en el cuerpo 
principal de esta obra y hubo de destinarse al Apéndice. 

La respuesta, que allí también figura, correspondió 
á las sinceras frases del Excelentísimo señor Presi- 
dente de los Estados Unidos Mexicanos, en cuanto al 
feliz estado de las relaciones que mantienen Vene- 
zuela y aquella República desde los días de su Inde- 
pendencia. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CXXVII 



GUATEMALA 



El señor Doctor José- de Jesús Paúl, Ministro Re- Legación de 

Venezuela. 

sidente de Venezuela en todos los Países de la Amé- 
rica Central, tiene el asiento de su Legación en la 
ciudad capital de Guatemala, de donde atiende con 
eficacia y esmero á los encargos que le confiere 
respecto de los demás Estados de aquella región el 
Gobierno de la República. 

* 

Con motivo de haberse inaugurado el 24 de 

noviembre último en el suelo guatemalteco una extensa „ 

é importantísima línea férrea, destinada á unir, al través 

de una distancia de cien millas, la capital y las 

comarcas de la costa Atlántica, dirigió el señor Doctor 

Paúl, en nombre de los Poderes de su Patria, al 

Excelentísimo señor Presidente de aquella República, 

un telegrama de felicitación que el Supremo Magistrado 

c ontestó inmediatamente desde Puerto Barrios con la 

Manifestación de su gratitud, á la que agregó un 

e $pecial y muy expresivo saludo para el Pueblo y el 

kofc>ierno de Venezuela. 



\ 



CXXVIII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



REPÚBLICA MAYOR DE CENTRO-AMÉRICA 



y El Salvador. 



Unión de las Re- Por virtud de un Tratado suscrito en el puerto hon- 

púlilicas de Hnn- i ~ i a 1 i * j • • i o 

duras, Nicaragua dureno de Amapala el 20 de junio de 1095, > f cuyas ra- 
tificaciones se canjearon el 15 de setiembre de 1896, 
se hallan hoy unidas en un solo Estado para el ejercicio 
de su soberanía transeúnte las Repúblicas de Hon- 
duras, Nicaragua y El Salvador. La Representa- 
ción de la nueva entidad política está cometida á una 
Dieta, compuesta de tres miembros, elegidos respecti- 
vamente por las Legislaturas de las Repúblicas firmantes 
del Tratado. 

El 19 de setiembre comunicó ella en Carta colectiva 
su formal instalación al Señor Presidente de los Estados 
Unidos de Venezuela, al mismo tiempo que el Ministro 
Residente en la América Central pedía instrucciones á 
este Despacho para entrar en correspondencia con la 
Dieta, de cuyo Secretario había recibido ya la partici- 
pación referente á la existencia de la República Unida y 
al principio de sus relaciones oficiales. 

El 26 de octubre contestó el señor General Crespo la 
antedicha Carta de Gabinete, en términos encaminados, 
á inaugurar los más cordiales tratos con el nuevo Estado 
Político, tras lo cual y la autorización comunicada al 
Ministro señor Doctor Paúl para abrir desde luego 
correspondencia oficial con la Dieta, quedó por Vene- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



CXXIX 



zuela virtualmente reconocida la República Mayor de 
Centro-América. 

La serie M os impondrá en todos los pormenores 
relativos á la Unión de las tres Repúblicas y á la cons- 
titución temporal del Cuerpo que las representa. Se- 
guidamente de la Carta colectiva de participación y de 
la respuesta del Presidente de Venezuela, hallaréis, con 
el Tratado de Amapala y el acta de canje, todos los do- 
cumentos que se refieren á la instalación de la Dieta, 
inclusive su Reglamento Interior. 



XVII 

e • * 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



El 24 de marzo falleció súbitamentt 
Hyppolite, Presidente de la República di 
Asamblea Nacional, cuya convocación se 
tamente, designó casi por unanimidad al I 
señor General Tiresías Agustín Simón San: 
la Primera Magistratura del País. 

En Carta fecha en Port-au-Prince á 
anunció el nuevo Presidente el resultado d 
al Supremo Magistrado de Venezuela, y 
empeño por estrechar más aún los lazos de 
tentes entre las dos Naciones. La respue: 
en los mismos cordiales sentimientos mar 
el señor General Sam. (Serie N). 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CXXXÍ 



ASOCIACIONES INTERNACIONALES 



El Congreso Postal Universal reunido en Viena en Unión Postal Uni 

versal. 

el año de 1891, designó la ciudad de Washington para 
sus sesiones de 1897; y como según la práctica estable- 
cida incumbe al Gobierno de la Nación donde el Cuerpo 
ha de reunirse invitar á todos los demás Países que 
constituyen la Liga Internacional, el Departamento de 
Estado de los Estados Unidos, á instancia de la Admi- 
nistración General de Correos, ordehó el 29 de octubre 
último á la Legación en Caracas que participase al Poder 
Ejecutivo de Venezuela la fecha escogida para la aper- 
tura de las nuevas sesiones del Congreso, é inquiriese á 
la par el nombre de las personas designadas para ejer- 
cer allí la Delegación de la República. 

El Gobierno venezolano aceptó inmediatamente la 
invitación y prometió avisar en tiempo el nombre de sus • 
Delegados. El Congreso se abrirá el primer miércoles 
del p róximo mayo. 

Poco después se llamó la atención del Gobierno de 
la República, lo mismo que la de todas las demás Na- 
ciones invitadas, acerca de las dificultades á que había 
dado margen en los Congresos anteriores el carácter 
insuficiente de algunas de las Credenciales. Por efecto 
de una encarecida recomendación del Director de la 
Oficina Internacional de la Unión Postal Universal de 
Berna, y con la mira de evitar análogos inconvenientes 



CXXXII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



en el Congreso próximo, se manifestó la necesidad de 
proveer á los Delegados de Poderes en toda forma para 
negociar, celebrar y firmar la Convención ó Convencio- 
nes que el Cuerpo Internacional adopte, siempre con 
sometimiento á la ratificación de los Gobiernos respecti- 
vos. (Véase la serie Ñ. I). 



* 
« « 



Unión Tde^ráhca En la Conferencia Telegráfica Internacional ce- 

Internacional. 

lebrada en París en 1890, resolvieron los Países allí 
representados reunirse otra vez en Congreso en 1895, 
y designar para las sesiones la ciudad de Budapest 
después de haber obtenido el asentimiento del Go- 
bierno Real dé Hungría. El Estado convidante, que 
fué el mismo Reino Húngaro, se valió de la Lega- 
ción en Washington para invitar á la República á 
la nueva Conferencia y manifestar al mismo tiempo 
la esperanza de que los Países no incorporados to- 
davía á la Liga Telegráfica Internacional, (uno de 
ellos Venezuela) aceptarían en breve, tiempo las obli- 
gaciones y beneficios derivados de la Convención de 
San Petersburgo. 

El Gobierno aceptó la invitación de muy buen 
grado, y eligió al punto á su digno Cónsql en Viena, 
señor Carlos Matzenauer, antiguo y diligente servi- 
dor de la República, para desempeñar la Delegación en 
las Conferencias de Budapest. Éstas se habían diferido 
ya para el mes de junio de 1896, á solicitud del 
„ propio Gobierno Real y en atención á la circuns- 

tancia, favorable al Congreso, de prepararse para 
aquella época en la misma ciudad una Exposición 
destinada á celebrar el milésimo aniversario de la 
existencia del Estado Húngaro. 



x 



r 

/ 






EXPOSICIÓN PRELIMINAR iCXXXIIl 



La aceptación del Gobierno se comunicó con la 
advertencia de que la República, aun cuando concu- 
rriese al Congreso preparado, no podría adscribirse 
todavía á la Unión Telegráfica Internacional por las 
.razones aducidas desde 1893, cuando la República 
Francesa, que ert el País encargado entonces de 
\ solicitar la accesión de los Estados extraños á la 

Liga, manifestó, mediante correspondencia oficial de 
su Representante en Caracas, el deseo de ver incor- 
porada lo antes posible á Venezuela. Los motivos 
. expuestos entonces y sometidos luego á vuestra con- 
sideración en el Libro Amarillo de 1894, l° s deter- 
minó un artículo de la Convención misma (el 4 ) 
que impone á cada Estado adherente la obligación 
de crear líneas especiales y el deber de mantenerlas 
en perfectp servicio para asegurar la rápida trasmi- 
sión de los despachos telegráficos. 

Considerado en aquella oportunidad el gasto que 
por semejante respecto, habría de requerirse y su 
relación con el provento del ramo telegráfico nacio- 
nal, se halló necesario diferir la incorporación de Ve- 
nezuela para cuando el progresivo movimiento del 
comercio y de las industrias asegurase el indispen- 
sable equilibrio entre las ventajas derivadas de la 
creación de esas líneas obligatorias y el dispendio 
exigido por su construcción y sostenimiento. 

El Delegado Venezolano en el Congreso de Bu- 
dapest reiteró, en nombre del Gobierno, las razones 
aducidas desde 1893 á la Legación de Francia en Ca- 
racas para justificar el mencionado aplazamiento; mas el 
Delegado de aquella República observó que, en su sen- 
tir, el artículo 4 de la Convención de San Petersburgo 



i, -._;■-..:-.- tXíCfilCI' -N I'kEUMINAk 

r.'jVzr/.z fz\ senridoestrícto que en e! caso parecía atribuir- 
se:!':, y citó, en abono lie su dictamen, á varios Países, 
como e! Brasil, el Japón y las Indias Británicas, incor- 
por.i'Íos á la Liga Telegráfica Internacional no obstante 
f-aliars': unidos con el exterior por medio de cables per- 
f.Ti'.-cíentes á diversas empresas ó compañías. Recordó 
también que antes de iSSq la Gran Bretaña no se 
comunicaba con el Continente europeo y con los Estados 
L'nidos sino por líneas de propiedad particular; y como 
en V'fMiezuela se halla establecida tiempo há una Em- 
presa de cable submarino que, aun cuando no pertenece 
al Gobierno, le presta sus servicios con entera regulari- 
dad y sirve de constante medio de enlace con los terri- 
torios extranjeros, se juzgó por el mismo Delegado 
Francés cumplido ya en cuanto á la República el verda- 
dero objeto del artículo 4" de la Convención de 1875, y 
allanado el obstáculo para la solicitada incorporación. 

Tal parecer movió á reconsiderar el asunto ; 
mas, á pesar de los ejemplos y antecedentes que le 
sirvieron de base, no creyó provechoso este Despacho 
continuar el estudio de él sin el concurso del Minis- 
terio de Fomento, al cual incumbe la parte directiva 
del ramo y el examen de los puntos que conciernen 
á su progreso y reglamentación. Así, al recibirse el 
[4 de agosto último de la Legación Austro-Húngara 
en Washington una nueva solicitud dirigida á obtener 
la pronta accesión de Venezuela, se apresuró el 
Ministerio de Relaciones Exteriores á pasar todo el 
expediente al otro Despacho mencionado, á fin de 
que, previo el examen de las opiniones vertidas en el 
Congreso de Budapest, rindiera un informe ilustra- 
tivo de la materia, que os facilitase lo más posible su 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



CXXXV 



estudio para que pudieseis resolver con vuestro alto 
criterio, durante las presentes sesiones, si conviene á 
la República su inmediata incorporación á la Liga Tele- 
gráficaJnternacional. De esta determinación se dio 
oportuno conocimiento al Gobierno Austro-Húngaro. 

El Ministerio de Fomento confió el nuevo estudio 
del asunto á una Comisión ad hoc, á la cual pasó 
luego, con el largo expediente que le remitió este 
Despacho, el Reglamento revisado en la Conferencia 
de Budapest. El número II de la Serie Ñ contiene 
toda la correspondencia mantenida por el Ministerio 
de Relaciones Exteriores con motivo del Congreso 
Internacional de junio de 1896, hasta la transferencia 
del asunto al otro Despacho del Poder Ejecutivo. 






El 10 de febrero de 1896 recibió el Gobierno de 

■ 

Venezuela, dirigida por el Ministerio de Relaciones 
Exteriores de México, la invitación para concurrir al 
Segundo Congreso Médico Panamericano, que debía 
instalarse en aquella misma ciudad algunos meses 
después. Las nuevas sesiones del respetable Cuerpo 
científico, cuya primera reunión tuvo efecto en 
Washington en setiembre de 1893, se abrieron el 16 
de noviembre último, y en ellas fué representada 
Venezuela, como lo había sido en las anteriores, por 
una Delegación de tres facultativos, hijos de la Re- 
pública. 

Siete trabajos venezolanos se leyeron en el Con- 
greso, todos de alto interés por haber versado sobre 
puntos á que dedica singular atención la ciencia médica 
contemporánea. 



Concurren cia de 
Venezuela al Se-* 
inundo Congreso 
Médico Paname- 
ricano. 



CXXXVI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

Parte de ellos se debió á los inteligentes indi- 
viduos de nuestra misma Delegación Oficial. 

La sesión de apertura se verificó en el Teatro 
Nacional de México, presidida por el Primer' Magis- 
trado de la República, de quien recibieron poco 
después los Miembros del Congreso un obsequio espe- 
cial en el castillo de Chapultepec. En la sesión última 
presidió el señor Ministro de Instrucción Pública. 

El informe enviado á este Ministerio por los 
Delegados Venezolanos da, aunque somera, muy clara 
idea de la importancia del Congreso, de los estudios 
en él presentados, de las materias que fueron prin- 
cipal objeto de sus deliberaciones, y de los asuntos 
tratados por su Comisión Ejecutiva. De esta última 
formó parte uno de los Delegados de Venezuela ; y 
como entre los puntos que á ella competía resolver, 
entraba la designación del lugar y de la fecha en 
que debían celebrarse las próximas sesiones del 
Cuerpo Médico Panamericano, el Representante de la 
República indicó á Caracas cómo ciudad á propósito 
para ello, á lo cual asintió la mayoría de los votantes. 
La reunión del tercer Congreso se fijó para el mes 
de diciembre de 1899. (Serie Ñ. III). 

La designación de esta capital cederá en honra y 
provecho de nuestras ciencias, porque, además de atraer 
á la República gran número de profesores de los otros 
Países de América, que sabrán apreciar el carácter y 
condiciones de nuestros Cuerpos facultativos, habrá de 
contribuir al ensanche de los conocimientos médicos en 
Venezuela, en virtud del influjo que sobre todos los 
ramos de la inteligencia ejerce siempre el mutuo co- 



I 



i 



EXPOSICIÓN TRELIMINAR CXXXVII 

mercio de las ideas, sobre todo cuando éstas miran en 
sus infinitas diversificaciones aun mismo fin de progreso 
ó de alivio para la humanidad. 

En los Estados Unidos Se promovió durante el añO Delegación de Ve- 
nezuela al C<*a- 

último un nuevo Congreso Nacional de Agricultura con greso Agrícola de 

Indianápolis. 

asiento en la Capital del Estado de Indiana. Dos me- 



ses antes de inaugurarse fué excitada Venezuela á en- 
viar á él varios Delegados, en lo cual hubo de verse 
una prenda de especial simpatía por tratarse de un 
\ Cuerpo llamado á ventilar ó á esclarecer puntos relacio- 

nados sólo con la industria agrícola en el suelo de la 
Gran República, sin conexión aparente con los Pueblos 
extraños. 

La Legación en Washington, que había sido el 
medio excogitado para dirigir la invitación, designó por 
encargo del Gobierno al señor Doctor Antonio María 
Soteldo, venezolano residente de tiempo anterior en la 
misma capital de los Estados Unidos, para asistir al 
Congreso Agrícola en representación de la República. 

El informe que rindió como resultado de su comi- 
sión el señor Doctor Soteldo, contiene noticias de espe- 
cial importancia acerca de ciertos cultivos, lo mismo que 
respecto del bimetalismo y de las varias doctrinas rcla- 
• tivas á los valores circulantes. Y allí se muestra de tal 
modo el carácter amplio del Congreso y la universalidad 
de las ideas en él enunciadas, aplicables á las industrias 
madres de cualquier País productor, que el Ministerio 
de mi cargo ha creído natural que en este libro figure el 
capítulo respectivo á la Conferencia Agrícola de India- 



^ 



V 



XVIIJ 






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CXXXVflI EXI"»>ICI''»\ I'KEl.IMINAk 



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V 

* 
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nápohs, en la serie correspondiente á las Asociaciones 
Internacionales. (IV). 

En ia sesión inaugural pudo el Delegado Ve- 
nezolano exponer sintéticamente los peculiares atri- 
butos de nuestro territorio, la benignidad del clima 
con que nos favoreció la Naturaleza, la feraz condición 
de nuestros campos y el fácil medio con que en 
ellos se obtienen repetidas cosechas de frutos va- 
rios, sin contingencias emanadas, como en otros 
Países, . del rigor de las estaciones. 

El Congreso correspondiente á 1897 sc celebrará 
en la capital del Estado de Minnesota. 

* 
Recomendaciones Hace dos años os informé del predicamento en 

de la Conferencia * 

Marftinu interna- q ue ¿ j a saz ¿ n se hallaban las recomendaciones 

cíonal de lo:*). * 

de la Conferencia Marítima de Washington de 1889, 
destinadas á evitar las colisiones en el mar. Los Es- 
tados Unidos, Francia y la Gran Bretaña, habían acep- 
tado la parte esencial de ellas; mas, aun cuando enton- 
ces fijaron el i° de marzo de 1895 para poner en vigor 
las Ordenanzas respectivas, pasó la fecha elegida sin que 
llegaran á su efectividad. 

El 22 de junio del año último, al trasmitir á este 
Gobierno el de Washington una modificación de la Ley 
preparada en los Estados Unidos para incorporar di- 
chas reglas al servicio naval, solicitó saber si el Poder 
Ejecutivo podría darles cabida en la legislación venezo- 
lana antes del i° de julio de 1897, día en que probable- 
mente habían de comenzar á cumplirse por aquella 
misma República. Como en el estudio de este asunto 
venía ocupándose el Departamento de Guerra y Marina, 






kXI'OSICION PRELIMINAR CXXXIX 



á él refirió este Despacho la Ley modificativa y la 
consideración de lo insinuado por el Gobierno de 
Washington. 

Nuevamente se excitó á la República en el mismo 
año de 1896 á introducir en sus "reglamentos navales 
las Ordenanzas destinadas á prevenir las colisiones 
en el mar, y no ya sólo de parte de los Estados 
Unidos, sino de la pian Bretaña, cuyo Gobierno 
encargó á la Legación Germánica aquí acreditada, de 
manifestar la esperanza de ver aplicadas pronto á los 
buques de Venezuela aquellas medidas ó prescripcio- 
nes. Tendía sin duda este simultáneo esfuerzo á 
unificar en tan importante respecto el servicio naval, 
ya que sólo en la práctica de dichas reglas por todos 
los Países cultos, puede estribar de manera absoluta 
la seguridad de sus efectos. Mas como al Gobierno 
no le era dable tomar por sí providencia alguna en 
cuanto á las referidas Ordenanzas, este Ministerio 
hubo .de manifestar á la Legación de Alemania y á 
la de Io£ Estados Unidos, después de hacerles rela- 
ción de los antecedentes del asunto en lo tocante á Ve- 
nezuela, la necesidad de que el Congreso conociese de 
la materia y diese á las disposiciones preventivas 
carácter de ley nacional antes de aplicarlas perma- 
nentemente á la marina de la República. (V). 

Mientras tanto una comisión especial nombrada 
por el Ministerio de Guerra y Marina, preparaba un 
informe relativo á la materia con vista de los textos 
recibidos de los Estados Unidos y de la Gran Btetaña, 
y trasladados al español por el Departamento de 
Relaciones Exteriores. Dicho estudio se someterá 
sin duda á vuestra consideración en las sesiones del 



CXL EXPOSÍCION PRELIMINAR 

! ■ mu, ^^ | r I ■ II - I ■ ■!■_■! I II ■■-— _ — 

corriente año, con lo cual quedará resuelto definiti- 
vamente, en cuanto á Venezuela, un punto de inne- 
gable importancia para todo el orbe civilizado, por 
relacionarse con la seguridad de la vida y con los 
intereses del comercio y de la industria en el servicio 
marítimo internacional. 

No parecerá ocioso recordar aquí que Venezuela 
concurrió á la Conferencia de Washington de 1889, 
y que las reglas allí recomendadas se tuvieron en 
cuenta para la formación de las Ordenanzas próximas 
ahora á ponerse en vigor por la mayor parte de las 
Naciones de ambos Mundos. Además de la Gran 
Bretaña y de los Estados Unidos, adoptarán las prácti- 
cas de que se trata Alemania, Francia, Austria-Hun- 
gría, Italia, Rusia, España, Dinamarca, Portugal, 
Suecia, los Países Bajos, Grecia, Egipto, Siam, los 
Estados Unidos Mexicanos, Guatemala, Costa Rica, 
Perú, Chile y los Estados Unidos del Brasil. 

Turquía, el Japón, Bélgica y Noruega, han hecho 
depender su adhesión de la de las otras - Potencias. 
Rumania accede en principio á las Ordenanzas y China 
las acepta para los buques de la marina extranjera 
de guerra y mercante. Los Países dé quienes 
se espera aún respuesta definitiva, son: Venezuela, 
Colombia, la República Argentina, el Ecuador, el 
Uruguay, Nicaragua, Honduras, el Salvador y Bul- 
garia. Según dato de que está en posesión este 
Departamento, llegado á él en forma oficial, las Na- 
ciones que hasta el presente han asentido á la vigen- 
cia de los reglamentos preventivos de las colisiones 
en el mar, representan el noventa y cinco por ciento 
del tonelaje del Mundo. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



CXLI 



El último informe rendido al Ministerio de Ne- 
gocios Extranjeros de Bélgica por el Presidente de 
la Oficina Internacional para la publicación de Aran- 
celes de Aduanas, es del 13 de setiembre de 1896. 
Según el dato allí comprendido, los Boletines pu- 
blicados en el quinto período anual de la Oficina 
(del i° de abril de 1895 al 31 de marzo de 1896) 
ascendieron á cuarenta y uno, y á ciento siete los 
Suplementos. Los gastos generales, inclusive el va- 
lor de las ediciones, el porte de los envíos postales 
y el sueldo de los empleados, no llegaron en los 
doce meses á ciento veinte mil francos. Venezuela 
contribuye al sostenimiento de la Oficina con la cuota 
anual de 2.485 francos. 

El 20 de junio último, en seguimiento de la 
costumbre establecida desde 1893, se remitieron al 
Ministerio de Hacienda cien ejemplares de cada uno 
de los Aranceles y de los Suplementos recibidos 
por este Despacho desde el envío anterior. Los 
primeros fueron cuarenta y uno, y noventa y nueve 
los Suplementos. Veinte y cuatro de aquéllos co- 
rrespondían á primeras ediciones. (VI). 

Por especial invitación del Departamento de Es- 
telo de Washington se reunieron allí el i° de abril 
^ini o los Representantes Diplomáticos de las Na- 
c 'on^ s que sostienen la titulada Oficina de las Re- 
Püt>Ii cas Americanas, con el objeto de estudiar las 
^ ec il<das conducentes á una nueva y más eficaz re- 
gla- *~*~* ^ntación de los trabajos periódicos de aquel 
^ er ^tro internacional. La Junta resolvió autorizar des- 
ús *^-*ego al señor Secretario de Estado para delegar 



Oficina Interna- 
cional de Bru- 
selas. 



Oficina Interna- 
cional de las Kc- 
vni Micas Ameri- 
canas. 



i 



CXLII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

■ m ,m — — ■ . M ■ ■■ m» ■ ■ ^- ■-■ ■ ■-■ — ■■ ■■ ■■ -.. . — ■ - . i ■ III ■ ■ ■ - ■ ■ ■ — ' ■ ■■ ■—- - ■■^fc^^.-™ ■. 

en una comisión compuesta de individuos de ella 
misma, el encargo de escribir un informe acerca del 
asunto, con las recomendaciones que se juzgaran 
necesarias. Constituyeron la Comisión los Represen- 
tantes de Venezuela, el Brasil, México, Guatemala y 
Costa Rica, quienes para los comienzos de junio 
pudieron dar cuenta de su encomienda en una sesión 
á que asistieron todos los Representantes de los 
Países fundadores ó sostenedores de la Oficina In- 
ternacional. El proyecto de Reglamento había sido 
ya materia de serio examen por el señor Secretario 
de Estado, á quien competía, en virtud de una 
de las reglas adoptadas por la Conferencia Pana- 
mericana de Washington el 14 de abril de 1890, la 
organización de la Oficina Comercial. 

El nuevo Reglamento se presentó incluido en el 
informe de la misma Comisión y fué inmediatamente 
aprobado por todos los Representantes. En el capítulo 
VII de la serie relativa á las Asociaciones, Internacio- 
nales figura él en todas sus partes. Su lectura os de- 
mostrará lo beneficioso de las reformas efectuadas en 
las labores de la Oficina, y sobre todo la amplitud que 
ahora ha adquirido el pensamiento primordial de la 
Unión que la estableció. 

1 

Uno de los puntos más importantes del nuevo Re- 
glamento es el que se refiere á la Junta Directiva (Co- 
misión Ejecutiva) llamada á ejercer acción vigiladora en 
la Administración de la Oficina y á influir directa y efi- 
cazmente en el futuro desarrollo de sus trabajos. 
Compdndráse siempre la Junta de cinco Representantes 
de las Naciones que constituyen la Asociación; y á fin 
de que ninguno quede excluido del goce de este dere- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CXLIII 



cho, turnarán todos como vocales en ella misma, me- 

« 

diante llamamiento periódico hecho según el orden que 
indique la colocación alfabética del nombre oficial de 
los Países, en una délas lenguas de la Unión determi- 
nada por sorteo. El Secretario de Estado de los Es- 
tados Unidos será siempre el quinto miembro de la 
Comisión. 

Venezuela hizo ya el nombramiento que por tal res- 
pecto le incumbía. Y como en la lista de lofe nombres 
oficiales de los distintos Países que constituyen la Aso- 
ciación, tocó á la República el cuarto lugar, su .Repre- 
sentante habrá de formar desde luego parte de la men- 
cionada Junta Directiva. 



BEÜ5A3 m RAZOI DE CONVENIOS DIPLOMÁTICOS 

Manualmente satisface el Gobierno de la Repúbli- 
ca, con destino a! ramo de reclamaciones diplomáticas, 
Vi. v.rr.a de cuarenta y seis mil ciento doce bolívares y 
sesenta y un centesimos (B. 46.112.61). prorrateada 
entre Lspaña. Alemania, Francia. Inglaterra y Holanda. 

La Legación de Su Majestad Católica tenía en 
c;ija al mediar el mes de junio último, dispuesto 
para el remate anual y ya calculados los réditos del 
semestre próximo entonces á vencer, un sobrante 
de cuatrocientos cinco mil novecientos treinta y 
nueve bolívares y sesenta y cinco centesimos 
(lí. 405-939,65). Con la mayor parte de él se re- 
tiró de la circulación, en la forma que establece la 
Ley de Crédito Público y por la misma Junta del ra- 
mo, la cantidad de cuatrocientos sesenta "y siete mil 
novecientos treinta y cuatro bolívares y treinta y 
cinco centesimos (B. 467.934,35) en billetes de la 
Deuda del 3% emitida para el pago de las Recla- 
maciones Españolas. En la caja de la Legación 
quedó un residuo de diez y siete mil cuatrocien- 
tos setenta y cuatro bolívares con treinta y cinco 
centesimos (B. 17.474,35) que se reservó para agre- 
garlo al remate de 1897, 

Asimismo fué sacado á licitación por títulos de 
la Deuda emitida para el pago de Reclamaciones 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CXI<V 

Alemanas, un depósito de siete mil ochocientos 
veinte y un bolívares con treinta y tres centesimos 
(B. 7.821,33) existente en la caja de la Legación 
Imperial. La suma de títulos rescatada ascendió á 
siete mil quinientos bolívares. (B. 7.500). m El re- 
manente de trescientos veinte y dos bolívares con 
ocho centesimos (B. 322,08), se destinó, como el 
dejado en la Legación de España, al remate del 
año que comienza. Los documentos relativos á en- 
trambas licitaciones aparecen en la Serie O, letras 

(a) y (b). 

* 

El Gobierno de los Estados Unidos recibió en ^fech^TS 
el año de 1896, con entera puntualidad, los inte- Estados Unidos - 
reses correspondientes á la suma derivada de los fa- 
líos de la Comisión Mixta de 1889 y 1890, más la 
cuota sexta del capital, vencida el 3 de setiembre 
último. Por los dos respectos erogó el Tesoro de 
la República la cantidad de doscientos noventa y 
un mil cuatrocientos cuatro bolívares con cuarenta 
y cinco centesimos (B. 291.404,45). (Serie O, c). 

Igualmente se satisfizo, por medio de la Lega- 
ción de la República en Washington, la segunda 
porción anual de la suma reconocida en 1895 en 
beneficio de la Compañía de Trasporte por vapor de 
Venezuela. (Reclamación de Hancox). 

El importe de cada una de las cinco cuotas en 
que se ha dividido el pago de esta deuda, es de 
ciento cuarenta y siete mil ciento sesenta bolívares 
(B. 147.160), además de la diferencia por razón de 
cambio, en virtud de haber establecido el Tratado 
de 19 de enero de 1892 referente al asunto de 

XI3y 



CXLVI EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



Hancox, que el pago de cada anualidad se hiciese 
en la ciudad de Washington y en moneda de oro 
de los Estados Unidos, si se reconocía alguna suma 
á favor de los reclamantes. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



CXLVI1 



SOLICITUDES 



La Junta Central de Aclimatación y Perfeccio- 
namiento Industrial, deseosa de promover un canje 
regular de semillas con la respectiva Oficina, del 
Departamento de Agricultura de Washington, pidió 
á este Ministerio, casi al expirar el año de 1895, 
que trasmitiese dicho propósito por medio del Re- 
presentante de Venezuela en los Estados Unidos. 
El resultado no pudo corresponder á los fines de 
la Junta á causa de haberse abolido allí en la prác- 
tica la llamada División de Sencillas. Á pesar de 
eso, el Departamento de Agricultura, lejos de mos- 
trar poca disposición á favorecer la idea, manifestó 
que tendría siempre gusto en atender á cualquier 
solicitud de la Junta, en caso de posibilidad. (Se- 
rie P. I). 



* 



La denominada Asociación de Exportadores de 
América, compuesta de personas de la clase manu- 
facturera y de banqueros y acarreadores de los Esta- 
dos Unidos, tiene por móvil ú objeto principal de su 
acción contribuir á la mayor latitud de las relacio- 
nes comerciales de aquella República con los Estados 
Extranjeros. Para lograr cumplidamente sus fines 
solicita siempre las leyes ó reglamentos de cada País 
en materias de industria ó en orden á navegación, 
prácticas aduaneras y servicio consular. Con este 



Canje de semillas 
solicitado por la 
Junta de Aclima- 
tación. 



La Asociación de 
Exportadores de 
América pide al- 
gunas publicacio- 
nes oficiales de 
Venezuela. 



CXLVIIÍ EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

motivo se dirigió el 29 de abril de 1896 por el Pre- 
sidente y demás miembros directores de ella, una 
carta especial á nuestro Ministro en Washington, de 
quien obtuvieron los solicitantes, con el inmediato 
concurso de este Departamento, una serie de obras 
venezolanas de carácter oficial, pertinentes á los ramos 
cuyo estudio importa ó conviene más á la referida 
Asociación. (II). 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



CXLIX 



EXPOSICIONES 



Los premios concedidos á los exhibidores vene- 
zolanos en el célebre certamen abierto en Chicago en 
1893, en que tomó parte la República conforme al plan 
que propuso y desenvolvió este Despacho, se anun- 
ciaron desde la clausura de la Exposición, más no 
llegaron á Caracas sino en 1896. Inmediatamente 
hizo publicar este Ministerio el nombre de todos los 
agraciados, con expresión del grupo á que corres- 
pondía cada premio, y del ramo industrial, científico 
ó artístico á que pertenecían los efectos y obras favo- 
recidos por el voto del Jurado. Al pie de la lista 
oficial (Serie Q, I) se agregó, al insertarla en el pe- 
riódico del Gobierno, una nota en que se exhortaba 
á los interesados á recoger en el Ministerio de Rela- 
ciones Exteriores las medallas y los diplomas respec- 
tivos. Pocas personas han atendido hasta ahora al 
llamamiento, por lo cual continúa depositada en esta 
Oficina la mayor parte de los premios que corresponden 
á los industriales y á los artistas venezolanos que 
asistieron á la Exposición. 



Premios obtenidos 
en la <lc Chicago. 






El Gobierno de Berlín recomendó á la Legación 
Imperial en Caracas que llamase la atención del 
Poder Ejecutivo de Venezuela hacia una Exposición 
Universal de Horticultura, preparada en Hamburgo 
para los meses de mayo á setiembre del presente año 
y destinada á exhibir infinitos sistemas de cultivo. 



Kxposición Ham- 
burguesa de Hor- 
ticultura. 



CL EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

La importancia de ese Concurso Universal que, 
según el informe del Jefe de la Legación, deberá ser 
, el más amplio de cuantos se hayan celebrado hasta hoy 
en punto de horticultura, movió al Despacho de Fo- 
mento, al cual se había pasado en copia la nota del 
Ministro Imperial, á expedir una Resolución en que 
se excitó á las personas dispuestas para concurrir al 
Certamen, á preparar oportunamente los efectos que 
hubiesen de remitir, y á recoger en el mismo Despacho 
de Fomento cuantos datos é informes necesitasen para 
el mejor cumplimiento de su propósito. (Serie Q. II). 

i 

Para este último objeto se había remitido ya á dicha 
Oficina por la de mi cargo el Programa General de 
la Exposición. 

Exposición de El 8 de mayo de 1894 decretó la Asamblea Le- 

Guatemala. 

gislativa de la República de Guatemala una Exposición 
con el fin de dar á conocer la riqueza y el adelanto, 
de los Países que constituyen la América Central, mas 
sin negar la entrada á los expositores de otras Na- 
ciones. 

Nuestro Ministro en aquella República recibió en 
el mes de febrero una cortés manifestación, procedente 
del Departamento de Relaciones Exteriores y encami- 
nada á conseguir que Venezuela tomase alguna parte en 
el concurso, mediante la acción de los agricultores á 
quienes conviniera exhibir sus productos, ó á virtud del 
empeño que hubieran de poner en ello los centros re- 
presentativos de las demás industrias nacionales. Aun 
cuando la invitación no era genuinamente oficial, el 
Ministerio de Fomento la publicó al punto por medio de 
Resolución especial y en la forma misma en que se la 
había comunicado este Despacho. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CLI 

El Departamento de Instrucción Pública aceptó y 
cumplió con esmero el encargo del de Relaciones Ex- 
teriores, de trasmitir á los principales Cuerpos docentes 
del País el Reglamento general donde aparecieron en la 
clasificación de ramos las Ciencias, las Letras y las 
Bellas Artes, con todas las subdivisiones necesarias 
para dar al Certamen la mayor amplitud. (Véanse 
los documentos del capítulo III de la Serie Q). 

La circulación del Reglamento se debió en parte 
á la cortesanía del señor Cónsul General de Gua- 
temala en Venezuela, que espontáneamente proveyó 
á este Despacho de un regular número de ejempla- 
res del folleto que lo contiene. 

La Exposición se abrirá el 1 5 del próximo marzo 
y se cerrará el 15 de julio. 



CLII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



MISCELÁNEA 



!.*■ 






Se solicita la in- . 

troducdón en Ve- Grato y honroso deber es para los Gobiernos 

nezuela del Siste- m . . ^ 

ma serotcrápico contribuir con los medios mismos que la sociedad 

aplicado á la ele- 
fancía, pone á su alcance al alivio de las desgracias pú- 
blicas; mas no menor satisfacción puede causarles 
solicitar la manera de disminuir aquellos males que, 
sin abarcar en sus efectos el radio común, pesan de 
manera singularmente abrumadora sobre los seres que 
los sufren en obligatorio aislamiento. Uno de los 
azotes de esa especie es la lepra ó elefancía, contra 
la cual lucha la ciencia médica desde tiempos remotos 
con tesón infatigable, aun no correspondido por el 
éxito. 

Entre los sistemas profilácticos y curativos últi- 
mamente preconizados por la prensa americana y 
europea, venía llamando la atención de • los "centros 
científicos, sobre todo en estas Repúblicas, un pro- 
cedimiento seroterápico aplicado á la lepra griega, 
debido al facultativo colombiado señor Doctor Juan 
de D. Carrasquilla. Para ensayarlo en los lazaretos 
de Venezuela mediante las indispensables explicaciones 
del inventor, solicitó este Ministerio el concurso de 
la Legación Colombiana, la cual se avino desde 
luego á prestarlo de manera tan generosa como po- 
sitiva. Merced á su benévola interposición, tanto 
como á la cortés voluntad del señor Ministro de 
Relaciones Exteriores de la vecina República y al 
laudable interés del propio Doctor Carrasquilla, pudo 



V 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CLIII 

este Despacho el 27 de julio último pasar á manos 
de los inteligentes directores del Instituto Pasteur de 
esta ciudad, una importante Memoria acerca del re- 
ferido sistema, con lo cual se logró que el laboratorio 
de seroterapia allí instalado dispusiese lo necesario 
para los primeros experimentos. El 14 de octubre 
se participó á este Ministerio, en forma oficial, que 
el suero antileproso del Doctor Carrasquilla se estaba 
ensayando ya en el Lazareto de Caracas. 

Poco después tocó también al Ministerio de Re- 
laciones Exteriores alcanzar la valiosa recomendación 
del mismo Representante diplomático de la Repú- 
blica de Colombia en favor del distinguido médico 
venezolano señor Doctor R. López Baralt, á quien 
la Junta del Lazareto de la ciudad de Maracaibo 
envió á Bogotá para estudiar el procedimiento in- 
ventado por el señor Doctor Carrasquilla. 

El número I de la sección miscelánea contiene 
la larga correspondencia á que dio motivo la ac- 
ción iniciada por este Departamento para intro- 
ducir en Venezuela el nuevo sistema antileproso. 

* 
Los números II, III y IV de la misma sec- p°natívos para 

* Bibliotecas elnsli- 

ción, se refieren á obras literarias y científicas envia- tulns « 

das á este Despacho por Agentes Consulares de . 

Venezuela, y propias para la Biblioteca de algunas 

Oficinas é Institutos. Constaron dichos donativos de 

una Historia de los Establecimientos ingleses en las 

Indias Occidentales correspondiente al año de 1794, 

remitida por el Cónsul en Amsterdam; de siete 

obras exclusivamente literarias, entregadas por el 

señor Don José Lamarque de Novoa al Cónsul en 
xx 



CLIV 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



Obsequio al Club 
Agrícola de Cara- 



cas. 



Sevilla; de dos publicaciones relativas al servicio 
médico en el ramo de la Marina, regaladas por el 
primero de los referidos Agentes; y de un impor- 
tante folleto acerca de la epidemia habida reciente- 
mente en Hongkóhg, trabajo debido á un hijo del 
mismo Cónsul en Amsterdam. Los dos primeros 
donativos vinieron dedicados de modo expreso á la 
Biblioteca Nacional de Caracas, y los otros, en aten- 
ción á su naturaleza, los destinó respectivamente este 
Ministerio al Despacho de Guerra y Marina y al 
Colegio de Médicos de la República. 



* 



Nuestro honorable Cónsul en Río de Janeiro 
obsequió al Gobierno á fines del año anterior con 
una colección de la llamada "Revista Agrícola do 
Instituto Fluminense de Agricultura, " correspon- 
diente á un período de veinte y dos años, y con 
otra publicación acerca del mismo ramo, ambas á 
dos muy importantes y valiosas. El carácter de las 
obras movió al señor Presidente de la República á 
dedicarlas á la Biblioteca del Club Agrícola de Ca- 
racas, donde el estudio de las observaciones y datos 
en ellas contenidos, podrá redundar en beneficio de 
una de nuestras principales industrias. El número 
V de la Miscelánea contiene la correspondencia rela- 
tiva á la donación. 



Trabajos <K'l Con- 
greso Internacio- 
nal para el Servi- 
cio de Incendios. 



* 



El primer Congreso Internacional para el Servicio 
de Incendios se reunió en Amsterdam en el mes de 
setiembre de 1895, y el resultado de sus trabajos 
se compiló cuidadosamente en edición especial, de que 
envió yn ejemplar á este Ministerio el Cónsul de la 
República en aquella misma ciudad. Y como el 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



CLV 



propósito del Congreso fué, principalmente, arbitrar 
las mejoras de un servicio que cada día es más 
indispensable en los centros de mayor movimiento 
social ¿ industrial, se juzgó conveniente dará conocer 
la publicación á la Oficina gubernativa á quien in- 
cumbe en esta capital el ramo de la seguridad pú- 
blica. La Gobernación del Distrito Federal es hoy, 
por tanto, la posesora de la obra. (VI). . 



* 
* * 



Del Consulado General de la República Orientad 
del Uruguay se valió hace pocos meses el señor 
Don Dionisio Ramos Montero, Secretario de la 
Legación de* aquel País en Chile, para hacer llegar 
al señor Presidente de Venezuela y al Ministro de 
Relaciones Exteriores, una laboriosa publicación acerca 
de la Enseñanza Agrícola, obra del mismo obsequiante. 
Las comunicaciones cruzadas con tal motivo entre 
este Ministerio y el señor Cónsul General del Uru- 
guay, constituyen el número VII de la sección en 
que me vengo ocupando. 



Obsequio recibi- 
do por medio del 
Consulado Gene- 
ral del Uruguay. 






El señor S. De Schryver, Vicecónsul de Vene- 
zuela en Bruselas y Miembro Correspondiente de 
nuestra Academia Nacional de la Historia, solicitó en 
el Tnes de octubre último la protección del Gobierno 
de Venezuela para sacar á luz una Biografía de Bolí- 
var que había escrito en francés, movido por el deseo 
de divulgar en dicha lengua las. glorias y los hechos 
de nuestro Padre y Libertador. Recomendó la obra 
en comunicación especial el Encargado de Negocios 
de Venezuela en Suiza, por cuyo medio envió el señor 
De Schryver su solicitud á este Ministerio. 

Considerada la naturaleza de lk obra que, según 



Se patrocina la 
edición de una 
biografía del Li- 
bertador, escrita 
en lengua fran- 
cesa. 



W 



CLVl EXPOSICIÓN PRELIMlNAk 

informe del propio autor, conocían ya varios venezo- 
lanos, accedió el Gobierno del mejor grado á la 
petición, y se reservó el derecho de recibir doscien- 
tos ejemplares de la obra biográfica, en conformidad 
con la propuesta hecha por el señor De Schryver al 
requerir para la edición el subsidio oficial, (VIII). 

Socorro aplicado El Cónsul del Japón en Ñapóles remitió á este 

á las víctimas de 

la inundación de Ministerio al promediar el año de 1896, un libra - 

Güiria. t 

miento por valor de mil francos, que le habían entre- 
gado dos caballeros, italiano uno y el otro oriundo 
de Alemania, como socorro espontáneo de ellos á las 
víctimas de la catástrofe acaecida en 1894 en e l Es- 
tado de Los Andes. En vista del largo espacio corrido 
desde aquel suceso y en atención á la circunstancia 
de estar disuelta la Junta de Socorros formada enton- 
ces, resolvió este Despacho restituir la libranza con 
especiales manifestaciones de aprecio hacia los dona- 
dores, á quienes se explicó á la clara el motivo de la 
devolución. 

Nueva misiva del señor Cónsul vino á expresar el 
empeño de los donantes de que su obsequio fuese 
admitido, bien con aplicación á una obra de utilidad' 
\ pública, bien con destino al alivio de cualquiera 

necesidad ó desgracia. Y como la noticia de tal 
insistencia coincidió con los pormenores comunicados 
al Gobierno Nacional acerca de la inundación que en 
los últimos meses del año desoló el litoral de Güiria, 
se dispuso enviar á la Junta de Socorros allí cons- 
tituida el producto líquido del libramiento. (IX). 

* 



-1 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



CLVII 



Tres cuadros marcados respectivamente con los v 
números X, XI y XII, completan la sección misce- 
lánea. En el primero aparece todo el personal de las 
Oficinas del Departamento de Relaciones Exteriores: 
comprende el segundo las Agencias Diplomáticas de 
Venezuela; y el tercero determina las Legaciones resi- 
dentes en Caracas al concluir el año de 1896, 



anos. 



Z&&&$mi$&fá<&4U&toG&^ 



Dirección de Derecho Internacional Privado 



Servido Consu- Los intereses comerciales de un Pueblo exigen 

\ slt 

para su guarda y desarrollo la mayor puntualidad y 
eficacia por -parte de los Agentes encargados de repre- 
sentarlos en el exterior. La acción consular debe 
ejercerse con la más esmerada solicitud, á fin de que 
al orden interior del ramo fiscal corresponda siempre, 
por los Agentes acreditados en el País con que se 
. comercia, la exacta observancia de las prácticas 
establecidas para evitar ó prevenir hechos contrarios 
á la normalidad de la Administración. Resulta 
de ahí la conveniencia de ampliar lo más posible 
el cuerpo de instrucciones á que ha de obedecer 
cada Cónsul para el cabal cumplimiento de su encar- 
go. Y como en la Ley de 31 de mayo de 1887 
no aparecen previstos todos los casos de que pudiera 
tal vez originarse algún menoscabo para los intereses 
del comercio y del Fisco, acaso sea provechoso 
someter varias partes de ella á una cuidadosa revi- 
sión. Acerca de ésto tuve el honor de hablaros en la 
Exposición de 1894 y en la de 1895. 

En cuanto al servicio del ramo puedo deciros 
que en el año de 1896 él no ofreció generalmente 
nada que desear. Ya habéis visto que en el asunto 
de los límites de Guayana varios Consulados según- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CLIX 



ciaron la acción del Gobierno en lo tocante á la 
consecución de documentos para refirmar más aún 
nuestros derechos en el litigio. Otros Agentes con- 
tribuyeron con patriótica eficiencia á la averiguación 
de puntos importantes relativos á la misma cuestión, 
y ninguno de los que recibieron encargos de este 
Ministerio acerca de particulares conexionados con el 
movimiento oficial, dejó de cumplir oportunamente 
las órdenes recibidas. 

La Junta Central de Aclimatación y Perfeccio- 
namiento Industrial aumentó en el año su Biblioteca 

« 

con valiosas publicaciones procedentes de algunos 
Consulados; y ahora mismo se dispone este Despacho 
á remitirle una serie de obras, informes y perió- 
dicos, donados, con la buena voluntad de siempre, 
por el señor J. Portengen, Cónsul en Amsterdam. 
El ciudadano venezolano que desempeña cargo aná- 
logo en Amberes, remitió también hace poco una 
importante colección de periódicos y folletos, con des- 
tino á dicha Junta y al Club Agrícola de Caracas. 

El cuadro número I de la serie A con- 
tiene el nombre de todos los Agentes Consulares de 
la República, con expresión de su jerarquía y del 
lugar en que están acreditados. 

En el cuadro número II aparecen los Agentes ^.^t 
consulares residentes en la República. No figura ya 
en él el señor Aureliano Otáñez, respetable ciudadano 
de Venezuela que ejerció desde 1893 hasta su muerte, 
ocurrida hace poco, el cargo de Cónsul General de la 
República del Ecuador. El fallecimiento del señor Otá- 
ñez, sentido con mucha justicia por la sociedad y por 



Venezuela. » 



CLX 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



Nombramientos, 



Consultas del 
Cónsul en La Ila- 
bana acerca de 
nacionalidad y res- 
pecto de otros par- 
ticulares del ser- 
vicio. 



el Gobierno, fué motivo de una manifestación de 
pena por parte del Cuerpo Consular acreditado en 
Caracas, a la cual se asoció este Ministerio en la 
forma que le correspondía. 

Las Repúblicas de Honduras, Nicaragua y el 
Salvador, unidas hoy, como antes se dijo, en una 
sola entidad política para el (ejercicio de su soberanía 
transeúnte, han comenzado ya á cancelar, por medio 
de la Dieta encargada v de su representación, las pa- 
tentes de los Cónsules que mantenían en Venezuela; 
paso éste á que ha seguido el nombramiento de 
nuevos Agentes, acreditados por el mismo Cuerpo que 
tiene á su cargo las relaciones de la República Mayor 
de Centro-América con todos los demás Países. 

* 

Treinta y tres fueron los nombramientos con- 
sulares á que se dio curso en el año de 1896. El 
cuadro de que consta la Serie B los especifica todos, 
y en él se señala al mismo tiempo la fecha de cada 
Resolución. El Consulado General en Londres se 
restableció el 16 de julio, y sus servicios han sido 
ya muy provechosos. 

En Santander se nombró al Vicecónsul para reem- 
plazar al difunto señor Evilasio Echegaray, persona 
que dejó los mejores recuerdos en el largo ejercicio 
de su cargo consular. 

El señor Cónsul en la Habana creyó de su deber 
consultar otra vez al Ministerio de Relaciones Exte- 
riores, acerca de varios particulares relacionados con 
el ramo de la nacionalidad, á fin de prevenir ciertas 
dificultades nacidas del estado de guerra en que se 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR • CLXI 

halla la Grande Antilla, donde existen domiciliadas 
muchas personas que se consideran ciudadanos de 
Venezuela. Mas no se circunscribió esta vez á ese 
ramo el Agente de la República, pues al ampliar los 
puntos de la consulta del año anterior, preguntó cuál 
era el radio de su jurisdicción consular y el de la 
que correspondía á los demás Agentes venezolanos 
acreditados en la Isla. Al mismo tiempo inquirió lo 
que le cumplía hacer en beneficio de los ciudadanos 
de esta República que pudiesen caer prisioneros en 
el campo de la rebelión. 

Atento este Ministerio á los laudables fines que 
entrañaban las diversas consultas del celoso funcio- 
nario venezolano, quiso evacuarlas todas del modo 
más amplio posible, y al efecto le dirigió la extensa 
comunicación que hallaréis, junto con la de él mismo, 
en el capítulo I de la serie C. 

Las preguntas del señor Cónsul versaron sobre 
el alcance de su jurisdicción; respecto de la especie 
de documentos exigibles al que allí desee ser tenido 
por venezolano; acerca de quién lo sea verdaderamente 
en la Isla de Cuba; y, por último, sobre lo que 
debía pedir á favor do los compatriotas suyos pri- 
sioneros en el campo rebelde, y si podía admitir, en 
la Oficina de su cargo las protestas ó exposiciones 
de hechos, como fundamento de ulteriores reclama- 
ciones. 

Para resolver el primer punto bastó acudir al 
Artículo 23 de la Ley de 31 de mayo de 1887 y á 
un antecedente' práctico de que hay constancia en la 
Memoria de Relaciones Exteriores de 1876. L3 

XXI 



CLXII • EXrOSICION PRELIMINAR 



jurisdicción consular es la que determina la letra 
del Diploma y del Exequátur. 

En orden á la especie de documentación que 
deba requerirse para comprobar la nacionalidad ve- 
nezolana, se recordó el número 8° del Artículo 24 de 
la citada Ley, donde se previene á los Agentes 
consulares llevar un libro en que conste el padrón 
de los venezolanos residentes en el respectivo Dis- 
trito, y también el de los transeúntes. Á la ins- 
cripción ha de preceder el requisito legal; y como 
las pruebas son varias, todo depende de las circuns- 
tancias particulares de cada caso. Antes de presen- 
tarse la prueba no es dable considerar venezolano á 
ninguno, aunque haya prometido exhibirla. La ins- 
cripción en la matrícula puede certificarse, y esta 
certificación merece fe y crédito, pues no es presumible, 
sino como una falta, 'que la persona aparezca matricu- 
lada sin haber acreditado debidamente su carácter. 
En la formación de la matrícula puede entrar cual- 
quiera especie de prueba, evacuada en Venezuela ó 
en el respectivo Consulado. 

El tercer punto requirió para su mejor expli- 
cación el recuerdo de la doctrina profesada de antes 
por Venezuela en cuanto á los que han nacido en 
• su territorio de padres extranjeros y se trasladan 
temporal ó permanentemente á la patria de sus ma- 
yores. Mientras estén en la República se les considera 
venezolanos : en el suelp de sus padres hay que dejar 
que se les apliquen sus leyes. Hízose memoria, al 

* 

mismo tiempo, de una Resolución dictada el 28 de 
abril de 1876, y de otra expedida el 22 de junio de 
1878, confirmativas entrambas del mismo principio 

é i 



y 



KX POSICIÓN PRELIMINAR CLXI1I 



precitado. La primera se transcribió en su parte 
sustancial y. de la segunda se acompañó copia. 

Más adelante, y con relación al cuarto punto de 
la consulta, dijo este Ministerio al señor Cónsul que 
Venezuela no ha celebrado con España, como celebró 
el Ecuador en 1888, tratados en que se estipule el 
derecho de juzgar y condenar por los mismos pro- 
cedimientos y tribunales que lo sean los nacionales, 
al ciudadano ó subdito de un Estado que tome parte 
en las cuestiones interiores y en las luchas civiles 
del otro; y al recordar que en el pacto ajustado en 
ese respecto con el Ecuador, convino el Reino en 
reservar la intervención diplomática para ciertos casos, 
se dijo al Cónsul que, si aun los Países que han 
suscrito aquella estipulación pueden reclamar en oca- 
siones determinadas á favor de sus ciudadanos com- 
plicados en las luchas civiles del otro País, con mayor 
raz<5n podrán hacerlo, si llegare la necesidad, los 
Estados que se hallan én diverso predicamento y 
tienen ademasen su apoyo "la cláusula de la Nación 
más favorecida." 

El último punto de la consulta, que era el rela- 
tivo á la admisión en la Oficina Consular de las pro- 
testas ó exposiciones de hechos que sirvan al interesada 
para reclamaciones ulteriores, se halló definido en la 
misma Ley Consular de 1887, cuyo artículo 60 impo- 
ne á los Cónsules el deber de recibir toda especie 
de protestas y declaraciones que los capitanes, maes- 
tres, marineros, pasajeros y comerciantes ciudadanos 
de la República de Venezuela, ó cualesquiera extran- 
tranjeros, tengan por conveniente hacer ante ellos 
sobre asuntos en que se versen intereses de los 



CLXIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

dichos ciudadanos de Venezuela. Resuelve también el 
punto el Articuló 39 de la propia Ley, por cuanto auto- 
riza á dichos Agentes para dirigirse á las autoridades 
locales en el sentido de reclamar contra la infracción 
de los tratados ó convenciones vigentes entre Vene- 
zuela y el País donde residen. Ésto se vio como 
suficiente respuesta al señor Cónsul, á quien se 
citó entonces el Tratado de 20 de mayo de 1882 
entre Venezuela y España, cuyo artículo I o expresa 
las exenciones reconocidas por cada parte contratante 
á favor de los ciudadanos ó subditos de la otra. Y 
aun cuando el Artículo 1 1 del mismo Pacto excluye 
las Provincias españolas de ultramar, como la Isla de 
Cuba, de las anteriores estipulaciones del mismo, 
allí se determina que en ellas los ciudadanos venezo- 
lanos habrán de gozar, bajo todos conceptos, de los 
mismos derechos, privilegios, inmunidades, favores 
y exenciones que se hayan concedido ó se concedan á 
la Nación más favorecida. 

La extensa comunicación al señor Cónsul en La 
Habana que aquí se acaba de resumir, termina con 
la declaración de que los españoles naturalizados en 
Venezuela deben seguir gozando de los derechos de 
venezolanos, si al volver á su suelo nativo no son 
considerados como hijos de él ni readquieren la nacio- 
nalidad de origen del modo establecido por las leyes 
locales. 



El Cónsul en Santa Cruz de Tenerife pasó á este 
Ministerio en el mes de noviembre último copia de 
un oficio que acababa de dirigirle el señor Gober- 
nador civil de la Provincia de Canarias, con referen- 



, EXPOSICIÓN PRELIMINAR CLXV 



cia á una noticia emanada del Honorable Ministerio 
de Estado de Su Majestad Católica y donde se lla- 
maba la atención del Agente de la República sobre la 
frecuencia con que los naturales de allí adquieren nacio- 
nalidad venezolana para regresar después á dichas Islas 
y eludir el cumplimiento de sus deberes militares. El 
señor Gobernador había hecho publicar en el Boletín 
Oficial de la Provincia una disposición relativa á la 
materia, que el señor Cónsul envió también á este 
Departamento, junto con la copia de su respuesta á 
la alta Autoridad española. En el escrito de remisión 
pidió el Agente Venezolano instrucciones acerca de 
la línea de conducta que le tocase seguir en caso de 
que el Gobierno se resistiese á reconocer las Cartas 
de naturalización aquí expedidas, y las de los hijos 
de españoles nacidos en la República y ya registra- 
dos ó para registrarse, previa la presentación de las 
pruebas legales, en los libros del Consulado dispues- 
tos al efecto. 

# 

En la comunicación del señor Gobernador se 
consideraban fraudulentas tales naturalizaciones al 
tenor del Artículo 1 7 del Código Civil Francés y del 
12 del Código Italiano, como según el 45 del Real 
Decreto de 17 de noviembre de 1852. Por el pri- 
mero se expone que el francés sometido á las obliga- 
ciones del servicio militar en el servicio del ejército 
activo, no perderá su calidad de tal aun cuando se natu- 
ralice en País extranjero, á menos que haya precedido 
autorización del Gobierno de Francia. El segundo dice 
que la pérdida de la ciudadanía italiana por la obtención 
de la de un País extraño, no exime de las obligacio- 
nes del servicio militar; y el Real Decreto Español 



C1.XY1 EXI'íiíICH'X PRELIMINAR 

declara que ni el extranjero naturalizado 
ni el español que lo esté en el territor 
Nación sin el conocimiento y autorizaciót 
bienio respectivo, podrá considerase li; 
obligaciones consiguientes á su nacionalidac 
por más que el subdito de España pien 
concepto la calidad de español. 

Ahora bien: aun cuando todas las Coi 
de Venezuela imponen á los ciudadanos 
de servir á la Nación conforme lo dis 
leyes, sin omitir el sacrificio de los biene 
la vida para defenderla, la libertad que se 
de transitar sin pasaporte, mudar de d 
ausentarse de la República llevando y tr; 
bienes, equivale al reconocimiento del < 
expatriación sin ninguna especie de traba. 

Por otra parte, ninguna de las leyes 
lización dictadas por Venezuela ha considí 
requisito el consentimiento del Estado de 
nativo el solicitante. El Código Civil de 
blica dice que las leyes concernientes a 
capacidad cíe las personas obligan á los 
nos, aunque residan ó tengan domicilí 
Extranjero; pero esa regla está sujeta á e: 
una de las cuales procede del derecho de t 
Soberano Independiente para naturalizar 
y conferirles los privilegios de su domic 
rido. 

En 1 89 1 . al examinar la Comisión 
mará de Diputados de Francia los títi 
nacionalidad del señor Lafargue, elegidí 
por Lila y á quien declaró francés á 



¿_ 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CLXVIl 



haber nacido en Santiago de Cuba, expuso como 
doctrina proclamada en todas partes que "en cada 
M País se aplican los principios de la ley nacional, 
"sin tener cuenta con lo que pueda serles contra- 
ído en las leyes extranjeras." 

Ni la Constitución actual de Venezuela ni sus 
leyes especifican los casos de pérdida de la ciudada- 
nía nativa ni de la adquirida. En las Constituciones 
anteriores á 1864 se dijo que se perdía por natu- 
ralizarse en País Extranjero; mas la de ese año 
y las posteriores adoptaron un sistema del todo 
opuesto. 

Los Estados Unidos no atribuyen valor alguno 
extraterritorial á la prohibición de naturalizarse en 
otra parte sin licencia de la Autoridad del País del 
nacimiento. Allí se concede libremente la Carta de 
naturaleza al que ha cumplido con las formalidades 
locales, una de las cuales es la residencia por el 
término de cinco años. Además de ésto, dicha Re- 
pública defiende como angloamericano al individuo 
naturalizado en ella que vuelve á la patria de su 
origen. Después de varias discusiones, este punto se 
ha resuelto por convenios especiales. 

Por lo que toca á los hijos de extranjero naci- 
dos en Venezuela, el Gobierno ha declarado que 
les concederá su protección si van á un tercer País, 
mas no en el territorio del de sus padres si sus 
leyes los reputan ciudadanos de él. 

Al exponer las precedentes consideraciones al 
señor Cónsul en Santa Cruz de Tenerife, se le dijo 
que de ellas se infería la imposibilidad de establecer 
una regla general acerca de las naturalizaciones de 



CLXVIII EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

individuos de Canarias que se pretende las han al- 
canzado aquí para eludir en ellas el servicio militar. 
Al mismo tiempo se le encareció la necesidad de 
inquirir el mérito particular del caso que se pre- 
sente de un modo concreto, y se le encargó de 
averiguar si ha ocurrido tal con individuos canarios 
naturalizados en otros Países, y la solución que se 
haya dado al caso, por tener derecho Venezuela 
al trato de la Nación más favorecida. 

En la respuesta al Cónsul se dio por sobren- 
tendido que él debía seguir inscribiendo en el re- 
gistro de venezolanos á las personas que le presen- 
ten Cartas de naturaleza de la República ó pruebas 
de ser oriundas de ella. El capítulo II de la serie 
C contiene toda la correspondencia relativa á este 
asunto. 

No parecerá fuera de lugar hacer notar aquí 
que el número de españoles naturalizados en Vene- 
zuela durante todo el año último, no pasó de diez 
y seis, como aparece de la lista de Cartas de na- 
turaleza de que tomó razón este Despacho en con- 
formidad con la Ley de 13 de junio de 1865. 

* * 
Liquidación de la Q on motivo de la intervención que cupo al 

Juzgado de Primera Instancia en lo Civil del Dis- 
trito de Rojas, del Estado de Zamora, en la heren- 
cia de un subdito italiano muerto en abril ,de 1894, 
se quejó á este Ministerio el Excelentísimo señor 
Ministro de Italia, á los comienzos de 1896, de lo 
que en su sentir venía á ser una infracción del Tra- 
tado de 1 86 1-, por haber el Tribunal, á falta de 



herencia de un 
subdito Italiano. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CLXIX 

^ . 

herederos, declarado yacente la herencia, elegido cu- 
rador é invitado á los que se creyesen con dere- 
cho á ella á presentar y deducir sus títulos dentro 
de un lapso semestral. Además de pensar el señor 
Ministro que la fijación del plazo era contraria al 
Tratado, que no señala ninguno, halló falta \en ha- 
berse dado el aviso sin participar el caso al Cón- 
sul Real en Puerto Cabello, y fundamentó por úl- 
timo su queja en el resultado obtenido por los he- 
rederos del subdito italiano, á quienes se respon- 
dió cuando enviaron al Juez un poder regular, que 
la sucesión, después de liquidada, no había pro- 
ducido apenas sino para pagar los gastos y Jos cré- 
ditos, y que si hubiera quedado algún residuo se 
habría destinado á la Benificencia Nacional y á la 
I ostrucción Pública. 

La solicitud del señor Ministro versó al fin sobre 
la necesidad que en su concepto había de que, mien- 
tras se dejaba á los sucesores legítimos el derecho 
de -procurar, por los medios que juzgasen oportunos, 
el resarcimiento del daño alegado, se compeliese al 

» 

Tribunal por conducto de la Autoridad superior á 
entregar al Cónsul Real en Puerto Cabello todos 
los documentos justificativos de la liquidación de la 
herencia. 

Como para definir el caso debía acudirse al mismo 

tiempo á la Legislación civil y al Tratado vigente con 

el Reino de Italia, este Ministerio, después de recordar 

en la respuesta la prescripción contenida en el Artículo 

403 del respectivo Código acerca de las herencias 

yacentes, cuando los bienes pertenecen á extranjeros, 
XXII 



^ 



\ 



CLXX EXPOSICIÓN PRELIMINAR 

r - ■■ i 

citó la Resolución Ejecutiva de 2C de noviembre de 
1880, dictada con vista de los Tratados vigentes 
para entonces, y en la cual se declaró, á fin de 
determinar ciertos particulares, que al faltar en el 
lugar de la muerte de un extranjero el Agente Con- 
sular á ,quien asistiese derecho para liquidar y ad- 
ministrar las herencias dejadas por sus compatriotas, 
no quedaba más recurso que aplicar con el mayor 
esmero las leyes internas, dirigidas á la conservación 
de los bienes, y el llamamiento, sin demora, de los 
sucesores, por todos los medios de publicidad. Entre 
los Tratados que sirvieron de fundamento á la Re- 
solución se contó el vigente hoy todavía entre Ve- 
nezuela é Italia. 

El Juez del Distrito de Rojas, en comunicación 
dirigida al Cónsul Real en Puerto Cabello y de que 
acompañó copia el Excelentísimo señor Ministro de 
Italia, citó el artículo del Código Civil vigente en- 
tonces, donde se establece que á falta de todos los 
herederos ab intestato designados en los artículos 
precedentes, la herencia se defiere al patrimonio de 
la Nación, con destino, mitad á la Instrucción Pú- 
blica y mitad á la Beneficencia Nacional. En con- 
cordancia con ésto, como se expuso al Excelentísimo 
señor Ministro, previno el Decreto de 27 dei junio 
de 1 88 1 que pasados seis meses de la fijación de los 
respectivos edictos sin haberse, presentado nadie á 
reclamar fundadamente derecho á la herencia, el Juez 
que haya intervenido en las .diligencias de su admi- 
nistración provisoria, Ja declarará vacante y pondrá 
en posesión de ella al representante ó representantes 
ele la Instrucción Pública y de la Beneficencia Nacional. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CLXXÍ 

m — - — - --- — — _ m _ _ - L 

Á ésto sin duda se había referido el Tribunal 
del Distrito de Rojas; mas este Ministerio, al citar 
las disposiciones precedentes, no se propuso sino 
determinar el espíritu de la legislación venezolana 
en el punto de que se trataba, y nunca apreciar la 
conducta del Juez, lo cual considero materia extraña 
del todo á la incumbencia del Ejecutivo Federal. 

Seguidamente se habló al señor Ministro, con 
la exposición de las circunstancias constitucionales 
que la refirman, de la separación é independencia de 
los diversos ramos del Poder en Venezuela, -tras lo 
cual se le manifestó la imposibilidad en que se ha- 
llaba el Gobierno de ingerirse en el asunto para 
disponer que por la superior Autoridad competente se 
obligase al Juez á remitir al Cónsul de Italia en 
Puerto Cabello los documentos justificativos de la 
liquidación. 

Con referencia directa al Tratado vigente entre 
Venezuela é Italia, hubo de recordarse que los Ar- 
tículos de él relativos á sucesiones en ciertos casos, 
presuponen la presencia de Cónsules Generales, Cón- 
sules ó Vicecónsules en el lugar del fallecimiento. 
La sucesión ha de liquidarse y administrarse en el 
mismo lugar de la muerte, porque si alguien tiene 
derechos que deducir contra la herencia, la Autoridad 
local es la llamada á intervenir; esto es: el Tribunal 
competente y no el de un Estado diverso del de la 
defunción. 

Antes de terminar dijo este Ministerio al Exce- 
lentísimo señor Ministro que si el Juez del Distrito 
de Rojas había obrado mal é incurrido en respon- 



CLXXII 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



Impuestos cobra- 
dos sobre la he- 
rencia de un sub- 
dito Habano. 



sabilidad, lo natural era que los herederos se la 
exigiesen, y de paso se citaron los Artículos 175 y 
176 del Código de Procedimiento Civil venezolano, 
que facilitan en gran manera la averiguación de cual- 
quier procedimiento judicial, desde que facultan á 
toda persona, después de concluida una causa en 
cualquiera instancia, para obtener testimonio de ella 
y tomar copias simples de los autos, sin necesidad de 
autorización de Juez, y salvo sólo el mandato de 
reserva por algún motivo legal. 



* * 



Al liquidarse á los principios de 1896 por el Tri- 
bunal de Primera Instancia de Puerto Cabello la 
sucesión de un subdito italiano cuyos herederos 
ausentes habían conferido su poder al Cónsul Real de 
Italia en el mismo lugar, requirió el Juez á este 
último por el pago de los respectivos impuestos antes 
de proceder á la venta de los bienes inmuebles de 
que aquélla constaba. Juzgó el señor Cónsul que tal 
condición tendía á infringir el Tratado de 1861, y 
así lo manifestó al Tribunal, que insistió en la co- 
branza por medio de la Fiscalía de Instrucción Pri- 
maria del Estado de Carabobo. 

El Agente italiano consultó entonces el punto al 

« 

Excelentísimo señor Ministro de Su Majestad, de 
quien recibió este Despacho el 28 de febrero una 
nota destinada á conocer la opinión del Gobierno 
respecto del asunto, con vista de lo que el Tratado 
de 1 86 1 previene en los Artículos pertinentes al ramo 
de las sucesiones. Argüyó el señor Ministró que 
los impuestos habían sido creados varios años des- 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CLXXIII 



pues de la celebración de aquel Convenio, donde no 
se habló dé ninguno de esa especie; si bien hubo de 
recordar, aun cuando sin aceptar su aplicación al caso, 
la cabal igualdad que el mismo Tratado establece entre 
los ciudadanos de cada uno de los dos Kstados con- 
tratantes y los naturales del otro, en cuanto á cargas, 
contribuciones é impuestos. Agregó el señor Minis- 
tro que, según los informes obtenidos con respecto 
á otras sucesiones de italianos, resultaba que jamás 
había tenido efecto el pago de impuestos como los 
reclamados por el Juez de Puerto Cabello. 

El Ministerio contestó que radicado el asunto en 
un Tribunal, á él sólo tocaba decidirlo sin ingeren- 
cia del Gobierno. De paso se citó la parte del Tra- 
tado con el Reino de Italia que versa sobre la 
acción de los Cónsules en casos de tal especie y 
acerca de las circunstancias que pueden dar cabida 
á la intervención de los Tribunales locales. Allí se 
dice que los Cónsules deberán proceder, según las 
costumbres del País, á la venta de todos los efec- 
tos y muebles de la sucesión que puedan sufrir de- 
terioro; administrar y liquidar personalmente, ó nom- 
brar, bajo su responsabilidad, agente para la admi- 
nistración y liquidación de la herencia, sin que la 
autoridad local tenga que intervenir en estas ope- 
raciones, á menos que uno ó muchos ciudadanos 
del País ó de una tercera Potencia tengan que de- 
ducir derechos contra la herencia, porque enton- 
ces, al suscitarse algunas dificultades, se decidirán 
por los Tribunales locales con la intervención del 
Cónsul como representante de la herencia, sin que 



CLXXIV EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



pueda darla por liquidada hasta que recaiga sen- 
tencia del Tribunal ó haya 'avenencia entre las 
partes. Tal fué el caso de que dio conocimiento 
á este Despacho el señor Ministro. ' El Fiscal de 
Instrucción pedía lo que en su sentir afectaba la 
herencia. En las atribuciones del Cónsul estaba de- 
fender el punto si no juzgaba legítima la demanda. 
En tal estado de cosas correspondía sólo al Juez sen- 
tenciar sobre la dificultad. 






informes Consu- La secc j ón destinada á los Informes Consula- 

res (Serie D) ofrece en el presente Libro Ama- 
rillo importancia excepcional. Pocas veces podrá 
.apreciarse mejor el beneficio que envuelve la pres- 
cripción contenida en el Artículo 34 de la Ley de 31 
de mayo de 1887. ' 

Las condiciones en que se halla cada Cónsul 
dentro de su respectiva localidad, y el trato cons- 
tante, que su propio cargo le obliga á mantener 
con los centros principales de la industria y del 
comercio en el respectivo Distrito, contribuyen á 
facilitarle su acción inquiridora sobre cualquier en- 
sayo, invento ó proyecto, cuyo estudio pueda re- 
dundar en bien ó ¿n provecho de los gremios pro- 
ductores de la República. Y asimismo respecto de 
otros ramos; el de la enseñanza, por ejemplo, cu- 
yos infinitos progresos debe siempre consultar el 
pueblo que no quiera quedar rezagado en el ac- 
tual movimiento de la civilización. 

Los informes correspondientes al año último, 
como habéis de verlo en la serie citada, abarcan 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR CLXXV 

i 



un radio muy vasto y conveniente. Los hay rela- 
tivos á disposiciones sanitarias, á sistemas de culti- 
vo, á estadística civil y naval, y al movimiento 
mercantil entre los correspondientes Distritos consu- 
lares - y los puertos de Venezuela. También hallaréis 
allí datos muy valiosos acerca de la educación técnica 
y de la elemental, como respecto de Establecimientos 
destinados á las prácticas de la higiene y de Escuelas 
establecidas para la metódica enseñanza de los indus- 
triales. Figuran asimismo en esa sección noticias 
muy oportunas en orden á ciertas medidas de uso 
mode_rno para evitar la propagación de algunas en- 
fermedades, y observaciones ó estudios de aplicación 
útilísima en cuanto á ciertos ramos de la Agricultura, 
# como la caña y el tabaco. La serie á que me re- 
fiero merece, en suma, recomendación especial, y 
constituye una prueba de labor, muy honrosa para 
el Cuerpo Consular de la República. 



* 
* * 



En el curso del año fueron reconocidos diez y Exequátur expe- 
didos. 

nueve Funcionarios Consulares, uno de ellos con el 
carácter de Cónsul General en Venezuela, -trece sólo 
en calidad de Cónsules, cuatro como Vicecónsules, y 
el otro en condición de Agente. (Serie E). 

* 
Las cartas de nacionalidad venezolana de que se Cartas dc Natu * 

.raleza. 

tomó razón en todo el año por el Ministerio de Re- 
laciones Exteriores, en virtud de la Ley de 13 de 
junio de 1865, ascendieron á veinte. Uno de los natura- 



CLXXVI 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



Exhortos. 



Condecoraciones. 



lizados procede de Egipto, otro es originario de 
Arabia, uno oriundo de Turquía, otro nativo de 
Francia, y los demás de España. (Serie F). 

* 

Casi todos los Exhortos encaminados por % este 
Despacho durante el año de 1896 para su legal cum- 
plimiento, fueron remitidos por la Legación de Co- 
lombia y por la de Su Majestad el Rey de España. 
La primera envió treinta y cuatro y la segunda nueve. 
El númrro total de los recibidos ascendió á cincuenta 
y uno. (Serie G). 

* 

En riguroso • orden alfabético comprende la serie y 
H el nombre de todas las personas condecoradas con 
el Busto del Libertador durante los doce meses del 
año último. Los cuadros se refieren separadamente 
á cada clase de la Orden, y expresan siempre la 
fecha de la Resolución respectiva. 



EXPOSICIÓN PRELIMINAR 



CLXXVII 



CONCLUSIÓN 



La varia naturaleza de los asuntos tratados en 
el relato precedente, ha exigido, Honorables Legis- 
ladores, gran suma de meditación y de trabajo; mas, 
sabido es que ninguna labor; por afanosa que sea, 
puede doblegar el ánimo si con 'ella se solicita el 
bien de la República. El único título con que me 
es dable comparecer por cuarta vez ante vosotros, 
como director de uno de los ramos de la Administra- 
ción más difíciles y trascendentes, estriba' en el deseo 
que me" ha guiado de atender con la mayor eficacia 
posible á las necesidades del honor jiacional, fiel á 
los nobles propósitos del Jefe del Gobierno de Vene- 
zuela: Si no he logrado mi empeño, atribuidlo á 
pobreza de facultades, y dejadme la satisfacción de 
creer que en vuestra alta sabiduría no dudáis de la 
constancia con que he procurado servir á la Repú- 
blica, puesta la mirada en la Justicia, que es el más 
sublime de los ideales, y el alma dócil á los mandatos 
del Patriotismo, que es el más leal de los consejeros. 

Caracas: 20 de febrero de 1897. 






uiel i¿7\\oia&. 



DOCUMENTOS 



DEL 



LIBRO AMARILLO 



DE LOS 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



PRESENTADO 



AL CONGRESO DE 1897 






/ 



DIRECCIÓN 



DE 



DERECHO PUBLICO EXTERIOR 



SERIE A 



INGLATERRA 



Cuestión de límites en Guayana. 

(a) Memorándum del Ministerio de Relaciones Exteriores, acerca 
de la nota de Lord Salisbury para el señor Olney* fechada • 

á 26 de noviembre de 1893. 



Estados Unidos de Uenezuela— Ministerio de Relaciones Exteriores.— Di- 
rección de Derecho publico Exterior,— Numero 463.— Caracas: 28 de 
marzo de 1896. 

Excelentísimo señor: 

Objeto de especial atención fué para este Ministerio, desde 
que tuvo de ella conocimiento, la respuesta que dirigió á V. E. 
el 26 de noviembre último, por medio del Embajador en 
Washington, el Primer Secretario de Estado en el Despacho de 



4 El- LIBRO AMAKII.l.n 

Negocios Extranjeros de Su Majestad Británica 
luminosa exposición que V. E. había hecho 11 
de San Jaime acerca tle la cuestión pendiente t 
la Colonia de Demerara. Y, deseoso na tu ral m 
de la República de no dejar sin redargución la 
ciadas por el de Su Majestad- en cuanto á los 
otra parte, dispuso que este Ministerio prepara 
Memorándum, que es el mismo cuya entrega h; 
esta comunicación, el señor José Andrade, Envia 
y Ministro Plenipotenciario de Venezuela. 

Suplico á V. E. se sirva prestar su muy 
á las ¡deas contenidas en el referido escrito, 
rebatir los conceptos adversos al derecho de 
dos por el Primer Secretario de Estado en el 
gocios Extranjeros de Su Majestad Británica, 
mencionada, de la cual pasó V. E. ejemplares 
gación de la República en Washington el 26 d< 
á fin de que los comunicase á este Gobierno junto 
cumentos que se acompañaron á la edición de 
saje del Excelentísimo señor Cleveland del 17 

Honróme de renovar aqui á V. E. el 
consideración más alta y distinguida. 

P. Ezi 

Al Excelentísimo seilor Richard Olney, Secrelrurio de Estado de 



MEMORÁNDUM 



Como es natural, se ha leído con profun 
saje elevado por el Excelentísimo señor President 
greso de los Estados Unidos de América, sobre 1 



DE EOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



torial que existe entre los Estados Unidos de Venezuela y la 
Gran Bretaña, en 17 de diciembre de 1895, así como la corres- 
pondencia impresa por vía de apéndice al mismo documento. 

Se estima á propósito ofrecer aquí algunas observaciones con 
respecto al oficio de Lord Salisbury. allí publicado, y que, con 
fecha de 26 de noviembre último, trata exclusivamente de la. 
cuestión de límites, como medio de contribuir á esclarecerla. 

Aunque la disputa sobre frontera empezó en 1841 por lo to- 
cante á Venezuela, desde 1822 su predecesora Colombia había 

dado á su Agente en Londres, señor José Rafael Revenga, la 
orden de presentar un proyecto de tratado con artículos sobre 
límites, observándole que los colonos de Demerara y Berbice 
tenían usurpada una gran porción de tierras de la pertenencia 
de la República, y que era indispensable se pusieran bajo la protec- 
ción de sus leyes ó se retirasen. 

En un artículo del London Times de 17 de octubre último, que 
parece reflejo de las ideas del Foreign Office, se asegura que hace 
precisamente cien años que principió la cuestión de determinar 
la verdadera área poseída por Holanda. 

Desde mucho antes existía la disputa entre ella y España, 
como lo prueba, entre otros hechos, el asalto en 1797 á una de 
las dos fortalezas que los Holandeses habían construido con el 
nombre de Nueva Zelandia y Nueva Middleburgo cerca del Po- 
marón. El propio Lord Salisbury menciona que en 1759 y en 
1769 hubo quejas y reclamaciones de Holanda por las correrías 
de los Españoles en las postas y establecimientos del Cuyuni, 
y se indicó la "conveniencia de una propia delincación entre la 
colonia del Escquibo y el río Orinoco." 

En 1 78 1 los Irtgleses, teniendo sólo la ocupación militar de 
las colonias ele Holanda, mal podían haber marcado sus límites por 
el Orinoco arriba más allá de Punta Barima. 

Si España tomó parte en las negociaciones que condujeron 
al tratado de cesión á la Gran Bretaña de las Colonias Holán- 



as fronteras po 
fectamente, eso 
que sólo fueron 
das de los Paí: 

i" adicional. 

s lista blecimieír 
le modo alguno 
enido adelanta] 

n') como límites 
i General del r 
lera de los dert 
eglos internado: 
separó. No e 
divisoria entre 
Si lo hubiera, 

isbury en este r 

lúsicíón autoría 
íen los territori' 

no puede consi 
República alega, 

1 cual se describ 
por el Amazon; 

ita se desentieiK 
¡ que no sólo 
lucidos por el 
álido, transferir; 
y Francesa, y úi 
írasil. 

no tiene nada 
como dice la ir 
tendente General 



DE LOS ESTADOS UNIDOS PE. VENEZUELA 



poblar en la provincia de (iuayana y ocupar terreno: "la Colo- 
nia Holandesa de Esequibo y demás de los Estados generales en 
aquella costa, se hallan por lo común en las márgenes de los ríos 
eon inmediación á la orilla del mar, sin penetran mucho en el inte- 
rior del país, y por lo mismo á las espaldas del Esequibo y de- 
más posesiones Holandesas, corriendo por el Oriente hasta la 
Guayana Francesa y por el Sur hasta el río de las Artiazonas, 
está el terreno desembarazado de parte de ellos, y sólo ocupado 
por los Indios gentiles y crecida población de negros fugitivos, 
esclavos de los Holandeses ; procurarán los - comisionados ocupar 
dichos terrenos como pertenecientes á la España, su primera des- 
cubridora, y no cedidos después ni ocupados en el día por ninguna 
otra potencia ni que tenga título para ello, avanzando en la 
ocupación cuanto fuere posible hasta tocar con la Guayana Fran- 
cesa ; y extendiéndose también cuanto puedan por la parte del Sur 
hasta llegar á los límites de la corona de Portugal.. . .La ocupa- 
ción de los terrenos en todos aquellos países se ha de hacer como 
parte de la misma provincia de Guayana, y á nombre del Goberna- 
dor Comandante de ella como su Jefe y cabeza, por disposición 
y nombramiento de S. M . .^. ." 

Luego es claro que. salvos los puntos de la costa marítima, 
donde se hallaban establecidos los Holandeses, los Franceses y 
los Portugueses, la Guayana Española seguía confinando con el 
Amazonas por el Sur; y por el. Este, no sólo con el Atlántico, 
sino ademas desde el Esequibo con las Colonias Holandesa, Fran* 
cesa y Portuguesa. 

En verdad que, por el Tratado de límites dé 1750 entre Es- 
paña y Portugal, la primera había cedido la parte que tenía en 
el Amazonas desde la desembocadura del Río Negro ; pero, como 
en 1 76 1 las partes convinieron en rescindir tal pacto y situadlas 
cosas en el estado anterior al mismo, España pudo eñ 1768" de- 
clararse ribereña del Amazonas. 

En 1777 renovaron ellas el tratado de límites, y entonces vol- 
vió España á desprenderse de sus derechos á parte del gran 



8 EL~IIBRO AMARILIS) 



río, de que sólo retuvo la porción comprendida desde la boca de 
Jaban hasta la más occidental del Yapurá, que desagria en el 
Amazonas por la margen del Norte. 

Aunque se enviaron comisionados que llevasen á efecto lá 
demarcación, para 1780 no se había verificado, ni se terminó min- 
ea por los obstáculos que opusieron porfiadamente los Portugueses, 
según es de verse en la á 'Memoria histórica de las demarcacio- 
nes de límites de los dominios de España y de Portugal en Amé- 
rica, que presentaron en 1797 Don Vicente Aguilar y Jurado, 
oficial segundo de la Secretaría de Estado, y Don Francisco Re- 
quena, brigadier ingeniero de los reales ejércitos Españoles." 

De semejante Real Cédula no puede inferirse, pues, que 
fueran de España la Guayana Británica, parte de la antes Gua- 
yana Holandesa reconocida por aquélla, con la denominada hoy así, 
como perteneciente á los Países Bajos ; ni la Guayana Francesa, 
tolerad;}, ó reconocida, por aquélla virtualmente en Jos pactos de 
alianza, de garantía y de familia, como posesión de Francia; ni 
la Guayana Brasileña, reconocida por aquélla como propiedad de 
Portugril en el tratado de i° de octubre de 1777. 

Tanto valor se atribuye por España á esa Real Cédula de 
1768, que en ella sobre todo se fundó su Gobierno, elegido por 
arbitro en la cuestión de límites entre Venezuela y Colombia, 
para declarar á ésta condueño del Orinoco desde la entrada en 
él del río Mela hasta la del Guaviare, mediante el laudo pronun- 
ciado en 16 de marzo de 1891, y adjudicarle varios pueblos fun- 
dados y poseídos por Venezuela. 

Puede agregarse que, aun conforme á los Anales de Gua- 
yana publicados en 1888 por los Ingleses señores James Rodway 
y Thomas Watt, el Rey Jaime, informado de que el Rey de Es- 
paña tenía posesión efectiva de Guayana, revocó en 1620 la pa- 
tente que había concedido en 16 17 al señor capitán Roger North 
para formar la Compañía de Amazonas, y ordenó la inmediata 
vuelta de él y sus compañeros de aventura, que se vieron preci- 
sados á comparecer ante el dicho Rey Jaime y renunciar todos 
los derechos á ellos concedidos en la patente. 



/' 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



Añaden esos compiladores que los Portugueses, cuando sub- 
ditos de España, lograron establecerse en la boca del Amazonas; 
y consta, además, que los Españoles fueron sus descubridores y 
primeros ocupantes. 

Pero de los territorios reclamados? y efectivamente ocupados 
por los Holandeses, "que eran los adquiridos de ellos por la Gran 
Bretaña," dice Lord Salisbury, "existen las más auténticas decla- 
raciones. En 1759, y otra vez en 1769, los Estados Generales 
de Holanda dirigieron formales representaciones á la Corte de 
Madrid contra las incursiones de los Españoles en sus puestos y 
establecimientos en la hoya del Cuyuni. En estas representacio- 
nes terminantemente reclamaban todos los brazos . del Río Ese- 
• quibo, y en especial el rio Cuyuni, como situados dentro de territo- 
rio Holandés. Reclamaron inmediata reparación de los procederes 
de los Españoles y reinstalación de los puestos que se decía 
haber ellos deteriorado, c indicaron se fijase cmi autoridad una 
conveniente delincación entre la Colonia del Eseqnibo y el Río 
Orinoco'' 

" Á esa reclamación el Gobierno Español nunca trató de dar 
respuesta. Pero consta de los Archivos que se conservan en Es- 
paña, y que se han consultado, gracias á la cortesía del Gobierno 
Español, que el Consejo de Estado no se consideró con medios 
para rebatirla, y que ni él ni el Gobernador de Cumaná se ha- 
llaban preparados á mantener seriamente las pretensiones que 
se indicaban en informes de su empleado subalterno, Comandan- 
te de Guayana. Estos informes fueron caracterizados por los 
Ministros Españoles como insuficientes y poco satisfactorios, como 
dirigidos á nresentar la Provincia de Gua vana á una luz demasiado 
favorable, y finalmente por el Consejo de Estado, con vista de 
otros informes, como muy improbables. Sin embargo, ellos for- 
man, con un mapa que los acompañaba, la prueba en que el Gobierno 
de Venezuela parece tener mayor confianza." 

La República no conoce todos los documentos de que se habla. 
Sabe, sí, que en 1769 los Holandeses reclamaron el derecho que 



IO EL LIBRO AMARILLO 



) 



creían tener á la pesca en la entrada del Orinoco, y se quejaron 
del proceder de los Españoles allí establecidos. Entonces se reu- 
nieron todos los datos necesarios en cuanto á la extensión de 
los límites de los Holandeses, datos desfavorables á sus preten- 
siones, y se pasó el asuntp á informe del Consejo. Pero el Go- 
bierno Holandés dejó transcurrir más de quince años sin hacer 
ninguna instancia sobre el particular ; por lo cual se creyó que, 
mejor informado de la falta de justos motivos para la reclama- 
ción, había desistido de ell^. Luego vino el tratado de 1791 que 
decidió la cuestión describiendo á los Españoles como dueños de 
N los Establecimientos del Orinoco, y á los Holandeses como due- 
ños de los del Esequibo. 

Varios Agentes de Venezuela han registrado los antiguos 
archivos de España sin descubrir en ellos más que pruebas del 
todo contrarias á las hoy por primera vez aducidas en la 
comunicación de Lprd Salisbury. 

Aparece allí, por ejemplo, que en 1757 el Comandante de 
Guayana envió sobre el Cuyuni un destacamento por el cual fué 
destruido el puesto que los Holandeses h.. _an formado á quin- 
ce leguas de la desemoocadura de este río, haciendo prisioneros 
á los Holandeses, á los Indios y los esclavos que en el lugar 
hallaron; que en 1758 fué también destruida la barraca que los 
Holandeses tenían en la isla de Caramucuro del mismo río y á 
poca distancia del Esequibo, con prisión de sus defensores, etc. 

También afirma Lord Salisbury que 4< el principio fundamen- 
tal de la argumentación de Venezuela es, en realidad, que por 
cuanto España adquirió título original de derecho á todo el Con- 
tinente Americano, cualquier territorio de él cuyo traspaso á otra 
potencia no pueda ella demostrar haber reconocido en términos 
positivos y específicos, sólo puede haberse adquirido por ilegítima 
usurpación ; y, si está situado al Norte del Amazonas y al Oes- 
te del Atlántico, ha de pertenecer necesariamente á Venezuela, 
como á quie.i se ha constituido por sí misma heredera suya en 
aquellas req íes. 



t> 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA I I 



Venezuela heredó los derechos que España tuvo en la Ca- 
pitanía General del propio nombre, conforme á la cesión conte- 
nida en el tratado de paz, amistad y reconocimiento que cele- 
braron en Madrid á 30 de marzo de 1845, y en cuyo artículo 
2° se lee "que S. M. C. reconoce como Nación libre, sobera- 
na é independiente la República de Venezuela, compuesta de las 
provincias y territorios expresados en su Constitución y demás 
leyes posteriores, á saber: Margarita, Guayana, Cumaná, Bar- 
celona, Caracas, Carabobo, Barquisimeto, Barinas, Apure, Mé- 
rida. Trujillo, Coro, Maracaibo y otros cnalesqtiiera territorios ó 
islas que puedan cor responder le" 

Si el territorio "ocupado por los Holandeses en Guayana no 
hubiese constituido parte de los dominios de España, entonces 
el mero hecho de su ocupación habría bastado para conferirles 
la propiedad, sin necesitarse que el tratado de Munster hubiese 
venido en 1648 á perfeccionar su título, estipulando en el ar- 
tículo 5 que "el Rey de España y los Estados quedarán respec- 
tivamente en posesión y gozarán de tales señoríos, ciudades, 
castillos, fortalezas, comercio y países de las Indias Orientales y 
Occidentales, cómo también en el Brasil, y en las costas del Asia, 
África y América, respectivamente, que los dichos Rey y Esta- 
dos tienen y poseen." 

Sin este tratado se ha creído que la ocupación Holandesa 
no habría surtido el efecto de adquisición de la propiedad que 
á éí exclusivamente se atribuye. 

Si, pues, lo que ocuparon los Holandeses en el Esequibo 
no se consideró legítimamente suyo sino desde que por el trata- 
do de paz de 1648 España se lo cedió, es claro que antes de 
éste, tal territorio le pertenecía á ella. Lo mismo ha de decir- 
se del que no se comprendió en la cesión, y quedaba vecino á * 
la parte enajenada. Hacia la porción no traspasada no podían 
traficar ni navegar los Holandeses, porque se lo prohibía el ar- 
tículo 6 o de dicho tratado de Munster. 

De igual manera el artículo 8 o del tratado Hispano-británico 



\ 



Í2 El, UBRO AMARILLO 

de 18 de julio de 1670, vedó á los Ingleses dirigir 
y navegación á los puertos ó lugares que el Rey ( 
en la India Occidental. 

Además la Gran Bretaña, por tratado de 13 
1 7 1 3, concluido en Utrecht, había garantizado á Es 
servación de los límites de sus dominios de América 
tían en tiempo de Carlos II. 

Por el tratado de límites que España y Portug 
el 13 de enero de 1750, Portugal se obligó á sost 
ña su derecho primitivo al territorio que media er 
zonas y las márgenes del Orinoco por la costa; y 
rior de la América la garantía era indefinida. L; 
rantía se estipuló por ambas potencias en el trata 
mayo de 1778. 

Tales establecimientos y los infinitos esfuerzos d( 
alejar á los Holandeses del Orinoco, del Moroco, 1 
del Cuyuni, etc., constituyen otras tantas pruebas c 
de retener la posesión de aquellos lugares y de e 
mismos á los intrusos. 

El título .fundado en el descubrimiento se ha t 
neral como válido, y en su controversia con la Gran j 
los límites por el Noroeste, los, Estados Unidos lo 
cuanto á la boca del río Colombia y á sus fuentes. A 
bien la adquisición hecha por ellos de todos los til 
paña, que los derivaba de haber descubierto las eos 
gión de la disputa, antes de haberlas visto gente d 
civilizada. 

Otro fundamento á que apelaron entonces los Es 
fué el de conti dad, arguyendo que. si unas pocaí 
gleras en las o¡ las de la Bahía de Hudson consid 
Bretaña que le conferían un derecho de propiedad h 
tañas pedregosas; si sus nuevos establecimientos dt 
del Atlántico más meridionales justificaban el reclar 
hasta los mares del Sur, que con efecto se esforz 



DÉ LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 1¿ 



Misisipi, no podía rechazarse sin inconsecuencia el derecho de los 
ciudadanos Americanos que tocaban ya aquellos mares. Y aña- 
dían que esa doctrina estaba admitida en toda su latitud por 1& 
Gran ~ Bretaña, según aparece de todos los privilegios que dio 
á colonias establecidas entonces sólo en las riberas del Atlántico, 
y las cuales se extienden desde este mar hasta el Pacífico. 

Aunque se prescinda de las bulas de los Papas que, según- 
la jurisprudencia coetánea, repartieron las tierras por descubrir 
entre los Españoles y los Portugueses, y si se examina la prác- 
tica de los pueblos que obraban con independencia de la Santa Se- 
de, se halla que, 4i á pesar de algunas declaraciones teóricas so- 
lamente, la ocupación se hace de un modo ficticio : cualquiera 
manifestación, como la erección de un monumento, de una cruz, 
el despliegue de una bandera, bastan para realizar la ocupación 
de vastos terrenos, que provocan mil dificultades con los com- 
petidores en cuanto á la limitación exacta de los territorios per- 
tenecientes á cada uno. Además, las preocupaciones religiosas, 
que no logró desviar Francisco Victoria .en su disertación de In- 
diis (1557), hacen considerar á los infieles como sin -ningún de- 
recho de soberanía ni aun de propiedad que deba respetarse, y 
el interés egoísta de los pueblos colonizadores- hace conservad este 
modo de ver y cuando ya no lo explica el fanatismo." 

"Preciso es llegar hasta" la época contemporánea para que 
se exija prácticamente la condición de toma de posesión efectiva 
del territorio, conforme á la noción racional y jurídica di¿ la ocu- 
pación, como lo habían ya comprendido los publicistas del siglo 
18 o , señaladamente Vattel." 

14 Sábese que esta regla nueva ha sido formalmente aceptada 
por las potencias firmantes del acta final de Berlín de 26 de fe- 
brero de 1885, artículo 35, en cuanto á las ocupaciones por ve- 
nir de las costas del continente Africano, y que el carácter efecti- 
vo de -la toma de posesión, según el mismo artículo, se indica 
por el hecho de establecer ó de mantener ¡ si ya existe, una au- 
toridad suficiente para hacer respetar los derechos adquiridos, y, 



14 £L LIBRO AMARILLO 



llegado el caso, la libertad del comercio y del tránsito." ' 'Revista 
General del Derecho Internacional Público," París, número 2, de 
1894. Artículo "sobre las ocupaciones de territorios y el pro- 
cedimiento del Hinterland" palabra alemana que significa el país 
de atrás. 

El disertante, Mr. T, Despagnet, profesor de derecho inter- 
nacional en la Universidad de Burdeos, explica que la esen- 
cia del procedimiento consiste en fijar, por medio de un acuerdo 
internacional, una línea topográfica más acá de la cual cada 
país tiene el derecho de ocupación ó establecimiento de protec- 
torado con exclusión del otro Estado contratante ; ese es su 
hinterland ó territorio aquende la línea convencional. En cam- 
bio, cada país contratante se obliga á no hacer ninguna tenta- 
tiva de adquisición de territorio ó de protectorado y á no trabar 
la influencia del otro Estado más allá de la línea fijada. En la 
práctica, el hinterland es la prolongación hacia lo interior del te- 
rritorio ocupado primero en las costas, hasta el límite de las 
posesiones del otro Estado contrante, ó del hinterland que se le 
ha reconocido en el tratado. 

.El autor agrega que, como dijo la Cancillería Alemana en 
30 de diciembre de 1886, "no se tfata tanto de fijar las 
fronteras conforme al estado de posesión actual, como de enten- 
derse para determinar las esferas de intereses recíprocos en lo fu- 
turo ;" que existe mucha analogía entre el sistema actual del 
hinterland y. las limitaciones a priori de las esferas de influencia 
establecidas en los siglos XV y XVI, -entre los pueblos coloni- 
zadores por la Santa Sede; "que la famosa bula de Alejandro 
VI de 4 de marzo de Í493 no es sino la limitación de un víasto 
hinterland repartido entre los Españoles y los Portugueses, y, 
cuando estos dos pueblos, poco satisfechos de la decisión papal, 
modificaron las fronteras trazadas por el Soberano Pontífice, en 
el tratado de Tordesillas de 3 de junio de 1494, celebraron una 
convención que no difiere de los tratados modernos reguladores 
del hinterland sino por su extensión de aplicación y por el es- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 1 5 



píritu de sumisión hacia el Papa, á quien estaba subordinada, 
pues Julio II hubo de aprobarla en 1509/' "Que el mismo sis- 
tema de hinterland aparece organizado en varios tratados recien- 
tes, hechos entre Francia é Inglaterra en 1847 para las nuevas 
islas Hébridas y las de Sotavento de Tahiti; y con respecto al 
África, por los concluidos entre Inglaterra y Alemania, en el Es- 
te Africano y en el Zanzíbar, en 1886 y 1890; entre Alemania 
y Portugal, también en cuanto al Este Africano, en 1886; entre 
Francia é Inglaterra en 1889 respecto de la costa occidental 
de África, y en 1890 en orden á la costa oriental, el Zanzíbar 
y el Centro Africano ; entre Francia y el Congo, á lo largo 
de la vaguada del Oubangi, en 1885 y 1887; entre Inglaterra 
é Italia tocante al África oriental, en marzo y abril de 1891 ; 
entre el Congo y Portugal, en 1891 ; entre Francia y Portugal, 
acerca de la Guinea y el Congo, en 1886; y en fin, entre 
Inglaterra y Portugal, por lo que mira al centro del África me- 
ridional, en agosto y noviembre de 1890." 

En la memoria histórica sobre límites entre la República dé 
Colombia y el Imperio del Brasil, por el Bibliotecario Nacional 

de ella señor José María Quijano Otero, se escribe en la pri- 
mera parte, párrafo 2 , hablando de la bula de Alejandro VI, 

idéntica á la de sus predecesores respecto de Portugal : 

1 'Todos los Príncipes cristianos reconocieron la valicjez de 
estas bulas, y aun se cita el caso de que, habiendo querido al- 
gunos comerciantes Ingleses hacer el comercio de la Guinea, el 
Rey de Portugal, don Juan II, requirió al de Inglaterra, Eduar- 

do IV, para que lo impidiese, fundado en el dominio que so- 
bre aquel territorio le concedía una bula Pontificia, y la prohi- 
bición tuvo efecto, convencido el monarca Británico del derecho 
del reclamante." En comprobación de esto cita la obra "Hac- 
kuyt's Navigations, Voyages and Traffics of the English," vol. 2, 
part 2, p. 2. 

Añádese á esto que, como se dice en el digesto de Wharton, 
apéndice, § 2: 

"Cuando una nación Europea toma posesión de una extensa 



marítima, se entiende que I.i posesión a 
íasta la fuente de los ríos que desaguar 
os sus brazos y la comarca que cubren 
excluir fie ella á todas las demás nacíor 
■Cuando una nación linropea hace un t 
osesion de una porción de aquel oCntii 
hace lo mismo á alguna distancia de él, 
las no se determina por el principio 
lo viene á hacerse; tal la distancia medi 
i Kuropea ha adquirido así un derecho , 
:rra en aquel Continente, ese derecho r 

afectarse por una tercera potencia en i 
•i. de concesiones ó de conquistas de 
s límites de aquélla." 

I. as dos n 'jilas, general, quizá universal 
nadas por el uso de las Naciones, se h 
leza del asunto. A virtud ele la prime 
¡ruínenlo daba derecho á ocupar, siempre 
iliiasc dentro de un tiempo razonable \ 

de establecimiento permanente y del 
nformidad con la segunda, el derecho de 

de descubrimiento y establecimiento no s 
stubierto ó primeramente colonizado. L, 
'o <¡ue (al descubrimiento ó establee imient- 
tria determinarse con precisión cu lodo 

■ descubrimiento y subsecuente establee ¡mi. 
razonable, de la boca de un rio, cu pa¡ 

■■ bracos había sido explorado antes de 
derecho de ocupación y últimamente de st 
que servían de desagüe tal río y sus v, 
do generalmente. ■ )' cu una cuestión enti- 
la (¡ran Jirctaña se ha apelado con .uci, 
uno demostrativos del acuerdo i/ue reina 

■ esotros se apoyan y los de la misma." 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA Ij 



Se han hecho los anteriores razonamientos y citas para demos- 
trar que no es descabellada como afirma Lord Salisbury, la ar- 
gumentación en que dice apoyarse Venezuela ; y que España, co- 
mo primera descubridora de las -costas de Guayana, bien podía 
considerarse como dueño de los territorios de ella, pues, á no 
serlo, no habrían necesitado los Holandeses que aquélla les hu- 
biese reconocido, para hacerlas válidas, sus adquisiciones en di- 
chos territorios. 

En fin, como sienta Story en sus comentarios á la Consti- 
tución de los Estados Unidos, "el descubrimiento fué el título 
Británico d tenitorio componente de ellos. Ese derecho se te- 
nía entre las Naciones Europeas como fundamento suficiente en 
que apoyar sus respectivas pretensiones al Continente America- 
no. Cualesquiera que fuesen las controversias entre ellas (y fue- 
ron muchas) apelaron á éste como al último hecho por el cual 
habían de ajustarse sus varias y encontradas pretensiones. Pue- 
de no ser fácil establecer, fundándola en razonamiento general, la 
doctrina de que la prioridad de descubrimiento confiere derecho 
exclusivo á territorio. Probablemente se adoptó por las Nacio- 
nes Europeas como una regla flexible y conveniente para regu- 
lar sus respectivas pretensiones. -Porque obvio era que, en las 
mutuas contiendas sobre dominio en tierras recién descubiertas, 
pronto se presentarían violentas y sangrientas luchas por la po- 
sesión exclusiva, á menos que todas -as Nacic : marítimas re- 
conociesen un principio común para beneficio < todas. Ningu- 
no se sugirió más fácilmente que el ahora aquí considerado ; y, 
como era un principio de paz y reposo, de perfecta igualdad de 
beneficios á proporción de los reales ó supuestos gastos y azares 
compañeros de las empresas, recibió universal aquiescencia, si no 
fácil aprobación. Llegó á ser la base de la política europea, 
y reguló el ejercicio de los derechos de soberanía y estableci- 
miento en todas las colonias cisatlánticas." 

Dícese allí, además, que ninguna de las potencias de Europa 
prestó su asenso á este principio más inequívocamente que Ingla- 




15 El. LIBRO AMARILLO 

térra ; que. cuando comisionaba alguno para adqi 
irritaba la facultad á países '-entonces desconocidc 
cristiana ;" que mucha parte del territorio de los 
cuando se lo traspasó por el tratado de paz y r 
1781. estaba en posesión de Indios; como estaba 
Florida, cuando España la cedió á los Británicos 
estaba casi enteramente Luisiana, cuando la vend: 
1803, habiendo allí numerosas tribus de Indios e 
pendientes, etc, 

Vese en la comunicación de Lord Salisbury 
de una exploración de lo interior de la Guayan? 
por el señor R. Schomburgk, representó al Ge 
necesidad de la pronta demarcación de sus límite 
le nombró Comisionado Especial para levantar t 
y fijarlos provisionalmente, de lo cual se dio avi 
nos interesados, inclusive el de Venezuela. 

No es extraño que este Comisionado, por le 
zara en halagar al Gobierno que había accedido 
nes, presentándole una línea conforme á sus dése 

Ciertamente el Consulado General Británico 
bierno informe del encargo confiado al señor Se 
futí en 13 de enero de 1841, cuando ya estaría e 
ticando el deslinde y demarcación. No sólo no 
sería provisional, ni se invitó á Venezuela á toi 
operación, sino que se juntó á la noticia la ame 
enviado al Gobernador de Demerara la orden de 
siones de la República á los territorios córennos . 
ta entonces habit_.' por tribus independiantes 
ficaba á lo menos que ella se los apropiaba y d- 

En vano clamó este Gobierno por la celebr; 
de límites. 

Que Schomburgk no descubrió ni inventó i 
sino se autorizó con la historia del asunto, y ba 
en su propia exploración y en los obtenidos de lo 



1 



DE LOS ESTADOS t'MDOS DE VENEZUELA [9 



prueba de vestigios locales, como en Barima, y en tradiciones lo- 
cales, como en el Cuyuni, y fijó los límites de las posesiones Ho- 
landesas y la zona en que faltaba toda huella de influencia Es- 
pañola. Que al mismo principiar su encargo, reconoció á Punta 
Barima. donde aun existían los restos de un fuerte Holan- 
dés, y puso allí y en la boca del Amacuro dos postes» quitados 
después por urgente súplica del Gobierno de Venezuela, más sin 
perjuicio de sus derechos á aquella posición. Esto dice Lord 
Salisbury. 

Antes aseguró que desde 1 796 y en la época de una previa 
ocupación de los establecimientos Holandeses en 1781, las auto- 
ridades Británicas habían marcado el límite occidental de sus po- 
sesiones, como que principiaban á alguna distancia Orinoco arriba 
más allá de Punta Barima, de acuerdo con los límites reclamados 
y actualmente poseídos por los Holandeses, y que de entonces 
acá ésta ha sido siempre la frontera reclamada de parte de la 
Gran Bretaña. ' 

Primeramente no se concibe cómo los Ingleses, meros ocu- 
pantes bélicos antes de 1814, hubiesen podido hacer deslindes de 
un territorio que aun no les pertenecía. En segundo lugar, si los 
linderos estaban señalados, ¿ qué necesidad había de acudir á 
informes de hombres ignorantes, bárbaros como los Indios? 
¿Qué sabían ellos de las ocupaciones Holandesas ó Españolas? 
Faltarían establecimientos de Españoles; mas esto no quiere decir 
que no losr hubiesen ellos hecho. Y faltaban también los Holan- 
deses, pues no se afirma que se hubieran hallado ningunos, sino sólo 
vestigios de los que habrían desaparecido. Y en este caso no se 
descubre la razón de la preferencia á favor délos r 'olandeses. 

En un pasaje anterior escribió Lord Salisbury rué los Ho- 
landeses reclamaban inmediata reparación de los procederes de los 
Españoles y reinstalación de las postas destruidas por ellos, en 
1 759 y otra vez en 1769, á causa de laá incursiones de los mis- 
mos en las postas y establecimientos en la hoya del Cuyuni. 
Luego es incontestable que los Españoles penetraban en ese río y 



deshacían las obras de los Holandeses, mirándolo 
';ue el influjo di. »s primeros se hacía sentir en 
en los demás a' ntes del Esequibo. 

También expone Lord Salísbury que los E 
indicaban á la Corte de Madrid la conven iencíf 
cación autorizada entre la Colonia de Ksequibo > 
Bien se alcanza que. si esto exigían los Holar 
sores los Británicos han llevado mucho más adt 
siones. como que se han apropiado diversos tri 
ñoco mismo, entre ellos el Barínia y el Amac; 

En Barínia no hubo ningún fuerte de los 
gún el moderno historiador Netscher, es errÓH' 
y provino de que en los siglos XVII y XVII] 
tes de las Colonias de los Países Bajos en Gu 
queños puestos en las partes más distantes del tei 
car con Jos naturales é Indios, y de que en al¡ 
razón y exageradamente, se llaman fortalezas. "Se 
"de un guarda; dos ó tres Europeos subalterno: 
soldados como ayudantes, con más algunos escla' 
gros. La casa de madera ó casa de guardia eí 
cercada de una pared de tierra ó de una emp¡ 
caución contra los ataques eventuales de los In 
el tenedor del puesto izaba el pabellón de la 
Indias Occidentales." 

'■Que en la mitad del siglo 17" existía en 
un puesto de esa clase, destacado desde el Est 
cierto. Hartzingk, á lo menos, hace mención 
seguimos su ejemplo' en la página 02 (último re 
medio de más exactas investigaciones en el ar< 
nos hemos convencido de que ese puesto ya n 
á 1684, y así había sido ó destruido por los 
cado." 

Concluye Netscher observando que en 1; 
minuciosa de los Comandantes del Esequibo y d 



/ 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 21 



habla de dicho puesto de Barima, pero sí de otros ; y que eso no 

9 

es de extrañar, pues ya en 1685 la Compañía de las Indias Oc-* 
cidentales había decidido no hacer más comercio por el Orinoco. 

De ahí resulta: i° que las postas no eran militares, sino mer- 
cantiles : ^ 2° que la de Barima, si la hubo á mediados del siglo 1 7 , 
fué destruida ó abandonada. 

Aunque trataron de volver á Barima los Holandeses poste- 
riormente, los arrojó de allí para siempre el Comandante General 
y Gobernador Centurión en 1768. 

Schomburgk, al presentar sus mapas^para su adopción, como 
expone Lord Salisbury, llamó la atención del Gobierno de Su 
Majestad hacia la circunstancia de que él podía pretender toda 
la hoya del Cuyuni y Yuruary justamente, fundándose en que el lími- 
te natural de la Colonia incluía cualquier territorio por el cual 
fluyeran ríos que cayesen en el Esequibo. 

En sus discuciones con los Estados Unidos la Gran Bretaña 
les rechazó tal principio, que hoy pretende aplicar á Venezuela. 
Pero se olvida de que los Holandeses n^ descubrieron la costa 
donde desemboca el Esequibo, sino los Españoles, de quienes se 
deriva el título de aquéllos, contenido en el tratado de Münster. 

A Cayena, cerca del Amazonas, posesión después Francesa, 
principiaron á colonizarla los Españoles. 

11 1568. Gaspar de Sotelle, con 126 familias procedentes de 
España, formó url establecimiento en Cayena, de donde fué echado 
cinco años después por los Caribes." (Sloane M. S. "Des- 
cription of Guaina/') • Pasaje tomado de los referidos Anales de 
Guayana. 

Hay una carta del Duque de Lerma al Presidente del Con- 
sejo de Indias fecha á 2 de febrero de 1615, en que aquél in- 
forma de que el Holandés General Guillermo Veelinex preparaba 
buques para establecer y poblar ciertas colonias sobre tres ó cuatro 
riberas en la América, India Occidental, la primera en Wiapons, 
la segunda en Cayena y la tercera en Surinama en donde hay 
alguna gente de doce á quince Españoles que labran allí la tierra 



y*rh. ;;>.?.hr .« Xo.\/ • ••- c;-za:,e «•- 'j'-e s*- nace ■ 
tfzrr,-*':- -r <:<- 'Tr:r.:-\h-': y Orinoco. Don FernanJ- 
l,n ios rr.ismos referidos AnaVs de Guayan 
;•; I. \,Á¿rr-t^ 2 y 3. q - „e l-a';rence Keymis. ií 
ro>. i-xploradop-s d*- Guayana y capitán de Rale 
de :ri'.-m;irv «n Lusca de MI Dorado. se hizo 
C»rth!ín con dír» rción al Eseqnibo; "piro oyend 
hi'i-' li'f't'ffi- •". no creyó sej^ra la, tentativa 

I'ír.;Í!)a 7. "Se supone f¡ue Alonso de Oje 
en la-. botas iM Ks>-quibn y iM Orinoco. j>ero 
de los habitante:» hasta llegar a Trinidad ó su 
Él era Kspañol. 

I'á^ina 41. "15^6. El (Keymis) tiene aljjo 
mayor part-- de los grandes ríos: en el Corentii 
cía de miel: los Indios del Orinoco nunca por 
más acá del líerljice : y en el Eseouibo los EsJ 
furnia)' un f>ui/do. Kl ultimo rín llevaba á un I 
prmowini qm- él suponía ser el luj^ax de la "situ 
I, os Kspañol' -s habían hecho tantas irrupciones 
y el físetptihn. que los Caribes trataban de cor 
i\¡- modo que pudieran hacer firme; resisten 
(/«c< í//Ví7/ jwf v?(.r establecimientos del Ese</ti 
/n/iilos dnraníi ate año por los Españoles y los \ 
sin i , ni l nivg l >, ó no supo nada de tal colonia. 
evitó mencionarla por <er ello capaz de invalida. 
dtsculn-imimto de Kalrigh." 

l'ájdna 47. ' 'l.eonard Berrie. que comanda 
i-xpedinñn de Kahijrh en 1 596, oyó decir en 
«-1 Con ■míii. <¡u<: lia/da trescientos Españoles en 1 
valido los dos buques río arriba, fueron al puebh 
y pasando de allí en botes y canoas, parte <U 
llegaron á las cataratas de este río, de donde 
ijuir adelante en busca del layo Parima que s 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 2% 



tuado á corta distancia del alto Esequibo y adonde podía arri- 
barse desde el Corentín, á causa de una pendencia que había 
ocurrido entre los Caribes amigos de Berrie, y los Acamayas. 
Hacía menos de un mes que los últimos habían venido de la 
parte superior de la catarata y muerto á diez de los Caribes. 
No deseando ser enredado en la pendencia, que podía acarrear 
desórdenes en lo futuro, Berrie düeidió volver á los buques. 
Aquí se corrió que los Españoles habían salido del Esequibo y 
también que diez canoas de ellos habían venido al Corentín, 
cuentos cuya falsedad descubrió." 

Schomburgk en su descripción de Guayana publicada en 1840, 
cuando habla del río Esequibo, á la página 1 1 afirma que ese 
nombre viene del apellido de don Juan Esequíbel, uno de los 
oficiales que mandaba Diego Colón. 

Esta es otra prueba de su descubrimiento por Españoles. 

En otra inconsecuencia cae también la Gran Bretaña, que 
es no aplicar al Orinoco el principio del cual habla aquí, pues 
si este río pertenece á Venezuela, la propiedad de él incluye 
forzosamente la de sus afluentes, como el Barima y el Amacuro, 
por ejemplo, y sin embargo S. M. B., siguiendo á Schomburgk, 
los pone dentro de los límites de la Colonia Inglesa. 

Para combatir el aserto del señor Olney "de que parece 
imposible ver la línea de Schomburgk como el límite reclamado 
por la Gran Bretaña en derecho ó como otra cosa que una lí- 
nea nacida de consideraciones de utilidad y conveniencia/' Lord 
Salisbury, al misme tiempo que califica de exacto ese modo de 
ver, dice que "en efecto esa línea fué una gran reducción de la 
reclamada por la Gran Bretaña como de derecho, y el haberla 
propuesto emanó del deseo de entenderse pronta y amigable- 
mente con una potencia más débil con quien tenía entonces y 
deseaba mantener cordiales relaciones." 

Según aparece de comunicación mandaba escribir por Lord 
Palmerston, Ministro de Negocios Extranjeros. t á Lord John 
Russell, Ministro de las Colonias, en 18 de marzo de 1840, y 



24 EL LIBRO AMARILLO 



publicada en un documento parlamentario, aquél sugirió á éste 
la formación de un mapa de la Guayana Británica, conforme á 
los límites descritos por Mr. Schomburgk, acompañado de una 
memoria comprensiva de los rasgos naturales de la línea ; y su 
envío á los Gobiernos de Venezuela, del Brasil y de Holanda 
como exposición de la pretensión Británico; el nombramiento de Co- 
misionados Británicos que viniesen á plantar linderos en el terreno á 
fin de marcar con postes permanentes la linca fronteriza reclamada 
así por la Gran Bretaña ; y por fin, la comunicación á los tres 
Gobiernos dichos del mapa y la memoria, hecho lo cual, tocaría 
á cada uno de ellos aducir cualquier objeción que les ocurriese, 
con sus fundamentos, y á la cual daría el Gobierno de S. M. las 
contestaciones propias y justas. 

Eso y la circunstancia de haberse marcado en el mapa de 
Schomburgk sus límites con la advertencia de ser ellos los re- 
clamados por la Gran Bretaña, persuade de que á nada más 
aspiraba ella entonces, y que no se hizo ninguna reserva. 

Otro argumento á favor de la misma tesis resulta de que, 
cuando Lord Aberdeen hizo la propuesta del Moroco al señor 
Fortique, le expresó que ella envolvía la cesión ó abandojw á fa- 
vor de la República del territorio comprendido entre la boca del 
Moroco y la del Amacuro y la cadena de montañas en que tiene 
su nacimiento. Si se hubiera considerado la Gran Bretaña con 
derecho á mayor territorio, aquélla era la oportunidad de decir- 
lo para realzar el favor ofrecido. 

La línea de Schomburgk señalada en el mapa unido á un 
folleto sobre Guayana publicado en 1840, y en el agregado 
al libro en alemán, de sus viajes, impreso en Leipzig el año 
de 1 84 1, es muy diferente de la pretendida desde 1886, y co- 
municada al Doctor Urbaneja en 1890 por Lord Salisbury, co- 
mo muchas veces se ha advertido. La nueva con que se la ha 
reemplazado, se interna más considerablemente en el territorio 
de Venezuela, y llega hasta un punto del Cuyuni situado enfren- 
te de la boca del Yuruán, donde existe de poco tiempo acá una 
Estación Inglesa, 



I)K LOS KSTADOS UNIDOS DK VENEZUELA ¿5 



Con sólo echar una ojeada al mapa de las diversas líneas 
compuesto por orden de Venezuela, se percibe la magnitud de 

la diferencia notada. 

■ 

No de otro modo se explica el aumento del territorio de 
la Guayana Inglesa que en un año no más, de 1885 á 1886, 
creció en 33.000 millas cuadradas, como lo ha observado el 
Gobierno de los Estados Unidos, y lo evidencia la publicación 
Inglesa The Statcmaris Year Book, y la lista del Ministerio Bri- 
tánico de las Colonias. 

Al ocuparse Lord Salisbury en la negociación emprendida 
por el señor Fortique, y á que opuso frecuentes dilaciones el 
Forcign Office, nota de anticuados sus argumentos, y de no te- 

« 

ner otro apoyo sino el de citas, más ó menos vagas, de es- 
critos de viajeros y geógrafos, pero sin aducir prueba sólida de 
efectiva conquista ú ocupación del territorio reclamado hasta el 
Esequibo, que él exigió como límite de Venezuela. 

Aunque es éste un cargo vago por demás, no parecerá 
impropio recordar que el descubrimiento de América por España, 
es un hecho de que no puede prescindirse en nir una discusión 
sobre límites de regiones de este Continente, y q.ie no es sólo 
Venezuela quien lo ha presentado, según antes se expuso. 

Calvo observa, libro 5 , § 233, que la dominación de Eu- 
ropa en las tierras é islas del Nuevo Mundo no estribaba sólo 
en las decisiones de la Santa Sede y los preceptos del Dere- 
cho Canónico, sino que tenía también otra base, la del descubrimien- 
to que España misma invocó más de una vez en apoyo de sus 
derechos á los territorios de que sus atrevidos navegantes ha- 
bían logrado tomar posesión. 

Á su turno Lord Aberdeen hizo uso de citas de escri- 
tores y geógrafos, y no trajo pruebas de que los Holandeses 
hubieran conquistado ú ocupado legítimamente el territorio pre- 
tendido por la Gran Bretaña. 

Cuando se refiere Lord Salisbury á la proposición de Lord 

4 



deen de 1844, asienta que •'nunca se recibi' 
Gobierno de Venezuela á ella, y que en 1! 
iu Majestad informó á su Encargado de Nef 
¡ue. como la preposición había permanecidí 

sin aceptación, debía considerarse como cad 
i para comunicárselo al Gobierno de Venezi 
Es verdad que no se respondió en aquella 
íaber muerto el señor Doctor Alejo Eortiqu» 

lo. Mas posteriormente, al renovarse laí 
Ministro de Venezuela, señor Doctor José M 

de 13 de febrero de 1877, informó al de 
iros de Su Majestad Británica, entonces L 
Gobierno no había aceptado la proposición de 
:ales y cuales razones. Lo repitió en 17 de 

ismo Lord Salisbury, que ya ejercía las p 

jue hoy se halla revestido. 

En cuanto á la aserción de , haberse infor 

conocimiento del Gobierno de Venezuela, < 
a propuesta de Lord Aberdeen, lo que pu 

la Legación Británica no la comunicó al Mi 
nes Exteríon -s de' la República. 

En 1857, ; i8 de diciembre. Lord Clareí 
senur Bingham, Encargado de Negocios Británi 
con relación al permiso pedido por subditos Inj; 
trar en los terrenos auríferos acabados de t 
Caratal, y hacia los cuales se proyectaba ur 
Demerara; lo que este Gobierno no pudo conseni 
no deberse entrar en Venezuela sino por los put 
ni ser lícito abrir ninguna vía al través de terril 
dados. Allí decía el Lord, sin mencionar par; 
cidad de 'la propuesta de Lord Aberdeen, como 
la ocasión, lo siguiente: "It is not ímpossible 
questions which have arisen and wluch are liki 
connection with the gold discoveries may cali 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 2J 



the Venezuelan Government to the advantage which might 
result from a final settlement of the boundary betweeu the terri- 
tory of British Guiana and that of Venezuela, and you will point 
out that the Venezuelan Government in retur:. ^ rfo ansswer 
to the proposal macle l)y Her Majesiy's Gov iment in 1844, 
is responsible for any inconvenience which has rcsulted from 
the question being still left undetermined." l< No es imposible 
que las varias cuestiones que se han originado y que probable- 
mente se originarán, con motivo de los descubrimientos de cfro, 
llamen la atención del Gobierno de Venezuela á la ventaja que 
resultaría del arreglo definitivo del límite entre el territorio de 
la Guayana Británica y el de Venezuela ; y usted indicará que el 
Gobierno de ella, por no haber dado respuesta á la proposición 
hecha por el Gobierno de Su Majestad en 1844, es respon- 
sable de cualquier inconveniente que haya resultado de haberse 
dejado la cuestión todavía indecisa." 

Se trae á la memoria la declaración hecha en 1850 por la 
Gran Bretaña de que no intentaba, como se había propalado, apo- 
derarse de la Guayana de Venezuela, y de que no vería con indife- 
rencia que la República cometiese agresiones contra el territorio 
disputado; el cuál ambas partes convinieron en no ocupar ni usur- 
par, á propuesta del Encargado de Negocios señor Belford Hin- 
ton VVilson. Y se objeta luego, á la invocación frecuente de ese 
convenio hecha por •Venezuela, que Hs Venezolanos lo violaron 
repetidamente en años posteriores. 

Estas violaciones fueron: i H la ocupación de nuevas posicio- 
nes al Este de los establecimientos anteriores, y la fundación, en 
Í855, de Nueva Providencia, en la margen derecha del Yuruary, 
cuando todos los demás establecimientos estaban á la izquierda: 
2 a la concesión, en 1876, de permisos para comerciar y cortar 
' madera en Bafima y hacia el Oriente: 3" la concesión hecha al 
General Pulgar en 1881, y que incluía gran parte del territorio 
en disputa;,)- 4 a dos diferentes concesiones otorgadas por Vene- 
zuela, en 1883, que abrazaban todo el territorio en disputa, y que 



V 



28 EL LIBRO AMARILLO 



fueron seguidas de tentativas de colonizar allí, por lo cual -el 
gobierno Británico no pudo permanecer más tiempo inactivo, y 
envió un magistrado á reivindicar los derechos Británicos en el 
distrito amenazado, de lo cual se dio aviso al gobierno de Yene- 
zuela y á los concesionarios. 

Con esto se pretende justificar la infracción del convenio 
de 1850 por ;>arte del Gobierno Inglés, en cuanto ha ocupado 
muchos lugares comprendidos en Ui disputa. 

Para apreciar esa conducta, muy á propósito es advertir que 
el Convenio de 1850, propuesto por el señor Wilson á la acep- 
tación de Venezuela, no determinó, como debía hacerlo para pre- 
venir cuestiones, el territorio de la disputa, fijándolo con la 
mayor precisión. Ni siquiera se nombra allí ningún lugar, ex- 
cepto por incidencia en un pasaje donde dice el señor Encarga- 
do de Negocios haber trasmitido á su Gobierno cartas de Ciudad 
Bolívar en que se le informaba "de que se habían comunicado 
á las autoridades déla provincia de Guayana órdenes de po- 
nerla en estado de defensa y de reparar y armar los fuertes 
desmantelados y abandonados; y en fin, que el Gobernador 
José Tomás Machado había hablado de levantar un fuerte en 
el puerto de Barima, cuyo derecho de posesión está e?i disputa 
entre la Gran Bretaña y Venezuela." 

Punta Barima es precisamente el lugar en que Sir Robert 
Ker Porter, Encargado de Negocios de la Gran Bretaña, pidió 
al Gobierno de Venezuela, en nota oficial de 26 de mayo de 
1836, y con premura, la colocación de una señal ó faro bastan- 
te visible. Habló también Sir Robert de la ineficacia del pilo- 
taje del Orinoco, recordando haberse destinado un pailebot para 
salir diariamente de Punta Barima á cruzar en auxilio de los 
buques que buscaran la entrada del río ; y observó ~que la 
falta del debido arreglo, seguida de su abandono, hizo frustrar 
aquel sabio y bien conocido plan del Departamento de Alarma. 
Venezuela ejercía, pues, jurisdicción en Punta Barima, y podía 
por lo mismo disponer saliesen de allí sus embarcaciones y eri- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 29 



gir en el propio lugar el faro cuyo establecimiento se le reco- 
mendaba, y conceder permisos para comerciar con ella \ cortar 
madera en ella. 

Afirma Lord Salisbury que el Gobierno de Venezuela nunca 
respondió á la proposición de Lord Granville sobre límites. 

Con fecha de 15 de octubre de 1883 el Ministro Británico 
en Caracas, señor Coronel Mansfield, dirigió al *de Relaciones 
""Exteriores una nota en que solicitaba el ajuste simultáneo de las 
tres cuestiones pendientes entonces entre los dos países, á saber : 
I a la de límites entre Venezuela y la Guayana Británica : 2" la 
de derechos diferenciales sobre las importaciones de Colonias 
Británicas ; y 3 a la de reclamaciones de los acreedores Británicos 
de la República. 

"Como preliminar á la entrada en negociaciones, " decía el 
señor Mansfield, "Lord Granville considera indispensable que se 
dé una contestación á las propuestas del Gobierno de Su Majes- 
tad en materia de límites: si la respuesta fuere afirmativa y si 
se arreglaren las otras cuestiones satisfactoriamente, los deseos 
del Gobierno de Venezuela en cuanto á la cesión de la isla de 
Patos, obtendrán favorable consideración." 

« En '15 de noviembre siguiente contestó el Gobierno de Ve- 
nezuela en estos términos: 

4 * Durante un año ha venido el ciudadano Presidente con- 
sultando la opinión de los Jurisconsultos y hombres públicos de 
mayor notabilidad, buscando luz que lo condujera á la solución 
de la cuestión de límites de la Guayana en forma de un Trata- 
do ; pero como todos los documentos y todos los talentos consul- 
tados han venido confirmando cada vez más, que el límite de 
derecho heredado por la República con la antigua Colonia Ho- 
landesa, actual Colonia Británica, es el río Esequibo, se ha hecho 
patente la imposibilidad de apelar á otro medio de concluir esa 
discusión, sino la decisión de un Arbitro de derecho que, por 
elección voluntaria y unánime de ambos Gobiernos, juzgue y 
sentencie definitivamente. " 



EL LIBRO 



■Este es el escollo que encuentra Su Ex 
dente para satisfacer, como quisiera, con la m 
deseo de Lord Granville, de terminar todo mot 
entre los dos Gobiernos en forma de Tratado. 
Es;is palabras evidentemente envuelven el r 
posición de Lord Granville.' como que la susti 
someter el asunto al fallo de un arbitro. 

•Tomada en consideración la última, conteste 
Lord Granville, por medio del señor Mansfield, 
de marzo de 1884, "que el Gobierno de Su . 
naba que se sometiese á arbitramento el límite 
blica y la Gran Bretaña ; mas al mismo tiernp 
esperanza de que se excogitase algún otro nied 
antiguo asunto á un desenlace satisfactorio para ; 
En los primeros meses de su llegada á Le 
de Vene/ uela, General Guzmán Blanco, insistió 
biendo la ley fimd.imiMU.il tle la República tod; 
territorio, la controversia de límites no podía d' 
medio de! arbitral i.ento ; y propuso, en lugar de 
cia amiga, la sentencia de un tribunal de derecli 
personas designadas por las partes respectivamente 

En 13 de febrero de 1885 contestó Lord 
vamente, como aparece de estas palabras: "Sie 
ciros. señor Ministro, que dicha propuesta pres 
constitucionales que impiden al Gobierno de Su 
á ella. y que él no está dispuesto á separarse del 
por el Gobierno de Venezuela y aceptado por 
Su Majestad, de decidir la cuestión adoptando 
veneional, fijado de mutuo acuerdo entre los do? 

Dice Lord Salisburj: "El señor Olney se 
supone que en 1886 se comino prácticamente en 
Contenta la cláusula general de arbitramento, y 
las partes habrían podido someter la disputa ( 
decisión de una tercera Potencia, ú de varias ! 
ile ambas. Es verdad que el General Guzmán 



DE LOS ESTADOS t'MDOS DE VENEZUELA 31 



que el tratado de comercio entre los dos países contuviese una 
cláusula de esta naturaleza; mas se refería solamente á disputas 
futuras. El Gobierno de Su Majestad ha insistido siempre en la dis- 
cusión del asunto de frontera por separado; y ha considerado 
su arreglo como preliminar necesario á cualesquiera otros/' 

Podría haberse añadido que la consintió Lord Granville, di- 
ciendo al Ministro Venezolano, con fecha de 15 de mayo de 1885, 
que "el Gobierno de Su Majestad convenía en que la obliga- 
ción de referir á arbitramento las desavenencias, incluiría todas 
las desavenencias que se originasen entre las Altas Partes Con- 
tratantes, y no aquellas solamente que - proviniesen de la inter- 
pretación del tratado." 

Así el artículo respectivo quedó en los términos siguientes : 

44 S¡, como sería de sentirse, se presentan entre los listados 
Unidos de Venezuela y el Reino Unido de la Gran Bretaña é 
Irlanda, desavenencias que no puedan ser arregladas por medio 
de negociación amistosa, las dos Partes Contratantes convienen en 
someter la decisión de todo desacuerdo de esta clase al arbitra- 
mento de una tercera Potencia ó de varias Potencias, amigas de 
ambas Partes, sin ajelar á la guerra ; y que el resultado de tal 
arbitramento será respetado por ambos Gobiernos,'* 

El artículo no dice "desavenencias futuras." Ello es que Lord 
Salisbury, sucesor de Lord Granville, lo creyó aplicable á la 
controversia pendiente sobre límites. En ese concepto lo retractó 
el 27 de julio de dicho año con estas palabras, que en cualquier 
otra hipótesi no habrían sido oportunas ni congruentes : 

"El Gobierno de Su Majestad no puede convenir en el asen- 
timiento dado por sus predecesores al artículo general de arbi- 
tramento . propuesto por Venezuela, ni en la inclusión con él de 

« 

materias que no sean las provenientes de la interpretación ,ó ale- 
gada violación de este particular tratado. Obligarse á referir á 
arbitramento todas las disputas y controversias, es cosa que no ten- 
dría antecedente en los tratados concluidos por la Gran Bretaña. — 
Podrían originarse cuestiones, como las que envolviesen el título 



de la Corona Británica ó territorio ú otros deret 
que el Gobierno de Su Majestad tío podría ohligí 
á referir á arbitramento." 

En .vano, para apearle de esta su opinión, se r< 
Salisbury ejemplos tle la misma Gran Bretaña en 
cado el arbitramento á la solución de disputas i 
los Kstados Unidos de América en 1S27 y 1871, 
propuesta de ella, repetida hasta seis veces. El 
su nota de 20 de julio último al Lord Salisbury 
tiran Bretaña en dos ocasiones ha sometido á 
extensión de sus posesiones coloniales con los 1 
otras tantas con Portugal, una con Alemania, y 

El Ministro de Venezuela en Londres hizo t; 
lia coyuntura mérito de haberse propuesto el a 
Fortíque para el propio asunto, conforme á su 
de que Lord Salisbury había declarado no pode 
plir las promesas hechas por sus predecesores. 
contrarias á sus ideas; y de que tal se había pra< 
rigida á Rusia., precisamente en el asunto dé líni 
nisian, sin embargo de juzgarla el actual M 
niente. 

Lord Salisbury escribe: "A principios di 
noticia de una cuarta infracción por Venezuela < 
[850, mediante dos diversas concesiones que al 
territorio 1:11 disputa; y. como esto fué seguid 
efectivos de colonizar en el territorio disputado, 
tánico no pudo por más tiempo permanecer inacti 

••En consecuencia, se dio aviso al Gobierno 
á los concesionarios, y se envió al distrito amei 
trado Británico que reivindicase los derechos Br 

■ ' Entre tanto habían continuado las negoci 
arreglo de los límites; pero, las solas respuestas 
tenerse del señor Guzmán Blanco. Ministro de ^ 
proposiciones de arbitraje en diferentes formas, 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA $$ 



el Gobiérnale Su Majestad se vio compelido á rehusar porque 
envolvían el sometimiento al arbitro de la pretensión adelantada 
por Venezuela en 1844 á todo el territorio hasta la orilla izquierda 
del Esequibo." 

''Como el progreso de colonización por subditos Británicos, 
hacía absolutamente necesaria una decisión de cualquier género, y 
como el Gobierno de Venezuela se negaba á entrar en un ajuste 
razonable, el Gobierno de Su Majestad decidió no repetir la ofer- 
ta de concesiones á que no se había correspondido, sino reivindicar 
su indudable derecho al territorio situado dentro de la línea de 
Schomburgk, mientras consentía todavía en dejar abierta á futura 
negociación, y aun a arbitramento, las tierras no colonizadas entre 
aquella línea y el que consideraba ser su legitimo límite, como se 
ejcpuso al señor Rojas en nota de 10 de enero de 1880." 

Primero había dicho Lord Salisbury que las infracciones dei 
convenio de 1850 habían movido al Gobierno Británico á no 
permanecer inactivo por más tiempo, á dar aviso al Gobierno de 
Venezuela y á los concesionarios de 1884, y á enviar al ^distrito 
amenazado un Magistrado que reivindicase los derechos Británi- 
eos. Mas á renglón seguido añade el Lord "que el progreso de 
la colonización por subditos Británicos hacía absolutamente ne- 
cesaria una decisión de cualquier género, y como el Gobierno de 
Venezuela se negaba á entrar en un ajuste razonable, el Gobierno 
de Su Majestad decidió no repetir la oferta de concesiones á que 
no se había correspondido, sino reivindicar su indudable derecho al 
territorio situado dentro de la línea de Schomburgk." 

Únase á esto el siguiente párrafo de la misma comunicación 
de Lord Salisbury que se va examinando. 

'* La propuesta del señor Rojas fué consultada con el Teniente 
Gobernador y el Procurador General de la Guayana Británica, • 
que estaban entonces en Inglaterra, yeitos presentaron un elaborado 
informe de que aparece que en los treinta y cinco años transcurri- 
dos desde la proyectada concesión de Lord Aberdcen, nativos y otros 

5 



34 EL LIBRO AMARILLO 



se habían establecido en el territorio, en la creencia de que goza- 
rían de los beneficios del régimen Británico, y que era imposible 
asentir á las concesiones que la línea de señor Rojas envolvería. 
Sin embargo, propuso una línea alternativa que envolvía consi- 
derables reducciones de la asentada por Sir Robert Schomburgk." 

De estas citas resulta que desde 1844 empezaron á formarse 
secretamente nuevas poblaciones en el territorio á que se refe- 
ría la línea de Lord Aberdeen ; que el convenio de 1850 sobre 
no ocupar ninguna parte de los terrenos disputados no sirvió de 
obstáculo á las nuevas ocupaciones ; que por consiguiente lo infrin- 
gieron el Gobierno Británico y sus autoridades, no obstante las 
enfáticas aseveraciones y promesas del señor Wilson ; y que, con- 
fiada como estaba Venezuela en el estricto cumplimiento de tan 
solemnes palabras, no podía siquiera sospechar que se estaba con- 
sumando el hecho que Lord Salisbury confiesa por primera vez 
ahora. 

Semejantes actos no pueden menoscabar los derechos de la 
República que, como queda expuesto, ha venido protestando con- 
tra aquéllos desde que llegaron á su noticia. 

De suerte que, aun cuando Venezuela hubiese cometido las 
infracciones á ella imputadas, la Gran Bretaña, que las había 
principiado por su parte, no tendría derecho de quejarse de la imi- 
tación de su ejemplo en el territorio disputado. 

Téngase presente que, á pesar de las supuestas infracciones, 
Su Majestad Británica consideraba vigente el convenio de 1850, como 
resulta del oficio dirigido en 31 de eftero de 1887 por el señor F. R. 
Saint John, Ministro Residente de Su Majestad Británica en Caracas, 
al Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, y en el cual se 
lee : i% que el pretender erigir este faro (en Punta Barima) sin el consen- 
timiento del Gobierno de Su Majestad, sería una infracción del compro- 
miso recíproco contraído por los Gobiernos de Venezuela y de 
Inglaterra en 1S50 de no ocupar ni usurpar el territorio en disputa 
entre los dos países; y que el Gobierno de Su Majestad tendría el dere- 
cho de oponer resistencia á dicho proceder como a un acto agresivo 
de parte de Venezuela" 



y 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 35 

Aunque se llama aquí, y es en el texto, recíproco el convenio, 
la Gran Bretaña lo estaba infringiendo de tiempo atrás, señala- 
damente desde 1884; y se hizo sorda á las quejas que en este 
respecto le presentó, en 28 de julio de 1886, el entonces Minis- 
tro en Londres, General Guzmán Blanco, pues no le dio contes- 
tación ni en aquel año ni posteriormente. — Por manera que el 
tal convenio es válido contra Venezuela, y no á favor de Vene- 
zuela, á juzgar por el proceder de su contendora. 

No fué sino en 1893. cuando, al responder á la proposición 
del señor Tomás Michelena sobre restablecimiento del Convenio de 
1850, el Gobierno Inglés, por el órgano de Lord Rosebery, alegó 
como fundamento de su negativa lo que ahora repite Lord Sa- 
lisbury en cuanto á infracciones de Venezuela, y que nunca había 
aducido ningún otro Ministro. 

Pues dejó de existir, según eso, el convenio, ya la República 
está libre de la obligación por él impuesta, y de consiguiente ha 
recobrado la plena facultad de ocupar lo que entiende pertene- 
cerle. 

Pero hay más. Cuando dos Estados han suscrito una con- 
vención, el perjudicado puede reclamar su observancia por todos 
los medios, inclusive el último y más formidable, la guerra,- ó, 
caso de no querer llegar á tanto, se limita á declarar que por 
su lado no lo estima como obligatorio. 

Venga á decirlo Vattel, antiguo y siempre respetado maestro 
de la ciencia, libro 2, capítulo 13, §200. 

"Los Tratados contienen promesas perfectas y recíprocas. 
Si uno de los aliados falta á sus empeños, el otro puede cons- 
treñirlo á su cumplimiento ; derecho que le da una promesa per- 
fecta. Pero, si no tiene t)tra vía que la de las armas para cons- 
treñir á un aliado á guardar su palabra, á las veces le es más 
conveniente desprenderse también de sus promesas, romper el 
tratado ; é indudablemente tiene el derecho de hacerlo, por no 
haber prometido nada sino bajo la condición de que su aliado 
cumpliría á su turno todas las obligaciones que contrajo. El 



36 EL LIBRO AMARILLO 



aliado ofendido, ó perjudicado en lo que forma el objeto del 
tratado, puede así escoger, ó constreñir á un infiel á cumplir sus 
empeños, ó declarar roto el tratado por la infracción que de él 
se ha hecho. Toca á la prudencia, á una sabia política, dic- 
tarle lo que la ocasión requiere." 

Sin embargo, como siempre la buena fe ha de reinar en 
las relaciones de los Estados, particularmente en materia de tra- 
tados, no es permitido obrar de modo clandestino, antes bien con 
lealtad y franqueza en ocasiones tales. Guardar silencio y es- 
perar la última hora para cohonestar hechos que no se había anun- 
ciado intención de ejecutar, no es ni puede ser permitido en- 
tre las Naciones, menos aún cuando v esos hechos están en pug- 
na con las palabras de sus autores. 

La Gran Bretaña nunca se ha quejado á Venezuela de las 
pretensas infracciones del convenio de 1850, ni pedido por ellas 
reparación, ni notificado / que, á no obtenerla, lo tendría como 
nulo: nada de eso. Ya se ha visto que en enero de 1887 Lord 
Salisbury lo invocaba como válido, como todavía vigente, para 
oponerse á la construcción de un faro en Punta Barima sin su 
aquiescencia, y afirmar que el pretenderlo sería una infracción de 
él, á que tendría derecho de resistir como un acto agresivo. 
Ésto mucho después de las épocas en que se habían consuma- 
do las infracciones atribuidas á Venezuela. Únicamente en 1885 
la Legación Británica en Caracas puso en conocimiento del Go- 
bierno que en ciertos Distritos cuya soberanía pretenden igualmen- 
te el Gobierno de Su Majestad y el de Venezuelaf€ytc\&2\)2>. la Com- 
pañía Manoa procedimientos hacia los cuales llamaba su atención ; 
y pidió además providencias que estorbaran á los agentes de eUa, 
ó del señor Gordon, (el cual tenía también concesión para colo- 
nizar) reclamar ó embarazar alguna parte del territorio reclamado 
por la Gran Bretaña. Añadió que, en el evento de negarse 
Venezuela á moverse, el Gobierno de Su Majestad se vería pre- 
cisado á adoptar medidas para impedir la usurpación de dicha 
Compañía, y se autorizaría al Gobernador de Guanana para em- 



/ 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 37 

plear fuerza de policía con ese objeto y el de mantener el or- 
den ; pero que. sin embargo, el Gobernador nada haría mientras 
estuviera pendiente esta referencia al Gobierno ele Venezuela. 
Así escribía el señor Ministro Inolés en Caracas con fecha de 
8 de enero de 1885. En 25 del mismo mes y arco participó 
haberse trasmitido ya al Gobernacjor de Guayana órdenes de en- 
viar á Mr. Mac Turk, magistrado estipendiario, con una 
fuerza de policía para instruir en el Distrito de la margen orien- 
tal del río Amacuro una averiguación sobre los procedimientos 
de la Compañía Manoa, y más especialmente sobre la conducta 
del señor Roberto Wells y otros á quienes se acusaba de haber 
torturado personas colgándolas largo tiempo por los tobillos, etc. 
La Legación expresó, además, que el señor Mac Turk obraría 
conforme á las leyes vigentes en las otras partes de la Gua- 
yana Británica, recordando que las palabras del contrato con la 
Compañía Manoa dicen terminantemente hasta la Guayana 
Británica. 

Sin aguardar, pues, el resaltado de las medidas del Gobier- 
no de Venezuela para esclarecer los hechos, y en contradicción 
con .sus espontáneas ofertas, el Gobierno Británico se apresuró 
á enviar á aquellos lugares fuerza de policía que aprehendiese al 
señor Roberto Wells, Comisario de Venezuela, y se lo llevase á 
Demerara para su juzgamiento ; pusiera una guardia donde ese Co- 
misario estaba; visitara los ríos Amacuro, Barima, Morajuana y 

* 

Guaima; colocara en los lugares principales de ellos avisos en 
Inglés para notificar que eran de propiedad Británica ; estable- 
ciera puestos, y consumara los demás actos de jurisdicción que 
han motivado las reclamaciones de Venezuela, y á los cuales 
desde entonces han seguido otros y otros. Se notó con extra- 
ñeza al Gobierno Británico que, antes de acudir á la fuerza, no 
hubiese enterado al de Venezuela de las causas de queja que 
"tuviese, no hubiese empleado los trámites de conciliación y bue- 
na inteligencia como lo practican las naciones. 

Nada más frecuente en los tratados que cláusulas como ésta, 
incluida en los que celebró Colombia en 1824, y Venezuela en 



l$6, con los Estados L* nidos de América, y q 
: halla también en los de esta República, 
nseáticas, de 1837 ; con Nueva Granada, de 1 

1S43 ; con España, de 1S45. etc. 

"Si. (lo que á la verdad no puede esper 
ente algunos de los artículos contenidos en el pr 
n en alguna otra manera violados é infringid 
esamerite que ninguna de las dos partes contri 
itorizará ningunos actos de represalia, ni d' 
ntra la otra, por quejas de injurias, ó daños. 
le se crea ofendida, haya presentado á la ot 
: aquellas injurias ó daños, verificada con pru 
■mpetentes. exigiendo justicia y satisfacción, 
■gado ó diferido sin razón." 

Es eso conforme á lo que dice Vattel. 
icioncs desavenidas halla á propósito abandoi 
s pretensiones, la ley natural, que les reco 
ncordia. la caridad. las obliga á tentar los 1 
dores para terminar sus contiendas." 

Y á lo que enseña G. F. de Martens. " 
nos mismos, cuando se quejan de la lesión d 
itivos ó adquiridos, y ella no es manifiesta, no 
: traer la prueba á la parte de quien exigen 
■ recurrir á vías de -hecho; es decir, deben f 
su luz el hecho en que se fundan, tanto ei 
recho cuando se trate de uno adquirido, com< 
lesión de que piden reparación, que no que 
bles de duda." 

Mas, dése por supuesto que Venezuela hu 
nvenio de 1 850, semejante falta ¿ autorizará 1 
rritorio que la Gran Bretaña misma, ha decl 
3 se ha hallado en ninguna parte que esa ¡11 
modo de adquirir entre las naciones. La 
itado, se ha dicho ya, puede conducir á la f 



£>£ LOS ESTAÍXÍS IMDOS DE VENEZUELA 3§ 



la satisfacción de la ofensa; ó á la invalidación del pacto, si el 
perjudicado la considera más conveniente á las circunstan- 
cias. Caso de adoptarse la guerra, puede haber en ella con- 
quistas que produzcan la pérdida de territorio, cuando en el tratado 
de. paz se confirman ; mas, durante ella, la ocupación no ¿ja de- 
recho al territorio que se tome por la fuerza. Mucho menos 
cuando tal se hace contra la oposición del dueño, y á pesar de pro- 
testas repetidas una y muchas veces, como ha sucedido en lg. 
ocasión presente. 

Desde que por primera vez supo este Gobierno lo que pa- 
saba, á más de enviar Comisionados á los lugares ocupados pa- 
ra asegurarse de la verdad de las usurpaciones, se quejó seria- 
mente de los excesos del invasor, por medio del Representante 
Británico en Caracas, haciendo hincapié en el de la prisión y 
extracción del Comisario Venezolano en la boca del Amacuro, 
y reclamando satisfacción de ellos. En seguida el Ministro de la 
República en Londres, previa la exposición de los sucesos, de- 
mandó: i° remoción de todos los signos de soberanía Británica 
colocados de orden del señor Gobernador de la Guayana Ingle- 
sa en los territorios de la disputa: 2° retiro de los empleados y fuerza 
pública que se hubieran puesto en los mismos : 3 explicaciones satis 
factorias por la falta de cumplimiento del convenio propuesto á 
Venezuela de parte de la Gran Bretaña y de la violación de 
las leyes de la República en cuanto á los puertos no abiertos á 
naves extranjeras : 4 anulación del proceso formado al Comisa- 
rio Venezolano, su libertad, é indemnización de los perjuicios 
á.él causados con su captura y prisión y sometimiento á juicio y 
castigo por imputación de un afelito en territorio Venezolano ; 
y 5 completo restablecimiento de las cosas al estado que tenían 
en 1850, fecha del convenio referido, y órdenes estrictas al se- 
ñor Gobernador de la Guayana Británica para que lo observase 
escrupulosamente mientras los dos Gobiernos arreglaban la cues- 
tión de sus límites. 

JK1 Gobierno Inglés no hizo el menor caso de esta deman- 



40 EL LIBRO AMARILLO 



da. al revés de lo ejecutado en 1842 cuando, cargado de razón, 
el señor Doctor Fortique le reclamó la remoción de los postes 
y demás señales de dominio, colocadas por el Ingeniero Schomburgk 
en Baríma y Amacuro, y las cuales mandó quitar Lord Aberdeen, 
á quien sin duda convencieron los argumentos del Plenipoten- 
ciario de Venezuela. Le explicó, además, el Ministro Británico, 
que las marcas no significaban soberanía, sino sólo presunción de 
los que miraba como los límites Ingleses. Iguales explicaciones 
dio el señor Gobernador de Demerara á los comisionados seño- 
res Licenciados Juan José Romero y José Santiago Rodríguez, 
enviados allí con el objeto de pedirlas, y de levantar protes- 
ta, en caso de negárseles. 

A fines de 1886, previa la visita de los nuevos Comisiona- 
dos, señores Doctor Jesús Muñoz Tebar y General Santiago 
Rodil,, se vino en conocimiento de los actos de jurisdicción que 
autoridades Británicas estaban ejerciendo en Amacuro, Barima, 
Aruca, Cuabana, Guaíramuri, y de la explotación de minas de 
oro situadas entre los ríos Cuyuni, Mazaruni y Puruni. Con este 
motivo y el de haber escrito á los Comisionados el señor Gober- 
nador de Demerara que dichos lugares estaban comprendidos 
en los límites establecidos por resolución del Gobierno de Su Majes- 
tad, fecha á 21 de octubre de 1886, que los declara Británicos porque 
están en disputa con Venezuela, se pidieron explicaciones al Ministro 
Inglés en Caracas, que no dio ninguna satisfacción. Entonces se 
reclamó la evacuación del territorio ocupado desde el Orinoco 
hasta el Pomarón, y el sometimiento á arbitraje de la cuestión 
de límites hasta el Esequibo. Como el Gobierno Británico se ne- 
gara á ello, el de Venezuela en 20 de febrero de 1887 declaró 
en suspenso las relaciones diplomáticas entre los dos países, y 
protestó contra los actos de despojo que en detrimento de la 
República había consumado la Gran Bretaña, declarando ante 
ella y ante todo el mundo que en ningún tiempo ni por ningún 
motivo reconocería tales actos como capaces de alterar en lo 
más mínimo los derechos que había heredado de España, y y)bre 



"DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 4l 






los cuales estaba pronta á someterse al fallo de una tercera po- 
tencia. 

Volvió á protestar en 15 de junio de 1888, en razón de ha- 
ber creado el señor Gobernador de Demerara el nuevo Distrito 
del noroeste, en que incluyó á Barima. y de haber enviado allí 
por Comisario al señor Bartolomé A. Day. 

Volvió á protestar en 29 de octubre de 1888, cuando supo que 
los Ingleses se habían establecido en Barima con una Inspectoría 
fiscal, un Inspector y cuerpo de policía, un cuartel y un guarda- 
costa ; que no permitían á los prácticos Venezolanos cortar leña, 
ni al pontón fondear á menos de una milla de tierra, y que 
también ocupaban á Amacuro. 

Volvió á protestar en 16 de diciembre de 1889, apenas hubo 
visto el decreto del Gobernador de la Colonia de Demerara, fecho 
á 4 del mismo mes y año, en que declaró puerto colonial Inglés 
á Barima ; y además contra el acto de jurisdicción que la Co- 
lonia dicha había pretendido ejercer sobre tierra de Venezuela 
autorizando la construcción de un camino de ella al Territorio 
Federal Yuruary, en cuanto penetrara en suelo de la Repú- 
blica. 

Volvió á protestar ante el Gobernador de Demerara en 2 de 
mayo de 1890, por el órgano del Cónsul de Venezuela allí y del 
señor Rafael F. Seijas, Comisionado especial enviado para exa- 
minar la situación de las cosas en el territorio vecino, contra to- 
dos los actos oficiales autorizados por el Gobierno de la Colonia 
en daño de los derechos de Venezuela, y de los cuales se hizo 
larga enumeración, de resultas del viaje de estudio de aquel 
Agente. 

Volvió á protestar en i° de setiembre de 1890, contra la Or- 
denanza del Gobierno de Demerara, publicada .en 19 de julio 
anterior, en que, con pretexto de establecer un Distrito adicio- 
nal bajo el nombre de Pomarón, y de alterar la demarcación 
del Distrito del noroeste, fijó límites indicantes del designio de 



42 EL LIBRO AMARILLO 

incorporar otra porción del territorio Venezolan 
por Inglaterra. 

Volvió á protestar en 30 de setiembre de ií 
medio de su Agente Confidencial en Londres, s 
Pulido, al Gobierno de la Gran Bretaña, que 
conocería en ningún tiempo la ocupación de lo 
Guayaría declarados en disputa y neutros en 18 
que para ocuparlos .permanentemente tomasen 1; 
loniales ó el Gobierno de Su Majestad Britái 
para todo tiempo su derecho á reivindicarlos. 

Volvió á protestar en 30 de diciembre de 
discurso leído por el señor 'Gobernador de ] 
Corte combinada de aquella colonia, en el ci 
conveniencia de establecer en el alto Cuyuní E 
no de policía, y contra la autorización de la ti 
aplicar una suma de dinero al objeto. 

Volvió á protestar ante Lord Rosebery, Mír 
Extranjeros de Su Majestad Británica, el 6 de 
por medio de su Agente Confidencial en Londr 
Míchelena, contra /Iqs procederes de la Colonia 
contra la respuesta de dicho funcionario en qu 
actos denunciados por Venezuela como lesivos c 
ella, no eran sino medidas de carácter admín 
juicio, nada contrarias á los derechos de la Ref 

Volvió á protestar en 15 de noviembre de 
noticia de haberse presentado á la Cámara Legi 
rara la propuesta de construir un camino de las 
ma al Alto Cuyuní ó al Yuruán. lo" que mirab 
sión directa á los derechos territoriales en el 
tomado en cuenta y en los propósitos en que i 
tario de Gobierno para pedir su diferí miento, por 
un acto de jurisdicción en terreno que considers 
propiedad en virtud de títulos históricos y geog 
leza indiscutible. Así, con renovación de to< 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 43 



protestas, se mandó comunicar esta última al Gobierno de la 
Colonia de Derñerara por medio del Cónsul Venezolano en 
Georgetown. 

Protestó en fin el 3 de enero último ante el Gobierno de De- 
m&raray por el órgano del Cónsul de Venezuela allí» contra dos 
proyectos de ley en que se autoriza á varias personas para man- 
tener y explotar dos líneas férreas, desde la margen derecha del 
río Barima hacia el inferior; contra la concesión á los señorea 
Garnetfc y Compañía, para recoger purguos en determinados pun- 
to* de la margen derecha del Cuyuni, y contra la concesión de 
territorios ubicados en la margen derecha del Cuyuni para la for- 
nutefcm de lá llamada "Brkish Guiana Charteret Company." 

Respecto de mapas últimamente publicados en que se ha 
atrftmido' á ía Colonia de Demerara más territorio del que le 
pertfcrtefce, el : Ejecutivo ha tomado las providencias del caso para 
objetarlos, ó prohibir su introducción, venta y circulación en 
el país, por contener nociones falsas acerca de la frontera de 
Venezuela y Haberse compuesto sin la menor idea de los ante- 
cedentes qne los autores debían haber estudiado. Y no cesa en 
esté empeño. 

Igualmente se dirigió desde 1876 al Gobierno de los Está- 
dosr Unidos de América con la exposición de sus quejas y en 
demanda de s« asistencia como al de la gran República de este 
coiitirteiwe llamada por esto y sus antecedentes á servir á sus 
herrriartas de apoyo contra las exorbitancias de los poderosos. 

Y, siendo una la causa de todas las Repúblicas del Nuevo 
Mundo, Venezuela cuidó asimismo de instruirlas de la situación 
ert que se lá había colocado, y de pedirles su apoyo moral, con 
el propósito de inclinará la Gran Bretaña á convenir en el some- 
timiento al arbitraje de la desavenencia de límites ; que á esto 
no más se han reducido sus aspiraciones. 

Por fin, Venezuela no ha dejado nunca de declarar que re- 
chaza la imposición de la fuerza, y seguirá considerando suyos 
los territorios de que ella la ha desposeído, sin haber llegado 



44 EL LIBRO AMARILLO 



ninguno de los casos en que pueda atribuírsele haber consen- 
tido en la cesión ó abaridono de sus derechos territoriales. 

Por complemento de las medidas tomadas una y otra vez 
para oponerse á la publicación é introducción en Venezuela de 
mapas contrarios á los derechos de ella, en 27 de diciembre 
de 1893 el Gobierno demandó con urgencia la rectificación de 
ciertos datos acerca de la Guayana Británica publicados por la 
Oficina Internacional de Washington, que una Asociación de 
Repúblicas del hemisferio occidental creó y sostiene, y se des- 
tinó principalmente á la compilación, arreglo y circulación de 
datos estadísticos sobre la riqueza y comercio de ellas. Habían 
impreso allí una serie de noticias relativamente á las llamadas 
Minas de la Guayana Británica. Sin embargo, se trata de las 
situadas en regiones que, siendo Venezolanas, las detentan las auto- 
ridades de Demerara. Así que, este Gobierno estimó semejan- 
tes datos, no sólo como erróneos, sino como atentatorios á los 
derechos de la República. Lo cual sirvió de fundamento á las 
instrucciones comunicadas al Ministro de este país en Washington 
para entablar la queja y reclamación oportuna al intento. 

Por último se obtuvo el resultado á que se aspiraba. En 
uno de los siguientes boletines se explicó que en el de noviem- 
bre de 1893, motivo de las observaciones dichas, no se quiso 
expresar opinión alguna respecto del mérito de la controversia 
sobre límites, existente entre Venezuela y la Gran Bretaña, ni 
aventurar juicio acerca de los derechos de uno ú otro Gobierno, -sino 
sólo divulgar noticias estimadas importantes para el comercio. De suer- 
te que de nada de lo escrito podría derivarse nunca y por 
ningún concepto, conclusión ni argumento desfavorables á 
Venezuela. 

Antes se había acabado con el señor Secretario Blaine que 
mandase rectificar un mapa salido de la Oficina de la Compañía 
Internacional Americana, y cuyos errores habían dado margen á 
justas observaciones del Gobierno de esta República. 

Ha de tenerse presente que varios publicistas opinan contra 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 45 



la prescripción entre los Estados: otros admiten cuando más la 
inmemorial ; y otros afirman que la posesión no interrumpida de 
territorio ú o.tra propiedad por cierto tiempo» excluye la preten- 
sión de cualquier otro. Parece que el último caso se identifica 
con el segundo. 

Toda esta serie de actos, resultado de un plan deliberada- 
mente concebido y puesto en práctica con firmeza y perseve- 
rancia, preban la intención del Gobierno de la República de no 
reconocer nunca ni por ningún motivo la posesión violenta 
que han tomado los Británicos de lugares cuyo dominio reivin- 
dica Venezuela, y á cuya evacuación se han negado tenazmente. 

Estos son precisamente lps recursos que han de emplear 
los Estados para impedir los efectos de la fuerza como elemento 
de prescripción, en concepto de los publicistas. 

Eugenio Ortolan ha tratado ex-profeso la materia en su 
opúsculo "De los medios de adquirir el dominio internacional ó 
propiedad de Estado entre las naciones, conforme al derecho de 
gentes público, comparados con los medios de adquirir la pro- 
piedad entre particulares conforme al derecho privado ; y seguidos 
del examen de los principios del Equilibrio Político." Era Doc- 
tor en derecho y Agregado al Ministerio de Negocios Extranje- 
ros de Francia. 

Enseña que tales medios son : 

i° La ocupación de cosas que no pertenecen á nadie, me- 
diante la posesión y el ánimo de apropiárselas y tenerlas para sí. 

2 o Efectos de los cambios que sobrevienen en las aguas 
limítrofes: nacimiento de islas ó islotes. 

3° Convenios de transferir el dominio internacional y tomas de 
posesión, por ejemplo, tratados de cesión en general, tratados de 
venta, de transacción, de cambios, de arreglo de límites, de par- 
tición. 

4° Decisiones arbitrales, no en general, * 'pues no serán sino 
el reconocimiento, la declaración, á favor de la parte victoriosa, 
del derecho de propiedad preexistente, mas únicamente en lo§ g^- 



46 El. LIBRo AMARILLO 



v>s en que las naciones contendoras hayan querido celebrar una 
transacción y consentido en cambiar, ceder ó abandonar recíproca- 
mente derechos de propiedad territorial, y dejado á los arbitros 
en libertad de fijar las bases y los sacrificios de la transacción 
obligándose de antemano á someterse al resultado del arbitraje ; 
caso en que el arbitro puede, sin salir de los poderes que se le 
han conferido, no sólo reconocer tal ó cual derecho preexistente, 
sino aun crear un derecho nuevo de propiedad internacional, de- 
cidiendo en la transacción, que tal potencia abandone la sobera- 
nía de tal provincia, piara cederla al otro Estado ; y su decisión 
se convierte en la causa de la adquisición de los territorios alu- 
didos." 

"También puede suponerse que la disputa tiene por objeto 
una partición de territorio ó un arreglo de límites entre los dos 
Estados, y que ellos hayan remitido la operación á un fallo ar- 
bitral, dando á los arbitros, en el caso de partición, la facultad 
de hacer las adjudicaciones de lotes necesarias; ó, en caso de 
arreglo de límites, el poder de efectuar cesiones recíprocas entre 
los dos Estados á fin de fijar los límites de una manera más con- 
veniente." 

"Sin embargo, esos casos no se hallarán frecuentemente en 
la práctica, con tal plenitud de poderes conferidos á los arbitros. 
Es raro que dos naciones consientan en confiar, sin ninguna tra- 
ba, á una tercera potencia, el poder de decidir, y mucho menos 
de transigir definitivamente sobre sus derechos de propiedad te- 
rritorial : casi siempre los contendores se reservan la facultad de 
ratificar los convenios que se les propongan ; y, por consiguiente, 
la transacción que se les ofrece es sólo una policitación que no 
engendra obligación ó derecho sino en tanto que se la ratifica : 
el derecho nace de la aceptación de estas condiciones, y no del 
fallo de los arbitros." 

Pradier-Fodéré reconoce que el arbitro resuelve las desave- 
nencias por vía de derecho: busca de qué lado se halla, examina 
de qué modo debe aplicarse el derecho internacional al caso 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 4J 

particular que forma el objeto del desacuerdo entre las partes. 
Decir el derecho, tal es su encargo. No está encargado de recon- 
ciliar á las partes, oficio del mediador, sino de hacer desaparecer 
las desavenencias mediante una decisión amistosa que saca de los 
principios del derecho, y que es convencional, pero, moralmen- 
te, obligatoria para las partes. Eso no quita que 'ellas, pues 
todo depende de su voluntad, puedan concederle funciones de 
arbitrador amigable componedor. 

El caso más reciente de ésto ocurrió el año de 1890, entre 
Francia y los Países Bajos. Ocupándose en determinar los lími- 
tes de sus respectivas Guayanas, decidieron en 20 de noviembre 
de 1888 apelar para el intento al arbitraje. Lo encomendaron 
después al Emperador de Rusia, en la inteligencia de que le 
tocaría fallar:., en la cuestión de derecho, esto es, de quién era 
el territorio comprendido entre los ríos Lava y Tapanahoni. 
El Czar no consintió en aceptar encargo tan restringido, y pi- 
dió ampliación de facultades. De donde resultó que las mis- 
mas partes firmaran eh París el 28 de abril de 1890 nuevo con- 
venio en el cual se estipuló "que en el caso en que, después 
del examen, el arbitro no llegara á designar como límite uno 
de los dos ríos mencionados en el convenio de 1888, quedaba 
eventualmente autorizado, como solución intermedia, para adop- 
tar y determinar otro límite que pasase por el territorio dis- 
putado. " 

Algunos juzgan que este antecedente no es de imitarse, por- 
que trastorna la naturaleza del arbitramento, que confunde con 
la mediación ; porque todos querrán seguir el ejemplo del Em- 
perador de Rusia; y porque, si los interesados se hallan dispues- 
tos á transigir, pueden hacerlo directamente sin necesidad de va- 
lerse de un tercero. 

5 Las conquistas, mas sólo cuando han sido confirmadas 
en el tratado de paz que pone fin á la guerra. Ésto se en- 
tiende tm cuanto á las cosas inmuebles; porque las muebles se 
adquieren como botín en determinados casos, ó, como resulta- 



48 EL LIBRO AMARILLO 



do de un juicio formal, cuando se trata de presas marítimas. 

El autor sostiene que se ha cambiado por completo el prin- 
cipio observado en los pueblos antiguos y en las éppcas de bar- 
barie posteriores, según el cual la guerra, la conquista, eran 
medios de adquirir la propiedad entre las Naciones. Que en los 
pueblos civilizados la guerra no ha de ser considerada como me- 
dio de extender el poder ó de ensanchar los dominios, sino como 
una necesidad fatal, consecuencia inevitable del derecho de inde- 
pendencia ; necesidad que desaparecería, si fuera posible poner 
sobre los Estados una autoridad colectiva y común, y, por consi- 
guiente, quitando de los derechos de las Naciones el derecho de 
independencia absoluta que existe hoy. Que sólo puede empren- 
derse cuando se la impone á un Estado la violación ó la disputa 
sería de un derecho esencial, y se han agotado en vano los me- 
dios pacíficos para prevenirla. 

Atribuye ciertas consecuencias á la ocupación militar, que no 
considera violenta, contraria al derecho, sino válida, y productiva 
de los mismos efectos que la posesión de buena fe: de modo 
que el poseedor puede percibir los impuestos, ejercer autoridad, 
jurisdicción. También cree que la ocupación militar puede servir 
de justa causa, en el derecho internacional, para la traslación de pro- 
piedad efectuada en el convenio que da fin á la guerra; y por 
último, que, según varios publicistas, podría también servir de 
base á la prescripción. 

Aunque no lo dice el autor, es de admitirse que no sólo el 
tratado de paz confirma las conquistas, sino también el hecho de 
la completa sumisión de un Estado á otro de resultas de la guerra ; 
como que, pereciendo aquél entonces, no es dable que conserve 
territorio. 

6° En fin, Ortolan coloca entre los modos de adquirir la 
propiedad internacional, la prescripción adquisitiva. 

Después de justificar la aplicación de ella entre particulares, 
afirma que debe extenderse igualmente á los Estados, mas con 
ciertos requisitos. 






v 



DÉ LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 49 



Es el i° que se posea en concepto de propietario y soberano 
del territorio ; y que así no bastaría que algunos particulares per- 
tenecientes á la Nación hubiesen ejecutado en el propio nombre 
de ellos actos de propiedad privada en ese territorio, porque la 
posesión ha de efectuarse en nombre del Estado, con los actos de 
goce, disposición é imperio que constituyen el ejercicio del domi- 
nio internacional. 

Es el 2° que la posesión en calidad de propietario sea pública, 
se manifieste en actos exteriores, ostensibles á todos ; porque, en 
actos furtivos, clandestinos, que el verdadero propietario no ha 
podido echar de ver, falta el hecho fundamental de la prescrip- 
ción : el papel de propietario tomado por uno, dejado por otro. 

El tercer requisito es que la posesión sea continua, como lo es 
siempre el espíritu, el carácter del papel de propietario, que no pue- 
den constituir actos pasajeros, transitorios, intermitentes. De modo 
que, si empezada la posesión con espíritu de continuidad, se 
abandona y después se recobra, cada interrupción destruye irre- 
vocablemente, en cuanto al curso no acabado de la prescripción, 
el efecto de la posesión anterior, sin que los fragmentos separa- 
dos de esas posesiones diversas puedan reunirse para formar un 
todo. Cada nueva toma de posesión constituye un nuevo punto 
de partida, y no se contará el tiempo sino c^esde este nuevo punto. 

Ortolan sienta que esas tres condiciones de publicidad, conti- 
nuidad y no interrupción, necesarias en el derecho privado para 
la prescripción adquisitiva, ló son igualmente en el derecho inter- 
nacional. Aunque apenas le parece posible, de pueblo á pueblo, 
la posesión territorial clandestina, halla más factibles los casos en 
que se interrumpa la posesión. 

Pasando después á examinar los hechos que dan origen A la 
posesión ó al mantenimiento de ella, encuentra el campo lleno de 
dificultades. Mas juzga que la violenta, por tiempo que dure,* 
no puede hacerse legítima y transformarse en derecho ; y que, 
cuanto más se prolongue, tanto más gravo es la culpa, y mayor la 

7 



EL LIBRO AMARILLO 

sa del derecho. Añade que la posesión qu> 
medios de violencia, no puede contarse útil 
r que abandona el papel de propietario quien 
tejado de él por la fuerza. 
Sin embargo, hablando de las usurpaciones 
violentas, dice que pueden servir de' orige 
tonal, de parte del mismo pueblo invasor 
ado en la posesión ; y que, aun en este úl 
jntonces la prolongación del tiempo requeric 
de reconocerse lógicamente que, una vez t 
ia, y quedando el Estado desposeído en li 
, si no lo ha hecho y ha permanecido inei 

> á correr en provecho del Estado poseed' 
or ese medio la posesión se mudará al fin ■ 
onal. 

Igualmente establece que la ocupación mil 

> por efecto de una guerra regular, ¡nsuficieni 
ad de ese territorio, da sin embargo un; 

los usos internacionales asimilan á una 
: e. 

Pasa luego á estudiar la cuestión del tiemj 
prescripción ; y, recordando que el derecho c 
casos de muebles ó inmuebles, de presencia ó 
na ó de mala fe, y que establece plazos de die 
años, proporcionados a la vida y á la acción c 
afirma que ellos no lo son á la de los Estadc 
terminar término» precisos y dejando á las circ 
negocio la influencia que deben tener, se concí 
cesídad de largas revoluciones de años para t: 
cho de dominio y soberanía territorial sobre 
pueblo á otro. 

• Qué medio habrá de detener el curso di 
empezada, y que tiene por origen la inercia d 
falta de ejercicio de los derechos y funciones d 
dice ürtolan indicando que es salir de la hiere 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 5 1 

lo menos reclamar el ejercicio de su papel de dueño antes de 
completarse el curso de ella y realizarse la adquisición por 
el poseedor. En el derecho civil se requiere acudir á la auto- 
ridad judicial, sin que basten reclamaciones, protestas ni aun 
intimaciones extrajudiciales, y sólo desde entonces se le conside- 
ra como repuesto de hecho en la posesión; no dependiendo 
las demoras para verificar la existencia de su derecho sino de las 
imperfecciones y lentitud de la justicia humana. 

No siendo aplicable la misma regla en derecho internacional 
por falta de juez común, los Estados se hallan reducidos á re- 
clamar sus derechos unos de otros por vía de negociación di- 
plomática, y, en caso necesario, hacerse justicia por sus propias 
fuerzas. Pero añade que, para interrumpir la prescripción, no 
es menester guerra ; que un pueblo, débil ó colocado momentánea- 
mente en dificultades de situación, puede verse precisado á es- 
perar otros recursos ú otros tiempos para tomar las armas, y 
hasta entonces atenerse á demandas diplomáticas. Que tal de- 
manda interrumpe la prescripción porque, una vez formada, debe 
satisfacerla el Estado poseedor, si es justa, y reponer inmedia- 
tamente en el poder al Estado propietario. 

Cree que, en cuanto á las protestas é intimaciones, teniendo 
en cuenta las situaciones difíciles y la imposibilidad de obrar de 
un modo eficaz en que se halle una potencia, puede decirse en 
general que no producirán el efecto interruptivo sino en cuanto 
tengan el carácter de una verdadera reclamación diplomática diri- 
gida á la potencia adversa ; y que las notificaciones á los demás 
Estados sólo son medios de mayor publicidad, como para ponerlos por 
testigos de la violación de su derecho y de la reclamación que 
de ella se hace. 

Le parece que con mayor razón las tentativas para recobrar de 
hecho la posesión del territorio litigioso, serían causa de su in- 
terrupción, aun cuando no las hubiera seguido el buen éxito ; 
pero con tal que se efectúen en nombre del Estado, como empresa 



52 EL LIBRO AMARILLO 



. pública y por él reconocida, y no por meros particulares que 
obraran sin autorización y con un carácter privado. 

En fin, que el reconocimiento que hiciera de los derechos de la 
potencia adversa el Estado poseedor, ó siquiera el simple empeño 
de someter la desavenencia á examen, ó debate diplomático, in- 
terrumpirían igualmente el curso de la prescripción no acabada. 

Una vez conocidas las doctrinas del autor mencionado, que 
son las más favorables al modo de adquirir por prescripción, 
pues se ha querido situar el punto en el ¡caso extremo, conviene 
examinar si, á la luz de ellas, se justifica la apropiación que <Je 
territorio disputado con Venezuela ha hecho la Gran Bretaña, ya 
desde el año de 1884, ya desde una época anterior más ó menos 
ignorada 

No hay que detenerse mucho en los otros modos de adqui- 
rir antes especificados : se hablará principalmente de la prescrip- 
ción por los motivos que van á exponerse. 

No de la ocupación, porque no se trata aquí de cosas -que 
hallan sido originariamente aprehendidas, como que los títulos así 
de Venezuela como de la Gran Bretaña son exclusivamente de- 
rivativos. 

No de los cambios en las aguas limítrofes ó nacimiento de 
islas, cambios que sólo pueden ocurrir entre comarcas definitiva- 
mente deslindadas, como no lo están la República y la Colonia In- 
glesa de Demerara. 

No de los convenios de transferir el dominio, que son en 
este caso el tratado de reconocimiento de la independencia de 
Venezuela por España en 30 de marzo de 1845, y el de 1814, 
en que Holanda cedió á la Gran Bretaña sus Colonias de Esequi- 
bo, Demerara y Berbice. La cuestión no versa sobre el acto 
mismo del traspaso, sino sobre la extensión de les territorios en 
él comprendidos, que no se definió absolutamente en uno ni otro 

convenio. 

No de resultado de decisiones arbitrales cuando el arbitro re- 
cibe poderes de amigable componedor, y en virtud de ellos adju- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 53 



dica territorios á uno de los litigantes ó á entrambos. Venezuela 
ha clamado por un arbitramento, pero de derecho, como el solo 
compatible con los preceptos constitucionales, que vedan la enaje- 
nación de cualquier parte de su territorio ; y la Gran Bretaña no 
lo ha aceptado, sino bajo condiciones evidentemente inadmisibles. 

No de las conquistas, que hoy no constituyen adquisición 
de la propiedad internacional, sino cuando las confirma el tratado 
de paz que pone término á la guerra. Por fortuna, ninguna ha 
habido nunca entre Venezuela y la Gran Bretaña ; de modo que 
no puede tener aquí cabida, por más que se pretenda ensanchar 
la esfera de aquéllas. 

Así no resta más que la prescripción, y en efecto hacen mé- 
rito de ella los Ingjeses. En un artículo del London Times, de 28 
de enero de este año, periódico que sigue las huellas del Foreign 
Office, se escribe lo siguiente: 

"Ha de tenerse presente en primer lugar que ni este país 
ni Venezuela tienen título originario al territorio, ó pueden mos- 
trar la historia de posesión muy larga. Nosotros derivamos la 
nuestra de los Holandeses, á quienes arrebatamos los estableci- 
mientos de Demerara, * Esequibo y Berbice habrá casi un siglo. 
Venezuela deriva la^ suya de los Españoles, cuyo yugo sacudió 
á principios de este siglo. En 1796, como en una ocasión an- 
terior en que fueron ocupadas las Colonias Holandesas, este 
país reclamó una frontera que empezaba en Barima, á orillas 
del Orinoco, é incluía prácticamente toda la hoya del río Ese- 
quibo. Por el tratado de 1814 se sancionaron definitivamente los 
resultados, habiendo sido el Gobierno Español parte en las nego- 
ciaciones y no habiendo suscitado objeción contra el límite recla- 
mado por la Gran Bretaña. A la sazón Venezuela estaba suble- 
vada contra España, pero no había obtenido el reconocimiento 
de su independencia. Ni en 18 14, ni en 18 19, en que Venezuela 
se incorporó en los Estados Unidos de ^Colombia, se movió nin- 
guna cuestión por ésta ó aquélla en cuanto á la validez de la 
frontera que los Españoles aceptaron tácitamente. Al contrario 



EL LIBRO AMARILLO 

los Estados Unidos de Colombia francamente i 
debían á ta amigable actitud de la Gran Bre 
1830 Venezuela, por su propia cuenta, se hizo 
diente, manifestó igualmente su amistad con es 
é igualmente guardó silencio sobre la cuestión 
entonces, de consiguiente, teníamos una pres< 
á favor de nuestras reclamaciones, ó de ¿o año. 
la primera ocupación Británica de los estaól. 
ses en lySi. En la Constitución Venezolana p 
no se trató de atacar los arreglos fronterizos < 
el Gobierno Británico. La constitución merai 
rritorio de Venezuela con la extensión de k 
habían llamado Capitanía General de Venez 
tal declaración no tiene fuerza obligatoria, á 
mente la acepten otras Naciones interesadas. 
mentó internacional; mas interesa porque da 
de lo que entonces Venezuela pretendía. " 

Prescíndese de los errores cometidos e¡ 
Times, como el de asegurar que en el trat 
1814, sobre cesión de las Colonias Holán- 
Esequibo y Berbice á la Gran Bretaña, ésta 
tes que pretendía para ellas, y que no pus 
España, parte en las negociaciones del trata 
bia ni Venezuela dijeron nada contra esos lín 
la Gran Bretaña para 1830, cuando ni una 
conocerlos, y la primera reclamó el Esequibt 

Se impugnará sólo el alegato de prescrip 
años, aplicando las reglas establecidas por On 

1" La Gran Bretaña nu ha podido pos 
ria territorios no especificados como del cede 
plícitamente en el traspaso hecho á su favor 

2 o Su posesión no ha sido pública, sino 
lo mismo no ha llegado á conocimiento de 
desde 1884 y con respecto á lugares próxim 



1 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 55 



ficado su toma de posesión, contra la cual se principió desde 
entonces y se ha continuado sin interrupción una serie de quejas, 
reclamaciones, protestas y establecimientos de puestos y otras me- 
didas de defensa. 

3° Tampoco ha habido continuidad en la posesión, porque 
ha debido considerarse interrumpida por la tenaz oposición de 
Venezuela. 

4 La posesión Inglesa ha sido y es violenta, lo que la im- 
posibilita de convertirse en origen de derecho, por más que 
dure, y sólo sirve para agravar con su prolongación la ofensa del 
propietario. 

Inglaterra misma ha sostenido esta doctrina. Cuando su dispu- 
ta con Francia acerca de la Isla de Santa Lucía fué sometida, 
después del tratado de Aquisgrán, á la decisión de unos Co- 
misionados y dio asunto á varios papeles de Estado en 1 75 1 y 
1 754> l° s negociadores Franceses mantenían que, si bien los 
Ingleses se habían establecido allí en 1639, habían sido expeli- 
dos ó muertos por los Caribes en 1640, y, animo et fado y sine 
spc redcundi (con el ánimo y de hecho y sin esperanza de vol- 
ver) habían abandonado la isla; que, estando vacante Santa 
Lucía, los Franceses la habían vuelto á tomar en 1650, y en- 
tonces se convirtió en propiedad de ellos inmediatamente y sin 
necesidad del auxilio de la prescripción. Los negociadores In- 
gleses sostenían que su dcrclictio había sido resultado de vio- 
lencia ; que no habían abandonado la isla sinc spe redcundi, y 
que no tocaba á Francia aprovechar este acto de violencia, y 
obtener subrepticiamente el territorio de otro Estado ; y que 
tal proceder no podía darle dominio, Phillimore, Derecho inter- 
nacional, prescripción. 

No se dice allí qué decidieron los Comisionados; mas, co- 
mo se ve á los Ingleses cediendo á Francia la isla en 1763, 
de inferirse es que la determinación salió á favor de ellos. 

Si se pasa al requisito del tiempo, que ha de consistir en 
largas revoluciones de años, salvo el influjo de circunstancias 






56 ÉL LIBRO AMARILLO 



especiales, malamente se aspiraría á considerar bastante el tér- 
mino de once años transcurridos desde el principio de las úl- 
timas invasiones, que fué en 1884. En cuanto á las anteriores, 
tropiezan en el obstáculo de haber sido clandestinas, como ya 
quedó observado. Fuera de que ha de haber detenido sus 
efectos el cúmulo de reclamaciones, protestas, erección de pues- 
tos y otras medidas de forzosa defensa. 

De consiguiente, hayan transcurrido 25 ó 50 años desde 
la ocupación, eso nada significa, porque le faltan lo** requisitos 
capaces de justificarla; y es la oportunidad de reiterar con 
Hefftef que ''un siglo de posesión injusta no basta para quitar 
á ésta los vicios de su origen." 

. La doctrina implicada en el aserto de Lord Salisbury sig- 
nifica que Venezuela no puede reclamar como suyos lugares co- 
lonizados por nativos y otros en la creencia de que gozarían de 
los beneficios del régimen Británico, durante los treinta y cinco 
años transcurridos desde la fecha de la proyectada concesión ofre- 
cida por Lord Aberdeen en 1844. 

La pretensión parece insostenible, no únicamente porque no 
cabe aplicar á ella las aducidas reglas de la prescripción interna- 
cional, sino también por las razones siguientes : 

i° Porque Venezuela no ha podido colonizar dichas regiones 
á causa de su deferencia á la propuesta del Gobierno Británico de 
no ocuparlas durante la controversia de límites, en el concepto 
de ser recíproca la obligación, y muy especialmente en atención 
al crédito con que debía mirar las solemnes protestas del señor 
Wilson, Encargado de Negocios en Caracas, de que la Gran Bre- 
taña no tenía intención de usurpar la Guayana Venezolana, ni au- 
torizaría ni sancionaría actos de ocupación por sus autoridades, 
á quienes ordenaría, con reiteración, si fuese necesario, abstener- 
se de actos que las autoridades Venezolanas pudiesen considerar 
justamente como agresiones. 

2° Porque, según expone Calvo, "si se disputa á los Estados 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 57 



el derecho de incorporarse mayor extensión de comarcas toda- 
vía salvajes que las que puedan civilizar ó administrar, esto no 
puede aplicarse sino á las adquisiciones ú ocupaciones recientes, 
y 110 á las posesiones anticuas, sancionadas á una por el tiempo 
y por el derecho histórico, las cuales forman, propiamente ha- 
blando, una excepción en general admitida de la regla que pre- 
cede. Cuando un Estado se halla en posesión de un país, cuan- 
to ese país encierra se hace propiedad suya, aun cuando su ocu- 
pación no sea efectiva más que en una parte del país. Si en 
él deja lugares incultos ó desiertos, nadie tiene derecho de apo- 
derarse de esos lugares sin su aquiescencia. Por más que el 
Estado poseedor no los use actualmente, esos lugares- le perte- 
necen, dependen de su soberanía ; él tiene interés en conservar- 
los para usos ulteriores ; á nadie tiene que dar cuenta del 
modo cómo usa de su propiedad. Tal es la situación particular 
de los. Estados Unidos de la América del Norte, de los Estados 
de la América del Sur. que poseen vastos territorios aun no po- 
blados ó habitados por tribus salvajes. " 

3 Porque esa misma es la opinión de Vattel, de quien 
Calvo la ha tomado casi íntegramente. 

4° Porque el publicista Colombiano Doctor Madiedo profesa 
iguales principios, y los sostiene así: "No hay nación del 
mundo que posea precisa y materialmente y por una ocupación 
actual y constante todo el territorio que determinan sus dimen- 
siones geográficas. Las más pobladas naciones de la tierra tie- 
nen eriales y desiertos en que no se halla una sola ocupación 
humana. " 

"Si sentáramos en principio que una nación no tiene seño- 
río territorial sino sobre el suelo que ocupa material y ~ actual- 
mente, que es el principio que rige entre las hordas de los 
salvajes según el Jus Gcntium originario, resultaría el inadmi- 
sible absurdo de que ninguna nación tendría derecho á todo el 
territorio que la demarca en el mapa como una entidad del De- 
recho Internacional. " 

8 



58 EL LIBRO AMARILLO 



"Y no sólo eso, sino que por una deducción lógica de se- 
mejante doctrina, habría que reconocer en cualquier potencia 
extraña el derecho de ocupar esas porciones vacías aun dentro 
de las demarcaciones territoriales nacionales ; con el obligado 
aditamento de reconocer en ese extraño ocupante el más extraño 
derecho aún de establecerse allí bajo el imperio de leyes ex- 
trañas al Soberano en cuyo suelo hubiera esos territorios va- 
cíos, que son todos los soberanos del mundo. " 

* * ¿ Y qué vendría á ser entonces de la soberanía é inde- 
pendencia de las naciones, obligadas á reconocer tan absurdas 
soluciones de continuidad en el ejercicio * de su propio poder ? 
¿ No sería ■ ésto como sembrar confusión para cosechar discordia 
y anarquía eterna ?" 

5° Porque, al condenar el historiador Inglés Macaulay la ten- 
tativa de apoderarse en 1699 una expedición Escocesa conducida 
por Paterson, del istmo de Darien que habían descubierto Es- 
pañoles y ocupádolo, pero del cual se retiraron después á Panamá 
á causa de la insalubridad de su clima, dejando á los Indios 
allí encontrados seguir su manera de vida, dice que en igual caso 
se hallan comarcas de otros países. Pone por' ejemplo algunos 
distritos montañosos, situados á no más de cien millas de Edimburgo, 
donde habitaban clanes que se cuidaban tan poco de la autoridad 
del Rey, del Parlamento, del Consejo Privado y de la Corte de 
sesiones, como la población de aborígenes de Darien de la auto- 
ridad ele Virreyes y Audiencias Españolas. El ilustrado historia- 
dor, estadista, ministro y miembro del Parlamento, concluye con 
estas palabras: "A buen seguro que la toma de posesión de 
Appin y Lochaber por el Rey de España no se hubiese con- 
siderado como una violación atroz del derecho público. Y 
¿ se consideraría violación menos atroz del derecho público el que 
los Escoceses se apoderasen de una provincia situada en el cen- 
tro mismo de sus posesiones, so pretexto de que ella se encon- 
traba en el propio Estado en que se habían hallado Appin y 
Lochaber durante siglos?" History of England, 




DE LOS ESTADOS UNIÓOS DÉ VENEZUELA 59 



6° Porque en casos recientes se ha admitido la validez de 
los títulos invocados por Venezuela, como puede verse en la 
historia de la. cuestión de las Carolinas entre Alemania y España. 
Sometida á la mediación del Papa, él hizo á las partes la si- 
guiente propuesta: "El descubrimiento hecho por España en el 
siglo 1 6° de las islas Carolinas y Palaos que forman parte del 
archipiélago, y una serie de actos realizados en diferentes pe- 
ríodos por el Gobierno Español en las mismas islas para el 
bien de los naturales, en la convicción de aquel Gobierno y de 
aquella nación le han creado título á la soberanía fundada en 
las máximas del derecho internacional invocadas y seguidas en 
aquella época en caso de análogas disputas. A la verdad cuan- 
do se examina la historia de los actos susodichos, cuya autori- 
dad está confirmada por diversos documentos de los archivos de 
la Propaganda, no puede dejar de reconocerse la benéfica obra 
de España con aquellos insulares 

"Por otra parte, Alemania é Inglaterra en 1875 expresamen- 
te informaron al Gobierno Español que no reconocían la sobera- 
nía de España sobre esas islas. Al contrario, el Gobierno Im- 
perial pensó que es la ocupación efectuada de un territorio lo 
que crea la soberanía, ocupación que nunca fué llevada á efecto 
por parte de España én las islas Carolinas. En conformidad 
con este principio obró en la Isla de Yap, y en eso, como en 
lo que por su parte ha hecho el Gobierno Español, el mediador 
se complace en reconocer la completa lealtad del Gobierno Im- 
perial." 

En consecuencia indicó el Papa la conveniencia de confirmar 
á España la soberanía de las Islas Coralinas y Palaos, de que 
España hiciera efectiva su soberanía estableciendo una administra- 
ción regular y con fuerza suficiente para garantizar el orden y 
los derechos adquiridos ; de que ofreciera á Alemania completa li- 
bertad de comercio, y navegación y pesca, y el derecho de es- 
tablecer una estación naval y depósito de carbón, y la libertad 
de fundar en las islas establecimientos agrícolas. 



) 



EL LIBRO AMARILLO 

Así se pactó en protocolo firmado en Rom; 
bre de 1885. por los Ministros de España y Pn 
Sede; protocolo que los respectivos Gobierno 
1886 rescindieron el artículo 5", tocante al der 
cer Alemania en "las islas una estación naval y 
bón ; con lo que fué reintegrada la soberanía dt 

7" Porque, según la doctrina de Monroe, 
Americanos, por el estado libre é independienfr 
do y mantienen, no han de considerarse en lo í 
tería de futura colonización por ningunas potenc 

Dice Lord Salisbury : • 'En cuanto á lo ■ 
rio que está dentro de la llamada línea de Scli 
bienio de la Gran Bretaña no considera abiert 
derechos de ella. Aun dentro de esa línea, variai 
do á Venezuela considerables concesiones por 
liacíón, y con el fin de lograr el amigable arrej; 
Si andando el tiempo las concesiones ofrecidas s 
en extensión, y ahora se han retirado, ésto ha 
necesaria déla gradual difusión por el país de es. 
tánicos, que el Gobierno de Su Majestad, sin sei 
¿os habitantes, no puede ofrecer entregar á ré¿ 
y la justicia de tal retiro la apoyan ampliament 
nes practicadas en los archivos nacionales de H 
que han suministrado nueva y más convincente p 
las pretensiones Británicas" 

Aquí vestí repetidamente puesto fuera de ■ 
mas poblaciones de la Gran Bretaña en el ter: 
son de data reciente; y eso explica el sistema 
guido por ella desde 1841, en que Venezuela 
tan teniente para celebrar el tratado de límites, 
haber sido parte el convenio á ella propuesto 
amenazas por *d señor Wilson en 1850. 

Raro cuando menos se halla el empeño de ;i 
de Schomburgk, después de haberla abandonada 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 6Í 



en 1844, Lord Granville en 1881 y Lord Rosebery en 1886, siendo 
de notarse particularmente que el último no sólo la apartó, sino 
además propuso el arbitraje ó una Comisión Mixta para dividir 
por mitad lo que denominó territorio de la disputa, ó sea el 
situado entre las líneas del señor Doctor J. M. Rojas y de Lord Gran- 
ville presentadas en 1881, y que Schomburgk mismo calificó de 
incompleto su mapa, por estribar muchos de sus pormenores en 
informes obtenidos de los nativos. 

Lord Salisbury escribe : 

"Las discrepancias en las" fronteras asignadas á la Colonia Bri- 
tánica en varios mapas publicados en Inglaterra, y que errónea- 
mente se supone que se fundan en informe oficial, se explican 
fácilmente por las circunstancias que he mencionado. Por supuesto 
que el Gobierno de Su Majestad no puede ser responsable de 
publicaciones hechas sin su autorización." 

Sin ííuda este párrafo se encamina á satisfacer la objeción 
presentada en el oficio del Secretario interino de Estado señor 
Adee, quien, por complemento de la comunicación del señor Olney de 
20 de julio, escribió al señor Bayard el 24 siguiente sobre el 
repentino aumento dado al área de la Guayana Británica de 1884 
á 1886, y que fué de 33.000 millas cuadradas. Allí, después de 
afirmarse que tal aserto .se apoya en la autoridad de la publicación 
Británica titulada "El Anuario del Estadista," se observa que lo 
corrobora la " Lista del Ministerio Británico de las Colonias," 
publicación del Gobierno, con cita de los pasajes respectivos, y se 
concluye diciendo que los mapas oficiales de los dos volúmenes 
mencionados de 1885 y 1886, son idénticos, de modo que no se 
explica el acrecimiento reclamado para la Guayana Británica ; pero 
que los últimos mapas de la lista del Ministerio de las Colonias 
presentan una variación del límite hacia el Oeste dentro de lo 
que antes se figuraba como territorio de Venezuela, mientras no 
se nota cambio en la frontera Brasileña. 

Si Lord Salisbury se refiriera al * 'Anuario del Estadista, 
quizá tendría valor su explicación ; mas no cabe extenderla á 



EL LIBRO AMARILLO 



las obras salidas del Ministerio de las Colonias. Y no hay per 
qué negar un hecho que conviene con las precedentes aserciones 
del señor Ministro, en que ha dicho haberse disminuido el tama- 
ño de las concesiones de su Gobierno por consecuencia necesaria 
de la gradual difusión de los establecimientos Británicos. 

Ya se llamó la atención á otro punto de su nota, en que 
asegura que el progreso de aquéllos hacía absolutamente necesaria 
una decisión, y que por ésto el Gobierno de Su Majestad resol- 
vió no hacer más concesiones y reivindicar su derecho indudable 
al territorio comprendido dentro de la línea de Schomburgk. 

Como es notorio, tales nuevos establecimientos se deben á 
la existencia de minas de oro en las comarcas donde se han 
formado ; y parece razón pensar que ellos, y no las pretensas 
infracciones por Venezuela del convenio de 1850, constituyen el 
verdadero motivo de su desconocimiento en 1893 por la Gran 
Bretaña, siendo así que todavía en 1887, esto es, después de 
las mismas, apelaba á él para . oponerse á la creación de un faro 
en Barima. 

Finaliza Lord Salisbury con estas palabras: "El (el Go- 
bierno de Su Majestad), por el contrario, ha. manifestado re- 
petidamente su disposición á someter á arbitraje las encontra- 
das pretensiones de la Gran Bretaña y Venezuela á crecidas co- 
marcas que por su naturaleza aurífera se sabe que son de un 
valor casi no sabido. Mas no puede consentir en acoger, ó en 
someter al arbitramento de otra potencia ó de juristas extran- 
jeros, por eminentes que sean, demandas basadas en las extra- 
vagantes pretensiones de empleados Españoles del siglo último. 
y que llevarían en pos la transferencia de crecido número de 
subditos Británicos, que por muchos años han gozado del ré- 
gimen estable de una colonia Británica, á nación de diferente ra- 
za y lengua, cuyo sistema político está sujeto á frecuentes dis- 
turbios, y cuyas instituciones todavía con harta frecuencia ofre- 
cen protección muy inadecuada á la vida y los bienes." 

El arbitramento á que se presta la Gran Bretaña dice re- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 63 



lación A territorios situados al Oeste de la consabida línea de 
Schomburgk, á pretensiones que por lo nuevas é injustificables 
Venezuela ha debido rechazar cuantas veces han sido asomadas 
en 1890, 1891 y 1893. 

Las que sostiene la República las ha heredado, no de fun- 
cionarios Españoles, si con ésto quiere designarse á subalternos, 
sino del Gobierno mismo de su Majestad Católica, como resulta 
de varios actos emanados de el propio. 

El argumento de los perjuicios que redundarían á subditos 
Británicos de pasar del régimen estable de una colonia Inglesa 
á nación de diferente raza y lengua, con un sistema político su- 
jeto á frecuentes disturbios, no tiene conexión alguna con la ma- 
teria ventilada. Se trata de discutir los derechos de Venezuela 
y de la Gran Bretaña á ciertas porciones de territorio, no de 
poner en tela de juicio las instituciones de la República. Ni en 
ellas ni en sus demás asuntos domésticos es dado intervenir á 
naciones extranjeras, mucho menos para calificarlas injuriosamente. 
Kn su infancia todas han tropezado con obstáculos más ó menos 
semejantes á los que se han presentado á Venezuela en el camino 
de su empeño por consolidarse, asegurando los beneficios de una 
paz y orden permanentes. Pero aun los Estados más viejos, po- 
pulosos, cultos y hábiles en la ciencia de la política, no alcanzan 
á dominar las dificultades del Gobierno ; y puede asegurarse, con 
el libro de la historia en la mano, que no hay en el universo 
mundo siquiera uno capaz de lisonjearse de ser intachable, y 
haber correspondido del todo á los fines de su establecimiento. 

Muy al principio de su contestación al señor Olney escribe 
Lord Salisbury: 4< La definitiva cesión de los establecimientos Ho- 
landeses á Inglaterra se registró en el tratado de 1814, y, aun- 
que el Gobierno Español fué parte en las negociaciones que á 
ese tratado condujeron, en ningún período de ellas suscitó obje- 
ción á las fronteras reclamadas por la Gran Bretaña, si bien le 
eran perfectamente bien conocidas. Para entonces el Gobierno 
de Venezuela no había sido reconocido ni aun por los Esta- 



64 El- LIBRO AMARILLO 

dos Unidos, aunque ya la provincia se hallab 
el Gobierno Español, y se había declarado ¡i 
ella ni el Gobierno di: los Estados Unidos de ' 
se incorporó en 1X19, movieron ninguna cueí 
con la Gran Bretaña. A la verdad, en repetí 
reconoció las obligaciones que debía á la amig; 
Gran Hretaña. — Cuando en 1830 la Repúbli* 
asumió una existencia separada, su Gobierno I 
goso en sus expresiones 'de gratitud y amista' 
la sazón indicio alguno de su intento de suscita) 
que ha entablado con urgencia durante la últi 
centuria. 

En cuanto á la participación de España en 
las negociaciones del tratado de 1814 sobre tras; 
Berbice y Demerara á la tiran Bretaña, ya se 
conoce ningún documento que la pruebe, ni 1 
aquiescencia de aquélla ;i Jos límites no espeí 
colonias. 

Respecto de Colombia, se ha recordado qi 
ciónos expedidas en 1822 al Agente nombrad 
señor José Rafael Revenga, se le autorizó pare 
linde con la Guayana Británica y reclamar el 

La propia frontera estableció el señor Do< 
Restrepo, Ministro de lo Interior de Colombia 
do la revolución de aquella República, impresa 
en 1H27. 

Por lo que hace á Venezuela, ella no tuvo 
lar el asunto hasta 1841. en que; se le anunció 
del Ingeniero Schoinburgk para deslindar él sol 
de este país, á la Guayana Británica. Desde li; 
un tratado de límites, y más tarde por la remot 
y otras señales de dominio colocadas en Bai 
Advertida así del peligre; que amenazaba á la 
parte esencial de ella, h bañada por el Orinoc 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 65 

1 

______^ »■- _ — ^__ — _____ ___ ____^_ 

gunos intervalos, ha puesto el mayor empeño en buscar el arre- 
glo de la cuestión, y pretendido lo que cree ser su derecho, y que 
el de conservación y progreso, el de soberanía é independencia, 
y el de propiedad, le prescriben la obligación de sostener virilmente. 
El Gobierno Inglés por medio de sus Ministros Lord Aberdeen, 
Lord Granville, Lord Roscbery, han reconocido la importancia 
que tiene para Venezuela la libre posesión de las bocas de aquel 
su principal río. Ella entiende que no será completa sino cuando 
se fije el lindero conforme al derecho. Por lo mismo la Gran 
Bretaña, que de todos modos promueve su bien, no* ha de llevar 
á mal que á su tueno trabaje Venezuela en la consecución del 
mismo objeto. Con reclamar dichos límites, se propone cumplir 
un deber, no faltará ninguno de amistad ni de gratitud para qon 
la Gran Bretaña, á quien durante todo el tiempo de ,su existencia 
se ha esforzado por acreditar dichos sentimientos. 

No ha olvidado que ella sirvió á la causa de la justicia negán- 
dose á entrar en los planes de la Santa Alianza, oponiéndose á 
los proyectos de auxiliar á España para la reconquista de sus co- 
lonias de América, procediendo en ésto ele acuerdo con los Es- 
tados Unidos^ de donde nació la doctrina de Monroe, y recono- 
ciendo á ejemplo de ellos en 1825 la independencia de Colombia. 

En el tratado que lo implica se coloco el comerció * Británico 
en el pie de la nación más favorecida incondicionalmentc ; se es- 
tipuló la igualdad de bandera; se igualó á los Ingleses con los 
Colombianos en punto de sucesión de bienes muebles de toda es- 
"pecie y denominación por venta, donación, cambió ó testamento, y 
en orden á la administración de justicia ; se les concedieron diver- 
sas exenciones, y se definieron en unos mismos términos los bu- 
ques Británicos y los Colombianos, exigiendo para éstos la calidad 
de haber sido realmente construidos en Colombia, que estaba en 
la cuna. En fin, se prometió el concurso de ella para la abolición 
del tráfico de esclavos, que ya desde 18 10 había mandado espon- 
táneamente suprimir la Junta Suprema de Caracas. Hubo tal pre- 
mura en la firma del tratado, que se-omitió en él la cláusula tan 

9 



66 EL LIBRO AMARILLO 



indispensable relativa á su duración, y otras que aun no se le 
añadieron para completarlo, como se estipuló allí mismo hacerlo 
en breve ; por lo cual quedó sin mudanza, después de setenta afios 
que lo han anticuado, como juzgaba Lord Granville, al negociarse 
su reforma en 1884 y 1885. 

Adoptándolo en 1834 Venezuela, lo dejó tal cual se hallaba. 

De entonces acá ella ha aceptado otros convenios que le ha 
propuesto la Gran Bretaña sobre arreglos postales, extradición de 
reos prófugos coa varias Antillas Inglesas, reclamaciones pecu- 
niarias, y, sobretodo, el de 1839 acerca de la abolición del tráfico 
de esclavos. En él se obligó la República á conservar vigente 
la ley Colombiana de 1825 que lo declara piratería y lo castiga 
coh la pena de muerte; .y además, con reciprocidad notablemen- 
te ilusoria, le otorgó el derecho de visita en tiempo de paz, de 
las naves de comercio, *que en vano ha solicitado de Francia y los 
Estados Unidos, y á cuya arrogadión, aun á falta de convenio, hubo 
de renunciar. Tampoco se le fijó término. Pero eso va de acuerdo 
con las constituciones establecidas' por Venezuela desde 1864, que 
han proscrito para siempre la esclavitud, -y asegurado la libertad 
á los esclavos qué pisen el territorio de ella. 

Tan^bién condescendió en suscribir el convenio de 1850, ori- 
gen de tantas dificultades, 

Venezuela ha apreciado debidamente, como lo hizo en su 
tiempo la Gran Colombia, la cooperación personal que en la gue- 
rra de la independencia le prestaron intrépidos Británicos amigon 

m 

de la libertad, derramando generosamente su sangre por lá causa 
de ella, como O'Leary, Mac Gregor, D'Evereux, Minchin, Chity, 
Wilson, Fergusson, etc. ; y algunos de ellos ocupan lugar en el 
Panteón de las glorias nacionales. 

Al decretar gracias y honores á los vencedores de la batalla 
de Carabobo, el Congreso de Colombia en 1821 las mandó pre- 
sentar especialmente al esforzado batallón Británico que pudo aún 
distinguirse entre tantos valientes y sufrió la pérdida lamentable 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 67 



de muchos de sus dignos oficiales, contribuyendo de esta suerte 
á la gloria y existencia de su patria adoptiva. 

Colombia y las Repúblicas sucesoras de ella llevaron su 
magnanimidad hasta admitir, sin la depuración que hacían nece- 
saria los múltiples é ingentes abusos cometidos por el agio á favor 
de las circunstancias coetáneas, los suministros de dinero, armas, 
municiones, vestuarios y otras cosas obtenidas en Inglaterra para 
proveer á las necesidades de la lucha con España. Todavía hoy 
Venezuela está pagando, y con nimia puntualidad, residuos de 
aquella deuda, aumentados, es cierto, con préstamos ulteriores ; y 
el Gobierno actual pone en eso tanto empeño que no sólo satis- 
face los dividendos corrientes, sino además va amortizando al 
mismo tiempo con sumas de cuantía los atrasos nacidos de la re- 
volución de 1892. También satisface mes por mes la cuota asig- 
nada para las acreencias Británicas provenientes de convenios di- 
plomáticos. 

He aquí numerosas pruebas de la gratitud de Venezuela y 
de su anhelo de conservar á sus relaciones con la Gran Bretaña 
el carácter amistoso que siempre las había distinguido, á pesar de 
la actitud inconveniente que ha tomado en algunas de sus recla- 
maciones. 

Con defender la integridad de la parte más valiosa de su 
territorio cumple ella solemnes obligaciones, sin dejar de mantener 
su deseo de convenir en la solución decorosa y amigable de las 
desavenencias que traen divididos á los dos países, y por la cual 
ha venido instando perseverantemente. 

Caracas: 25 de marzo de 1896. 



EL LIBRO AMARILLO 



os enviados á ¿os Estados ü 



Archivos Espillóles 



Número I 

insulta que mandó el Gober 
con carta número 19, su 

3, haciendo una larga descri 
dicha gobernación. 

neral de Indias. -Sevilla. — E 
-a A). 

idiente el cap, 6 o folio 23, 
7° el número 1 y el 5 ; del 

Número II 

L-uaderno de notas explicativas del mapa 
bernación de Cumaná, que dirigió á Su M. 
Gobernador don José Diguja, fechado en Cui 
ciembre de 1761. 

(Archivo general de Indias.— Sevilla,— ~Est 
legajo 7). 

De este expediente, al folio 5 : Gobierno. 
lio 6, vuelto : Limites de la Provincia de Gt 
vuelto : Colonias Holandesas, Escquiba, Río L 
ción de noticias de la Colonia, hasta el folio i 
al folio 11, vuelto: Perjuicios que ocasionan i 
desas, especialmente la de Escquibo,, á la Pro: 
hasta el folio 12, vuelto, inclusive ; al folio 19: 
se estableció en el año de IJ24, hasta el folie 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 69 



folio 22, vuelto: Lo mucho que convendría fuese auxiliada leí 
Comunidad de los padres Capuchinos Catalanes, hasta el folio 
23, inclusive ; al folio 26 : Terrenos que corresponden á cada cuer- 
po de misión, hasta el 27 con que termina el legajo. 

Número III 

Certificación dada por don Andrés de Oleaga, contador ofi- 
cial real de la ciudad de Guayana, acerca de los comisos y 
apresamientos verificados durante el mando del Comandante ge- 
neral don Manuel Centurión, fechada á 28 de enero de 1769. 

(Archivo general de Indias. -Sevilla. — Estante 131, cajón 2, 
legajo 17). 

Número IV 

Dos cartas del Gobernador de la Guayana, don Luis 
Antonio Gil, á don Pedro de Lerena, informando sobre la si- 
tuación de las colonias Holandesas situadas en la costa á 45 
leguas (dice) de la boca de navios del Orinoco ; y sobre la es- 
pecie de la República independiente que se había formado con 
los esclavos fugitivos en las cabeceras de los ríos entre Surinam 
y Esequibo, fechadas en 1790. 

(Archivo general de Indias.-Sevilla. — Estante 131, cajón 2, 
legajo 20). 

Número V 

Testimonio sobre dos Holandeses aprisionados en el río 
Cuyuni por la expedición secreta que salió de la ciudad de 
Santo Tomé de la Guayana el año de 1758. Este documento 
fué remitido, con carta número 13, por el Comandante de la 
Guayana don Manuel Centurión, fechada el 5 de abril de 1770, 
y forma parte del expediente instruido con motivo de la re- 
clamación del Ministro de Holanda, quejándose del proceder 
de los españoles de Orinoco, contra la colonia de Esequibo. 

(Archivo general de Indias. -Sevilla. — Estante 131, cajón 7, 
legajo 17). 



Nlrr.ero VI 

■ •:-. los a_: s i--:rii:'¡iií -obre !a 
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'i*: '.a Gjayana. don Manuel 
ti* 177° : Y forma el docimen 
r-j: ;o con motiva de la redam 
.':;;ln:iose del proce -!-r de los 
a colonia de Kí-c^.i-Ui— Sr a 

verileó en 1761. 
r'rn-rral de Indias. -Sevilla.— Kstí 

Número Vil 

Tro 41 de don Pedro j. de L 
jlián de Arriaba, infirmando 
olanda. r^p-xto del proceder d 
d Orinoco, contra la colonia de 
eneral de Indias.-Se villa. — Est; 

Número VIH 

el expediente suscitado por el 
obre querer suponer derecho y 
ibo y la pesca en el Río Oí 
ir los vasallos del Rey de Espa 
inquieta y perturba el uso de 

general de Indias. -Sevilla. — Esta 



certificado en la ciudad de S 
de noviembre de 1769, por varias 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DÉ VENEZUELA J l 



y eclesiásticas, acerca de los buenos servicios que había presta- 
do el Comandante General de la Provincia de Guayana y nue- 
vas poblaciones del Alto y Bajo Orinoco y Río Negro, ya im- 
pidiendo la entrada de extranjeros y tratantes de ilícito comer- 
cio en Orinoco, ya desalojando á los Holandeses del Río 
Barima, los cuales habían usurpado varios terrenos en sus 
márgenes. Este documento fué remitido, con carta número 
13, por el Gobernador don Manuel Centurión, de 5 de abril 
de 1770;, y forma el documento número 8, del expediente ins- 
truido con motivo de la Memoria presentada- por el Ministro de 
Holanda quejándose del proceder de los españoles contra la co- 
lonia de Esequibo. 

(Archivo . general de Indias. -Sevilla. — Estante 131, cajón 
7, legajo 17)"- 

^lúmero X 

Consulta del Consejo de Indias á Su Majestad Católica, de 
fecha 27 de octubre de 1769, sobre el oficio y Memoria del 
Ministro de Holanda, quejándose del proceder de los Españoles 
de Orinoco, contra la colonia de Esequibo. Forma parte del 
expediente instruido con motivo de dicha queja. 

(Archivo general de Indias. -Sevilla. — Estante 131, cajón 7, 
legajo 17). 

Número XI 

Carta número 13, fechada el 5 de abril de 1770, del Co- 
mandante de la Guayana, don Manuel Centurión, informando 
sobre los hechos de que se había quejado el Ministro de Ho- 
landa, por el proceder de los Españoles de Orinoco contra la 
colonia de Esequibo. Este documento, marcado con el número 
'6, forma parte del expediente instruido con motivo de la dicha 
queja. 

(Archivo general de Indias. -Sevilla. — Estante 131, cajón 7, 
legajo 17). 



EL LIBRO AMARILLO 



Número XII 



:ión hecha en la Comandancia 
íeja dada por el Ministro de j 
ss de los Españoles de Orinocc 
>. Este documento es el núm> 
sn Manuel Centurión con su cart; 
1770; y forma parte dd expec 
licha queja. 
> general de Indias.^Sevilla. — E¡ 

Número XIII 

úmero 29. de 28 de diciembre di 
Guayana, don Manuel Centuri 
de Arriaga. dando cuenta de la 
ara ocupar la laguna Parima, cx\ 
los Indios que allí habitan, 
j general de Indias. -Sevilla. —Es 

Número XIV 

úmero 46, fecha 1 1 de noviembr 
; la Guayana. don Manuel Centi 
le Arriaga, ampliando el infornn 
1770, hizo acerca de la poblacii 
n se le ordenó en Real Cédula 
npañando varios documentos. 
í general de Indias.-Sevilla. — Ee 

Número XV 

tas del Fiscal del Consejo, fec 
; en el expediente sobre la recia 
por el proceder de los Español 



DE LOS IÍSTADOS UNIDOS DE VENEZUELA *]'% 



tra la Colonia de Esequibo ; y resoluciones del Consejo en los 
mismos años. Este documento forma parte del expediente instruido 
con motivo de dicha reclamación. 

(Archivo general de Indias. -Sevilla. -Estante 131, cajón 7, 
legajo 17). 

Número XVI 

Carta del Conde de Aranda al Marqués de Grimaldi, fe- 
chada en Marlí, á 14 de julio de 1776. 

(Archivo general de Simancas, Secretaría de Estado. — Le- 
gajo número 7412, folio 67). 

Número XVII 

Carta del Conde de Aranda, fechada en París á 20 de 
julio de 1777, acompañando unos planos para la mayor inteli- 
gencia. Toca • por incidencia los últimos Tratados hechos so- 
bre la isla de Santo Domingo. 

(Archivo general de Simancas, Secretaría de Estado. — Le- 
gajo 7412, folios 2, 13). 

Número XVIII . 

Descripción corográfico-mixta de la Provincia de Guayana 
en que se da razón de los ríos que facilitan sus comuni- 
caciones, de su población, tierras de labor, etc., y se propo- 
nen los medios conducentes á su aumento, escrita por 
su Gobernador Don Miguel Marmión : contiene un índice que 
acompaña, referente á otros documentos. Y está fechada 
en 1788. 

( Archivo general de Indias. -Sevilla — Estante 131, cajón 2, 
legajo 17). 

Número XIX 

Carta de Don Luis Antonio Gil. de 16 de octubre de 1790, 

al Excelentísimo señor Conde del Campo de Alange. 
10 



74 EL LlfcRO AMARILLO 



(Archivo general de Simancas, Secretaría de Guerra. — Le- 
gajo 7237). 

Número XX 

Cartas del Ministro de Su Majestad en la Haya, á Don 
Juan Valdés y Duque de la Alcudia, fechadas en 1794, sobre 
el reintegro á la Compañía Holandesa de la cantidad que gas- 
tó en la tripulación del navio español Nuestra Señora de la 
Concepción^ durante su permanencia en Surinam. 

(Archivo general de Indias. -Sevilla. — Estante 131, cajón 2, 
legajo 17). 

Número XXI 

Carta de Don Antonio López de la Puente, fechada el 
28 de mayo de 1790, á Don Miguel Marmión, Gobernador 
de la Provincia de Guayana, dándole parte del resultado de 
la comisión que le encargó acerca del reconocimiento del 
Cuyuni, y proponiendo el establecimiento de una población 
en la boca del Río Curumo. 

(Archivo general de Indiaa.-Sevilla. — Papeles de Estado. — 
Caracas). 

Número XXII 

Cédula y Concordia de los Padres Misioneros en el Orino- 
co, fechadas, ésta en la ciudad de Santo Tomé de la Gua- 
yana el 20 de marzo de 1734, y aquélla en San Ildefonso, 
á 16 de setiembre de 1736, y corren en varios testimonios de 
la - wsita hecha en la Provincia de Guayana por su Gobernador 
Don Gregorio Espinosa de los Monteros, remitidos por él mismo 
en carta fecha 30 de setiembre de 1743. Las dichas Cédula y 
Concordia corresponden á la pieza número 1 de los referidos 
testimonios. 

(Archivo general de Indias.-Sevilla. — Estante 56/ cajón 6, 
legajo 21). 






4 
i 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 75 




Número XXIlf 

Carta de Don José Iturriaga, fechada en 1757, al Excelen- 
tísimo señor Don Ricardo Wall, sobre noticias adquiridas, y re- 
lativas á la construcción por los Holandeses de un nuevo fuerte 
en el Río Maruca (Moroco), situado á barloyento y á poca dis- 
tancia de la boca de Navios de Orinoco ; y otra carta á Don 
José Iturriaga sobre el mismo asunto, de Don Juan Valdés, Coman- 
dante de la Provincia de Guayana. 

(Archivo general de Indias.-Sevilla. — Estante 131, cajón 7, 
legajo 17). 

Número XXIV 

Carta de Don José Solano, fechada en ¿ádiz á 23 de marzo 
de 1762, al Bailío Fray Don Julián de Arriaga, acompañándole 
un extracto de cuatro cartas de Don José Iturriaga y un informe 
/ - del mismo Solano sobre asuntos de la Guayana y derechos que 

f pretenden los Holandeses en aquellos dominios. 

(Archivo general de Indias.-Sevilla. — Estante 130, cajón 4, 
legajo 9). 

Número XXV 

1 

Consulta de la Junta de Guerra de Indias, sobre la Colonia 
que pretendían establecer los Holandeses entre el Orinoco y el 
j Amazonas, fechada aquélla en 1676. 

(Archivo general de Indias.-Sevilla. — Estante 152, cajón 4, 
legajo 16). 

Número XXVI 

Descripción de los terrenos del Orinoco, modo de conservar- 
los, etc., correspondencia de Don José Iturriaga en 1747. 

(Archivo general v central. — Ministerio de Estado. — Legajo 
2499). 

Número XXVII 

« 

Informe sobre los límites de Cumaná y Guayana, y derecho 






EL LIBRO AMARILLO 

ían tener los ' Holandeses á la pesca 

i general de Indias. -Sevilla. — Legaje 

ido, Audiencia de Caracas, Reales C 
leíales Reales, Personas particulares 

Número XXVIII 

ción de Don Andrés de Oleaga, 

ciudad de Guayaría y su provincia, 

69. 

) general de Indias.-Sevilla. — Legaj 

Número XXIX 

amero 74, fechada el i" de febrero 
la Capitanía General de Venezuela, 
de la Provincia de Guayana. 

> general de Indias.-Sevilla. — Estaní 

Número XXX 

limero 65, fechada el 25 de octubre 
il de Venezuela, Don Juan Guillermi, 
Pedro de Lerena, acompañando tí 

relativos á la construcción de ui 
ito de una Villa de Españoles en la 

Ríos Curumo y Cuyuni, de la P: 

d general de Indias.-Sevilla. — Legajt 
'ado, Audiencia de Caracas, Correspo 
Capitanes Generales, i/po á ijgó"). 

Número XXXI 

nio de cuatro documentos en que e 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE' VENEZUELA Jj 



Guayaría dirige al señor Potier un diseño sobre el estado de la 
Provincia, y de lo que avanzan los Holandeses de Esequibo y 
Demerari, etc. ; sobre reconocimiento del Cuyuni, establecimien- 
to de Casa-fuerte y Villa de Españoles en la reunión de los Ríos 
Curumo y Cuyuni ; y á los Ministros de Real Hacienda y Pre- 
fecto de las Misiones, para que ayuden á dicho proyecto del men- 
cionado establecimiento. 

(Archivo general de' Indias. -Sevilla. — Legajo: »• Papeles de 
Estado, Audiencia de Caracas, 1700 a 1796"). - 



Documentos de origen británico, tomados, en copia, de los Archivos 

y Bibliotecas de la Colonia de Pemerara. 



Número I 

Resolución dictada el 21 de setiembre de 181 3 referente 
á las recompensas por arresto de esclavos. Tomada de "The 
Annual Miscellany or Local Guide," de 181 5. El límite juris- 
diccional de la colonia británica aparece fijado en el Pomarón. 

Número II 

Tarifa para el pago de determinadas diligencias judiciales. 
Tomada de la misma publicación precitada. Aparece también 
el Pomarón en ella como límite de la Colonia. 

Número III 

Lista, por orden alfabético, de las haciendas de la Costa 
Occidental de la Colonia. Tomada de la supradicha publica- 
ción. Según ella la hacienda más occidental era Caledonia, ubi- 
cada al Este del Pomarón. 

Número IV 
Disposición oficial acerca de las jornadas y servicios en la 



78 EL LIBRO AMARILLO 



Colonia. Tomada de la antedicha publicación. Sus efectos no 
se extienden, como límite extremo, sino al cabo Nassau y al 
Pomarón. 

Número V 

.Ley de Milicias de 5 de junio de 181 7. Tomada de "The 
Local Guide," de 18 19. La Ley fué dictada por la Corte de 
Política de la Colonia, y en ella aparece circunscrita la jurisdic- 
ción de cada Compañía sólo hasta el Pomarón. . 

Número VI 

Preguntas hechas al segundo Fiscal de Demerara por unos 
Comisionados de Su Majestad Británica, tales como aparecen en 
la publicación dispuesta el 25 de julio de 1828 por la Cámara 
de los Comunes. En ellas no figura jurisdicción alguna colo- 
nial que pase del Esequibo ó del Pomarón. 

Número VII 

Cuadro comprensivo de la población libre de la Colonia 
de Demerara y Esequibo, correspondiente al 31 de octubre de 
1829, y junto con la cual figura otro de la población esclava, 
existente el 31 de mayo del mismo año. Tomados ambos de 
la "Royal Gazette" del 13 de febrero de 1830. Demuestra que 
el Censo no se levantó sino hasta la plantación llamada "Caledo- 
nia" la más occidental de todas, situada al Este del Pomarón. 

Número VIII 

Fragmento de una comunicación del Gobernador Light al 
Marqués de Norbanby, donde se habla de la carencia de do- 
cumentos en los Archivos de la Colonia para fijar los límites 
occidentales ó meridionales de la Guayana Británica. (15 de 
julio de 1839). 

Número IX 

Resumen del Censo de la Colonia en 1841, formado por pa- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 79 



\ 



rroquias. Se tomó del "Local Guide of British Guiana," de 
1843. No pasa del Pomarón el empadronamiento. 

Número X 

Relación de ciertos establecimientos eclesiásticos de la Co- 
lonia Británica, por parroquias. Tomado de la misma publi- 
cación predicha. Tampoco pasa del Pomarón el límite. 

Número XI 

Informe relativo al estado de la Guayana Británica, ren- 
dido al Gobernador por una comisión ad hoc el 28 de diciem- 
bre de 1850. Las posesiones de que en dicho informe se tra- 
ta no pasan del Pomarón. 

Número XII 

Cuadro demostrativo de la población del llamado Conda- 
do del Esequibo, según el Censo de 185 1. El número total es 
de 24.925 habitantes. 

Número XIII 

Declaración del Gobernador de Demerara, publicada el 30 
de enero de 1867 en "The Official Gazette of British Guiana." 
Se refiere al convenio de 1850 y dice que el Gobierno de Su 
Majestad no puede ofrecer protección á subditos británicos em- 
pleados en el territorio en disputa ni reconocerlos sino como 
una comunidad de aventureros que obran bajo su propia respon- 
sabilidad y por su sola cuenta y riesgo. 

Número XIV 

Sesión de la Corte de Política de la Colonia de Demerara 
correspondiente al 7 de junio de 1887. Tomada de "The Ro- 
yal Gazette" de 8 de junio del mismo año. En dicha sesión 
declaró el Gobernador de la Colonia que las licencias ó 
concesiones relacionadas con cualquiera porción del terri- 
torio disputado, se expedirían y deberían aceptarse con suje- 



SO EL LIBRO AMARILLO 

ción á la probabilidad de que, si en un arreglo de la línea fron- 
teriza llegaban á ser parte del territorio venezolano los terre- 
nos á que se refiriesen tales licencias y concesiones, no podría 
reconocerse ninguna reclamación por parte de la Colonia ó del 
Gobierno de Su Majestad, aunque éste haría, naturalmente, cuan- 
to fuese justo y practicable para obtener del Gobierno de 
Venezuela el reconocimiento y la confirmación de las licencias 
expedidas. 

Número XV 

Censo de la llamada Provincia del Esequibo, tomado del 
Censo General de la Colonia que se levantó en 1891. Según 
él la población de toda la Provincia, con excepción de las is- 
las Leguan y Wakenaam, ascendía en aquel año á 39.774 ha- 
bitantes, comprendida la del territorio usurpado hasta Barima. 

Número XVI 

Informe de Mr. ¡m Thurn, relativo á la cuestión de límites 
entre Venezuela y la Guayana Británica. En él se habla de la 
línea de Schomburgk como insostenible. Mr. im Thurn fué Ma- 
gistrado del que se llamaba por los colonos Distrito Pómarón, 
y en 1890 fué Agente del Gobierno Colonial en la parte del 
territorio ocupado que las Autoridades Británicas llaman Dis- 
trito Noroeste. 



Número I 

Datos encontrados en el Archivo de la Capitanía General 
y de la Intendencia de Venezuela sobre los. movimientos agre- 
sivos de los indios y retirada de ellos á Esequibo. — 1792. 



"I 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA v 8 1 



Número II 

Estado, que manifiesta la tropa que queda de guarnición 
en Guayana el i° de Marzo de 1809, con expresión de los 
destinos en que se halla. 

Número III 

Estado de las Misiones de los R. R. P. P. Capuchinos cata- 
lañes de la Provincia de Guayana. — 13 de octubre de 18 16. — To- 
mado del Mensajero Seráfico. — Publicación de Valladolid. — 1885. — 
Aprobado por el Comisario General Apostólico de los Capu- 
chinos de España. 

Número IV 

Dos croquis del terreno al este del Caroní hacia el Esequibo, 
ocupado en 18 16 por Misiones de Capuchinos. Tomados del 
original que se conserva en el archivo de la antigua Provincia 
de Cataluña. 



Documentos relativos al Pontón-Faro de Barima. 



Número I 

Oficio fecho á 27 de mayo de 1896 con los datos recogi- 
dos en el Ministerio de Guerra y Marina acerca de la instala- 
ción del Pbntón-Faro. De ellos aparece que el 8 de marzo 
de 1884 quedó aquél restablecido entre la Punta de Sabaneta y 
la de Barima,, á.los 8 o 42' de latitud N. y 60 o 20' de lon- 
gitud O., de Greenwich. 

Número II 

Documentos certificados por el Ministerio de Relaciones In- 
teriores con la constancia de haberse establecido el 5 de julio de 
11 



82 EL LIBRO AMARILLO 



1875 en el fondeadero cerca de Punta Barima, el Ponton-Faro 
decretado en 1873. 



Publicaciones Oficiales. 



Número I 

Historia Oficial de la Discusión entre Venezuela y la Gran 
Bretaña sobre sus límites en Guayana. 440 páginas ; con un mapa 
iluminado que muestra las diferentes líneas propuestas por la 
Gran Bretaña. Esta compilación contiene toda la corresponden- 
cia diplomática y documentos sobre la controversia. 1822. — 1895. 

Número II 

Libro Amarillo de los Estados Unidos de Venezuela, 
dirigido al Congreso Nacional. 3 vol., 1892 — 94: contentivo de 
documentos oficiales de la controversia. 

Número III 

# 

Informe por el doctor R. F. Seijas, Comisionado Espe- 
cial de Venezuela, sobre el estado de las cosas en el territo- 
rio disputado. Marzo de 1890. 

Número IV 

Informe y mapas por el doctor Muñoz Tébar, Comisio- 
nado Especial de Venezuela, sobre el estado y colonización del 
territorio usurpado por la Gran Bretaña, etc.. Caracas, 1887. 

Número V 

El Derecho Internacional Venezolano. Límites Británicos 
de Guayana, por R. F. Seijas. 1888. Esta compilación con- 
tiene todos los antiguos tratados y papeles oficiales relacionados 
Con los antecedentes de la controversia. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 8¿ 



Publicaciones varias. 



Número I 

Geografía de Meyer, vól. I y II, con mapas. Londres, 1822: 
publicación británica semi-oficial. 

Número II 

Nuovo Specchio Geografico-Storico-Politico di tutte le Na- 
zioni del Globo, etc. Tomo II : Venezia, MDCCLXXII. 

Número III 

Dizionario Storico-Geografico dell' America Meridionale. 
etc. Collect. della Compagnia di Yesu : Venice, MDCCLXXI. 

Número IV 

Le Moniteur des Indes Orientales et Occidentales. Recueil 
de Memoires et Notices Scientifiques e Industrielles, etc. Pu- 
blicado bajo los auspicios de Su Alteza Real el Príncipe Henri- 
que de los Países Bajos. Por Ph. Fr. de Siebold y P. Melville: 
La Haya, 1846. 

Número V 

Viajes por la América Meridional durante los años de 1801, 
1802, 1803 y 1804: contentivo de una descripción de la Capitanía 
General de Caracas. Por F. Dépons: Londres, 1807. 

Número VI 

Historia Corográfica, Natural y Evangélica de Nueva Anda- 
lucía, Provincias de Cumaná, Guayana y vertientes del Río Ori- 
noco, etc. Por el M. R. P. Fr. Antonio Caulín : Madrid, 1779, 
con mapa. 

Número VII 

Historia de la América del Sur, por John M. Miles: Hartford, 
1839. 



EL LIBRO AMARILLO 



Número VIH 



Nuevo mapa de la América Meridional. 
Geógrafo de Su Alteza el Príncipe de Gales 
1807. 

Número IX . 

Noticias Historiales de las conquistas de 1 
Indias Occidentales. etc., etc. Por Fr. Pe- 
(Edición de Bogotá, 1882, por Rivas). 

Número X 
Lizar's Edimburgh General Atlas. Londres 

Número XI 
New London Universal Gazetteer. con mapí 

Número XII 

Fragmento que se refiere á la antigua Gua; 
la obra intitulada Histoire Genérale des Voya 
en Amsterdam en 1774 por E. van Harrevelt- 



t)fc LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



8s 



(c) Lista de los mapas enviados a los Estados Unidos del 
Norte y que señalan por límite, unos el Esequibo, y otros 

el cabo Nassati ó Pomarón* 

NOTA DE LOS MAPAS 
que señalan por límite el Escquibo. 



Número 

de 
Orden 



4 8 

36 
20 

49 
12 

30 
28 

35 
10 

52 

59 
60 

64 
65 



Autores 



Fecha 



J. Russell 

Capitán Simón Mentelle 

A. Le Sage 

José Manuel Restrepo. . 
Richard Holmes Laurie. 

John Purdy 

C. G. Reichard 



Wuillemin 



Lincoln y Edmants 
Uno anónimo 



John 3VI. Niles 

José Paluzie Lucena. . . 

Gio Mazzojoli 

Sidney Hall 



1794 
1804 

1814 

1825 

1829 



1832 



1832 
1830-40 



¿ 



ugar 



de la 
publicación 



Londres. 
Weimar. 
París. 

Id. 
Londres. 

Id. 
Nurnbcrg. 
París. 
Boston. 



1838- 

1895 
1824-27 

1825- 



Harford. 

Barcelona (España) 
Roma. 
Londres. 



EL LIBRO AMARILLO 



NOTA DE LOS MAPAS 

que señalan por límite el Cabo Nassau ó-, 



Número 

de 

Orden 



% 6 



3' 
33 
.39 
37 
43 
45 
47 
56 
58 
62 
61 
3 



A. Arrowsmith 

L; Renard (Editor) 

J. A. Buchón 

Lapie y Arrowsmith 

Duvotenay 

P. Angrand . .'. 

L. Renard 

Malte-Brun 

H. Brué 

James Wild 

Carlos J. Cradoc y Willay Je 

F. Depons 

H. Frijlmk 

J. G. Stedman 

Juan de la Cruz Cano y Olm 
dilla 

J. B. Poirson 

H. ISrué 

A. H. Brué 

Id id 

Id id 

Id id ,. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



87 



CONTINÚA EL CUADRO ANTERIOR 



Colección 



10 



Número 

de 
Orden 



Autores 



Fecha 



Lugar 
de la 



publicación ; 



7 
8 



9 


9 


9 


10 


u 1 


12 



13 
14 

15 
16 

17 
18 

19 



l 7. 
18 

19 
21 

22 

23 

24 

26 



¡J. B. Poirson 

¡Pinkentons (Editor) 
L. Vivien 



1803 París. 



1811 
1825 



P. H. Vandermaelen 



Londres* 
París. 



1827 Bruselas. 



Francisco Requena 

Sin nombre, ni fecha. -Cara- 
cas y Guayana 

J. B. Poirson — Obra de Dé- 
pons 

LuisStanilas D. de la Ro- 
chette 

Camerale (Caligrafía) 

J. B. Poirson 

Se<rún Arrowsmith etc. . . . 

M. Lapie 

A. Brué 

H. S. Janner 

M. Lapie, hijo 

S. Bellín 

M. Bonne 

H. Hofratti, C. G. Reichard 

H. J. Pinkentons... 

León Cary (Editores) 

Id id./ 

G. Sasso y M. Bonattil 

(Editores.) 

Cary y Lea (editores) 



1796 



1802 



820 
798 
802 
823 
828 
826 
829 
829 

760 
780 
828 
804 
819 
821 

821 
827 



Español. 



Ingles. 



París. 

Londres. 
Roma. 
París. 
Viena. 
París. 
Id. 
Filadelfia. 
París. 

Id. 

Alemán. 
París. 
Londres. 
Id. 

Id. 

Filadelfia. 



*— ■**■ 



^■«^ 



88 



EL LIBRO AMARILLO 



CONCLUYE EL CUADRO ANTERIOR 



Colección 



Número 

de ♦ 
Orden 



Autores 



29 



1 •? 



38 



41 
58 

5 1 

63 
65 
66 

67 
68 

69 
70 

75 
7i 
72 

76 

77 
78 

79 
80 

81 

82 



J. W.Streitn 

Marchal (Editor) . : 
Haupton Radefel. . 
G. T. Rai^nal 



Ph. Er. de Siebold y J. Mer- 
ville 



Luis de Surville 



Según W.Guthrie 
E. Lapie 

Giácomo Giochi.. 



E. Sergen 

Levy Alvarez 

Andrcus Gouyon 

Thomas y Andreus 

Newton (Esfera) 

Lapie (otra edición) 

Darcy de la Rochette (otra 
edición) 



H. Bonne (otra edición) 

M. J. W. Streitn 

Pierre Tardieu 

Jonh Cary (otra edición) 
Pierre Mortier 

Arrowsmith (otra edición). . . 



Eecha 






1832 

1835 
184 

1780 

1846-47 

1864 
1778 

1803 
1811 

1859-64 



1845 
1812 

1836 



1828 



1842 

l82I 



l8ll 



Lugar 

de la 

publicación 



Leipzig. 
Bruselas. 
Alemania. 
Ginebra. 

La Haya. 
Londres. 



Roma. 
Ñapóles. 

Milán. 
Id. 

París. 
Id. 

Boston. 

Londres. 



\Veimar. 

Leipzig. 
París. 
Londres. 
Amsterdam 

Londres. 



DÉ LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 89 



SERIE B 



ESPAÑA 



I 



Legación de Venezuela eo el Reino 



Nombramiento del Señor Doctor Juan Pietri, en calidad de 
Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario. 



JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA, 

A Su Majestad la Rema Dona María Cristina, Regente del 
Remo de España. 

Grande y Buena Amiga. 

Animado del vivo deseo de estrechar lo más posible el lazo 
de amistad que de tiempo atrás existe entre Venezuela y el 
Reino de España, her resuelto acreditar ante el Gobierno de 
Vuestra Majestad un nuevo Representante Diplomático, y con- 
ferir el alto cargo al señor Doctor Juan Pietri, á quien invisto 
al efecto del carácter de Enviado Extraordinario y Ministro 
Plenipotenciario. 

Las relevantes prendas de que el señor Doctor Pietri es posee- 
dor y las muestras que tiene dadas de inteligencia y habilidad 
como servidor de la República, le granjean toda mi confianza. 

En tal virtud ruego á Vuestra Majestad le dispense favorable 
12 



EL LIBRO AMARtI.l.t 

:ste cabal protección, así 
á cuanto por escrito ó d 
Gobierno de los Estado: 
rmente cuando manifieste 

epública por la gloria y 

toso en esta grata ocasií: 
cuyos destinos rige Vi 
al mismo tiempo preseí 
mis sinceros deseos por 
Su Augusto Hijo, 
ios á Vuestra Majestad 
ra Majestad Bueno y L 

sndada). 
de Relaciones Exteriore 



Estados Unidos de Ve 
de noviembre de 1896. 



.el actual, á las dos de 
DStumbre, entrega á Su i 
ta credencial por la que 
acredita en calidad de 
tenciario en esta Corte. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 9 1 



Leído que hube mi discurso, del cual acompaño á usted copia 
junto con el número de la Gaceta Oficial que da cuenta del acto, 
la Reina me manifestó, en frases expresivas, sus simpatías por 
nuestra Patria y por el Presidente de la República, á la vez 
que su satisfacción por la cordialidad que existe en las relaciones 
de ambos Gobiernos. 

Soy de usted muy atento servidor, 

J. Pietri. 

Señor Don Pedro Ezeqtiiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores. — Caracas. 



(copia) 



Señora : 

El Presidente de los Estados Unidos de Venezuela, deseoso 
de estrechar más, si cabe, los lazos de cordial amistad que feliz- 
mente existen entre la República y el Gobierno de Vuestra Ma- 
jestad, ha tenido á bien acreditarme en España con el carácter 
de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario. 

Considero ha de ser fácil el desempeño de mi encargo di- 
plomático, no tan sólo en atención á la franca cordialidad y 
perfecta armonía que presiden las relaciones políticas de ambos 
Gobiernos, consecuencia lógica del justo acatamiento al derecho 
público y del estricto y leal cumplimiento de los deberes inter- 
nacionales, sino también, y sobre todo, porque tratándose de 
Venezuela y España, hay algo que está por encima de las fór- 
mulas y prescripciones convencionales, algo que constituye más 
estrecho y más precioso vínculo para los dos pueblos : el vínculo 
de la sangre, el que ni el espacio ni el tiempo pueden borrar 
del corazón de los hombres y los pueblos. 

Adicta á su ilustre origen y llevada de natural impulso, sin- 
gular cariño tributa mi Patria á la noble España : por ello nos 
afligimos los venezolanos cuando desgracias la alcanzan, así como 



EL LIBRO AMARILLO 

nos enorgullecen la contemplación de sus ¡ 
historia de las Naciones y el brillo incomp 
Señora : . 

Venezuela y su Gobierno presentan. j 
Majestad el Rey y á Vuestra Majestad, la 
sus simpatías más vivas, y hacen los votos 
la dicha de Su Majestad Don Alfonso X 
Vuestra Majestad y la de toda la Familia F 
y la grandeza de la Nación Española: 

Penetrado de tales sentimientos, entregí 
la Carta que me acredita con el carácter 
Estados Unidos de Venezuela. 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Direci 
blico Exterior. — Caracas: 16 de diciem 

Publíquese de orden del Ministro. 
El Director, 

Manuel 



II 

Datos pedidos por la Legación de Su Majestad Cati 
del café y del cacao en la Ftepi 

El Enviado Extraordinario y Ministro Pl 
Majestad el Rey de España, 

B. L. M. 

al Excelentísimo señor Ministro de Re 
abusando de su bondad, le remite los dos adj 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 93 



que hablaron ayer, suplicándole que, cuando estén contestados por 
personas - idóneas, 'de su confianza, tenga á bien devolvérselos, an- 
ticipándole entre tanto las más expresivas gracias. 

Antonio de Castro y Casaleiz aprovecha esta oportunidad para 
reiterar al Excelentísimo señor Don Manuel Fombona Palacio las 
seguridades de su más distinguida consideración. 

Caracas: 9 de diciembre de 1895. 



\ 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 
Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 

1 

* 

blico Exterior. — Número 1380 bis. 

El Ministro interino de Relaciones Exteriores de los Estados 
Unidos de Venezuela, tiene la honra de saludar al Excelentísimo 
señor Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Su 
Majestad Católica, y de avisarle el recibo de los dos cuestiona- 
rios que se ha servido remitirle al par con atenta nota de esta 
misma fecha, y que pasará á persona competente para la obten- 
ción de todos ó de algunos de los datos consabidos. 

Manuel Fombona Palacio aprovecha gustoso esta oportunidad 
para renovar al Excelentísimo señor Don Antonio de Castro y 
Casaleiz las seguridades de su más alta y distinguida considera- 
ción. 

Caracas: 9 de diciembre de 1895. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 321. 

El Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos 



94 El- LIBRO AMARILLO 



de Venezuela saluda muv atentamente al Excelentísimo señor 
Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Su Majes- 
tad Católica, y tiene á honra acompañarle, con las respectivas 
contestaciones, la copia del cuestionario relativo al Café, que se 
sirvió remitir al Despacho junto con su apreciable nota de 9 de 
Diciembre. AI mismo tiempo le manifiesta que tan luego como 
le sea devuelto el cuestionario referente al Cacao, actualmente 
en manos de una comisión competente, le será grato trasmitír- 
selo. 

Pedro Ezequiel Rojas se vale gustoso de esta oportunidad 
para renovar al Excelentísimo señor Don Antonio de Castro y 
Casal eiz las seguridades de su más alta y distinguida conside- 
ración. 

Caracas : 2 de marzo de 1896. 



Cuestionario sobre la producción del café en la República de Venezuela, 

con las respuestas consiguientes. 



i° ¿ Cuál es la superficie en cultivo ? 

Se puede calcular, como cifra aproximada, en 163.508 hec- 
táreas. 

2 o ¿Cuál es la superficie no cultivada aún? 

3 o ¿El cultivo se extiende ó queda estacionario? 
El cultivo se extiende. 

a 

4° ¿Está ya en rendimiento la parte cultivada? 

Sin duda que está rindiendo, menos la plantada hace dos 
años. 
5 ¿Cuál es en la actualidad la producción media anual? 

Un millón de quintales para la exportación y doscientos mil 
para el consumo interior. 



t>É LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA ^ 95 



6° ¿Cuál será la producción media cuando el nuevo plantío esté 
en rendimiento? 

En proporción, siempre que haya brazos disponibles ; pues el 
aumento no se puede calcular ni aproximadamente. 

7 ¿Cuál es* la edad media de lo plantado hasta la fecha? 

Treinta años. 
8 o ¿Cuál es la vida media de cada planta? 

En tierra caliente, 30 años. 
11 ' * fría, 60 años. 

9 ¿Cuál es el rendimiento medio por árbol? 

Media libra por mata. 

10 o ¿Cómo se hace la recolección? 

Escogiendo el grano maduro (graneó) ó todo á la vez. 
II o ¿Cómo se trata el fruto? 

Beneficiándolo, según puede verse, con más detención, en las 
obras escritas sobre el cultivo del café ; por ejemplo, la del señor 
Jaime Carrillo y otra del señor Francisco José Madriz. 

12 o ¿Cuáles son las comarcas vecinas que cultivan el mismo 
árbol ? 

Las tierras altas adyacentes á Caracas, los. Valles del Tuy y 
los de Aragua. 

13 o ¿Cuál es, actualmente, el precio medio de este fruto? 

Veinte pesos sencillos, ó sean ochenta bolívares (cambio á la par). 
14 o ¿Qué opinión domina respecto del porvenir de este cultivo? 

15 o ¿Cuáles son los demás cultivos de la comarca? 

Añil, caña de azúcar (industria protegida,) maíz y otros fru- 
tos menores. Agrégase el algodón para el consumo interior. 

16 o ¿De dónde procede y cómo se contrata el obrero del campo? 

Generalmente de las poblaciones circunvecinas, y se paga 
por día. 
17 o ¿Cual es su paga? 



96 EL LIBRO AMARILLO 

Como 3 bolívares 50 céntimos diarios. 
1 8" ¿Su alimentación? 

Muy abundante y apropiada al país (ca 
caráotas y otros granos y legumbres). 
19" Esta alimentación ¿es indígena ó impon 

Mixta. 
20" ¿Cuál es el costo medio mensual déla co 

Como 100 francos ó bolívares. 
21" ¿Cuál es la moneda corriente del país? 

Ll.1 bolívar, equivalente al franco (oro). 
22 o ¿Qué proporción existe entre el valor 
corriente y la libra esterlina? 

Una libra esterlina equivale á veinte y cinc 
te y cinco céntimos. 



El Enviado Extraordinario y Ministro Píen 
Majestad el Rey de España, 

B. L. M. 

al Excelentísimo Señor Ministro de Re 
de la República cíe Venezuela, y le da 
gracias por el cuestionario sobre el cultiv 
ha servido devolverle contestado con su : 
del 2 del corriente. 

Antonio de Castro y Casaleiz aprovech 
para reiterar al Excelentísimo señor Don Pee 
las seguridades de su más distinguida consid 

Caracas: 4 de marzo de 1896. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 97 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 723. 

El Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Uni- 
dos de Venezuela saluda muy atentamente al Excelentísimo se- 
ñor Enviado Extraordinario * y Ministro Plenipotenciario de Su 
Majestad Católica, y se honra de enviarle aquí incluso, con las 
contestaciones del caso, el cuestionario referente al cultivo del 
Cacao en Venezuela, que se sirvió enviar al Departamento al par 
con su estimada nota de 9 de diciembre último. 

Pedro Ezequiel Rojas aprovecha gustoso esta oportunidad para 
renovar al Excelentísimo señor Don Antonio de Castro y Casaleiz 
las protestas de su consideración más alta y distinguida. 

Caracas: 20 de mayo de 1896. 



Cuestionario sobre la producción del Cacao en la República de Venezuela, 

y respuestas consiguientes. 



i° ¿Cuál es la superficie en cultivo? 

Más ó menos 340 leguas cuadradas de á 6.666 varas. 
2° ¿Cuál la superficie no cultivada aún? 

3 ¿El cultivo se extiende ó queda estacionario? 

El cultivo se extiende cada día, pero muy lentamente. 
4 ¿Está ya en rendimiento la parte cultivada? 

La parte cultivada está ya en rendimiento casi ei> su totali- 
dad. 
5 e ¿Cuál es, en la actualidad, la producción media anual? 

200.000 fanegas de á 110 libras españolas. 
6 o ¿Cuál será la producción media cuando el nuevo plantío esté 
en rendimiento? 

13 



98 EL LIBRO AMARILLO 



Como los nuevos plantíos no se limitan, es imposible esta 
apreciación. 
7° ¿Cuál es la edad media de lo plantado hasta la fecha? 

Es sumamente difícil apreciarlo, pues se van renovando 
los árboles, y en una misma plantación se encuentran árboles nue- 
vos al lado de árboles viejísimos. 
8 o ¿Cuál es la vida media de cada planta? 

Cuarenta años. 
9 ¿Cuál es el rendimiento medio por árbol? 

Hay dos calidades de cacao cuya producción es distinta. El 
llamado criollo ó fino, que produce á razón de 10 fanegas por mil 
matas, y el de semilla trinitaria ú ordinario, que produce á razón 
de 15 fanegas por mil matas. Entre este ordinario hay dos dis- 
tintas semillas: una llamada "Pompón," que es la que más pro- 
duce, y otra "Angoleta," que produce algo menos, 
10 o ¿Cómo se hace la recolección? 

La recolección del cacao se hace generalmente por mujeres, 
armadas de unas varas que tienen una cuchilla en la punta para 
cortar las mazorcas. Estas mazorcas se llevan en canastas á los 
desbabaderos. 
ii° ¿Cómo se trata el fruto? 

Se abren las mazorcas, se apilan los granos y se tapan durante 
veinte y cuatro horas para que suelten la baba. Después se ex- 
tienden durante tres ó cuatro días al sol ó se pasan por seca- 
doras. En algunas localidades les untan tierra colorada ó almagre. 
12 o ¿Cuáles son las comarcas vecinas que cultivan el mismo 
árbol ? 

La Isla de Trinidad es la que merece mencionarse. 
13 o ¿Cuál es, actualmente, el precio medio de esta fruta? 

El precio del ordinario es hoy (enero de 1896) de $ 13, ó 
sean Bs. 52 por fanega de 110 libras españolas, y el criollo ó fino 
$ 44, ó sean Bs. 176. 
14 o ¿Qué opinión domina respecto del porvenir de este cultivo? 

Aunque las existencias han aumentado últimamente en Europa, 
principalmente en las clases ordinarias, no se cree en una baja 






Í)E LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 9$ 



importante porque ya es muy "reducido el valor del fruto y por- 
que éste es un artículo que no se produce sino en pocas locali- 
dades y dilata de 8 á 10 años para fructificar. 
15 o ¿Cuáles son los demás cultivos de la comarca? 

El cultivo más importante en Venezuela es el café, cuya ex- 
portación, es de un millón de quintales al año. Además, se 
cultiva algún tabaco y todos los frutos menores para la alimen- 
tación del peonaje. 

16 o ¿De dónde procede y cómo se contrata el obrero del 
campo ? 

Son naturales del país casi en su totalidad los que se em- 
plean en el cultivo. Hay, sin embargo, algunos naturales de 
Islas Canarias que se dedican á la agricultura. 
17 o ¿Cuál es su paga? 

Los jornales son variados según la localidad ; pero se puede 
tomar, por término medio, Bs, 3 para los hombres y Bs. 1.50 para 
las mujeres. 
18 o ¿Su alimentación? 

Su alimentación principal consiste en pan de maíz, caráotas, 
, pescado y alguna carne de ganado vacuno. 

19 o ¿Ésta alimentación es indígena ó importada? 

La alimentación es, en lo general, indígena. 
20 o ¿Cuál es el costo medio mensual de la comida del traba- 
jador ? 

21 o ¿Cuál es la moneda corriente del país? ' 

El Bolívar, igual á la peseta de España ; pero en el comer- 
cio se acostumbra todavía el peso ($), igual á 4 Bolívares. 
22 o ¿Qué proporción existe entre el valor de la moneda corriente 
y el de la libra esterlina? 

Una libra esterlina es igual á Bs. 25. M 



fel. LlfcRO AMARlt.t 



SERIÉ C 



I 

Legación del Reino en Ven 



Letras de retiro del Excelentísimo señor- 
de Villar San Aíarco. 



(traducción) 
HUMBERTO I, 

TOR LA GUACIA DE DIOS V LA VOLUNTAD 
ITALIA. 

Al Presidente de la República de los Esta. 

Sakid! 

Muy Caro y Buen Amigo: 

Circunstancias particulares de servicio 
poner fin á la Comisión que ef Conde 
Villar San Marco, Caballero de la 
Mauricio y Lázaro y Oficial de la Orde 
desempeñaba ante el Gobierno de la R 
Unidos de Venezuela, en calidad de I 
Ministro Plenipotenciario. Al notificaros 
ción, tenemos la confianza de que el Co 
bido captarse en toda circunstancia la 
vuestra. V alémonos de esia ocasión p; 
mientos de nuestra estima y amistad, y i 



bÉ Los estados unidos dé Venezuela íói 



tenga, muy Caro y Buen Amigo, en Su Santa Guarda. Fecha 
en Monza á los 23 días de octubre de mil ochocientos noventa y 
cinco. 

Vuestro Buen Ami^o, 

Humberto. 
(Refrendada): 

Blanc. 



JOAQUÍN CRESPO, 



PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

Á Su Majestad Humberto /, Rey de Italia. 

Grande y Buen Amigo: 

La Carta de Vuestra Majestad fecha en Monza á 23 de 
octubre del año próximo pasado y encaminada á enterarme de que 
circunstancias particulares del servicio habían determinado á Vuestra 
Majestad aponer fin á la Comisión que el Conde Roberto Magliano 
de Villar San Marco desempeñaba ante este Gobierno en calidad de 
Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario, llegó á mi poder 
hace pocos días por el muy respetable medio del Ministro Resi- 
dente de Vuestra Majestad en esta República. 

Satisfactorio es para mí manifestar en esta ocasión que el 
Conde Roberto Magliano de Villar San Marco procuró en el desem- 
peño de su alto encargo asegurar más todavía el lazo de fir- 
me amistad existente entre la República y el Reino, y hacerse 
cada vez más digno de la especial estima que por su inteligen- 
cia y cultura había granjeado ya en Venezuela. 

Válgome gustoso de esta ocasión para renovar á Vuestra 

m 

Majestad mis deseos por la prosperidad del Reino de Italia, y 



para reiterar mis votos por la dich; 
á quien Dios tenga en Su Santa ' 

De vuestra Majestad Bueno j 

(Refrendada): 
El Ministro de Relaciones E 



II 

Matrimonio di: Su Alteza H 

(tkaduc 



POR ].A GUACIA DE DIOS V TOR VO 
I TAI. I 

Al Presidente de los Estados Unidx 

Salud! 

Muy Caro y Buen Amig 

Con particular satisfacción os 

junio último fué celebrado en Sto\ 

trimonio de 3a Alte/a Real del P 

Eugenio Genova José María d 

nuestro amadísimo sobrino, con : 

Elena de Orleans, hija de la Alte 

París. Confiando que recibiréis < 

grato suceso y compartiréis la sal 

tamos, os renovamos las seguridade 

tad nuestras, y rogamos á Dios i 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA IO^ 



Amigo, en Su Santa Guarda. Dada en Monza á 2 de noviembre 
de mil ochocientos noventa y cinco. 

Vuestro Buen Amigo, 

Humberto. 
(Refrendada): 

A. Blanc. 



JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

A Su Majestad Htcmbcrto /, Rey de Italia. 

Grande y Buen Amigo: 

La Carta de Vuestra Majestad datada en Monza el 2 de no- 
viembre del año último, me trae la grata nueva de haberse uni- 
do el 25 de junio anterior en Stowe-House, en Inglaterra, Su 
Alteza Real el Príncipe Manuel Filiberto Víctor Eugenio Ge- 
nova José María de Saboya, Duque de Aosta, sobrino de Vues- 
tra Majestad, con Su Alteza Real la Princesa Elena de Orleans, 
hija de Su Alteza Real el difunto Conde de París. 

Tan feliz enlace ha de ser motivo de sincera satisfacción para 
todos los Estados que cultivan cordiales relaciones con Vuestra 
Majestad, y de ahí que á Venezuela le sea por extremo grato 
el anuncio que Vuestra Majestad acaba de dirigirme. 

Al asociarme, como lo hago, al regocijo de la Familia Real, 
formo votos por que el cielo derrame sobre los desposados toda 
suerte de venturas. 

Mantenga Dios á Vuestra Majestad en Su Santa Guarda. 

De Vuestra Majestad Bueno y Leal Amigo, 

JOAQUÍN CRESPO. 
(Refrendada): 

El Ministro de Relaciones Exteriores, 

P. Ezequiel Rojas. 

Palacio Federal del Capitolio en Caracas, á los diez y ocho días del mes de abril del ano del 
SeStor de mil ochocientos noventa y seis. 



104 EL LIBRO AMARILLO 



III 



Nacimiento de Su Alteza Real el Príncipe Huberto 



(traducción) 



HUMBERTO I, 

POR LA GRACIA DE DIOS Y POR VOLUNTAD DE LA NACIÓN, REY DE 

ITALIA. 

Al Presidente de la República de los Estados Unidos de Venezuela, 

* 

Salud ! 
Muy Caro y Buen Amigo: 

Con particular satisfacción os anunciamos que el 10 del mes 
de marzo último dio á luz felizmente en Turín la Alteza Real 
de la Princesa Isabel, Duquesa de Genova, Princesa nata de Ba- 
viera, Consorte de nuestro amadísimo primo y cuñado la Alteza 
Real del Príncipe Tomás de Saboya, Duque de Genova, un Prín- 
cipe que, en la sacra pila bautismal, recibió los nombres de Fili- 
berto, Ludovico, Maximiliano, Manuel y María de Saboya. En 
la confianza de que recibiréis con placer el anuncio de este 
fausto suceso y participaréis de la alegría que experimentamos, 
os renovamos las seguridades de nuestra constante estima y 
amistad, y rogamos á Dios que os tenga, muy Caro y Buen Ami- 
go, en Su Santa Guarda. Dada en Roma, á dos de noviem 
bre de mil ochocientos noventa y cinco. 

Vuestro Buen Amigo, 

Humberto. 

(Refrendada) : 

A. ülafic. 



/ 



LIBRO AM/ 

IV 
relativa á la extradición 

(traducci 



Casa del Ministro Residente del In 
Caracas: 

Con fecha de 2 de agosto de 
ción de Genova expidió auto de ar 
fugos Alfredo y Gustavo Bingen, pose 
nos Bingen de Genova, por sustracció 
ta ahora fijada en 690.000 liras en peí 
no, del Banco Federal de Zurich y < 
allí mismo. 

Como es posible que los herm 
yan encaminado aquí, por encargc 
me honro de dirigir á V. E. la a 
con la ayuda de la filiación ane: 
riguación acerca de los perseguidos, 
en los Estados Unidos de Venezuela 
arresto. 

Añadiendo por conclusión que t 
tá pronto á prometer, en apoyo d< 
procidad para casos análogos, me at 
ción favorable sobre este asunto. 

Al mismo tiempo aprovecho ta 
renovaros, señor Ministro, la prote: 
distinguida. 



iiísin») scilor General Jac 
i Unidos de Veneiuela. 



IDOS UNIDOS DE VENEZUELA I07 

JN1DOS DE VENEZUELA 
i Exteriores. — Dirección de Derecho Fu- 
lero 1024. 

Caracas: 7 de setiembre de 1S95. 

■ñor de recibir la atenta comunicación de 
nal, en la que, por encargo del Gobierno 
d de Representante de los intereses ita- 
¡cita V. E. el arresto, caso de encon- 

de la República, de los hermanos prófu- 
Bingen, contra quienes expidió auto de 
ltimo el Juez de instrucción de Genova, 
ita de una suma en perjuicio del Banco 
o Federal de Zurich y de otra Sociedad 

con " la comunicación de V. E. llegó la 
ada. 

Ley vigente en Venezuela para asuntos de 
Departamento de Relaciones Interiores 
V. E. y de las señas personales de los 
se remita todo, sin demora, á la Alta 
que corresponde el estudio y resolución 

is seguridades de mi alta y distinguida 

Jacinto Lara. 

k. Ministro Residente de Su Majestad el Emperador de Ag- 
itación de los intereses italianos en Venezuela. 



JNIDOS DE VENEZUELA 

Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
lero 369 bis. 

Caracas: 10 de marzo de 1896. 

timo envió á este Despacho la Legación 



EL LIBRO AMARIL 

amo encargada í 

Venezuela, una 
e si Tos herma 

el Juez de I ni 
la República, y 
ncontrárseles. 

Excelentísimo 
; había pasado ; 
[ue la encamina; 
irrespondía por 1; 
de esa índole. 
:kiró' éste impo 
o pedidos, por 
; solicitudes sin 
a ó negarla cor 
ódigo de Procedí 
así: 

Gobierno extra 
ía que se halle 
pasará la solicit 
ue le fueren pres 
uicio hubiere m 

comunicar á e: 
; complazco en 
ración más alta 

F 

Kiva, Ministro Residente 



OS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA IO9 

V 

Expulsión de cuatro subditos Italianos 

laciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
. — Número 536. 

Caracas: 17 dcabril de 1896. 
10 señor: 

rmado este Despacho por la Autoridad respecti- 
te averiguaciones y diligencias practicadas por sus 
os, sabía ella de tiempo anterior que los ex- 
o Papis, José Vanoni, Clemente Giordana y 
ran por varios motivos perjudiciales al orden 

complacer a V. E., que me había pedido tra- 
acerca de las causas determinantes del arres- 
ser todos subditos italianos, me ocupaba en 
s del caso, decretaba el señor Presidente de ía 
cicio de una de sus atribuciones y con el voto deli- 
isejo de Gobierno, la expulsión de los apre- 
cual hube de aguardar á que, sellado el expe- 
nsen los datos demandados. 

,lta que para dictar el expresado decreto tuvo en 
jecutivo que auno de los extranjeros en referen- 
lis, se le había probado que se empleaba, sin el 
en la elaboración de sustancias explosivas ; que 
Vanoni y Clemente Giordana, son hombres de 
>le, y que todos se hallaban en circunstancias 
udicíales para el orden público, del cual eran 
;, además de no tener oficio conocido. 
; extranjeros que han puesto al Poder Ejecutivo 
car la atribución 4 a del Artículo 78 de la Cons- 
ta. 



EL LIBRO AMAR 

á V. E. le ac< 
: se publicó el I 
V. E. las renova' 
isideración. 



JOAQUÍN CRE 

:iONAL DE LOS EST 

Considcrandi 
uaciones practicad; 
extranjeros Franc: 
rancisco Mó, sin i 
iales al orden \i 
e el Ejecutivo N 
la Constitución 
de Gobierno, 

DECRETO : 

llamados Francisco 
:isco Mó, extranj* 
tira en el termine 
vlinistro de Relacic 

la ejecución del 
le mi mano, sella 
lo por el Ministre 
s Interiores, er 

abril de mil ochoc 
icia y 38" de la 

j 

Relaciones Ínter 



estados unidos de 

(traducción) 

.jestad el Rey de Italia. — Número 98. 

Caracas: 20 de abril de 1896. 
señor: 

nota que V. E. me hizo el honor de diri- 
gente, número 536, con la cual me partici- 
tfsimo señor Presidente de la República, en 
lición que le confiere el inciso cuarto del ar- 
nstitución Venezolana y con el voto delibe- 
ie Gobierno, había ordenado, por Decreto de 
ril, publicado en la Gaceta Oficial, la expulsión 
República de los subditos italianos Francisco 
Clemente Giordana y Francisco Mó. 
la nota de V. E. me ha resultado : 

Francisco Papis existe una imputación deter- 

bricación de sustancias explosivas, sin permiso. 

Vanoni y Clemente Giordana no existe sino 

1 é indeterminada, la de conducta reprobable 
no perjudiciales al orden público. 

2 ninguna indicación de las causas que deter- 
1 de Francisco Mó. 

todos los cuatro expulsos están indicados 
no tienen oficio conocido, resulta por el con- 
: Legación que el señor Francisco Mó ejercía 
lesión de Ingeniero Arquitecto, y que Vanoni 
ichos años, conocido como empresario y con- 
n'iblicos, y cuanto á Clemente Giordana no po- 
-n Caracas, pues hacía poco más de dos meses 
ara el arreglo de sus intereses privados. 
¡star convencido de que, si el Poder Ejecuti- 
que recurrir á medida de gravedad tan excep- 



STADOS UNIDOS DK VENEZUELA 



"3 



orden escrita y razonada para el arresto 
Lecido en noviembre de 1895 ; 

efectivamente, y qué razones hubo para ello, 
unción de más de cinco meses no se íni- 
Papis y 111 siquiera se procedió nunca á ,un 

E. se dignará penetrarse de la fusta re- 
iobierno del Rey reconoce como máxima que 
:1 derecho de expulsar de su propio terri- 
jeros que repute peligrosos para el orden 
iridad del Estado, ocurre sin embargo que 

que debe ser respetado, reclame también 
quiera que igualmente se respete, el dere- 
: pertenecen los subditos expulsos de sa- 
sido aplicadas las leyes del país y de co- 
ecíficos que determinaron la expulsión. 

no contradice ni mengua el de la expul- 

¡gualmente válido, y como en ejercicio de 
del Reino de Italia los informes que son 
nota, no dudo que reconociéndolo V. E. 
í adherir á él con cortés premura. 

is debidas gracias, tengo el honor de pre- 
Ministro, los sentimientos de mi más alta 

G. P. Riva. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA JI5 



mes con la doctrina que V. E. conoce y es la misma que res- 
pecto del caso determina el Derecho Público de las Naciones. 

La idea del Estado, como lo sabe V. E., está íntimamente 
unida á un principio esencial de dominación que los autores dividen 
en soberanía interior de hecho y soberanía interior de derecho. 
(Pradier Fodéré — 134). Ésta equivale á la acción de los pode- 
res públicos constituidos legalmente, á los cuales incumbe la es- 
tricta guarda de otro derecho, el de conservación de sí mismo, 
reconocido también como absoluto á todo País en el orden de la 
vida internacional. (Id. 211). En él entra, de manera insepara- 
ble, el mantenimiento de la tranquilidad pública, necesidad que 
deben respetar por igual los extranjeros y los nacionales. "Las 
leyes de policía y de seguridad obligan á todos los que habitan 
el territorio," .sienta el Código Qivil Francés citado por André 
Weiss ; y este principio, que procede directamente de la doctrina 
de derecho público según la cual "es imposible considerar un 
''Estado como soberano é independiente si no posee el poder de 
"dictar, en la medida de sus conveniencias, de sus necesidades 
"y de sus intereses, su legislación civil y crimipal," (Calvo-513) 
faculta á'cada País para prevenir, mediante leyes de aplicación 
general, los riesgos provenientes de la existencia en el territorio 
de elementos contrarios al orden político, administrativo ó civil. 

Ahora bien : el llamado derecho de renvoi lo viene ejercien- 
do Venezuela tiempo há, en forma análoga á la excogitada por 
otras naciones, entre ellas Italia, que en ley promulgada el 23 
de diciembre de 1888, faculta al Ministro de lo Interior para orde- 
nar pp£ motivos de seguridad pública que el extranjero transeún- 
te ó residente en el Reino sea expulsado y conducido á la fron- 
tera. Respecto del ejercicio de dicho derecho* por la Repú- 
blica, se trata en las páginas 142 y siguientes de las Prácticas 
del Ministerio Venezolano de Relaciones Exteriores. 

El artículo de la Constitución Venezolana que autoriza al 
Presidente de la República para expulsar del territorio nacional, # 
con el voto deliberativo del Consejo de Gobierno, á los extran- 



EL LIBRO AMARILLO 

engan su domicilio en el P; 
arelen público, deja implícitan 
:or la apreciación definitiva 
:lel peligro que se trata dt 
e Relaciones Interiores y ¡ 

motivos que abundaban pa 

social la permanencia en 
onados, sometióse el punto 
bienio, .cuyo voto fué unáni. 
expulsión. De la propia su> 
agosto, respecto de los extrí 
- y Joseph Fierre López, ce 
íctura del Decreto Ejecutivo 
a Gaceta Oficial, Á este efe< 
impiar, al par con uno de 

figura el capítulo sobre L 
referí. 

:ultará al muy alto criteri 
ís relacionadas con la conae 
de los mandatarios de la 
nto de la Ley que lo as 
/entivas como en sus efectí 
censurable como la morosii 
la facultad legítimamente po 
tación- de males que puedei 
i Poderes constituidos y ce 
;res representan. 
íso Americano reunido en 
$', cuyo primordial objeto fi 
laterías que abarca el Der 
pó, con motivo de un Tr; 
;>unto de la expulsión de 

perjudiciales al sosiego púb 
tivo ideas muy relacionadas c 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DÉ VENEZUELA II7 



ta la nota de, V. E., y que por su propia naturaleza y estar abo- 
nadas con el parecer de doctos publicistas, merecen registrar- 
se aquí con agrado y aducirse con entera claridad y franqueza. 
Para preconizar el derecho mismo de que Venezuela ha usado 
ahora respecto de los señores Papis, Vanoni, Giordana y Mó, se 
apoyó uno de los Delegados 'de la República Argentina en la 
opinión de Bernard y de Desjardins, y habló con tal motivo en 
su diserto discurso* de la necesidad de proceder administrativa- 
mente en los casos de expulsión, por ser ella una medida de 
seguridad política y social, un acto gubernativo relacionado con 
el orden público que, como todos los de su especie, debe ejer- 
cerse de esa suerte según lo declarado en la discusión habida 
en Bélgica en 1865. 

Después de este recuerdo juzgó oportuno el Delegado Ar- 
gentino citar íntegramente el parecer de Desjardins respecto de 
la conveniencia de proceder en tales ocasiones administrativa- 
me?ite; parecer al cual, por su aplicación al caso de los cuatro 
subditos italianos, llamo con especialidad la muy ilustrada aten- 
ción de V. E. 

"Imaginaos, dice, una discusión empeñada entre los abo- 
' 'gados y el ministerio público, no sobre una cuestión de culpa- 
bilidad sino de administración. ¿Será necesario llevar á la barra 
"las relaciones cojijidencialcs de los prefectos revelar á la au- 
' 'diencia ciertos peligros ulteriores, a riesgo de inquietar á toda la 
"Nación* de detener ciertas transacciones, ó de impedir la marcha 
"de las más graves negociaciones diplomáticas? ¿Será indispensa- 
"ble referir á los Jueces lo que un Ministro de Negocios Extran- 
"jeros reservaría algunas veces á la misma representación nacionalf 
u Si es menester, en fin y obrar sin demora, ¿habrá que resignarse 
"á ¿as lentitudes de un procedimiento judicial haciendo fracasar 
"el fin que busca- el interés de la nación f 

El mismo Delegado se refiere en seguida á la manera como 
los Países europeos han usado del derecho de expulsión, y cita 
entre otros á Francia, cuyo Código Penal autoriza la expulsión 
en el artículo 272 po^ el splo delito de vagancia. 



y 



que. para mayor satisfai 
. E. la cortesía de prese 
¡gusto Soberano, en la 



secuencia, el objeto prime 
í V. E. las frases que, 
estima con que lo recíbi 
xespo en la para él m 
E- mantuvo el martes 
s-ntimientos de alta s 
■ manifestó en la propia oc 

'accolta di Documenti e S 
iombiana," es por su alto 
rda con la primera vida ó ci 
■n los hechos que determ 
ly digna de estudiarse y 
: se agrega, como nueva 
n presente debido á uno 
unida firmemente Ver 

sí cumplido el encargo del 
l oportunidad para repetir 
:ión más alta y distinguic 



t>E LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 12 í 



SERIE D 



ALEMANIA 



l 



Legación de Venezuela en el Imperio 



Nombramiento del señor Doctor Juan Pietri en calidad de En- 
viado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario. 

V • JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

A Su Majestad Guillermo II, Emperador de Alemania y Rey de 
Prusia. 

Grande y Buen Amigo : 

Deseoso de que los antiguos vínculos de amistad entre los 
Estados Unidos de Venezuela y el Imperio de Alemania se afirmen 
cada vez más y cedan día por día en mutuo beneficio de las dos 
Naciones, he dispuesto acreditar ante el Gobierno de Vuestra 
Majestad un Representante Diplomático en calidad de Enviado 
Extraordinario y Ministro Plenipotenciario, y conferir el alto cargo 
al señor Doctor Juan Pietri, cuya inteligencia, ilustración y rele- 
vantes prendas de carácter me inspiran toda la confianza apete- 
cible. Así suplico á Vuestra Majestad dispense favorable acogida 
y preste cabal protección al señor Doctor Juan Pietri, como ' 
también le ruego se digne dar entera fe y crédito á cuanto él 
le exprese, por escrito ó de palabra, en nombre del Gobierno de 
los Estados Unidos de Venezuela, particularmente cuando le de- 
muestre el interés de la República por el bien y la prosperidad 

del Imperio. 
16 



BRO AMARILLO 

Majestad mis sit 
os le están enco 
;stra Majestad y 

íueno y Leal A 
JOAQl 

íes Exteriores, 
P. 

B, i los treinta dfas de] i 



Jnidos de Vent 
de 1896. 

imo pasado lleg 
nisterio de Nej 
ipañada de la c 
.iperadóT y el R 
ve contestación 
Jet presente par; 
■de de ese día e 
ie acompaño. £ 
satisfactorias, 
in, fueron intro 
C. Bruzual Sen 
de Su Majest; 
las insignias del 
!ta consideración 



ESTADOS U.VIDOS DE VEN'K/.U F.I.A 



(copia) 



i de entregar á Vuestra Majestad la Carta ere- 
señor Presidente de los Estados Unidos de 
lita con el carácter de su Enviado Extraordinario 
tenciario ante el Gobierno Imperial de Ale- 
le cada día sean más cordiales sus relaciones 
iranjeras, es el vivo anhelo del Gobierno de Ve- 
ha colmado de satisfacción el Presidente de la 
que me ha dispensado altísima honra, al desig- 
nada misión cerca del Gobierno de Vuestra Ma- 
) tiempo han sido amistosas las relaciones de 
y, por otra parte, el ensanche que están to- 
.. económicos entre los do¡" Países, ha de es- 
esos lazos de sincera amistad, 
de los sentimientos del Pueblo y del Gobier- 
ormo los votos más ingenuos por la dicha de 
>or la dicha de Su Majestad la Emperatriz y la 
Imperial y Real, y por la prosperidad del Pue- 
)co la benevolencia de Vuestra Augusta Ma- 
feliz término el honroso y delicado encargo 
ifiado por el Presidente de la República. 

iones Exteriores.— Dirección de Derecho Pú- 

-Caracas : 3 de octubre de 1 896. 

■rden del Ministro. • 

ector, 

Manuel Fondona Palacio. 



124 EL LIBRO AMARILLO 

II 

Legación del Imperio en Venezuela 

Promoción del Excelentísimo señor Conde de Rex 
Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario. 

(traducción) 

GUILLERMO 

POR I.A GUACIA DE DIOS, EMPERADOR DE ALEMANIA, 
PRUSIA, ETC, ETC, ETC. 

Al Señor Presidente de los Estados Unidos de Venezu 
Grande y Buen Amigo : 

Guiado del deseo de cultivaren lo venidero y de o 
y más las buenas relaciones que ahora existen entt 
Alemán y los Estados Unidos de Venezuela, he 
título y rango de Enviado Extraordinario y Ministr 
ciario á mi Ministro Residente acreditado en dichi 
el Consejero de Legación, Conde de Rex, en rt 
de los provechosos servicios por él prestados hasta ; 

La presente Carta tiene por objeto acreditar al ( 
en los Estados Unidos de Venezuela con la susoc 
No dudo que él cuidará celosamente de alcanzar tai 
aceptación en el más alto cargo que ahora desempef 
'virtud os ruego que también en lo adelante lo admil 
y prestéis fe á cuanto os diga en mi nombre y e 
Imperio Alemán. 

Válgome al propio tiempo de esta oportunidad 
ros mis mejores votos por la prosperidad de los E; 
de Venezuela, cuyos destinos estáis llamado á dirigí 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 1 25 



á ellos la renovada seguridad de mi fiel y muy distinguida es 
tima por vos. 

Dadas en Berlín á u de junio de 1896. 

Guillermo. 

El Príncipe de Hohcnlohc. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. 

Caracas: 22 de julio de 1896. 

Ascendido el Excelentísimo señor Conde de Rex, Ministro 
Residente de Alemania, á la jerarquía de Enviado Extraordinario 
y Ministro Plenipotenciario en los Estados Unidos de Venezuela, 
puso ayer, á las tres y media de la tarde, en manos del señor 
Presidente de la República, en el Salón principal de la Casa 
Amarilla, la Carta en que su Majestad Guillermo II participa 
al Supremo Magistrado la mencionada promoción. 

Acompañaron al señor Presidente en esta Audiencia los Mi- 
nistros del Despacho Ejecutivo. 

En el acto de la entrega de las Credenciales se cruzaron 

entre -el señor Presidente y el Representante de Su Majestad 

frases elocuentemente expresivas del excelente acuerdo que exis- 
te entre Venezuela y el Imperio. 

Cuatro empleados del Ministerio de Relaciones Exteriores 
recibieron al Excelentísimo señor Conde de Rex á su entrada 
en la Casa Amarilla y lo despidieron luego con los cumplimien- 
tos de costumbre. 

El Introductor de los Ministros Públicos, que había llevado 
al Excelentísimo señor Conde á la Casa Amarilla? lo condujo de 
nuevo á la Legación . en carruaje del Gobierno. 

P. Ezequiel Rojas, 



IS ESTAbOS UNIDOS UE VENEZL'IÍIjV 12? 

III 

iifíistro de Obras Públicas de Venezuela de presentar á Su 
Guillermo II, el Busto del Libertador en la 
Primera Cíasele la Orden 

)OS UNIDOS DE VENEZUELA 

iciones Exteriores. --Dirección de Derecho Pú- 

— Número 766 bis. 

Caracas: 28 de mayo de 1896. 
o señor : 

:sidente Constitucional de los Estados Unidos 
Dndecorado con el Busto del Libertador en la 
la Orden á Su Majestad Guillermo II, Em- 
inia y Rey de Prusia, y conferido al señor 
ruzual Serra, Ministro de Estado en comi- 
le presentar á Su Majestad el Diploma corres- 

icionada fué instituida en memoria .del Héroe 
:o Repúblicas de la América del Sur, y es el 
:Io que Venezuela concede á sus servidores 
orno aquéllos que, siendo 6 nó del País, se 

la señalada distinción por su mérito sobre- 
ser vicios que prestan á la Humanidad y á 
los pueblos, 

jidente Constitucional de los Estados Unidos 
)cra que Su Majestad el Emperador y Rey 
:coración. 
su vez, apela á la cortés interposición de V. E. 

señor Doctor Claudio Bruzual Serra, Minis- 
comisión, el cumplimiento del encargo que 



EL LIBRO AMARI 

del Diploma clt 

ado de la Repiíl 
el homenaje de 



Caracas: 28 de 
'aciones Exterion 

ato deber de da 
11 especial con q 
íc sirvió honran: 
üscntar á Su ft 
rusia, á nombre 
2 del señor Pre 
I Libertador en 
Berlín ; presenté 
Subsecretario de 
'os del Imperio 
ra por ausencia 
tado en el mism< 
lanuel Revenga, 
con el carácter 
liaron de Rotei 
iliqué que hiciese 
rador y Rey la 
ue Su Majestad 
ora y el lugar e 
ición de, que era 
-cibió, , sin embaí 
iría residencia ; < 



US ESTADOS UNIDOS DE VENEZUE) 

o del Director del Ministerio 
;ñor Manuel Revenga, en Auc 
nte con ese objeto, y á la cua 
•ito, presentó en propias mane 
:ión destinada á Su Majestad el E 

vale con placer de esta oca 
mo señor Ministro de su d 



)OS UNIDOS DE VENEZl 
iciones Exteriores. — Dirección 
. — Número 1613. 

Caracas : 31 de octub: 
10 señor : 

ida nota de V. E. de 27 del ' 
e el honor de recibir la c 
Vlarschall, Secretario de Estac 
>r, de Berlín, que contiene k 
mentó fecha el 28 de mayo \ 
ecial conferida ante Su Majest; 
Doctor Claudio ' Bruzual 'Se 
spaclio de Obras Públicas de 

muy cumplidas gracias por 
:ión, y me honro de renovarle 
más alta y distinguida. 

1'. EzKyu 

unde ile Res, Knviado Extraordinario y Mil) 
ador de Alemania. 



ATK1S UNIDOS DE VKNEZUI 

país. , 

portado y de las manufact 
) por respecto del taba 
m portación. 

rnos. 

s parecidas. 

donde se halle cstablecic 
la Hacienda Pública. 
Caja Pública. 



UNIDOS DE VENEZ 

Exteriores. — -Dirección d< 
4o 1 - 

Caracas : 23 de marzo 
or : 

Itimo, (oficio número 21 
que había pasado á I 
1 sendas copias del cues 
atos respecto del tabacc 
Relaciones Exteriores < 
'enezolano. 

ios Despachos acaba c 
^o con el envío del pli 
me complazco en remit 
de las respuestas contt 
íemoria de Hacienda d 
i V, E. un ejemplar de 

esta oportunidad para 

onsideracíón más alta y 

P. Ezeq 

icx, Ministro Residente de Su Mojí 



ro amaril: 



MERO 2. 
Tabaco di 



íacoa. . Ca| 

Cape 

Rt 



icar) .... 

rollos de 
9, los 46 1 



V 

os Comandan! 

aducción) 

lia en Ven 

Alemania 
suplicar r 
■¡ores que 
Gobierno 
n vigente 
ación por 
hagan los 

Je Rex d 
tisfacción 



VI 

laicas de 
di 1113 



en Ve 

Cari 



mayo 
;la com 
>s que s 

esta 
io gerrr 

sresa s; 
les sot 
:as de 

SUplíCÉ 

a bené 

1 artícu 

(en la 
en ést 
:ho esta 

as distir 



ESTADOS UNIDOS DE VENE. 



OS UNIDOS DE VENE 

;iones Exteriores. — Direci 
-Número 1562. 

Caracas : 22 de ■ 

señor: 

> este Ministerio recibió 
>o de julio último, numen 
ito, al cual incumbe la di 
y de Comercio, y le ex] 
ita el Gobierno Imperia 

el resultado al Departa 
gusto, á satisfacer el de; 

. E. 

Venezuela disposiciones le 
nombres y razones social 
do tales nombres y razón 
figuran en su descripción, 
éstas. La Ley, al indi 
posible toda' confusión, á 
ueda ser reconocida fácili 

1 la reivindicación del d< 
Por eso en la descripci 

de fábrica ó de comercio: 
5n de que él (el signo) 
de los registrados. Inflé 
extiende su protección á ] 
ir no estar suficientemente 
>rce sólo respecto de los : 
ir los géneros. 
d artículo 203 del Códig< 
larcas de fábrica ó de cor 
,d con la ley de la materí; 



EL LIBRO AtoAiíILL 

puesto, guarda relac 
de 1883, cuyo Artú 
itro País (Venezuela 
asegurar la protec 
legislación respectiva 
acompañar á V. E. 
24 de mayo de 18; 
. las seguridades de 



Kex, Enviado Esln 



DS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

SERIE E 

HOLANDA 

Legación de Venezuela en el Reino 

señor General Francisco Tosía 
de Enviado Extraordinario y Min 
Plenipotenciario 

JOAQUÍN CRESPO, 

ITUCtONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS I 

2 Reina Emma, Regente del Reiu 

uena Amiga : 

de que los lazos de amistad e: 
\s de Venezuela y el Reino de 1 
t vez más, he dispuesto acreditar 
. Majestad un Representante Dij 
conferir al señor General Franci 
Enviado Extraordinario y Miníst 
blica en la Corte de Vuestra Ma 
íes de inteligencia y de carácte 
) por mí para representar á V' 
es Líajos, las conoce ya Vuestra ] 
esperar que él ha de merecerle ; 
■e Vuestra Majestad le prestó co 
diplomático. 

stra Majestad otorgue entera fc- 
General Francisco Tosta García 
palabra, en nombre del Gobierne 



1E LOS ESTADOS , UNIDOS DE V 

Hado Extraordinario y M 
s dignaréis concederme la r 
f objeto cuando mi anterio 
I cual conservo los mejores 
e me ofrece esta Audiencia 
apresaros el interés que ton 
por la gloria y prosperid 
cuyos destinos regís con 
lalmente esta oportunidad pa 
r Presidente de la Repúblic; 
ueblo de los Países Bajos 
ceros á los del Señor Gene 
uestra Majestad, de Vuestr 
idés." 

Je cruzar conmigo algunas ¡ 
lisonjeras para nuestra Pa 
audiencia, según es uso aqu 

sted respetuoso servidor, 



is de Venezuela. — Ministerio 
;cción de Derecho Público 
:de 1896. 

orden del Ministro, 
il Director, 

Manuc 



IBRO AMARIL 



JÍN CRESI 

E LOS ESTAD 

ma, Rcgentt 



crü servicie 
a djplomátii 
estad el s 
cter de E 

los Estados 
■a Majestad 

señor Gei 
e su import 
>mo ha me 
uzgo que fi 
:on el tact 
do de tods 
je ño del G 

lazos amisi 
■ mi propic 
ss Bajos, as 
y la salud < 
ta " Guarda á 
eal Amigo, 
JO 

íes Exterioi 



BTADOS UNIDOS DE 

SERIE F 

EL VATICAIS 

anudad los documentos 
de la Diócesis del ¡ 

• UNIDOS DE 

nes Exteriores.--! 
úmero 1585. 

Caracas : 2 
eñor : 

la República, por 
nueva Diócesis coi 
to será la ciudat 
ado, como es ya, 
ón que prescribe e 
julio ún 1824. s 
or Presidente de 
E. para encamina 
>s y obtener la 
atificación por par 
de que se trata y 
;on los siguientes : 
bínete contentiva < 
a República hace ' 
la nueva Diócesis, 
95- 

timbre de la menc 
opia auténtica del 
ere. 



os han 
la erecc 

mucho £ 
raros, s 



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pe 

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má 

ros 
le 



igu 



EL LIBRO AMARILLO 

.e el registro del título de la obra, ó la di 
así asegurado una segunda vez, y cumplien 
las reglamentos relativos á los privilegios ot 
seis meses antes de expirar el primer per 
s, dentro de dos meses, contados desde la f( 
ion, harán publicar, por espacio de cuatro 
e dicho registro en uno ó más periódicos c 
;n los Estados Unidos," 

:ción 3. Modifícase por el presente la secck 
ntos cincuenta y seis de los Estatutos Revi 
. Unidos, de modo que se lea como sigue : 
ección 4956. Ninguna persona tendrá dere 
á menos que el día ó antes del día 
en éste ó en cualquier' país extranjero, en 
ca del Congreso, en Washington, Distrito c 
iplar impreso del título del libro, mapa, ca 
amática ó música, grabado, estampa, lámina, 
ó una descripción de la pintura, dibujo, est 
,in modelo ó dibujo de una obra de bellas 
esea un privilegio ; ó á menos que, á m 
la publicación respectiva, en éste ó en c 
:ro, entregue también en la Biblioteca del 
gton, Distrito de Colombia, ó deposite en Fa r 
ados Unidos, dirigidos al Bibliotecario del 
gton, Distrito de Colombia, dos ejemplares 
:arta, composición dramática ó música, grabaí 
lámina, ó fotografía privilegiados ; ó, en cas 
estatua, estatuaria, ó dibujo de una obra de 
ografía de tales objetos : En la inteligencit 
un libro, fotografía, cromo, ó litografía, los 
los mismos, cuya entrega ó depósito se r 
dicho, se impriman con tipos fijos dentro de 
ados Unidos ó con planchas hechas de elle 
ó dibujos en piedra hechos dentro de los 1 



y mi 
no sigí 

El pro] 
11 la 
il Bibl 
, un c 
;cho c 
¡barga, 
i los 
, de lt 
regir e; 
n forme 
irte d 
onga e 
ifícase 
tres 
ue : 

Toda 
tenor, 
lámir 

cual r 
le ciei 
; por t 
>s." 
ifícase 
■ cuatn 

sigue: 

Toda \ 
bro y 
le en 
i inipo 
plazo 
gio pr 



El, LIBRO AMARILLO 

891, que es la última y madi 
cer legislativos de este País a< 

literaria internacional, ¿es posib 

que los Estados Unidos puedet 
;a Convención ? Ü para piar 
; posible sostener que los Esta< 

hacerse parte en la Convenció 
¡tud de accesión, con arreglo 
5, se les informa que su ley 1 

ición relativa á la composición 
nidos, fué de mucho peso en 
:a de la adopción del Estatuto 

Estatuto una cláusula para la 
eficios á los ciudadanos ó subí 
ícilmente hubiera podido ser 1 

este Gobierno en aptitud de 
idadanos ó subditos de los I 
á nuestros ciudadanos se les 

con la condición de anular rr 
nuestro Estatuto. Tal proposk 
:titud de adoptar un acto para d 
■n de la propiedad literaria y t. 
áusula que, si hemos de consí 
ros ciudadanos, requiere la i 
Estatuto. Tal interpretación eí 
:o digna de evitarse, si es 'p 
>puesta al lenguaje del acto qi: 
ada. descubre claramente el p 
de la-propiedad literaria para nu< 
ranjeros. Con este fin y mira 
e los beneficios del acto á lo 
ijcros. La interpretación que b 

que extiende los privilegios ' d( 

los Estados extranjeros, priv; 



DE I.OS ESTADOS 



Gobierno de la facultad de 
vilegio de propiedad üterari; 
terpretación, podría formular; 
propiedad literaria, con el 
Estados, á menos que ellos m 
su ley ; y sin embargo, si 
de que podrían acceder otro; 
el Presidente tendría el deb 
la segunda condición de la 
respecto á los ciudadanos 
gozarían al punto del beneíí 
País, al paso que nuestros 
cluidos de obtenerlo en el si 
ramente, no debería adopta 
resultados tan incongruentes, 
tamente, como en el presentí 
gislatura, que fué hacer dej 
dadanos de Estados extranj 
literaria á nuestros ciudadar 

En nota dirigida al Mir 
rriente, explicó plenamente 
la segunda condición conten 
de marzo de 1891. Si las 
decidieren que la legislación 
á este Gobierno al privilegk 
permita hacerlo, probableme 
nar Jo que deba hacerse, p 
subditos de los firmantes d( 
liarían claramente, según la 
beneficio de nuestra ley, ce 
la sección 13 a , Entonces p 
' 'á su placer, " parte en esa 
reciprocidad general en la 
entre los Estados de la unió 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 1 65 



más liberales que las de la nuestra, y el artículo 38 de la sección 7 a 
es como sigue: 

"Los extranjeros gozan en Bélgica de los derechos garantidos 
por la presente ley, pero la duración de tales derechos no exce- 
derá, en el caso de ellos, de la duración fijada por la ley belga. 
Sin embargo, si tales derechos expiran antes en su propio País, cesa- 
rán al mismo tiempo en Bélgica." 

La ley belga cae claramente dentro de la primera condición 
alternativa especificada en la sección 13 a del acto de 3 de marzo 
de 1 89 1, y la proclama del Presidente puede, en consecuencia, ex- 
pedirse el i° de julio de 1891, fecha en que el acto entra en 
vigor. 

Francia. — El primer País que solicitó en favor de sus ciu- 
dadanos los beneficios del acto de 3 de marzo de 1891, fué Fran- 
cia. En este sentido se dirigieron comunicaciones tanto á nues- 
tra Legación en París, como por medio del Ministro Francés en 
esta Capital, á este Departamento. 

Francia reclama haber cumplido las dos condiciones alterna- 
tivas especificadas en la sección 13 a de nuestro acto. Ahora só- 
lo estamos considerando la primera, sin embargo. Hásenos sumi- 
nistrado la legislación francesa sobre derechos literarios y artísti- 
cos, y el Ministro Francés, en una nota de 25 de mayo de 1891, 
declara que la legislación de su país "asegura á los autores ame- 
ricanos derechos que son no sólo su^tancialmente iguales, sino 
idénticos á los que corresponden á los autores franceses." 

Respecto de los ciudadanos franceses, la proclama del Presiden- 
te puede expedirse con arreglo al mismo que en el caso de los 
subditos belgas. 

La Gran Bretaña. — El tercer País que solicitó en favor de sus 
subditos los beneficios del acto de 3 de marzo de 1891, fué la 
Gran Bretaña. 

En nota dirigida á nuestro Ministro en Londres el 16 de junio de 
1 89 1, dice Lord Salisbury: 

44 El Gobierno de Su Majestad considera que, según la ley 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 167 

jficial del Gobierno Británico, hecha en e] mismo len- 
la primera condición alternativa de la sección 13 a del 
1 de marzo de 1891, justifica la inclusión de la Gran 

de las posesiones británicas en la proclama aplicable 
y Francia. 
— En nota del 26 de! corriente solicita el Ministro 

favor de los ciudadanos de Suiza, el beneficio de 
■y con arreglo á la primera condición de la sección 
aste fin nos remite á la ley de su País, que contiene 
ites disposiciones : 

ilo 10. Las disposiciones de este acto son aplicables 
ires domiciliados en Suiza con respecto á todas sus 
1 cual fuere el lugar donde aparezcan ó se publiquen 
í: también á los autores no domiciliados en Suiza res- 
obras que aparezcan ó se publiquen en Suiza, 
autores no domiciliados en Suiza gozan, con respecto 
is que aparezcan ó se publiquen en Países extranjeros, 
smos derechos de que gozan los autores de obras que 
en Suiza, con tal que los últimos reciban en el País 
igual tratamiento que los autores de obras publicadas 

j1o"4- Los autores domiciliados en Suiza tienen el de- 
dar tal aviso (ó de hacer tal declaración) en el caso 
sus obras ; y los autores no domiciliados en Suiza, 
los autores no domiciliados en Suiza, en el caso de 
licadas en Países extranjeros, pero sólo cuando. los auto- 
iras publicadas en Suiza reciban -en el país interesado 
tratamiento que reciban los autores de obras allí pu- 
Los autores extranjeros de la última clase deben lle- 
equisitos de esta disposición, á menos que se haya 
jún otro arreglo mediante una convención interna - 

. disposiciones, presentadas oficialmente como consti- 
1 cumplimiento de la primera condición de la sección 



EL LIBRO AMARILLO 

ir el que se Incluya á ! 
"rancia y la Gran Bret 
:jemplar de la ley de i 
roclama. 

ítuosamente, 



Número 4 

/, 
tro Suizo sobre la Conv 

:ado. 

Washigton : 8 d< 

de avisar el recibo dt 
que volvéis á llamar la 
;unto de la propiedad lii 
de marzo de 1891, cuy; 

la ley, bajo condición 
os de Estados extranjer 
ciudadanos ó subditos 
nvención de Berna, hact 
. inquirir si á ellos se le 

acto después del prim 
leí acto á que se refiel 
¡ue se dice que el actc 
s de un Estado ó Nacií 
11 extranjera sea parte t 
e la reciprocidad en la 



I70 EL LIBRO AMARILLO 

si en ese respecto ha habido ó no . una suspensión de 
Bélgica, á consecuencia de la Convención. 

El Departamento se ocupa actualmente en conside 
comunicaciones tocantes á la aplicación del acto de 3 de 
1 89 1. Entre ellas hay algunas que consideran la aplicado 
por razón de la primera condición alternativa especificadaen 
13", á saber; la extensión de los beneficios de la ley á los c 
de Estados ó Naciones que conceden á los ciudadanos de 1< 
Unidos el beneficio de la propiedad literaria sobre bases sust; 
te iguales que á sus propios ciudadanos. Cuando pueda ■ 
seguridaa como ésta, el caso se simplifica grandemente. 

Aun hay otra indicación que puede ser útil considera 
niendo que la Convención de Berna admita la accésit 
Estados Unidos, sin cambio alguno en nuestra ley, puet 
veniente establecer si todas ó algunas de las partes dt 
vención pueden conceder á ciudadanos de los Estados t 
privilegios recíprocos que ese Convenio está encamina! 
gurar, antes que los Estados se hagan formalmente par 
por virtud de una proclama del Presidente que admita á su 
nos á los beneficios del acto. 

Aceptad, señor Ministro, las renovadas seguridades c 
alta consideración. 

William ' F. Wkt 

Secretario ad ¡íilerin 



NÚMERO 



Por el Presidente de los Estados U?iidos de Américi 



Proclama: 

Por cuanto la sección 13" del acto del Cong'reso de 3 
de 1891, titulado "Acto que modifica el título sesenta, c 



l)E LOS ESTADOS UNIDOS Í)E VENEZUELA 



I7I 



de los Estatutos Revisados de los Estados Unidos, relativos á la 
propiedad literaria," dispone que dicho acto "sólo se aplicará á 
ciudadanos ó subditos de un Estado ó Nación extranjera, cuando 
tal Estado ó Nación permita á ciudadanos de los Estados Unidos 
d benefició de la propiedad literaria sobre bases sustancialmente igua- 
les que á sus propios ciudadanos; ó cuando tal Estado ó Nación 
extranjera sea parte en un Convenio internacional que disponga 
la reciprocidad en la concesión de la propiedad literaria, y que por 
los términos de ese Convenio puedan los Estados Unidos de Amé- 
rica, "á su placer," hacerse parte en tal Convenio ;" 

Y por cuanto dicha sección dispone también que "la existen- 
cia de cualquiera de las condiciones antedichas la determinará el 
Presidente de los Estados Unidos mediante proclama por él ex- 
pedida de tiempo en tiempo, según lo requieran los fines de este 
acto;" 

Y por cuanto se ha dado satisfactoria seguridad oficial de que 
en Bélgica, Francia, la Gran Bretaña y sus posesiones, y en Suiza, 
permite la ley á los ciudadanos de los Estados Unidos el bene- 
ficio de la propiedad literaria sobre bases sustancialmente iguales que 

< 

á los ciudadanos de esos Países. 

■s 

Por tanto yo, Benjamín Harrison, Presidente de los Estados 
Unidos de América, declaro- y proclamo ahora' que la primera de 
las condicionas especificadas en la sección 13" del acto de 3 de 
marzo de, 1891, está cumplida ahora respeto, de los ciudadanos 
ó subditos de Bélgica, Francia, la Gran Bretaña y Suiza.* 

En testimonio délo cual, pongo aquí mi firma y mando poner el 
Sello de los Estados Unidos. 

Dado en la ciudad de Washington, á i° de julio de 1891 y 
115° de* la Independencia de los Estados Unidos. 

Benjamín Harrison. 

Por el Presidente, 

William F. Wharton, 

Secretario ad interim 



u 



LIBRO AMAR11.U 



(de importancia) 

STADOS UNIDOS DE VENEZ.lfl 

; Relaciones Exteriores. — Dirección d 
:erior.- — Número 394. 

Caracas : 14 de marzo de 
Ministro : 

agosto de ,1893 (oficio número 10. 

que hoy se halla á cargo de usted, 

le}' de los Estados Unidos de 3 de 
>a -en ciertos puntos las disposiciones a 
ipiedad literaria. Dicho envío se efe 
ención de este Ministerio la Legaci 
la circunstancia de no poder extend 
forma á naturales de otros Países sir 

Presidente de la Unión, dictada cor 
das en la sección décima tercera. T 
lubiese manifestado el Representante 
ion el deseo de que Venezuela dicta 
caminada á poner á sus naturales 
incitas disposiciones, se pidió á ese 1 
rviese para comprobar si la Ley de 

con 1a nuestra relativa á propiedad 
dio hecho por el respectivo Director 
deducirse que había discrepancias rat 
ada y las disposiciones vigentes en l 
:1 intelectual, circunstancia de que s> 
arillo de 1894. (Exposicíón-pág. 53) 

haya dirigido á esta Oficina la Legí 
^lorte, en seguimiento de instrucción 

y con el objeto de 'alcanzar que k 

examinen otra vez el punto, por 
co, suplico á usted se sirva decirme 



KSTADOS UNIDOS UE VENEZUELA 173 

50 Extraordinario de 1894, que es posterior 
vo de que dejo hecha referencia, contiene res- 
Estados Unidos las mismas discrepancias 
forme rendido entonces por la Dirección res- 
artamento, ó s¡ puede dar lugar á la adhesión 
reglas y principios sancionados por el Con- 
greso de la otra República en el Decreto de 3 de marzo de 
1891. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 414. 

Caracas : 18 de marzo de 1896. 
Excelentísimo señor: 
El. 12 de junio de 1893, (oficio número 748) tuve el honor de 
pedirá uno de los dignos antecesores de V. E., el Excelentísi- 
mo "señor Eranck C. Partridge. un nuevo ejemplar del Acuerdo 
enmendatorio de los Estatutos Revisados de los Estados Unidos, 
relativamente á propiedad literaria, á fin de pasarlo . al Departa- 
mento de Instrucción Pública, cuyo concurso se consideraba indis- 
pensable para resolver el punto que había sido materia de la 
nota del Excelentísimo señor Scruggs de 22 de mayo de 1891, 
y de la del mismo Excelentísimo señor Partridge de 8 de junio 
de 1893. 

En el Libro Amarillo presentado al Congreso de 1894. al 
hablarse de este punto, (páginas LII, Lili y LIV de la Exposi- 
ción)- se dijo que aunque aquel Departamento no había resuelto 
todavía la consulta, podía inferirse que la respuesta se inspiraría 
"en un criterio diametral mente opuesto á la aceptación de los beneti- 



¡I. LIBRO AMARII.I.i 

de Venezuela, y é: 
icias radicales eni 
pública sobre prc 
o, la idea de qu 
res y acordados 
con la de los í 
indicada recir 
s que están llam 

estos conceptos 
Ley de Propied 
la enmienda de 
91, podrá deduci: 
itar en favor de 
diante la regla 
a misma enmiend 
1 íliforme cateto 
el punto á qile 
oficio dirigido á 
Ministro de In: 
comparativo del 
i se me trasmita, 
á V. li. las ¡1: 
me hizo conocer 
riginales dejó en 

r á V. E. las s 
itinguida. 

P. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA [75 



ESTADOS UNIDOS DK VENEZUELA 

f 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — -Número 470. 

Caracas: 6 de abril., de 1896. 

Excelentísimo señor : 

Este Ministerio recibió ya el resultado de la consulta que ha- 
bía dirigido al de Instrucción Pública con motivo del punto de pro- 
piedad literaria contenido en el oficio del Departamento de 
Estado á esa Legación, que V. E. puso en mis manos, ad 
effectum videndi, el 14 del mes último. 

Como lo expresé á esa Honorable Legación en nota del 
18, número 414, el objeto de este Ministerio fué saber si la Ley 
de Propiedad Intelectual sancionada por el Congreso Extraordi- 
nario de 1894, había dejado á Venezuela en capacidad de acep- 
tar en cuanto á sus nacionales los principios ó prácticas de la 
enmienda de la de los Estados Unidos, ó si subsistían entre 
una y otra las mismas discrepancias á que se refirió el Libro 
Amarillo de hace dos años, en la parte que ya conoce V. E. 
por transcripción hecha en la comunicación citada. 

Por el -informe del Despacho de Instrucción Pública se vie- 
ne en conocimiento de que la nueva Ley contiene todavía di- 
ferencias de cierto carácter respecto de la de los Estados Unidos, 
sobre todo en lo tocante al tiempo establecido para el registro 
de propiedad intelectual y en orden á la contribución del caso ; 
contribución que en la enmienda de 3 de marzo de 1891 se fija 
determinadamente y en la legislación venezolana no tiene ca- 
bida. 

Lamenta el Gobierno que la antedicha circunstancia, supe- 
rior á su voluntad y deseo, impida aún la accesión de Vene- 
zuela á los principios comprendidos en la reforma de 3 de 
marzo de 189 1; mas no juzga imposible que, acordados al cabo 
en los puntos discrepantes unos y otros Estatutos, pueda esta 



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DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA I 77 



literaria y al derecho impuesto por tal registro, en los cuales 
difiere la Legislación Venezolana de la de los Estados Unidos ; y, 
en vista de estas circunstancias, considera qué Venezuela no pue- 
de acceder ,al principio que encierra la ley sobre propiedad 
literaria de 3 de marzo de 1891, sin creer imposible que las dis- 
crepancias hacia las cuales llama la atención, puedan concillarse al 
fin, cambiando ó el ^Estatuto de los Estados Unidos ó el de Vene- 
zuela. La identidad de las disposiciones de la legislación de ambos 
Países no es, sin embargo, condición de la proposición hecha 
por este Gobierno con arreglo al acto de 3 de marzo de 1891. 
Como lo mostrará la correspondencia impresa que hasta ahora 
se ha enviado á usted, lo único que se requiere es que la legis- 
lación de los dos Países sea semejante en sote un respecto ; á 
saber: en que el ciudadano ó subdito del otro País tenga los 
mismos derechos, cuanto al registro de la propiedad literaria, 
-que los ciudadanos ó subditos del País mismo, con sujeción á 
las mismas condiciones y restricciones que sus naturales. Si la 
Legislación Venezolana lo permite, el efecto de un canje de 
declaraciones, como el que han tenido en mira mis instrucciones, 
sería permitir á un venezolano registrar una obra en los Estados 
Unidos, de conformidad con nuestras leyes, sobre el mismc 
pie, precisamente, que un ciudadano de los Estados Unidos; 
y, vice versa, cuanto al registro de una obra en Venezuela por 
un ciudadano de los Estados Unidos. 

Soy señor, 

Obediente servidor de usted, 

Richard Olney. 



23 



EL LIBRO AMARILLO 



)S UNIDOS DE VEN! 

iones Exteriores.- -Direcc 
Número 671. 

Caracas: 14 d 

señor : 

último manifesté á V. ] 

> conceptos enunciados ei 

to al Acuerdo enmenda 

s Unidos referentes al de 

del estudio comenzado ¡ 

de la Ley de 3- de mar; 

ciones vigentes en Vene; 

Las instrucciones tras 

ble Departamento de E: 

V. E. me hizo conocer 

á este Despacho á rec; 

amo, un nuevo informe 

: que la Ley venezolana 

República en capacidad 

cipios y prácticas de la enmienda de 

Unidos. 

El estudio llevado á cabo otra vez p 
Instrucción Pública, puso de manifiesto las 
dí conocimiento á V. E. el 6 de abril en 
Mas, como de las instrucciones comunicadas 
respetable Legación, parece deducirse que, 
Venezuela como de otros Países, se ha inte 
de la enmienda de 3 de marzo de 1891 c 
mente cónsono con sus genuinos fines ó t( 
buscar, mediante nuevo y muy detenido exa 
sobre todo en la parte relativa al registro < 
raria, la razón ú origen de la mala intelig 



ADOS UNIlJOS DE VENEZUELA I 79 

Estado juzga encontrar en la apreciación 
cho Venezuela del asunto, al igual de 
íes se hallaba también sometido, 
conseguir el más amplio esclarecimiento 
hoy al Ministerio de Instrucción Pública 
[onorable Departamento de Estado con- 
que V. E. puso en mis manos una copia 

las seguridades de mi consideración más 

P. Ezequiel Rojas. 

>, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los 



(importante) 

UNIDOS DE VENEZUELA 

s Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
ncro 672. 

Caracas: 14.de mayo de 1896. 

i¡tí á la Legación de los Estados Unidos 
3 por ese Despacho en el oficio de 24 de 
i3 de la Dirección de Instrucción Supe- 
dificultades que subsisten para que Ve- 
ipios y prácticas que en materia de pro- 
le la disposición sancionada en aquella 
o de 1 89 1. Comunicado luego á su Go- 
Legación el criterio con que aquí se ha- 
<, halló el Departamento de Estado de 
íanifestó al Representante en Venezuela, 



l8o El, LIBRO AMARILLO 

que la respuesta de esta República á la prop 
Unidos participaba de las mismas ideas ex 
particular por otros Gobiernos á quienes se 
nacidas, según el Departamento de Estado, 
formado con respecto á la necesidad de qu 
los dos Países ofrezca, pura el caso, cabal 
perfecta. 

"Nada de esto, dice el Gobierno de 1 
"se requiere para hacer aceptable la propí 
"nezuela con arreglo alacio del 3 de marz 
"se pide es que la Legislación de los dos 
"sólo en 1111 respecto; á saber: en que el 
"del otro País tenga los mismos derechos, 1 
"de la propiedad literaria, que los ciudac 
"País mismo, con sujeción á las propias c 
"ciones que sus naturales." "Si la Iegislac 
"mite ( añade el Departamento de Estad 
"acuerdo como el que tuvo en mira la pr< 
"á permitir á un venezolano registrar una 
"Unidos, de conformidad con nuestras leyi 
"precisamente, que un ciudadano de ellos ; ; 
"to al registro de una obra en Venezuela 
"la otra República." 

En virtud de las precedentes observad 
este Ministerio por encargo del Gobierno d 
á usted, con el mayo'r encarecimiento, se d 
examen de las dos leyes, á fin de obtener 
circunstanciado que demuestre la verdad de ! 
para preparar el Acuerdo cuya celebració: 
Departamento de Estado, bien para comprol 
inconveniencia de él mientras no reforme \ 
respectiva. A este Despacho 110 le incum' 
punto concepto alguno, sino atenido al crit 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA l8l 



halla al digno cargo de usted, por ^er de su particular competen 
cia el ramo de que se trata. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezeouiel Rojas. 

Al señor Ministro de Instrucción Pública. 



II 



Informes pedidos acerca del ramo de la moneda y respecto del precio de los 

frutos y de los salarlos en Venezuela 



(traducción) 

(Circular) 

(S. D. 7, 25, 96—250) 



Departamento de Estado. — Washigton: 25 de julio de 1896. 

Á los empleados diplomáticos ciclos Estados Unidos. 
Señor: 

En vista del grande interés popular que existe en este Paía 
respecto de la cuestión de la moneda, se hace asunto de inme- 
diata importancia la experiencia de otras Naciones. Pídesele á usted, 
por consiguiente, que prepare, cuanto antes sea posible, para que 
lo publique el Departamento, un breve informe acerca de la mo- 
neda del País en que está usted acreditado, en el cual se muestre: 

1. La naturaleza de la ley de valor, esto es: si explícita- 
mente es una unidad de oro ó una unidad de plata, ó lo que 
generalmente se conoce con el nombre de ley doble ó de ley 
"débil"; es. decir: si el oro y la plata se mantienen á la par, 
ó si una cantidad limitada de plata circula á igual valor que 



EL LIBRO AMARILLO 

ere una uqjdad de plata, 
, ' fino, y su valor ven. 
cambio sobre Londres, 
por la ley y existe en la 
medida de valor no exif 

id total de dinero en cir 
moneda de oro, moneda 
pecto del último, si fuere 
dos ó del Gobierno, y ent 
articulares. ¿ Emítese el i 
e por él ó por medio d< 
para la conversión de 

dad de dinero en circuí 



taiHe. 



4. Si ha habido algún cambio en el 
País, en el abandono ó disminución del uso 
indique la fecha del cambio, la naturaleza preci 
que obedeció. 

5. I£l efecto práctico de la moneda e 
trias manufactureras y el precio del trabaje 
nufíicturas se han estimulado 6 nú, y si 
disminuido los salarios de los trabajadores, 
tipo actual de los salarios, expresado en 
en su equivalente en moneda de los Est 
fecha de su informe, debe indicarse respe< 
ocupaciones tan grande como sea posible, 
sición comparativa de los salarios pagados en 
en i8Sñ. 

6. Los precios, para la fecha de su infor: 
y en la equivalente de los Estados Unidos, de 

(a) los productos agrícolas y pastorales e 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA * 183 

(b) los productos consumidos en el País así como los exporta- 
dos, especialmente los artículos de alimentación; 

(c) los productos consumidos en el País, pero no expor- 
tados; 

(d) los productos importados, especialmente los necesarios 
para la vida ó la industria, como artículos de vestido, calzado, 
herramientas y utensilios, quincallería, drogas y medicinas, mate- 
rías .primas para la manufactura, expresando si los precios han 
sido ó no afectados de manera apreciable por cambios de tarifa. 
Para establecer comparación con estos datos, deben darse los pre- 
cios de los mismos productos ahora diez años, esto es, en 1886. 

7. Si las casas de moneda del Estado están abiertas para la 
acuñación de uno ú otro ó de ambos metales. Indíquese el pre- 
cio del oro y de la plata por onza fina en el cuño, y si ha variado des- 
de i88£ 

Será útil atenerse hasta donde sea posible á los datos oficiales, ci- 
tando su fuente, cuando así se obtengan. 

El objeto del Departamento es exponer el verdadero esta- 
do en cada uno de los Países del mundo, á fin de que el pue- 
blo de los Estados Unidos tenga informes precisos respecto de 
los efectos prácticos de los varios sistemas de moneda vigentes, 
en la actividad industrial, los precios de los frutos y los sa- 
larios. 

Espero sinceramente que usted podrá responder á tiempo de poner 
al Departamento en aptitud de publicar el informe de usted para el i° 
de octubre. 

Soy, señor, de usted 

Obediente servidor, 

Richard Olxey, 






DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



185 



Caracas: 6 de octubre dé 1896. 

La Sección de Estadística del Ministerio de Hacienda, cum- 
pliendo órdenes del Ciudadano Ministro, informa acerca de los puntos 
consultados en la nota oficial del Ciudadano Ministro de Relaciones 
Exteriores, fecha 10 del pasado mes, lo siguiente: 



Cuestionario propuesto por el Departamento 
de Estado de Washington 



Contestaciones 



Punto i° 

La naturaleza de la ley de va- 
lor; esto es: si explícitamente es 
una unidad de oro ó una unidad 
de plata, ó lo ,que generalmente 
se conoce con el nombre de ley 
doble ó de ley "débil;" es decir: 
si el oro y la plata se mantienen 
á la par, ó si una cantidad limi- 
tada de plata circula á igual valor 
que el oro. Si hubiere una unidad 
de plata, diga el número de gra- 
mos de plata, fino, y su valor 
verdadero, para la fecha de su in- 
formé, al cambio sobre Londres. 
También si la unidad está deter- 
minada por la ley y existe en la 
práctica, ó si la unidad legal es 
una medida de valor no existente 
y solamente nominal. 



Punto i° 

La ley vigente en los Estados 
Unidos de Venezuela respecto al 
valor de la moneda nacional de 
oro, de plata y de nikel, es de 
fecha de 9 de julio de 189 1, y dis- 
pone que la ley para el oro será de 
900 milésimos y la ley para la plata 
será de dos clases: una de 900 

milésimos y otra de 835 milési- 
mos. 

La unidad monetaria de la Re- 
pública está categóricamente es- 
tablecida en el artículo 2 de la 
ley citada, en estos términos: 

4 'La unidad monetaria de la 
República será el bolívar de pla- 
ta, qué se considerará dividido 
en cien partes ó centesimos." 

La cancelación, pues, de obliga- 
ciones públicas y privadas, no se 
hace en igualdad de circunstan- 
cias con las monedas de oro, 
de plata y de nikel nacionales, 



24 



EL LIBRO AMARILLO 



Las de 
me á la 
obligatorio 
cantidad \ 
Ley les h; 
acuñada c 
leyes, son 
para los p; 
porciones i 

Las de c 
cantidad d< 

' Las de 
cantidad d 

Las moi 
bre hasta I; 
res. 

El oro 
pues, se r 
la par de 
tabüidad e 
gaciones, 
también i 
unidad, p 
que se dej; 

Con e 
nuestra le 
tra unidad 
con peso 
puro, per 
ción de : 
al absolut 
y en su 
gal que, < 
_ milésimos 
de 15^ o 



: VENEZUELA 187 

intrínseco de responsabili- 
cen que la Nación acuña 
s metales y autoriza la libe- 
i de los débitos, 
specto de las monedas de 
extranjeras, circulan en la 
blica como si fuesen mer- 
a; de consiguiente su pre- 
ceda sujeto á la relación que 
; entre la oferta y el pedi- 

prohibida en Venezuela la 
lación de moneda de plata 
njera, y por disposiciones 
xiores se ha prohibido, ade- 
la introducción de moneda 
lata extranjera y aun de la 
ia acuñada en Venezuela 
por cualquier motivo vinie- 
importarse por partícula- 

. unidad de plata, ó sea el 
ar, ley 900 y peso de 4^ 
ios puro, (sea cinco acuña- 
primera talla de ley) al cam- 
sobre Londres en la fecha 
presente informe, que es de 
por libra esterlina, tendrá 
alor de 97"* centesimos, 
ue la pérdida en el cambio 
de 2 1 " p g , siendo - la par 
tida en el mercado de Ve- 
ela por el oro inglés, la 
¡5" bolívares por libra ester- 



el libroJamar^ll 



La un 
terminad 
la práctii 
existente 
bilidad, 
que exf 
su limita 
var de 
circulacii 
nacional. 



Punto 2 o 
La cantidad total de dinero en 
circulación, especificando las can- 
tidades de moneda de oro, mone- 
da de plata, y de papel, distin- 
guiendo, respecto del último, si 
fuere posible, entre los billetes de 
los Estados ó del Gobierno, y en- 
tre las emisiones de los Bancos ó 
de los particulares. ¿ Emítese el pa- 
pel moneda del Gobierno directa- 
mente por él ó por medio de algún 
Banco? ¿Qué disposición existe 
para la conversión de tales bille- 
tes en metálico? 



La 
da de 
Bs. 101. 

La i 
Bs. 14.C 

En la 
puede a 
monedas 
cionalmt 
el Come 
alguna < 
con su p< 
rifa de 
el prece 
mercanci 
tranjera. 

No ha 
lación m 
jeras: es 
bidas. 

Mone< 
existe ni 
neral, n 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



189 



Punto 3°, 

La cantidad de dinero en circu- 
lación por cada habitante. 



Punto 4 o 

Si ha habido algún cambio en 
el sistema monetario del País, en 
el abandono ó disminución del uso 
de la plata ó del papel, indique 
la fecha del cambio, la naturaleza 
precisa de él y las razones á que 
obedeció. 



si se toman los billetes de Banco 
circulantes á la par del oro ve- 
nezolano, como moneda de papel 
existen las siguientes cantidades 
sirviendo de instrumento de cam- 
bio en las transacciones. 

Billetes del ' 'Banco de Vene- 
zuela: para 30 de junio de 1896. 
— En caja: Bs; 90,100. En circu- 
lación: 1.659.900. Total: bolíva- 
res 1.750.000. 

Billetes del "Banco Caracas": 
para 30 de junio de 1896. — En ca- 
ja: Bs. 891.780. En circulación: 
742.320. Total: Bs. 1.634. 100. 

Billetes del Banco de Maracai- 
bo: para 30 de junio de 1896. En 
caja: Bs. 480.000. En circula- 
ción: 720.000. Total: bolívares 
1.200.000. 

Punto 3 o 

En la actualidad circulai) Bs. 
43 70 en oro por cada habitante 
y Bs. 6 0í de plata por % cada ha- 
bitante. 

Punto 4 o 

Después de la ley de moneda 
de 1 89 1 arriba citada, ningún 
cambio se ha efectuado en el 
sistema monetario del País, sino 
las resoluciones prohibitivas de 
importación de moneda de plata 
extranjera en absoluto y de la de 
plata venezolana cuando ésta no 



L LIBRO AMARILLÍ 



Punto 5" 
El efecto práctico de la mone- 
da existente en lar industrias ma- 
nufactureras y el precio del tra- 
bajo; estoes: si las manufacturas 
se han estimulado ó nó, ó si se 
han aumentado ó disminuido los 
salarios de los trabajadores, ar- 
tesanos ó nó. El tipo actual de 
los salarios, expresado en la mo- 
neda del País, y en su equiva- 
lente en moneda de los Estados 
Unidos, para la fecha de su in- 
forme, debe indicarse respecto 
de un número de ocupaciones tan 
grande como sea posible, hacien- 
do una exposición comparativa de 
los salarios pagados en las mis- 
mas ocupaciones en 1886. 



sea el G 
te. 

Dió'lu 
fecha de 
presentac 
ríos ejen 
plata fals 
modelo 
para la 
por tener 
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to práct 
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legalizad* 
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En los 
notado v; 

He aq 
en 1896 
Jornale. 
hombres 
mujeres : 
paileros * 
purgue- 
ros . . . < 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 1 9 1 



Sueldos del mayordomo según 
la importancia de la hacienda de 
B. 120 á B. 200 mensuales 
D. 23,08 á 38,46 

Jornales Agrictilttira Café, 

hombres B. 3 á 4 id D. 0,58 áo, 77 
mujeres 2 '• "0,38 

Sueldo de mayordomo: hacien- 
das de 400 á 500 qq. anuales 
de B. 120 á 200 D. 23,08 á 

38,46 mensuales, 
grandes haciendas, mensuales, 

B. 320 D. 61,54 

patieros B. 4 diarios " 0,77 

Comercio 

Gerentes y dependientes de ca- 
sas de I a categoría de 

B. 800, á B. 1.200 mensuales 
D. 153,85 á D. 230,77 
Iden'de 2 a categoría: # 

B. 400 mensuales D. 76,92 
sirvientes B. 120 D. 23,08 

Dependientes de casas detalla- 
doras: 3 a categoría: mensuales 

B. 80 D. 15,38 

Bancos 

Gerentes de Bancos: I a cate- 
goría B. 2,000 D. 384,61 

Dependientes: i a categoría: de 
B. 800, á B. 1.200 mensuales 

D. 153,85 á 230,77 

Dependientes de 2 a categoría 



B. 40c 

sirvíen 



Sueldí 

como 

Dive 



Los n 
estipu] 
comer 
mente 

ñor ei 



Punto 6" 

Los precios, para la fecha de su 
informe, en moneda del País y 
en la equivalente de los Estados 
Unidos, de 

(a) Los productos agrícolas y 
pastorales exportados. 

(b) Los productos' consumidos 
en él País, así como los expor- 
tados, especialmente los artículos 
de alimentación. 

(c) Los productos consumidos 
en el País, pero no exportados. 

(d) Los productos importados, 
especialmente los necesarios para 
la vida ó la industria, como ar- 
tículos de vestido, calzado, he- 
rramientas y utensilios, quinca- 
llería, drogas y medicinas, ma- 
terias primas para la manufactura, 
expresando si los precios han 



(a) I 
Pal 



(El quinta 



Fanega d 
(Iba). 

Río Chico 
H i güero te 
Chnao 
Costa ahai 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



193 



sido ó no afectados de manera 
apreciable por cambios de tarifa. 
Para establecer comparación con 
estos datos deben darse los pre- 
cios de los mismos productos 
ahora diez años, esto es, en 
1886. 



Cueros de chivo 

(E) quintal). 1886. 1896. 1S86. 1896. 

B. 124, B. 48, DI. 23,85 DI. 9,23 

Ganado vacuno 

Uñares 1886. 1896. 1886. 1896. 

B. no, B. 100, DI. 21,15 1)1 • f 9> 2 3 

Asnos 

Uno 1886. 1896. 1886. 1896. 
B. 31, B. 40, DI. 5,77 DI. 7,69 

Caballos y bestias mulares 

Uno 1886. 1896. 1886. 1896. 
B. 276, B. 300, DI. 53, DI. 57,70 

Marranos 

Uno 1886. 1896. 1886. 1896. 

B. 60, B. 60, DI. 11,54 DI. 11,54 

Mineral de cobre 

Los loo ki- 
logramos 1886. 1896. 1886. 1896. 
B. 80, B. 80, DI. 15,38 DI. 15,38 

Oro fundillo 

El kilogra- 
mo 1886. 1896. 1S86. 1896. 
B. 3,478 B. 3,478 DI. 668,85 D1 - 668,85 

Cocos (con peso de un kilogramo cada uno). 

El ciento de co- 
cos 1886. 1896. 1886. 1896. 
B. 10, B. 10, DI. 1,92 DI. 1,92 



25 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



195 



Punto 7° 

Si las casas de moneda del Es- 
tado están abiertas para la acuña- 
ción de uno ú otro ó de ambos 
metales. Indíquese el precio del 
oro y de la plata por onza fina, en 
el cuño, y si ha variado desde 1886. 



(d) Los precios, en 1 886, de los 
numerosos artículos á que se con- 
trae este punto del cuestionario, 
no podrían darse con toda exacti- 
tud ni en muchos de ellos en 
1896, por falta de datos adecua- 
dos en la Sección de Estadística, 
recientemente creada. 

Punto 7° 

La casa de moneda del País no 
está en actividad; por lo tanto no 
hay acuñación de metales ni pre- 
cio del oro ni de la plata finos, ni 
variación alguna que notar, que 
emanen del Establecimiento. 

En el mercado del Distrito mi- 
nero de la República domina el 
precio de 13. 3.448 por kilogramo 
de oro puro. Añádese á este in- 
forme el dato siguiente, del dicho 
Distrito minero. Se exportaron 
en el año económico de 1895 á 
1896 K. 131 i m de oro fundi- 
do y de greda por valor de 
B. 4,022,814,60. 



Caracas : 10 de octubre de 1896. 
El Jefe de la Sección de Estadística, 



Lorenzo Badillo. 



I96 EL LIBRO AMARILLO 



III 

Informe pedido acerca del requisito del pasaporte para los extranjeros 

(traducción) 

(Circular) / 

(S. D. 9, 1,-96-150) 

Departamento de Estado. 

Washington: i° de setiembre de 1896. 

Al Cuerpo Diplomático y Consular de los Estados Uiiidos. 

Señor : 

A efecto de poner al Departamento en actitud de responder 
á preguntas recibidas de personas próximas á salir para los 
Países extranjeros, respecto de la conveniencia, de que lleven pa- 
saportes, y á fin de determinar definitivamente á qué funciona- 
rios consulares de los Estados Unidos debe dárseles autoriza- 
ción para expedir pasaportas en los lugares donde no tiene este 
Gobierno Representante Diplomático, encárgasele á usted su- 
ministrar informes acerca de los siguientes puntos : 

(1) ¿Exígese á los extranjeros pasaporte antes de ser admi- 
tidos en el País ante cuyo Gobierno está usted acreditado? Si 
así pasa, ¿qué leyes y reglamentos existen sobre el particular? 

(2) ¿ Cuáles son las leyes y reglamentos hasta donde tocan á 
los extranjeros transeúntes ? 

(3) ¿ Cuáles hasta donde tocan á la* salida de los extran- 
jeros ? 

En la contestación de las anteriores preguntas debe decirse 
si las leyes y reglamentos emanan de la Administración general 
ó de la local, y cómo se efectúan los cambios de los mismos. 

El Departamento espera pronta respuesta á esta circular. 

Soy, señor, de usted obediente servidor, 

W. IV. Rockhill. 

Secretario ad interiin. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA • 197 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 15 13. 

Caracas: 12 de octubre de 1896. 

Excelentísimo señor : 

La circular del Honorable Departamento de Estado que V. E. 
puso en mis manos hace algunos días, fechada el i° de setiembre 
y encaminada á obtener informes acerca del requisito del pasapor- 
te para los extranjeros que entren en el País ó salgan de él. se 
ha considerado cuidadosamente ; y para dejar satisfechas en su 
parte principal las preguntas que en ella se hacen, juzga suficiente 
este Ministerio acudir á la Constitución, en la cual está garantida 
(Artículo 14) la ' 'libertad de transitar sin pasaporte, mudar de 
"domicilio, observando para ello las formalidades legales, y au- 
mentarse de la República y volver á ella llevando y trayendo 
"sus bienes. " Y como por el artículo 9 los extranjeros gozan 
de todos los derechos civiles de que gozan los nacionales, á ellos se 
extiende la misma facultad, siempre que se trate de los domici- 
liados en el País. En el caso de suspenderse las garantías cons- 
titucionales, el requisito del pasaporte podrá ser tan obligatorio 
como cualquiera otro que el Gobierno establezca. 

En cuanto á la entrada de los extranjeros en Venezuela, las 
disposiciones vigentes son las contenidas en el Decreto del 14 de 
mayo de 1894, donde se previene la condición de los documen- 
tos que han de presentar las personas que lleguen á la Repú- 
blica. Dicho Decreto, de que acompaño á V. E. un ejemplar, 
fué dictado, principalmente, con el objeto de determinar mejor 
"los efectos de la facultad 4 a del Artículo 78 de la Constitución. 

Renuevo á V. E. las seguridades de mi consideración más 
alta y distinguida. 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo seftor Alien Thomas, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de loa 
Estados Unidos. 



EL LIBRO AMARILLO 

SERIE H 

COLOMBIA 
í 

Legación en Venezuela 



•.¿istmo señor General Don Jost 
extraordinario y Ministro Pie 
ombramiento del Excelcntisimc 
leiieral Don Abraham García 
el mismo carácter. 



del Consejo de Ministros y 
del Consejo de Gobierno i 
icionales, así como de gran 

del Poder Ejecutivo y de la 
latro de la tarde el señor I 
cional de la República, en la Casa Amarill; 
señor General Don Abraham García, nornbrac 
el Gobierno de Colombia Enviado Extraordin 
nipotenciario en los Estados Unidos de Vene 
El señor Presidente se hallaba en' el ext 
gran salón del centro, hacia donde se dirigió 
señor Ministro de Relaciones Exteriores, el 
General García, después de breve descanso 
Acompañaba al señor Ministro Colombiano, ei 
tario ad interim de la Legación, el señor F. 
acto de entregar sus Credenciales leyó el 
General García el siguiente discurso; 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 199 



Excelentísimo señor : 

Cuando los Departamentos granadinos de la antigua Colom- 
bia convinieron en separarse de la gran comunidad política, bajo 
cuya gloriosa bandera afianzaron su independencia y habían rea- 
nudado sus primeros ensayos de Gobierno libre, procedieron á 
ello con la decidida voluntad de que las fronteras coloniales sólo 
reaparecerían para mejor demarcar responsabilidades é intereses 
inmediatamente propios; de ninguna manera con el objeto palpa- 
blemente opuesto á los fines de la Gran Revolución Americana, 
de aislar y dividir pueblos que por la comunidad de su origen, 
idioma, religión, aspiraciones, necesidades y sacrificios, están lla- 
mados, dentro del plan superior de la Providencia Divina, á unirse 
y armonizarse para marchar juntos por las vías del progreso. 

Consecuente con tan elevado propósito, la política exterior 
de Colombia se ha dirigido, de preferencia, no sólo á mantener 
con los miembros de la Gran Familia, y en particular con la he- 
roica Venezuela, nuestra hermana y vecina más próxima, aquellos 
históricos lazos, sino á hacerlos más valederos y fecundos en 
comunes beneficios, por el cultivo de íntimas y cordiales relacio- 
nes, que se sustenten, á % más de la tradición, en el mutuo res- 
petó, en el fiel cumplimiento -de los deberes que impone la mo- 
ral internacional, y en una circunspecta pero clara comprensión de 
los intereses de la paz y el orden, elementos hoy más que 
nunca necesarios, así para el desarrollo interior como para la 
defensa de nuestra soberanía y la refrendación de nuestro buen 
nombre entre los pueblos cristianos. 

En prueba de que esa política subsiste, confirmada y escla- 
recida por las lecciones del tiempo y las luces de la experien- 
cia, vengo á poner respetuosamente en vuestras manos la Carta 
Credencial en que el Excelentísimo señor Vicepresidente, Encar- 
gado del Poder Ejecutivo Colombiano, me acredita ante el ilus- 
trado Gobierno de V. E. con el elevado carácter de Enviado Ex- 

■ 

traordinario y Ministro Plenipotenciario, en reemplazo del distin- 



200 EL LIBRO AMARILLO 



guido compatriota que ha desempeñado hasta aquí las mismas 
funciones, y cuyas Letras de retiro os presento igualmente. 

Pero, nó basta, me atreveré á decirlo en esta ocasión, no 
basta, señor, que la amistad que felizmente subsiste entre Vene- 
zuela y Colombia, fuera consagrada en el origen político de am- 
bos pueblos por esfuerzos y merecimientos tan comunes á los 
dos, como el sol que fecunda sus tierras; no basta que los nom- 
bres de Bolívar y Nariño, Páez y Santander, Sucre y Córdoba, 
Urdaneta y Girardot, Soublette y Zea, entre otros muchos, ocurran 
juntos á nuestros labios, siempre que por gratitud ó necesi- 
dad de orientación rememoramos nuestra historia. Es necesario 
también que la amistad de los dos pueblos, única que no han 
interrumpido jamás las vicisitudes de nuestra América, se vincule 
igualmente en el enlace armonioso de los muchos intereses de 
que depende su material progreso ; en franquicias comerciales dis- 
cretas y en relaciones de buena vecindad á lo largo de una ex- 
tensa frontera, donde sobre el vaivén natural, pero en ocasiones 
peligroso, de opiniones diversas, debe perdurar, como el fiel de 
la balanza, una justicia vigilante y serena. 

Aspiro, señor, á interpretar y servir fielmente con todas las 
fuerzas de mi voluntad, aquella política- esencialmente colombiana, 
que no dudo es también la de esta magnánima República y la 
de su actual ilustrado Gobierno, como que ella responde á las 
necesidades de ambos pueblos, y en particular á la de presentarse 
unidos y acordes en cualquiera emergencia que amenace los gran- 
des intereses de su soberanía é integridad. 

En consecuencia, espero obtener vuestra valiosa simpatía y 
apoyo, á los que me anticipo á- corresponder con los votos que 
sinceramente hago por la dicha y engrandecimiento de Venezue- 
la, y por la felicidad personal de V. E. y del Gobierno que dig- 
namente preside. 



El señor Presidente Constitucional de la República respondió 
en estos términos ; 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 201 



Señor Ministro : 

Invocar con afecto y entusiasmo, como acabáis de hacerlo, 
los altos motivos en que se funda la fraternal unión de Vene- 
zuela y Colombia, es aducir títulos singulares á la estima de esta 
República y patentizar el derecho que os asiste, y que vivamente 
complacido reconozco, para no ver en este suelo sino la conti- 
nuación de vuestra Patria. El documento mismo que de vos re- 
cibo pudiera considerarse, más que como Credencial diplomática, 
como mensaje de familia, encaminado á refrendar mutuos deberes 
y á renovar tradiciones y recuerdos que nos son recíprocamente 
caros por lo recíprocamente gloriosos. 

Hay circunstancias solemnes en la vida internacional que ha- 
cen acrecer en valor, á virtud de leyes providenciales, los víncu- 
los existentes entre pueblos del mismo origen, máxime si es uno 
el pedazo de cielo que los cobija, si es una la zona en que laboran 
por su bien y prosperidad. Y como sin ir contra las corrientes 
del tiempo no es posible desconocer la necesidad en que se ha- 
llan las Naciones modernas de identificarse en las prácticas del 
derecho y unirse en la defensa de los principios que lo enaltecen 
y consagran, toca hoy más que nunca á Venezuela y á Colom- 
bia, nacidas del mismo esfuerzo titánico y ubicadas en la misma 
región del Continente, juntar el poder de su voluntad y las ener- 
gías de su espíritu para poner á cubierto de todo riesgo su in- 
dependencia y soberanía territorial, primero de los bienes en que 
se vincula el positivo engrandecimiento de los pueblos. 

Con verdadero júbilo os veo en el suelo donde juntos respi- 
raron un día el ambiente de la libertad vuestros progenitores y los 
nuestros, tras la lucha en que unos y otros, unidos por el lazo 
común del heroísmo, conquistaron gloria imperecedera ; y con no 
menos satisfacción os reconozco en vuestro alto carácter diploma- 
tico, para el ejercicio del cual hallaréis en el Gobierno de la 
República todas las facilidades que encontró la distinguida perso- 
na cuyas Letras de retiro habéis puesto en mis manos. Nunca 

26 



EL LIBRO AMARILLO 

-á Venezuela aspirar á más alto fin que al < 
irnales tratos y mancomunarse cuanto sea p« 
comerciales y políticos con las demás Repú 
entre las cuales tiene puesto tan distinguid 
:ue os ha confiado en hora feliz esta noble rt 



Despedido, después de las presentaciones d 
elentísimo señor Ministro de Colombia, lo ac 
ienzo de la escalera el señor Ministro de F 
;s. De allí lo condujeron hasta la salida los 

Departamento, quienes lo habían recibido á 
is los cumplimientos de estilo; y el Introductt 

Públicos lo acompañó luego á la morada de la 
no carruaje especial en que lo había lleí 
irilla. 

Un batallón de las fuerzas militares del D 
elentísimo señor General García los honores 
rquía diplomática, y la Banda Marcial lo salu 

una pieza apropiada de su repertorio y lo 

el Himno Nacional. 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección 
blico Exterior. — Caracas: 16 de abril de 189C 
Publíqüese de orden del Ministro. 
El Director, 

Manuel Fombom 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 20¿ 



MIGUEL ANTONIO CARO, 

VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA, ENCARGADO DEL 

PODER EJECUTIVO. 

Al Excelentísimo señor Presidente de los Estados Unidos de Vene- 
zuela. 

Grande y Buen Amigo: 

Habiendo manifestado deseos de regresar á su Patria el se- 
ñor General Don José del Carmen Villa, quien había sido acre- 
ditado con el carácter de Enviado Extraordinario y Ministro 
Plenipotenciario de la República de Colombia ante el Gobierno 
de los Estados Unidos de Venezuela, he determinado retirarlo de 
la Legación á su cargo en Caracas. 

Al presentar estas Letras de retiro, el mencionado señor 
General reiterará á Vuestra Excelencia, en nombre del Gobier- 
no y Pueblo de Colombia, las protestas de su sincera amistad y los 
votos que hacen por la prosperidad de esa Nación, lo mismo que 
por la ventura personal de Vuestra Excelencia. 

Con sentimientos de la más alta consideración me suscribo de 
Vuestra Excelencia 

Leal y Buen Amigo, 

M. A. Caro. 
J. Ai. Uricoechea. 

Bogotá: 12 de diciembre de 1895. 



MIGUEL ANTONIO CARO, 

VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA, ENCARGADO DEL 

PODER EJECUTIVO. 

Al Excelentísimo señor Presidente de los Estados Unidos de Vene- 
zuela. 

Grande y Buen Amigo: 

Deseando mantener en el pie de la más franca y cordial in- 






ÉL LIBRO AMARILLO 

clicíonales relaciones de amistad 
República de Colombia y los Es 
¡nido en nombrar al señor Gem 
nado Extraordinario y. Ministre 
;rno que tan dignamente presíd 

1 conocimiento en que estoy d 

:s que distinguen al mencionado 
esperanza de que alcanzará á ( 

erno de Vuestra Excelencia, 
confianza que en 'él se deposii 
Excelencia se digne dar entera 

snte exprese en nombre del G< 

tos por la prosperidad de esa I í 

de Vuestra Excelencia, aprovecl 
>Írme de Vuestra Excelencia 



Amigo, 




M 


■chea. 








Bogotá: 


1 2 de dicieml 



JOAQUÍN CRESPO, 

TITUCIONAI. DE LOS ESTADOS UNIDOS 

señor Vicepresidente de la Repúbli 
í Poder Ejecutivo. 

7 Buen Amigo: 

de retiro del Excelentísimo señe 
Villa, fechas en Bogotá á 12 ■ 
entregadas el 16 del presente \ 
acaba de sucederle en el car 



DE Los Estados unidos DE Venezuela 205 



Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República de Colom- 
bia en los Estados Unidos de Venezuela. 

Al referirme á ellas siento especial agrado en manifestar á 
Vuestra Excelencia que el señor General Villa captó aquí en el 
ejercicio de sus funciones diplomáticas la más alta estima de to- 
dos, y mostró siempre, para mayor satisfacción del Gobierno 
de la República, especial interés por que cobre cada día nueva 
fuerza y estabilidad el lazo de cordial afecto existente entre Vene- 
zuela y Colombia. 

Qon mis fervientes votos por la gloria y prosperidad de la 
Nación Colombiana, reitero á Vuestra Excelencia los sentimientos 
de mi más alta consideración y mis sinceros deseos por su dicha per- 
sonal. 

De Vuestra Excelencia Leal y Buen Amigo, 

JOAQUÍN CRESPO. 
(Refrendada): 

El Ministro de Relaciones Exteriores, 

P. Ezequiel Rojas. 

Palacio Federal del Capitolio en Caracas, á los veinte días del mes de abril del año del Sefloí 
de mil ochocientos noventa v seis. 



JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA, 

Al Excelentísimo señor Vicepresidente de la República de Colombia, 
Encargado del Poder Ejecutivo. 

Grande y Buen Amigo: 

En Audiencia solemne recibí el 16 del presente, de manos 
del Excelentísimo señor General Don Abraham García, la Carta 
de Vuestra Excelencia fecha en Bogotá á 12 de diciembre de 
1895, que acredita al mencionado caballero con el carácter de 



20Ó EL LIBRO AMARILLO 

Enviado Extraordinario y Ministro Plenipoteri 
pública de Colombia en los Estados Unidos < 

Nueva prenda del interés de Vuestra Exce 
car la más expansiva cordialidad á las relacic 
con la República de Venezuela, es sin duda la 
en el señor General García, cuyas relevantes < 
servicio de la Patria en el alto empleo que 
Vuestra Excelencia, contribuirán eficazmente al 
los primeros propósitos del Gobierno que pre 
estrechar de cada día sus vínculos de amistad co 
Excelencia y fortificar más, si cabe, el lazo de afect 
cha entre los dos pueblos hermanos. 

Honróme de reiterará Vuestra Excelencia, al 
tos por la gloria y prosperidad de la Repúbi 
mis más sinceros deseos por la dicha personal 
tencia. 

De Vuestra Excelencia Leal y Buen Amigo, 

JOAQUÍN 
(Refrendada): 

El Ministro de Relaciones Exteriores, 

P. Eze 

Scüur <le mil ochocientos noventa y seis. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 207 



II 

Demostración fraternal de Colombia con molino de las fiestas en honor del 

Generalísimo Miranda 

Legación de Colombia en Venezuela. — Número 470. 

Caracas : 2 de julio de 1896. 
Excelentísimo señor : 

« 

Por la feliz iniciativa del ilustrado Gobierno de V. E., el 
pueblo de esta capital y de otras ciudades no menos importan- 
tes de la República, celebrará el próximo 5 de julio, glorioso 
aniversario de su Independencia, el mérito y los servicios emi- 
nentes del hombre á quien toda la América del Sud reconoce 
como el Precursor y uno de los primeros apóstoles y servidores 
armados de aquella gran causa. Colombia, en cuyos anales pa- 
trios figura ese nombre al lado del de Nariño, ambos con igua- 
les títulos al reconocimiento nacional, se asocia de todo corazón 
á los homenajes que se preparan; y al efecto cumple con el grato 
deber de consignar en esta nota, dirigida al digno Gobierno de 
V. E., la sincera expresión de aquellos sentimientos, que espera 
serán acogidos no sólo como un testimonio de respeto y simpatía 
para el ilustre caraqueño, sino también como una prueba más de 
la fraternidad colombiana. Al propio tiempo el infrascrito ruega á 
V. E. se sirva depositar en nombre de Colombia al pie del mo- 
numento erigido á Miranda en el Panteón Nacional, la modesta 
corona que se toma la libertad de remitir con tal objeto, como 
símbolo de gratitud hacia el gran Precursor y de la feliz cor- 
dialidad de las relaciones que mantienen y cultivan con igual es- 
mero las dos Repúblicas. 

Con tan grato motivo el infrascrito tiene la honra de renovar á 
V. E. los sentimientos de su más alta y distinguida considera- 
ción. 

Abraham García 

Al Excelentísimo seflor Don Pedro Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno 
de Venezuela. 



200 EL LIBRO AMARILLO 

ESTADOS UNIDOS DE VENEÍ 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Direcciói 

blico Exterior. — Número 976. 

Caracas: 2 ele 
Excelentísimo señor : 

Al corresponder á la atenta comunicación 
de hoy, me es por igual honroso y placentero 
impresión que ha producido en el señor Presic 
Gobierno general de la República, el homenaj' 
ella rinde V. E. á esta Nación en nombre de Co 
de las patrióticas fiestas dedicadas á glorificar 
de los primeros apóstoles de la independencia ; 
Venezuela. La espontaneidad con que la nol 
V. E. representa se asocia al regocijo de una 
en estos momentos rememorativos de martirios 
á entrambas ilustran y que son, por virtud d 
cialidad moral en el orden de las ideas y de 
de inapreciable valor para la una y para la ot 
Excelentísimo señor, de la solicitud con que se 
patria de Nariño los sentimientos á cuyo salud 
gieron bañadas por la luz del heroísmo las l 
dientes del Hemisferio Americano. 

La ofrenda que V. E. envía para ser col 
monumento erigido en el Panteón Nacional 
Miranda, ofrenda que yo mismo, como honra s 
á la hidalguía de V. E. , depositaré en lugar 
los demás tributos de la Patria, quedará allí ce 
del afecto -de Colombia por el egregio mártir y a 
y como símbolo de la unión fraternal de las 
nacidas á la vida política merced al mismo h< 
la misma acendrada constancia en pro de la Íi 
la libertad de estos Pueblos. 

Sírvase V. E, ser intérprete ante el ilusti 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 209 



i 



( 



su patria de la gratitud con que ha visto el de Venezuela esta 
prenda de noble fraternidad. 

Renuevo á V. E., en esta inolvidable oportunidad, las pro- 
y testas de mi consideración más alta y distinguida. 

\ P. Ezequiel Rojas. . 

Al Excelentísimo señor General Don Abraham García, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipo- 
* tenciario de la República de Colombia. 



III 



Obsequio del señor Don Vicente Destrepo, presentado por medio de la Legación de 

Colombia en Venezuela 



Legación de Colombia. — Número 489. 

Caracas: 28 de agosto de 1896. 

Excelentísimo señor: 

r 

Por encargo especial del señor Don Vicente Restrepo, Ca- 
ballero Gran Cruz de la Orden de San Gregorio Magno, ex- 
Ministro de Relaciones Exteriores y de Hacienda de Colombia, 
etc. etc., tengo el honor de poner en manos de V. E., en dos 
j volúmenes, la obra de que aquél es autor, titulada "Los Chib- 

I chas antes de la Conquista Española, " con el fin de que el digno Go- 

bierno de que V. E. es inteligente y acertado órgano, se sirva des- 
1 tinarla á la respectiva Biblioteca Nacional como obra de consulta. 

i Al complacerse el infrascrito de ser el intermediario esco- 

gido por su compatriota para ofrecer al ilustrado Gobierno de 
Venezuela este importante obsequio, renueva al Excelentísimo 
señor Rojas los sentimientos de su más distinguida considera- 
ción. 

Abraham García. 

Al Excelentísimo señor Don P. Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados 
Unidos de Venezuela. 



27 



EL LIBRO AMARILLO 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZU 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección ( 
blico Exterior. — Número 1302. 

Caracas: 31 de ago; 
Excelentísimo señor : 

La muy atenta comunicación de V. E. de 
agosto, número 489, vino acompañada de un eje 
en dos volúmenes, de la obra titulada, "Los C 
la Conquista Española," valioso presente del au 
teca Nacional de Caracas. 

El carácter del trabajo y la distinguida pers 
critor, el señor Don Vicente Restrepo, Caballer 
la Orden de San Gregorio Magno y- ex-Ministn 
Exteriores y de Hacienda de la República de ( 
nican al donativo circunstancias singularmente a 
cuales se agrega la muy valiosa de haberse hecl 
bierno de Venezuela por medio de esa respetable 
para testificar mejor todavía el laudable objeto q 
quiante. 

La obra se ha enviado ya al Departament 
Pública, del cual depende la Biblioteca Nacional 
el obsequio, desea el Gobierno, y así lo suplica 
medio, extreme su cortesía hasta hacer sabedo 
trepo del reconocimiento con que se ha visto e 
de su simpatía por Venezuela. 

Acepte V. E. las renovadas seguridades de 
más alta y distinguida. 

P. Eze. 

Al Excelentísimo sefior General Don Abrahain García, Enviado Extraon 
potenciado de la República de Colombia. 



t>£ LOS ESTAfcOS UNIDOS t)E VENEZUELA ¿I I 



SERIE I 



ECUADOR 



Legación de Venezuela 



El señor General Jacinto Lara entra á ejercer el cargo <¿e Enviado 
Extraordinario y Ministro Ple?iipotenciario de Venezuela 

en la República del Ecuador. 

JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

Al Excelentísimo Señor Presidente de la República del Ecuador. 
Grande y Buen Amigo: 

Deseoso de que las fraternales relaciones existentes entre 
los Estados Unidos de Venezuela y la República del Ecuador 
adquieran la mayor estabilidad posible y cobren el grado de 
especial importancia exigido por los antecedentes políticos y por 
los lazos de gloria que unen desde su pasado á entrambos Pue- 
blos, he resuelto acreditar ante el Gobierno de Vuestra Ex- 
celencia un Representante Diplomático y dar la señalada enco- 
mienda al señor General Jacinto Lara, á quien invisto del carác- 
ter de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario. 

Las luces y prendas de cultura del señor General Lara lo 
hacen acreedor á toda mi confianza, y los servicios que anterior- 
mente ha rendido á la República, son eficaz garantía del acierto 
con que ha de corresponder á la alteza de su encargo oficial. 
Así, suplico á Vuestra Excelencia le preste favorable acogida y 
dé entera fe y crédito á cuanto él le diga, por escrito ó de pa- 



EL LIBRO AMARILLO 

en nombre del Gobierno de los E: 
zuela, señaladamente cuando le exprese 
*>n que representa por la prosperidad y ■ 
:a Ecuatoriana. 

honróme de reiterar á Vuestra Excelen 
icha personal y de renovarle el testimon 
ida consideración. 

De Vuestra Excelencia Bueno y Leal Ami 

JOAQU 

(Refrendada): 

El Ministro de Relaciones Exteriores, 

P. Eze. 

Federal del Capitolio en Caracas, á lie catorce días del mes ule dicii 



El 27 de febrero último fué recibido en 
o de Quito, en Audiencia solemne, por el 
epública del Ecuador, el señor General J 
o en aquella Nación por el Gobierno de 
/enezuela con el carácter de Enviado 
stro Plenipotenciario. 

En dicho acto, que se verificó con todo 
>, dijo el Representante venezolano el si 
gar la Credencial correspondiente al Jef< 
iblica del Ecuador. 

Excelentísimo señor: 

Deseoso el Gobierno de Venezuela de e 
los lazos de amistad y confraternidad 
zolanos con los ecuatorianos y la buena 
Poderes de ambas Naciones, me ha discernídi 



t>E LOS £STAÍ)OS UNIDOS DÉ VENEZUELA 21$ 



representarlo ante Vuestra Excelencia, con el carácter de Enviado 
Extraordinario y Ministro Plenipotenciario. 

No será extraño al elevado criterio de Vuestra Excelencia la in- 
- vestidura de tal cargo, pues si se considera la armonía de relaciones 
en que siempre han vivido el Ecuador, y Venezuela como Re- 
públicas hermanas, nada más natural que refrescar con la comu- 
nicación frecuente el aprecio de esos vínculos y la consideración 
de que, aunque viviendo en techo separado, somos siempre hijos 
de la Gran Colombia, la más hermosa concepción de nuestro 

Libertador. 

-^ 
Tenemos el mismo origen, la misma educación, las mismas 

costumbres, la misma lengua: el esfuerzo de nuestros padres, 

combinado con la aspiración unánime de la América, determinó 

nuestra Independencia: una misma es la deuda de gratitud que 

tenemos contraída para con la memoria de nuestros mártires y 

libertadores; así como también ha de ser uno el propósito que 

en el seno de la unión marque el rumbo de ambos Pueblos, 

tan íntimamente ligados por la naturaleza y por la más gloriosa 

tradición. 

Estos sentimientos en que abunda el Gobierno de Venezuela 
y que me complazco en expresar á su nombre con la franque- 
za y sinceridad que informan su carácter, así como mis per- 
sonales sentimientos que no puedo silenciar en este momento 
sin traicionar un anhelo de mi espíritu, son y serán siempre 
el principio inspirador, de parte nuestra, de las relaciones 
con el Pueblo y el Gobierno del Ecuador, y la base de mi 
conducta en el cumplimiento de mi misión. 

Permítame Vuestra Excelencia que, al invocar el nombre de mi 
Gobierno é inspirado en el recuerdo de los hechos inmortales de nues- 
tra magna lucha de emancipación, me incline reverente ante este 
suelo, en que mi padre, modesto soldado de la Libertad, pres- 
tó servicios á la causa, y al cual amó con afecto puro y desin- 
teresado; y que aprovechando este momento ligue á las expan- 



i 



J 



214 EL libro amarillo 

siones de la Patria en sus relaciones internacio 
íntimas expansiones de amor filial, de patriota 
fiel intérprete de los votos y deseos del Gobiert 
en favor del que Vuestra Excelencia dignamente pre 
dad de mi alma, más exigente aún que cualquiera ot 
■ lleva á cumplir ese deber. 

Conociendo, como conozco, las simpatías q 
et Pueblo venezolano y el ecuatoriano, así como 
posiciones de ambos Gobiernos, no he de duc 
sión encuentre en Vuestra Excelencia la misma 
ternal acogida que un representante del Ecuado 
el Gobierno venezolano, con idénticas facilidade* 
y perfecta armonía de buenas intenciones. 

En esta confianza, tengo á honra depositar 
Vuestra Excelencia la Carta Credencial de mi Gobi 
viste del carácter de Enviado Extraordinario y Minisl 
rio cerca del Gobierno de Vuestra Excelencia, y al 1 
esta pública ocasión á Vuestra Excelencia, los sen 
consideración y aprecio que, de privado, ya me ha 
expresar. 

El Jefe Supremo del Ecuador contestó en e.' 

Señor Ministro:- 

Muy agradecido á los cordiales sentimientc 
fraternidad que expresáis á nombre del Gobier 
de Venezuela, me es grato reconoceros en vue: 
rácter diplomático y manifestaros que el Gobic: 
del Ecuador, idólatras de las glorias de la Ind 
ten refrescar la memoria de aquellos tiempos 
presencia, á las faldas del Pichincha, del hijo 
héroes que cooperaron á nuestra Libertad. Mi 
da en los mismos sentimientos que el vuestro, 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 21 5 



de un Pueblo hermano, al cual nos ligan comunes sacrificios en 
la historia é idénticas aspiraciones en lo porvenir, desea que la 
comunicación frecuente contribuya á hacer más íntima, si cabe, 
esa unión de la Gran Familia que fundó Bolívar, unión forma- 
da por la mutua conveniencia y recíprocas consideraciones para 
hacer perdurable la paz, que es el fundamento de su pros-' 
peridád. 

Nada, -pues, más grato en esta solemne ocasión que escu- 
char vuestras francas y sinceras expresiones y corresponderías 
con la espontaneidad y agradecimiento de quien conoce per- 
fectamente cuan verdaderos y estrechos son los vínculos que 
unen á nuestros Pueblos y Gobiernos, y que recibió en circuns- 
tancias inolvidables muy expresivo y afectuoso testimonio de 
estimación de la hidalga Venezuela. 

Perfecta armonía y fraternales consideraciones serán siempre, 
como han sido hasta hoy, y como lo acabáis de expresar, la 
base fundamental de nuestras relaciones internacionales, confiadas 
por parte del digno Presidente de Venezuela á vuestra sagacidad 
y bien probada competencia. 

Grato en extremo es para mí que reconozcáis públicamente 
las buenas disposiciones de mi Gobierno respecto al vuestro y 
respecto á vos, así como también manifestaros que os habéis sa- 
bido captar, desde vuestra llegada al Departamento meridional 
de la antigua Colombia, las simpatías del Pueblo y el afecto del 
Gobierno, lo cual es, á no dudarlo, feliz augurio del atinado 
desempeño de vuestras altas funciones oficiales, para las cuales 
podéis contar desde luego con toda nuestra voluntad y nuestro 
aprecio. 

Bienvenido seáis á esta tierra, que es la vuestra, donde ve- 
neramos la memoria de Bolívar y Sucre y de tantos Proceres 
ilustres que con su espada y su sangre fundaron la Patria libre. 

Dignaos expresar al Excelentísimo señor Presidente de Vene- 
zuela nuestros votos por su felicidad y por la paz y el progreso 
de la Nación Venezolana, y nuestra felicitación por el acierto en 



2l6 EL LIBRO AMARILLO 






haberos nombrado su Enviado Extraordinario y Ministro Plenipo- 
tenciario en el Ecuador. 



Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. 

Caracas: 10 de abril de 1896. 

Publíquese de orden del Ministro, 

El Director, 

Manuel Fombona Palacio. 



ELOY ALFARO, 

JEFE SUPREMO DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR. 

Al Excelentísimo señor General Don Joaquín Crespo, Presidente 
Constitucio7ial de los Estados Unidos de Venezuela. 

Grande y Buen Amigo : 

El Excelentísimo señor General Don Jacinto Lara puso en 
mis manos la Carta autógrafa de Vuestra Excelencia, en la cual 
le acreditáis con el carácter de Enviado Extraordinario y Mi- 
nistro Plenipotenciario de los Estados Unidos de Venezuela en el 
Ecuador. 

Muy honroso me ha sido reconocer al señor General Lara en tan 
elevado cargo y recibirle con el tradicional afecto, que los ecuatorianos 
profesamos á la Patria de Bolívar y Sucre. 

Nada más grato para mí como Jefe de esta República que 
corresponder cordialmente á los levantados propósitos que mani- 
festáis en orden á la confraternidad de nuestros Pueblos y Go- 
biernos, nacidos bajo un mismo pabellón á la vida de las nacio- 
nes independientes y unidos por tantos y tantos vínculos estre- 
chos. 

Por mi parte puedo aseguraros que no omitiré medio para 
facilitar el cumplimiento de la misión del Excelentísimo señor 
General Lara, quien particularmente cuenta ya también con el 
afecto y la estimación de nuestro Pueblo, que desde el primer 
momento ha hecho justicia á sus cualidades y merecimientos 



^»»U' 



n 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA ¿17 

Dignaos aceptar mis más fervientes votos y los de mi Go- 
bierno por la dicha personal de Vuestra Excelencia y por la prosperi- 
dad de la gloriosa Nación Venezolana- 
De Vuestra Excelencia Leal y Buen Amigo, 

9 
Eloy Alfaro. 

(Refrendada): 
El Ministro de Relaciones Exteriores, 

Francisco J. Montalvo. 

Dada en el Palacio de Gobierno en Quito, á los diez días del mes de abril de 1896. 



<^*»*' 



II 

Circular Imitatoria para orr Congreso Internacional Americano y 
explicación de una de sus partes, relativa á las cuestiones de 

límites territoriales ' 



Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador. 

Guayaquil: 26 de diciembre de 1895. 
Señor Ministro : 

Después de la evolución política efectuada en la República 
del Ecuador, se ha inaugurado un Gobierno popular cuyo pro- 
grama puede reducirse á esta expresión: la prosperidad de la Pa- 
tria. 

Y como para conseguirlo no sólo debe atenderse al régimen 

político y administrativo, sino también procurar las mejores y más 

estrechas relaciones internacionales, y no sólo del Ecuador y las 

demás Repúblicas Americanas, sino de todas ellas entre sí, he 

Fecibido instrucciones- del señor Jefe Supremo de la República, 

quien desea dar una prueba de sus elevadas miras respecto de 
28 



/ 218 



EL LIBRO AMARILLO 



la política en el exterior y procurar que se afiance la paz en el 
Continente, para dirigirme al Gobierno de la República de Ve- 
nezuela, por el digno órgano de V. E., é invitarle á la reunión 
de un Congreso Internacional á que concurran dos Representantes 
de cada una d$ las Repúblicas del Continente de Colón. 

La realización de este propósito iia sido constante preocupa- 
ción del señor Jefe Supremo, quien en sus largos años de os- 
tracismo ha . sabido captarse la simpatía de muchos pueblos, de 
manera que cuenta con la aquiescencia de los Gobiernos de varias Re- 
públicas y con la cooperación de hombres ilustrados, patriotas, de in- 
fluencia y de prestigio reconocido. 

Hoy que se encuentra al frente de los destinos del Ecuador, 
en observancia de sus principios siempre firmes y favorables á la 
reunión de las Repúblicas Americanas, su primer paso fué acre- 
ditar un Plenipotenciario ante el Gobierno de Washington, con 
instrucciones de facilitar dicha reunión, como consta en el oficio 
dirigido ál Excelentísimo señor Secretario de Estado de los Es- 
tados Unidos en 16 de noviembre del presente año, con estas 
frases : 

"Ensanchar las relaciones políticas y comerciales entre los 
"dos Países y ocuparse en dar á los intereses de este Continente, 
"por medio de un Congreso Internacional, toda la fuerza de co- 
' 'hesión de que han menester para la mutua prosperidad y grande- 
va de las Naciones del Nuevo Mundo, son las labores á 
"que dedicará el Representante del Ecuador sus preferentes es- 
* *f uerzos. " 

El ilustrado Gobierno de Vuestra Excelencia está, sin duda, pe- 
netrado de la necesidad de tal reunión, porque ella es la lla- 
mada á resolver puntos de vital importancia para todas las Re- 
públicas de América, en lo político y en lo comercial. 

En la actualidad y considerando el impulso que han recibido 
estas Repúblicas por el esfuerzo propio de sus hijos y por el im- 
prescindible adelanto que proporcionan el tiempo, el estudio y el 
trabajo, cada una de ellas ha adquirido su importancia y por 



•p^v 



Í)E I.OS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA ¿ÍCJ 



mutuo interés, por seguridad propia, deben reunirse los Repre- 
sentantes de todas las Repúblicas americanas, y discutir y resol- 
ver todo lo que se relaciona con su progreso y bienestar; y 
formar, teniéndose por base la justicia y la corffraternidad, el De- 
recho Público Americano* 

Así habremos adquirido respetabilidad y evitaremos conflictos, 
asegurando la paz entre nuestras Repúblicas y las demás Na- 
ciones. 

El Ecuador, por ésto, quiere tomar la honrosa iniciativa pa- 
ra la reunión del Congreso Internacional de que he hablado; 
Congreso que debe tomar en consideración, como puntos pri- 
mordiales : 

La formación de un Derecho Público de América, que de- 
jando á salvo derechos legítimos, dé á la Doctrina Americana 
iniciada con tanta gloria por el ilustre Monroe, toda la extensión 
que se merece y la garantía necesaria para hacerla respetar: 

Medios de procurar el adelanto "por el perfeccionarhiento é 
implantación de industrias; impulsar el comercio dictando medidas 
que vayan extendiéndolo, con desarrollo progresivo, sin dejar de 
atender á las necesidades, conveniencias y derechos de Nación á 
Nación; y aprovechar, en fin, todo aquello que, sin perjudicar á 
los demás, proporcione á nuestras Repúblicas medios adecuados 
para afianzar las relaciones comerciales y conseguir el engran- 
deoimiento mutuo: 

Resolver la reunión del Congreso en épocas determinadas, 
que bien puede fijarse en cada diez años; y designar la capital 
dé la República en donde, de un modo alternativo, debe efec- 
tuarse la reunión. 

Como por desgracia entre algunas de nuestras Repúblicas 
existen 'hoy diferencias por hechos especiales que traen su ori- 
gen dé años atrás, como la discusión sobre límites, no debe el 
Congreso, de ninguna manera, ni eíi forma alguna, ocuparse de 
estos asuntos, porque ello podría traer dificultades mutuas, y ha- 



¿20 ÉL LIBRO AMARILLO 



cer hasta perjudicial la benéfica labor que deseamos llevar á 
cabo* 

Los afines principales de la convocatoria están expuestos, 
dejándose en libertad al Congreso para que determine el tiempo 
que debe funcionar. Como lugar para la reunión, fíjase, por esta 
vez, la capital de la República Mexicana, y como fecha para la 
instalación el 10 de agosto del año próximo, aniversario del 
primer. grito solemne de Independencia, lanzado con tanto heroís- 
mo en la cuna de los primeros Proceres, quienes como márti- 
res regaron con su sangre la antigua capital de los Shiris y hoy 
de la República Ecuatoriana. " 

Si el Gobierno de V. E. juzga, como lo creo, aceptable la 
proposición, fácil será llevarla á cabo, sobre todo cuando mi Go- 
bierno se propone que el Congreso Republicano de América se 
reúna, cualquiera que sea el número de Representantes que á él 
concurran, pues, como es de costumbre, las otras Naciones po- 
drán adherirse posteriormente á las resoluciones que se dicten. 

Esperando favorable acogida de parte del Gobierno de la 
República de Venezuela, tengo á honra suscribirme, con la mayor 
consideración y respeto, de V. E. 

Obsecuente servidor, * 

V. Robles. 

§ 

Al Excelentísimo Señor Ministro cíe Relaciones Exteriores de la República de Venezuela. 



PROTOCOLO ENTRE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA Y EL ECUADOR. 



En Quito, á seis de julio de 1896, se reunieron en el Des- 
pacho de Relaciones Exteriores el Excelentísimo señor General 
Don Jacinto Lara, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipo- 
tenciario de Venezuela, y el Excelentísimo señor Ministro del ra- 
mo, Doctor Don Francisco J. Montalvo, con el objeto de inter- 
pretar el párrafo siguiente de la Circular de la Cancillería ecua- 



bÉ LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 22 í 



toriana á los Gobiernos de América, fechada en Guayaquil el vein- 
te y seis de diciembre de mil ochocientos noventa y cinco, que 
dice: 

4 'Como por desgracia, entre algunas de nuestras Repúblicas 
1 'existen hoy diferencias por hechos especiales que traen su ori- 
M gen desde años atrás, como la discusión sobre límites, no debe 
"el Congreso, de ninguna manera ni en forma alguna, ocuparse 
"de estos asuntos." 

El señor Doctor Montalvo, á nombre del señor General Je- 
fe Supremo de la República, declaró, que habiéndose dicho en la 
expresada Circular que "uno de los objetos del Congreso Ameri- 
cano era dar á la doctrina de Monroe toda la extensión y ga- 
rantías necesarias para hacerla respetar," claro estaba que al 
hacer mención de cuestiones de límites en el párrafo aludido, 
referíase únicamente á las especiales que tienen entre sí las Repúbli- 
cas Americanas. 

Habiéudo manifestado el señor General Lara^'el deseo de 
que esta declaración constase en un Protocolo, firmaron el pre- 
sente por duplicado, y lo sellaron con sus sellos partios 
lares. 

Francisco J. Montalvo. 
Jacinto Lara. 



2 22 EL LIBRO AMARILLO 



SERIE t J 



PER& 



Legación de Venezuela 



El señor General Jacinto Lara, Enviado Extraordinario y 

Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos de Venezuela, 

entra en ejercicio de su cargo oficial. 



JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

Al Excelentísimo señor Presidente de la Rcpiíblica del Perú. 

Grande y Buen Amigo: 

Descoso de que las fraternales relaciones existentes entre los 
Estados Unidos de Venezuela y la República .del Perú adquieran 
la mayor estabilidad posible y cobren el grado de especial im- 
portancia exigido por los antecedentes políticos y por los lazos 
de gloria que unen desde su pasado á entrambos Pueblos, he re- 
suelto acreditar ante el Gobierno de Vuestra Excelencia un Re- 
presentante Diplomático, y dar la señalada encomienda al señor 
General. Jacinto Lara, á quien invisto del carácter de Enviado Extraor- 
dinario y Ministro Plenipotenciario. 

Las luces y prendas de cultura del señor General Lara lo 
hacen acreedor á toda mi confianza, y los servicios que anterior- 
mente ha rendido á la República, son eficaz garantía del acierto 
con que ha de corresponder á la alteza de su encargo oficial. 
Así, suplico á Vuestra Excelencia le preste favorable acogida y dé 
entera fe y crédito á cuanto él le diga, por escrito ó de pala- 
bra, en nombre del Gobierno de los Estados Unidos de Vene- 
zuela, señaladamente cuando le exprese el interés de la Nación 



^»» 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 223 



que representa por la prosperidad y ventura de la República 
Peruana. 

Honróme de reiterar á Vuestra Excelencia mis votos por su 
dicha personal y de renovarle el testimonio 'de mi, más distinguida 
consideración. 

De Vuestra Excelencia Bueno y Leal Amigo, 

JOAQUÍN CRESPO. 

(Refrendada): 

El Ministro de Relaciones Exteriores, 

P. Ezequiel Rojas. 

Palacio Federal del Capitolio en Caracas, á los catorce días del mes de diciembre del alio del 
Señor de 1895. 



El día 29 de agosto próximo pasado se verificó en el Pa- 
lacio de Gobierno de Lima la solemne recepción oficial del señor 
General Jacinto Lara, acreditado ante el Gobierno del Perú con 
el carácter de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario 
de los Estados Unidos de Venezuela. 

El Representante de la República al entregar al señor Presidente 
de aquella Nación las Credenciales correspondientes, le dirigió este 
discurso : 

Excelentísimo señor: 

El actual Gobierno de Venezuela, que en todos los actos 
de su política exterior ha venido acentuando la nota de la más 
perfecta armonía de relaciones con las Potencias amigas, sin ol- 
vidar los lazos de simpatía y confraternidad que ligan á los Pue- 
blos de América, resolvió crear, y al efecto creó, entre otras, 
la Legación que se dignó confiarme para las Repúblicas del 
Ecuador, Perú y Bolivia. 

En este propósito de Venezuela, á que asiste su más deci- 
dida voluntad por fomentar sus relaciones con el Pueblo peruano 



224 EL LIBRO AMARILLO 



y con el Gobierno de V. E., no cabe sino el noble an- 
helo de hacer práctico el ideal de nuestro común Libertador, 
que en sus delirios de gloria y de ventura para los Pueblos que 
redimió, sólo soñaba con la unión para hacer su obra de dura- 
ción poderosa, si por el respeto que inspiraran como Nación 
fuerte, si porque á la cabeza de los destinos de la América ellos 
debieran marcar y abrir el paso á la labor fecunda del progreso civili- 
zador, protegidos por la paz y escudados por la conciencia misma de 
su excelsa misión. 

No importa que fronteras ideales marquen límites á pueblos 
que no son ni pueden ser sino hermanos, como que fueron en- 
gendrados entre los mismos dolores de una lucha sangrienta, te- 
naz y de martirios, y abrieron sus ojos á la libertad, al golpe y 
compás de las mismas hazañas que muestran orgullosos en su 
historia. Moralmente esas fronteras no son sino las ficciones 
del derecho que sucedieron á las memorables acciones que les 
dieron vida; verdaderas marcas consagradas pdr la gloria, tales 
como Carabobo para Venezuela, Boyacá para Nueva Granada, 
para el Ecuador Pichincha, tocando al Perú cerrar con los fulgo- 
res de Junín y de Ayacucho la epopeya de la emancipación ame- 
ricana, cpmo epílogo digno del gigantesco proceso que creó y dio 
Vida á Naciones que hoy se sientan con honra en el estrado de los 
pueblos autonómicos. 

Unidos por las tradiciones de la gloria los Pueblos redimi- 
dos por Bolívar, deben estarlo siempre por la comunicación del 
noble propósito de felicidad común en el seno de la cordialidad 
de hermanos, en el campo del derecho, en la mutua convenien- 
cia de sus intereses positivos, y, más que todo, en ese senti- 
miento de conservación digna que hace de la vida de una Na- 
ción labor de atención seria y constante, llena de innúmeras res- 
ponsabilidades y peligros. En esos sentimientos de confraterni- 
dad americana ha abundado y abunda mi Gobierno, y en ellos 
viene inspirada mi misión, que no es ni puede ser sino de paz 
y de buena voluntad; y por cuanto el Gobierno de V. E- és ema- 



I 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 225 



Nación del Pueblo peruano, en quien me complazco en suponer sim- 
patías idénticas á las que por él experimenta el de Venezuela ; 
y por cuanto asimismo V. E. debe estar convencido de la pro- 
funda estimación que el Gobierno de mi Patria siente por el 
Perú y su Gobierno, son felices auspicios que influirán sin duda 
para las facilidades del cargo con que se me ha honrado y que 
marcarán también de antemano la conducta inalterable de mis relacio- 
nes con el Gobierno de V. E. 

Al depositar, como depósito, en manos de V.E. , la Carta 
Credencial del Gobierno de Venezuela que me inviste del carác- 
ter de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario cerca 
del Gobierno del Perú, hago los más fervientes votos por la 
pauf y prosperidad de esta Nación hermana, por el ilustrado Go- 
bierno de V. E. , y por V. E. mismo, que la conduce con honra por 
la senda del orden y el progreso." 



El Presidente de la República del Perú contestó en estos tér- 
minos : 

* ' Señor Ministro: 

Recibo con especialísima complacencia la Carta autógrafa que 
os acredita como Enviado Extraordinario y Ministro Plenipoten- 
ciario de Venezuela cerca de mi Gobierno. 

El Perú no ha olvidado, ciertamente, que en hora de con- 
traste, vuestro País tuvo para él actitud de amigo. La misión 
que con tanto acierto se os ha confiado, no viene, pues, sino á 
estrechar las cordiales relaciones existentes entre nuestros respec- 
tivos Países, que, como oportunamente observáis, se hallan ínti- 
mamente vinculados por su gloriosa historia, y deben estarlo, cada 
vez más, por fraternal amistad que impulse su progreso y conso- 
lide las instituciones que les legaron sus heroicos antecesores. 
Unidos ambos Países por lazos de solidaridad, formados en 

el común esfuerzo para alcanzar la vida autonómica, es noble t$- 
29 



EL LIBRO AMARILLO 

fiel observancia á sus ti 
arrollo de sus recíprocos 
rmonía que entre ellos d 

Gobierno, como el vuest 

con todo genero de fa< 
misión. Los amistosos s 

cordialmente retribuidos | 
que hacen los más ferviei 
azuela y por la ventura 
dais reconocido, señor M 
lomátíco." 

ilaciones Exteriores. — Din 
ir. — Caracas 30 de setiem 
e orden del Ministro, 
rector, 

Manuel 



bfe LOS ESTADOS UNIDOS t>E VENEZUELA 22*] 



SERIE K 



BOLIVIA 



Nuevo Presidente Constituciona 



SEVERO F. ALONSO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA DE BOLIVIA. 

Á Su Excelencia el Presidente de los Estados Unidos de Vene- 
zuela. • 

Grande y Buen Amigo: 

Con arreglo á la Constitución Política del Estado y en ho- 
menaje á la voluntad popular manifestada por el voto directo de 
mis conciudadanos, el Congreso Legislativo me ha proclamado 
Presidente de la República. 

Al participar este hecho á Vuestra Excelencia, me es alta- 
mente satisfactorio expresarle que los mayores esfuerzos de mi 
Gobierno se dirigirán á conservar y estrechar las cordiales re- 
laciones que unen afortunadamente á las Repúblicas de Bolivia y 
de los Estados Unidos de Venezuela. 

Me complazco en significar á Vuestra Excelencia los deseos 
que abrigo por la ventura de la Nación Venezolana y por la pros- 
peridad personal de Vuestra Excelencia, de quien tengo la honra 
de suscribirme, 

Leal y Buen Amigo, 

Severo F. Alonso. 
M. M. Gómez. 

► Escrita en la ciudad de Sucre, á los veinte días del mes de agosto de mil ochocientos noventa 
y seis aSos. 



¿28 EL LIBRO AMAKILLO 



JOAQUÍN CRESPO, 

PRSIDEXTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

Al Excelentísimo señor Severo F. Alonso, Presidente Constitucional 
de la República de Bolivia. 

Grande y Buen Amigo: 

En Carta fecha en la ciudad de Sucre á los veinte días 
del precedente agosto, se sirve Vuestra Excelencia participarme el alto 
cargo con que acaba de distinguirlo el voto directo de sus conciuda- 
danos. - 

. Felicito á Vuestra Excelencia por la elocuente manifestación de 
confianza que ha merecido del Pueblo de Bolivia, y á mi vez le protesto 
el vivo deseo, ó más bien el firme propósito, de seguir comunicando 
á las relaciones de Venezuela con esa República hermana, el espí- 
ritu de saludable cordialidad á que fían las Naciones cultas sus 
positivas conveniencias recíprocas, y el cual debe resultar muy 
más natural y eficiente cuando se trata de Países nacidos, como 
los nuestros, á poder de los mismos esfuerzos y de idénticas 
aspiraciones de gloria. 

Con los votos más sinceros por la grandeza y prosperidad 
de la República de Bolivia, presento aquí á Vuestra Excelencia la 
expresión de mis deseos por su ventura personal. 

De Vuestra Excelencia Leal y Buen Amigo, 

JOAQUÍN CRESPO. 
(Refrendada) : 

El Ministro de Relaciones Exteriores, 

P. Ezequiel Rojas. 

Palacio Federal del Capitolio en Caracas, á los diez días del mes de noviembre del aflo del Señor 
de 1896. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 2¿9 



SERIE L 



CHILE 



Instalación del nuevo Presidente 



FEDERICO ERRÁZURIZ, 

PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE CHILE. 

A Su Excelencia el Presidente de los Estados Unidos de Vene- 
zuela. 

Grande y Buen Amigo: 

Me cabe el alto honor de poner en conocimiento de Vuestra 
Excelencia que, llamado por el voto de mis conciudadanos al 
desehipeño de la Magistratura Suprema de la República, he asu- 
mido el día de hoy esa elevada investidura. Me asiste* la espe- 
ranza de que durante mi Gobierno habré de encontrar en el de 
Vuestra Excelencia toda la cooperación necesaria para el afian- 
zamiento de las buenas relaciones que felizmente existen entre 
Chile y los Estados Unidos de Venezuela. Aprovecho con ver- 
dadera satisfacción esta oportunidad para formular votos muy sin- 
ceros por la prosperidad del Pueblo Venezolano y en especial 
por el bienestar personal de Vuestra Excelencia. 

Federico Erkázukiz. 
Enrique De Putron. 

Dada en Santiago de Chile, á los 18 días del mes de setiembre de 1896. 



¿¿O EL LIBRO AMARILLO 



JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

Al Excelentísimo señor Federico Errázuriz, Presidente de la Re- 
pública de Chile. 

Grande y Buen Amigo: 

Con extremo agrado me he instruido por la Carta de Vuestra Ex- 
celencia fecha en Santiago á 18 de setiembre anterior, del llamamiento 
de que Vuestra Excelencia acaba de ser objeto por parte de sus con- 
ciudadanos para ejercer la Magistratura Suprema de la República de 
Chile. Y si satisfactorio es para mí felicitar á Vuestra Excelencia por 
el acto de honrosa confianza que acaba de merecer, igualmente 
me aplace manifestarle la decisión de contribuir á que los víncu- 
los de acendrado afecto existentes entre los Estados Unidos de 
Venezuela y la República de Chile sean cada vez más firmes y 
duraderos, como conviene á dos Pueblos hermanos nacidos á la 
vida política por virtud de esfuerzos simultáneamente gloriosos. 

Gustoso me valgo de esta grata ocasión para repetir mis 
votos por la grandeza y prosperidad de la Nación Chilena, y para 
presentar á Vuestra Excelencia la expresión de mis deseos por 
su ventura personal. 

De Vuestra Excelencia Leal y Buen Amigo, 

JOAQUÍN CRESPO. 
(Refrendada): 

El Ministro de Relaciones Exteriores, 

P. Ezequiel Rojas. 

Palacio Federal del Capitolio en Caracas, á los diez días del mes de noviembre del arlo del Señor 
de 1896. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 23 T 



SERIE LL 



ESTADOS UNIDOS DEL BRASIL 



Legación de Venezuela 



El señor Ge?icral Jacinto Regino Pachano, noynbrado en cali- 
dad de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipoten- 
ciario, e?itra á ejercer las funciones de su cargo. 



JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

Al Excelentísimo señor Presidente de la República de los Estados 
Unidos del Brasil. t 

Grande y Buen Amigo: 

Deseoso de estrechar cada vez más el lazo de afectó que 
une á la República de Venezuela con la de los Estados Unidos 
del Brasil, y puesta la mira en el ensanche de las relaciones po- 
líticas cultivadas de tiempo anterior por entrambos Pueblos, he 
resuelto acreditar ante el Gobierno de Vuestra Excelencia un 
Representante Diplomático, y dar la importante encomienda al 
señor General Jacinto Regino Pachano, á quien invisto del carácter 
de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario. 

Las dotes de inteligencia y las prendas de carácter del señor 
General Pachano le granjean toda mi confianza, y los servicios 
que en diversas ocasiones ha rendido á la República, son la me- 
jor garantía del acierto con que ha de corresponder á la alteza 
de su encargo oficial. En tal virtud suplico á Vuestra Excelen- 
cia le dispense la más favorable acogida y preste entera fe y 
crédito á cuanto él le diga, pOr escrito ó de palabra, en nombre 



232 El. LIBRO AMARILLO 

del Gobierno de los Estados Unidos de Venezi 
mente cuando le exprese el interés de la Nación 
por la prosperidad y ventura de la República del E 
Honróme de reiterar aquí á Vuestra Excelenc 
su dicha personal y de renovarle las protestas de m 
consideración. 

De Vuestra Excelencia Leal y Buen Amigo, 

JOAQUÍN 
(Refrendada): 
El Ministro de Relaciones Exteriores, 

P. Ezeq 

Palacio Federal del Capitolio en Caracas, á los veinte y ríos <lí¡ts del mes de 

(le mil ochocientos ijnv.mia y seis, 



- El 6 de abril último fué recibido en Río de 
dierroia solemne, por el Excelentísimo señor Pr 
Estados Unidos del Brasil, el señor General Jaci 
chano, acreditado en aquella República con el t 
viado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de 
dos de Venezuela. 

AI hacer la entrega de sus Credenciales, el Mini 
ladijo el siguiente discurso : 
Señor Presidente : 

Al aceptar la misión que me trae á esta Re; 
mi grande anhelo ha sido cumplir con el primer 
res que ella me impone: el de expresaros los vi 
en. nombre del Gobierno que lo representa, por '■, 
peridad de este hermoso suelo, grande por su 
cientes dominios, tanto como por sus tradiciones 
tre las cuales resaltan transformaciones gloriosas 
les, acogidas en su tiempo con arrobo patriótico 



DE LOS ESTADOS UNIDOS- DE VENEZUELA 233 

donde vio la primera luz el Libertador de medio Continen- 
te, y saludadas con inefable alborozo por todos los pueblos latino- 
americanos, 

Venezuela desea y pone empeño en estrechar cada vez más 
sus relaciones de fraternal amistad con todas las Naciones del 
Hemisferio occidental, porque ella quiere confundir en un mismo 
sentimiento el amor que profesa á su propia nacionalidad y el 
vivísimo interés que le inspira la de los demás Pueblos que por 
imposición de la naturaleza y aun de la historia, están con ella 
identificados en el culto común de la moderna democracia. 

Y á mí me ha tocado la dicha singular de desempeñar la 
Legación que está llamada á servir de vínculo indisoluble entre 
dos Naciones hermanas, á quienes su respectiva situación geográ- 
fica, fuera de otras razones de común origen, les impone una 
como alianza de familia, sustentada por el más acendrado sentimien- 
to de confraternidad. 

Yo abrigo, señor, la esperanza de que vuestro ilustrado 
Gobierno acogerá el pensamiento de Venezuela con el beneplácito de 
todo el País. 

Gratísima impresión experimento en estos instantes, al poner 
en vuestras manos la Carta que me acredita ante vuestro Gobierno 
en mi calidad de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario 
de Venezuela. 



El Excelentísimo señor Presidente de los Estados Unidos del 
Brasil contestó en los términos siguientes: 

(traducción) 
Señor Ministro : 

Agradezco y retribuyo sinceramente los votos que me ofre- 
céis en nombre de vuestro Gobierno por la prosperidad de este 

País. 
30 



EL LIBRO AMARII 

que le toca en la corr 
á los sentimientos que 
a de la más íntima cont 
¡misterio occidental en el 

seguro, señor M¡nistr< 
lección de vuestra person 

confiada, y de que en 
mayor solicitud en contrib 

vez más los lazos de 
desenvolver, como les o 

:s, con viva satisfacción, 
iviado Extraordinario y W 



elaciones Exteriores, — E 
or, — Caracas: 3 de juni 

rden del Ministro. 

>irector, 

Manuel 



(traducción) 
OR PRUDENTE J. DE 

TE DE LA REPÚBLICA DE I 

DEL BRASIL. 

y señor General Don Joa 

Unidos de Venezuela. 
; y Buen Amigo: 
alar satisfacción recibí la 



t>E LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 23$ 



timo, por medio de la cual acredita Vuestra Excelencia, con el carác- 
ter de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en esta 
República, al señor General Don Jacinto Regino Pachano. Agra- 
dezco á Vuestra Excelencia esa prueba de su deseo de estrechar cada 
vez más los lazos de cordial amistad que felizmente existen entre los 
dos Países, y le aseguro que no omitiré esfuerzo alguno por corres- 
ponder á tan elevado empeño y por facilitar la comisión confia- 
da á aquel Ministro. Aprovecho la ocasión para renovar á Vuestra 
Excelencia mis votos por su felicidad personal y por la prospe- 
ridad de la Nación Venezolana. 

Prudente J. de Moraes Barros. 
Carlos Augusto de Carvalho. 

Río de Janeiro: 13 de julio de 1896. 



23Ó ÉL LIBRO AMARILLO 



SERIE M 



REPÚBLICA MAYOR DE CENTRO AMÉRICA 



Unión política délas Repúblicas de Honduras, Nicaragua y El Salvador 

para el ejercicio de su soberanía exterior 



LA DIETA 

DE LA REPÚBLICA MAYOR DE CENTRO-AMÉRICA, 

Á Su Excelencia el Presidente de Venezuela. 
Grande y Buen Amigo: 

Las Repúblicas de Honduras, Nicaragua y El Salvador, por 
un Tratado celebrado en el puerto de Amapala (Honduras), el 
20 de junio de 1895, ratificado por las tres Legislaturas y canjeado 
en esta ciudad el día 15 del presente, convinieron formar una 
sola entidad política para el ejercicio de su soberanía exterior, 
con el nombre de República Mayor de Centro-América, debien- 
do ser representada por una itieta compuesta de tres miembros 
electos por cada una de las Legislaturas. 

Honrados los infrascritos con aquella designación, consideran 
como su primer deber poner en conocimiento de Vuestra Exce- 
lencia la transformación efectuada, y su firme propósito de conti- 
nuar cultivando con el mayor esmero las cordiales relaciones que 
han existido entre Venezuela y las Repúblicas signatarias indivi- 
dualmente; y que todas las obligaciones contraídas por cada una 
de ellas, que no sean incompatibles con la nueva organización 
política adoptada, serán cumplidas religiosamente. 

Haciendo votos por la prosperidad de la Nación Venezolana 



de Los Estados unidos dé Venezuela 23? 



y la ventura personal de^ Vuestra Excelencia, tienen la honra de 
protestarle los sentimientos de su más alta consideración, 

Jacinto Castellanos, 

E. Constantino Fiallos. 

E. Mendoza. 

San Salvador : 19 de setiembre de 1896. 



JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

A los Excelentísimos señores que componen la Dicta de la Re- 
pública Mayor de Centro- América. 

Grandes y Buenos Amigos: 

Por la Carta fecha en San Salvador á 19 del mes prece- 
dente, vine á enterarme de que, en virtud de un Tratado cele- 
brado en el puerto de Amapala el 20 de junio de 1895, ratifi- 
cado por las Legislaturas de Honduras, Nicaragua y El Salva- 
dor, y canjeado el 15 de setiembre del presente año, convinie- 
ron las tres Repúblicas en formar una sola Entidad política para 
el ejercicio de su soberanía exterior, con el nombre de Repú- 
blica Mayor de Centro-América, representada por una Dieta de 
tres miembros, cuya elección corresponde á las tres Legisla- 
turas. 

Al participarme la transformación efectuada, expresa esa Ho- 
norable Dieta el firme propósito de continuar cultivando con el 
mayor esmero las cordiales relaciones que han existido siempre 
entre Venezuela y cada una de las tres Repúblicas firmantes del 
Tratado de Amapala, y declara que tocias las obligaciones con- 
traídas individualmente por ellas y que no resulten incompatibles 
con la nueva organización política adoptada, serán cumplidas re- 
ligiosamente. 



ÉL LIBRO AMARILLO 

:ulos fraternales que unen de 
las Naciones representadas poi 
notivo especial para que ella ei 

la honra de presidir, la más 
del trato político iniciado por t 
ion á que me refiero, 
otos muy fervientes por el fe 
ones y actos políticos de la 
■ica y por la ventura personal < 
)ieta, á quienes presento el 
guida consideración. 

y Buenos Amigos, 

JOAC 
Refrendada): 

itro de Relaciones Exteriores, 

F 

1 Copilulii) en Caracas, á los veinte y seis ilí 



TRATADO DE UNK 

ENTRE I-AS REPÚBLICAS DE Ei. 
V NICARAGUA. 



s los Excelentísimos señores 

El Salvador, Nicaragua y Ho 

riitiérrez y Don J. Santos Zela 

i, con el importante objeto 

ogitar los medios para estab 

manente la paz de Centro-América y re; 

la reconstrucción de la antigua Patria, poi 

práctica todo aquello que se juzgue de fácil 

realiza por completo, han nombrado á sus rt 

Relaciones Exteriores, Doctores Don Jaci 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 239 



Manuel C. Matus, y de Fomento, Doctor don E. Constantino 
Fiallos, quienes después de haber canjeado sus plenos poderes y 
encontrádolos en debida forma, haru convenido en lo siguiente: 

Artículo I 

Las Repúblicas de El Salvador, Nicaragua y Honduras for- 
marán en lo sucesivo una sola Entidad política para el ejercicio 
de su soberanía transeúnte, bajo el nombre de República 
Mayor de Centro-América. 

Esta denominación subsistirá hasta que las Repúblicas de 
Guatemala y Costa-Rica acepten voluntariamente el presente con- 
venio, en cuyo caso se llamará República de Centro-América. 

•Artículo II 

* 

Por el presente convenio los Gobiernos signatarios no re- 
nuncian á su autonomía é independencia para la dirección de sus 
asuntos interiores; y las Constituciones y Leyes secundarias de 
cada Estado continuarán en vigor, en todo aquello que no se 
oponga á las presentes estipulaciones. 

Artículo III 

Para cumplimentar lo dispuesto en el artículo primero, ha- 
brá una Dieta compuesta de un miembro propietario y un su- 
plente, electos por cada una de . las Legislaturas de las Repú- 
blicas signatarias, por un período de tres años. 

Las resoluciones de la Dieta serán por w mayoría de votos, 
y para sus relaciones con los demás Gobiernos, elegirán anual- 
mente de entre ellos mismos quien deba servir de órgano de 
comunicación. , 

La misma Dieta tendrá la facultad de expedir los regla- 
mentos necesarios para el ejercicio de sus funciones. 

Artículo IV 

Las atribuciones de la Dieta tendrán por pfincipal objeto 
mantener la mejor armonía con todas las Naciones con quienes 



24O EL LIBRO AMARILLO 



las Repúblicas signatarias cultivan relaciones de amistad, celebran- 
do al efecto los tratados, convenciones ó pactos que conduzcan 
Á aquel fin. 

En todo tratado de amistad que la Dieta celebre, consig- 
nará expresamente la cláusula de que todas las cuestiones que 
se susciten serán resueltas ineludiblemente y sin excepción, por 
medio de arbitramento. 

Artículo V 

Mientras no exist^ .una Asamblea general, la ratificación de 
los tratados corresponde á las Legislaturas de cada una de las 
Repúblicas; teniéndose por ratificados, si lo fueren por la ma- 
yoría de ellas. 

Asimismo, cuando la Dieta tenga que dictar una resolución 
que afecte los intereses generales, procederá de acuerdo con la 
opinión de la mayoría de ellas. 

Artículo VI 

Todas las cuestiones pendientes, ó que en lo sucesivo se 
suscitaren, entre las Repúblicas signatarias .y cualquiera otra 
Nación, serán dilucidadas por la Dieta, de acuerdo con los 
datos é instrucciones que le comuniquen los Gobiernos á quie- 
nes afecten. 

Artículo VII 

En el caso de que á la Dieta no fuere posible arreglar 
amistosamente la cuestión pendiente, ni obtener que se sujete 
á arbitramento, dará cuenta á todos los Gobiernos, á fin de que, 
de conformidad con lo que la mayoría de éstos resuelva, acep- 
te ó declare la guerra según proceda. > 

Artículo VIII 

Si desgraciadamente la cuestión se suscitare entre los Go- 
biernos signatarios, la Dieta se constituirá en tribunal arbitral 
para resolver la dificultad con vista de las pruebas y alegatos 
que le presenten los Gobiernos interesados. Pero si alguno de 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 24 1 



\ 



éstos no se conformare con el laudo, estarán obligados á nom- 
brar de común acuerdo un arbitro que la resuelva definitiva- 
mente con sólo la vista de los antecedentes y resolución de la 
Dieta. 

En caso de que no puedan ponerse de acuerdo para el 
nombramiento del arbitro, éste será designado por la Dieta, 
escogiéndolo entre los Presidentes de las demás Repúblicas 
americanas. 

Artículo IX 

Siendo el principal objeto del presente convenio mantener 
la paz y la más estrecha armonía entre las Repúblicas contra- 
tantes, como el medio más eficaz para realizar la Unión, sus 
respectivos Gobiernos se comprometen de la manera más for- 
mal y solemne á cumplir las estipulaciones contenidas en el 
artículo anterior, dentro de los términos en que convengan las 
partes ó fije la Dieta, en su defecto. 

Artículo X 

Corresponde á la Dieta el nombramiento de los represen- 
tantes diplomáticos y consulares de la República Mayor de 
Centro-América, y la recepción y admisión de los que se acre- 
diten ante ella. 

Artículo XI 

El escudo de armas y el pabellón de la República Mayor 
de Centro-América, serán los mismos de la antigua Fede- 
ración. 

Artículo XII 

La Dieta residirá sucesivamente un año en cada una de las 
capitales de las Repúblicas contratantes, designándose por la 
suerte el orden de la residencia. 

Artículo XIII. 

El sueldo de los miembros de la Dieta será fijado por los 
3* 



_^,_ . EL LIBRO AMARILLO 

respectivos Gobiernos, y los gastos común* 
iguales partes. 

Artículo XIV 

Dentro de tres años, ó antes si fuere p< 
mará el proyecto de Unión definitiva de las 
tarias, bajo la forma que le pareciere más ■ 
cuenta con él á una Asamblea general c 
miembros, electos por cada una .de las L 
inmediatamente después que la Dieta avise é 
ner elaborado el aludido proyecto. 

La Asamblea se reunirá en el lugar done 
y se instalará cuando hayan concurrido dos 
lo menos, de los miembros nombrados. 

Artículo XV 
Con el presente convenio se dará cuen 
de Guatemala y Costa Rica por cada uno dt 
citándoles para que se adhieran á sus estipu 

Artículo XVI 

Ratificado por las Legislaturas de las Ri 
se procederá á su canje en cualquiera de las 
después de la última ratificación, siendo cor 
piración de este plazo no implica la caduci 
podrá, en consecuencia, verificarse el i 
tiempo. 

Artículo XVII 

La misma Asamblea que ratifique el 
desde luego á la elección de los miembros 
correspondan, con el propósito de que ésta 
ejercer sus funciones á más tardar tres mese 
cado el canje de las ratificaciones. 

En fe de lo cual, los infrascritos Minií 
con sus respectivos sellos, por triplicado, el 



mm 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 243 



en el puerto de Amapala, á los veinte días del mes de junio 
del año de mil ochocientcs noventa y cinco, y setenta y cuatro 
de la ^Independencia de Centro-América. 

(L. S.) Jacinto Castellanos. 

(L. S.) M. C. Matos. 
(L. S.) E. Constantino Fiallos. 



ACTA DE CANJE 



Reunidos los infrascritos Doctor Don Jacinto Castella- 
nos, por parte del Gobierno de El Salvador, Doctor Don E. 
Constantino Fiallos, por parte del Gobierno de Honduras, y Don 
Eugenio Mendoza, por parte del Gobierno de Nicaragua, con el 
objeto de canjear los instrumentos de ratificación del Tratado de 
Unión celebrado en el puerto de Amapala el día 20 de junio de 
1895, entre las Repúblicas de El Salvador, Honduras y Nicaragua, 
después de haber examinado sus respectivos plenos poderes, que 
encontraron en debida forma, procedieron á cotejar cuidadosa- 
mente aquel Pacto ; y hallándolo conforme entre sí, se verificó el 
canje en la forma acostumbrada. 

En fe de lo cual, han firmado y sellado por triplicado la 
presente Acta, en la ciudad de San Salvador, el 15 de septiem- 
bre de 1896 y LXXV aniversario de la Independencia de Centro- 
América. 

(L. S.) Jacinto Castellanos. 

(L. S.) E. Constantino Fiallos. 

(L. S.) E. Mendoza. 



¿44 £L libro amarillo 



En la ciudad de San Salvador, á quince de septiembre de mil 
ochocientos noventa y seis. 

Habiéndose efectuado en esta fecha el canje del Tratado ce- 
lebrado en Amapala el día 20 de junio de 1895, los infrascritos 
miembros de la Dieta, electos respectivamente por las Legisla- 
turas de Honduras, Nicaragua y El Salvador, en cumplimiento 
de lo dispuesto en los artículos 12 y 17 del referido Tratado, 
procedieron al sorteo de las capitales donde sucesivamente deba 
residir, y dio por resultado el orden siguiente: San Salvador, 
Managua y Tegucigalpa. Por lo que, y siendo este día el ani- 
versario de la gloriosa Independencia de Centro-Américk, acor- 
daron: que hoy tenga lugar la inauguración de la Dieta. 

E. Constantino Fiallos. 



E. Mendoza 



Jacinto Castellanos. 



En San Salvador, á 15 de septiembre de mil ochocientos no- 
venta y seis. 

Con asistencia del señor Presidente de la República, Vice- 
presidente, Presidente de la Corte Suprema de Justicia y Se- 
cretarios de Estado, los infrascritos Delegados declaran solemne- 
mente instalada la Dieta de la República Mayor de Centro-Amé- 
rica. 

R. A. Gutiérrez. 

Prudencio Alfar o. 

E. Constantino Fiallos. 

Jesús Velazco. 

E. Me?idoza. 

Carlos Bonilla. 
Jacinto Castellanos. 

Alfonso Aragón. 



«fe 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA . 245 

REGLAMENTO INTERIOR 

DE LA DIETA DE LA REPÚBLICA MAYOR DE CENTRO-AMÉRICA 



ka Dieta de la República Mayor de Centro-América, hacien- 
do uso de la facultad que le concede el artículo 3 , inciso 3 
del Tratado de Amapala, decreta el siguiente reglamento: 



r 



Organización de la Dieta. 

Artículo i° — La Dieta se compone de tres miembros propietarios 
electos cada uno por la respectiva Legislatura de las Naciones signata- 
rias del Tratado. 

.Artículo 2 o — Habrá también tres miembros suplentes electos 
en la misma forma, para hacer las veces del respectivo pro- 
pietario, en los casos de ausencia ó impedimento de éste. 

Artículo 3 — Anualmente se elegirá de entre ellos mismos, ya 
sea de común acuerdo ó por la suerte, un Presidente, un Secre- 
tario y un Prosecretario, cuyas funciones se determinarán des- 
pués. 

Artículo 4 — La Dieta residirá sucesivamente en las ciudades dé" 
San Salvador, Managua y Tegucigalpa, designadas así por la suerte, 
conforme á lo establecido en el artículo 1 2. 

Artículo 5 — Ni la Dieta ni los miembros que la componen, ten- 
drán ningún tratamiento de honor, designándose éstos únicamente 
con el nombre de Delegados. 

Atribuciones de la Dieta. 

Artículo 6 o — Las atribuciones de la Dieta, son las mismas que 
determina el Tratado de Unión. 

Del Presidente. 

Artículo 7 — El Presidente presidirá las sesiones de la Dieta, y 
hablará á nombre de ésta en los casos que sea necesario. * 

Artículo 8 o — Sus facultades y atribuciones son las mismas 



EL LIBRO AMARILLO 

los otros miembros, y no tiei 

Del Secretario, 

9" — El- Secretario será el óf 
con los Gobiernos y Reprcseí 

Sin embargo," el trabajo será < 
:os miembros de la Dieta. 

Autógrafas y Circulare 

10 — El primer acto de la Die 
dirigir Cartas autógrafas suscrit; 
; los Gobiernos con quienes 

relaciones de amistad, poniend' 
ización política pactada. 

1 1 — También dirigirá una circu 
írpo Diplomático -acreditado a 
iles un ejemplar del Tratado, 
s mismas cordiales relaciones 
¿oblemos. 

De las sesiones. 

12 — Para el despacho de los 
e reunirán diariamente de las 8 á 

13,— El Secretario dará cuenta 
y si por su naturaleza pudies 
jrevia consulta á alguno ó a 
nos, se despacharán inmediata 



votos. 



Artículo 14 — Para la resolución de tod 
respectivo Delegado pedirá instrucciones á 
crito ó telegráficamente, según la urgencia 
gocio. 

Artículo 15— En el lugar donde resida 
ciones podrán pedirse verbalmente al Pres 
por el respectivo Delegado. 



"-1 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 247 

Artículo 16 — Cuando el negocio interese á todos los Gobiernos, 
las instrucciones deberán ser por escrito, y se resolverá de acuer- 
do con la opinión de la mayoría de los Delegados, excepto el caso 
de que habla el artículo 7° del Tratado. 

Artículo 1 7 — Los asuntos se despacharán regularmente en el or- 
den en que se presenten; pero se resolverán de preferencia los que 
sean indicados ó recomendados por los Gobiernos. 

Nombramientos. 

Artículo 18 — Debiendo ser única la» representación de la Repú- 
blica Mayor en el exterior, la Dieta mandará sus Cartas de retiro á 
los actuales Ministros Plenipotenciarios, y cancelará las patentes de 
todos los Cónsules. 

Artículo 19 — Para hacer los nuevos nombramientos, se preferi- 
rá á los ciudadanos de la República Mayor; en su defecto, á 
los hispano-americanos; y en falta de éstos á los extranjeros 
que actualmente desempeñan los Consulados de alguna de las 
tres Repúblicas. 

Recepción de los Ministros extranjeros. 

Artículo 20 — Mientras se decreta un ceremonial especial, se 
observará el reglamento vigente en la República de El Salvador, 
en lo que sea aplicable. 

Escudo de armas y pabellón. 

Artículo 21 — De conformidad con el decreto federal de 21 de 
agosto de 1823, el escudo de armas será un triángulo equilá- 
tero. En su base aparecerá la cordillera de cinco volcanes co- 
locados sobre un terreno que se figure bañado por ambos ma- 
res: en la parte superior un arco-iris que los cubra; y bajo el 
arco, el gorro de la libertad esparciendo luces. En torno del 
triángulo y en figura circular, se escribirá en letras de oro 
"República Mayor de Centro-América." 

Artículo 22 — El pabellón constará de tres fajas horizontales, 
azules la superior é inferior, y blanca la del centro, en la cual 
irá dibujado el escudo de armas. 



248 EL UBRO AMARILLO 



Artículo 23 — Este pabellón enarbolarán los Ministros y Cón- 
sules de la República en el exterior. 

Artículo 24 — Se excitará á los Gobiernos signatarios para que 
decreten que los buques nacionales deben usar el mismo pabe- 
llón, con la modificación establecida en el artículo 4 del citado 
decreto. 

Del periódico oficial. 

Artículo 25 — La Dieta tendrá un periódico que se llamará il El 
Federal, " en el que se publicarán los acuerdos y comunicaciones 
que deban ser conocidos; editoriales ó escritos que tengan por 
objeto preparar la opinión pública para la reconstrucción de la 
antigua ' 'República de Centro-América;" y cualquier otro tra- 
bajo que la Dieta tenga por conveniente. 

Artículo 26 — Mientras se establece el periódico, las publica- 
ciones á que se refiere el artículo anterior deberán hacerse en el 
órgano oficial de los Gobiernos signatarios. 

Nueva denominación. 

Artículo 27 — Extinguida la soberanía individual exterior de ca- 
da una de las Repúblicas signatarias, por haberse refundido en 
una sola, se excitará á sus Gobiernos para que en todos los 
documentos y publicaciones oficiales, y los particulares, en su 
correspondencia exterior, en vez de las palabras ' 'República 
de...." se diga: "República Mayor de Centro-América. — Es- 
tado de " 

Del Oficial mayor. 

Artículo 28 — Habrá un Oficial mayor, cuyas funciones son las 



siguientes: 



I a . Ser el Jefe de los escribientes. Y en tal concepto dis- 
tribuirá entre ellos el trabajo de la Oficina. 

2 a Llevar los libros siguientes: 

Un copiador de los acuerdos de la Dieta. 

Otro de la correspondencia del Secretario. 

Otro de la que dirija cada Delegado á su respectivo 
Gobierno, 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 249 

Otro de inventario de todos los muebles y útiles de la 
Oficina. 

3 a Recoger en el libro de acuerdos las firmas de todos 
los miembros de la Dieta que deben suscribirlos. 

4 a Formar el presupuesto de gastos ordinarios y extraordinarios 
de la Oficina, para que, con el Visto Bueno del Presidente de la 
Dieta, sean pagados por los respectivos Gobiernos. 

5 a Coleccionar toda la correspondencia recibida y negocios 
fenecidos, con las debidas separaciones, y archivarlos en lugar 
seguro. 

6 a No permitir á nadie, excepto á los miembros de la 
Dieta, el registro de los libros y correspondencia. 

7 a Guardar secreto en todos los asuntos que por su natu- 
raleza deben ser reservados. 

Disposiciones varias. 

Artículo 29 — En la casa que se destine para las Oficinas de la 
Dieta, habrá un salón decentemente decorado para la recepción 
de los Ministros Plenipotenciarios; y mientras tanto se verifica- 
rán en el local que tenga á bien disponer el Presidente del 
Estado donde resida la Dieta, quien también se servirá dictar 
las órdenes convenientes para dar al acto la debida solem- 
nidad. 

Artículo 30 — Suprimidos ipso facto los Ministerios de Relacio- 
nes Exteriores de los Gobiernos signatarios, las comunicaciones 
de la Dieta con ellos se harán por medio de los Ministros de 
Gobernación. 

Artículo 31 — El gran sello de la República será en seco, é igual 
al escudo de armas. Con él se sellarán las cartas autógrafas y 
los tratados internacionales. 

Artículo 32 — Habrá otro sello en negro, teniendo en el centro 

el mismo escudo, y al rededor la leyenda ' 'Secretaría de la 

Dieta de la República Mayor de Centro- América. " Con él 
3 2 



25O EL LIBRO AMARILLO 



se sellará la correspondencia oficial del Secretario, y los demás 
actos en que sea necesario. 

Artículo 33 — Del i° al 15 de enero de cada año, la Dieta 
dirigirá á Cada Gobierno un informe de sus trabajos en el año 
anterior. 

Artículo 34-T-Las vacíos ú omisiones que se noten en el 
presente reglamento se irán llenando por medio de acuerdos 
especiales. 

Dado en San ■ Salvador, á diez y siete de septiembre de mil 
ochocientos noventa y seis. 

E. Mendoza. 

E. Constantino Fiallos, 

^ Jacinto Castellanos. 



DIETA DE LA REPÚBLICA MAYOR DE CENTRO-AMÉRICA 



San Salvador: 18 de septiembre de 1896. 
La Dieta acuerda: 

Organizarse para su régimen interior en la forma siguiente: 

Presidente, Doctor Don Jacinto Castellanos. 

Secretario, Don Eugenio Mendoza. 

Prosecretario, Doctor Don E. Constantino Fiallos. 

Jacinto Castellanos. 

E. Constantino Fiallos. 

Eugenio Mendoza. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA ¿5 1 



SERIE N 



HAITÍ 

Muerte del Presidente Constitucional y nombramiento del sucesor 

4 

(traducción) 
T. A. S. SAM, 

PRESIDENTE DE HAITÍ. 

Al Excelentísimo señor Presidente de los Estados Unidos de Vene- 
zuela. 

Grande y Buen Amigo: 

El 24 de marzo último, á las tres de la mañana, tomó Dios 
de este mundo al Presidente Hyppolite, que con tanto pres- 
tigio y sabiduría gobernaba la República de Haití. Convocada 
inmediatamente la Asamblea Nacional, procedió á la elección del 
nuevo Jefe del Estado, y yo tuve el insigne honor de ser lla- 
mado á la* Primera Magistratura del País, con casi la unani- 
midad de los sufragios. Al poner estos sucesos en conocimien- 
to de Vuestra Excelencia me complazco en manifestar que en el 
desempeño de mi cargo me será grato estrechar aun más los lazos de 
amistad que existen entre la República de los Estados Unidos de 
Venezuela y la República de Haití, y ruego á Vuestra Excelencia 
que se convenza de que todos mis esfuerzos tenderán á ese feliz 
resultado para dicha de nuestras dos Naciones. Dignaos recibir, 
¿ü propio tiempo, Grande y Buen Amigo, mis votos más sinceros 
por la preciosa conservación de Vuestra Excelencia. 

T. A. S. Sam. 
P> Trame. 

Escrita en Port-au-Prince á 20 de abril de 1896. 



EL LIBRO AMARILLO 



JOAQUÍN CRESPC 

TITUCIONAL DE LOS KSTADO& 

' señor General Tiresias Agí* 
'República de Haití. 

y Buen Amigo : 
le Vuestra Excelencia fech 
imo, vino á enterarme c 
^lentísimo señor General t 
na del 24 de marzo, Vuestrí 
igío de la Asamblea Nac 
ira del País. 

á Vuestra Excelencia, coi 
ida de alta estima y de 

sus compatriotas, recojo, 

el sentimiento que las di 
1 mis propias ¡deas y pro 
ncia expresivas de la a 
■l vínculo amistoso que lig 
í con los Estados Unidos 

los más sinceros votos p' 
y por la dicha person 
rindo distinguido homei 

JO/ 
(Refrendada): 
El Ministro de Relaciones Exteriores, 
P. 

Palacio ^L-fieral ilel Caiiiloliij cu Caracas, á !i>» tiunla días ik'l un; 



DE LOS ESTADOS UKIDOS DE VENEZUELA 1$$ 



SERIE Ñ 

ASOCIACIONES INTERNACIONALES 



I 

Unión Postal Universa 



Se invita a Venezuela para el Congreso 

Postal de Washington. 

(traducción) 

Departamento de Estado. 

Washington: 29 de octubre de 1896. 

Señor Alien Thomas, etc. t etc., etc. — Caracas. 

Señor : 

A instancia del Administrador General de Correos, tengo á 
honra informar á usted que el Congreso Postal Universal, que 
estuvo, en sesiones en la ciudad de Viena durante los meses de mayo, 
junio y julio de 1891, eligió la ciudad de Washington como 
punto de reunión del próximo Congreso, y después se ha arreglado 
que el Congreso se reunirá aquí el primer miércoles de mayo 
de 1897. 

Ha sido la práctica que el País donde se reúne el Con- 
greso invite á las Naciones que son miembros de la Unión Pos- 
tal Universal á enviar Delegados á la reunión, y en consecuen- 
cia tiene usted orden de llamar hacia este asunto la atención 
del Gobierno ante el cual está usted acreditado, y de invitarlo á 
tomar parte en los procedimientos del Congreso nombrando uno 
ó más Delegados debidamente apoderados para representarlo. 



X 



254 EL LIBRO AMARILLO 



También se dignará usted suplicar al Ministro de Relaciones Ex- 
teriores que le comunique el nombre ó nombres del Delegado ó 
Delegados nombrados para concurrir al Congreso. 

Soy, señor, obediente servidor de usted, 

Richard Olney. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1812. 

Caracas: 4 de diciembre de 1896. 

Excelentísimo señor: 

La comunicación dirigida á V. E. el 29 del pasado octubre 
por el Excelentísimo señor Secretario de Estado, y de la cual 
se sirvió V. E. darme conocimiento hace pocos días, se refiere 
al próximo Congreso Postal, cuya reunión se ha de efectuar en 
la ciudad de Washington el primer miércoles del mes de mayo 
de 1897. El Excelentísimo señor Secretario de Estado llama la 
atención del Gobierno de Venezuela, por medio de V. E., atan 
importante asunto; y al invitarlo á tomar parte en dicha Asam- 
blea Internacional, manifiesta el deseo de conocer oportunamente 
el nombre de las personas llamadas á ejercer allí la Represen- 
tación de la República. 

El señor Presidente Constitucional, á quien instruí inmedia- 
tamente de la invitación, ha resuelto aceptarla* en nombre de Ve- 
nezuela y comunicarlo así desde luego al Gobierno de los Es- 
tados Unidos, á reserva de determinar más tarde las personas á 
quienes se ha de conferir la Delegación mencionada. 

Honróme de pasar de nuevo á manos de V. E. la nota del 
Excelentísimo señor Olney, después de haber tomado copia de su 
importante contenido. 



\ 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 2SS 



Renuevo á V. E. las seguridades de mi más alta y distin- 
guida consideración. 

P. Ezequiel Rojas. 

AJ Excelentísimo seilor Alien Thomas, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de 
los Estados Unidos. 



(traducción) 

•ano» t 

Legación de los Estados Unidos. 

Caracas: 22 de diciembre de 1896. 
Señor : 

Hace 1 algunos días presenté á V. E. una comunicación del 
Departamento de Estado, relativa á la próxima sesión del Con- 
greso Postal Universal, que tendrá efecto en Washington. 

Tengo ahora el honor de remitir copia de otra comunicación 
sobre el mismo asunto y contentiva de la cita de un extracto de 
una Carta del Honorable W. L. Wilson, Administrador General de 
Correos, relativa á las instrucciones de. los Delegados al susodicho 
Congreso. 

Dignaos presentar esta comunicación á las autoridades com- 
petentes, á fin de que á los Delegados que haya de nombrar Ve- 
nezuela se les den instrucciones conformes con el deseo del señor 
Wilson. 

Válgome de esta oportunidad para renovar á V. E. las se- 
guridades de mi consideración más alta y distinguida. 

Allen Thomas. 

Al Honorable P. Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores. 



el libro amaril1 
(traducción) 

( Copia ) 

Estado. 

Washington: 10 d< 
ñas, etc., etc., etc. — Carai 

á la instrucción del I 

:on respecto al próxime 

le efectuarse en esta ci 

y, cúmpleme participaro 

able W. L. Wilson, A 

' del corriente mes, en la 

ternacional de la Uni 

bía notificado al Departí 

igreso Postal, reunido ■ 

ó considerables en torpee 

algunos Países no ests 

a forma. El señor Wil 

evitar igual estado de t 

;re el Director que se 

os al Congreso de W¡ 

surgido, en Congresos 

sas, y que á cada Gobien 

recidamente que cuide que á sus Delega' 

denciales dadas por autoridad competente 

para negociar, celebrar y firmar la Conveí 

adopte el Congreso, con sujeción á la ratific; 

Quedáis encargado de comunicar p 

al Gobierno ante el cual estáis acreditad 

que en todo lo posible defiera al deseo 

Soy, señor, vuestro obediente servid 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 257 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. —Número 1906 

Caracas: 23 de diciembre de 1896. 

Excelentísimo señor : 

Ayer tuve el honor de recibir la atenta comunicación de V. E. 
de la misma fecha, acompañada de una nota, en copia, del 
respetable Departamento de Estado, cuya data corresponde al 10 
de los corrientes. Refiérese ésta al mismo asunto que motivó 
otra del Excelentísimo señor Olney, fechada el 29 de octubre úl- 
timo, ó sea al Congreso Postal dispuesto en Washington para el 
mes de mayo de 1897, en el cual sé hará representar Venezuela por 
virtud de invitación ya aceptada- 

Recuerda allí el Honorable Departamento, con referencia á 
una carta del señor Administrador General de Correos y á in- 
formes emanados de la Oficina Internacional de la Unión Postal Uni- 
versal de Berna, que en el Congreso anterior, celebrado en Viena en 
1 89 1, hubo considerables entorpecimientos por no estar provis- 
tos todos los Delegados de Credenciales á propósito para poder 
negociar> celebrar y firmar la Convención ó Convenciones que 
adoptase el Alto Cuerpo, bajo el concepto de su ratificación por 
los Gobiernos respectivos. 

El objeto de la nueva comunicación es evitar que se repitan 
ajiora dichas dificultades, y en tal virtud este Despacho ha tomado ya 
razón de ella, para los fines que sean del caso. 

Renuevo á V. E. las seguridades de mi alta y distinguida consi- 
deración. 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo seHor Alien Thoinas, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los 
Estados Unidos. 



33 



258 EL LIBRO AMARILLO 



II 

Unión Telegráfica Internacional 



Concurrencia de Venezuela al Congreso de Budapest y 

propósito de su incorporación definitiva & la 

Liga Telegráfica Internacional 



(traducción) 

Legación Imperial y Real de Austria-Hungría. — Washington. — 
Número 2694. 

Washington : 29 de diciembre de 1895. 

Señor Ministro: 

Cuando su última conferencia en París, en 1890, había re- 
suelto la Unión Telegráfica Internacional volver á reunirse en 
1895. Como lugar de la Conferencia eligió la ciudad de Bu- 
dapest, después de haber obtenido la anuencia del Regio Gobier- 
no Húngaro. 

La circunstancia de que la Exposición Nacional conmemorati- 
va de la existencia milenaria del Estado Húngaro tendrá efecto 
en Budapest en 1896, há hecho expresar al Gobierno Real 
de Hungría el deseo de que dicha conferencia se difiera para es& 
época 

Obtenido para ello el consentimiento de los Estados inte- 
resados que forman parte de la Unión Telegráfica, ha fijado el 
señor Ministro de Comercio del Reino de Hungría la reu- 
nión de la Conferencia para el 16 de junio del año próximo. 

Esperando que los Estados que aun no forman parte de la 
Unión Telegráfica accederán á ella dentro de breve tiempo, he 
recibido el encargo de poner en conocimiento del Gobierno re- 



*nmmmmmm^i^m—**^miimm^*^m*m*^iy^ 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 259 

presentado por V. E. que la reunión de esa conferencia tendrá 
efecto en la fecha mencionada, y de asegurarle, al propio tiempo, 
de la satisfacción que experimentaría el Regio Gobierno Húngaro 
en recibir un Delegado destinado á representar á la República de Ve- 
nezuela en el seno de la Conferencia. 

Tengo, por tanto, el honor de acudir á la benévola media- 
ción de V. E,, rogándoos, señor Ministro, que os dignéis trasmi- 
tir la invitación del Gobierno Húngaro al de la República que 
representáis y que, en el caso de que éste tenga intención de ac- 
ceder á la Unión Telegráfica, me hagáis saber, en tiempo útil, el 
nombre y rango de sus señores Delegados. 

Dignaos aceptar, señor Ministro, la seguridad de mi muy alta 
consideración. 

> 

El Ministro de Austria-Hungría, 

Hengelmüller. 

Al Excelentísimo señor José Andrade, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la 
República de Venezuela. &. &. &. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 563. 

Caracas: 27 de abril de 1896. 
Señor: 

Pocos días antes de llegar á este Ministerio la comunica- 
ción de usted del 4 de los corrientes, número 109, se había re- 
cibido una del Cónsul de Venezuela en Viena, señor Carlos 
Matzenauer, con la noticia de estar ya invitados los Países ads- 
critos y los no adscritos á la Unión Telegráfica Internacional, 
para la Conferencia que debe celebrarse en Budapest el 16 de 
junio próximo. En espera de la invitación nada había resuelto 
este Despacho. Ahora llega por medio de esa Legación, 
y el Gobierno Venezolano determina aceptarla, no obstante la 
premura del tiempo, mas con la advertencia de que la República 



O EL LIBRO AÜ ARILLO 

no puede incorporarse todavía á la Liga por 1; 
adujeron en el Libro Amarillo de 1894. Paso á 
áfin de que usted se sirva trasmitirlas, sin demora, 
de la aceptación, al señor Hengelmüller. 

En 1892 fué excitado el Gobierno por la L 
en Caracas á formar parte de la Unión Telegr; 
punto requiriese estudio, se pasó en consulta al 
mentó, el cual, á su vez, lo trasmitió á la Di 
los Telégrafos Nacionales en solicitud de ui 
preciso. Era el propósito del Ejecutivo pedir 
facultades necesarias á la accesión de Venezut 
resultaba favorable; mas como éste, basado en 
mismas de la Convención de San Petersburgí 
trado la imposibilidad en que por el momento 
pública para incorporarse á la Liga, se resolvíi 
deración del asunto, como se dijo á la Leg; 
(Véanse los documentos comprendidos en el Libn 
páginas 266 á 271). 

Los motivos que determinaron aquella negí 
sisten; y así, al aceptar la invitación de que se 
como se hace por este mismo correo, al Cónsí 
Viena la Credencial indispensable para que repi 
blica en la Conferencia de Budapest, este Min 
dicha Delegación se hará efectiva, caso que 
especial no circunscriba la asistencia á los Rej 
Naciones pertenecientes á la Unión ó que pien 
corporarse. 

Ruego á usted se sirva comunicar todo 
señor Ministro de Austria- Hungría en esa Rep 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. E/ 

Al seilor José Andra.de, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipoter 
Eslados Unidos.— Washington D. C. 



■ r .^ > 'i ■ ■' ' - — !■■— — >' . .Mi l i 



m r. ^. _ ■ 



Í)É LOS ESTADOS UÑIDOS DE VENEZUELA ' 2ÓI 



Legación de los Estados Unidos de Venezuela. — Número 276. 

Cape May: 20 de agosto de 1896. 
Señor Ministro : 

Tengo el honor de acompañar en copia la nota que con fe- 
cha de 14 del actual me ha dirigido el señor Wrede, encargado 
de la Legación de Austria— Humgría, rogando á usted que se 
sirva indicarme lo que el Gobierno juzgue conveniente resolver 
acerca de. la nueva invitación que por medio de ella se le hace 
para que acceda á entrar de una vez en la Unión Internacional 
Telegráfica. 

Las actas de la primera y la segunda sesión de la Confe- 
rencia de Budapest de que hace mención la nota del señor 
Wrede, y que están en cuaderno impreso, vari bajo cubierta se- 
parada en este mismo correo. 

Soy de usted muy atento servidor, 

José Andkade. 

Al sefior Don P. Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores. — Caracas. 



(traducción) 



Legación Imperial y Real de Austria-Hungría Washington. 

Bar Harbur: 14 de agosto de 1896. 
Señor Ministro: 

A su tiempo me apresuré á comunicar al Gobierno Imperial 
y Real el contenido de la nota dirigida á V. E. por su Gobierno 
acerca de la participación de la República de Venezuela en la 
Conferencia de la Unión Internacional Telegráfica de Budapest, 
de la cual me había trasmitido copia V. E. con su nota de 16 
de mayo último. 

Habiendo el señor Matzenauer, Cónsul de Venezuela en 
Viena, tomado parte en dicha conferencia hasta su apertura formal 



262 £L LlfeRO AMARILLO 

y dado lectura á una declaración de su Gobie 
nida en la nota de que V. E. me hizo llej 
que la Convención Internacional Telegrafié: 
no contiene estipulación alguna que pudiese 
de la República de Venezuela á la Unión 
gráfica, como lo observó con mucha justici 
Francia en la segunda sesión plenaría de 
encargo del Gobierno Imperial y Real de 
zuela, por vuestro benévolo conducto, la in 
la Unión Internacional Telegráfica, sí por 
hallare impedido de ello. 

Al propio tiempo tengo á honra trasmii 
actas de la primera y segunda sesión de 1 
dapest, rogándole se digne ponerlas á la ( 
bierno. 

Rogándoos, señor Ministro, que os dig 
tunamente de la acogida que mereciere ■« 
ruego á V. E. que acepte la seguridad de 



Excelentísimo señor Jiisé Andrade, línviai 

(-.«/■.¡cía. 



ESTADOS UNIDOS DE VE1 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Direc 

blíco Exterior. — Número 1315. 

Caracas 4 de set: 
Señor: 

Para que Venezuela pudiera incorporar 
gráfica Internacional se requeriría la autori 
po Legislativo. Con la mira de solicitarla 
tación que se recibió en noviembre de 1892 
gación de Francia en Caracas, se consultó 



" =T7 - ■ -*- ^ur~* — ^ — uz '_ j.''tL"g'»'r%- , • _ _ 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 263 

río de Fomento, del cual se obtuvo la respuesta, contraria á la 
adhesión de Venezuela, que tuve el honor de citar á usted en el 
oficio del 27 de abril último, número 563. La Dirección Gene- 
ral de los Telégrafos Nacionales apoyó principalmente su informe 
negativo en una de las prescripciones de la Convención de San 
Petersburgo, la contenida en el Artículo 4 , que dice textualmen- 
te así : 

"Chaqué Gouvernement s* engage á affecter au service télé- 
"graphique international des fils spéciaux en nombre suffisant pour 
"assurer une rapide transmission des télégrammes. 

"Ces fils seront établis et desservis dans les meilleures con- 
"ditions que la pratique du service aura fait connaítre." 

Consideró entonces la Dirección del ramo que la obliga- 
ción de que trata el precitado artículo, suponía para Venezuela 
un gasto crecidísimo, así por el establecimiento de las línea§ 
especiales, como por la necesidad de conservarlas en perfecto 
servicio, y estimó por el momento, comparado el costo de los 
trabajos con las ventajas que de ellos se derivarían, inferiores 
éstas al inmediato sacrificio que la realización de aquéllos sig- 
nificaba para el Tesoro Público. Adujóse en seguida la circuns- 
tancia de que á la República le quedada, por el Artículo 18, 
expedito el camino para su incorporación á la Liga Telegráfica, 
cuando el lógico desenvolvimiento de su comercio equilibrase 
por tal respecto el provecho y la nueva erogación. Con vista 
de estas razones el Ministerio de Relaciones Exteriores se abs- 
tuvo de pedir al Congreso la autorización que pensaba. De todo 
se dio amplio conocimiento á la Legación de Francia, que nada 
halló en ello, á lo que parece, digno de objeción. 

Invoca ahora el Honorable señor Wrede, Encargado de la 
Legación Austro-Húngara en Washigton, en la nota de que 
usted se sirve acompañarme copia en la comunicación de 20 
de agosto, número 276, las palabras con que el señor Raymond, 
Delegado de Francia en la reciente Conferencia de Budapest, 
observó lo dicho en la sesión primera por el Delegado Venezo- 



264 EL LIBRO AMARILLO 



laño señor Matzenauer, en orden á la causa que principalmente 
dificultaba la accesión de la República. Con tal motivo halla 
el Honorable señor Wrede que no hay estipulación que impida 
á Venezuela incorporarse á la Liga, lo cual es innegable si se 
da al artículo 4 el sentido ó la amplitud que las frases del 
Honorable Señor Raymond tienden implícitamente á concederle. 
Extráñase, no obstante,, que el respetable Delegado Francés, al 
referirse á lo manifestado por el señor Matzenauer, haya aseve- 
rado que la objeción sugerida por el artículo 4 se ofrecía por la 
primera vez, y que si antes de ahora se hubiera presentado, 
la Francia, como encargada en el lapso de 1890 á 1896 de solicitar 
nuevas accesiones, habría buscado demostrar que ella provenía de 
una mala inteligencia. No ahora, sino desde el 28 de diciembre de 
1893, manifestó Venezuela la imposibilidad material que tenía pa- 
ra su incorporación á la Liga por el sentido estricto del artículo 4 . 
La ' declaración consta en el informe mismo del Director de los 
Telégrafos Nacionales, pasado entonces en copia á la" Legación 
de la República Francesa. 

Después de estas sumarias explicaciones, que usted se ser- 
virá trasmitir sustancialmente al Honorable señor Encargado de 
la Legación Austro— Húngara, réstame significar á usted, á fin 
de que también se lo comunique al señor Wrede, el propósito 
del Gobierno Venezolano de deferir, en cuanto quepa en sus fa- 
cultades, á los deseos del de Su Majestad, mediante la exposi- 
ción de todos los antecedentes del asunto por el Ministerio de 
Fomento y por el de Relaciones Exteriores al Congreso Nacional, 
Cuerpo del cual puede únicamente emanar la autorización nece- 
saria para hacer efectiva la incorporación de la República á la 
Unión Telegráfica Internacional. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al sefior José Andrade, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Venezuela en los 
listados Unidos. — Washington D. C. 



í" m^n ; ■■ «4 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 265 



(de importancia) 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú« 
blico Exterior. — Número 1341. 

Caracas: 9 de setiembre de 1896. 
Señor Ministro: 



En la reciente Conferencia de Budapest, á que concurrió 
Venezuela, previa invitación del Gobierno Austro— Húngaro, se 
confirmaron -por nuestro Delegado los motivos determinantes de 
la negativa temporal de la República á formar parte de la 
Unión Telegráfica Internacional. El Delegadq de la República 
Francesa, señor Raymond, manifestó la sorpresa que le causaba 
ver fundado principalmente el impedimento en el sentido del 
Artículd 4° de la Convención de San Petersburgo, al cual atri- 
buyó una tendencia mucho más amplia que la hallada en 
él por la Dirección de los Telégrafos Nacionales según el infor- 
me rendido á ese Ministerio y comunicado al de mi cargo el 21 
de diciembre de 1893. 

Encontró, en sustancia, el Delegado Francés, que aunque el 
referido Artículo impone á cada Gobierno adherente la obliga- 
ción de destinar hilos especiales al servicio telegráfico interna- 
cional, el mero hecho de estar Venezuela enlazada con el exterior 
por medio de un cable submarino, parece llenar el objeto. 
Contra la objeción de que dicha Empresa no es nacional ó no 
pertenece al Gobierno, recordó el Delegado Francés el ante- 
cedente de varios Países (El Brasil, El Japón y Las Indias 
Británicas) incorporados á la Liga Telegráfica no obstante ha- 
llarse unidos con el exterior por medio de cables pertenecien- 
tes á Compañías. Citó de paso á la Gran Bretaña, que antes 

de 1889 no se comunicaba con el Continente Europeo y con 
34 



EL LIBRO AMARILLO 

los Estados Unidos sino por líneas de p 
agregó que tales ejemplos tendían á demos 
nes impuestas por el Artículo 4 de la 
* Petersburgo podían considerarse cumplidas 
Terminada la Conferencia de Budapest, 
Húngaro, basado en las explicaciones del 
cia, renueva por medio de Su Legación en 
ción dirigida desde 1892 á Venezuela; mas, 
la República no podría efectuarse sin que 
nal autorizase al Poder Ejecutivo para ir 
Telegráfica, forzoso es, antes de contestar 
invitante, someter el asunto al Alto Cuerp 
ello se requiere que el Ministerio del digí 
considere el asunto, bien sea por sí propio, 
la Dirección de los Telégrafos Nacionales, 
vaciones del Delegado señor Raymond. t 
mentó si, orillado el punto de los hilos es 
tarse del Congreso la autorización constitu 
categórica de ese Despacho, del cual dt 
nistrativa del asunto, servirá de norte [ 
del caso. Mientras tanto se ha contestado a 
por nuestra Legación en Washington, con 
voluntad que anima al Gobierno de deferir 
lo permita la Ley, ó sea mediante la expo: 
las nuevas circunstancias del asunto. 

Soy de usted muy atento servidor, 

F 



bfe LOS ESTADOS UNIDOS t>fe VENEZUELA 267 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Fomento. — Dirección de Correos y Telégrafos. —^Nú- 
mero 1432. 

Caracas: 11 de setiembre de 1896. 
Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores: 

s 

Presente. 

Tengo la honra de avisar á usted recibo de su atenta comunica- 
ción fecha 9 de los corrientes, marcada con el número. 1341, 
referente á la nueva excitación que hace el Gobierno Austro- Hún- 
garo, basado en las explicaciones del Delegado de Francia y por 
medio de su Legación en Washington, para que Venezuela se 
incorpore á la Unión Telegráfica Internacional; y en contesta- 
ción á ella me es satisfactorio manifestar á usted que este Mi- 
nisterio procederá sin pérdida de tiempo á estudiar detenidamen- 
te, en unión de la Dirección de los Telégrafos Nacionales, el 
asunto á que se refiere su citada nota, para dar á ese Despa- 
cho la repuesta categórica de si puede ó nó solicitarse del Con- 
greso la respectiva autorización constitucional, para la incorporación 
de Venezuela ala Unión Telegráfica Internacional. 

Este Despacho, considerando la importancia del asunto, se per- 
mite advertir al de su digno cargo, que tomará todas las medidas 
necesarias á fin de dar una pronta solución al punto á que se ha 
h^cho referencia. 

Dios y Federación. 

Manuel A. Diez. 



Consulado de los Estados Unidos de Venezuela en Viena. — Nú- 
mero 234. 

Viena: 6 de agosto de 1896. 
Señor Ministro : 

. Por las instrucciones que usted se sirvió darme con ocasión de 
nombrarme para Delegado al Congreso Internacional Telegrá- 



268 ÉL LIBRO AMARILLO 



fico en Budapest, he visto que el motivo principal de no 
haber todavía Venezuela entrado en la Unión Telegráfica In- 
ternacional, proviene de las obligaciones exigidas por el artículo 
4° de la Convención de San Petersburgo. Esté artículo im- 
pone á los Estados adherentes á la Unión el establecimiento de 
un cable especial, además de ciertas líneas aéreas, lo que con- 
sumiría un gran capital sin que por el momento los fondos em- 
pleados se reembolsasen con interés. 

Era, pues, mi objeto en el Congreso Internacional Telegráfico 
allanar* estas dificultades; y el resultado de mi conferencia con el 
Director de «la Oficina Internacional Telegráfica de Berna fué 
alejar los inconvenientes impuestos por el artículo 4 . 

Venezuela, que ya sin ésto está ligada al mundo entero por 
un cable, no tiene ninguna obligación de establecer: 

(1) Un cable especial, y 

(2) Otras líneas aéreas. 

La República Argentina, la de los Estados Unidos del Bra- 
sil, el Imperio del Japón y el Reino de Siam, que ya hacen parte de 
la Unión, no tienen cables especiales. 

Tampoco la entrada de nuestro País exige obligaciones particu- 
lares ni grandes gastos. Los únicos gastos exigidos para la en- 
trada son una suma insignificante, pagadera anualmente. 

Vista . la importancia de todo ésto, me permití dar á 
usted informe de lo mencionado, por la vía telegráfica. Tam- 
bién me permití remitir á usted el discurso que pronuncié en el 
Congreso por el interés de nuestro País. # 

Del aplauso con que fué acogido roí discurso, se puede 
deducir claramente la simpatía de que goza Venezuela. 

En este Congreso estuvieron representados por Delegados ofi- 
ciales, además de Venezuela, los Estados Americanos siguientes: 
la Argentina, el Brasil, Chile, México, Ecuador, Nicaragua, Perú, 
San Salvador. Adeijiás toda la Europa y muchos Países de Asia, 
África y Australia. 






j 



\ 



DÉ LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 269 



También casi todas las Sociedades de cables mandaron sus 
representantes. 

Durante la Conferencia, Nicaragua y Perú declararon su entrada 

en la Unión. 

Venezuela tiene entera libertad de dejarse inscribir á su entra- 
da en una de las seis clases, según su voluntad. La suma pagadera 
anualmente es para: -• 

la T a clase entre 2000 y 
2 a ,, ,, 1600 



,, 3 a .. .. I2 °° 



y > 

a 



» y 



» » 



y 


4000 


francos 


> > 


3200 


1 » 


y y 


2400 


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y 1 


1600 


y y 


) 1 


800 


$ > 


» 1 


480 


y y 



4 a ' ,» 8 °o 

5 a m „ 400 

6 ft ,, ,, 240 

El 23 de julio se cerró la Conferencia de Budapest después 
de haber durado cinco semanas. Quedó resuelto celebrar el próxi- 
mo Congreso en Londres, el año de 1901. 

Soy de usted muy atento servidor, 

Ca ríos Matzenauer. 

AI sefior Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos de Venezuela. — Caracas. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pu- 
blico Exterior. — Número 1401. 

Caracas: 18 de setiembre de 1896 

Señor Cónsul: 

Por los impresos llegados á este Ministerio con las actas de 
las seis sesiones de la Conferencia Telegráfica Internacional de 
Budapest, se ha enterado el Gobierno de lo dicho allí por usted 
como justificación de la negativa de Venezuela á formar, desde 
luego, parte de la Liga, así como de las observaciones del Dele- 
gado Francés señor Raymond, según las cuales el Artículo 4 de 
la Convención de San Petersburgo no tiene el sentido estricto 



27O EL LIBRO AMARILLO 

que pudiera atribuírsele y que le atribuyó 
Dirección General de los Telégrafos de es 
pues de las explicaciones del señor Raymond, e 
que Venezuela puede adherir á la Convenciói 
yo sin obligarse á la construcción de hilos 1 
únicamente de la Compañía del Cable, por 
Empresa 1 extraña al Gobierno, ha juzgado c: 
veniente reconsiderar la materia, de acuerdo 
Fomento, á fin de pedir al Congreso Nació 
indicare como provechoso, la autorización in 
licitar la incorporación de Venezuela. Esta 1 
obtenerse sin que el Cuerpo Soberano de la 
punto, y de ahí que, al contestar el telegrai 
de junio, en que pedía usted instrucciones para 
greso de Budapest la incorporación de la R 
nido este Ministerio que manifestarle la impo 
sión sin la facultad emanada del Cuerpo Legi 

El Gobierno Austro- Húngaro, por medi< 
los Estados Unidos, acaba de invitar á Vene 
de la Liga; y se le ha respondido en los m 
preceden: es decir; con la promesa de recon 
someterlo próximamente al Congreso Nación; 

La comunicación de usted del 6 de age 
sentido del telegrama de 23 de junio anterioi 
rio enunciado por el Delegado .de Francia, 
bertad en que está Venezuela de inscribirse 
convenga respecto de la contribución anual. 
tomará nota para la ulterior resolución de la 

Honróme de tributar á usted las gracias 
por el loable interés con que correspondió á li 
en el carácter de Delegado Venezolano en 1 
nacional de Budapest. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. 1 

Al señor Carlos Mauenaucr, Cónsul de Venezuela en Viena. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 27 I 



III 

Segundo Congreso Médico Panamericano 

Delegación de Venezuela en dicho Centro Científico Internacional 

Secretaría de Relaciones Exteriores. 

México: 10 de febrero de 1896. 
Excelentísimo señor: 

El Primer Congreso Médico Panamericano reunido en la ciu- 
dad de Washington los días 5, 6, 7 y 8 de setiembre de 1893, tuvo 
á bien designar la ciudad de México para la celebración del í° 
Congreso en el presente año. 

La Comisión Mexicana organizadora de este 2 Congreso ha 
señalado para su reunión los días 16, 17, 18 y 19 de noviembre 
próximo. 

Las materias de que tratará el 2 Congreso serán las indi- 
cadas en el programa del i°, que el Honorable Secretario de 
Estado de los Estados Unidos de América comunicó á los Go- 
biernos de los Países del Hemisferio Occidental, en nota circular 
del 20 de diciembre de 1892; á saber : 

i° Medicina General. 

2 o Cirugía General. 

3 Medicina y Cirugía militares. 

4° Obstetricia. 

5 Ginecología y Cirugía del abdomen. 

6 o Terapéutica. 

7 Anatomía. 

8 o Fisiología. 

9 Enfermedades de niños. 
10 o Patología. 
1 1° Oftalmología. 
12 o Laringeología y Renología. 
13 o Otología. 



2^2 EL LIBRO AMARILLO 

14 o Dermatología y Sifilografía. 
15 o Ortopedia. 

16 o Higiene, Climatología y Demografía. 
17" Higiene naval y Cuarentenas. 
18 o Enfermedades mentales y del sistema ni 
ro° Cirugía bucal y dental. 
20 o Pedagogía Médica. 
21" Jurisprudencia médica 
22 o Cirugía ferroviaria. 
Los idiomas oficiales serán el español, el i 
y el francés. 

No se ocultará á la ilustración de Vuestra 
p<rrtanc¡a de este 2 Congreso que, además de 
laciones entre los profesores de medicina que á 
de inmensas ventajas para la ciencia, en bei 
manidad. 

A fin de asegurar el buen éxito del Congí 
en esta capital un cuerpo médico de todos los 
pero es de suma importancia la concurrencia ( 
Gobierno de cada País. 

Por encargo especial del señor Presidente 
pongo en conocimiento de Vuestra Excelenci; 
grato al Gobierno Mexicano saber que el Vei 
invitación que en la presente nota tengo la 1 
para ■ concurrir al citado Congreso, sirviéndose 1 
Oficiales que tomen parte en los trabajos del 1 

Adjunta tengo la satisfacción de remitir á 
copia de un despacho que sobre el particular 
Secretario de. la Comisión Organizadora del 2 
Panamericano. 

Aprovecho esta oportunidad para ofrecer á 
las seguridades de mi muy distinguida considei 

Ignack 

A su Excelencia el señor Ministro <le Relaciones Exteriores de los Estad 
Caracas, 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 273 



(copia) 

Comisión Organizadora del 2 Congreso Médico Panamericano 

México. 

La Junta de la Asociación Médica Americana celebrada en 
Washington el día 5 de mayo de 1891, acordó la organización de 
un Congreso Médico Panamericano, procediendo desde luego á 
invitar, para formarlo, á los médicos de las diversas Naciones del 
Hemisferio Occidental. Este Congreso verificó su primera reunión 
en Washington los días 5, 6, 7 y 8 de setiembre de 1893, y 
en ella México tuvo la honra de ser designado para celebrar el 
2 o Congreso en el presente año, quedando al cuidado de alguna 
Asociación Médica del País los nombramientos de las personas 
que deberían formar la Comisión Organizadora respectiva. Al 
2 o Congreso Médico Mexicano verificado en la ciudad de San 
Luis Potosí, en noviembre de 1894, tocó hacer esos nombra- 
mientos, y tuvo á bien distinguir al señor Doctor Manuel Car- 
mona y Valle nombrándolo Presidente, al señor Doctor Rafael 
Lavista Vicepresidente y Secretario al que suscribe. 

Con tal carácter y á nombre de la Comisión, tengo la honra 
de dirigirme á usted manifestándole que hemos elevado un 
ocurso al señor Presidente de la República poniendo en su cono- 
cimiento todo lo antes expuesto y la necesidad en que la misma 
Comisión se encuentra para llenar su cometido, de ocurrir al 
Gobierno de la República solicitando que, como lo hizo el de los 
Estados Unidos para efectuarse el primer Congreso Panamericano, 
se sirva dirigirse á los Gobiernos del Continente Americano, pi- 
diéndoles su concurso al segundo. 

Mas como el señor Presidente se sirvió indicar que por la 
Secretaría del digno cargo de usted deberían hacerse las invita- 
ciones, la Comisión Organizadora le suplica que, si lo tiene á 

bien, se digne dirigirse á los Gobiernos de los Países que se 
35 



2 74 EL LIBRO AMARILLO 



expresan en la adjunta lista, constituyentes del Congreso, pidién- 
doles su concurso Oficial por medio de Delegaciones formadas 
por uno ó más médicos y comunicar el resultado á la propia Co- 
misión ; en la inteligencia de que el repetido Congreso verificará 
sus reuniones en esta Capital los días 16, 17, 18 y 19 de no- 
viembre del presente año, y de que con oportunidad la Comisión 
circulará los Reglamentos respectivos y demás noticias que fueren 
necesarias. 

Me es satisfactorio protestar á usted las seguridades de mi 
consideración distinguida. 

México: febrero 4 de 1896. 



E. -Licéaga 



Sefior Secretario de Relaciones. — Presente. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores» — Dirección de Derecho Pú 
blico Exterior. — Número 683. 

Caracas: 15 fie mayo de 1896. 

Excelentísimo señor: 

Tuve el honor de recibir la importante comunicación de V. E. 
de 10 de febrero último, encaminada á enterar al Gobierno 
Venezolano de que en los días 16, 17, 18 y 19 de noviembre de 
este mismo año, se reunirá en la ciudad de México el 2 Con- 
greso Médico Panamericano, con el objeto de tratar las materias 
indicadas en el programa del primero, comunicado á los* demás 
Gobiernos de los Países del Hemisferio Occidental por el de los 
Estados Unidos de América, mediante nota circular del Departamen- 
to de Estado de 20 de diciembre de 1892. 

Al par con la comunicación de V. E. se recibió la copia de un des- 
pacho del Secretario de la Comisión Organizadora, en el cual se solici- 
ta la respetable mediación del Gobierno Mexicano para dirigir á 
todos los del Continente la invitación para concurrir al Congreso. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 275 



Consecuente con el espíritu de dicha solicitud, V. E. comunica 
al Departamento de mi cargo, por especial recomendación del 
Excelentísimo señor* Presidente, que al Gobierno de esa Repú- 
blica le sería grato saber que el de Venezuela se hará representar en 
dicho Cuerpo Científico Internacional. 

Considerada la cortés invitación por el Poder Ejecutivo, re- 
solvió aceptarla desde luego y comunicarlo así al Gobierno de 
V. E., á reserva de participarle más adelante el nombre de la per- 
sona ó de las personas que hayan de ejercer en el Congreso la 
Delegación de la República. 

Mientras tanto sírvase aceptar V. E. las sinceras protestas de mi 

más alta y distinguida consideración. 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos Mexicanos. — 
México. 



JOAQUÍN CRESPO, 

PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

Á todos los que las presentes vieren, saltid! 

Por cuanto en la ciudad de México se ha de reunir en los 
días 16, 17, 18 y 19 de noviembre del presente año de 1896 
el Segundo Congreso Médico Panamericano, con el laudable ob- 
jeto de fortificar ó estrechar las relaciones científicas de los di- 
versos Países del Hemisferio, respecto de uno de los ramos del saber 
más ventajosos para la humanidad; y 

Por cuanto el Gobierno de Venezuela aceptó desde el 15 de 
mayo último la invitación que, en nombre del Excelentísimo se- 
ñor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se le dirigió el 10 
de febrero anterior para enviar una Delegación á la importante 
Asamblea; 

Por tanto vengo en conferir autorización suficiente al señor 
Doctor Pablo Acosta Ortiz para ejercer en el Segundo Congreso 
Médico Panamericano, en unión con los señores Doctores Nicanor 



276 , EL LIBRO AMARILLO 



Guardia hijo y Eduardo Andrade Penny, la Representación Oficial 
de los Estados Unidos de Venezuela. 

En fe de lo cual expido las presentes, firmadas de mi mano, 
selladas con el Gran Sello Nacional y refrendadas por el Minis- 
tro de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, en Caracas, 
á 15 de octubre del año de 1896. 

JOAQUÍN CRESPO. 

(Refrendadas): 

' £1 Ministro de Estado en el Despacho de Relaciones Ex- 
teriores, 

P. Ezequiel Rojas. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Públi- 
co Exterior. — Número 1525. 

Caracas: 15 de octubre de 1896. 

Excelentísimo señor: 

Tengo el honor de participar á V. E. que el señor Presidente 
Constitucional de la República ha designado á los señores Doctores 
Pablo Acosta Ortiz, Nicanor Guardia hijo y Eduardo Andrade 
Penny, médicos venezolanos, para representar á esta República en 
el Segundo Congreso Medico Panamericano, cuya reunión ha 
de verificarse en esa ciudad capital en los días 16, 17, 18 y 19 del 
mes de noviembre próximo. 

Y al dirigir á V. E. esta participación, consecuente con lo 
prometido en la parte conclusiva de la respuesta que tuve el ho- 
nor de dar á V. E. el 15 de mayo último, con motivo de la 
atenta invitación de 10 de febrero anterior, me es grato anun- 
ciarle que ya el señor Presidente ha expedido á los Doctores 
Acosta Ortiz, Guardia hijo y Andrade Penny, la Credencial ne- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 2^7 

cesaría para ejercer la Delegación de Venezuela en _la mencionada 
Asamblea Científica. 

Válgome gustoso de esta oportunidad para renovar á V. E. 
las seguridades de mi más alta y de mi más distinguida conside- 
ración. 

P. Ezkquiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos Mexicanos. — 
México. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1524. 

Caracas: 15 de octubre de 1896. 
Señor: 

Mediante comunicación fecha á 10 de febrero último invitó 
el Ministerio de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos 
Mexicanos, en nombre del Señor Presidente de aquella República, 
al Gobierno de los Estados Unidos de Venezuela, para enviar 
una Delegación al Segundo Congreso Médico Panamericano, 
cuya reunión habrá de verificarse en la ciudad capital del mismo 
País en los días 16, 17, 18 y 19 de noviembre del presente 
año. El 15 de mayo contestó este Despacho en sentido afir- 
mativo la circular invitatoria, á reserva de designar más tarde 
las personas que hubiesen de ejercer en la importante Asamblea 
Científica la Delegación de la República. 

Próxima ya la fecha señalada para la reunión del Cuerpo, 
el Señor Presidente Constitucional ha resuelto encomendar la De- 
legación de Venezuela á usted y á los señores Doctores Nica- 
nor Guardia hijo y Eduardo Andrade Penny, en la seguridad 
de que todos aceptarán de buen grado un encargo, que al par 
de ofrecerles oportunidad propicia para manifestar, en honra de 
Venezuela, sus conocimientos en la ciencia médica, les da ocasión 
de rendir, á la Patria un señalado servicio, 



278 EL LÍBRO AMAkILLO ^ 

El carácter de la Corporación en cuyo seno han de desem- 
peñar ustedes la encomienda de que se trata, hace innecesarias 
otras instrucciones. Las materias que deberán ocupar principal- 
mente la atención del Congreso no piden sino idoneidad cientí- 
fica, de la cual son ustedes notoriamente poseedores; y así, al 
participarles la elección de que ha querido hacerles objeto el 
Primer Magistrado de la República, me limito á encareQerles la 
necesidad de resumir en un informe colectivo, destinado al pró- 
ximo Libro Amarillo, todos los estudios, deliberaciones, planes 
y debates de la Asamblea, á fin de contribuir de esa suerte á 
la beneficiosa propaganda científica que se tuvo en mira desde 
la celebración del Primer Congreso en 1893. 

Acompaño á usted r original y en copia, la Credencial corres- 
pondiente. Al mismo tiempo le incluyo, para su mejor cono- 
cimiento, copia de la circular invitatoria y del despacho de la 
Comisión Organizadora citado en ella misma. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al scTSor Doctor Pablo Acosta Ortiz; y, con las variantes del caso, á los señores Doclores Nicanor Guar- 
dia hijo y Eduardo Andrade Penny. 



Caracas: 23 de octubre de 1896. 

Señor: 

He tenido la honra de recibir su atenta comunicación fecha 
15 de los corrientes, en la que usted se sirve participarme la alta 
distinción que me dispensa el Señor Presidente Constitucional de 
la República al elegirme en unión de los Doctores N. Guardia hijo 
y Eduardo Andrade Penny, miembro de la Delegación que ha 
de representar á Venezuela en el 2 Congreso Médico Paname- 
ricano, que se reunirá en la ciudad de México en lps días 16, 
17, 18 y 19 de noviembre del presente año. 

Al aceptar el honorífico encargo, me anima también el deseo 
de prestar á la patria un servicio oportuno; y agradeciendo los 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 279 



benévolos conceptos con que me distingue el señor Ministro, 
debo manifestarle que no omitiré esfuerzos para dejar debida- 
mente cumplida la misión con r que me inviste. 

Puede contar el Ejecutivo Nacional con que resumiremos en 
un informe colectivo destinado al próximo Libro Amarillo, todos 
los estudios, deliberaciones, planes y debates de la Asamblea, 
contribuyendo al objeto científico que encarna la reunión de dicho 
Congreso. 

Acuso á usted recibo del original y copia de la Credencial 
correspondiente, así como también de la copia de la circular 
invitatofia y del despacho de la Comisión Organizadora. 

De usted, señor Ministro, con sentimientos de alta considera- 
ción y respeto, 

S. S. Q. B. S. M. 

P. Acostó, ürtiz. 

Al señor Doctor Don Pedro Ezequiel Rojas, Ministro <le Relaciones Exteriores etc, etc, etc. 



Caracas: 23 de octubre de 1896. 



Señor: 



He recibido su atenta comunicación fecha 15 del presente 
en la que usted se sirve participarme la alta distinción que me 
ha discernido el Ciudadano Presidente Constitucional de la Re- 
pública, al designarme en unión de los ilustrados Doctores P. 
Acosta Ortiz y Eduardo Andrade Penny, miembro de la Delega- 
ción que representará á Venezuela en el 2 Congreso Médico 
Panamericano, que se reunirá en la ciudad de México en los 
días 16, 17, 18 y 19 de noviembre del presente año. 

Acepto el honroso cargo y hago manifiesto el deseo de pres- 
tar á la patria un oportuno servicio. 

Agradezco altamente los indulgentes calificativos que me 

dispensa el señor Ministro, y aprovecho la ocasión de manifes- 



28o EL LIBRO AMARILLO 



• 



tarle que no omitiré esfuerzos para llenar debidamente la misión 
que se me confía. 

El Ejecutivo Nacional puede tener la seguridad de que re- 
sumiremos en un informe colectivo destinado al próximo Libro 
Amarillo, todos los debates, planes y determinaciones de la 
Asamblea, contribuyendo así al móvil científico que dicho Con- 
greso encarna. 

Acusando recibo del original y copia de la Credencial corres- 
pondiente, como también de la copia de la circular invitatoria 
y del despacho de la Comisión Organizadora, soy del señor Mi- 
nistro, con la mayor consideración y respeto, 

S. S. Q. B. S. M. 

JV. Guardia, hijo. 

Al serte «r Doctor Don Pedro Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores, etc., etc., etc. 



Washington D. C. — i c de noviembre de 1896. 
Señor: 

He tenido el honor de recibir la nota de ese Ministerio 
número 1524, fecha 15 de octubre de 1896, en que usted se sirve 
participarme que el ciudadano Presidente de la República me 
ha designado, en unión de los Doctores Pablo Acosta Ortiz 
y Nicanor Guardia hijo, para componer la Delegación de 
Venezuela en el Segundo Congreso Médico Panamericano, 
que debe reunirse en la ciudad de México los días 16, 17, 18 
y 19 del mes de noviembre, y á la cual acompaña la Creden- 
cial correspondiente y la copia de la invitación del Gobierno 
Mexicano. 

Acepto gustoso el nombramiento con que ha tenido á bien 
honrarme el Ciudadano Presidente de la República, y ene pro- 
meto hacer todo cuanto esté á mi alcance para representar 
dignamente á la República y corresponder á las miras del Ejecutivo 
Nacional. Asimismo, en unión de mis colegas, me compla- 



DE I .OS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 28 1 



ceré en enviar á ese Ministerio el informe que usted desea, re 
lativo á los trabajos del Congreso. 

Soy de usted muy atento servidor, 



Eduardo Andrade Penny. 



Al señor Ministro <le Relaciones Exteriores. — Caracas. 



Washington, L). C. — 6 de diciembre de 1896. 

Señor: 

De conformidad con la comunicación oficial de usted, fecha 
15 de octubre último, en la cual se sirvió usted participarnos la 
alta distinción que hiciera .en nosotros el Señor Presidente de la 
República al designarnos como Delegados de Venezuela al se- 
gundo Congreso Médico Panamericano, que se había de reu- 
nir en la ciudad de México en los días 16, 17, 18 y 19 de no- 
viembre del presente año, y cumplido ya dicho encargo, cábe- 
nos la honra de dirigirnos á usted para darle cuenta del desem- 
peño de nuestra misión, al par que con la mira de indicar, 
siquiera sea someramente, la naturaleza y tendencia de los prin- 
cipales asuntos que ocuparon la atención de la Asamblea, ya que 
los límites de este informe colectivo no nos permiten hablar en 
detalle de todas las deliberaciones y trabajos científicos del Cuer- 
po, el resumen de los cuales corre inserto en el respectivo Ma- 
nual, y serán publicados in extenso en las Memorias del Con- 
greso. 

Antes de llegar á la ciudad de México, y en el tren especial 
que nos conducía de los Estados Unidos del Norte, en compañía de 
cuarenta y cinco Delegados americanos, fuimos recibidos por varios 
distinguidos facultativos mexicanos, designados por la ComisiónOr- 
ganizadora del Congreso para dar la bienvenida á los Represen- 
tantes extranjeros; y al llegar á la capital de la República de 
México, el 15 de noviembre, fuimos objeto de elocuentes muestras 

36 



2tt2 EL LIBRO AMARILLO 

de deferencia, tanto por parte de las autoridades 
Médico y Corporaciones científicas de aquella ciud; 

Inmediatamente enviamos las copias de 
vas Credenciales al señor Ministro de Relaciones 
panamos á usted la nota oficial que nos dirigió á ■ 
Magistrado. 

El ió de noviembre comenzaron simultáne; 
de las quince secciones que componían la Asamb 
el 17, 18 y 19 del mismo mes por mañana y 
secciones se presentaron y discutieron numero* 
Clonados la mayor parte con los modernos t 
Ja Ciencia, especialmente en los ramos de Sei 
biología, algunos de ellos de origen .exclusiva 
como el nuevo procedimiento seroterápico apir 
to de la lepra griega por el Doctor Juan d< 
de Colombia; y el mismo método aplicado á la c 
y ensayado por primera vez en la Habana por los 
valos y Enrique Acosta. 

Muchas Memorias también se consideraron 
cursos que las investigaciones del laboratoric 
ciencia actual para el diagnóstico y tratamii 
grupo de las fiebres de nuestra zona tropical, 
lo que concierne á la fiebre amarilla y al paludisn 
nifestaciones. 

La Higiene, y en especial la Higiene púfc 
bien puesto importante en las deliberaciones, 
adelantos notables en el campo de la Cirugía, 
en las especialidades de Ginecología y Ortopf 
Obstetricia. 

Los estudios leídos por los Delegados Ofic 
en los distintos días y en las correspondientes i 
siguientes: 
I — "De algunos casos de hepatitis supurada, de C 

lena microbiana," por el Doctor P. Acosta C 



L>fc LOS fcs'FADOS ÜNlbOS DE VENEZUELA 283 



II — "Contribución al tratamiento de la bacilosis pulmonar por la tu- 
berculina," por los Doctores Santos A. Domínici, N. Guardia 
hijo y E. Meier Flegel. 

III — "Diagnóstico clínico de la fiebre tifoidea," por el Doctor E. 
Andrade Penny. 

IV — "Estudio sobre las fiebres palúdicas de Caracas," por el Doctor 
Santos A. Domínici." 

V — Ié Resultados obtenidos en Caracas con el suero antidif- 
térico de Roux/'por los Doctores E. Meier Flegel* y Elias 
Rodríguez. 

VI — "Nota preliminar sobre la seroterapia de la lepra en Cara- 
cas (Método de Carrasquilla") por los Doctores Santos A. 
Domínici. N. Guardia hijo, E. Meier Flegel, E. Rodriguen y 
P. Acosta Ortiz. 

VII — " Breve estudio estadístico y comparativo de la mortali- 
dad en Caracas el año de 1895, en relación con las llu- 
vias, la temperatura media y los vientos reinantes," por el Doc- 
tor Elias Toro. 

En la noche del 16 de noviembre se verificó solemnemente, 
en el Teatro Nacional de México, la sesión inaugural del Con- 
greso, presidida por el señor General Porfirio l)\vz, Presi- 
dente de la República. Después de dar la más cordial 
bienvenida á los congresistas en nombre del Pueblo y del Go- 
bierno de México, manifestó el General Díaz la satisfacción 
y la honra que le cabían al ver reunidos en aquella ciudad, escogida 
como centro para tan distinguida Asamblea, á los médicos del 
nuevo mundo, esperando que con ello ganaría la ciencia, cuyos pro- 
gresos son de tanta importancia, y contribuyendo así poderosamente 
y por la unión de tantos y tan valiosos esfuerzos, á la fraternidad de 
los pueblos del Continente. 

El Doctor Jí. Licéaga, Secretario General del Congreso, 
leyó un interesante informe acerca de las labores del mismo. 
Dijo que casi todas las Naciones habían correspondido á la 
invitación oficial y enviado Representantes. Se inscribieron para 



2$4 • EI - LIBRO AMARILLO 



tomar parte en el segundo Congreso Médico Panamericano 440 
Médicos. Los Delegados oficiales eran en número de 37, y muchos 
otros representantes de Corporaciones científicas. 

El Doctor William Pepper, de Filadelfia, pronunció en 
el mismo acto un brillante discurso lleno de americanismo, ha- 
ciendo resaltar las ventajas que tal reunión reportaría en lo por- 
venir, no sólo al adelanto de las ciencias médicas, sino que con- 
tribuiría también, por medio de la comunidad científica, al bienestar 
y al incremento de todas las naciones americanas. 

También hablaron en el mismo sentido y en levantados concep- 
tos, los Doctores Manuel Carmona y Valle, Presidente del Congreso, 
y J., M. Gamboa. 

El día 1 7 se verificó la sesión intermediaria, de carácter cien- 
tífico. Los discursos de orden en esta Asamblea estuvieron á cargo 
de los Doctores Juan Santos Fernández, de la Habana; E. P. 
Lachapelle, de Montreal, Canadá; Walter Wyman, cirujano gene- 
ral del Hospital de Marina de los Estados Unidos, y el Doctor Ra- 
fael Lavista, de México, D. F. 

El día 18 se reunió la Comisión Ejecutiva, compuesta de 
un Representante de cada Nación. Tomó asiento por Vene- 
zuela el Doctor P. Acosta Ortiz, como Delegado Oficial, y elec- 
to según el reglamento especial del Cuerpo. 

• Entre los varios asuntos tratados por la Comisión Ejecutiva 
debemos mencionar la organización de cuatro subcomisiones, com- 
puestas cada una de un Presidente y de uno ó más miembros 
por cada País. Estas subcomisiones se ocuparán: la primera, del 
estudio de la Flora americana: la segunda, de Salubridad pú- 
blica: la tercera, de la formación de la Farmacopea americana; 
y la cuarta, de las medidas de cuarentena. 

Y es del caso exponer aquí, que de ese -modo, adunando 
los esfuerzos aislados de muchos para estudiar materias tan im- 
portantes como las señaladas, se llegará un día, no sólo á uni- 
formar las distintas legislaciones en lo que se refiere á medidas 



bK I,OS KST.rí)OS UNIDOS DÉ VENEZUELA 285 

de higiene, saneamiento de poblaciones, establecimiento de cua- 
rentenas etc., bajo las mismas bases y de acuerdo con los 
últimos, adelantos, sino que tales trabajos redundarán, á no 
dudarlo, en provecho de todos, sacando del seno de nuestra 
exuberante naturaleza múltiples y . preciosos elementos para el 
arte de curar, y otros que podrían ser tal vez para lo porvenir 
fuentes de riqueza, hasta ahora ignoradas ó desdeñadas. 

Otra de las cuestiones que debía resolver la Comisión 
Ejecutiva, era la designación del lugar y la fecha en que de- 
bería reunirse el Tercer Congreso T#£dico Panamericano. Va- 
rias ciudades de América fueron propuestas con tal fin, y sa- 
biendo de antemano los Representantes de la República lo bien 
acogida que sería la idea por .el Ejecutivo Nacional y lo grata 
que era á ese Ministerio, y la honra y provecho que derivaría 
el País, el Delegado de Venezuela propuso á Caracas para asien- 
to del próximo Congreso que debe tener efecto en diciembre 
de 1899, expresando las razones en que fundaba tal ofreci- 
miento. 

Después de alguna discusión, y en el momento efe votar, 
resultó electa la capital de Venezuela por numerosa mayoría. 

Por parte de la Municipalidad, de la sociedad y de laá 
diferentes corporaciones de la capital de México, los Delegados 
extranjeros fuimos objeto de especiales demostraciones, y sólo 
citaremos en particular la recepción dada por el Señor General 
Porfirio Díaz y su respetable Señora á los Miembros del Con- 
greso en el Castillo de Chapultepec. Aquel alto Magistrado, con 
la cordialidad que le es característica, se expresó en términos 
los más halagüeños en favor de la idea que encarnaba la reu- 
nión del Congreso, y dijo que deseaba contribuir á que los 

■ 

vínculos de la ciencia fueran lazo de ifnión entre sus hermanos 
de América. 

La sesión de clausura del Cuerpo se efectuó el 19 de no- 
viembre y fué presidida por el Señor Secretario de Justicia ú 
Instrucción Pública, Licenciado Don Joaquín Baranda. 



286 El libro AMariij.ü 

En el momento de las felicitaciones c 
Doctor P. Acosta Ortiz, al presentarlas en noni 
manifestó su profunda gratitud por la honra 
Caracas al ser escogida entre otras ciudades del 
ra ser asiento del Tercer Congreso Médico 
por los lisonjeros conceptos que de algunas per 
cido su Patria. 

Al hablar de manifestaciones de simpatía 
no podemos dejar en silencio los nombres 
William Pepper, de FiktQQfia, Charles Rced, 
sidente y Secretario, respectivamente, del Primei 
Doctor E. Licéaga, Secretario General del S 
Panamericano, así como del Doctor Gregorio 2 
de orden de la sesión de clausura. 

P. Acosta Ortiz. 

N. Guardia hijo. 

Eduardo Ai 

Al scílur llm» I*. túequiel Hojas, Ministra [le Relaciones Kxtoiwres. — Cari 



Secretaría de Relaciones Exteriores. 

México: noviembre 16 
Señores Delegados: 

Tengo la honra de acusar recibo de la n 
en que se sirven ustedes comunicarme su llegada 
Delegados de los Estados Unidos de Venézut 
.Médico Panamericano, según las credencial* 
acompañan. 

Al dar ;i ustedes la más cordial hienveni 
decirles, en respuesta, que ya pongo en conocí 
misión Organizadora de dicho Congreso el com 
nota. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA • 287 



Sírvanse ustedes aceptar las protestas de mi muy atenta 
consideración, 

Ignacio Mariscal. 

Señores I Víctores Don Pablo Acosta Ortiz, Don Nicanor Guardia hijo y Don Eduardo An- 
drade Penny, Delegados de Venezuela al Segundo Congreso Médico Panamericano. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 12. 

Caracas: 4 de enero de 1897. 

Señores Delegados : 

En este Ministerio se ha recibido el informe que desde 
Washington y con fecha de 6 del pasado diciembre, rinden us- 
tedes al Gobierno de la República en el carácter de Delegados 
Oficiales de ella al Segundo Congreso Médico Panamericano, reunido 
en la ciudad de México en el promedio de noviembre anterior. 

Interesante resulta el relato de ustedes, y por él se ha visto, 
para satisfacción del Poder Ejecutivo Nacional, que entre los di- 
versos y valiosos trabajos científicos presentados á la respetable 
Asamblea, figuraron distintos ensayos médicos procedentes de 
Venezuela, algunos de ellos escritos por individuos de la misma 
Delegación y varios en que colaboraron dos de ustedes, además 
de tres debidos á otros dignos facultativos de la República. 

La representación de Venezuela en dicho Cuerpo Internacio- 
nal la estimó siempre el Gobierno de suma importancia, y al 
encomendarla á ustedes, lo hizo en la confianza, que los resultados 
han venido á justificar, de que ustedes pondrían bien en el Con- 
greso el nombre de la Patria. 

La designación de Caracas para las sesiones de diciembre de 
1899, ^ea apuntada desde 1893 por la Delegación de la Repú- 
blica al Primer Congreso "reunido en Washington, es motivo de 
singular agrado para el Señor Presidente y para todos los demás 



288 EL LIBRO AMARILLO 



miembros del Gobierno Nacional, por cuanto además del honor que 
significa, redundará al cabo en provecho positivo de la ciencia 
venezolana, supuesto que los distinguidos facultativos del País 
podrán dar así en la próxima sesión del acreditado Cuerpo, mues- 
tra del progreso que alcanza entre nosotros uno de los ramos 
del saber más beneficiosos para la Humanidad. 

Doy á ustedes, en nombre del Gobierno, las más atentas 
gracias por el servicio que acaban de prestar- á la República, y 
me suscribo de ustedes atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

A los seflores Doctores Pablo Acosta Ortiz, Nicanor Guardia hijo y Eduardo Andrade Penny, Dele- 
gados de Venezuela al Segundo Congreso Médico Panamericano. 



IV 

Congreso Agrícola de Indianápoli s 



Informe del Delegado de Venezuela. 

1333 Q- St. N. w. 

Washington: D. C. noviembre 17 de 1896. 

Señor Don José Andrade, Enviado Extraordinario y Ministro Pleni- 
potenciario de los Estados Unidos de Venezuela. 

Señor: 

Poco después de la entrega personal de mi comunicación 
anterior, del 10 del corriente mes, me puse en camino para la 
ciudad de Indianápolis, capital del Estado de Indiana, á fin de 
concurrir, con el carácter de Delegado por la República de 
Venezuela, al Congreso Nacional de los Agricultores de los Es- 
tados Unidos, en virtud del nombramiento que, con la autoriza- 
ción de nuestro Gobierno, se sirvió usted hacer en mí, 



y 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 289 

■ •* l»^^-^— ■ — ■■ ■ ■ ■ I 11 ■ ■ I I I ■ - ■■ — ^»» . ■■ I ■ ■ — - 1 — -'■ . 1 ■■ ■ M — ^^^^—^— .1 — ■■■■ — I »■ ■ I I ■ - ■ ■ M... ■ M 

Tuve la buena suerte de llegar á tiempo á los alrededores 
de la ciudad de Cincinati, y de transferirme á la línea férrea, 
que me condujo al fin de mi destino á la hora en que empe- 
zaban los trabajos del Congreso mencionado. Presenté mi Cre- 
dencial al Secretario, que desde luego me dio asiento preferen- 
te. En seguida el Presidente de la Corporación, el Honorable 
B. F. Clayton, me ofreció puesto á su lado y me presentó, 
desde el dosel que ocupábamos, á los Delegados concurrentes, 
como foelegado de la República de Venezuela. 

En- seguida aproveché la ocasión para dirigir la palabra á 
los Delegados de los cuarenta y cinco Estados de la Unión, que 
componían el Congreso por nombramientos especiales de los 
Gobernadores. Algunos Estados estaban representados por mu- 
chos Delegados. El de Ohío envió treinta y seis, y otros por el 
estilo, aunque creo que en menor número. 

La premura del tiempo no me permitió preparar por es- 
crito, con anticipación, el discurso que dirigí á la Asamblea, 
escogiendo los puntos más adecuados para el mejor desempeño 
de la misión aceptada. Empecé manifestando el reconocimiento 
de nuestro Gobierno por la invitación de una Asamblea, que 
representaba el poder, la fuerza, el prestigio y la riqueza de es- 
te País, especialmente en circunstancias en que tanto debe el 
Gobierno y el Pueblo de Venezuela á la Gran República del 
Norte. Hice una breve reseña de los grandes adelantos de este 
País, en el cultivo y la producción de ^sus inmensos campos, y 
en el de las crías de animales domésticos, que tan íntima relación 
guardan con la agricultura, y que contribuyen al sostenimiento 
de ella y de todos los habitantes del País en general, con in- 
mensos sobrantes para suplir las necesidades y la demanda de 
las derhás Naciones, habiendo llegado á un punto en que apenas 
es concebible el cuadro admirable que representa la producción 
de ambos ramos de la riqueza pública. 

Considerando que en las presentes circunstancias la cuestión 

37 



29O EL LIBRO AMARILLO 



anglo-venezolana preocupa los ánimos, y que este Gobierno ha 
tomado, y continúa tomando, tanto interés por . hacer práctica 
la Doctrina de Monroe, manifesté en mi discurso los sentimien- 
tos de gratitud que nos inspira la noble y generosa coopera- 
ción del Gobierno y del Pueblo de los Estados Unidos, en el 
sostenimiento de la integridad territorial, en la actual contro- 
versia de límites con la Gran Bretaña. 

La descripción de la riqueza de nuestro suelo, de nuestro 
clima bonancible, de la perpetua primavera de que gozamos, y 
de las facilidades para repetidas cosechas de frutos menores y de 
vegetales en todas las estaciones del año, sin los rigores del ca- 
lor ni del frío excesivo que se experimentan en esta zona, las 
facilidades para el riego, y la introducción de las demás mejoras 
en el cultivo de nuestros campos, me sirvieron de temas impor- 
tantes, que sin duda fueron aceptados con repetidas aclamacio- 
nes y aplausos de los circunstantes. 

Basta decir para satisfacción de usted, de nuestro Gobierno, 
y de nuestros compatriotas en general, que al terminar el dis- 
curso fui saludado especialmente por todos los demás Delegados; 
que el Congreso, que se reúne anualmente en diferentes ciuda- 
des de la Unión, me declaró miembro nato de su institución; y 
que por moción especial del Presidente, aprobada por aclamación, 
se resolvió dar tres vivas á la República de Venezuela, como en 
efecto se dieron con el mayor entusiasmo. 

La creación del Congreso Nacional de Agricultores tiene por 

objeto principal promover cuanto se relacione con los intereses y 

progreso de la agricultura del País, directa ó indirectamente. 

1 

Maduramente se trató, durante la sesión, del medio circulante, 
tipo legal de los demás valores, sobre la cuestión de la plata y 
del oro, y de la libre acuñación de ambos metales. 

En este punto está dividida la opinión. La mayoría, según 
el resultado de las últimas elecciones del presente mes, parece 
haber repudiado suficientemente la libre acuñación de la plata; 
pero Mr. J. G. Offutt, Delegado de Indiana, introdujo una re- 



■v* 



bE LOS ÉSfAÜOS UNIDOS DE VENEZUELA ¿91 



solución en favor de la plata; y habiéndose referido á una comi- 
sión especial el proyecto de Mr. Offutt, ésta informó y el Con- 
greso aprobó la resolución, declarando que la corporación pedía 
urgentemente á la entrante Administración del Gobierno Nacio- 
nal, que adoptase los medios prácticos para obtener la concurren- 
cia de suficiente número de Naciones que asegurasen el bimeta- 
lismo internacional y la acuñación ilimitada del oro y de la plata 
como dinero legal, á fin de restablecer los precios bimetálicos 
en el comercio del mundo. 

El ex-Presidente Harrison, que reside en Indianápolis, con- 
currió á la última sesión del Congreso por invitación especial, 
no obstante que sufría de la garganta con motivo de los discur- 
sos que hubo de pronunciar en favor del candidato republicano 
durante la campaña eleccionaria. 

Se trató especialmente de la cuestión de las semillas, expo- 
niendo los grandes perjuicios que sufre el agricultor con el uso 
de las que no han sido bien preparadas, y, todavía peor, con las 
de mala calidad ó adulteradas'. Se propuso pedir al Congreso 
Nacional la sanción de una ley sobre la materia. Se dijo en la 
discusión que en el Estado de Ohío la Legislatura ha acordado una 
resolución ó estatuto, imponiendo penas á los falsificadores ó tra- 
ficantes en semillas deterioradas y no mantenidas, según las reglas 
del caso. En la discusión se habló de las condiciones necesarias 
parar conservar las semillas sin deterioro y precaverlas de la in- 
fluencia de la humedad, la luz y otras condiciones que contri- 
buyan á desmejorarlas. Los Delegados más expertos en el ramo 
expusieron los resultados obtenidos con el empleo de buenas 
semillas y las pérdidas sufridas con las que no se encuentran en 
buen estado, aunque aparentemente no se descubra. Se dijo 
que con una medida inglesa de sesenta libras de buena semilla 
de maíz, se pueden sembrar muy bien siete acres de terreno, sien- 
do suficientes tres granos de sembrado por cada mata. 

Cuando las semillas son de mala clase, ó no han sido con- 



¿9¿ EL LIBRO AMAkiLLü 



servadas con las precauciones necesarias, las pérdidas consiguien- 
tes son inevitables, aparte de la inferioridad del producto. 

En la sesión del día 1 1 se adoptaron diferentes resoluciones, 
entre las cuales me llama la atención la que trata del modo de 
exterminar lo que llaman en inglés gypsy moth, que puede muy 
bien traducirse plaga gitana ó polilla gitana: otra en que se pide 
al Congreso el nombramiento de una comisión de ingenieros para 
que examine la practicabilidad de un canal entre el Pacífico y el 
Golfo de México, destinado á la navegación de barcos de alto bordo 
entre el Golfo de México y el Océano ' Pacífico. Á la vez se 
aprobó la resolución en que se recomienda al Cuerpo Legislativo la 
importancia de reconstruir y aumentar la marina mercante. En 
otra resolución se pide, además, la mejora de los puertos maríti- 
mos y de .los lagos. 

Tratóse de la gran cantidad de azúcar que se importa por 
valor de ciento veinte y cinco millones de dollars ó más, y de las 
grandes facilidades que presenta este País para el cultivo de la 
caña de azúcar en la Luisiana, Tejías y otros puntos casi tropica- 
les, así como de la facilidad y economía con que en todos los 
demás Estados puede cultivarse la remolacha, en competencia ven- 
tajosa con la de Europa, por la aplicación de los instrumentos 
de agricultura, que en este País, más que en ningún otro de Eu- 
ropa, producen ahorros admirables en la obra de Áianos. Un exper- 
to entre los Delegados expuso que en el cultivo de la remolacha 
no ascendía el gasto á más de diez y ocho dollars el acre. Otros 
expusieron que por medio de las grandes máquinas para la ela- 
boración y refinación del azúcar de remolacha, que importa- 
ban grandes capitales, de cuatro á quinientos mil dollars, se po- 
día hacer la concentración de los productos brutos de muchas 
empresas á grandes distancias, trayendo todas las cosechas por 
rieles para hacerse la fabricación y refinación definitivas. 

En el concepto de la mayoría del Congreso de Agricultores, 
el Gobierno debía forzosamente estimular la producción doméstica, 
como lo han hecho otros Países concediendo primas. Se aprobó 



bk LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 293 



la resolución que pide al Congreso la concesión de dos centa- 
vos por libra, que algunos Diputados modificaron reduciéndola á * 
un centavo; pero á pesar de lo exorbitante de la prima de dos 
centavos, se negó la modificación y fué aprobada la moción prin- 
cipal. 

Tratándose de la dificultad de la paralización forzosa, duran- 
te ocho meses al año, en los trabajos de la remolacha y su 
conversión en azúcar, se contestó por algunos Delegados que han 
estudiado el punto y se han impuesto de los adelantos y me- 
joras de este ramo, que hoy se reduce la materia prima á una 
pulpa que se puede guardar y trasportar muy bien, económica- 
mente, y que de ese modo pueden continuar los trabajos de las . 
refinerías centrales todo el año. 

En las islas de Cuba y de Puerto Rico la zafra, ó estación para 
el corte de las cañas de azúcar y su elaboración y conversión 
en mieles ó azúcares de diferentes grados, se limita á una parte 
del año y el resto se emplea en otras labores. 

El aumento en Europa de la producción del azúcar de 
remolacha ha sido admirable. El de la caña de azúcar en la 
India y en las Islas Filipinas, ha ido cada vez más en aumento, 
de manera que la producción ha bastado y sobrado para el con- 
sumo universal, sin echar de menos la falta de la cosecha de 
Cuba con motivo de la guerra. 

Si los Estados Unidos, como pude observarlo claramente ert 
el Congreso Nacional de Agricultores, se proponen llevar ade- 
lante, como sin duda lo llevarán, el cultivo de la remolacha, no 
podrá menos que producir la ruina de muchos de los actuales 
productores extranjeros en grande escala, como puede muy bien 
deducirse del ínfimo precio de nueve chelines el quintal, que 
veo en los diarios ingleses. 

Concurrió á las sesiones del Congreso Nacional de A<>ri- 
cultores el General Roy Stone, como Agente especial del De- 
partamento de Agricultura; y en la sesión del día u pronunció un 
discurso muy bien estudiado, acerca de la cuestión de la plata acuña- 






294 EL LIBRO AMARILLO 



da; cuestión que se ha debatido con tanto calor, hasta servir de base 
.-al partido democrático, que hizo la libre acuñación de dicho metal 
punto cardinal del programa de fa gran Convención de Chicago, re- 
pudiado más tarde por la del 2 de septiembre en San Luis. 

El discurso del General Stone abraza ciertos puntos de 
actualidad que considero de grande interés. Entre ellos el que 
se refiere al actual renacimiento, casi prodigioso, de muchos 
ramos de las industrias y empresas nacionales, que sufrían la 
estagnación de los últimos años, y que parecen revivir, como 
por encanto, en los días que van transcurriendo después de las 
últimas elecciones nacionales. En el discurso emplea estas 
palabras: 

"La lección de la semana siguiente á la elección es su- 
ficientemente clara: el renacimiento de las empresas y el recobro 
general de la confianza pública, demuestran que el Pueblo de- 
seaba especialmente reposar después de la paralización de los 
negocios: el súbito salto á la actividad prueba su determinación 
por asegurar ese reposo y su satisfacción al conseguirlo." 

4 'El salto es maravilloso á la verdad, considerando la poca 
seguridad que se tiene de lo futuro. Este reposo puede ser tan 
sólo un respiro temporal. El alud de las elecciones puede desa- 
parecer cuando aparezca la acuñación libre recargada, como 
ló estuvo con la oposición, que se vio á punto de obtener la 
victoria, de modo que con el cambio de un voto sobre cin- 
cuenta en los pequeños Estados, les habría dado el triunfo " 

En seguida habló de la verdadera posición de la plata, co- 
mo dinero circulante en el Mundo, manifestando que el modo 
más seguro debería determinarse por las inteligencias del ramo 
de Hacienda ó económico en el Mundo, y que este Gobierno 
no tiene más ni menos interés en la solución del problema que 
las demás Naciones que sostienen el oro: que en todas ellas ha 
ocurrido la misma depresión de los negocios y la misma agita- 
ción acerca del dinero circulante, agitación de que nace la des- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 295 



confianza en lo futuro, .y de la desconfianza resulta la depresión. 

Hablando del efecto de esta controversia sobre el oro y 
la plata como dinero corriente, continúa: 

"La agitación existente es el producto de condiciones que 
han existido por algunos años en una gran parte del globo, 
condiciones que han conducido á la misma Cámara Británica de 
los Comunes á acordar, sin distinción de partidos, que el oro y 
la plata deben restablecerse á su anterior paridad. Esta agitación 
se sostiene entre las inteligencias mayores de Europa, donde no hay 
minas de plata ni interés en fomentar el progreso de éstas, y 
ahora que en América ha llegado áser punto culminante entre los in- 
tereses políticos de partido, abrazando las fortunas políticas de mi- 
llares de personas, es inútil hablar del abandono de sus causas fun- 
damentales." 

En seguida hace una reseña de las opiniones de los diferentes 
rentistas que han tratado de resolver el problema. 

Cita al Doctor Arendt, sobre el modo de organizar el mer- 
cado de la plata por medio de tratados, recibiendo depósitos y 
emitiendo" ccrtificatos sobre su valor; al Director Koenigs, al Doc- 
tor Lewis, al Director Neustadt, á Sir William Houldsworth y á otros 
que han tratado el asunto. 

Últimamente propone el plan que se haya de adoptar, y el 
proyecto para fijar el valor de la plata como dinero internacio- 
nal, creando un establecimiento, también internacional, para las 
acuñaciones respectivas y el " peso del globo" y sus fraccio- 
nes, bajo la denominación de chelines, francos etc., de un 
lado, y un símbolo internacional del otro lado, con los nombres 
de los Estados Unidos ó de otro País, para ser acuñado y cir- 
culado libremente, en cambio del oro ó su equivalente, con otros 
pormenores. 

No se olvidó de mencionar la conferencia monetaria de Bru- 
selas en 1892 y la diversidad de opiniones, en particular la del 
Barón Rothschild, sin que se hubiese alcanzado ningún resultado 
práctico. 



296 EL LIBRO AMARILLO 



Se aprobó la resolución en que se pide al Departamen- 
to de Agricultura continúe la investigación sobre el origen y 
propagación de la enfermedad conocida con el nombre de tuberculosa 
en el ganado, y los medios adecuados para precaverla é impedir su 



contagio. 



El Congreso Nacional de Agricultores de los Estados Unidos 
celebra sus reuniones anualmente en la ciudad que designa en cada 
una de sus sesiones anuales. Los Gobernadores nombran los Dele- 
gados que han de concurrir por cada Estado, y éste nombramiento, 
firmado por dicho funcionario y por el Secretario que lo refrenda y 
sella con el Gran Sello del Estado, sirve de Credencial á los miembros 
de la Corporación. 

Entre las diferentes ciudades que se designaron para el asiento 
del Congreso en la próxima reunión del año entrante, se escogió por 
la mayoría de votos la de St. Paul, capital del Estado de Minne- 
sota. 

El grande fnterés que inspira en este País la importancia del 
ramo de agricultura, fuente principal de.su riqueza y poder, me mue- 
ve á» suplicar á usted se sirva recomendar á nuestro Gobierno la 
conveniencia del establecimiento de un Ministerio especial del 
ramo en nuestro País, comprendiendo las crías de animales domés- 
ticos y su mfejora y propagación, siguiendo el ejemplo de este País, 
donde se encuentra el verdadero modelo adaptable al nuestro y á sus 
necesidades. 

Son maravillosos los resultados de la aplicación de los diversos 
instrumentos que se emplean en el cultivo de los campos, determi- 
nando grandes ahorros en la obra de manos y produciendo la mayor 
baratura posible en los artículos de mayor consumo y en los de 
primera necesidad. Entre nosotros deberían introducirse las apli- 
caciones modernas: del arado para infinitos usos, de las. sembra- 
doras, de las cultivadoras y de los innumerables instrumentos que 
ahorran brazos y contribuyen al aumento increíble de la producción 
Parív, la introducción de todas estas mejoras modernas, de tanto 
interés á la riqueza particular y al Tesoro Nacional, convendría 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 297 

imitar el ejemplo de algunos de estos mismos Estados. El de 
Georgia, por ejemplo, tiene una Estación Experimental que ocupa 
el terreno suficiente para la aplicación práctica y prueba de los 
instrumentos agrícolas, con un Director hábil y práctico, un Vicedi- 
rector entendido en la química aplicada á la Agricultura, un 
horticultor, un agricultor y un especialista en los esquilmos del 
ganado, leche, queso, etc., etc. 

El establecimiento en Venezuela de una institución seme- 
jante á la de Georgia, sería de incalculable ventaja para nuestro gre- 
mio agrícola y de ganaderos, que abandonarían los medios anticua- 
dos y aceptarían con gran beneficio personal y del Estado la aplica- 
ción de los adelantos modernos á que me refiero. 

Soy de usted muy atento, obediente y S. S. 

A. M. Soteldo. 



V 

Conferencia Marítima Internacional de 1889 



Se excita á Ve?iczuela á ¿oner en vigor las Ordenanzas 
destinadas á evitar las colisiones en el mar. 



(traducción) 

Departamento de Estado. 

Washington: 22 de junio de 1896. 

Señor Alien Thomas, etc., etc } etc. — Caracas. 

Señor: 

Refiriéndome á la instrucción del Departamento de 4 de marzo 
de 1895, que posponía la proclamación, por el Presidente» de 

38 



298 EL LIBRO AMARILLO 



los reglamentos preventivos de las colisiones en él mar, cúm- 
pleme acompañar ahora, para que las comunique usted al Go- 
bierno ante el cual está acreditado, copias de una ley apro* 
bada el 10 de junio de 1896, titulada: 

"Ley que modifica otra aprobada el diez y nueve de agosto 
4 'de mil ochocientos noventa, titulada: Ley que adopta reglamentos 
"preventivos de las colisiones en el mar." 

Para la ejecución de esta ley están de acuerdo los Gobiernos 
de los Estados Unidos, de la Gran Bretaña y de Alemania. 

En vista del largo tiempo transcurrido desde la preparación 
de las reglas de la Conferencia Internacional de Marina de 
Washington, y del asentimiento general de las potencias, obteni- 
do ahora dos años, el Gobierno de los Estados Unidos opina 
enérgicamente que no debe perderse tiempo en adoptar medidas 
para poner en vigor las reglas cuanto antes sea posible. 

Desea el Presidente expedir su proclama de acuerdo con la 
sección 2 a de la ley actual, y para ese fin designa el i° de julio 
de 1897,. -Sí entran en vigencia en esa fecha, cada Gobierno 
extranjero tendrá tiempo amplio, según se cree, para preparar y 
promulgar reglas idénticas que entren en vigor el mismo día. 

Tiene usted, por tanto, la orden de inquirir é informar sin 
demora si el Gobierno ante el cual está acreditado aceptará 
las modificaciones contenidas en la adjunta ley, y proclamará, como 
se indica, el i° de julio de 1897 como fecha para ponerlas 
en vigor. 

Soy, señor, vuestro obediente servidor, 

Richard Olney. 



PMfcr*a 



t>E LOS ESTADOS ÜNIÜOS DE VENEZUELA 290 

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Publi- 
co Exterior. — Número 1306. 

Caracas: 2 de setiembre de 1896. 

Excelentísimo señor: 

En. el mes de julio anterior puso V. E. en mis manos, 
á fin de que me enterase detenidamente de su contenido, 
la instrucción del Departamento de Estado fepha el 22 de junio 
precedente, donde se encarga á V. E. de comunicar al 
Gobierno Venezolano la Ley aprobada el 10 del mismo 
mes, modificativa del artículo décimo quinto de la que se dictó 
el 19 de agosto de 1890 con el objeto de prevenir las colisio- 
nes en el mar. Agrégase en la instrucción que en la práctica 
de la Ley están acordados los Gobiernos de los Estados 
Unidos, de la Gran Bretaña y de Alemania, y se manifiesta 
vivamente el deseo de que no se pierda tiempo en adoptar me- 
didas para la generalización de las reglas recomendadas por la 
Conferencia Internacional Marítima de Washington. Exprésase 
también la circunstancia de que el Excelentísimo Señor Presi- 
dente piensa fijar el i° de julio de 1897 para los efectos de la 
sección segunda de la reciente Ley, y con tal motivo se piden 
informes en cuanto á la aceptación, por parte de Venezuela, de 
las modificaciones contenidas en el acto del Congreso, y respec- 
to de si ella señalará la mencionada fecha del i° de julio de 1897 
para ponerlas en vigor. 

Por las comunicaciones dirigidas sucesivamente á esa Hono- 
rable Legación con referencia a este asunto, y por lo que apa- 
rece publicado con relación á él en el Libro Amarillo presen- 
tado al Congreso de 1891 (página 439) estará en cuenta 
V. E. de que una vez terminada la Conferencia Marítima 
de 1889, á la cual concurrió Venezuela, se pasó por este Des- 
pacho al de Guerra y Marina la consideración de las reglas allí 
recomendadas para impedir colisiones de las naves en el mar. 



JOO EL LIBRO AMARILLO 

Recordará asimismo V. E. que al prop 
transfirió luego, de acuerdo con eí citado a: 
municado por el Excelentísimo señor Haselton 
bre y 22 de noviembre de 1894 y en 2 de ; 
con respecto á las fechas en que debía entra 
Ley, ya en orden á las aclaraciones del Deps 
cienda fechas á 15 de agosto del primero de 
las cosas y vista la instrucción del Departan - 
que aquí me honro" de devolver á . V. 1 
nicar desde luego al Ministerio de Guerra y M 
10 de junio último, con recomendación encarec 
el examen de la materia para someterla, s¡ es 
mente, al Congreso de la República en la for 
Válgome gustoso de la presente oportuni 
á V. E. las protestas de mi consideraci 
distinguida. 

P. Ezi 



(de importancia) 

ESTADOS UNIDOS DE VENEZ 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección 
blico Exterior. — Número 1309. 

Caracas: 2 de setien 
Señor Ministro : 
En oficio de 12 de enero de 1895, (númer 
ñor de dirigirme á ese Ministerio con el obj< 
mediante un resumen de la correspondencia r 
las circunstancias por las cuales se hallaban som 
deración los documentos pertinentes á la Confere 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DÉ VENEZUELA 3OÍ 

Marítima de Washington, ó, por mejor decir, las reglas allí 
recomendadas para evitar las colisiones de las naves en el mar. 
Constan dichas reglas en una Ley aprobada, con sucesivas mo- 
dificaciones, por el Congreso de los Estados Unidos, y que 
figura inserta en la Proclama del Presidente de aquella Repú- 
blica de - que acompañé á usted entonces una versión cas- 
tellana. 

Como Venezuela concurrió á la mencionada Conferencia, se 
viene hace tiempo solicitando por la misma República^ del Nor- 
te que ella adopte reglamentos semejantes á los contenidos en la 
predicha Ley; y ahora, con motivo de haberse modificado el 
artículo décimo quinto de ésta y fijádose el I o de julio de 
1897 P ara ponerla en vigor, vuelve el Departamento de Estado 
de Washington á manifestar el vivo deseo de que por todos los 
Países se adopten medidas tendentes á la generalización de las 
reglas recomendadas. 

En la respuesta que con fecha de 15 de enero de 1895 dio 
ese Ministerio al de mi cargo y que me fué grato incorporar 
al Libro Amarillo de aquel año, se anunció el examen de 
los documentos recibidos y el propósito de presentar informe acerca 
de ellos. 

Con la mira de que usted se sirva considerar el asunto, me hon- 
ro de dirigirle este Oficio, y de acompañarle la versión autori- 
zada de la modificación hecha recientemente en la primitiva Ley 
por el Congreso de los Estados Unidos. Encarezco á usted el exameil 
del expediente. - 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas, 

Al señor Ministro de Guerra y Marina. 



\ 



302 EL LIBRO AMARILLO 

ESTADOS UNIDOS DE VEN 

Ministerio de Guerra y Marina. — Dirección de ] 

Caracas: 21 de 

86" ) 

Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores, 

Tego á honra avisar á usted recibo 
oficial fecha 2 de setiembre último, bajo 
Dirección de Derecho Público Exterior, ac< 
mentos pertinentes á la Conferencia ínter 
Washington, en los cuales se recomiendan 
las colisiones en el mar, que han sido a¡ 
greso de los Estados Unidos de Norte Améri 
tellana envió usted á este Despacho para su 
puesto en ejecución. 

Dios y Federacic 



(traducción) 

Legación Imperial de Alemania.— Número 46* 
Caracas: 17 de oc 

Como encargado de la protección de I 
en Venezuela, honróme de trasmitir á V. 
solicitud del Gobierno del Reino de la Grar 
■ejemplar de una nueva Ordenanza para evit 
mar, que ha sido adoptada también por el 
dos Unidos de America, y que en su. forrr 
gor para los buques ingleses y los de los Est 
31 de julio de 1897. 

El texto de la mencionada Ordenanza es 
pondiente prescripción del año de 1894, hast 
artículo XV sobre señales en tiempo de neb 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 303 



El último artículo, según comunicación del Gobierno del Reino 
de la Gran Bretaña, concuerda en lo esencial con las opiniones antes 
expresadas por los Gobiernos de Alemania, Rusia, Italia, Dina- 
marca y Suecia y Noruega. 

El Gobierno del Reino de la Gran Bretaña ha manifestado 
la esperanza de que el Gobierno de los .Estados Unidos de Ve- 
nezuela aplique también á sus propios buques las prescripciones 
contenidas en la susodicha Ordenanza, á fin de que esta cuestión 
pendiente largo tiempo há, tenga una solución definitiva. 

Acepte V. E. la seguridad de mi consideración más dis- 
tinguida. 

El Conde de Rex. 

Al Excelentísimo señor Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos de Venezuela, seííor 
P. Ezequiel Rojas. 



(traducción) 



Departamento de Estado. — Número 114. 

Washington: 6 de octubre de 1896. 
Señor Alien Thomas, etc., etc., etc. — Caracas. 

Señor: 

Refiriéndome á la instrucción sin número del Departamento, 
fecha á 22 de junio de 1896, relativa á los reglamentos revi- 
sados para impedir colisiones en el mar, tengo ahora que inquirir, en 
vista de una carta del Secretario interino del Tesoro, fecha á 3 
del corriente, qué medida piensa tomar el Gobierno de Venezue- 
la respecto de las reglas de que se trata y la propuesta fecha de 
su entrada en vigor: i° de julio de 1897. 

Si las reglas han de entrar en vigor en esa fecha, debe 
darse aviso al efecto mediante Proclama del Presidente para el 
I o de enero de 1897, á mas tardar, y por eso debe saberse cuan- 



304 EL LIBRO AMARILLO 



to antes sea posible la actitud del Gobierno ante el cual estáis 
acreditado. 

Dignaos presentar de huevo el asunto á ese, Gobierno é 
instarlo á que os ponga en posesión de su respuesta sin de- 
mora innecesaria. Por telégrafo podéis avisar brevemente al De- 
partamento la aceptación ó no aceptación por parte del Gobierno de 
Venezuela. 

Soy, señor, vuestro obediente servidor, 

Richard Olney. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1584. 

Caracas: 26 de octubre de 1896. 

Excelentísimo señor: 

He tenido el honor de recibir la atenta comunicación de 
V. E. de 17 del actual, número 466, y un ejemplar de la nue- 
va Ordenanza para evitar las colisiones en el mar, adoptada por 
el Gobierno de la Gran Bretaña y por el de los Estados Uni- 
dos, y que el primero encarga á V. E. de trasmitir al de Venezuela 
en la esperanza de que aplique á sus propios buques las prescripciones 
en ella contenidas. 

Esta República concurrió á la Conferencia Marítima Internacio- 
nal celebrada en Washington en 1889, de la cual emanaron las reglas 
y recomendaciones tenidas en cuenta para dictar las Ordenanzas de 
que ahora se trata. Cuando en 1890 y por virtud de la concurren- 
cia de Venezuela á las sesiones de Washington, envió á este 
Ministerio el Excelentísimo señor Ministro de los Estados Uni- 
dos las dos leyes sancionadas por el Congreso de su País, se 
pasaron en copia al Departamento de Guerra y Marina con el 
objeto de que él, previo estudio de la materia, preparase proyectos 
análogos para presentarlos al Cuerpo Legislativo, 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 305 



La adopción por la Junta de Comercio de las reglas reco- 
mendadas por la Conferencia en cuanto pudiera relacionarse con 
la Marina Mercante del Reino Unido, y la accesión de Inglaterra y 
de sus Colonias al sistema propuesto para el establecimiento de 
Boyas y de Faros, se comunicaron más tarde al mismo Despa- 
cho de Guerra y Marina, al cual se pasaron, por último, la Pro- 
clama del Excelentísimo señor Presidente de los Estados Unidos 
del 13 de julio de 1894 y la Circular del Departamento de Ha- 
cienda de la misma República de 22 de noviembre de aquel 
año, todo ello en el propósito de que se continuase el estudio del 
asunto á fin de presentarlo al Congreso en la forma acostum- 
brada. 

Hace poco, por circular de 22 de junio, procedente del 
Departamento de Estado d©. Washington, supo el Gobierno Ve- 
nezolano que el i° de julio de 1897 habrán de entrar en vigor 
dichas Ordenanzas por parte de los Estados Unidos, y que en la 
práctica de ellas está acordado el Gobierno de dicha República con 
el de la Gran Bretaña y con el de Alemania. De esta última 
circunstancia se informó también inmediatamente al Despa- 
cho encargado de someter el punto al Congreso Venezolano, 

Los antecedentes que me honro de comunicar á V. E. ser- 
virán á esa Honorable Legación para inÍQrmar al Gobierno de Su 
Majestad Británica acerca de la imposibilidad en que se halla el 
Gobierno de Venezuela de fijar la fecha en que ha de poner 
en vigor, con respecto á sus propios buques, las referidas Orde- 
nanzas, mientras el Congreso no las conozca y puedan tener, me- 
diante su aceptación, las condiciones de una Ley Nacional. El 
Ministerio de Guerra y Marina se ocupa activamente en preparar el 
informe del caso. 

Es de advertir que del curso que este importante asunto si- 
gue en Venezuela desde el año de 1890, han informado circuns- 
tanciadamente varios Libros Amarillos. El de 1891 en las pági- 
nas 34 y 35 de la Exposición Preliminar y en las 439 y 440 del 

39 



306 EL LIBRO AMARILLO 



tomo I d^ los Documentos : el de 1895 en las páginas 88 y 89 
de la Exposición y en la parte de los Documentos comprendida 
de la página 522 á la 527; y el de 1896 en las páginas 55 y 
56 de la Exposición Preliminar y en las páginas 170, 171 y 172 del 
Cuerpo de Documentos. 

Renuevo á V. E. las seguridades de mi consideración más 
alta y distinguida. 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor Conde de Rex, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Su 
Majestad el Emperador de Alemania, Encargado de la Representación de los intereses bri- 
tánicos en Venezuela. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1586. 

Caracas: 26 de octubre de 1896. 

Excelentísimo señor: 

El Gobierno de la República ha considerado cuidadosamente 
el contenido de la comunicación del Honorable Departamento de 
Estado fecha el 6 del presente mes, que V. E. puso en mis 
manos hace pocos días, y en la cual se insta á V. E. á obtener 
una respuesta categórica con respecto á la actitud que piense 
asumir Venezuela en orden á las reglas propuestas para evitar 
las colisiones en el mar, ó acerca de la fecha en que resuelva 
ponerlas en vigor. 

Por los antecedentes y circunstancias que hube de resumir 
en la nota pasada á esa respetable Legación el 2 del anterior 
setiembre con el número 1306, quedó instruido V. E. de que 
el estudio relativo á la aplicación de las Ordenanzas de que se 
trata, está encomendado al Departamento de Guerra y Marina, 
al cual corresponde someterlo al Congreso de la República para 
que éste autorice, mediante una Ley especial, la adopción de 



^*w 



1>E LOS ESTADOS ÜXIÍ)OS bE VENEZUELA $OJ 



aquellas reglas por parte de Venezuela. El espíritu y letra de 
la Constitución de la República se oponen á la acción ejecutiva 
del Gobierno en materias de esa naturaleza, sin la posesión previa de 
facultades especiales que sólo el Congreso puede conferir me- 
diante actos encaminados á prestar carácter de Ley á lo mismo á 
que ha de dar aquella acción positivo ó eficaz cumplimiento. Por 
eso es indispensable, antes de contestar categóricamente á lo que 
ahora se demanda en cuanto á la fecha en que Venezuela haya 
de poner en vigor las Ordenanzas preventivas de las colisiones 
en el mar, conocer el criterio que del asunto forme el Congreso 
después de presentarle el Departamento de Guerra y Marina el 
informe que prepara. En la Gaceta N Oficial que tengo el honor 
de acompañarle, verá V. E. lo resuelto por el Departamento 
mencionado para abreviar la presentación del informe al Cuerpo 
Legislativo y conseguir que consideré la materia en su próxima 
reunión. 

Mientras tanto tiene que abstenerse el Gobierno de dar la 
respuesta definitiva á que la comunicación del Honorable Depar- 
tamento de Estado se refiere, y esperar la resolución del Con- 
greso para proceder conforme á ella. 

Devuelvo á V. E. el original del oficio del Excelentísimo 
señor Olney, á quien el Poder Ejecutivo desea significar la pena 
con que, á virtud de las poderosas circunstancias que en el caso 
militan, aplaza su contestación final respecto de este importante 
asunto. 

Sírvase aceptar V. E. las renovadas seguridades de mi con- 
sideración más alta y distinguida. 

4 

P. Ezequiel Rojas, 

Al Excelentísimo sefior Alien Thomas, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los 
Estados Unidos. 



308 EL LIBRO AMARILLO 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Guerra y Marina. — Dirección de Marina. 

Caracas: 13 de octubre de 1896. 

86° y 38 o 
Resucito: 

Con el fin de que N se * estudien los documentos remitidos á 
este Despacho por el de Relaciones Exteriores, relativos á las 
reglas para evitar las colisiones en el mar, recomendadas por 
la Conferencia Internacional Marítima de Washington, en la cual 
estuvo Venezuela debidamente representada, y cuyas reglas fue- 
ron aprobadas por el Congreso de los Estados Unidos de 
Norte América, el Presidente de la República, tomando en con- 
sideración la importancia del asunto, ha tenido á bien resolver 
que se nombre una Comisión compuesta de. los ciudadanos 
General Tomás R. Olivares, Henrique Chaumer y Coronel 
Miguel Antonio González, marinos titulares, para que estudien 
dichas reglas y presenten un informe á este Ministerio para some- 
terlo á la deliberación del Congreso Nacional en su próxipia 
reunión constitucional. 

Comuniqúese y publíquese. 

Por el Ejecutivo Nacional, 

R. Guerra. 



% 



(traducción) 

Legación de los Estados Unidos. 

Caracas: 4 de enero de 1897. 

Señor: 

Tengo á honra enviar adjunta copia de una comunicación 
del Secretario de Estado referente á la promulgación, en 31 de 
diciembre de 1896, de la Proclama del Presidente según la cual 



DE LOS ESTADO» UNIDOS DE VENEZUELA 309 



los Reglamentos de Washington preventivos de las colisiones en 
el mar, modificados por el acto del Congreso aprobado el 10 
de junio de 1896, entrarán en vigor el i c de julio de 1897, ó 
después. 

Dignaos comunicar el asunto á vuestro Gobierno á fin de 
que en las próximas sesiones del Congreso se adopte igual 
providencia. 

Válgome de esta oportunidad para renovar á V. E. las 
seguridades de mi más alta consideración. 

Alle\ Thomas. 

Al Honorable P. Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores. — Caracas. 



(traducción) 

•Departamento de Estado. — Número 129. 

Washington: 15 de diciembre de 1896. 

Señor Alien Thomas \ etc., etc., etc. — Caracas. 

Señor: 

Refiriéndome á vuestro Despacho número 122 de 31 de octubre 
de 1896, tengo ahora que notificaros que se ha recibido una Car- 
ta del Secretario del Tesoro, fecha á 14 del corriente, en que 
dice ese funcionario que las Naciones que • hasta el presente han 
asentido á la vigencia de los Reglamentos de Washington, preventi- 
vos de las colisiones en el mar. modificados por el acto del Con- 
greso aprobado en 10 de junio de 1896, son dueños de más del 
95 por ciento del tonelaje del mundo, según el Registro del Lloyd. 
El Presidente opina que los Reglamentos internacionales revisados 
sobre ese asunto, deben regir para los buques americanos desde 
el I o de julio de 1897, y su Proclama que tal dispone se promul- 
gará, por consiguiente, el 31 de diciembre de 1896; medio por 
el cual quedarán debidamente notificados todos los interesados en 



3ÍO ÉL UBRO AMARILLO 



nuestros - negocios marítimos seis meses antes de la fecha en que 
han de entrar en vigor los Reglamentos. 

Dignaos presentar prontamente este asunto al Gobierno de 
Venezuela y expresarle la esperanza de que, reunido su Con- 
greso en febrero próximo, si fuere favorable la decisión de ese 
Cuerpo, expida no tarde el Presidente de esa República su Pro- 
clama, con el fin de que los interesados en los negocios marí- 
timos de Venezuela queden oportuna y debidamente notificados 
y se ciñan á los nuevos reglamentos de i J de julio de 1897. 

Soy, señor, vuestro obediente servidor, 

^ Richard Olney. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 25. 

Caracas : 9 de enero de 1897. 

Excelentísimo señor: 

Honroso me es corresponder á la atenta comunicación de 
V. E.. de 4 del presente enero, junto con la cual se sirvió 
V. E. remitirme, en copia, la del Excelentísimo señor Se- 
cretario de Estado, relativa á la promulgación de los Reglamen- 
tos preventivos de las colisiones en el mar, modificados por el 
acto del Congreso de los Estados Unidos de 10 de junio de 
1 896. 

En cuanto al deseo, diversas veces manifestado, de que Ve- 
nezuela determine su actitud con motivo de las^ prácticas allí es- 
tableadas, me refiero á lo que tuve el honor de exponer á 
V. E. en la comunicación de 26 de octubre último, número 1586, 
y llamo de nuevo su atención á lo dispuesto por el Departamento 
de Guerra y Marina para presentar el asunto debidamente estudiado 
al Cuerpo Legislativo en su próxima reunión Constitucional. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 3 1 I 



Aprovecho gustoso esta oportunidad para renovar á V. E. 
las seguridades de mi consideración más alta y distinguida. 

P. Ezeí,)Uiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor Alien Thonias, Enviado extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los 
Estados Unidos. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 29. 

Caracas: 9 de enero de 1897. 

Señor Ministro: 

Tengo el honor de remitir á usted, en copia autenticada, una 
comunicación dirigida por el Departamento de Estado de los Es- 
tados Unidos á la Legación en Caracas, con motivo de los Re- 
glamentos preventivos de las colisiones en el mar, próximos á de- 
clararse allí en vigor, y respecto de los cuales se disponía á 
expedir la correspondiente Proclama el Primer Magistrado de 
aquella República. 

Al avtear el recibo de la compulsa al Representante Diplo- 
mático del Gobierno de Washington, llamé de nuevo su atención 
á lo dispuesto por ese Ministerio el 13 de octubre último con 
el objeto de presentar el asunto, debidamente estudiado, al Cuerpo 
Legislativo en su cercana reunión constitucional. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al seflor Ministro de Guerra y Marina. 



w<^^j^-m ^ m 



312 El, LIBRO AMARILLO 



(traducción) 



Legación de los Estados Unidos. 

Cafacas: 18 de enero de 1897. 
Señor: 

Con referencia á mi correspondencia anterior sobre este 
asunto, tengo ahora la honra de acompañar dos ejemplares 
de la Proclama del Presidente relativa á las colisiones en 
el mar, y pediros que os dignéis mandarme copia de la 
Proclama de vuestro Gobierno, cuando se expida. 

Permitidme que os renueve, Señor, las seguridades de 
mi más alta consideración 

Allex Thomas. 

Al HonoroMe scíínr I'. K/ecjuiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 

• blico Exterior. — Número 66. , 

Caracas: 19 de enero de 1897. 

Excelentísimo señor: 

Tengo á honra dar á V. E. las más cumplidas gracias 
por el envío de los dos ejemplares de la Proclama del 
Excelentísimo Señor Presidente de los Estados Unidos relativa 
á las Ordenanzas para evitar las colisiones en el mar, que 
V. E. se sirvió acompañar á su atenea comunicación de ayer, 
y de los cuales me dispongo á remitir uno hoy mismo al De- 
partamento de Guerra y Marina, encargado, contó, lo sabe V. E., 
de presentar al próximo ^Congreso el informe relacionado con este 

importante asunto. 

Del resultado cjue se obtenga una vez sometido el estudio 



2U~-J 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 313 



del caso al Cuerpo Legislativo, me será grato instruir á esa Ho- 
norable Legación. , 

Renuevo á V. E. las seguridades de mi consideración más 
alta y distinguida. 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor Alien Thomas, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los 
Estados Unidos. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 67. 

Caracas: 19 de enero de 1897. 

Señor Ministro: 

El Excelentísimo señor Enviado Extraordinario y Ministro 
Plenipotenciario de los Estados Unidos, acaba de remitir á este 
Despacho dos ejemplares de la Proclama expedida por el Exce- 
lentísimo señor Presidente de aquella República el 31 del mes . 
de diciembre anterior, con referencia á las Ordenanzas adoptadas 
para evitar las colisiones en el mar. Y como á ese Departamento 
le toca presentar este asunto, estudiado en todas sus partes, al 
Congreso Nacional en las sesiones próximas, juzgo conveniente 

remitir á usted, - como me honro de hacerlo, uno de los dos 

■ 

ejemplares recibidos. 

Soy de usted muy atento servidor, . 

P. Ezequiel Rojas. 

AI seííor Ministro de Guerra y Marina. 



40 



3H EL LIBRO AMARILLO 



VI 

Oficina Internacional de Bruselas 



Tarifas Aduaneras recibidas de mayo de 1895 á, junio de 1896 

y enviadas al Ministerio de Hacienda. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 916. 

Caracas: 20 de junio dé 1896. 
Señor Ministro: 

El 17 de mayo del año próximo pasado remitió este 
Despacho al que hoy se halla á cargo de usted, cien ejemplares 
de cada uno de los Aranceles de Aduana y de los suplementos 
llegados aquí, procedentes de la Oficina Internacional de Bruse- 
las, en los doce meses contaderos desde el 13 de junio de 1894, 
fecha en que se había hecho á ese mismo Ministerio el envío de 
las ediciones correspondientes á los doce meses anteriores. . Del 
17 de mayo de 1895 ac ^ se han recibido cuarenta y un Aranceles, vein- 
te y cuatro de ellos de las primeras ediciones, catorce pertenecientes 
á las segundas y tres á las terceras. En el mismo espacio han 
llegado noventa y nueve suplementos que ahora remito á usted 
juntamente con los cuarenta y un Aranceles, (cien ejemplares 
de cada uno) á fin de que se disponga su conveniente distribu- 
ción entre las Oficinas de Hacienda, cual fué también el objeto de 
los envíos precedentes. El de ahora es el cuarto de los hechos 
por este Despacho al que hoy está á cargo de usted. El primero fué 
el 22 de mayo de 1893. 



DK LOS ESTADOS UNIDOS DÉ VENEZUELA 



515 



He aquí la relación circunstanciada del envío de ahora: 

Primeras Ediciones. 



Protectorado Alemán del África Oriental 

Camerún (Colonia Alemana) 

Togo ; ._ 

Territorio del Emperador Guillermo y Archipié- 
lago de Bismarck 

Protectorado Alemán del Sudoeste Africano .... 

Islas Marshall (Colonia Alemana) 

Santa Cruz (Colonia Danesa) 

Islas Bahamas (Colonia Inglesa) 

Lagos (Colonia Inglesa) 

Paraguay 

Islas Falkland (Colonia Inglesa) 

Terranova 

Costa Rica 

África Central Británica 

Australia Occidental 

Nicaragua 

Heligoland 

Islas Fidji 

Marruecos 

Turquía 

Territorios del Niger (Colonias Inglesas). . . 

Santa Helena 

Perú 

Australia del Sur 



Segundas Ediciones. 



Bélgica 

Nueva Gales del Sur 
Honduras-Británica . 
Buen-Aire 



Número del cuaderno. 

15 
16 



N 



17 
18 

19 
20 
21 
22 

23 

24 

25 
26 

27 

28 

29 

30 

31 
32 

33 
34 
35 
36 
37 



mero del cuaderno. 

8 



l » 



i y 



> » 



> » 



50 

56 
61 



LIBRO AMARILLO 



Segundas Ediciones. 



Terceras Ediciones. 



Suplementos. 
.... i°, 2°y3 cr SpIt 



Ieerlandesas.2 

Curazao 3 er 

Bulgaria 3" 

Suecia 4 

México 5 

Estados Unidos de América I er 

Guayaría Francesa 2 C 

Japón 3 er 

Venezuela _¡ 6 o 

Brasil 6 o 



DÉ LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



3i? 



Suplementos. 

España 14 o 

Noruega i or 

Santo Tomás 1 (>r 

Martinica 2 

Ceilán 3° r 

Alemania 8° 

Rusia 12 o 

Loanda, Benguela y Mosame- 

des i pr 

Archipiélago de Cabo Ver- 
de i pr 

Mozambique i (ir 

Ambriz ' I er 

Islas de Santo Tomás y el 

Príncipe 2 

Guyana Francesa 3 er 

Austria-Hungría 4 

Países Bajos 5 

Alemania 9° 

España 15 o 

Establecimientos Franceses de 

la Oceanía I er 

Bélgica i er 

Islas Bermudas i er 

India Británica i vr 

Islas Filipinas 2 

Túnez 2° 

Guatemala 2 

Isla Mauricio 3 ,>r 

Portugal 5° 

Suiza 6° 

Italia ii° 

Francia 15 o 



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1895) 


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1895) 


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1895) 


(Julio 


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1895) 


Oulio 


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1895) 


(Agosto 


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1895) 


(Agosto 


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1895) 


(Agosto 


de 


1895) 


(Agosto 


de 


1895) 


(Agosto 


de 


1895) 


(Agosto 


de 


1895) 


(Agosto 


de 


1895) 


(Agosto 


de 


1895) V 


(Agosto 


de 


1895) 


(Agosto 


de 


1895) 


(Agosto 


de 


1895) 


(Agosto 


de 


1895) 



895) 



318 ÉL LIBRO AMARILLO 

Suplementos. 

España 16 o ,, 

Establecimientos Franceses de 

la India I er ,, 

Chipre I er ,, 

Guadalupe 2" ,, 

República del Salvador 2" ,, 

Bélgica 2" , , 

Inglaterra : 5 ,, 

Austria-Hungría 5 ,, 

Grecia i' r ,, 

Colombia 1 " , , 

Noruega 2^ „ 

Indias Orientales Neerlande- 
sas 3 er , , 

Venezuela. 7 

Italia 12 o ., 

Canadá 1" ,, 

Guinea Portuguesa r er ,, 

Cabo de Buena Esperanza y 

Estado Libre de Orange. 2" *,, 

India Británica 2" 

Estados Unidos de América. .2" ,. 

Loanda, Bcnguela y Mosa- 

medes '. . . . 2" ,, 

Ambriz 2" ,, 

Archipiélago de Cabo Verde.. 2" 
Islas de Santo Tomás y el 

Príncipe 3" Suplemento 

Bélgica 3''' 

Francia 16" 

, España 17" 

Isla de San Vicente i l ' r 

Guadalupe 3*" 

Argelia 3"' 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



319 



Suplementos. 

Suecia ' 4° ,, (Diciembre de 1895) 

Austria-Hungría. . . . -. 6 n ,, (Diciembre de 1895) 

Alemania 10 o ,, (Diciembre de 1895) 

Italia 13 o ,, (Diciembre de 1895) 

Bélgica 4° , , (Enero de 1 896) 

Portugal 6° , , (Enero de 1896) 

Suiza. . . . 7° ,, (Enero de 1896) 

Brasil / 7° , , (Enero de 1 896) 

Rusia 13 o , , (Enero de 1896) 

España 1 8 o , , (Enero de 1 896) 

Colombia 2 ,, (Febrero de 1896) 

Indias Orientales Neerlande- 
sas 4° , , (Febrero de 1 896) 

Italia 14 o , , (Febrero de 1896) 

Guatemala : 3 er ,, (Marzo de 1896) 

Estado Independiente del 

Congo 4° ,, (Marzo de 1896) 

Islas Bahamas i'' r , , ' (Abril de 1896) 

Buen-Aire i or ',, (Abril de 1896) 

Saba i er , „ (Abril de 1896) 

India Británica 3" , , (Abril de 1 896) 

Japón 4 o ,, (Abril de 1896) 

Bélgica 5° ,, (Abril de 1896) 

Bélgica 6 o , , (Abril de 1896) 

Austria-Hungría 7 , , (Abril de 1 896) 

Brasil 8 o „ (Abril de 1896) 

1 

Suplico á usted el aviso de recibo. 

Soy de uste4 muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Seflor Ministro de Hacienda. 

■ J . ' ■ ' X 



EL LIBRO AMARILLO 



VII 

Oficina Internacional de las Repúblicas 

r introducidas en el plan de síes 
hechas en su organización g 

'e señor Secretario de Estado d 
rica. 

isión que Ud. nombró, por virtu< 
fué conferida en la sesión cele 
os Representantes de los Países 
i encomendó la redacción de un 
)s trabajos de la Oficina de las 
; de haber estudiado cuidadosa 
¡uniones, y 

raudo que el propósito del Actu 
: 1890 por .la Conferencia Int 
stableeer una Oficina de carát 

rando que en virtud de este p¡ 

¡ládanos de los diversos Países 
ente elegibles, en concurso y 
¡estos de la Oficina: 
raudo que sería conducente al 1 
„s bases establecidas para la pr 
ensanchar el programa de sus 
la Unión, no sólo para el efect< 
íes comerciales, sino también \ 
relativo á la vida económica j 
forman la Unión : 
rando que este ensanchamiento 
a requiere un aumento de gast 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE -VENEZUELA 32 1 






que las obligaciones de los Gobiernos no excedan de los límites 
del Presupuesto original; y que por tanto se hace necesario arbi- 
trar medios para hacer frente á las nuevas erogaciones: 

Considerando que con la publicación de anuncios en los 
Boletines de la Oficina se puede subvenir probablemente á los 
nuevos gastos: 

Ha determinado recomendar v recomienda al señor Secre- 
tario de Estado de los Estados Unidos de América, que para dar 
efecto á las prescripciones de la cláusula 15 a del Acuerdo, con- 
forme al cual se estableció esta Oficina, se sirva formular el 
oportuno Reglamento para el gobierno de la Oficina y sus traba- 
jos, tomando por base el plan que mas adelante se presentará; 

Que este Reglamento se comunique debidamente, en junta 
general celebrada al efecto, á%lcs Representantes de los Países 
que forman la Unión; — 

Que á fin de conseguir que se ejecuten con el debido éxito 
las disposiciones de dicho Reglamento, se sirva el señor 
Secretario de Estado de los Estados Unidos de América orde- 
nar al Director de la Oficina de las Repúblicas Americanas, que 
proceda inmediatamente á lo que sea necesario para la inser- 
ción de anuncios en los Boletines y publicaciones de aquélla. 

La Comisión no considera que es juicioso recomendar, por 
ahora, ningún aumento en el presupuesto de gastos de la Ofici- 
na, y por lo tanto retiene, hasta que otra cosa se disponga, la 
misma planta de empleados y los mismos sueldos que se es- y 

tablecieron en el Acta de Organización. * 

Plan recomendado. 

1. La Oficina de las Repúblicas Americanas es, y habrá de 
ser considerada, en todos conceptos y pa^ra todos los efectos le- 
gales, como una organización internacional. 

Los nombramientos que- en lo futuro se hagan para los 

empleos de la Oficina, en que se requiera alguna aptitud es- 
4i 



El. LIBRO AMARILLO 

ó literaria,, serán hechos 
stados Unidos de Améric 
das: 

aspirantes á un empleo ei 
i tribunal compuesto de 
va, ó de otras tres per 
examinadores nombrados 
atados Unidos de Amérii 

sometida por él al misrm 
los candidatos que en ce 

exámenes verbal y por 

para el desempeño de c 
io de Estado elegirá el 
al empleo, aprobados j 
a propuesta contendrá sol 
a aprobación. Los ciuda> 
forman la Unión, puedo 

todos los empleos de la 
men prueben su suficienci 
más. cualidades y circunst 
e. 

empleados de la Oficina 
do podrán ser ascendidos, 
ncionado. 

leado de la Oficina nomt 
i exento de ser despedido, 
causa que afecte su reputación, ó su ap' 
desempeñar debidamente sus funciones. 

(d) Todo empleado de la Oficina teñí 
cada año una licencia con sueldo jjor trei 
cía se concederá por turnos en cada clasí 

(e) Los puestos en la Oficina que no 
cial científica ó literaria, tales como los 
servicio, etc., etc., se proveerán por el I" 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 323 



á quien se concede la facultad de nombrar y despedir los dichos 
empleados, sin tener en cuenta otra cosa que la fidelidad y efica- 
cia de sus servicios. 

2. Se crea una Comisión Ejecutiva, compuesta de cinco Re- 
presentantes de las Naciones Americanas que forman la Unión. 
Todos ellos serán llamados á servir por turno, y ex ojfuio> pero 
los cuatro primeros que sean electos para la Comisión Ejecutiva, 
lo serán siguiendo el orden alfabético de los nombres de sus 
respectivas Naciones, en aquella de las cuatro lenguas de la 
Unión que previamente se haya determinado por sorteo, en 
junta general celebrada al efecto. El Secretario de Estado será 
siempre ex officio el quinto miembro de la Comisión. Al fin del 
primer año, el primer miembro de Isc Comisión será reemplaza- 
do por el que ocupaba el quinto lugar en la lista alfabética. El 
segundo lo será por el sexto al fin del segundo año, y así su- 
cesivamente, en rotación, año tras año. 

La Comisión Ejecutiva celebrará una sesión ordinaria el pri- 
mer lunes de cada mes. Tendrá también sesión extraordinaria cuan- 
do lo determine el Secretario de Estado. Y si así lo deseare 
una mayoría de sus miembros, podrá citar á junta general á los 
Representantes de las Naciones que forman la Unión. Esta 
junta general podrá también ser convocada por el Secretario de 
Estado cuando quiera lo estime oportuno. 

(a) La Comisión Ejecutiva funcionará como junta de vigilancia 
del gobierno y administración de la Oficina. 

(b) Nombrará tres de sus miembros que personalmente, ó por 
medio de agentes que ellos designen, formen parte del tribunal 
de exámenes á que anteriormente se ha hecho referencia. 

(c) Examinará por sí, ó por medio de los agentes que al efec- 
to designe, las cuentas de la Oficina, y examinará también los 
presupuestos de gastos para el año entrante que le someta el 
Director. 

(d) Recomendará de tiempo en tiempo, según lo estimare 



324 EL LIBRO AMARILLO 



oportuno, las modificaciones que en concepto suyo deban intro- 
ducirse, en beneficio de la Oficina y para hacer más provecho- 
sos sus trabajos. 

(e) Los miembros de la Comisión Ejecutiva y sus sustitutos 
servirán sus puestos sin sueldo ni remuneración de ninguna 
especie. 

3. Los deberes de los empleados de la Oficina serán como 
sigue : 

(a) El Director tendrá á su cargo . la vigilancia general 
de los trabajos de la Oficina, y exigirá de cada empleado el 
fiel desempeño de sus deberes. Llevará un libro, que ha de 
abrirse todos los días, excepto los de fiesta, á las 9 de la 
mañana, y en él cada empleado al entrar en la Oficina inserí- 
birá su nombre, expresando además la hora de su llegada. Es- 
te libro estará á cargo del portero; pero el Director de la 
Oficina firmará en él diariamente, cuando se terminen los tra- 
bajos á las 4 de la tarde. 

Tan pronto- como sea posible después del i° de julio de 
cada año, el Director hará un Informe que someterá á los 
Gobiernos que constituyen la Unióa, dando cuenta de los tra- 
bajos de la Oficina durante el año anterior, y de las cantida- 
des recibidas y de los gastos hechos, indicando las cuotas . que 
á cada Nación le corresponderá satisfacer. Este Informe con- 
tendrá, además, un presupuesto de ingresos y egresos para el 
año entrante, el cual será sometido para su examen y aproba- 
ción á la Comisión Ejecutiva. 

Este Informe será remitido inmediatamente á los Represen- 
tantes de los diversos Países que constituyen la Unión, á fin de 
que ellos los trasmitan á sus Gobiernos, y de que éstos ten- 
gan noticia de los trabajos hechos y de la cuota que les corres- 
ponde en los gastos para el sostenimiento de la Oficina, en el 
año antecedente, cuya cuota ha de abonarse al Secretario de 
Estado antes del fin de diciembre de cada año. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 325 



El Director de la Oficina pedirá al Secretario de Estado 
que convoque á junta á la Comisión Ejecutiva, si ésta por sí 
misma no la ha celebrado en el transcurso de un mes. 

1 

(b) Los traductores harán, cada uno en su respectiva lengua, 
todas las traducciones necesarias para las publicaciones y demás 
trabajos de la Oficina. 

4. Los actuales empleados de la Oficina continuarán en sus 
destinos, sujetos á lo dispuesto en el inciso (c) del artículo i°. To- 
do empleado nuevo será nombrado mediante examen, y en el 
orden arrib^ prescrito. Cualquiera vacante que hubiere ahora 
ó que ocurriere antes de que el presente Plan entre á tener efecto, 
será llenada provisionalmente por aquel de los empleados de la 
Oficina que fuere designado al efecto por el Secretario de Es- 
tado, el cual servirá el puesto hasta que sea provisto en pro- 
piedad y definitivamente en el orden prescrito. La Comisión 
Ejecutiva considerará y autorizará los cambios que deban hacer- 
se en el número de los empleados, para que los trabajos se 
efectúen satisfactoriamente, sin aumentar por ello el -Presupuesto. 
Todos los nombramientos que se hagan en virtud de esta cláu- 
sula habrán de estar sujetos á lo que más adelante se dispone. 

5. Todos los Gobiernos que forman la Unión tendrán derecho 
de enviar á su costa, á la Oficina, un agente especial, con el 
encargo de que suministre con respecto á su País los datos y 
noticias que se le pidan,, y de ■ que adquiera al mismo tiempo 
los que su Gobierno necesite sobre el comercio y las industrias 
de los Estados Unidos de América ó de cualquiera otro de los 
Países representados en la Oficina. Este agente hará las veces 
de Representante de su País en el caso de prolongada ausencia 
del titular. 

6. Se suplicará á los Gobiernos representados en la Oficina 
que envíen á ésta una colección de sus leyes y de sus publi- 
caciones relativas á su geografía, industrias, comercio y recursos 
en general, como también cualesquiera otras que se refieran á 
asuntos de interés, y contribuyan al conocimiento mejor y más 



326 ÉL LIBRO AMARILLO 

completo del estado y condición en que se 
mente los respectivos Países. Estas obras for 
una Biblioteca Internacional Americana. 

7. Las publicaciones de la Oficina, ya sea 
letines mensuales, ó de Manuales ó Monografí 
un modo especial á asuntos comerciales, rales 
aduanas, medios de trasporte, presupuestos, 
lo demás relativo al comercio y las industrias 
Naciones que forman la Unión. En ellas se 
bien noticias geográficas, y se dará cuenta d< 
tos y exploraciones que se hayan hecho, y > 
que concurra á aumentar el conocimiento del 
y de los recursos de cada Pueblo. 

8. De conformidad con lo practicado en va 
América como de Europa, se autoriza al Din 
para que, bajo la vigilancia general de la < 
haga los oportunos arreglos para insertar anu 
caciones de la Oficina. Los precios que hay 
estos anuncios seráji los mismos para todos los I 
en la Unión. Queda también autorizado 
Oficina para vender el sobrante de las 
la misma, á precios que no excedan del a 

con más un diez por ciento de recargo. 

Las publicaciones de la Oficina se harán 
de la Unión que la Comisión Ejecutiva tenga 
tiempo en tiempo. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 327 



SERIE O 



Deudas por razón de Convenios Diplomáticos 

(a) Remate de Deuda por Reclamaciones Españolas, 

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Hacienda. — Dirección de Crédito Público. — Núme- 
ro 490. 

Caracas: 6 de julio de 1896. 

85 o y 38 o 

Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores: 

Tengo á honra remitir á usted copia autorizada de las actas 
del remate de (B. 405.939,65) cuatrocientos cinco mil novecientos 
treinta y nueve bolívares y sesenta y cinco céntimos, dinero so- 
brante para el 24 de junio próximo pasado en la Caja de la 
Legación de España, por Deuda Nacional del 13% por Convenios 
Diplomáticos, y además los billetes recibidos en dicho remate, 
ascendentes á (B. 467.934,35) cuatrocientos sesenta y siete mil no- 
vecientos treinta y cuatro bolívares ■ y treinta y cinco céntimos, 
á fin de que usted se digne remitir las copias y los billetes re- 
feridos al Excelentísimo señor Ministro de su Su Majestad Católica, 
para que se sirva cancelar los billetes y pagar á los licitadores 
el precio convenido. 

Hay un sobrante de (B. 17.474,35) diez y siete mil cuatro- 
cientos setenta y cuatro bolívares y treinta y cinco céntimos, en 
dinero, que seguirá depositado en la Caja de la Legación para 
ser agregado á la cantidad del próximo remate. 

Dios y Federación. 

H. Pérez B, 



328 EL LIBRO AMARILLO 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Público 
Exterior, — Número 988. 

Caracas: 7 de julio de 1896. 

Excelentísimo señor: 

Este Despacho acaba de recibir del Departamento de Ha- 
cienda la copia autorizada de las actas del remate efectuado el 
. i° del presente por títulos emitidos para el pago de Reclama- 
ciones Españolas, y además los billetes recibidos, cuyo valor as- 
ciende á cuatrocientos sesenta y siete mil novecientos treinta y 
cuatro bolívares con treinta y cinco céntimos (B. 467.934,35). La 
k licitación fué hecha con el sobrante existente hasta el promedio 
del pasado junio en la Caja de esa Honorable Legación, por 
valor de cuatrocientos cinco mil novecientos treinta y nueve bolí- 
vares con sesenta y cinco céntimos (B. 405.939,65) según, el cua- 
dro que Y. E. se sirvió remitir á este Despacho el 16 del ci- 
tado mes. 

Tengo á honra enviar ahora á V. E., al par con las refe- 
ridas copias, los títulos rematados, á fin de que se sirva cance- 
larlos, una vez satisfecho á los licitadores el precio correspon- 
diente. 

Como lo verá V. E. por la segunda de las actas inclusas, 
quedó un sobrante para el próximo remate, de diez y siete mil 
cuatrocientos setenta y cuatro bolívares con treinta y cinco cén- 
timos (B. 17.474,35). 

Renuevo á V. E. las seguridades de mi más alta v distin- 
iniida consideración. 

P. Exequiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor I>on Antonio de Castro y Casalei/, Enviado Extiaordinario y Ministro Ple- 
nipotenciario de Su Majestad Católica. 



/ 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 329 



Legación de España en Caracas. 

Caracas: 8 de julio de 1896. 

Excelentísimo señor: 

Muy señor mío : Tengo la honra de participar á V. E. 
que en el día de ayer recibí su nota de la misma fecha, así co- 
mo una copia autorizada de las actas del remate efectuado el 
día i° del actual por títulos emitidos para el pago de Reclamacio- 
nes Españolas, y los billetes cuyo valor asciende á cuatrocientos 
sesenta y siete mil novecientos treinta y cuatro bolívares con 
treinta y cinco céntimos (B. 467.934,35); habiéndose también ter- 
minado hoy de abonarse á los interesados los vales expedidos por 
la Junta de Crédito Público y cuyo valor total ha sido de trescientos 
ochenta y ocho mil cuatrocientos sesenta y cinco bolívares con 
treinta céntimos (B. 388.465,30). 

. Al propio tiempo tengo el gusto de acompañar, adjuntos, á V. E., 
los mencionados títulos de la Deuda, debidamente inutilizados. 

Aprovecho gustoso esta oportunidad para reiterar á V. E. las se- 
guridades de mi más alta consideración. 

A. de Castro y Cásale iz. 

Excelentísimo aeHor Don P. Ezequiel Rojos, Ministro de Relaciones Exteriores, etc., etc., etc. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Público 
Exterior. — Número 1002. 

Caracas: 9 de julio de 1896. 

Señor Ministro: 

T^n luego como recibí la comunicación de usted del 6 de los 
corrientes, número 490 de la Dirección de Crédito Público, re- 
mití al Excelentísimo señor Enviado Extraordinario y Ministro 

Plenipotenciario de Su Majestad Católica, al par con la copia 
42 



33° E L LIBRO AMARILLO 



de las actas del remate verificado el día i° por títulos de la 
Deuda emitida para el pago de las Reclamaciones Españolas, los 
billetes recogidos en la licitación y que usted se sirvió acompañarme 
con el objeto de que quedasen cancelados por la misma Legación del 
Reino de España en Venezuela. 

Cumplida ya esta formalidad devuelve el Excelentísimo señor 
Ministro los títulos rematados, y yo, á mi vez, los envío á ese Depar- 
tamento para los efectos legales. 

Suplico á usted se sirvaavisarme el recibo de este oficio, en pren- 
da de que la cuenta está conforme. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

AI señor Ministro de Hacienda. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1003. 

Caracas: 9 de julio de 1896. 

r 

Excelentísimo señor: 

Tengo á honra avisar á V. E. el recibo de la comunicación 
de ayer, con la cual se sirvió devolverme, cancelados ya por esa 
respetable Legación, los billetes de la Deuda por Reclamacio- 
nes Españolas que fueron recogidos en el remate del i° de los 
corrientes. Hoy mismo envío dichos títulos al señor Ministro de 
Hacienda para los efectos legales. El valor de ellos, como lo 
expresé á V. E. en la comunicación del 7 de los corrientes, 
número 988, asciende á cuatrocientos sesenta y siete mil nove- 
cientos treinta y cuatro bolívares con treinta y cinco céntimos 
(B. 467,934,35)- 



bfc LOS ESTADOS ÜNlt)OS DÉ VENEZUELA 33 1 



Aprovecho gustoso esta oportunidad para renovar á V. E. 
las seguridades de mi consideración más alta y distinguida. 

P. Ezeqüiel Rojas. 

Al Excelentísimo seílor Don Antonio de Castro y Casalei/, Enviado Extraordinario y Ministro Ple- 
nipotenciario de Su Majestad Católica. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Hacienda. — Dirección de Crédito Público. — Nú- 
mero 493. 

Caracas: 9 de julio de 1896. 

Cuidadano Ministro de Relaciones Exteriores: 

Junto con la comunicación de usted de esta fecha, número 
1002, se han recibido en este Despacho los Títulos de la Deuda 
Diplomática por Reclamaciones Españolas, ascendentes á la cantidad 
de (B. 467.934,35) cuatrocientos sesenta y siete mil novecien- 
tos treinta y cuatro bolívares y treinta y cinco céntimos, debi- 
damente cancelados por la Legación del Remo de España en 

Venezuela. 

Dios y Federación. 

H. Pérez B. 



(b) Remate de Deuda por Reclamaciones Alemanas. 

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Hacienda. — Dirección de Crédito Público. — Nú- 
mero 491. 

Caracas: 7 de julio de 1896. 

Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores: 

Tengo á honra remitir á usted copia de las actas relativas al 
remate de (B. 7.821,33) siete mil ochocientos veinte y un bo- 
lívares y treinta y tres céntimos, dinero sobrante para el último de 



3¿2 ÉL LIBRO AMARILLO 



junio próximo pasado en la Caja de la Legación Imperial de 
Alemania, por Deuda Nacional del 13% por Convenios Diplomáti- 
cos; así como también los billetes adquiridos en dicho remate, 
ascendentes á (B. 7,500) siete mil quinientos bolívares. 

El sobrante de (B. 322,08) trescientos veintidós bolívares con 
ocho céntimos, seguirá depositado en la Caja de la Legación para 
sen agregado á la cantidad del próximo remate. 

Dios y Federación. 

H. Pérez B. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 993. . 

Caracas: 7 de julio de 1896. 
Excelentísimo señor: 

Tengo á honra enviar á V. E., en copia, las actas del re- 
mate verificado el 2 del actual por títulos emitidos para- el pagó 
de las Reclamaciones Alemanas. La suma de siete mil ochocien- 
tos veinte y un bolívares con treinta y tres céntimos (B. 7.821,33), 
sacada á licitación por la Junta de Crédito Público, es la mis- 1 
ma existente hasta el promedio de junio anterior en la Caja de 
esa Honorable Legación, según el estado demostrativo que V. E. , 
pasó á este Ministerio el día -16 de aquel mes. 

Junto con la copia de las actas remitió á la Oficina de mi 
cargo el señor Ministro de Hacienda los títulos recogidos en el 
remate, que ascienden á la suma de siete mil quinientos bolíva- 
res ~(B. 7.500), y son los mismos incluidos aquí con el objeto de 
que V. E. se sirva cancelarlos, una vez satisfecho á los licitado- 
res el precio de ellos, conforme á la segunda de las actas refe- 
ridas. Por ésta verá V. E. que ha quedado un sobrante, con 
aplicación al próximo remate, de trescientos veinte y dos bolívares 
con ocho céntimos. (B. 322,08). 



bk LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 3¿3 



I 

Renuevo á V. E. las seguridades de mi más alta y distin 
guida consideración. 

P. Ezequiel Rojas. 

AI Excelentísimo señor Conde de Rex, Ministro Residente y Enviado Imperial de Alemania. 



(traducción) 



Legación Imperial de Alemania en Venezuela. 

Caracas: i8de julio de 1896. 

El suscrito tiene á honra remitir de nuevo respetuosamente 
al Excelentísimo señor Ministro de Relaciones Exteriores de los 
Estados Unidos de Venezuela, señor P. Ezequiel Rojas, los tres 
títulos de la Deuda Nacional del 13% por Convenios Diplomáticos, 
enviados y recibidos con la estimada nota de 7 de este mes, 
declarados nulos mediante la siguiente nota escrita al dorso : 
"Cancelado: Caracas: 10 de julio de 1896: Legación de Alema- 
nia," después de pagada la suma de B. 7.499,25, alcanzada por ellos 
en el remate. 

El saldo remanente en la Caja de la Legación Impe- 
rial, montante á B. 322,08, quedará para el próximo remate. 

De esta ocasión me valgo también para renovar á V. E. la segu- 
ridad de mi consideración más distinguida. 

* 

El Conde de Rex. 

Al Excelentísimo señor Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos de Venezuela, señor í\ 
Ezequiel Rojas. 



EL LIBRO AMARILLO 



ESTADOS UNIDOS DE -VENEZt 
Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección d 
Exterior. — Número 1083. 

Caracas: 25 de 
Excelentísimo señor: 

El infraescrito, Ministro de Relaciones Extci 
tados Unidos de Venezuela, tuvo el honor de 
la nota del Excelentísimo Señor Enviado Extra 
tro Plenipotenciario de Su Majestad el Empera 
del 18 de este mes, los tres títulos de Deuda 
por Convenios Diplomáticos que venían en ella 
nota de quedar cancelados después de paga 
(B, 7.499.25) siete mil cuatrocientos noventa 1 
con veinte y cinco céntimos, que obtuvieron en el r 

El suscrito los lia pasado ya al Ministerii 
Crédito Público, y tiene el honor de comunicarlo 
respuesta. 

El abajo firmado reitera al Excelentísimo se 
las seguridades de su alta y distinguida considerad 

P. Eze 

Al Excelentísimo seünr Conde de Re-,, Enviado Extraordinario y Minislni 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZl 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección d 
Exterior. — Número 1087. 

Caracas: 25 de j 
Señor Ministro: 
Paso á manos de usted tres títulos, importan 
da uno, de los emitidos para el pago de los c 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 335 



provenientes de Convenios Diplomáticos, que me ha remitido el 
señor Ministro del Imperio Alemán con la nota de quedar can- 
celados después de satisfecha la suma de (B. 7.499,25), siete 
mil cuatrocientos noventa y nueve bolívares con veinte y cinco 
céntimos, por la cual se ofrecieron en el último remate de esta 
clase de deuda. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. - 

Al Scfior Ministro de Hacienda. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Hacienda. — Dirección de Crédito Público. — Nú- 
mero 502. 

Caracas: 3 de agosto de 1896. 

Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores: 

Junto con la comunicación de usted fecha 25 de julio último, Direc- 
ción de Derecho Público Exterior, número 1087, se han recibido ,en 
este Despacho, debidamente cancelados por la Legación Imperial 
de Alemania, los tres títulos de la serie 2 a , números 563, 564 y 
565, de la Deuda Nacional del 13% por Convenios Diplomáti- 
cos, ascendentes á (B. 7. 500), siete mil quinientos bolívares, y los 
cuales fueron adquiridos en el remate verificado en los días 2 y 6 de 
julio próximo pasado. 

Dios y Federación. 

H. Pérez B, 



33^ EL LIBRO AMARILLO 



(c) Pagos derivados de los fallos de la Comisión Mixta 

Venezola7io- Americana de Washington. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Públi- 
co Exterior. — Número 325. 

Caracas: 3 de marzo 1896. 
Excelentísimo señor: 

Tengo á honra participar á V. E. que desde esta fecha 
se encuentra depositada en la Tesorería Nacional del Servicio 
Público, á la disposición de la respetable Legación de su cargo, 
la suma de veinte y nueve mil ciento cuarenta bolívares con 
cuarenta y tres céntimos (B. 29.140,43), equivalente á la de 
cinco mil seiscientos tres dollars con noventa y tres céntimos 
(D. 5.603,93), por réditos vencidos hoy de las cinco cuotas 
adeudadas por la República de Venezuela á los Estados Unidos 
en virtud de los fallos de la Comisión Mixta de 1889- 1890. 

Renuevo á V. E. las seguridades de mi más alta y distin- 
guida consideración. 

P. Ezequiel Rojas 

Al Excelentísimo Señor Alien Thomas, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario 
de los Estados Unidos, 



(traducción) 

Legación de los Estados Unidos. 

Caracas: 4 de marzo de 1896. 

Señor: 

Teno-o el honor de avisar el recibo de vuestra estima- 
da nota de 3 de marzo de 1896, en que me informasteis de 
que en la Tesorería Nacional había sido depositada, á mi orden, 
la suma de (B. 29.140,43) veinte y nueve mil ciento cuarenta 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 337 



bolívares y cuarenta y tres céntimos, equivalente á (D. 5.603,93) 
cinco mil seiscientos tres dollars y. noventa y tres céntimos 
intereses vencidos en 3 de marzo de 1896 sobre las 
cuotas debidas por la República de Venezuela á los Es- 
tados Unidos, conforme al fallo de la Comisión Mixta de 
Reclamaciones de 1889 á 1890. 

Permitidme que os renueve, señor, las veras de mi más 
alta y distinguida consideración. 

Allen Thomas 

Al Honorable Señor P. Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Públi- 
co Exterior. — Número 1307. 

Caracas: 2 de setiembre de 1896. 

Excelentísimo señor: 

Tengo el honor de comunicar á V. E. que desde el día de 
mañana tendrá el Banco de Venezuela á la orden de esa respe- 
table Legación el valor de la sexta cuota del capital reconocido 
á favor de los Estados Unidos por la Comisión Mixta reunida 
en Washington desde 1889 hasta 1890. Con la suma de que se 
trata, cuyo valor es de cuarenta y cuatro mil ochocientos treinta y 
un dollars con cuarenta y seis céntimos, pondrá dicho Instituto á 
la disposición de V. E. la que corresponde á los intereses se- 
mestrales que comenzaron á devengarse el 3 de marzo último. 

El monto total de la cantidad que deberá entregarse á V. E. 
será, por tanto, de cincuenta mil cuatrocientos treinta y cinco 
dollars con treinta y nueve céntimos, distribuido así : 

cuota correspondiente á 1896 Dollars 44.831,46 

intereses vencederos el 3 del presente setiembre. . . 5-603,93 



Dollars 5Q>435>39 
43 



338 El. LIBRO AMARILLO 

Reducida á bolívares la precitada suma, ; 
asciende á doscientos sesenta y dos mil de 
cuatro con dos céntimos. (B. 262. 264,02). 

Válgome gustoso de esta oportunidad pa; 
las protestas de mi más alta y distinguida coi 

P. Eze< 

Al Excelentísimo Señnr Allm Thoraaí, Enviad Extraordinario y Mil 
Estados Unidos. 

(traducción) 

Legación de los Estados Uni'dos. 

Caracas: 3 de setic 
Señor: 

Tengo á honra avisar el recibo de la con 
fecha de ayer, en que me comunicó que en el . 
estaba depositada á mi orden la suma de (i 
cientos sesenta y dos mil doscientos sesenta 
dos céntimos, equivalente á (D. 50.435,39) cincu 
tos treinta y cinco dollars y treinta y nueve 
representa la cuota de 1896 (D. 44.831,46), 
reses desde el 3 de marzo, último hasta el 3 
de setiembre (D. 5.603,93), según el fallo déla 
Reclamaciones. 

Al dar gracias á este Gobierno, por cond 
su prontitud en este asunto, me valgo de la c 
ros, señor, las veras de mi más alta y distingí 

Al 

Al Honorable íeíTor I\ Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Ex 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 339 



SERIE P 



SOLICITUDES 



La Junta de Aclimatación y Perfeccionamiento Industrial propone canje 
de semillas á la respectiva Oficina de Washington 

Junta Central de Aclimatación y Perfeccionamiento Industrial. — 
Número 162. 

x Caracas: 28 de noviembre de 1895. 

Señor Ministro: 

Una vez más viene la Corporación que presido á solicitar 
la alta mediación y la eficaz ayuda del Ministerio hoy al digno 
cargo de usted, para sus trabajos y estudios en pro del ade- 
lantamiento material del País. 

La Junta desea ponerse en correspondencia oficial con la 
Oficina de reparto de semillas del Departamento de Agricultura en 
Washington, para recibir simientes de plantas útiles, que puedan 
germinar y desarrollarse en las diversas zonas de la República, y á su 
vez ofrecer en canje á dicha Oficina las que la Junta juzgue apro- 
piadas á los climas de la Unión Americana. 

Y cree que si usted se sirve oficiar al señor Enviado 
Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Venezuela en 
Washington, obtendrá seguro resultado en esta solicitud. 

Doy á usted por anticipado lias más expresivas gracias. 

Soy de usted atento y muy seguro servidor, 

El Presidente, 

A. P. Mora. 

Señor Ministro de Relaciones Exleriores. — Presente. 



34Ó EL LlfeRO AMARILLO 



.ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1350. 

Caracas: 30 de noviembre de 1895. 

Señor Presidente: 

Cábeme la honra de participar á usted, en respuesta á su 
atenta comunicación de anteayer, número 162, que ya este Des- 
pacho se ha dirigido al Enviado Extraordinario y Ministro 
Plenipotenciario de la República en Washington, con el objeto 
de que solicite, en la medida de sus atribuciones, lo que esa 
Corporación desea respecto de la Oficina distribuidora de se- 
millas, dependiente del Departamento de Agricultura. 

Al conocerse el resultado de la gestión encomendada por 
este mismo correo al Representante de Venezuela en los Es- 
tados Unidos, me apresuraré á comunicarlo á usted. 

Soy de usted muy atento servidor, 

Manuel Fombona Palacio. 

Al señor Presidente de la Junta Central de Aclimatación y Perfeccionamiento Industrial. 



Legación de los Estados Unidos de Venezuela.— -Número 36. 

Washinton D. C: 22 de enero de 1896. 

Señor Ministro: 

Como resultado de la recomendación que usted se sirvió ha- 
cerme en su oficio de 30 de noviembre de 1895 y número 
1349, en obsequio de la Junta Central de Aclimatación y Per- 
feccionamiento Industrial, tengo la honra de remitir aquí en co- 
pia la comunicación que acabo de recibir del Departamento de 
Estado. 

Soy de usted muy atento servidor, 

José Andrade. 

Al sefior Ministro de Relaciones Exteriores. — Caracas. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 34 í 



(traducción) 

Departamento de Estado. — Número 53. 

Washington: 21 de enero de 1896. 
Señor: 

Refiriéndome á vuestra nota de 26 del mes último, en que 
se propone un pambio directo de semillas entre la Jun- 
ta Central de Aclimatación y Perfeccionamiento Industrial, de 
Caracas, y el Departamento de Agricultura, tengo el honor de 
exponeros que el Secretario ad interim de ese Departamento me 
notifica que, á causa de la abolición práctica de la División de 
Semillas, apenas podrá establecer el propuesto sistema de cam- 
bio directo. Con todo, el Departamento de Agricultura tendría 
siempre gusto en suministrar, si fuere posible, cualquier cosa que 
pida la Junta, aprovechándose, cuando la ocasión lo requiera, de la 
cortés oferta de reciprocidad. 

Aceptad, Señor Ministro, la renovada seguridad de mi más alta 
consideración. 

Richard Olney. 

Señor Don José Andrade, etc., etc., etc. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Público 
Exterior. — Número 197. 

Caracas: 10 de febrero de 1896. 

Señor Presidente: 

El 30 de noviembre último (oficio número 1350) participó á 
usted mi antecesor que ya se había dirigido al Enviado Extraor- 
dinario y Ministro Plenipotenciario de la República en Washington, 
con el objeto de que solicitase, en la medida de sus atribucio- 
nes, lo que esa Corporación deseaba respecto de la Oficina dis- 



342 El libro amarillo 

tribuidora de semillas, dependiente del Depar 
tura. Efectuada la gestión del caso por el I 
zolano, obtuvo del Departamento de Estado, 
enero último, la respuesta que me honro d 
seguidamente, vertida al castellano. 

( Aquí se reprodujo la comunicación 

Y al insertar á usted el oficio que precec 

jar cumplidos, en cuanto ha sido dable, los deseo 

respetable Junta en su comunicación de 28 de 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. I 

A.1 señor Presidente lie la Junta Central de 



II 

Asociación líe Exportadores de Ami 
publicaciones oficíales de Venezue 



Legación de los Estados Unidos de Venezuela 
Washington, I>. C. : 21 de 

Señor Ministro : 

Tengo el honor de incluir en la presentí 
tas cruzadas entre esta Legación y la "Expo 
America." Por mi contestación verá usted qi 
teresarme en que se le envíen directamente h 
solicita, no dudando que el Gobierno acceda 

Soy de usted muy atento servidor, 

. j 

Al soilor Ministro de KdacLmus Exteriores.-- Caracas. 






DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 343 



(traducción) 

Asociación de Exportadores de América. 

29 de abril de 1896. 

Al Excelentísimo seTwr José Andradc, Enviado Extraordinario y 
Ministro Plenipotenciario de Veneztiela. — Washington, D. C. 

Señor: 

De acuerdo con la solicitud dirigida al suscrito cuando se 
hallaba en Washington, cúmplenos enviar, adjunta, copia de una 
carta destinada á obtener una recomendación de V. E. , que sería muy 
apreciada por esta Asociación, porque indicaría que nuestra obra 
merece su aplauso. En este sentido permítame V. E. decir po- 
cas palabras acerca de esta organización. 

La Asociación de Exportadores de América (sostenida com- 
pletamente por derechos de miembros y contribución voluntaria) 
es una organización nacional de manufactureros, banqueros y 
acarreadores americanos, que trabajan por promover más amplias 
y cordiales relaciones comerciales entre los Estados* Unidos y los 
Países extranjeros', y conseguir, con la unión de todos los intere- 
ses, la adopción de las leyes que conduzcan á estos resultados. 

Los servicios de esta Asociación están á la disposición de 
V. E. en todo tiempo para la consecución de los informes que 
desee respecto de cualesquiera asuntos en los Estados Unidos. 

El impreso anexo da una idea de nuestra otra obra. 

Creyendo que mejor conocimiento y mayor confianza en- 
tre los comerciantes de nuestros dos Países, ensancharán gran- 
demente sus relaciones comerciales, esta Asociación procura su- 
ministrar los servicios é informes relativos á los negocios en 
Venezuela, que conduzcan á tales resultados. ¿Podremos contar 
con la cooperación de V. E. en tal trabajo? 

Útil nos sería que se nos mandasen, apenas los publicase el 
Gobierno de Venezuela, sus varios impresos referentes á relaciones 



344 EL LIBRO AMARILLO 

exteriores, industria, comercio, aranceles, reglar 
y de navegación, informes consulares, etc. Ar: 
se han hecho con nuestro Gobierno y con otrc 
petuosamente favor semejante del Gobierno de 
Venezuela. 

Si la obra de esta Asociación mereciere 
V. E, ó si V. E. tuviere alguna observación 
hacer, ella las recibiría como un favor. 

Permitímonos quedar, señor, por medio i 
de funcionarios, muy respetuosamente vuestros, 

Por la Asociación de Exportador 

El Presídeme, 

AJdisen 11, Xordy 

I'rcsiiltnk' tli- ln Nurilykc S: Mariiion 

\\\ VÍL:e]>rrs¡iIentc, 

/ames ir. C,,U:; 

dría casa de C.wke & Citronaíiía, Ciudad de Nueva York. 

El Tesorero, 
A. M. fíolfa. 
Préndente de la American Laumlry Hcfay. 

* Osear Warner, 

de la cana de R. E. Piel* C., Ciudad de Nueva York. 

C. Iltnry HiiUh 
Presidente de la firma Knowles 1 ,00111 Wi 
A. //. tüvrman, 
Presidente de la Overman Wlicol C°., Chicopee Kalls. Mass. 



Cari. /■: i.inii.;>, 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 345 



(traducción) 

Washington D. C: Mayo 3 de 1896. 
Á la Asociación de los Exportadores de América. — 66 a 68 Broad 
Street. — Nueva York. 

Señores: 

En respuesta á la carta de ustedes, de reciente fecha, cúm- 
pleme decir que no hay objeción contra el que ustedes reciban 
directamente del Gobierno de Venezuela, tan pronto como • 
vean la luz, los impresos relativos á los asuntos comerciales en esa 
República. 

La obra de la Asociación de ustedes es digna de la mayor 
atención y -la considero provechosa para nuestros comerciantes, 
en cuanto»contribuye á promover más amplias relaciones comer- 
ciales con los Estados Unidos. De parte de los[]manufactureros 
americanos es, sin embargo, menester una acción enérgica, si 
desean asegurar más comercio con los países latino-americanos. 
Por ejemplo, aunque las importaciones anuales de Venezuela se 
estiman en más de 20.000.000 de dollars, sólo una exigua parte 
va de los Estados Unidos, á causa, casi exclusivamente, de la caren- 
cia de informes sobre las condiciones y necesidades comerciales de 
nuestros dos Países. 

Poniendo comerciantes de Venezuela en comunicación perso- 
nal con manufactureros americanos y sus agentes, logrará la Aso- 
ciación de Exportadores de América resultados importantísimos para 
el desarrollo del comercio. 

Quedo, señores, de ustedes, muy atpnto servidor, 

José Andrade. 



44 



346 EL LIBRO AMARILLO 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 815. 

Caracas: 5 de junio de 1896. 
Señor: 

La Asociación de Exportadores á que se refiere la comunicación 
de usted del 21 de mayo, número 165, parece ser la misma de 
que trató la de 10 de abril precedente, número 117. Al res- 
ppnder entonces á usted, con referencia á la carta del señor 
Thürber de que se había servido remitirme copia, le manifesté 
la disposición de dirigirme al Ministerio de Fomento (lo que 
inmediatamente hice) en el propósito de solicitar algún medio de con- 
currir al pensamiento déla Asociación, de manera cónsona con las 
circunstancias económicas é industriales del País. 

Por las copias que usted ahora incluye se ve que la Aso- 
ciación aspira á obtener ejemplares de las publicaciones de Ve- 
nezuela referentes á relaciones exteriores, comercio, industrias, na- 
vegación, etc., entre ellas los aranceles y reglamentos de adua- 
na. Atender desde luego á esta solicitud es cosa fácil al par 
que conveniente; y por eso he comenzado ya á buscar las edicio- 
nes de que por el momento pueda disponerse, para enviar- 
las á usted por el próximo correo, si fuere posible, á fin de que se 
sirva encaminarlas. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al señor José Andrade Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Venezuela en los 
Estados Unidos.. — Washington, D. C. 



E*-_ 



V)K í,OS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 347 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 898. 

Caracas: 17 de junio de 1896. 
Señor: 

En el oficio número 815 de 5 del actual y con referencia á 
la solicitud de la Asociación de los Exportadores de América, 
anuncié á usted que ya este Despacho se ocupaba en buscar las 
publicaciones de que pudiera disponerse para atender á los de- 
seos de aquel centro de propaganda comercial. Con especial 
empeño se inquirió si podían remitirse desde luego todas las 
disposiciones vigentes relativas al. régimen de Aduanas, por juz- 
garse que eran las que por el momento cuadraban más directa- 
mente al objeto de la Asociación. Demandados al Ministerio de 
Hacienda los informes del caso, se vino en conocimiento de que 
después del cuerpo de leyes fiscales promulgado en 1884 y que 
figura en el tomo XI de la Recopilación, (páginas 220 á 485) 
ninguna edición se ha llevado á cabo del Código de Hacienda, 
á pesar de haberse reformado muchas de las leyes que en aquél 
figuran. En defecto de una compilación cabal de todo lo que 
actualmente rige en la materia, (compilación que pronto se dará 
á la estampa) remito á usted dos ejemplares del tomo de la Recopi- 
lación ya referido. 

Al mismo tiempo le acompaño, también por duplicado, el 
Arancel vigente; mas no sin advertirle, para conocimiento de la 
Asociación, que el Ministerio de Hacienda prepara una nueva 
edición de esta Ley con notas ilustrativas, y corregida esmerada- 
mente. 

También incluyo dos ejemplares del Anuario Estadístico 
de 1 89 1, que es el último puesto en circulación, é igual 
número de las ' 'Prácticas del Ministerio Venezolano de Relaciones 
Exteriqres. " 

Tales son las publicaciones que por el momento se han 



54^ EL LIBRO AMARILLO 



reunido como resultado de la solicitud de la Asociación. Á ellas 
agrego, por juzgarla á propósito, la Ley vigente sobre servicio con- 
sular. También la remito duplicada. 

Soy de usted muy atento servidor. ' 

P. Ezequiel Rojas. 

Al señor José Andrade, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Venezuela en los 
Estados Unidos. — Washington, I). C. 



Legación de los Estados Unidos de Venezuela.. — Número 255. 

Washington, D. C. : julio 27 de 1896. 
Señor Ministro: 

Tuve el honor de recibir su comunicación de 1 7 de junio y 
número 898 junto con las publicaciones Oficiales anunciadas en 
ella, para la "United States Export Association," de Nueva York, 
que las recibió de esta Legación en conformidad con sus deseos» 
y acompañadas de las advertencias relativas á dichas publica- 
ciones, contenidas en el oficio de ese Ministerio á que tengo el gusto 
de referirme. 

La mencionada Asociación ha contestado dando las gracias por 
la cortesía con que se ha atendido á su solicitud. 

Soy de usted muy atento servidor, 

José Andrade, 

Al sefior Don P. Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores. — Caracas. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 349 



SERIE Q 

EXPOSICIONES 

I 

La de Chicago en 1893 

Lista de los concurrentes venezolanos premiados en la Exposición 

Colombina abierta en Chicago de mayo á octubre de /Spj 9 

y á quienes se destinan los diplomas y medallas 

recibidos por el Secretario del Tesoro y 

remitidos por él al Ministro de 

Venezuela en los Estados 

Unidos de América. 

AGRICULTURA 

Grupo 2 
Gobierno de Venezuela. — Venezuela. 

Grupo j 
Gobierno de Venezuela. — Venezuela. 

Grupo S 
Trinidad C. Arroyo. — Caucagua. 
Pablo M. Aurrecoechea. — Puerto Cabello. 
Otto Becker y C a . — Caracas. 
Vicente A. Bcntancourt. — Caracas. 
Manuel A. Castillo. — Caracas. 
Rodríguez Castillo Hermanos.— Caracas. 
Y. Chapman y C\ — Coro. 
Juan Díaz Chaves. — Caracas. 
G. de Laloubie. — Caracas. 
Viuda de Morasso. — La Guaira. 
Eraso Hermanos y C a . — Caracas. 



35o 



EL LlfcRO AMARILLO 



Raimundo Fonseca. — Caracas. 
Hijos de R. Francia— Caracas. 
Fullié y C lv .— Caracas. 
Rafael Gabaldón.— Mérida. 
Manuel F. García. —Caracas. 
Pedro A García. — Caracas. 
Gómez Hermanos. — Caracas. 
Luis A. Ibarra.— Caracas. 
José A. Valero Lara.— Caracas. 
Prisco Lares. — Mérida. 
Anfiloquio Le vel.— Caracas. 
N. G. Linares.— Caracas. 
Carlos M. Madriz.— Caracas. 
Martínez y Correa.— Valencia. 
Cirilo Matos é hijo.— Caracas. 
J. A. Mosquera. — Caracas. 
Juan B. Mosquera. — Guarenas. 

Ramón Muro. — Caracas. 

Silvestre Pachecho. — Caracas. 

] uan Parra. — Caracas. 

Pablo Ramírez. — Caracas— 

Antonio Ríos.— Montalbán. 

Luis Rivero. — Caracas. 

Víctor Rodríguez. — Caracas. 

Bernardino M. Ruiz.— Caracas. 

Carlos Sánchez. — Caracas. 

M. G. Simanca. — Chirgua. 

Baldomero Sosa. — Puerto Cabello. 

Carlos A. Urbaneja.— Caracas. 

Luis Ustáriz. — Caracas. 

Van Dissel y C a . — Maracaibo. 

G, Wollmer. — Caracas. 

Grupo 9 
Gobierno de Venezuela. — Caracas. 



■m; 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 35 1 



Grupo 10. 

Gobierno de Venezuela. — Caracas. 
Francisco Padrón.— Las Trincheras. 

Grupo ii 

Thomas Chapman. — Coro. 
Marturet y Mosquera. — Caracas. 

- Grupo iS 

Gobierno de Venezuela. — Caracas. 
Gobierno de Venezuela. — Caracas. 

SELVICULTURA 

Grupo ig 

Isaac Chapman. — Coro. 

El Gobierno de Venezuela. — Caracas. 

El Ferrocarril de Guanta. — Barcelona. 

MINERÍA 

Grupo 42 " 
La Compañía del Callao.— El Callao.— Guayana). 

Grupo 44 
Gobierno de Venezuela. — Caracas. 

Grupo 49 

Gobierno de Venezuela. — Caracas. 

Grupo 5/ 
The Quebrada Raihvay Land and Copper C a . (Limited).— Aroa, 

TRASPORTE 

Grupo So 

Gobierno de Venezuela. — Caracas. 

Grupo Sj 
J. Boccardo y C a .— Caracas. 

\M an ufactu ras 

Grupo 87 
Gobierno de Venezuela.— Venezuela. 



3" EL LIBRO AMARILLO 



Grupo 8g 
J. M. Herrera Irigoyen.— Caracas. 

Grupo 104 
J. Boccardo y C a .— Caracas. 
Francisco Rodríguez Cabrera y C a .— Caracas. 
M. F. Pérez y C a .— Caracas. 

Grupo 10S 
Gobierno de Venezuela.— Caracas. 

Grupo 111 
J. Boccardo y C a .— Caracas, 

BE L LAS A RTES 

Grupo 140 
Arturo Michelena.— Caracas. 
Cristóbal Rojas.— Caracas. 
Antonio Herrera Toro. —Caracas. 

OTRAS ARTES 

Grupo 150 
J. M. Herrera Irigoyen.— Caracas. 
López Rivas.— Maracaibo. 

Grupo 133 
Gobierno de Venezuela.— Caracas. 

E T N O L OGÍA 

Gobierno de Venezuela. —Caracas. 

Ministerio de Relaciones Exteriores.— Dirección de Derecho Pú 
blico Exterior.— Caracas: 26 de setiembre de 1896. 
Publíquese de orden del Ministro. 

El Director, 

Manuel Fovibona Palacio. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 353 



II 

Exposición Hamburguesa de Horticultura, dispuesta para W 



El Gobierno de Alemania llama la atención 
del de Venezuela hacia dicho Certamen 

hiternacional . 

(traducción) 

Legación del Imperio Alemán en Venezuela. — Número 417. 

Caracas: i° de setiembre de 1896. 

El año de 1897 tendrá efecto en Hamburgo una Exposición 
Universal de Horticultura, que se abrirá á principios de Mayo 
y se cerrará á fines de setiembre. La Exposición, que exhibirá 
el campo colectivo de la horticultura y de todos los cultivos 
de plantas, se proyecta como la más amplia é importante que se haya 
emprendido jamás en punto de horticultura. 

Conforme al deseo de la Junta de la Exposición,- me ha en- 
cargado el Gobierno Imperial de llamar la atención del Go- 
bierno de Venezuela hacia esa Empresa, y tengo á honra 
suplicar respetuosamente á V. E. se digne despertar el interés 
de los círculos interesados dé Venezuela hacia esa Expo 
sición. * 

Anexos acompaño respetuosamente tres ejemplares del programa 
de la proyectada Exposición. 

Acepte V. E. la seguridad de mi más distinguida conside- 
ración. 

.El Conde de Rex. 

Al Excelentísimo señor Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos de Venezuela, señor 
P. Ezequiel Rojas. 

45 



354 EL LIBRO AMARILLO 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1345. 

Caracas: 9 de setiembre de 1896. 

Excelentísimo señor: 

Tengo á honra corresponder á la comunicación de V. E. 
de i° de los corrientes, número 417, dirigida á instruir al Go- 
bierno Venezolano de que en Hamburgo se prepara para 1897 una 
importante Exposición de Horticultura. 

Como en dicha comunicación trasmite V. E. el deseo del 
Gobierno Imperial de que el de la República y los diversos 
centros del País interesados en ese ramo, consideren la natura- 
leza de la Exposición para los fines convenientes, me complazco 
en participar á V. E. que con tal objeto he transferido el asunto 
al Ministerio de Fomento, y enviádole, al mismo tiempo, dos ejem- 
plares del programa que V. E. tuvo la cortesía de remitirme. 

Renuevo á V. E. las seguridades de mi más alta y distin- 
guida consideración! 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor Conde de Rex, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Sa 
Majestad el Emperador de Alemania. 



« ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1344. * 

Caracas : 9 de setiembre de 1 896. 
Señor Ministro: 

El Excelentísimo señor Conde de Rex, Enviado Extraordi- 
nario y Ministro Plenipotenciario de Su Majestad el Emperador 
de Alemania, acaba de dirigir á t este Despacho la comunicación 
que, vertida al castellano, me honro de transcribir á usted se- 
guidamente. Dice así: 



bfe LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA ¿5§ 



"Legaciórí del Imperio Alemán en Venezuela. — Caracas: i c de 

setiembre de 1896. 

"El año de 1897 tendrá efecto en Hamburgo una Expo- 
sición Universal de Horticultura que se abrirá á principios de 
mayo y se cerrará á fines de setiembre. *La Exposición, que 
exhibirá el campo colectivo de la horticultura y de todos los 
cultivos de plantas, se proyecta como la más amplia é importan- 
te que se haya emprendido jamás en punto de horticultura. 

* 'Conforme al deseo de la Junta de la Exposición me ha 
encargado el Gobierno Imperial de llamar la atención del Go- 
bierno de Venezuela hacia esa Empresa; y tengo á honra su- 
plicar respetuosamente á V. E. se digne despertar el interés de 
los círculos interesados de Venezuela hacia esa Exposición." 

1 'Anexos acompaño respetuosamente tres ejemplares del progra- 
ma de la proyectada Exposición." 

"Acepte V. E. la seguridad de mi más distinguida consi- 
deración, 

"El Conde de Rex." 

Y al insertar á usted la comunicación del Representante de 
Alemania á fin de que se sirva considerar su contenido, por ser el 
asunto sobre que versa de la especial competencia del Despa- 
cho de su cargo, me complazco en llamar la ilustrada atención 
de usted á la importancia del Certamen que se proyecta. Al 
mismo tiempo tengo el honor de acompañarle dos de los tres 
ejemplares del Programa que me remitió el Ministro Imperial. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Señor Ministro de Fomento. 



ESTADOS UNIDOS- DE VENEZUELA 
Ministerio de Fomento. — Dirección de Riqueza Territorial. 

Caracas: 8 de octubre de 1896. 

86° y 38 o 

Resuelto: 

Por disposición del ciudadano Presidente de la República 



356 el libro amarílLo 



se publica la invitación que precede, á fin de que las personas 
que deseen concurrir á la Exhibición general de horticultura que 
se verificará en Hamburgo, se sirvan preparar oportunamente 
los objetos que hayai^ de remitir, y ocurran á este Ministerio 
por los demás datos é informes que necesiten. 

Manuel A. Diez. 



iii 



Exposición decretada" por la Asamblea Legislativa de Guatemala 

para 1M7- 



Se solicita la concurrencia de expositores venezolanos. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1420. 

Caracas: 24 de setiembre de 1896. 
Señor Ministro: 

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala de- 
cretó el 8 de mayo de 1894 una Exposición destinada especial- 
mente á dar á conocer la riqueza territorial y el adelanto inte- 
lectual de los Países que constituyen la América del Centró, pero 
sin negar la entrada á los expositores de otras Naciones. 

El Ministro de Venezuela en aquella República recibió del 
Ministerio de Relaciones Exteriores en el mes de íebrero último, 
y comunica ahora á este Despacho, una carta particular donde se 
le transcribió la excitación dirigida al Ministro Plenipotenciario 
de Francia para realizar la idea de agregar al llamado * 'Comité 
de la Exposición," en concepto de Miembros Honorarios, algu- 
nas de las personas extranjeras residentes en el País. El mismo 



^^•^"^■■PPBBP!*- 



/ 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 35 7 



Representante Venezolano envía' otra carta del Jefe del Departa- 
mentó de Negocios Extranjeros, donde se transcribe un oficio 
del "Comité," relativo al propósito de dar participación en el 
Certamen á todos los pueblos amigos. Y como el envío de las 
dos cartas obedece al deseo manifestado á la Legación Venezo- 
lana, de que la República tome alguna parte en el concurso, 
mediante la acción de los agricultores ó industriales que conven- 
gan en exhibir sus productos, ó á virtud del empeño que pue- 
dan poner en ello los centros representativos de la industria 
nacional, tengo la honra de remitir á usted copia certificada de 
ambas comunicaciones, y además diez ejemplares del Reglamento, 
á fin de que se sirva considerar el punto y resolver si convie- 
ne excitar á los referidos centros á corresponder á la invitación. 

Atenta la circunstancia de que la participación que # de Vene- 
zuela se desea no es la genuinamente oficial sino la que puedan 
tomar por sí los particulares ó los centros industriales y científi- 
cos, envío también al" Ministerio de Instrucción Pública algunos 
ejemplares del Reglamento, recibidos del Cónsul de Guatemala 
en Caracas, por figurar en el programa de la Exposición varios 
ramos relacionados con las Corporaciones que de dicho Departa- 
mento dependen, y á las cuales pudiera convenir la concurrencia 
al Certamen. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Señor Ministro de Fomento. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Fomento. — Dirección de Riqueza Territorial. 

Caracas: 8 de octubre de^ 1896. 

86° y 38 o 

Resuelto : 

Por disposición del ciudadano Presidente de la República, se 
publica la invitación que precede, á fin de que las personas que 
deseen concurrir á la Exposición Centroamericana, que se verifi- 



358 ÉL LIBRO AMARILLO 



cara en Guatemala, se sirvan preparar oportunamente los obje- 
tos que hayan de remitir, y ocurran á este Ministerio por los 
demás datos é informes que necesiten. 

Manuel A. Diez. 



- ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 142 1. 

Caracas: 24 de setiembre de 1896. 
Señor Ministro: 

Tengo á honra enviar á usted diez ejemplares del Re- 
glamento General de la Exposición Centroamericana, decretada 
por la Asamblea Legislativa de la República de Guatemala el 8 
de mayo de 1894, con el objeto de exhibir el estado industrial 
é intelectual de los Pueblos Centroamericanos, pero sin negar 
el derecho de concurrir al Certamen á los expositores de otros 
Países. 

■ 

Por medio de la Legación de Venezuela en la América Cen- 
tral se ha manifestado el deseo de que las industrias, así como 

las artes de la República, tengan allí alguna representación, con 

* 

motivo de lo cual se ha hecho llegar á este Ministerio un buen 
número de ejemplares del Reglamento, del cual remito á usted 
los diez mencionados, en el propósito de que, si lo juzga conve- 
niente, lo haga conocer de las Corporaciones á quienes pudiera 
convenir la concurrencia á la Exposición. 

Es de advertir que en la clasificación de ramos aparecen las 
Ciencias, las Letras y las Bellas Artes, lo que equivale á ofrecer 
amplia entrada á los cuerpos docentes de la República que quieran 
hacerse representar individualmente. 

Como la invitación no tiene el carácter requerido para que 
Venezuela concurra en forma oficial, caso en el cual correspon- 
dería al Ministerio de Fomento la exclusiva dirección del asunto 






DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 359 



en todos los ramos, acabo de dirigirme á dicho Despacho con 
referencia sólo á los centros industriales y á los señores agricul- 
tores que particularmente pudieran enviar á la Exposición muestras de 
la riqueza territorial de la República. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Señor Ministro de Instrucción Pública. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Instrucción Pública. — Dirección de Instrucción Su- 
perior. — Número 726. 

Caracas: 3 de octubre de 1896. 

86° y 38 o 

Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores. 

Se ha recibido en este Despacho su nota oficial de 24 del 
mes pasado, á la cual acompaña usted diez ejemplares del "Re- 
glamento General de la Exposición Centroamericana, decretada 
por la Asamblea Legislativa de la República de Guatemala el 8 
de mayo de 1894." 

Á los efectos de su citada nota y para corresponder á los 
deseos del remitente, he dado orden para distribuir los diez 
ejemplares mencionados entre todos los Cuerpos docentes de Cien- 
cias, Letras y Bellas Artes de la República, á fin de ver si 
^quieren aprovecharse de la honrosa y benévola invitación que se 
les hace. 

Dios y Federación. 

Federico R. Ciiirinos. 



360 EL LIBRO AMARILLO 



MISCELÁNEA 



Solicitud encaminada á introducir en Venezuela el nuevo sistema 

curativo de la elefancía 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA. 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Público 
Exterior. — Número 545. 

Caracas: 21 de abril de 1896. 

Excelentísimo señor : 

Tiempo há viene la prensa periódica de Colombia dedicando 
importantes artículos al descubrimiento debido al señor Doctor 
Juan de D. Carrasquilla para la curación de la. elefancía. Los 
resultados que ofrecieron los primeros ensayos, de los cuales se 
dio oportuno conocimiento á la Academia de Medicina de París, 
interesaron grandemente, como era natural, á los que siguen con 
empeño el curso de los adelantos científicos, y, sobre todo, á los 
que procuran el alivio de las desgracias humanas. 

El mal que trata de remediar el descubrimiento del señor 
Doctor Carrasquilla causa también en varios lugares de Vene- 
zuela terribles estragos. En esta misma capital existe un asilo 
para las desgraciadas víctimas de esa enfermedad, y el médico 
que lo atiende, deseoso de prestar consuelo á los desventurados 
que allí se recluyen y de llevar á su ánimo alguna esperanza de 
curación, se propone aplicar el sistema del Doctor Carrasquilla, 
si obtiene los informes que para el caso son indispensables. És- 
tos pudieran alcanzarse tal vez de la Academia de Medicina de 
Colombia, ó de otra Corporación Cintífica de* allí, igualmente res- 
petable, mediante especial recomendación del Poder Ejecutivo. En 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 36 1 



solicitud de ella acudo á V. E. , con la seguridad de que habrá 
de serle por extremo grato contribuir á la realización de un fin 
que puede vincular en sí el alivio de muchos desventurados. 

Anticipo á V. E. las más expresivas gracias por el concurso 
que haya de prestar al logro del referido objeto, y me honro de 
renovarle las protestas de mi más alta y distinguida conside- 
ración. 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor General Don Abraham García, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipo- 
tenciario de la República de Colombia. 



Legación de Colombia en Venezuela. — Número 444. 

Caracas: 24 de abril de 1896. 

Excelentísimo señor: 

Tengo la honra de acusar recibo á la atenta comunicación de 
V. E. distinguida con el número 545, por la cual V. E. se 
sirve participarme que atento á los importantes descubrimientos 
del Doctor Juan de D. Carrasquilla para la curación de la ele- 
fancía, y de los subsiguientes ensayos practicados en Colombia, 
el Médico del Lazareto de Caracas, deseoso de prestar consuelo 
á los desventurados que allí se recluyen y de llevar á su ánimo 
alguna esperanza de curación, se propone aplicar el sistema del 
Doctor Carrasquilla si obtiene los informes, que para el caso son 
indispensables, de la Academia de Medicina de Colombia ó de otra 
Corporación Científica de allí; .y al efecto V. E. interpone su me- 
diación para que el Ejecutivo de Colombia, mediante especial re- 
comendación, deje satisfechos los laudables y humanitarios deseos 
del señor Director del Lazareto de Caracas. 

Me es muy grato participar á V. E. que por el correo de hoy 
trasmito á mi Gobierno una copia de la nota de V. E. que me 
honro en contestar, para Jos fines consiguientes. Ofreciendo á 

46 



EL LIBRO AMARILLO 

iuy pronto le dará cuenta esta Legac 
iga, que se promete será satisfactor 
ho la ocasión para reiterar á V. E. 
y distinguida consideración. 

Abrah 

:iior Don V. Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones I 



Colombia en Venezuela. — Número 4 
Caracas: 27 de j 
o señor : 

>limiemto de lo ofrecido á V. E. en mi 
fecha 24 de abril próximo pasado, tengo á honra in> 
copia de la comunicación que dirige á esta Legaciór 
de Relaciones Exteriores de Colombia, referente ; 
por aquel Ministerio al señor Doctor Juan de 
encaminada á obtener el método para el tratamiento 
la cual el Honorable señor Holguín me transcribe 1 
Doctor Carrasquilla. 



Reitero á V. E. las protestas 


de mi má 


guida consideración. 




. 


Abra 


Al Excelentísimo señor Don P. Ezequiel Rojas, Minii 


;[ro de Relacione! 


Je Venezuela. 





DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 363 



(copia) 



República de Colombia. — Ministerio de Relaciones Exteriores. — 
Sección i a . — Número 5715. 

Bogotá: 22 de mayo de 1896. 

Señor General Ahraham García, Ministro de Colombia C7i Ca- 
racas. 

Recibida la atenta comunicación del 23 de abril último, nú- 
mero 762, con que U. S. ha honrado á este Ministerio, solicité 
del señor Doctor Juan de Dios Carrasquilla L., Director del 
1 'Instituto Carrasquilla" fundado en esta capital, los datos del 
caso para dar contestación á la solicitud que por conducto 
de U. S. ha hecho el Señor Ministro de Relaciones Ex- 
tenores de Caracas, encaminada á obtener el método para el 
tratamiento de la lepra, descubierto por aquel profesor, quien 
me ha dirigido con fecha de ayer la nota que paso á in- 
sertar: 

"En contestación al atento oficio de S. S., número 7949, 
fechado ' ayer y ♦ que acabo de recibir, tengo el honor de 
manifestar á S. S. que actualmente estoy preparando una terceja 
comunicación que he de hacer en breve á la Academia Nacional 
de Medicina, sobre el empleo de la seroterapia aplicada á la le- 
pra. En esta comunicación trataré, circunstanciadamente, acerca 
del procedimiento que he seguido para la preparación del suero 
antileproso y de la manera de aplicarlo. Tanto porque deseo vi- 
vamente acceder á la solicitud de S. S., como porque anhelo que 
este tratamiento se generalice cuanto antes, remitiré á S. S., 
tan pronto como la presente á la Academia, varios ejemplares 
impresos de esta comunicación para que S. S. se sirva trasmitirlos 
á los interesados. " 

"Las instrucciones que dejo consignadas en mi próxima co- 
municación me parecen suficientes para que en cualquier parte pue- 
da ser preparado y empleado el suero antileproso por personas 



"y 



64 ÉL LIBRO AMARILLO 



aptas; mas, como pueden escapar detalles que vengan á ser ne- 
cesarios é indispensables para la eficaz é innocua aplicación de esta me- 
dicación, me permito insinuar á S. S. que si en vista de los re- 
sultados obtenidos con el tratamiento seroterápico de la lepra, y 
si las necesidades de los Países que por medio de los Agentes 
colombianos han solicitado instrucciones etc:, etc., así lo exigen, 
los respectivos Gobiernos de esas Naciones podrían, siguiendo el gene- 
roso ejemplo dado por el de México, enviar comisionados para estu- 
diar aquí el procedimiento seguido en el Instituto Seroterápico 
de esta ciudad. Juzgo oportuno manifestar á S. S. que los co- 
misionados de la República Mexicana, señores Doctor Alonso 
Ávila y Doctor Luis F. Urcelay, á quienes sin reserva ni res- 
tricción ninguna di todas las instrucciones sobre el particular, 
regresan ya á su País á implantar en él el tratamiento seroterá- 
pico de la lepra, después de haberlo practicado aquí, provistos de 
sendos certificados de idoneidad, expedidos por mí á petición de los 
mencionados profesores/' 

4 'Igualmente creo de oportunidad comunicar á S. S. que los 
resultados obtenidos con el tratamiento de la lepra por medio de 
la seroíerapia, de que traté en mis anteriores comunicaciones á 
la Academia Nacional de Medicina, han venido confirmando y acen- 
tuándose, sin excepción, más y más cada día." 

Me es grato repetirme de U. S., con sentimientos de consideración 
distinguida, muy atento servidor, 

Jorge Holguín. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Público 
Exterior. — Número 1026. 

Caracas: 1 1 de julio de 1896. 
Excelentísimo señor: 

Al par con la atenta comunicación de V. E. de 27 del mes 
último, número 468, tuve el honor de recibir, en copia, como 



.* • J>iB"W^BWHMMMK5Ma 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 365 



primer resultado de la solicitud que este Despacho dirigió al 
Gobierno de Colombia el 21 de abril último mediante la caba- 
llerosa interposición de V. E. , el oficio dirigido á esa respetable 
Legación el 22 de mayo por el Excelentísimo Señor Ministro de 
' Relaciones Exteriores de aquella República, donde figura in- 
serta la respuesta del señor- Doctor Juan de Dios Carrasquilla á 
la nota en que se le pidieron los deseados informes para la 
aplicación del suero antileproso en los Lazaretos existentes en Ve- 
nezuela. 

Promete en ella el distinguido profesor presentar dentro de 
poco á la Academia Nacional de Medicina una Memoria acerca 
del procedimiento que ha seguido para la preparación del suero; 
Memoria suficiente, en su sentir, para que en cualquier parte pue- 
da ser preparado y empleado el salvador remedio por personas 
de idoneidad. Dicho trabajo dejará sin duda cumplido en la 
parte principal el objeto de la solicitud de que fué V. E. gene- 
roso intermediario; y como los desgraciados seres atacados del 
terrible mal en ésta y en otras ciudades de la República ansian 
por ver cuanto antes ensayado en ellos el sabio sistema, yo me 
atrevo á encarecer á V. E. , y por su digno medio al Excelen- 
tísimo Señor Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, 

1 

extremen su noble acción hasta obtener que se anticipe en 
lo posible el envío de la anunciada Memoria. Es tan gran- 
de el beneficio esperado, que no dudo de la alta satisfacción 
con que V. E. y su ilustrado Gobierno han de contribuir á que se 
haga efectivo. 

# La indicación del señor Doctor Carrasquilla, relativa al en- 
vío de Comisionados que estudien el procedimiento en el Insti- 
tuto Seroterápico que lleva su nombre, merece toda la conside- 
ración y el agradecimiento del Gobierno, el # cual se promete 
seguirla tal vez no muy tarde. Espera, entre tanto, ganar tiempo 
con la aplicación del sistema, á virtud del inmediato estudio 
de la prometida Memoria. 

Reitero aquí á V. E. y al Gobierno de Colombia las gra- 



366 EL LIBRO -AMARILLO 



cias más expresivas por la generosa parte que han tomado en 
este asunto ; y renuevo al mismo tiempo á V. E. el homenaje 
de mi consideración distinguida. 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor General Don Abraham García, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipoten- 
ciario de la República ele Colombia. 1 



• ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pu- 
blico Exterior. — Número 1025. 

Caracas: 11 de julio de 1896. 

Señores Doctores Santos A. Dominici, P. Acosta Ortiz, Elias Rodrí- 
guez ', N. Guardia hijo y E. Meier FlcgeL 

Honroso y satisfactorio es para el Despacho de mi cargo 
corresponder á la atenta comunicación de ustedes de i° del 
presente julio, en la cual, con empeño digno de loa y animados 
por la solicitud que hace poco dirigí al Gobierno de Colombia, 
valido de la^ caballerosa interposición de su Representante en Ca- 
racas, piden ustedes que se les trasmitan los informes que lleguen á 
obtenerse acerca del método del Doctor Casrasquilla para la apli- 
cación del suero antileproso, á fin de facilitar los ensayos del 
caso con la cooperación del Laboratorio Pasteur, donde existen 
los aparatos indispensables á la preparación de todos los sueros 
conocidos. 

Como en la misma comunicación manifiestan ustedes la ne- 
cesidad de que se les provea de local adecuado y de los recur- 
sos monetarios para la compra y manutención de los animales que 
los experimentos requieren, así como para la instalación de de- 
terminados aparatos, este Despacho, deseoso de ganar tiempo y 
visto el natural interés de los desventurados elefancíacos por que 
cuanto antes se ensaye aquí el celebrado sistema, ha puesto en 
cuenta de la solicitud de ustedes al Departamento de Instrucción 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 367 



Pública, á quien incumbe la ingerencia directa en dicho ramo, 
y con el cual se servirán ustedes entenderse en cuanto á la for- 
mación de un presupuesto que deje cumplido el objeto á que 
ustedes justamente aspiran. Mientras tanto es posible que lle- 
guen los informes solicitados, cuya trasmisión á ustedes no retar- 
dará ni un punto este Despacho. 

Soy de ustedes muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 



Legación de Colombia. — Número 478. 

Caracas: 27 de julio de 1896. 
Excelentísimo señor: 

Tengo la honra de enviar adjunto á la presente un ejem- 
plar del folleto intitulado "Tercera comunicación sobre un pro- 
cedimiento seroterápico" 4el Doctor Juan de Dios Carrasquilla L., 
á que se refiere la comunicación del Honorable señor Holguín, 
copia de la cual tuve el honor de remitir á V. E. con mi nota 
del 27 de junio próximo pasado. 

V. E. se dignará, si así lo estimare oportuno, y á fin de 
vulgarizar el método aconsejado por el Doctor Carrasquilla, 
ordenar su inserción en la Gaceta Oficial. 

Con tal motivo, reitero á V. E. los sentimientos de mi más 

alta y distinguida consideración. 

Abraham García. 

Al Excelentísimo sefior Don P. Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de 
Venezuela. 



368 EL LIBRO AMARILLO 



'ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1090. 

Caracas: 27 de julio de 1896. 

Excelentísimo señor : 

Acabo ' de tener el honor ele recibir la comunicación de 
V. E. de esta misma fecha, acompañada de un ejemplar del 
folleto intitulado * 'Tercera comunicación sobre un procedimien- 
' to seroterápico, " del Doctor Juan de Dios Carrasquilla L. , y á 
que se refiere el oficio del Honorable señor Holguín, de que 
V. E. tuvo la bondad de pasarme copia. 

He ordenado trasmitirlo á la redacción de la Gaceta Oficial, 
á fin de que, publicado en ella como V. E. indica, se vulgarice 
el conocimiento del método aconsejado por dicho señor Doctor 
para el tratamiento de la terrible enfermedad de la lepra, y con 
la esperanza de que su aplicación redunde en beneficio de los 
atormentados por ella. 

Me complazco en presentar á V. E. las más finas gracias, 
por su benévolo concurso para la obra de procurar el alivio de 
los que gimen al peso de esta dolencia. 

Renuevo á V. E. las seguridades de mi más alta y distin- 
guida consideración. 

, . P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo Señor General Pon Abraham García, Enviado Extraordinario v Ministro Pie- 
nipotenciario de la República de Colombia. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 369 

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Públi- 
co Exterior. — Número 1091. 

Caracas: 27 de julio de 1896 

Señores Doctores Santos A. Domlnici, P. Acosta Ortiz, Elias 
Rodríguez, N. Guardia hijo y E. Meier FlégeL 

Hoy he recibido, por mano del. señor Ministro de Colom- 
bia en Caracas, un ejemplar de la "Tercera comunicación sobre 
un procedimiento seroterápico aplicado al tratamiento de la lepra 
griega," por el Doctor Juan de Dios Carrasquilla L. 

De acuerdo con el contenido del oficio que dirigí á ustedes 
en 11 de este mes, me apresuro á pasarlo á sus manos, con la 
esperanza de que por fruto de su estudio logren ustedes pene- 
trarse de él y convertir sus consejos en beneficio de los que en 
Venezuela sufren aquella terrible dolencia. 

Soy de ustedes muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 



Laboratorio Pasteur. — Instituto de Bacteriología y de Seroterapia. 

Caracas: 31 de julio de 1896. 
Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores. 

Tenemos la honra de contestar su ofició de 27 de los co- 
rrientes, con el que bondadosamente nos trasmite usted un ejemplar 
de la "Tercera comunicación sobre un procedimiento seroterápico 
aplicado al tratamiento de la lepra griega/' por el Doctor Juan de 
Dios Carrasquilla L. 

Hemos estudiado detenidamente la técnica del procedimiento 

del médico colombiano, y nos proponemos aplicarlo en Caracas 

tan luego como se termine la nueva instalación de nuestro labora- 
47 



37° EL LIBRO AMARILLO 

torio de seroterapia, en lo cual nos ocupamos, según 
el oficio que separada mente le transcribimos. 

Somos de usted muy atentos y S. S-, 

Santos A. Domínici. 

E. Meter Flégel, 

N. G 



P. Acostó, Ortiz, 



Elias Rodríguez. 



Laboratorio Pasteur. — Instituto de Bacteriología y 

Caracas; 31 de ji 

Ciudadano Ministro de Relaciones Exte 

Con -esta fecha hemos tenido la honra c 
dadano Ministro de Instrucción Pública el oficio 
copiamos: 

"Según fué acordado con usted en la conf 
"da con dos de nosotros, hemos solicitado un 1< 
"donde mudar el "Laboratorio Pasteur," y hei 
1 'quince casas sin encontrar ninguna que mejore 
"de la que actualmente ocupamos. Así pues, ce 
' 'económico introducir en ésta algunas modificaci 
"fagan por ahora las necesidades más urgent 
"construye el edificio que generosamente nos ha < 
"Magistrado de la República. 

"Esperamos que usted, teniendo por suficient 
"se servirá proporcionarnos la subvención que n 
"nombre del Gobierno Nacional para dar comienz' 
"bajos de seroterapia." 



bE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 37 I 



Lo cual comunicamos á usted para corresponder á su noble inte 
res por este Instituto. 

Somos de usted muy atentos y seguros servidores, 
Sa?ttos- A . Do m ínici. 

N. Guardia hijo. 

E. Meier FlégeL 
Elias Rodríguez. 

P. Acosta Oríiz. 



. ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Público 
Exterior. — Número 1132. 

Caracas: 4 de agosto de 1896. 

Señores Doctores Santos A. Domínici, N. Guardia hijo, E. Meier 
Flégcly Elias Rodríguez y P. Acosta Ortiz. 

Por la atenta comunicación de ustedes de 3 1 del mes último, 
llegada á mis manos el 3 del presente, se ha instruido con verda- 
dero agrado el Despacho de mi cargo de la perspectiva que ya 
ofrecen, con él apoyo del Primer Magistrado y del Señor Mi- 
nistro de Intrucción Pública, los nobles propósitos de ese Insti- 
tuto en lo referente á trabajos de seroterapia. 

Agradezco á ustedes la transcripción que se han dignado 
* hacerme de la comunicación dirigida con tal motivo al Señor Mi- 
nistro de Instrucción Pública, y formo votos por que pronto 
den ustedes comienzo á sus benéficas labores en el ramo de que 
se trata. 



Soy- de ustedes muy atento servidor, 



P. Ezequiel Rojas 



EL LIBRO AMARILLO 

asteur. — Instituto de Bacteriologí 
Caracas: 14 de c 
t dada no Ministro de Relaciones 
le nuestro deber participar á uí 
cantidad suficiente para su expt 
Carrasquilla, y que lo estamos 
os enfermos recluidos en el Laz; 
:a oportuno tendremos la hoi 
tado de la aplicación de dicho 

: usted, con la mayor considerí 
uros servidores, 

. Domlnict. 

P Acc 
N. Guardia hijo. 

EL 
er Flégel. 



TADOS UNIDOS DE VEN 
Relaciones Exteriores. — Direcc 
mor. — Número 1561. 

Caracas: 21 de oct 
'es Santos A. Domínici, Pablo 
dio, hijo, Elias Rodríguez y £ 
1 comunicación de 14 del actu 
.rticiparme que han preparado 
o antileproso del Doctor Carra 
;, y agregan haber dado- princ 
os recluidos en el Lazareto dt 
Mucho estimo la comunicación de ustec 
agradeceré el anuncio de lo que con este * 



bfe Los estados unidos dé Venezuela 373 

siga en favor de los desgraciados elefancíacos, á cuyo alivio vie- 
nen dedicando ustedes, con abnegación é interés nunca bastante- 
mente loados, el caudal de sus luces y su infatigable labo- 
riosidad. 

Soy de ustedes muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1583. 

Caracas: 26 de octubre de 1896. 

Excelentísimo señor: 

La Junta del Lazareto de # la ciudad de Maracaibo acaba de 
comisionar al señor Doctor R. López Baralt para estudiar en Bo- 
gotá el sistema de inoculación inventado por el Doctor Carras- 
quilla contra la lepra; y en el propósito de que el Delegado de 
dicha Junta cuente cQn todas las facilidades posibles en el desem- 
peño de su encargo, se ha solicitado de este Ministerio una 
recomendación oficial que haga conocer al Gobierno de Colom- 
bia el carácter beneficioso de la ' referida encomienda. Deseoso 
este Despacho de contribuir por su parte al mejor éxito del 
estudio confiado al ilustrado venezolano señor Doctor López 
Baralt, apela á la buena voluntad de V. E., y le suplica que, 
á ser posible, remita al suscrito la recomendación de que se 
trata en oficio para el Excelentísimo Señor Ministro de Relacio- 
nes Exteriores de la vecina República. 

Anticipo á V. E. las más cumplidas gracias por este servi- 
cio y le reitero las protestas de mi alta y distinguida conside- 
ración. 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Excelentísimo señor General Don Abraham García, Enviado Extraordinario y Ministro P[q* 
nipotenciario de la República de Colombia. 



374 EL LIBRO AMARILLO 



Legación de Colombia. — Número 504. 

Caracas: 30 de octubre de 1896. 

Excelentísimo señor : 

Me es muy grato dar respuesta á la nota de V. E. de fe- 
cha 26 del presente, número 1583, adjuntándole apertoria la que 
en esta fecha y bajo el número 811 dirijo al Señor Ministro de 
Relaciones Exteriores de Colombia, en recomendación de la per- 
sona del señor Doctor Don R. López Baralt, quien, según V. E., 
debe seguir próximamente á Bogotá en comisión de la Res- 
petable Junta del Lazareto de Maracaibo, á estudiar el sistema 
seroterápico del Colombiano Doctor Carrasquilla, para la cura- 
ción de la lepra. 

Esa meritísima misión, que á la vez que honra á Venezuela 
honra aun más á Colombia, será muy satisfactoria para el Su- 
premo Gobierno de aquella República, por lo cual no debe du- 
dar el de Venezuela que será muy bien recibida y atendida por 
todos los que en mi Patria se interesan por aliviar la suerte de 
la porción más desgraciada de la humanidad doliente. 

En la esperanza de que será muy fructuosa para ambos 
Países la altísima misión del ilustrado señor Doctor López Baralt, 
aprovecho esta feliz oportunidad para reiterar á V. E. los sen- 
timientos de mi más distinguida consideración. 

Abraham García. 

Al Excelentísimo señor Don P. E/.equiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos 
de Venezuela. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 375 



II 

Donativos hechos á la Biblioteca Nacional por medio del Ministerio 

de Relaciones Exteriores 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 320. 

Caracas: 2 de marzo de 1896. 
Señor Ministro: 

El señor Cónsul de la República en Amsterdam acaba de 
enviar á este Ministerio, en calidad de donativo para la Biblio- 
teca Nacional, un ejemplar de la obra antigua intitulada "Histo- 
ria Civil y Comercial de los Establecimientos Ingleses en las 
Indias Occidentales, por Briján Edwards." La obra es de 1794, 
y aunque comprende seis tomos está encuadernada en cuatro vo- 
lúmenes. 

En cumplimiento de los deseos del donante tengo á honra 
enviarla á usted con el objeto de que disponga su incorpora- 
ción al Catálogo del Establecimiento referido. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al scTíor Ministro de Instrucción Pública. 



EL LIBRO AMARI 



TADOS UNIDOS DE 

instrucción Pública. — Diret 
ñero 64. 

Caracas: 

'nistro de Relaciones Ext 

honra avisar á usted el 
corrientes,, número 32c 
á este Despacho, para 

alioteca Nacional, la obr 

■ta se refiere, 
satisfactorio participar á 
siciones conducentes á c 
jnciado. 
;deración, 



;tados unidos de 

elaciones Exteriores. — Di 

-Número 1300. 

Caraca 
Señor Ministro: 

Por medio del Consulado de la F 
ban de llegar á este Ministerio dos 
Líricas" y '"Sueños de Primavera," qi 
José Lamarque de Novoa, se ha servid 
Nacional de Caracas. Y al remitir á u 
á fin de que disponga su envío al m 
me es honroso participarle que ya he 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 377 

sul en Sevilla de trasmitir al distinguido obsequiante la expresión 
de reconocimiento del Gobierno dé la República. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Señor Ministro de Instrucción Pública. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Instrucción Pública. — Dirección de Instrucción Supe- 
rior. — Número 655. 

Caracas: 3 de setiembre de 1896. 

86° y 38 o . 

Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores: 

Presente. 

Se ha recibido en este Despacho el oficio de usted fechado 
en 31 del pasado, número 1300, al cual tiene la bondad de 
acompañar las dos obras intituladas " Poesías Líricas" y " Sueños 
de Primavera," que su autor, el señor José Lamarque de No- 
voa, se ha servido destinar á la Biblioteca Nacional de esta 
ciudad. 

Satisface á este Ministerio que usted haya encargado al 
señor Cónsul en Sevilla de trasmitir al distinguido obsequian- 
te la expresión de reconocimiento del Gobierno de la Repú- 
blica. 

Dios y Federación. 

Federico R. Chirinos. 



48 



•"» 



yS EL LIBRO AMARILLO 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Público 

Exterior. — Número 1710. 

* 

Caracas: 16 de noviembre de 1896. 

Señor Ministro: 

Por medio del Consulado de la República en Sevilla aca- 
ba de enviar á este Ministerio el señor Don José Lamarque de 
Novoa un nuevo presente para la Biblioteca Nacional. Consta 
de cinco publicaciones de carácter literario, que son las si- 
guientes: 

i a Poesías líricas de la señora Doña Antonia Díaz de Lamarque. 
(2 volúmenes). 

2 a Cristóbal Colón. — Poema del donante. (1 volumen). 

3 a Desde la montaña. — Cartas por Ibero Abantiade. (1 vo- 
lumen). 

4 a Aves y Flores. — Fábulas Morales de la señora Doña Antonia 
Díaz de Lamarque. (1 volumen). 

5 a Poesías Religiosas, de la misma señora Doña Antonia Díaz de 
Lamarque. (1 volumen). 

Tengo á honra, acompañar á usted las publicaciones que 
constituyen el obsequio, no sin participarle que ya esté Minis- 
terio ha dirigido al señor Lamarque de Novoa la natural mani- 
festación de gratitud. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas, 

Al seflor Ministro de Instrucción Pública. 



" ■ ■ I- 



-1 



bfc LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 379 

3> ■ : 

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Instrucción Pública. — Dirección de Instrucción. Supe- 
rior. — Número 909. 

Caracas: 21 de noviembre de 1896. 

86° y 38 o 

Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores 9 . 

Con su nota d^ 16 de los corrientes, número 17 10, se han 
recibido en este Despacho, con destino á la Biblioteca Nacio- 
nal, las obras siguientes: 

Poesías líricas de la señora Doña Antonia Díaz de Lamarque. (2 
volúmenes). 

Cristóbal Colón. Poema del donante. (1 volumen). 

Desde la Montaña. — Cartas por Ibero Abantiade. (1 volu- 
men, z 

Aves y Flores. — Fábulas morales de la señora Antonia Díaz de 
Lamarque. (1 volumen). 

Poesías Religiosas de la misma señora Doña Antonia Díaz de 
Lamarque. (1 volumen). 

Quedo también # en cuenta de que ese Ministerio ha dirigido 
al señor Lamarque de Novoa las más cumplidas gracias por 
los valiosos presentes con que acaba de obsequiar á la Bibliote- 
ca Nacional. 

Dios y Federación. 

Federico R. Ciiirinos. 



" ÉL LIBRO AMARILLO 
III 

Se destinan á la Biblioteca del Ministerio 
dos publicaciones remitidas por el 
Amsterdam 

ESTADOS UNIDOS DE VEN 
Ministerio de Relaciones Exteriores. — Direc 

blico Exterior. — Número 1339. 

Caracas: 9 de set 
Señor Ministro: 

El señor Cónsul de la República en 
obsequiar á este. Ministerio con dos importa 
lativas al servicio médico en el ramo de 
sentir, podrán figurar con provecho en la 
parlamento dignamente presidido por usteí 
el ejemplar número 7 del Boletín de Me< 
publica en Madrid bajo la dirección del Di 
nández Caro y Nouvilas, donde aparece u 
acerca de las condiciones sanitarias del pi 
debido al señor Doctor J. A. Portengen, 
La otra obra viene á ser una noticia ó re 
lísimos, respecto del servicio médico en 
manía, Inglaterra, Austria, España, Portu 
cia y Noruega, Italia, Holanda, Rusia, 
Estados Unidos, el Brasil, la Argentina, 
Japón. 

Acompaño aquí las dos publicaciones, 
me es grato comunicar á usted que el sei 



ÜE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 38 1 

terdam ofrece enviar de la segunda de ellas los ejemplares que 
se estimen necesarios. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al seRor Ministro (le Guerra y Maiinn. 

ESTADOS UNIDQS DE VENEZUELA 
Ministerio de Guerra y Marina. — Dirección de Guerra. — Núme- 
ro 2572. 

Caracas: 12 de setiembre de 1896. 
86° y 38" 
Ciudadano Ministro de Relaciones Exteriores: 

Presente. 
Tengo la lionra de acusar á usted recibo de su comunica- 
ción fechada el 9 de los corrientes, número 1339, á la cual se 
sirvió usted adjuntar dos obras para la Biblioteca de este Minis- 
terio; siendo la una el ejemplar número 7 del Boletín de Me- 
dicina Naval publicado en Madrid, y la otra un resumen de 
datos relativos al servicio médico en las Armadas de varias Po- 
tencias Europeas y Naciones de la América del Sur. 

Este Despacho aprecia debidamente las obras enviadas por 
el de su digno cargo, y se promete sacar de ellas toda la ut¡ j 
lidad que encierran, según el importante concepto y autorizada 
opinión de que vienen revestidas en el contenido de su citada 
nota. 

Dios y Federación. 

R. Gl'líKRA. 



382 EL LIBRO AMARILLO 



IV 

Se destina al Colegia de Médicos de la República una publicación 

remitida por el Cónsul en Amsterdam ^ 

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Direción de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1340. 

Caracas: 9 de setiembre de 1896. 

Señor Ministro: 

Como presente especial acaba de remitir á este Ministerio 
el señor Cónsul de la República en Amsterdam un folleto re- 
lativo á la epidemia habida recientemente en Hongkong, con 
datos muy importantes que pueden ser de grande utilidad al 
Colegio de Médicos de la República. El trabajo de que se trata se 
debe á la competencia y laboriosidad de un hijo del mismp ob- 
sequiante, el señor Doctor J. A. Portengen, Médico de Primera 
Clase de la Marina Real de Holanda. 

Acompaño aquí el folleto en el propósito de que usted se 
digne encaminarlo al Cuerpo Científico á que este Ministerio lo 
destina con el mayor gusto. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

Al Sefior Ministro de Instrucción PúMica. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Instrucción Pública. — Dirección de Instrucción Su- 
perior. — Número 682. 

Caracas: 19 de setiembre de 1896. 
86" y 38° 

Ciudadano Miiiistro de Relaciones Exteriores: 

Recibida en este Despacho la nota de usted de 9 del mes 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 38 



^ 



en curso, á la cual acompaña el folleto relativo á la epidemia 
habida recientemente en Hongkong, con datos muy importantes 
que puede utilizar nuestro Colegio de Médicos. 

Al afecto he enviado ya al dicho Instituto el referido folleto 
correspondiendo á los deseos expresados en la nota de usted que 
me ocupa. 

Dios y Federación. 

Federico R. Chirinos. 



y 

Se destina i la Biblioteca del Club Agrícola una serle de publicaciones 
procedente del Consulado de la República en Río de Janeiro 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1615.' 

Caracas: 31 de octubre de 1896. 
Señor Presidente : 

El señor Emilio de Barros, distinguida persona que desem- 
peña hace largos años el Consulado de Venezuela en Río de 
Janeiro, acaba de obsequiar al Gobierno con una colección de 
la "Revista Agrícola do Instituto Fluminense dé Agricultura," 
formada desde el mes de setiembre de 1869 hasta el de Junio de 
1 89 1, y contenida en diez grandes volúmenes encuadernados en 
media pasta, y seis de cortas páginas cosidos á la rústica. 

La naturaleza de la publicación y el vivo deseo de que los 
datos, informes ■ y observaciones que contiene se aprovechen en el 
fomento de una de las industrias más importantes de nuestra 
Patria, han movido al señor Presidente de la República á dispo- 
ner que se destine á ese respetable Instituto, á cuya Biblioteca 
se servirá usted incorporarla como presente que le ha transferido el 
Gobierno de Venezuela. 

Acompaño á usted con igual objeto otra publicación titulada 
"Crédito Agrícola," en un cuaderno, remitida también por el 



EL LIBRO AMARILLO 



jnezolano en la capital de lo 
e usted muy atento servidor, 



ola. — Caracas. — Número 262. 

Caracas; 7 de n( 
eñor Ministro: 

con la atenta comunicación de es< 
próximo pasado, Dirección de Den 
Si 5 , se han recibido en esta Junt 
e se refiere dicha nota, con que el 1 
ros, que desempeña hace largos 
en Río de Janeiro acaba de obs< 
y con los cuales, á su vez, ol 

nta Directiva del Club estima la 
i de usted, hace á esta Corpora 
no sólo por lo que en sí mism; 
tituladas "Revista Agrícola do Im 
1" y "Crédito Agrícola," sino tai 
n que para el Club tiene la circ 
presente del Gobierno de la R< 
Primer Magistrado demostrar la dt 

-.. Je este Instituto que se afana por 

modos puede al progreso del País, fundad 
nuestra principal industria. 

Me permito recomendar á usted se sir 
Presidente de la República la expresión de ni 
y suplico á usted acepte las seguridades de 
ración con que tengo á honra suscribirme 
Su muy atento servidor, 

El Pi 

Carlos Ai 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 385 



VI 

Envío hecho i la Gobernación del Distrito Federal de un libro que contiene 
los trabajos del Primer Congreso Internacional del Servicio de Incendios 

ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1790. 

Caracas: 28 de noviembre de 1896, 

Señor Gobernador: 

El señor Cónsul de Venezuela en Amsterdam acaba de re- 
mitir á este Despacho, como obsequio especial, un libro donde 
se contiene la relación de los trabajos del Primer Congreso In- 
ternacional del servicio de Incendios, reunido en aquella ciudad 
neerlandesa del 24 al 28 <le setiembre del año próximo pasado. 
El propósito principal de dicho Cuerpo fué solicitar todas las 
mejoras posibles para un servicio que se ha hecho ya indispensa- 
ble en las ciudades populosas ó de mayor movimiento social é 
industrial. Y como el estudio de la materia importará sin duda 
á esa Gobernación y á los dependientes de ella que tienen á su 
cargo el ramo de la seguridad pública, ha juzgado conveniente 
este Despacho dedicarle la obra. Junto con este oficio tengo el 
honor de remitirla á usted. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 

AI seffor Gobernador del Distrito Federal. 



49 



386 EL LIBRO AMARILLO 



Gobierno del Distrito Federal. — Número 1781. 

Caracas: i° de diciembre de 1896. 

' 86° y 38 o 

Ciudadano Pedro Ezequiel Rojas, Ministro de Estado en el Des- 
pacho de Relaciones Exteriores: 

Presente. 

Tengo el honor de avisar á usted el recibo de su oficio fe- 
chado el 28 de noviembre último, número 1790, y del libro que 
lo acompaña, contentivo de los trabajos del Primer Congreso 
Internacional del Servicio de Incendios, reunido en Amsterdam. 

Dios y Federación. 

E. Ibakra Herrera. 



VII 



Obsequio del Secretario de la Legación del Uruguay en Chile 



Consulado. General de la República Oriental del Uruguay en. Vene- 
zuela. — Número 8. 

Caracas: 19.de octubre de 1896. 

Señor: 

« 

El señor Don Dionisio Ramos Montero, Secretario de la 
Legación del Uruguay en Chile, ha remitido á este Consulado 
General un oficio dirigido á usted y dos ejemplares de la 
obra de que es autor, titulada l 'Estudios sobre Enseñanza 
Agrícola:" uno destinado al Excelentísimo señor General Don 
Joaquín Crespo, Presidente de la República, y el otro para 



i^y-' 1 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 387 



usted ; y recomienda eJ señor Ramos Montero el envío á su 
alto destino de los indicados libros y del oficio. 

Al cumplir como cumple el infrascrito tan honroso encargo, 
le es grato reiterar á usted las seguridades de su alta y distingui- 
da consideración. 

Soy de usted muy atento servidor, 

Silvestre Tovar Toro. 

• {Cónsul General). 

Al señor Don P. Ezequiel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos de 
Venezuela. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Públi- 
co Exterior. — Número 1575. 

Caracas: 24 de octubre de 1896. 
Señor Cónsul. 

Junto con la atenta comunicación de usted de 19 del pre- 
sente, número 8, tuve el agrado de recibir dos ejemplares de la 
obra intitulada "Estudios sobre Enseñanza Agrícola," uno délos 
cuales dedica el autor al Señor General Joaquín Crespo, Pre- 
sidente de la República, y el otro al Ministro de Relaciones Ex- 
teriores. 

La obra con que el señor Don Dionisio Ramos Montero, 
Secretario de la Legación del Uruguay en Chile, obsequia al 
Supremo Magistrado y á este Ministerio, será debidamente es- 
timada. El mérito del trabajo y la cortés voluntad que ha determi- 
nado el donativo, contribuirán de consuno á que ese aprecio sea 
mayor; y así deseo se le manifieste al distinguido señor Ramos 
Montero, para quien se incluye aquí, al propio tiempo,* una carta 
oficial del Director de Derecho Público Exterior, respuesta á la del 
mismo obsequiante y destinada á repetirle esa expresión de reco- 
nocimiento. 



feL LIBRO AMARILLO 

mbién dar á usted las ' más 
que dirigió á este Despacho t 

/lontero. 
muy atento servidor, 

P. t 

Tovar Toro, Cónsul General de la Repú 



VIII 

ílicaclón k una biografía del Libertac 
por el señor S, De Schryver 

Bruselas: 30 de o< 
inístro: 

5 la honra de ser nomb 
úselas, hace ya diez años, j 
lientes al Ilustre Libertador 
ni sorpresa al no hallar ning 
roe de quien con tan justos 
Inútiles fueron mis pesqui: 
i públicas y hasta en la 6 

Formé entonces el proyecto de llenar t 
tar un verdadero servicio al País, escribiendo 
del hombre á quien una gran parte de Si 
libertad. Todos los venezolanos distinguidos 
mi proyecto me animaron á realizarlo. Mei 
á los señores Gil Fortoul, López Méndez, 
nuel Revenga, Veloz-Goiticoa y Feliciano Pala» 

Mi obra, que formará un volumen de 3< 
ó menos, con un buen retrato del Liberta< 
nada. Pero, escaso yo de fortuna y obligadi 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 389 

uaju, me es imposible publicar la obra si el Gobierno de Vene- 
zuela, dispuesto siempre á divulgar la historia de sus grandes hom- 
bres, no me prestasu apoyo material. 

Con el objeto, pues, de dar á conocer á Simón Bolívar en 
los Países que hablan la lengua francesa, donde, forzoso es con- 
fesarlo, su historia es todavía casi desconocida, me permito ro- 
gar á usted, Señor Ministro, que se sirva ayudar la impresión de 
mi obra con la cantidad de 2.500 francos, que costará una edi- 
ción de mil ejemplares, parte de éstos en papel de lujo y con- 
venientemente empastados. Al Gobierno de Venezuela enviaré dos- 
cientos ejemplares. 

Atrévome á esperar, Señor Ministro, que, considerado el no- 
ble fin que me propongo, se dignará usted acoger favorablemente mí 
solicitud. 

Soy de usted muy atento y seguro servidor, 
S. De Schryver. 

[Miembro Correspondiente de la Academia de la Histeria de Venezuela) 
Al iefior P. Eieqniel Rojas, Ministro de Relaciones Exteriores Caricas. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Pú- 
blico Exterior. — Número 1854. 

Caracas: 12 de diciembre de 1896. 
Señor: 
La atenta comunicación de usted de 30 de octubre, llegó á 

este Ministerio por medio del señor Encargado de Negocios de 

Venezuela en la Confederación Suiza, y por el mismo funcionario 

diplomático me es grato encaminar la respuesta. 

El loable interés que ha movido á usted á emprender un 

trabajo histórico en francés, relacionado con la vida y hechos del 



EL LIBRO AMAR) 

Libertador, tenía que merecer, como 
simpatía del Gobierno Venezolano. El St 
blica, á quien inmediatamente instruí d 
la citada comunicación y de las circun* 
ánimo de usted para dar cima al trabí 
este Ministerio, que el espíritu de la obr. 
te á la alteza del héroe. Deferente en 
usted, ha dispuesto el Supremo Mag 
con la suma de dos mil quinientos fra 
mo, y aceptar de muy buen grado, en 
doscientos ejemplares de la obra pror 

La suma la recibirá usted dentro 
el Departamento de Hacienda, ya ent 
particular, dictará las medidas que sear 

Soy de usted muy atento servidor, 



Al seüor Simón De Schrjver, Vicecónsul de Venezuela y 
Nacional de la Historia.— Bruselas. 



IX 
Donativo en dinero aplicado al socorro 
inundación de Giil 

ESTADOS UNIDOS DE 

Ministerio de Relaciones Exteriores.— Di 
Exterior. — Número 1870. 

Caracas: 15 
Señor Ministro : 
líii el promedio del presente aíi 
remitida por el señor Francisco Goysu 



Ñapóles, una libranza de mil francos, destinada á las víctimas 
del terremoto habido en una parte del Estado de Los Andes en 
abril de 1894. Constituía dicha suma un donativo que los seño- 
res Conde Roberto Cito de Torrecuso, subdito italiano, y Hugo 
Russak, súddito alemán, resolvieron enviar desde aquel año á 
Venezuela, sin que les fuera dable efectuarlo entonces por moti- 
vos impensados. 

Considerado por este Ministerio el largo tiempo transcurrido 
y la circunstancia de estar disuelta á la sazón, por haber cum- 
plido sus fines, la Junta de Socorros formada poco después del 
estrago acaecido en las comarcas de Los Andes, se juzgó proce- 
dente devolver el libramiento al señor Goysueta, y rogarle ma- 
nifestase á los generosos donantes las razones que parecían im- 
pedir la aplicación de la suma al objeto, ya extemporáneo, á que 
ellos deseaban dedicarla. 

El señor Cónsul del Japón en Ñapóles, que había sido cum- 
plidor fidelísimo del encargo de los señores Cito de Torrecuso y 
Russak, atendió después con igual cortesía y eficacia á los deseos 
de este Ministerio; pero como aquéllos hayan ahora insistido en ha- 
cer efectiva la donación, y expresado por medio del mismo señor 
Goysueta el empeño de que la suma se destine á cualquier otro 
objeto de beneficencia en la República, el Señor Presidente, ácuya 
alta consideración ocabo de someter el caso, cree oportuno acep- 
tar el caritativo presente y aplicarlo al socorro de las víctimas 
de la reciente inundación de la costa de Güiria. 

En tal virtud acompaño á usted aquí la referida letra de 
cambio, con el endoso correspondiente. 

Soy de usted muy atento servidor, 

P. Ezequiel Rojas. 



EL LIBRO AMARI 



TADOS UNIDOS DE 
¿elaciones Interiores. — 

Caracas: 24 de 

Ciudadano Ministro de Relaciones Extc 
Negociado el giro de mil franco; 
sul del Japón en Ñapóles, como dona 
Roberto Cito de Torrecuso y Hugo 
benéfico, y montando su resultado á 
ochenta y nueve bolívares y ochenta 
Despacho tiene á honra participar á u 
oficio fecha de hoy dicha suma al ciu' 
de Güiria, para que entregada ala "Jun 
sea convenientemente distribuida y á 
mas , de la reciente inundación de aqu 
do con la comunicación de ese Dep 
Ministerio el 13 de los corrientes y m 
D. P. E. , á la cual respondo con la pr 
Dios y Federación. 



LEGACIONES RESIDENTES EN CARACAS 



(Diciembre de ¡8g6) 



Señor General Alien Thomas . 



Señor WilHam W. Russell. . 



Señor Enrique Mamede Lins 
de Almeída 



Señor José Cordeiro do Regó 
Barros 



Señor Don Antonio de Castro y 
Casaleiz. 



Señor General Don Abraham 
García 



Señor Ismael Enrique Arcinie- 
gas 



Señor Conde de Rex. . 



Señor Hermann Dobrikow. . . 
Señor Juan Pablo Riva 



Enviado Extraordinario y Ministro 
Plenipotenciario de los Estados 
Unidos. 

Secretario de la Legación. 



Enviado Extraordinario y Minis- 
tro Plenipotenciario de los Es- 
tados Unidos del Brasil. 

Secretario de la Legación. 



Enviado Extraordinario y Minis- 
tro Plenipotenciario de Su 
Majestad Católica. 

Enviado Extraordinario y Ministro 
Plenipotenciario de la República 
de Colombia. 

Secretario de la Legación. 

Enviado Extraordinario y Minis- 
tro Plenipotenciario de Su Ma- 
jestad elHmperadordeAlemania. 

Empleado en la Oficina de la 
Legación. 

Ministro Residente de Su Majestad 
el Rey de Italia. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



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DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 44 1 



SERIE C 



NACIONALIDAD 



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Consulta del Cónsul de Venezuela en La Habana 



Consulado de los Estados Unidos de Venezuela en La Habana. — 
Número 130. 

Habana: 15 de agosto de 1896. 
Señor: 

En comunicaciones de distintas fechas, y principalmente en la 
que dirigí al Ministerio de su digno cargo marcada con el nú- 
mero 48 y fechada á 4 de mayo' de 1895, (*) ^ e tratado de 
indicar la conveniencia de que Venezuela declare por modo ine- 
quívoco los principios que adopta en materia de nacionalidad. 
No obstante habérseme hecho saber que en esta materia todo 
se hallaba previsto, me encuentro hoy en el caso de molestar la 
atención de usted con una serie de consultas que entrañan 
cuestiones de la más alta importancia. 

Primera Consulta. 

Tenemos aquí tres Consulados y dos Viceconsulados. ¿ Hasta 
dónde alcanza nuestra respectiva jurisdicción? Yo no lo sé, ni 
creo que nadie lo sepa. Mi Patente expresa "La Habana," como 
expresan las demás ' 'Matanzas, " "Santiago de Cuba," "Sagua 
la Grande" y "Manzanillo." ¿Puede entenderse en esas expresio- 
nes que somos Cónsules no sólo de la ciudad sino también de la 
Provincia? Es indudable que nó, puesto que ni Sagua ni Man- 

' (*) Está publicada, con la respuesta, en El Libro Amarillo de 1896, páginas 268 y siguientes 
de los Documentos. 

56 



• 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 443 



ahora se me haya hecho ninguna objeción por parte del Go- 
bierno local. En tiempos normales ésto no podía traer conse- 
cuencias desagradables, pero hoy debe aclararse el punto para 
evitar conflictos. 

En Venezuela se tiende generalmente á evitar cuestiones eno- 
josas con los Países amigos, y á facilitar la resolución de todos 
los problemas internacionales; pero aun cuando se declare que los 
nacidos allá de padres extranjeros no serán venezolanos mientras 
vivan en la Patria de sus padres, yo entiendo que esta declara- 
ción requiere un estudio profundo, porque hay muchas circuns- 
tanciás que pueden modificar el principio. 

Supongamos que un hijo de español nacido en Venezuela 
reside allá por muchos años y goza de todas las ventajas pro- 
pias de los venezolanos. Ha nacido y crecido en nuestra Patria; 
se ha educado en ella; ejerció el derecho de sufragio y desem- 
peñó los cargos que le permitían las > Leyes, y cuando lo tuvo 
á bien fcalió del País á conocer el de sus mayores, ó á residir 
en él por tiempo ilimitado. ¿Sigue siendo venezolano? ¿Pierde, por 
el contrario, la protección de Venezuela, siquiera sea temporal- 
mente? El artículo 20 del Código Civil Español dice; 

1 'Artículo 20. La calidad de español se pierde por adquirir 
"naturaleza en País extranjero ó por admitir empleo de otro Go- 
' 'bierno, ó entrar al servicio de las armas de una potencia ex- 
tranjera sin licencia del Rey." 

Y dice el 23. 

"Artículo 23. El Español que pierda esta calidad por admitir 
empleo de otro Gobierno, ó entrar al servicio de las armas de 

■ 

una potencia extranjera sin licencia del Rey, no podrá reco- 
brar la nacionalidad española sin obtener previamente la Real 
habilitación. 

En el 5 de la Ley venezolana de 25 de mayo de 1882 se 
lee: "El ejercicio del derecho de sufragio por parte de un extran- 
jero, implica la adquisición de ciudadanía de Venezuela, sin ne- 
cesidad de carta, " 



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t>E LOS £Sl ; At>OS ÜNlt)OS DÉ VENEZUELA 445 



el artículo 21 del Código Civil fija las reglas que deben seguir- 
se para recobrar la calidad de español: 

. 4 artículo 21. El Español que pierda esta calidad por adqui- 
rir naturaleza en País extranjero, podrá recobrarla volviendo al 
é l Reino, declarando que tal es su voluntad ante el Encargado 
"del Registro Civil del domicilio que elija, para que haga 
"la inscripción correspondiente y renuncie á la protección del pabe- 
llón de aquel País." 

Me parece que según el artículo 4°del Tratado de Extradición 
vigente entre Venezuela y España, la primera considera venezo- 
lano al español que habiéndose naturalizado comete un crimen y 
se refugia en España. Si esta última entrega al delincuente 
porque no lo considera subdito propio y Venezuela lo reclama como 
suyo, es claro que se adopta un principio opuesto al que motiva 
esta consulta. 

En este País viven varios españoles que obtuvieron y con- 
servan su carta de naturaleza venezolana, carta que es respe- 
tada por el Gobierno como un derecho perfecto. Si Venezuela les 
piega todo apoyo, es conveniente que lo sepan los Cónsules para nuli- 
ficar las inscripciones. 

Cuarta Consulta. 

Es un principio muy generalizado que los hijos meftoreS 
tienen la nacionalidad de sus padres. Existe en España un do- 
cumento que se llama "Cédula Personal," y que están obliga- 
dos á llevar, consigo todos los mayores de 14 años. No siendo 
venezolanos los hijos de venezolanos nacidos aquí, resulta que 
un menor, hijo de venezolano, está incapacitado para obtener su 
Cédula, porque ni España ni Venezuela lo consideran nacional. ¿ Mal- 
para ésto alguna solución ? 

Quinta Consulta. 

En mi concepto debe definirse el caso 3 de la Ley de 15 
de mayo de 1882, porque, según él, un hijo de venezolano 
"ausente en servicio ó por causa de la República, ó con ex- 



44-6 EL LIBRO AMARILLO 



presa licencia de autoridad competente desde el año 30 hasta el 
64," es venezolano por extracción. Convendría saber qué signifi- 
ca en este caso "servicio," ' 'causa" y ' 'expresa licencia;" y si 
los que se hallan comprendidos en él deben ir' al País, manifestar su 
voluntad etc. , etc. 

Con vista de todo lo expuesto, me permito resumir así las con- 
sultas. 

« 

i° ¿Hasta dónde alcanza mi jurisdicción? 

No siendo Cónsul General, ¿puedo intervenir en los asuntos 
políticos de toda la Isla? ¿Puedo pedir á los demás Cónsules y 
Vicecónsules que me envíen la lista de los venezolanos inscriptos 
en sus registros especiales, para yo formar el general, de acuerdo 
con la ley de extranjería? 

2 o ¿ Qué documentos debo exigir á todo venezolano que desee 
ser tenido por tal? 

¿Basta un pasaporte dado por autoridad venezolana, ó es 
indispensable la partida de bautismo? ¿Tiene algún valor la in- 
formación de testigos, y en ese caso pueden ser venezolanos ó 
extranjeros? Faltando los documentos legales, ¿debo admitir co- 
mo venezolano, provisionalmente, al que alegue serlo y que 
ofrezca justificar su pretensión á la brevedad posible? Siendo 
varios los casos que pueden presentarse, debo exigir los mis- 
mos documentos a! que se domicilia aquí, y al que sólo pide un 
pasaporte para salir el mismo día ó en tiempo que no admite 
demora? Hallándose inscriptos algunos individuos notoriamente ve- 
nezolanos, á quienes por lo mismo no exigieron pruebas mis 
predecesores, ¿debo notificarles que están obligados á pro- 
veerse del documento original que atestigua su nacionalidad ? 

■ 

3° ¿Quién es venezolano en la Isla de Cuba? 

¿En que condición se hallan los nacidos en Venezuela de 
padres españoles, y de qué medios debo valerme para evitar en- 
gaños, ya que las partidas de bautismo venezolanas no expresan 
la nacionalidad de los padres? Admitiendo que los nacidos en 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 447 



Venezuela de padres españoles son venezolanos, y que lo son 
también los que se han naturalizado ó quedaron naturalizados en 
cabeza del padre, ¿qué pruebas debo exigirles que sean distintas 
á las que se exijan á los nacidos en Venezuela de padres vene- 
zolanos? ¿Cuál es la mejor prueba de que un individuo es 
hijo de venezolano que salió del País por causa de él, en 
su servicio, ó con expresa licencia de autoridad competente? 

" 4° ¿Qué debo pedir al Capitán General de esta Isla á fa- 
vor de los venezolanos prisioneros en el campo rebelde, etc. ? 
¿Debo pedir, apoyándome en la cláusula de la "Nación más fa- 
vorecida," ó limitarme á razones morales? Como este punto 
será objeto de una comunicación especial, no insisto en él. 

5 ¿ Debo admitir en la Oficina á mi cargo las protestas ó 
exposición de hechos que sirvan al interesado para reclamaciones ul- 
teriores al Gobierno Español? 

Me es grato aprovechar esta oportunidad para reiterar á usted 
las protestas de mi consideración y respeto. 



H. P i ñango Lara. 



Al seHor Ministro de Relaciones Exteriores. — Caracas. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho In- 
ternacional Privado. — Número 1296. 

Caracas: 24 de setiembre de 1896. 

Señor: 

El Gobierno ha tomado en consideración las diversas con- 
sultas que usted le ha propuesto en su oficio número 130, 
moviéndose al impulso de su interés por los venezolanos resi- 
dentes en esa Isla, y al deseo de servir útilmente el Consulado de 
su cargo. 

I o Pregunta usted hasta dónde alcanza su jurisdicción; si 



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44-8 ' el LIBRO AMARILLO 



no siendo Cónsul General puede intervenir en los asuntos polí- 
ticos de toda la Isla; si puede pedir á los demás Cónsules y 
Vicecónsules que le envíen á usted la lista de los venezolanos 
inscriptos en sus registros consulares, para formar usted el general de 
acuerdo con la ley de extranjería. 

El artículo 23 de la ley de Cónsules vigente, de 31 de ma- 
yo de 1887, no permite duda sobre la materia, pues dice que 
ellos no pueden ejercer . sus funciones respecto de personas ó 
cosas que se hallen fuera del distrito especificado en su patente, 
ni sobre materias no comprendidas en la presente ley, á me- 
nos que reciban del Gobierno autorización especial para ello. 

El Cónsul de Venezuela en las Palmas preguntó en 1875 si 
podía legalizar las firmas de notarios, ó los documentos de fuera 
de aquella ciudad, ó de otra de las Islas Canarias. Se le con- 
testó que, siendo él Cónsul nombrado para la ciudad de las 
Palmas, los límites de ella circunscribían sus funciones; que, 
en suma, debía ajustarse en el particular á la letra del Di- 
ploma y del Exequátur. {Aítnnoria de Relaciones Exterioi'cs de rSjó. 
Página XIV). 

Por resolución especial, como se participó á usted en su 
oportunidad, en vista de las causas alegadas, se dieron órdenes á 
los demás agentes consulares de Venezuela en Cuba para remitir á 
usted las listas de los venezolanos inscriptos en las respectivas ma- 
trículas. * 

2° M ¿Oué documentos debe exigir á todo venezolano que de- 
see ser tenido por tal? ¿Basta un pasaporte dado -por autori- 
dad venezolana ó es indispensable la partida de bautismo? ¿Tie- 
ne algún valor la información de testigos, y en ese caso pueden 
ser venezolanos ó extranjeros? Faltando los documentos legales, 
¿debe admitir como venezolano provisionalmente al que alegue 
serlo y que ofrezca probar su pretensión á la brevedad posible? 
Siendo varios los casos que pueden presentarse ¿debe exigir los 
mismos documentos al que se domicilie ahí y al que sólo pide un 
pasaporte para salir el misino día ó en tiempo que no admite 



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DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 449 



demora? Hallándose inscriptos algunos individuos notoriamente 
venezolanos á quienes por lo mismo no exigieron prueba sus 
predecesores, ¿debe notificarles que estgn obligados á pro- 
veerse del documento original que atestigua su naciona- 
lidad?" 

Conforme al artículo 24, número 8, de la citada Ley Vene- 
zolana de Cónsules, ellos han de llevar un libro en que conste 
el padrón de los venezolanos residentes en el Distrito del Con- 
sulado y también el de los transeúntes. "De aquí nace, naturalmen- 
te, como había dicho este Ministerio en 28 de abril de 1876, la fa- 
cultad de expedir un certificado de que conste que el sujeto tal 
ó cual está inscrito en su matrícula. Para formarla, los Cónsu- 
les han de guiarse por cualquiera especie de prueba ya evacua- 
da en este País, ya* en el Consulado mismo, que tiene facul-* 
tad de recibir toda declaración que se quiera hacer ante él, y 
que con su certificación mferece fe y crédito para la República. 
Esto no impjde que el Gobierno mismo, cuando lo tenga por 
conveniente, expida un documento de nacionalidad." (Me- 
moria de Relaciones Exteriores de i8jj. Página 5 de los Docu- 
mentos). 

Con lo dicho se ha respondido, no sólo á la primera de las pre- 
guntas del número 2 , sino á algunas de las que siguen. 

Antes de presentarse la prueba no es dable considerar ve- 
nezolano á ninguno, por más que haya hecho la oferta de pro- 
ducirla. 

Según las leyes venezolanas, las pruebas son varias. Así no hay 
necesidad de exigir siempre unas mismas: todo depende de las cir- 
cunstancias particulares de cada caso. 

Si se ha inscrito á algunos antes de haber acreditado debida- 
mente su carácter, no se ha procedido bien: hay que exigirles el cum- 
plimiento de los requisitos legales. . 

3 . " ¿Quién es venezolano en la Isla de Cuba? ¿En qué condi- 
ción se hallan los nacidos de padres españoles, y de qué me- 
57 



EL LIBRO AMARILL 

: el Consulado para ev 

mo venezolanas no exp 

litiendo que los nacido 

n venezolanos, y que 1 

o ó quedaron naturaliz 

; debe usted exigirles ( 

ds nacidos en Venezuel 

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en Venezuela de padre; 

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ción de 28 de abril de 

Venezuela en Alemania, 

cidos: "si en virtud -d' 

'ónsul en virtud de 1; 

País los estima exent 

. ellos; pero si pretenc 

os individuos, la Rep¡ 

tales casos, mientras estén aquí los cor 

encontrándose en ese territorio debemos 

quen sus leyes. Aun por nuestra C< 

tír la nacionalidad extranjera con 

declara que no se pierde el carácter 

turalizarse en País extranjero. Así como 

zuela no podría interponerse en perjuici 

los venezolanos naturalizados contrajes' 

tiva, tampoco debe hacerlo en favor de 

su particular provecho se acuerdan de su 

venezolana. " 

Lo propio se .resolvió en LS78, 22 
señor Vicentini, nacido en Venezuela de 
quien, como fuera allí, se le exigió serví 
italiano por extracción. 



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DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 45 1 



Ya se ha dicho que, en materia de pruebas, son admisibles las 
reconocidas como tales por las leyes de Venezuela. 

La mejor prueba de que un individuo es hijo de venezolano 
que salió del País por causa de él, en su servicio, ó con expre- 
sa licencia de autoridad competente, es sin duda . la certifica- 
ción del funcionario que intervino en el acto motivo de la au- 
sencia. Para hoy, según la Constitución de 1893, e ^ caso se h a re " 
ducido á ' 'los hijos legítimos que nacieren en el extranjero ó en 
el mar, de padre venezolano que se encuentre residiendo ó 
viajando en ejercicio de una misión diplomática, ó adscrito á 
una Legación de la República." Sobre ese punto el Ejecutivo 
expidió en 22 de setiembre de dicho año un Decreto inserto en 
el Libro Amarillo de 1894, páginas 376 y 377. 

4 "¿Qué debe usted pedir al Capitán General de esa Isla 
á favor de los venezolanos prisioneros en el campo re- 
belde, etc. ? ¿Debe pedir apoyándose en "la cláusula de la Nación 
más favorecida, " ó limitarse á razones .morales?" 

Venezuela no ha celebrado con España, como otras Nacio- 
nes, el Ecuador por ejemplo, tratados en que se estipule que "en el 
caso de que un español ó un ecuatoriano en España tomase par- 
te en las cuestiones interiores ó en las luchas civiles de cual- 
quiera de los dos Estados, será tratado, juzgado y, si para ello 
hubiere motivo, condenado por los mismos procedimientos y tri- 
bunales que lo sean los nacionales que se hallen en igual caso, 
sin que pueda reclamar la intervención diplomática para conver- 
tir el hecho personal en cuestión diplomática, sino en los de 
denegación de justicia, infracción manifiesta de la ley en el pro- 
cedimiento ó de injusticia noloria y es decir } siempre que hubiese 
violació?i manifiesta de las leyes del País donde el crimen } el 
delito ó la falta se hubiesen cometido. " (Artículo 2 del Tratado he- 
cho en Madrid por los señores S. Moret y A. Flores en 23 de 
mayo de 1888, y cuyas ratificaciones se canjearon allí mismo el 22 de 
marzo de 1889. ) 



EL LIBRO AMARILl 

'aíses que han suscrito i 
amar á favor de sus ci 
en las circunstancias des 
n las mismas los Esta 
:o, y que tienen, además, 
avorecida. " 

isted admitir en la Oficina 
:chos que sirvan al inten 
:rno Español?" 
Cónsules, artículo 6o, di 
i de su residencia tiene 
specie de protestas y di 
marineros, pasajeros y 
de Venezuela ó cüalesq 
hacer ante ellos sobre 
;hos ciudadanos de Veneí 
inza cómo podría usted n< 
s de hechos á que se re 
al artículo 3.9 de la m 
: á las autoridades local 
reclamar contra cual» 
;nciones existentes entre 
País de su residencia, ) 
os é intereses de sus c 

Este artículo responde á la pregunt 
con el i° del tratado vigente entre Ven 
de mayo de 1882, en que se exime á 1 
y subditos ' 'de toda requisa ó servicio 
"de cualquier contribución extraordinarií 
"tos forzosos, siempre que estas prest 
"empréstitos forzosos, no se impongan sobi 
"sobre el ejercicio de las industrias, prof 
' 'al pago de la contribución industrial ) 

Es verdad que, según el artículo i 



£>E LOS ESTADOS UNIDOS DÉ VENEZUELA 453 

provincias españolas de ultramar, corno la Isla de Cuba, no es- 
tán comprendidas en las anteriores estipulaciones del mismo; pero, 
eso no obstante, allí se pacta que "los ciudadanos venezolanos 
gozarán en ellas, bajo todos conceptos, de los mismos derechos, 
privilegios, inmunidades, favores y exenciones, que se hayan ó 
fuesen concedidos á la Nación más favorecida." 

1 'Las producciones y mercancías Venezolanas no estarán su- 
jetas á otros derechos, cargas ni formalidades que las produc- 
ciones y mercancías de la Nación más favorecida. Las pro- 
ducciones y mercancías de las provincias españolas de ultramar 
gozarán á su importación en Venezuela del mismo trato que las 
producciones y mercancías de la Nación más favorecida." 

Si los venezolanos en Cuba no pudiesen reclamar el trata- 
miento de la Nación más favorecida, resultaría sin valor ese ar- 
tículo 1 1 , ó, lo que es igual, que los venezolanos ncT tendrían 
ningún derecho en las referidas provincias. 

Sólo me resta decir á usted que si los españoles naturali- 
zados en Venezuela no son considerados tales cuando vuelven á 
su Patria primitiva, á no readquirir la nacionalidad de origen del 
modo establecido en las leyes locales, deben gozar de los dere- 
chos de venezolanos. Las resoluciones de este Gobierno se apli- 
can al caso en que las autoridades del lugar adonde van, traten 
de considerarlos allí como nacionales é imponerles deberes en 
este respecto. 

En Venezuela han ocurrido algunos casos de esta naturaleza. 
Los señores Felipe y Bartolomé Antich, por ejemplo, se natu- 
ralizaron en los Estados Unidos en 1866. Retornaron después 
á Puerto Cabello, y, habiendo establecido casa de comercio y es- 
tablecídose permanentemente allí, pretendían seguir pasando por 
anglo-americanos. No lo consintió este Gobierno, y en discusión 
con el Representante del de Washington, sostuvo que para aqué- 
llos había revivido la nacionalidad primitiva, aún cuando pudiera 
cubrirlos la doctrina opuesta, nunca aceptada hasta ahora en 
Venezuela, establecida por los Estados Unidos en pactos con 



454 ^L LIBRO AMARILLO 



México, Bélgica, Alemania etc., pues esos convenios declaran 
que, cuando la permanencia en la primera Patria del naturalizado 
en otra dura dos ó tres años, pierde el carácter dé extranjero, 
recobra la nacionalidad de origen. (Memoria de Relaciones Ex- 
teriores de 1873.) 

Creo haber respondido á todas las consultas que usted hace, 
movido por el deseo de desempeñar correctamente sus funciones. 

Incluyo copia de la Resolución concerniente al caso del se- 
ñor Vicentini. 

Soy de usted atento servidor, 

P. Ezequxel Rojas. 

Al señor H. Pifiango Lara, Cónsul de los Estados Unidos de Venezuela en La Habana. 



(copia) 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA , 

Ministerio de Relaciones Exteriores. 

Caracas: junio 22 de 1878. 

Resuelto: 

El señor Federico Vicentini, hijo de italiano, representa 
que, por haber nacido en este suelo en donde permanece, -ejer- 
cita el comercio, cumple los deberes de venezolano, entre ellos 
el de la inscripción y alistamiento en la milicia, á pesar de un de- 
fecto físico que lo inhabilita para las armas, le corresponde esta 
nacionalidad, de que se gloría y la cual no quiere él cam- 
biar por ninguna otra; y que, sin embargo, habiendo pasado 
accidentalmente á Italia, no se le ha reconocido á causa de exis- 
tir allí una ley que declara ciudadano al hijo de ciudadano. 

Pide, pues, al Ejecutivo Nacional dicte las disposiciones condu- 
centes á que el Gobierno de Su Majestad le reconozca y tenga 
por ciudadano de Venezuela, y como tal le deje en libertad de 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 455 

entrar en Italia y salir cuando así convenga á sus intereses. La 
exposición anterior va apoyada en los cánones constitucionales in- 
variables de la República desde su creación; y el señor Vicentini 
tiene sin duda derecho á ser amparado en el goce de su ciuda- 
danía, mientras se halla en su Patria ó en cualquier Estado que 
no sea el de su progenitor inmediato. No sucede lo mismo res- 
pecto de Italia, porque es entre las Naciones importante prin- 
cipio el que niega á las leyes valor extraterritorial, á no conce- 
dérselo por su voluntad aquella en que se trata de aplicarlas. 
Falta ese consentimiento cuando, como en el caso actual, existe 
en la última una disposición contraria, que por tanto debe preva- 
lecer dentro de los límites de su autoridad. Pero en Italia rige 
también la ley que hace ciudadano al hijo nacido en ella de pa- 
dre extranjero, aunque otorgándole la facultad de decidirse, ya 
mayor, por la naturaleza de su origen. Por # esto, por la per- 
manencia del señor Vicentini en este suelo que tanto ama, y porque 
cumple los deberes con él contraídos, el Ejecutivo Nacional re- 
suelve: que se procure alcanzar del Gobierno de Itah'a el reco- 
nocimiento de su carácter venezolano, y que, á no conseguirse, 
atenta la pugna de las dos legislaciones, entonces se le proponga 
un convenio de nacionalidad, á ejemplo de los celebrados por los 
Estados Unidos de América, de 1868 en adelante, con México 
Bélgica, Hesse, Würtemberg, Badén, Baviera, la Confederación 
déla Alemania del Norte, Suecia y Noruega, Austria-Hungría y la 
Gran Bretaña, y en los cuales se ha modificado entre las partes 
contratantes el principio de 1$ reversión de la ciudadanía del País 
del nacimiento como consecuencia implícita del regreso á su 
seno; convenio donde se incluya, además de la nacionalidad de 
adquisición voluntaria, la forzosa jure soli y recíprocamente, ya que 
la Constitución Federal la proclama en Venezuela, y la acepta en 
los demás Estados, con no estimar ciudadanos de ella á los hijos 
de venezolanos nacidos en otra parte, sino á calidad de que se 
domicilien en la República y manifiesten quererlo. 

Por el Ejecutivo Nacional, 

Seijas. 



EL LIBRO AHARIL 



II 

Consulta del Cónsul de Venezuela en S 

Consulado de los Estados Unidos de \ 
Santa Cruz de Tenerife:*i8 i 
Señor: 

Tengo el honor de acompañar á la 
oficio que con fecha '14 de los corrient* 
Gobernador Civil de la Provincia de Ca 
originarios de estas Islas que piden s 
venezolana, y regresan á éstas para re 
tiempo que les convenga. 

He contestado, al señor Gobernado! 
junta. Usted me dirá la línea de cond 
el caso de que el Gobierno español se 
Cartas de naturalización que ese Gobier 
tiempo las de los que han nacido en Vei 
les, y que están ya registrados ó para 
efecto, como venezolanos, por haber presi 
legalizada por las autoridades competei 

Envío también á usted el Boletín 
donde se halla inserta la orden del ,Sef 
nación de España. 

Sírvase aceptar usted los homei 
atento servidor, 

El Cónsul, 

Al señor Ministro de Relaciones Kxteriorcs Je los Kslados U: 



■4 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 457 



(copias anexas) 



Número 1 

Gobierno Civil de la Provincia de Canarias. — Santa Cruz de Te- 
nerife. ' 'Número 3762. — Negociado 3 . — Reemplazos. 

El Excelentísimo señor Subsecretario del Ministerio de la 
Gobernación, me dice con fecha 19 de octubre próximo pasado 
lo que sigue: 

*'E1 Señor Ministro de Estado dice á este Ministerio lo siguien- 
te: ''El Ministro Plenipotenciario de Su Majestad en Caracas llama 
la atención sobre la frecuencia con que los naturales de Cana- 
rias obtienen naturalización venezolana para regresar después á 
aquellas Islas y eludir el cumplimiento de sus deberes militares. 

4 'La doctrina corriente, como V. E. sabe, aceptada hoy por los 
principales Países, es la de que no pueden reconocerse las naturali- 
zaciones fraudulentas, muy principalmente aquellas que tienen por 
objeto librarse del servicio militar. En este espíritu se infor- 
man los artículos 17 del Código Civil francés (nueva redacción) 
y 12 del Código Italiano. 

"En su vista me permito recordar á V. E. el artículo 45 del 
Real Decreto de 17 de noviembre de 1852 para que lo tengan pre- 
sente las autoridades de Canarias cuando se presenten casos 
como á los que alude el Ministro Plenipotenciario de Su Majestad 
Catójica en Caracas." 

"Lo que traslado á V. S. para su conocimiento y con el 
fin de que adopte todas las medidas que su celo le sugiera para 
evitar los abusos de referencia. De Real orden comunicada por 
el señor Ministro de la Gobernación lo digo á V, S, á los fines 
indicados." 



58 



ÍL LIBRO AMARi: 

Lo que tengo el honor de transcril 
cimiento y efectos oportunos, debiendo 
posición se insertó en el Boletín Ofici; 
actual. — Dios guarde á V. S-. muchos ; 
nerife: 14 de noviembre 1896. — A. Cas 
sul de los Estados Unidos de Venezuela 

Es topia. 



Consulado de los Estados Unidos de 

Santa Cruz de Tenerife: 17 - 
Señor Gobernador: 

Tengo el honor de acusar á V. S 
cío del 14 de los corrientes, en el que 
nicación del Excelentísimo señor Subsec 
la Gobernación, dando cuenta á V. S. 
de la extrañeza con que el señor M 
España en Caracas ha visto la frecue 
rios de Cananas obtienen naturalizaciór 
sar después á estas Islas y eludir el ci 
militares. 

Conozco, señor Gobernador, la d 
Código Francés y en el Italiano sobre 1 
Real Decreto del 17 de noviembre de lí 
Excelentísimo señor Ministro como V. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DÉ VENEZUELA 459 

Código Civil Español, que resuelve con toda -claridad y precisión el 
punto de que se trata. 

La Ley sobre naturalización vigente hoy en Venezuela, dis- 
pone que para obtenerla basta á todos los extranjeros residir en 
el País, elevar su memorial al Ejecutivo Nacional, en que ex- 
ponen sus deseos de naturalizarse, la Nación de su origen, su 
estado y profesión, y la* promesa de fidelidad á la Constitución y le- 
yes de la Unión y las demás razones de que quieran valerse. Con esto 
el Ejecutivo expide la carta. •" 

Bien comprenderá V. S. que, á pesar de las instrucciones 
del Gobierno á quien tengo Ta honra de representar, y á pesar 
de sus deseos en pro de cuanto pueda complacer á las autorida- 
des del Gobierno Español, en el caso que nos ocupa no está 
dentro del círculo de mis ' atribuciones el negar la inscrip- 
ción en los libros s de mis registros, como ciudadano venezo- 
laño, al que se me presente con la Carta expedida por el Ejecuti- 
vo de la República. 

Mas, con el fin de ver si me es dado ayudar á V. S. en 
el asunto que nos ocupa, con esta fecha me dirijo á mis Jefes los 
Excelentísimos Señores Ministro de Relaciones Exteriores en 
Caracas y Ministro Plenipotenciario de Venezuela en Espa- 
ña, poniendo en conocimiento de dichos señores los he- 
chos que V. S. ha tenido á bien comunicarme á los efectos indi- 
cados. 

Queda de V. S., con la más alta consideración, su atento ser- 
vidor,. — El Cónsul. — J. B. Coltelloni. — Señor Don A. Castañón 
y Faes, Gobernador Civil de la Provincia de Canarias. 

Es copia. 

El Cónsul, 

S J. B. Coltelloni* 



EL libro AMARILLO 



Boletín Oficial de la Provincia a 
al ij de noviembre de jSpó. ) 

Reemplazos 

xceleiitísímo señor Ministro de laGobe 

; próximo pasado, me dice lo que sigue 

eñor Ministro de Estado dice á este K 

Ministro Plenipotenciario de Su Majes 

n sobré la frecuencia con que los n: 

naturalización venezolana, para regre; 

y eludir el cumplimiento de sus de 

orriente, como V. E. sabe, aceptad: 

aíses, es la de que no pueden rece 

fraudulentas, muy principalmente aqu< 

objeto librarse del servicio militar. En este < 

los artículos 17 del Código Civil Francés (nt 

del Código Italiano. En su vista me permití 

el artículo 45 del Real Decreto de 17 de r 

para que lo tengan presente las autoridades 

se presenten casos como á los que alude el 

tenciariode Su Majestad en Caracas." "Loque 

su conocimiento y con el fin de que adopte to 

su celo le sugiera para evitar los abusos i 

Real orden comunicada por el señor Minist 

ción lo digo á V. S. á los fines indicados." 

Al publicarlo en este periódico oficial 
. las Autoridades, Corporaciones y particulares 
su conocimiento, me prometo obtener, de to< 
curso para impedir los abusos denunciados j 
te de Su Majestad en Venezuela; en la inteli 
proceder con la mayor severidad contra los 
nerar los preceptos de la ley, eludiendo el ( 
deberes respecto del servicio militar, á pretexta 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA . 46 1 

que no les relevan de prestarlo. — Santa Cruz de Tenerife: 10 de 
noviembre de 1896. — El Gobernador, — A. Castañon y Faes. 

Real decreto de 17 de noviembre de 1852. 

Artículo 45. El extranjero que obtuviere naturalización en 
España, así como el español que la obtuviere en el territorio de 
otra potencia sin el conocimiento y autorización de su Gobierno 
respectivo, no se .libertará de las obligaciones que eran consi- 
guientes á su nacionalidad primitiva, aunque el subdito de Es- 
paña pierda en otro concepto la calidad de español, con arre- 
glo á lo dispuesto en el párrafo 5 J , artículo i° de la Constitu- 
ción de la Monarquía. 

En consecuencia de esta declaración, cuando un extranjero se 
haya naturalizado en España sin autorización dfc su Gobierno y 
pretenda por este medio eximirse de las obligaciones del servicio 
militar, ú otras que le corresponderían en su patria primitiva, 
el Gobierno español ' no sostendrá la exención, así como no la 
reconocerá en un español que alegase ca'mbio de su nacionali- 
dad sin haber obtenido la autorización expresada. 



ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 

Ministerio de Relaciones Exteriores. — Dirección de Derecho Interna- 
cional Privado. — Número 1702. 

Caracas: 31 de diciembre de 1896. 

enor: 

Me participa usted en carta de 18 de noviembre el oficio 
que le dirigió el señor Gobernador Civil de la Provincia de Ca- 
narias, en que llama la atención de ese Consulado hacia la faci- 
lidad con que oriundos de ellas toman carta de naturaleza en 
Venezuela, regresan á las mismas, y tratan de eludir así el cum- 
plimiento de sus deberes militares. Se consideran fraudulentas 
tales naturalizaciones, al tenor "del artículo 17 del Código Civil 
Francés y 12 del Código Italiano, y del título 45 del Real Decreto de 



Libro amarillo 

.1 contestar, ustt 
ra posible dejar 
individuos port 
República. Er 
comprobantes d' 
:rucciones que le 

Código Civil F 
í: i". El frai 
quiere á peticiót 
ley. Si está t> 
militar en el 
n País extranj 
:nos que haya í 

go Civil Italiano 
de. . . .2° por el 

i pérdida de h 
culo precedente 
ni de las penas ir 

spañol de 17 de 

xtranjero que o : 

>añol que la ot 

conocimiento y 

r , ... ....ertará de las o 

consiguientes á su nacionalidad primitiva, ; 
España pierde en otro concepto la calidad 
glo á lo dispuesto en el párrafo 5 — artículo 
de la Monarquía. " En consecuencia de es 
do un extranjero se haya naturalizado en E 
de su Gobierno y pretenda por este medio 
gaciones del servicio militar ú otras que 1< 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 463 

su Patria primitiva, el Gobierno Español no sostendrá la exención, 
así como no la reconocerá en un español qtie alegase cambio de 
su nacionalidad sin haber obtenido la autorización expresada." 

En Venezuela todas las constituciones han establecido que 
1 'todos los venezolanos tienen el deber de servir á la Nación, con- 
forme, lo dispongan las leyes, haciendo el sacrificio desús bienes 
y de su vida si fuere necesario para defenderla. " 

Pero al mismo tiempo les está garantizada "la libertad de 
transitar sin pasaporte, mudar de domicilio, , observando para ello 
las formalidades legales, y ausentarse de la República y volver á 
ella llevando y trayendo sus bienes." Esto equivale á reconocer 
el derecho de expatriación, sin ninguna especie de traba. 

En ninguna de las leyes de naturalización que hemos tenido, 
se ha considerado como requisito de ella el consentimiento del 
Estado al cual pertenecía el candidato; y, según usted ha ma- 
nif estado con exactitud, la vigente hoy, á saber, la de 13 de 
junio de 1865, tan sólo "exige para conceder la Carta de natura- 
leza, que el solicitante resida en el País y que acuda al Ejecu- 
tivo con un memorial en que exprese su deseo de naturalizarse, 
la Nación de su origen, su estado y profesión, y la promesa de 
fidelidad á lí Constitución y leyes de la Unión y las demás ra- 
zones de que quiera valerse." 

En cuanto al artículo y c del Código Civil, según el cual 
' 'las leyes concernientes al estado y capacidad de las personas 
obligan á los venezolanos, aunque residan ó tengan domicilio en 
País extranjero," esa es regla sujeta á excepciones, y una la 
constituye el derecho de todo Estado Soberano independiente 
para naturalizar extranjeros y conferirles los privilegios de su 
domicilio adquirido. 

Según dijo la Comisión de la Cámara de Diputados de Fran- 
cia en 1 89 1, al examinar los títulos de la nacionalidad de Mr. 
Lafargue, elegido Diputado por Lila, y á quien declaró francés, 
siii embargo de haber nacido en Santiago de Cuba, "es princi- 
pio proclamado en todas partes que, en cada País, se aplican 



464 EL LIBRO AMARILLO 



los principios de la ley nacional, sin tener cuenta con lo que 
pueda serles contrario en las leyes extranjeras." 

Tampoco la , Constitución actual de Venezuela ni sus leyes 
especifican los casos de pérdida de la ciudadanía nativa ni de la 
adquirida. Allá en las Constituciones anteriores á la de 1864 se 
dijo que se perdía por naturalizarse en País extranjero; mas la de 
ese año y las siguientes adoptaron un sistema del todo opuesto 
diciendo: "no pierden el carácter de venezolanos los que fijen su 
domicilio y adquieran nacionalidad en País extranjero." Pareció 
ésto inconveniente tomado á la letra, y en 1882 vino una ley 
á declarar que ese artículo constitucional ' 'no negaba el derecho 
de expatriación, sino sólo declaraba un principio aplicable al caso 
en que los ciudadanos de que se trata volviesen á la República, 
la cual los considera entonces como si en ella hubieran permanecido 
constantemente. " 

Pero los Constituyentes de 1893 suprimieron tal artículo. 

En los Estados Unidos de América no se atribuye valor al- 
guno extraterritorial á la prohibición de naturalizarse en otra 
parte sin licencia de las autoridades del País originario del candi- 
dato; así es que, prescindiendo de tal documento, conceden Carta 
de naturaleza al que ha cumplido cqp las formalidades allí esta- 
blecidas, y de las cuales es una la residencia por el término de 
cinco años. 

Y no sólo hacen ésto, sino también defienden como Anglo- 
americano al individuo naturalizado que vuelve á la Patria de su 
origen, aunque no haya obtenido autorización para emigrar, ni 
prestado el servicio militar impuesto por las leyes del País del 
nacimiento. Después de varias discusiones sobre el particular, el 
punto se ha resuelto en convenios hechos con Austria, Badén, 
Baviera, Bélgica, Dinamarca, Ecuador, Gran Bretaña, Hesse, 
Unión de la Alemania del Norte, Suecia y Noruega y Würtemberg. 

Según la mayor parte de esos pactos, el naturalizado en los 
Estados • Unidos que vuelve á la Patria primitiva sólo puede 
ser sometido á juicio y castigado por infracción de sus deberes 



í 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 465 

militares: i° si emigra después de haber sido reclutado para el 
servicio; 2° si emigra estando ya en servicio ó teniendo una li- 
cencia temporal; 3 si emigra teniendo licencia indefinida, ó per- 
teneciendo á la reserva 6 á la milicia, después de llamado al 
servicio ó después de un bando en que se le ordena comparecer, 
ó después de haber estallado la guerra. 

Mas, para, evitar abusos, s.e ha convenido en que, caso de 
renovar el interesado su residencia en la primera Patria sin áni- 
mo de volver á los Estados Unidos, se entenderá que ha renun- 
ciado á la naturalización en ellos, y que tal intención la implica 
el hecho de permanecer en la misma por más de dos años. 

En Venezuela se ha aplicado el principio de la reversión de 
la nacionalidad de origen respecto de ciudadanos de ella que se 
habían naturalizado en País extranjero, pero vuelto á vivir en 
este- territorio de un modo permanente, y además en época en 
que regía el canon de* la inamisibilidad de la naturaleza ve- 
nezolana. 

Por lo que toca á los hijos de extranjero aquí nacidos, este 

Gobierno ha declarado que les concederá su protección si van 
á un tercer País, mas no en el territorio del de sus padres, si 
sus leyes los reputan ciudadanos de él por extracción, según el 
principio que debe dar en estos, casos predominio á las lo- 
cales. 

De lo expuesto se infiere la imposibilidad de establecer una 
regla general acerca de las naturalizaciones de individuos de Ca- 
narias que se pretende la han alcanzado aquí para eludir en 
ellas el servicio militar. Hay necesidad de inquirir el mérito 
particular del caso que se presente de un modo concreto, * y 
hasta ahora no se tiene noticia de ninguno. 

Además toca á usted averiguar si ha ocurrido tal con Ca- 
narios naturalizados en otros Países, sobre todo en los Es- 
tados Unidos, y qué solución se le haya dado, porque Ve- 
nezuela tiene derecho al trato de la Nación más favorecida, 

59 



466 



EL LIBRO AMARILLO 



Queda sobrentendido que usted debe seguir inscribiendo en 

el registro de venezolanos á las personas que le presenten Car- 
tas de naturaleza de la República, ó pruebas de ser oriundas 
de ella. 



Soy de usted atento servidor, 



P. Ezequiel Rojas. 



Al señor J. 13. Coltelloni, Cónsul de Venezuela en Santa Cruz de Tenerife. 



bfe LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 467 



SERIE D 



INFORMES CONSULARES 



Consulado de los Estados Unidos de Venezuela. 

Saint Nazaire: 23 de diciembre de 1896. 
Señor Ministro: 

Por Decreto de 4 de enero último se promulgó en Francia 
un nuevo reglamento de sanidad, y dada la importancia de la 
materia y el interés que tiene Venezuela en estar siempre al 
cabo de cuantas medidas tomen á ese respecto los Países con 
cfuienes está en constantes relaciones de comercio marítimo, juzgo 
oportuno señalar en el presente informe las principales reformas que 
trae el nuevo reglamento. 

Origen de la reforma. 

El objeto principal del expresado decreto es facilitar lo más 
posible la navegación y el comercio, sin comprometer por eso 
los sagrados intereses de la salud pública, que con toda segu- 
ridad pueden ponerse hoy á salvo, gracias á los descubrimien- 
tos de la ciencia Pasteuriana y á los adelantos consiguientes 
de la profilaxia, sin necesidad de ocurrir á las cuarentenas 
y á otras medidas de rigor que prescribían los reglamentos an- 
tiguos. 

En efecto, hace ya muchos años que la ciencia viene de- 
mostrando día por día la inutilidad de aquellas disposiciones; 
la navegación y el comercio protestando enérgicamente contra 
su perjudicial aplicación, y la prensa denunciando los abusos y 
vejaciones á que han dado lugar en todas partes. De ahí que 
en las últimas conferencias sanitarias internacionales se eviden- 
ciara la urgencia de reformar ciertos sistemas añejos, que no 



EL LIBRO AMARIL1 

eran ya adecuados á la situación acti 
los principios que hoy sirven de base 
francés. 

En suma, como lo dicen en sus 
Ministro del Interior que presentó el pi 
aprobación del Presidente de la Repúblk 
Inspector General del Servicio Sanitario 
viene .á sancionar algunas prácticas que 
parte se observaban ya en casi todos los 
es de notarse que el reglamento deroga 
dejó de aplicarse con la severidad prese 
mité Consultivo de Higiene Pública d 
dictar ciertas resoluciones, de acuerdo c 
rales preconizados en las conferencias de Ve 
en 1893 y de París en 1894. 

Diferencias entre el antiguo y eln 

La primera que advierte el señor Pro' 
distinguir' el buque infectado á& buque sospe 

Según el artículo 36 del reglamen 
bordo de un buque ocurrían accidentes ci 
gima enfermedad epidémica, bien fuere 
tida, durante la travesía ó en el puerto 
raba el buque como infectado; mientra; 
tual clasifica simplemente de sospechoso a 
te á su bordo uno ó muchos casos bi 
fermedades contagiosas, antes de zarpar ( 
que á la llegada al puerto de su dest 
lo menos siete días después del último 
sin que hayan ocurrido en él nuevos ca 
amarilla. 

La antigua disposición francesa es idé 
cular rige actualmente en Venezuela, confor 
glamentode Sanidad de los Puertos Nacioi 



■r^w^-»*fc¡BWI 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 469 



El régimen á que eran sometidos tanto los buques in- 
fectados como los sospechosos, también ha sufrido notables modi- 
ficaciones. 

El reglamento derogado prescribía que todos los pasajeros de 
un buque infecto de cólera quedaban sujetos á una cuarentena 
de siete á diez días, á partir de su reclusión al lazareto. El decreto 
de 4 de enero no impone en semejante caso á los pasaje- 
ros sanos más que cinco días de observación, á lo sumo, después 
del desembarco, ó á contar del día que haya ocurrido entre las 
personas desembarcadas el último caso de cólera. Si la epidemia 
fuere la fiebre amarilla ó la peste, la observación puede prolon- 
garse dos días más. La cuarentena de rigor sólo se aplica á los 
pasajeros ó tripulantes enfermos, que permanecen aislados hasta su 
completa curación. 

En cuanto á los buques sospechados, á los cuales se les im- 
ponía una cuarentena de observación variable > de tres á siete días, 
si contaban menos de quince días de viaje, la diferencia es más no- 
table todavía; porque el nuevo reglamento suprime en absoluto 
la cuarentena de observación, no sólo para los buques libres de 
todo accidente cierto ó sospechoso, sino hasta para aquellos en 
que se han presentado casos bien caracterizados de enfermedades 
infectivas, si, como ya se dijo, han trascurrido siete días después 
del último caso de cólera, ó nueve al tratarse de la fiebre amarilla ó 
de la peste. 

En tal emergencia, el Director de la Sanidad pasa una vi* 
sita de inspección á los pasajeros y tripulantes del buque; se 
procede en seguida á la desinfección de la ropa sucia y de las 
camas, y, si el buque cuenta menos de cinco días de haber 
zarpado del puerto contaminado, los pasajeros y la tripulación que- 
dan sometidos á la "vigilancia sanitaria." 

Ésta se lleva á cabo pop^-^Uio de un pasaporte que el Di- 
rector de la Sanidad expide a cada pasajero ó tripulante, y en el 
cual constan la fecha de la llegada del buque, el nombre del 
interesado y el del lugar á que desea trasladarse, á cuyo alcal- 



470 EL LlBkO AMARILLO 



de se trasmiten oportunamente todos los informes necesarios 
para que pueda vigilarse al viajero durante cinco días completos, 
á partir de aquél en que haya fondeado el buque. Sólo en 
el caso de que se declare la enfermedad en alguno de esos 
pasajeros ó tripulantes, puede ser recluido el enfermó á un 
lazareto. 

La formalidad del pasaporte es una de las medidas puestas 
en práctica con anterioridad á la promulgación del reglamento 
actual, pues fué establecida por un decreto del mes de ju- 
nio de 1890, de que en su oportunidad di cuenta á ese Mi- 
nisterio. 

Para terminar con lo referente al régimen de observación, 
agregaré que, conforme al artículo 62 del reglamento, la auto- 
ridad sanitaria del puerto puede atenuar á su juicio todas las 
prescripciones ' á que están sujetos los buques sospechosos y los 
buques infectados, si hay á bordo un "médico de sanidad ma- 
rítima" y una estufa de desinfección que llene las condiciones 
exigidas por el Comité Consultivo de higiene pública, y si 
el susodicho médico certifica que se han practicado escru- 
pulosamente las medidas de desinfección y de saneamiento durante 
la travesía. 

Otra innovación digna de mencionarse es la relativa á las 
precauciones que han de tomarse respecto al País de la proce- 
dencia. 

En otros tiempos, al declararse alguna epidemia en un pun- 
to de cualquiera Nación, todos los puertos de ella se tenían por 
contagiados, aunque la enfermedad no se extendiera fuera de 
aquel punto; pero el nuevo reglamento, conformándose en eso 
á las decisiones de la conferencia de Dresde, se precave única- 
mente contra las procedencias del lugar contaminado. 

.La reforma tiene su importancia: España, por ejemplo, en 
igualdad de circunstancias, impone uña cuarentena de observa- 
ción á los buques procedentes de todo puerto que no esté sitúa- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 47 1 



do á más de sesenta kilómetros en línea recta del foco de la 
epidemia. 

Por el nuevo reglamento no es obligatoria la patente do 
sanidad para las procedencias de Europa, ni para las de Túnez 
y Argelia, sino en el caso de que al zarpar la nave reine % 

m 

en el punto de partida una epidemia cualquiera, pues en 
tiempos normales sólo debe exigirse la patente á los buques 
procedentes de los Países extraeuropeos, y á los que vienen 
del litoral cjel mar Negro, de las costas de Turquía y del archi- 
piélago ó del mar de Mármara. 

Añadiré que esta es otra de las prácticas adoptadas en 
Francia largo tiempo antes de la publicación del decreto que 
las sanciona. * 

Como de las prescripciones actuales resulta que el envío 
de un buque al lazareto será en lo sucesivo un caso excep- 
cional, que no podrá ocurrir sino con los buques infectados, ' 
se ha resuelto, en lugar de construir nuevos lazaretos, crear 
otros establecimientos más sencillos bajo la denominación de 
"estaciones sanitarias" que, aunque de construcción menos cos- 
tosa, estarán, sin embargo, provistos de todos los recursos 
indispensables para la desinfección y hasta para el aislamiento, 
si fuere necesario, de las personas enfermas ó que se sospe- 
chen contagiadas. 

Esta medica tendrá sin duda alguna la aprobación general 
que merece; porque así se evitará que los buques infectados so- 
metidos á cuarentena en los puertos franceses que carecen de 
lazaretos, hayan de trasladarse á otros puntos muy distantes 
para cumplirla, lo que puede ocasionarles gravísimos perjui- 
cios. Recuerdo que en el mes de setiembre de 1892, cuando rei- 
naba el cólera en Hamburgo, algunos vapores que zarparon 
de allí con destino á Dunkerque y al Havre fueron sometidos 
en dichos puertos á la cuarentena de rigor, y que por deci- 
sión de las autoridades sanitarias de aquellas localidades, apro- 
bada por el Ministro del Interior, vinieron á cumplir la cua- 



472 EL LIBRO AMARILLO 

rentena en el lazareto de Saint Nazaire, 
al Havre ó á Dunkerque. 

En el nuevo reglamento se ha trata 
ta donde es posible las medidas que de 
puerto de arribo, con las precauciones t 
' del buque, tanto en -el punto de partidí 
vesía, y entre las cuales figura en prir 
fección á priori. 

Hace ya cosa de dos ó tres años q 
verano, que es la estación más propicia 
epidemias, los vapores de la Compañía Gt 
parten de este puerto con destino al de 
en las Antillas y en Venezuela, llevan 
patente de sanidad, un certificado expeci 
del Servicio Sanitario Marítimo," en que ■ 
cedido á la completa desinfección del bi 
lo; que el saneamiento de los camarotes 
con particular cuidado, y que las merca: 
desinfectado por medio de pulverizaciones 
carias en las bodegas. 

Tan grande es la fe que se tiene e 
precauciones y tanta la importancia que se 1 
en pleno invierno y á pesar de que nada 
de pronto la salubridad de su circunscripi 
Servicio Sanitario, a! firmar la patente del 
Venezuela el día 9 de cada mes, agrega 
letra que existe á bordo una estufa de c 
dar así á las autoridades competentes de 
toca el buque, la seguridad de que, al pr 
cidente sospechoso durante la travesía, p 
y eficazmente todas las medidas prof 
situación. 

El Profesor Proust, comentando las 
creto de 4 de enero, dice que la difere: 



■ram 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 473 

el antiguo y el nuevo reglamento, consiste en que la desinfección 
era antes facultativa y por tanto puramente excepcional, y la 
cuarentena obligatoria para todos los buques procedentes de un 
País contaminado ó siquiera sospechoso, cualesquiera que fuesen 
la duración de la travesía y el estado sanitario del buque á su 
llegada al puerto; mientras que el nuevo reglamento prescribe 
precisamente lo contrario. La desinfección es ahora obligatoria, 
indispensable, y el aislamiento facultativo y por todo extremo 
raro, puesto que no se impone sino á los buques que tienen 
para entonces á bordo, ó que han tenido durante los siete últimos 
días del viaje, casos de cólera, de peste ó de fiebre ama- 
rilla. 

Se comprende, pues, que merced á las deliberaciones de 
las conferencias internacionales, y, sobre todo, á los poderosos 
medios de desinfección con que cuentan hoy en día las princi- 
pales Naciones de Europa, no sólo ya para combatir, sino tam- 
bién para prevenir las epidemias, pueda el Gobierno francés 
acordar á la navegación y al comercio todas las facilidades com- 
patibles con las exigencias de la salud pública. 

Sin embargo, para lograr eso ha sido preciso compen- 
sar la supresión de las medidas restrictivas que regían ante- 
riormente, con otras garantías equivalentes, como la creación de la 
institución de "Médicos sanitarios marítimos" y de las "Esta- 
ciones Sanitarias' de que ya se ha hablado. Además, el ar- 
tículo 69 del reglamento impone á las autoridades sanitarias 
de los puertos franceses amenazados de algún peligro inmi- 
nente é imprevisto, el deber de dictar provisionalmente todas 
las medidas que juzguen indispensables en resguardo de la sa- 
lubridad pública, y de dar cuenta de todo, sin pérdida de tiempo, 
al Ministro del Interior. 

El artículo del nuevo reglamento que priva á los Cónsules 

extranjeros de la representación á que tenían derecho antiguamente 

en los Consejos Sanitarios, fué materia de una nota del 
60 



474 EI ' I-IBRO AMARILLO 



Cuerpo Consular de Saint Nazaire al Subprefecto del puerto, 
fecha el día 6 del pasado mes de julio. 

El señor Eyquen, al contestar, tuvo á bien informar que, someti- 
do el asunto á la consideración de la autoridad superior, acordaron los 
Ministros del Interior y de Negocios Extranjeros que los infor- 
mes relativos al estado sanitario sean comunicados, ó bien in- 
dividualmente á cada uno de los Cónsules extranjeros á quien 
puedan interesar, ó bien colectivamente, por órgano del Decano 
del Cuerpo Consular; y ^ue, en tal virtud, la Subprefectura es- 
tará siempre dispuesta á suministrar á los Cónsules todos los 
datos que soliciten acerca de la salubridad pública de esta cir- 
cunscripción. Agregó el Subprefecto que la ley de 30 de 
noviembre de 1892 sobre el ejercicio de la medicina, obliga á 
los médicos á dar parte á la autoridad de todos los casos de 
enfermedades epidémicas que observen en el ejercicio de su pro- 
fesión; y que las autoridades locales están en el deber, al 
declararse una epidemia cualquiera en el territorio de 
sus respectivos distritos, de participarlo sin demora al Gobier- 
no de la República, para que éste, á su vez, y por órgano del 
Ministerio de Negocios Extranjeros, lo comunique á las Em- 
bajadas y Legaciones acreditadas en Francia. 

Así, pues, aunque de ahora en adelante el Decano del 
Cuerpo Consular no será convocado á las sesiones dei Consejo 
Sanitario, le queda á cada Cónsul el recurso de ocurrir direc- 
tamente á la Subprefectura ó á la Dirección de la Sanidad en 
busca de los datos que necesite. 



« 

Soy dq_-»sted, señor Ministro, muy atento servidor. 

El Cónsul, 

B. Lagrange. 

Señor Ministro de Relaciones Exteriores. — Caracas. 



DÉ LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 475 



II 

Consulado de los Estados Unidos de Venezuela. 



Burdeos: 3 de diciembre de 1896. 



LA VINA 



En uño de mis trabajos anteriores me había ocupado ya de 
este principal ramo de la riqueza de La Gironda, y si vuelvo 
á ocupariíie hoy de él, es en vista de los ensayos que empie- 
zan á hacerse en Venezuela para fundar en nuestros fértiles cam- 
pos plantaciones de este género. 

Es evidente que nuestros vastísimos terrenos son en ge- 
neral muy fértiles, pero no por eso son todos propios para el 
cultivo de la viña, y una de las Condiciones indispensables al 
buen éxito de tan delicado cultivo, es, sin duda, la elección jui- 
ciosa de aquéllos. 

Sepamos, para ello, cuáles de los elementos que constituyen 
el suelo son los necesarios á la planta que nos ocupa, y, en- 
tre ellos, cuál es el que necesita en mayor cantidad; es decir: 
cuál es su dominante. 

El dominante de la viña es la potasa: siguiendo á éste, el 
ázoe, el fósforo, el calcium, el hierro, etc., etc., etc. 

Los terrenos muy húmedos y ricamente constituidos no con- 
vienen á la viña, porque en ellos se encuentra el ázoe en 
exceso; y si es cierto que provoca una vegetación exuberante, 
es sin duda en detrimento del fruto. 

Los terrenos calcáreos, arcillocalcáreos ó arenosos, en donde 
el ázoe se encuentra más rarificado, son excelentes para el cul- 
tivo de la viña. 

Si en el terreno elegido se observase la ausencia ó la escasez 
suma de alguno de los elementos secundarios que la viña exige 
para su nutrición y desarrollo, debemos apelar á los abonos, 



47Ó El libro amarillo 



eligiendo entre ellos los que puedan dar al terreno, en las pro- 
porciones requeridas, el elemento que falta. 

Para preparar el terreno que ha de recibir la nueva plan- 
tación, basta removerlo en toda su extensión hasta una profun- 
didad que varía según la capa vegetal. 

Preparado el terreno, pasemos á la elección de la planta. 

Desde que la filoxera apareció en Francia, destruyendo in- 
mensas é innumerables plantaciones de viña, fué asunto de lar- 
gas discusiones el de la elección de una planta que en fruto y 
calidad pudiera reemplazar las perdidas, y que al mismo tiem- 
po fuera más resistente á la filoxera. 

La viña americana ofrecía la preciosa ventaja de la resis- 
tencia, pero su fruto estaba distante de poder sustituir el deli- 
cado y abundante fruto de la viña francesa. 

La idea del eminente Gastón Bazille, que desde 1869 
proponía á los viticultores franceses ingertar sus plantas, vino, 
aunque tarde, á resolver el difícil problema, y en el pie de la 
resistente cepa americana fueron ingertadas las cepas francesas 
de mejor calidad. 

El ingerto es la yuxtaposición de una parte de la planta, 
que se llama yema, á otra planta de la misma naturaleza, que 
toma en ese caso el nombre de sujeto ó porta-ingerto. 

Para provocar la soldadura de las plantas yuxtapuestas, es 
necesario poner en contacto inmediato dos cortes recientes, he- 
chos en la yema y en el sujeto, teniendo cuidado de que el 
contacto sea completo entre ambas cortezas, pues es entre ellas y 
debido al cambium, tejido especial que se encuentra bajo la 
corteza, conío se efectúa la soldadura. 

Puede practicarse el ingerto en una planta ya arraigada ó 
en el sarmiento que se va á plantar. 

Es, sin duda, de la planta arraigada de que deben esperarse 
mejores y más prontos resultados; pero lo penoso é incómodo del 
trabajo, que la mayor parte de las veces tiene que practicarse bajo 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 477 

un sol abrasador y durante muchos días, obliga al viticultor á 
practicarlo en el sarmiento. Sigamos, pues, al hombre de ex- 
periencia, que así seguiremos también los consejos de la cien- 
cia, y ocupémonos sólo, por ahora, del ingerto practicado en 
el sarmiento que vamos á plantar. 

Sólo nos detendremos en los ingertos que más se practican, 
y que son: ingerto en hendidura, en hendidura vaciada, é ingerto 

inglés. 

El ingerto en hendidura es práctico cuando el sujeto es 
más grueso que el tallo ó yema que se va .á ingertar; pero nó 
cuando se trata de una planta arraigada en lugares en que reinan 
fuertes vientos, pues el constante sacudimiento de la planta se 
opone á la formación de la soldadura. 

El ingerto en hendidura vaciada es, como se ve, una mo- 
dificación del anterior, en el que los bordes terminan sin espe- 
sor, produciendo así una soldadura más perfecta. 

Entre éstos y todos los que hoy se practican, es el ingerto 
inglés el de reconocida superioridad. 

Las mejores ligaduras para los ingertos, son los filamentos 
secos de un planta textil, que hayan sido sumergidos durante 
veinticuatro horas en una solución que contenga del i al 2 % 
de sulfato de cobre. 

Estas ligaduras no deben dejarse más del tiempo necesario 
para la formación de la soldadura, pues de otro modo puede 
sobrevenir estrangulación de la planta. 

Una vez ingertada la cantidad de sarmientos necesarios, 
deben conservarse, con sumo cuidado, en cajas, en las que se 
colocan por capas que alternen con capas de arena, ligeramen- 
te húmeda, y de un espesor de quince centímetros, más ó menos. 
Así dispuestos, se espera un día de buen sol para plantar- 
los en almacigo. 

Veamos ahora de qué manera debe hacerse el almacigo. 
Para ésto se practican zanjas paralelas, distantes o, m 50, 



478 EL LIBRO AMARILLO 



y que tienen o, m 25 de ancho por igual profundidad. En 
el fondo de ellas se dispone una capa de arena de - algunos centí- 
metros de espesor, en la que se hunden los sarmientos inger- 
tados, teniendo cuidado de formarles montículos al pie. 

Se llena en seguida la zanja con la tierra antes extraída, 
comprimiéndola fuertemente hasta la altura del ingerto. La se- 
gunda capa no debe comprimirse ni tampoco cubrir el sar- 
miento por completo, que sólo debe serlo por una capa de arena 
de dos ó tres centímetros. 

Para que el ingerto pueda llegar á buen término, es necesa- 
rio arrancar, por lo- menos dos veces, las raíces que nacen én 
la yema. 

Una vez retoñado el sarmiento y cuando ya nuestras nuevas plan- 
tas estén del todo formadas, procedamos á trasplantar el alma- 
cigo al terreno dispuesto para recibirlo. 

m 

Arranquémoslas con cuidado . y en el momento mismo en 
que han de colocarse en su puesto definitivo, teniendo cuidado 
de cortar las extremidades de las raíces. Para plantarlas prac- 
tiquemos hoyos de suficiente capacidad, de tnodo que queden cubier- 
tas con la tierra hasta un poco más arriba del ingerto. 

Es variable la distancia á que acostumbran los viticultores 
plantar las cepas, pero la más generalmente adoptada es dé 
un metro, en hileras á la misma distancia; es decir: diez mil cepas 
por hectárea. 

Las nuevas plantas deben podarse corto, pocos días después 
de hal?er sido plantadas; y una vez más, arrancar las raíces del 
ingerto. 

Hemos terminado nuestra plantación. Pero no es esto todo: 
además de los cuidados del cultivo, hay cuidados más difíciles y 
que requieren suma atención, pues basta un momento de des- 
cuido para que nuestro bello campo venga á la ruina. 

La viña tiene multitud de enemigos contra los que el viti- 
cultor vive en lucha. Enumerarlos y ocuparnos de cada uno 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 479 



en particular, sería trabajo de algunos volúmenes. Sólo nos 
ocuparemos, pues, del principal. 

■ 

Entre esos enemigos de la viña, el que ocupa el primer 
rango, bajo el punto de vista de la devastación y de la inva- 
sión, es, sin duda, la filoxera. 

El viticultor que lo ve apoderarse de sus campos, lo com- 
bate con energía, empleando para ello todos los medios que la 
ciencia y la experiencia pueden ofrecerle. Y si vence al mi- 
croscópico, pero terrible enemigo, no es sin dejar en la con- 
tienda gran parte de sus recursos y cuantiosas cosechas. 

El que no lucha por deshacerse de tan ruinoso huésped, 
tampoco permanece tranquilo. Teme su proximidad y apela á 
toda medida preventiva que pueda constituir una barrera contra 
el temible invasor. Ocupémonos, pues, de él y sigámosle en sus 
raras transformaciones. 

Á la filoxera que se encuentra en el suelo se le ha dado el 
nombre de ápteras, por carecer por completo de alas. El áp- 
teras se adhiere á las raíces de la planta, en donde después 
de varias metamorfosis adquiere su tamaño natural. Después de 
la tercera de estas metamorfosis, ofrecen todos el carácter par- 
ticular de poder poner, sin cópula, huevos fecundados; huevos 
de que al cabo de algunos días salen nuevos insectos, seme- 
jantes á los primeros, y que, como ellos, sufren iguales trans- 
formaciones y continúan la reproducción en cantidad pro- 
digiosa. 

En cierta época del año, hacia los meses de julio y agosto, 
sufren los ápteras mayor número de metamorfosis, al fin de las 
cuales se encuentran dotados de alas rudimentarias, que pronto se 
desarrollan por completo, permitiendo al insecto emigrar por 
enjambres é ir á continuar su obra de desvastación en nuevos 
campos. 

Lasr filoxeras aladas son hembras, y ofrecen, como los ápte- 
ras, el carácter especial de, sin cópula, poner huevos fecundados, 



480 EL LIBRO AMARILLO 



que depositan en el reverso de las hojas, y de los que nacen 
machos y hembras, desprovistos, por completo, de órganos nu- 
tritivos. Apenas nacidos se unen en parejas, muere el macho 
inmediatamente después de la cópula, y la hembra después de 
depositar bajo la corteza de la planta su. único huevo, que es el 
llamado huevo de invierno. 

De este huevo de invierno saldrán en la primavera si- 
guiente los nuevos ápteras, que irán, desde luego, á adhe- 
rirse á las raíces de la planta y á continuar la reproducción. 

Parece, según las observaciones de M. Balviani, que la fe- 
cundidad de la filoxera decrece á medida que las generaciones se 
suceden, y que al fin desaparecería si el huevo de invierno no vi- 
niese á renovarla. 

La destrucción de este huevo, es, pues, asunto capital. Con 
este fin se han empleado : la cal, la naftalina y otras sus- 
tancias. 

Entre las sustancias empleadas hoy para la destrucción de la 
filoxera, el sulfuro de carbono es el que ha dado mejores re- 
sultados. Recordemos que el sulfuro de carbono es un líquido 
muy volátil, que se obtiene por la combinación del azufre y del car- 
bón vegetal. 

Ese líquido se introduce bajo la tierra, en la raíz misma 
de la planta, por medio de una inyectadora. 

Las medidas enérgicas que pueda tomar nuestro Gobierno 
para impedir la importación de este ruinoso insecto, consti- 
tuyen, sin duda, el principal preventivo del momento. 

El Cónsul, 

P. J. Mendoza. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS" DE VENEZUELA 48 1 



III 

Consuladp de los Estados Unidos de Venezuela. 

El Havre: 15 de diciembre de 1896. 

ESTADÍSTICA MUNICIPAL DE LA CIUDAD DE EL HAVRE. 

(l8<)6). 

Población 

* 

¿Cuál ha sido el movimiento de la población de El Havre * 
durante el año de 1896? 

Ésta es una cuestión que no deja de tener su interés par- 
ticular. Ella está relacionada, en efecto, con puntos de 
higiene y de salubridad públicas, y su estudio es tanto más 
útil, cuanto que se enlaza estrechamente con la prosperidad ge- 
neral de la ciudad. * 

TJn examen rápido del conjunto indica que el año de 1896 
dio resultados relativamente satisfactorios. 

El número de nacimientos, bien que inferior al término me- 
dio de los últimos cinco años, fué notablemente superior al de 
1895. 

Los matrimonios resultaron también más numerosos, y las 
defunciones ofrecieron una disminución evidente sobre las cifras 
anteriores. 

3.671 niños nacieron en 1896, contra 3.608 en 1895. El tér- 
mino medio de los cinco años últimos es superior á estos nú- 
meros; pues llega, en efecto, á 3.682. 

* 

Entre los nacidos en el curso del año pasado, los hijos le- 
gítimos y los hijos naturales dan, respectivamente, el número 
de 3- l 35Y de 53 6 > contra 3.054 y 554 para el año de 1895. 

Los . varones y las hembras resultan en número más ó menos igual: 
61 



4o2 EL LIBRO AMARILLO 

1.587 y 1.548 para los hijos legítimos, y 
jos 'naturales. 

Los nacimientos dobles fueron 38, as 
hembras y 1 7 de varón y hembra. 

165 niños nacieron muertos. 

En lo que se refiere á los matrimonie 
mucho más favorable que los cinco afi 
ciudad se celebraron 1.117. ó sea 43 m; 
dente y 20 más que el término medio de 

El estado civil registró 842 matrim< 
solteras; 107 entre viudos y solteras; 77 ( 
40 entre viudos y viudas; 24 entre soltero; 
divorciados y solteras; 6 entre divorciad 
viudos y divorciadas. 

2 matrimonios anteriormente divorcia» 
En el año de 1896 hubo relativame 

contra 80 que fueron los de 1895: 73 ' 

medio desde 1891. 

Las defunciones fueron 3. 230, ó sea 
año de 1895 y 340 menos que el términ 
timos años. 

Las defunciones, por edades, resultar 
menos de un año; 249 de uno á 5 años 
1.095 de m ^ s de 2 ° años. 1 

Hembras de menos de un año 296; 
de 5 á 20 años 102; de más de 20 añe 

En lo que concierne al estado clvi 
así: solteros 999; casados 551; viudos 
teras 734; casadas 354; viudas 340; divon 
Policía 

Por más de un concepto conviene 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 483 

judicial de la ciudad de El Havre en el año de 1896, que la 
policía municipal acaba de publicar. 

La embriaguez dio lugar, como siempre, más que otros de- 
litos, á la intervención de la policía. 2.540 acusaciones se for- 
mularon contra ebrios revoltosos. Estos 2. 540 individuos per- 
manecieron más ó menos tiempo en los puestos de policía 
municipal, y 131 de ellos fueron encausados por el tribunal co- 
rreccional. 

He aquí los crímenes cometidos en el año: 10 homicidios, 
2 asesinatos, 137 robos calificados, 15 atentados contra el pudor 
y 3 casos de bigamia. 

Los simples robos se elevaron á la cifra de 1.539. 

La estadística da los delitos siguientes: golpes y heridas 165; 
vagancia 109; mendicidad 225; ultrajes á la autoridad 222; ul- 
trajes al pudor 32; falsificación de- alimentos 14. 

Por autos judiciales la policía local promovió 1.163 infor- 
mes, instruyó 297 expedientes de averiguación, transmitidos luego 
á los tribunales, é hizo i. 797 arrestos. 

La embriaguez con sus riñas y escándalos produjo, natural- 
mente, el mayor número. 

7.212 contravenciones de naturaleza diversa se contaron en 
1896, comprendidas 1.519 respecto déla salud pública y 1. 817 por 
prostitución. 6.313 personas fueron condenadas en el tribunal de 
policía á multa y 900 á prisión. 

Durante el año de 1896 la policía intervino en la apertura 
le 191 ventas de bebidas, efectuó el reconocimiento de 
75.432 personas llegadas á los hoteles y casas amuebladas 
le la ciudad, y dispuso la distribución de recursos entre 4.831 
riajeros indigentes. 

9.254 desgraciados hallaron por la noche refugió'' en losdi- 
j-ersos asilos de la ciudad. 

En el año de 1896 se contaron en ella 27 muertes por ac- 



T * f .' 



484 EL LIBRO AMARILLO 



cidentes, y los suicidios fueron 51, así: 24 por inmersión, 15 por ahor- 
cadura, 4 por arma de fuego, 3 por asfixia y 5 por caída. 



El Cónsul, 



. 



Dionisio Centeno. 



IV 

Consulado de los Estados Unidos de Venezuela. 

Liburna: 20 de diciembre de 1896, 

Señor Ministro: 

Cumpliendo con el artículo de la Ley que prescribe á los Cónsules 
contribuir con un informe relativo á un asunto de interés ge- 
neral para la sección respectiva del Libro Amarillo, paso á 
llenar este deber escogiendo por tema de mi trabajo una cuestión 
de actualidad, que es, en mi concepto, al mismo tiempo de in- 
terés particular para nuestra Patria, la £ual por su extenso li- 
toral marítimo y fluvial, está llamada á figurar, más ó menos 
tarde, entre las potencias marítimas de la América. 

Me refiero á la marina^ mercante, cuyo desarrollo extraor- 
dinario en los últimos años, es la muestra más palpable del pro- 
greso material de nuestra época. 

Tal asunto preocupa actualmente el ánimo de los hombres 
dirigentes de esta gran Nación, con motivo del informe que 
el distinguido y competente Diputado de Marsella, señor C. 
Roux, ha dirigido á la Cámara de Representantes, en su carác- 
ter de miembro de la comisión correspondiente al servicio 
del comercio y de la industria, encargada de examinar el pro- 
yecto relativo al Presupuesto de gastos del año de 1897, 

Disertando sobre el particular, el inteligente economista se expresa 
en los términos siguientes, dignos de trancribirse: ' 'Sin remontarnos 
"hasta la antigüedad se puede decir que en el siglo XVI la Holanda 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



485 



f 



'debió á sus naves (rouleurs de mer) la prosperidad que hizo de 
'ese pequeño País el centro del comercio del mundo entero y 
'que, en nuestros días, la Inglaterra debe su preponderancia á 
'su gran flota mercante. Además de la utilidad que una Nación 
'deriva del desarrollo de sus trasportes, del beneficio que le ase- 
■gura el trabajo y la actividad de sus astilleros, del 
'constante empleo de sus máquinas; además de la salida que en- 
cuentran el hierro, el cobre, la madera y otros productos de sus 
'fábricas; déla cantidad de sueldos y salarios que puede distribuir 
'entre sus obreros; de la seguridad de poder confiar á sus pro- 
'pios talleres la construcción de sus buques de guerra, haciendo 
'abstracción de la ayuda preciosa qué en caso de guerra pueden 
'prestar los grandes trasportes de comercio armados en cruceros, 
'importaocia de un género enteramente especial, pero de un pre- 
'cio inestimable, se agrega la presencia del pabellón nacional, 
'gloriosamente representado en todos los mares del globo. En fin, 
'una flota mercante es, no solamente un instrumento de riqueza 
'para un País, sino además una enseña de crédito, un signo 
'de fuerza y la prueba de su poderío, confirmada ante todos los 
'pueblos" 

Según los cuadros estadísticos publicados por la agencia 

"Veritas," el tonelaje bruto de los buques de vapor de un 

arqueo de más de cien toneladas brutas, pertenecientes á las 

principales potencias marítimas de la Europa hace diez años, era el 
siguiente : 



Inglaterra 

Francia 

Alemania 

España 

Italia 

Noruega 



» , 



»> 



» > 



» > 



»> 



> » 



ó sea un total de 



de modo que corresponden á la Inglaterra más de las tres cuar- 



6.592.496 


toneladas. 


722.252 


> » 


628.296 


» > 


388.581 


» » 


243.491 


M 


150.680 


> > 


8.725.796 


toneladas. 






EL LIBRO AMARILLO 



iea un 75,55 por ciento; á la 
Alemania un 7,20 por ciento; ; 
la Italia un 2,80 por ciento, y 



estadística de este año, es el sigui< 
nglaterra figura con 10. : 

\lemania 



Alemania 

'rancia 


>» *■; 


noruega 


., 


ispaña 


,, 


talia 


; 


i total de 


■3-i 






cifras se 


ve que dichas Naci< 


ruto, sólo 


de la marina impulsat 


liadas, ó sea en una proporción d' 


snto, repartidas así: 


-ra con 


3.652.781 toneladas 


ia 


732-'76 




210.972 




130.734 




101.032 


a >■ 


343-932 


elaje bruto de los Países mencior 


aje neto: 




térra con 


5.690 vapores tiene 


.ania ,, 


831 


;ia 


532 


ña ,, 


365 


ega - . 


55" 


" 


222 ,, 


tal 


8. 191 vapores 



«BOI 



"k r 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



487 



El tonelaje neto de los buques de vela de los mismos Países es 
hoy, según la misma agencia ' 'Veritas": 



Inglaterra 


con 


8.726 naves 


posee 


3. 267.625 toneladas 


Noruega 


y y 


2.801 ,, 




1. 176.174 


Alemania 


1 1 


1.096 ,, 




566.973 


Italia 


1 > 


1.692 ,, 




472.002 ., 


Francia 


y ? 


1.425 .. 

■ 




252.940 


España 


1 > 


1. 115 




167. 143 

• 


Total 


16.855 naves 


posee 


5.902.857 toneladas 



Sumando el tonelaje de los buques de vapor de un por- 
te de más de cien toneladas, con los de vela de más de 
cincuenta toneladas, pertenecientes á todos los Países del globo, 
la misma Agencia registra un tonelaje neto de f9.8p7.585 toneladas, 
distribuido entre los Países siguientes: 



Inglaterra 


con 


I4.4l6 


buques 


9.680.901 toneladas 


Estados Unidos ,, 


4.358 


y y 


1.888. 183 




- Noruega 


» > 


3.352 


y y 


1.490.478 , 




Alemania 


> 1 


1.927 


y y 


1. 463.319 




Francia 


> t 


1.957 


y y 


741.616 , 




Italia 


y t 


I.9H 


M 


690. 594 




Rusia 


y y 


2.O67 


M 


542.195 




España 


y y 


I.48O 


M 


506. 363 




Suecia 


y y 


I. 87I 


y y 


'446.743 




Holanda 


M 


846 


M 


362.088 




Grecia 


y y 


I. l66 


y y 


335-164 


• 


Dinamarca 


t y 


I.O6O 


y y 


300.288 , 




Turquía 


y y 


1.328. 


y y 


283.260 , 




Japón 


y y 


5 J 6 


y y 


225.280 , 




Austria 


y t 


365 


9 y 


222.472 , 




Brasil 


y y 


634 


y y 


162.427 , 

* 




Á la vuelta 


39.257 


buques 


19.341.37 1 toneladas 



488 EL LIBRO AMARILLO 



De la vuelta 


39.257 buques 


Chile 


178 ... 


Bélgica ,, 


76 „■ 


Portugal ,, 


234 


La República 




Argentina ,, 


215 .. * 


Haway „ 


46 ,, 


La China ,, 


50 


El Perú 


60 


El Uruguay ,, 


70 


Nicaragua ,, 


22 ,, 


México ,, 


63 .. 


Egipto ,, 


16 


Siam , , 


17 


Rumania 


23 


Haití 


21 .1 


Guatemala ,, 


16 


Arabia , , 


5 


Venezuela ,, 


2 1 ,, 


Montenegro ,, 


27 


Colombia ,, 


8 


liolivía ,, 


3 


Bulgaria ,, 


3 


Zanzíbar ,, ■ 


3 


Sarawak , , 


4 


. Santo Domingo 


9 


Persia ,, 


2 ., 


San Salvador , , 


4 


Corea ,, 


2 ,. 


Costa Rica ,, 


4 


Túnez ,, 


3 


Ecuador 


1 


Liberia ,, 


2 


Al frente 


40.465 buques 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



489 



Del frente 


40.465 


buques 


19.878.881 


toneladas 


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buques 


19.897.585 


toneladas 



Estudiado el cuadro que precede se observa que la In- 
glaterra -ocupa tan lujosamente el primer puesto, que su ma- 
rina mercante excede á la de las otras Naciones en gran propor- 
ción. Ella, por sí sola, posee la mitad del tonelaje del mun- 
do entero, ó, en otros términos, todas las marinas de los otros 
Países del globo, reunidas, apenas igualan la suya. 

En segunda línea figura la de los Estados Unidos de Amé- 
rica. Tal ha sido el aumento de su marina en los últimos años 
y tal es el desarrollo de sus construcciones navales, que no pa- 
sarán muchas décadas sin que esta colosal República sea, en este 
respecto, como en muchos otros, la émula respetada de la po- 
derosa Albión. 

La Noruega ocupa brillantemente el tercer rango. Sorpren- 
• dente y admirable es tal desarrollo industrial en un País que 
por su población de dos millones escasos y sus recursos limitados, 
le correspondía un puesto más secundarip del que ocupa con 
tanto lucimiento, debido á la energía, laboriosidad y sobriedad de 
sus habitantes. Pero esto no es todo, pues en la respetable 
cifra que le da la agoncia ' ' Veritas" no está . comprendido un 
gran número de pequeñas naves, cuyo porte no alcanza á cincuenta 
toneladas, y que se ocupan en la . pesca en los mares vecinos y en 
sus numerosos y ricos golfos. 

Notable es también el aumento de la marina alemana, que 

viene en cuarto rango, y tal es la actividad de sus astilleros, que 

puede deducirse que su progreso, en los próximos años, será 
62 



490' ' EL LIBRO AMARILLO 

tan importante como lo ha sido en los i 
ocupará gallardamente el tercer rango en 
del globo. 

La Francia ocupa el quinto puesto, y < 
mente secundaria, es la causa del clamor 
Roux y de otros patriotas que ven en el 
inferioridad de su comercio. Dada la 
este País y el patriotismo que carácter 
no hay duda alguna que sus gobernante 
para que su marina ocupe á la mayor bri 
le corresponde. 

La Italia viene en seguida, con un 
de su vecina transalpina, lo cual la honr 
de dicha Nación y el buen éxito en su pi 
todo, entre las primeras potencias de este 
Sigue la Rusia con un contingente relativ; 
dcrado su extenso territorio y gran poblacii 
cante apenas representa una décima octava p 
una cuarta parte de la de'su vecina la ¡ 
guro que con el grande apoye? material y 
esta Nación con su alianza con la Fran< 
navales aumentarán también notablemente < 
La marina española, que figuraba t 
primera línea, ocupa hoy el octavo ¡ 
esta digna y orgullosa Nación hace todo 
altura á que aspira, y no obstante las sei 
la preocupan y absorben sus fuerzas y re 
de aumentar sus bajeles en una proporción ba 
se ha visto más arriba 

La Suecia viene en seguida con un 
considerada su población y recursos, y ! 
cifras más modestas, la Holanda, la 
marca. 

En escala inferior se encuentran la 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 49 1 



finalizando el cuadro, en lo que respecta á las Naciones euro- 
peas, la Bélgica y el Portugal, con un contingente cien veces me- 
nor que el de Inglaterra.. ' 

Sorprendente es también el tonelaje perteneciente al Japón, 
al reflexionar que la formación de su marina apenas cuenta 
con unos cinco lustros de existencia, pues antes de su 
gran revolución de 1868 que transformó completamente el País 
y abrió sus puertos al comercio exterior y á la civilización euro- 
pea, no poseía sino algunos buques de madera pertenecientes á po- 
derosos magnates, y numerosos barquillos que se ocupaban en la 
pesca y en el pillaje. Continuando en este brillante camino no 
pasarán muchos años sin que su marina, ayudada ' por las cir- 
cunstancias que favorecen este País y por la energía que carac- 
teriza á sus habitantes, como lo han probado brillantemente en 
* 

su reciente guerra con su poderosa vecina, llegue á adquirir una 
importancia tal que absorba por completo el tráfico mercantil en 
aquellos lejanos mares orientales. 

Á la cabeza de las' Repúblicas Sud-Americana está el Bra- 
sil, con un tonelaje doble del que posee el Portugal. Chile 
viene en seguida con un lujoso contingente en relación á su te- 
rritorio y población, lo cual es prueba del carácter emprendedor y la- 
borioso de sus habitantes. 

Nuestra Patria figura en este hermoso cuadro, que repre- 
senta el progreso y la civilización de nuestra época, con una ci- 
fra modesta. 

Sin duda esta situación cambiará, porque Venezuela, por su 
enorme litoril, por. la riqueza de sus mares, ríos y lagos, y por 
su posición geográfica, es naturalmente una Nación marítima, y 
forzosamente en el desarrollo del progreso americano, los capi- 
tales sobrantes, al encontrar en esta industria á la par que un 
noble empleo una remuneración lucrativa, serán invertidos con 
confianza é interés en su fomento, y de esta manera se formará 
prontamente nuestra flota mercante, llamada á figurar con distin- 



492 él Libro amarillo 

ción entre las del continente americano, 
viccíón. 

Soy de usted, señor Ministro, muy atem 
vídor, 



El Cónsul, 



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Al Seilor Min 



V (a) . 

Consulado de los Estados Unidos de Venezuela 

Barcelona: 31 de octi 

En los Informes que en cumplimiento d< 
servicio consular tuve el honor de remitir á 
años anteriores, procuré dar ¡dea del este 
encuentra el territorio de mi jurisdicción ■ 
nuestra República, y la capital importancia qu 
to de Barcelona como centro industrial y 
ta '■ señalar ahora el movimiento intelectu 
para aprovechar la enseñanza de lo que pueda 
rrollo de las riquezas del territorio de nuesti 
como ninguna otra (según estudios de emint 
para gran número de cultivos desconocidos en 
ricanos. Dada la variedad de climas y las condici 
distintos terrenos de ese País, no hay duda qu 
cirse con ventaja varios productos' agrícolas 
aparte de que podrían también implantarse n 
relativamente con poco capital, con beneficii 
masa social y para mayor honra y gloria < 

Sabido es que el principal agente de la r 
es la población, á cuyo progreso han dedicado 
ción nuestros Gobiernos para encontrar con 
rias del viejo continente; pero en mi humilde ( 
cho por hacer. 



bfe LOS ÉSTAbOS UNIDOS DE VENEZUELA 493 

■ * — 

Verdad es que la población aumenta visiblemente, pero la 
mayor densidad se ofrece en estrecha faja del litoral mientras 
que riquezas inertes del interior de la República están llamando 
gente é iniciativas para el desarrollo y aprovechamiento de tan- 
tos bienes con que pródigamente la Naturaleza ha dotado á nuestro 
suelo. Por esto creo oportuno exponer como tema de este In- 
forme el que está siendo objeto de discusiún y estudio, no so- 
lamente en los centros económicos de Barcelona, sino en las 
principales Academias de Europa; tal es: El Fomento de la población 
rural\ y para particularizarlo á Venezuela, completaré la expo- 
sición indicando alguna industria doméstica que con facili- 
dad entiendo podría explotarse en las nuevas colonias que se 
fundaran» 

En todas las naciones de Europa se sienten los efectos desas- 
trosos de la formación de grandes ciudades, con perjuicio de 
. los pequeños poblados, cuyos habitantes cultivaban las tierras 
anejas. El labrador vende sus propiedades para trasladarse á 
las ciudades, y como allí no encuentra medios para su actividad, 
después de mil privaciones y cuando ni el recurso le v queda 
de volver á su terruño, se embarca para América., Hasta la in- 
dustria, á la inversa de lo que hace el individuo, para economi- 
zar combustible y mano de obra, emigra á lugares rurales, esta- 
bleciéndose en las orillas de los ríos para aprovechar la fuerza 
hidráulica de los saltos de agua, resultando á la postre ambos fenóme- 
nos perjudiciales á la agricultura. 

Uno de los perjuicios del progreso de la maquinaria consiste en 
la separación (aunque momentánea, real) de la agricultura de la 
industria. 

Antiguamente el habitante de los pueblos no menospreciaba las 
faenas agrícolas, mientras el de las ciudades se dedicaba á toda clase 
de oficios. 

Desde que el ruido producido por el vertiginoso movimiento 
de los talleres, ha venido á pertucbar la dulce calma de los bos- 



EL LIBRO AMARILLO 

ques, el cuidado de los campos ha quedado : 
pantoso abandono. 

Para fomentar la grande industria se hai 
vilegios, que hoy son causa del malestar so 
vado de estas crisis aquellas comarcas en qu 
las industrias domésticas. Obsérvase que 
mero de obreros que viven del trabajo do: 
al de la grande industria. Los arrabales de 
muchas ciudades de Suiza y Alemania, s< 
queños talleres que constituyen gran núme 
dustrias. 

Schefield se puede citar como un eje 
de cuchillería y demás útiles de acero, uni\ 
no ha sido producto de grandes industria: 
de las más pequeñas que ocupan al obrero 
no dejando por esto de establecerse allí £ 
potentes motores; pero, por lo general, la c 
mano por obreros que trabajan en familia * 
En España mismo hay dos industrias clásic 
genas: la fabricación de objetos de espart 
de corcho, ambas industrias domésticas, cu 
la vez agricultores y artesanos. Las largas 
de invierno las emplean en la industria, y 
y primavera en cultivar los campos. La fa 
constituye una lucrativa industria doméstica 
de la región valenciana, y la fabricación de 
es la principal riqueza de la provincia de ( 
ficios se debe el acrecentamiento de las her 
Palamós, San Felin, Palafurgell y Cassá 
manufacturas de estos hábiles artesanos constitu 
pales artículos de la exportación española, ; 
aparte la industria de fabricación do salchíc 
de que principalmente voy á tratar, pue: 
de las muchas que podrían implantarse er 
interior de la República. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 495 



Cuantos se interesan por la prosperidad de Venezuela en- 
tiendo que han de procurar el fomento de la población rural, 
porque este pensamiento es la aspiración de los cultivadores 
entendidos de Europa, y los nuevos Países bien deben apro- 
vecharse de la experiencia adquirida por las viejas nacionalida- 
des. El fomento de la población rural es hoy una materia 
que está en ebullición en los centros burocráticos y científicos 
del mundo civilizado. ^ 

Sin dejar de rendir tributo á las portentosas producciones 
de la industria, nadie puede negar á la agricultura estas condi- 
ciones: I a ser la tierra el fundamento de todas las cosas, y su 
cultivo el que principalmente suministra materias á las fábricas y 
productos al comercio: 2 a ser una de las fuentes más copiosas 
de la riqueza y .bienestar de las Naciones, y satisfacer una de 
las primeras necesidades del hombre, cual es la de alimentarse: 3 a te- 
ner más estabilidad y seguros resultados que las otras industrias, 
auque.sea menos productiva en general; y 4 a que si los cam- 
pesinos ' suelen flaquear por el talento y la instrucción, gozan de 
más salud, viven más y tienen costumbres más sencillas que 
los artesanos y negociantes. 

Entiendo que la mejor colonización del interior de Venezuela 
debía ser una federación de familias rurales que poblasen el 
territorio del modo más conveniente á la agricultura, poco 
distantes de verdaderos núcleos ó poblaciones, que tuviesen el 
carácter de industriales y fuesen centros comerciales donde se con- 
sumieran ó cambiaran los productos.* 

De esta manera está establecida la población en las Pro- 
vincias Vascongadas en España, las más ricas y felices de este 
suelo. Hay quien atribuye principalmente la prosperidad agrícola 
de estas provincias á la laboriosidad de sus naturales, á que 
trabaja el hombre,* la mujer, los niños y todo el mundo. Se 
engaña el que así discurre: la causa principal es que todo el 
trabajo se aprovecha, que no hay dispersión de fuerzas de aten- 
ción y de individuos, porque la tierra y la casa son únicas y 



%— 



49° EL LIBRO AMARILLO 

solas. Criados en la vida sencilla, recogí 
caserío, bajo la influencia _ de una autofid; 
y patriarcal, conservan el sello virginal prir 
venir á que debemos aspirar para las poblí 
crearse en el interior de nuestra República. 

Entre otras industrias domésticas que po< 
seguro éxito en las colonias rurales, deben 
derivadas de la ganadería y especialmente 
butidos ó salchichones, tal como está en E 
tuye una lucrativa ocupación auxiliar de las 
y casas de campo, muy especialmente en 
taluña. 

En Cáceres es una industria por excel 
méstica. Cada familia prepara los embutidos 
consumo, y destina á la venta la pequeña j 
Algunos comerciantes recorren los pueblos 
de chorizos, lomos, embutidos y jamones. 
mado son casi el único medio de que se 
conservación de la carne en Badajoz, pues < 
ejerce una acción tan completa y poderosa, 
absorbe la humedad que pudiera destruir la: 
bien la salmuera que se forma, la reserva 
que puedan causarle los agentes exteriores 
á la influencia del humo, se conserva tan" 
cuelgan los embutidos en las cocinas, dondí 
del fuego y se combinan con los principios 
mo. la creosota, el ácido piroleñoso y otro; 
tan de la combustión. Además es muy gei 
mentón dulce y picante, que á más de 
servación de la carne, le presta un sabor 
rístico. 

Pero donde constituye una industria típ 
miento es en Cataluña, y eso á pesar de ¡ 
ganadera. Bastante extendida está esta indust 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 497 

de Barcelona, siendo jamón el rico salchichón de Vich que se 
fabrica también en otras comarcas, tales como Berga, Caserras, 
Bagá y el partido de Castelltersol. Las salchicherías de Vich 
son monumentales fábricas movidas por vapor, y dotadas de la maqui- 
naría más perfecta. 

De los datos publicados en la obra de Don Manuel Escudé 
Bartolí "La Producción Española," tomamos los siguientes: la can- 
tidad de carne magra útil para la elaboración de salchichón es de 1 5 
^kilogramos por cabeza. 

La cantidad de salchichón que se elabora en VLch anual- 
mente es de 300.000 kilogramos, y en los alrededores y pue- 
blos de la comarca 350.000 kilogramos: en junto 650.000 kilo- 
gramos de salchichón, que valen 3.250.000 pesetas que benefician 
á una reducida comarca. 

Operacio?ies principales que comprende la elaboración. 

i a Se hace pedazos la carne magra y se la somete á 
la acción de máquinas de trinchar que la convierten en 
pasta. 

2 a Pasa la pasta á las máquinas de mezcla, en las que se 
adiciona la sal y especias: se endurece la masa hasta formar un 
todo compacto, en cuya forma permanece dos días antes de proceder 
á la confección del embutido. 

3 a Relleno de la tripa por medio de máquinas de presión 
y exacto ajuste. 

4 a Dos días después- de hechos los embutidos y cuando 
está ya seca la tripa, se procede á colgarlos en grandes naves, 
resguardadas* de los aires húmedos. En los / secaderos permane- 
cen dos ó tres meses. 

» 

5 a Terminado el período de secadero, se limpia el salchi- 
chón, se le pone el plomo de marca, se le envuelve en papel 
metálico y se le embala convenientemente para la venta en el in- 
terior de la Península ó para exportarlo á todas las partes del 
mundo. 

63 



49» EL LIBRO AMARILLO 

Tal es, á grandes rasgos tratado, 
esta industria, que creo podría fácilmem 
República, muy especialmente en los 
formación, donde podría servir de poden 
agrícola. 

El Cónsul, 

Al seflor Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Veneí 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



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VI 

Consulado de los Estados Unidos de Venezuel 
Vinaroz: 30 de octu 
Señor Ministro: 
Deseoso de contribuir con lo que de mí 
mentó de las relaciones comerciales entre Espa 
dt Venezuela, que me honro en representar í 
Vinaroz, provincia de Castellón de la Plana, 
remitir á usted cuantos datos he podido reco£ 
conocimiento de la vida agrícola, industrial y 
fértil y dilatada Provincia, una de las más ric; 
debido en gran parte á su templado clima. 

Agricultura, 

La agricultura ha sufrido ciertos cambios, 
los precios de sus productos, pues medio sigL 
la cebada se cultivaban tan sólo en los terreno 
algarrobo en los de secano, mientras que en 
más que inmensos viñedos y plantaciones de 
productos remuneradores superan en mucho á le 
vos, sin que por ésto se haya renunciado á elle 
cereales en menor escala, se limita la producci 
sable para las necesidades de la familia y anim 

El naranjo, que á principios del siglo m 
más que como un árbol de adorno para los jar 
gran desarrollo en los campos limítrofes á 
Provincia, en términos tales, qué* hoy constituy 
riqueza. El cultivo del naranjo se halla relati 
á causa de continuar empleándose procedimientc 
cual resulta que no se obtengan aumentos en la p 
jora en la clase, circunstancia tanto más sens 
no debe achacarse á desidia ni impericia de 
sino á ciertas condiciones económicas que 



» 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 503 



crear centros ó institutos agrícolas en los que un perso- 
nal inteligente les enseñe los procedimientos esencialmente 
prácticos para conseguir el mejoramiento de este cultivo 
y los abonos más favorables para el mismo, -así como los me- 
dios de preservar los naranjos de algunas enfermedades que, cqmo 
la negreta^ constituyen una verdadera calamidad en toda la co- 
marca. 

Después del naranjo, el producto principal es el vino, que 

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se elabora en grandes cantidades en los campos de Vinaroz, Be- 
nicarló, Segorbe y otros pueblos de esta vasta provincia, y 
se exporta para varios Países, como Inglaterra, Países-Bajos, 
Suiza, y muy especialmente Francia, siendo igualmente muy 
importante el consumo que se hace de estos vinos en Buenos 
Aires. Los embarques se efectúan en el puerto de Vinaroz, 
directamente para los Países consumidores, á cuyo fin- hay va- 
rias compañías que hacen tocar aquí sus vapores. Las 
exportaciones para Alemania han sido completamente nulas duran- 
te algún tiempo, á consecuencia de la guerra de tarifas entre 
aquel País y España. Pero convencidos ambos Gobiernos de los 
perjuicios que este estado de cosas les reportaba recíproca- 
mente, han convenido en un arreglo comercial, y para este 
año se prometen los exportadores reanudar sus interrumpidas 
relaciones con sus antiguos corresponsales del Norte de Europa. 

■ 

Industrias. 

Como País esencialmente agrícola, tiene poca importancia 
esta región desde el punto de vista industrial, comparada con 
otras Provincias de la misma categoría. 

Castellón. (Capital de la provincia). La fabricación de al- 
pargartas es lo que constituye su verdadera é importante in- 
dustria. Su especialidad consiste en la preparación de suelas 
para esta clase de calzado, que usan generalmente los campe- 
sinos y obreros, así como todo el ejército en campaña ó en mar- 
chas, tanto por su economía cuanto por la comodidad que ofrece. 



504 EL LIBRO AMARILLO 



La fama de que gozan estas suelas se debe á la clase de 
cuerda que en ellas se emplea, que es de cáñamo puro, sin extraerle la 
fibra procedente del corazón de la planta, que, siendo la más 
fina, es precisamente la que ofrece más resistencia.* 

^tillares de obreros de todos sexos y edades tienen su 
sustento en esta industria, pues hombres, mujeres y niños desem- 
peñan su cometido proporcionado á sus fuerzas. 

Cuenta igualmente Castellón con algunas fábricas de cerá- 
mica, pero de poca importancia, porque el subido precio de las pri- 
meras materias hace que Valencia sea su competidora en esta 
industria. Sin embargo, sus productos tienen fácil salida en los 
mercados de Barcelona y Andalucía. 

Otra industria bastante importante, y que emplea buen nú- 
mero de jornaleros, tiene Castellón, cual es la fabricación de 
cajas para la exportación de la naranja, con madera que proviene 
de Malgrat y de otros puntos de Cataluña. 

La elaboración de abonos químicos ha tomado también bas- 
tante desarrollo, no sólo para las necesidades de su agricultura, 
sino también para abastecer las riberas de los ríos Turia y 
Júcar. 

Vinaroz. Esta población, en la que se halla instalado el 
Consulado de Venezuela y es cabeza de partido judicial, se conoce 
muy favorablemente en el extranjero, por la importancia de los 
embarques de vino y otros productos que se efectúan por este 
puerto. 

Posee varias- fábricas de harina; dos aserraderos" mecánicos? una 
fundición; algunas fábricas de jabón; una fábrica de aceité de 
orujo; .otra de colchas; y varias de alcohol, de las cuates 
hay muchas en los restantes pueblos de la Provincia. 

En el orden mineral, cuenta la Provincia de Castellón de la 
Plana con minas de plomo, en Cabanes; de zinc y de azufre, en 
Lucena; de cinabrio y de cobalto en Alfondiguilla; de cobre, 
de cinabrio, de cobalto y de mercurio, en Eslida; de plomo y 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 505 

de carbón en Alcalá de Chisvert y de mercurio en Alge- 
níca. Varias canteras de mármol hay m en la provincia, que po- 
drían ser ventajosamente* explotadas, como son las de Vinromá, 
Cabanes, Ayoder, Cerbera y Chert, pero la sensible falta de 
buenos medios de comunicación, puesto que los citados pueblos 
sólo cuentan con caminos de herradura, hace que las men- 
cionadas canteras no sean explotadas, á pesar de la abundan- 
cia y de la buena calidad de sus minas. 

Comercio: 

El de exportación es el principal de esta provincia, cuya base 
la forman el vino, las naranjas y las algarrobas. 

El de importación lo constituyen la madera, harinas, carbón 
mineral, duelas, aros de madera y envases para la exportación de 
sus vinos. 

Sus detalles van expresados en los dos estados que acom- 
paño, para que se pueda apreciar su importancia. 

Vinaroz. Ha importado trigo y madera de Rusia; carbón 
mineral de Inglaterra; harinas de Holanda; duelas y aros de Italia y 
de Francia, y cemento y azufre de Italia. 

Su exportación ha sido principalmente de vino para Fran- 
cia y América; aceite y alfalfa para Francia, y las algarrobas para 
Francia é Inglaterra. 

Boticario. Ha importado duelas y aros; y su exportación 
ha sido para Francia, Holanda y Rusia de vinos tintos, y 
de alcoholes para Holanda. 

Burriana. Ha exportado naranjas á Francia, Alemania é Ingla- 
terra; algarrobas á Francia, Italia y otros Países; cebollas á Inglaterra 
é higos secos á Francia. 

Castellón. Ha importado de Inglaterra carbón mineral, y . 
fosfato de cal de Francia. Su exportación principal ha sido de 
azufre y calamina para Amberes; naranjas para Francia, Alemania, 

64 



506 ^ EL LIBRO AMARILLO 



Bélgica, Estados Unidos é Inglaterra; vinos para Francia, y algarro- 
bas para Inglaterra. 

Creo que sería inoportuno molestar la superior atención 
de usted con más noticias y pormenores, y, por lo tan- 
to, me limitaré á acompañar los estados de exportación é impor- 
tación de esta Provincia durante los años de 1893, J ^94 y 1895, en 
los que hallará usted detalles que pueden interesar al comercio de 
Venezuela. 

Mucho celebraré que los datos que he podido proporcio- 
narme y quedan expuestos, llenen cumplidamente los deseos de 
usted, á los fines que se propone el Ministerio de su digna 
dirección. 

Reitero á usted, señor Ministro, las seguridades de mi más 
respetuosa consideración. 



El' Cónsul, 

Lu\s de Abaría, 



Al señor Ministro de Relaciones Exteriores.— Caracas. 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



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VII 

Consulado de los Estados Unidos de Venezuela. 

Santa Cruz de Tenerife: 4 de noviembre de 1896. 

4 

TENERIFE SU DESARROLLO SU AGRICULTURA. 

Ideas generales. 

Situada entre los 28 y 29 grados de latitud Norte y los 9 
y 1 1 de longitud Oeste del meridiano de San Fernando, se halla 
Tenerife, la más hermosa y poblada de las siete islas que forman 
el archipiélago canario, en cuyo centro se levanta el gigantesco 
Teide á 3.715 metros sobre el nivel del mar. El contorno de 
esta isla es de 334 kilómetros, y sus acantiladas costas muestran 
al geólogo que paulatinamente fueron saliendo del fondo del 
Océano hasta el período posterciario. En su superficie se ha- 
lian todas las estaciones y una floresta „tan exuberante y pró- 
diga que, mientras en la zona que comprende la ciudad de la 
Laguna, situada á 9 kilómetros de la capital, el termómetro á la 
sombra marca 8°. 12', en Santa Cruz de Tenerife señala 30^.9', 
en la Orotava 15 o . o' y en Vilaflor 12 o . 8'. 

Esta variedad de estaciones ofrece ventajas envidiables. Los 
turistas ingleses y alemanes prefieren la Orotava, donde se han 
levantado hermosos hoteles, entre los que descuella, por rivalizar 
con los mejores de Europa y América, • el Gran Hotel Faoro. 
Los enfermos del pecho se recluyen en Vilaflor, hermosa es. 
tación veraniega, dotada por la naturaleza .de encantos sin rival. 

Las poblaciones más importantes, son: Orotava, Laguna, Puerto 
de la Cruz, Garachico y Realejos. 

Su agricultura es muy productiva. La decadencia de la gra- 
na que amenazó de muerte á estas islas, está hoy compensada con 
el tomate, que se exporta en grande escala á los mercados de 
Inglaterra, FYancia y Alemania, habiéndose construido varios 
vapores expresamente para la conducción de este fruto. 



EL LIBRO AMARILLO 

.os vinos de Tenerife son muy exquis 
:penden en el mercado á muy bajo pre 
tación, quizás por no ser bien conocidos 
idvertir, en cuanto á la conveniencia de 
.dos á estos caldos, que las Islas Canari 
¡as de ser puertos francos, excepto pa 
.a parte sur donde se hallan ciudades ir 
ir, Arajo, Granadilla y Abona, adquiei 
r desarrollo comercial, haciendo semanali 
x> y 600 toneladas viajes periódicos para 
ados al abastecimiento de Las Palm 
las son exportados á la Habana, Puerto 
>uertos de América. 

,a idea de un ferrocarril para la más 1 
3s pueblos del Norte de Tenerife, se ag 
o, y sólo se espera la formación de 1; 
o tarde mucho. 

^1 alumbrado de la Capital con luz eléctri 
, pues ya se ha formado la sociedad 
el edificio donde se han de instalar las n 
s. 

)sta mejora se halla establecida hace alg 
leños resultados, en la Villa de la Orotava 
Cuando los pueblos se levantan á la 
ife sólo por sus propias fuerzas y rCt 
plauso de todo observador imparcial. 



Emigración. 

Séame permitido, señor Ministro, dedicar 
á este importantísimo asunto. 

Venezuela y las Islas Canarias puede dec 
íntimamente unidas, son tantas y tales las af 






DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 5 I I 

ten entre ambos Países, que causa pena ver salir para el 
Brasil y Guatemala á tantos jornaleros con sus numerosas pro- 
les y que al embarcarse dicen: ¡si fuera para Caracas! 

En los Estados Unidos de Venezuela existen muchas fami- 
lias isleñas que socorren á sus parientes pobres residentes aquí. 
De Venezuela se tienen las mejores noticias de paz y de protec- 
ción para el trabajo. 

No ha de ser difícil que las corrientes se dirijan, andando 
el tiempo, á esa República, cesando por completo las abiertas 
hoy hacia el Brasil y Guatemala. 

Me permito llamar la atención del señor Ministro sobre este 
particular, que considero de suma importancia para el País que 
represento. 



MOVIMIENTO COMERCIAL 



Importación. 

La importación que se ha verificado en los años económicos de 
1894-95 y 1895-96 entre el puerto de La Guaira y este de Santa Cruz 
de Tenerife, ha sido la siguiente: 

Año Bultos Kilos Valor en bolívares 

1894-95 f 445 19-137 15-265 

1895-96 1. 140 3 8 -795 55-° 2 4 

Resultando un aumento de 695 bultos, 19.658 kilos y 39.759 bo- 
lívares, á favor del año económico de 1895-96. 

La mayor parte de los artículos importados han sido café y 
cueros. 



Exportación. 

% Lo que se ha exportado del Puerto de Santa Cruz de 
Tenerife para los de Venezuela en los dos últimos años econó- 



512 EL LIBRO AMARILLO 



m 

micos, ha consistido principalmente en vino, papas, cebollas 
y otros artículos de poca importancia, dando las cantidades 
siguientes: 

Año Bultos Kilos Valor en bolívares 

1894-95 5- 2 3 6 212.689 f 43- l8 9 

1895-96 8.939 255,196 55- 6 09 

Lo que arroja un resultado á favor del año económico último, de 
3.703 bultos, 42.507 kilos y 12.420 bolívares. 



Movimiento marítimo. 

Veinte y cuatro vapores, franceses é italianos, han hecho 
escala en este puerto durante el año económico de 1895-96, 
y han tomado Patente de Sanidad para los puertos de Vene- 
zuela. 

Durante el año de 1895 han visitado el puerto de Santa Cruz de 
Tenerife. 

Vapores 1.068 con 2.312.900 toneladas 

Veleros 906 ,, 115.364 ,, 



33 de guerra. 



1.974 buques de varias Naciones, entre ellos 



Pasajeros. 



En el año económico de 1894-95 se embarcaron en este puerto 
para Venezuela 266 pasajeros, y en el de 1895-96 se han em- 
barcado 498, resultando una diferencia de 232 pasajeros á favor 
del último año. 

Los venezolanos residentes en mi Distrito Consular é inscrip- 
tos en el libro que al efecto se lleva en este Consulado, son 30. 



El Cónsul, 



J. B, Coltelloni, 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 513 



VIII 

% 

Consulado de los Estados Unidos de Venezuela. 

Palma de Mallorca: 15 de diciembre de 1896. 

Señor Ministro : 
Cumpliendo lo que previene la Ley, me honro en remitirle 
adjuntos los datos que me ha sido dable adquirir, referentes al 
movimiento comercial de esta Provincia de Baleares, y que he 
creído podrían tal vez ser á usted de algún interés por lo que 
á la fornjación del Libro Amarillo se refiere. 

Dios guarde á usted muchos años. 

El Cónsul, 

Melchor Oliver. 

Al señor Ministro de Relaciones Exteriores. — Caracas 



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DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



515 



Movimiento general de la entrada de buques, con distinción 
de bandera, en la Provincia de Baleares, 

en el año de 1894 



BUQUES DE VAPOR 



CON CARGA 



Bandera Nacional 



Bandera Extranjera 



TONELADAS 



TONELADAS 



Buques 



de arqueo 



38 I28.036 



de 100 Kilo- 
gramos de 
mercancías 
descargadas 

12. I 14 



Tripulación 



863 



Buques 



de arqueo 



4.709 



de 100 Kilo- 
gramos de 
mercancías 
descargadas 

4.784 



Tripulantes 



119 



BUQUES* DE VELA 



113 



IÓ.0O2 



16.832 



933 



23 



8 . 852 



n -973 



239 



Movimiento general de las salidas de buques, con distinción de bandera, en el aflo de 1894. 



BOQUES DE VAPOR 



65 



57-519 



3-754 



1.582 



4-93 8 



9.263 



535 



BUQUES DE VELA 



H3 



I2.088 7.383 



I . 126 



22 



9-355 



12.002 



334 



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Si6 



kL LIBRO AMARILLO 



<** 



CONTINUA EL CUADRO ANTERIOR 



ENTRADAS DE BUQUES DE VAPOR 



EN LASTRE 



Bandera Naciohal 



Bandera Extranjera 



Buques 



40 



Toneladas 
de arqueo 



34.041 



Tripulantes 



802 



Buques 



24 



Toneladas 
de arqueo 



Tripulantes 



18.457 



453 



BUQUES DE VELA 



90 



9.670 



598 



25 



8.177 



234 



SALIDAS 



BUQUES DE VAPOR 



5.958 



227 



6. 160 



200 



BUQUES DE VELA 



40 



3-533 



321 



21 



7-257 



2 73 



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bÉ LOS EStADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



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5 I S EL LlfeRO AMARILLO 

IX 

Viceconsulado de los Estados, Unidos de 
Sanlúcar de Barrameda: 9 de di 
Señor Ministro: 

Tengo el altísimo honor de dirigirme 
de enviar al Ministerio de su digno carg< 
forme anual de este Viceconsulado, y c 
rivarse ventajas que redunden en beneficio c 

Así, pues, y con esta idea, he resuelt< 
ya naturales, ya industriales, con que cu 
pero con el objeto de no hacer pesado t 
senté informe, quiero circunscribirme espec: 
pueblos más importantes. 

Sanlúcar de Baramcda. 

La fundación de la hermosa ciudad 
rrameda, data de la época fenicia. Se encut 
del río Guadalquivir, á 50 kilómetros por ! 
de la capital de Cádiz. 

Fué residencia señorial de! muy r 
Pérez de Guzntán el Bueno, y de su im] 
á la mar en su tercer viaje el inmortal C 

Cuenta en la actualidad 25.000 habit 
partido y patria de muchos hombres célel 
tre ellos, los genios matemáticos Hugo 
signe dramatu rgo Don Dámaso Luis Ma; 
el ilustre General González Hontoria, úv 
que llevan este mismo nombre. 

Además de tener Sanlúcar, como to 
Andalucía, la belleza del paisaje, la dulzur 
alegre y el aire puro, tiene en la actual» 
adornadas con lujosos y magníficos edifi 
paseos y su incomparable y sin rival pía; 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 5 19 

alguna, lo que más fascina, lo que más encanta de esta im- 
portante población . 

Existe en sus alrededores una verdadera riqueza en aguas 
minero—medicinales, que han sido analizadas distintas veces 
por eminentes químicos, y últimamente por el sabio Escolapio 
R. P. Faustino Mique. 

En la temporada veraniega es cuando Sanlúcar se ve más 
concurrida y animada, debido á la afluencia de forasteros que 
acuden á ella; unos, ansiosos «de aspirar la frgsca brisa de su 
deliciosa playa; otros á beber las aguas minero-medicinales que 
antes mencioné; y los demás, la mayoría de ellos, á tomar los 
saludables baños que tanta importancia tienen, debido á las cu- 
ras rápidas que han hecho durante la temporada que nos ocupa. 

En diferentes épocas del año, pero especialmente en 
el invierno, es residencia de los Señores Duques de Mont- 
pensier, que poseen un magnífico palacio en el barrio alto 
de la ciudad. 

Su Comercio. 

Produce Sanlúcar toda clase de granos, legumbres, hortaliza 
y frutas de varias clases, que se consumen en la misma pobla- 
ción, exceptuando la naranja, exportada en grandes cantida- 
des para el extranjero. 

Pero lo más notable, en donde se halla todo su comercio, 
en donde se cifran todas sus riquezas, es en sus originales y 
selectos vincs, los cuales no tienen ni pueden tener, rival, por 
su delicada finura y aroma; habiéndose extendido el consumo de 
su exquisita Manzanilla de tal modo por todo el mundo, que 
nace de aquí el importante comercio de exportación de £ste 
producto. 

La Pesca. 

a 

En la actualidad la pesca del bou se encuentra bastante ade- 
lantada, pues la de antes se hacía principalmente por barcos 
pequeños que siempre estaban expuestos á un naufragio, como 



EL LIBRO AMARILLO 

ha habido que lamentar durante 
;, y hoy, aunque quedan algunos i 
íayoría no existe, debido á los 
' hoc para este comercio, y los i 
como los referidos barcos de 
que sople el viento para podei 
á la costa. 

este motivo debía haber hoy 
tx\ Sanlúcar, pero donde menoi 
porque todo el que llega á 1; 
ición. 

Bonanza. 
aste nombre y á tres kilómetro: 
eña población, que forma un 
de se despachan todos cuantos 

:, además, un magnífico muelle de 
n bastante desahogo todos los 
• la carga y descarga de las 

grúas de vapor son trasladadas 
leí ferrocarril, y por éste condu 

ién existe hoy á la espalda de 
ca de dinamita, perteneciente á la imj 
Altos Hornos de Bilbao, y en la que trab 
de 50 obreros de ambos sexos, hijos los 
misma localidad. 

Al principio de su fundación la pren 
interés del peligro con que amenázate 
expresada fábrica, lo cual obligó á la Aut 
activa en ello, para que el día de mafianE 
lamentar otra catástrofe como la ocurrida 
Machichaco, 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 52 1 

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Así, pues, se nombró una comisión pericial para que hiciera 
en ella un detenido y minucioso reconocimiento y dictaminara 
si en realidad podía temerse algún peligro. 

Hecho el referido reconocimiento por- los ingenieros que 
formaban la comisión, resultó que no debía temerse nada, 
por hallarse construida la mencionada fábrica con todos los ade- 
lantos modernos y pn tan especiales condiciones, que era, si no im- 
posible, muy difícil que pudiera ocurrir una catástrofe. 

Desde entonces nadie, absolutamente nadie, ha vuelto á 
ocuparse más de ella, y hoy hasta los mismos obreros, hijos de 
la población, entran y trabajan con la tranquilidad que pudieran 
hacerlo en su propia casa. 

Los explosivos que en la misma se fabrican, se exportan para 
diferentes puntos, tanto de la Nación como del Extranjero; pero 
donde más se consume, es en las minas de carbón y en 



otras. 



Instrucción. 



Respecto á la Instrucción Pública no deja Sanlúcar nada 
que desear, por encontrarse aquélla bastante adelantada, pues se 
cuentan en la actualidad diez escuelas de ambos sexos, una 
de dibujo y la de Artes y Oficios, siendo estas dos últimas 
costeadas por el Municipio. 

Hay también un Colegio de segunda enseñanza, dirigido por 
P. P. Escolapios y en donde existen internos, á más de muchos niños 
de la localidad, otros pertenecientes á acomodadas familias 
que residen fuera de la población. 

Y por último, existen en Sanlúcar, además de varias Socie- 
dades y Establecimientos recreativos y benéficos, un magnífico 
Hospital, un Asilo de Expósitos y otro de Mendicidad. 

Tales son, señor Ministro, expuestas sucintamente, las ri- 
quezas, ya naturales, ya industriales, con que cuenta esta im- 
portante población. 

66 






5 22 EL LIBRO AMARILLO 

En corroboración de lo que antecede, t< 
enviar á usted por el correo de hoy, d 
lleto "Apúntesele un viajero," por el er 
Don E. Montes. 

Reitero á usted mi más distinguida 
peto. Dios guarde á usted muchos años. 
El Vicecónsul, 

Francia 

Al señor Ministro de Relaciones Exteriores de los Estados Un¡ 



X (a) 

Consulado de los Estados Unidos de Vene; 
Liverpool: 21 de 1 

LA EDUCACIÓN TÉCNICA, COMERCIAL 
EN LA GRAN BRETAÑA 

Interesante parece conocer el sistema 
de un País que, por sus industrias y si 
rico del mundo; y por esta razón he esti 
escribir este informe, que ojalá ofrezca 
prometo. 

El Estado concede subvenciones, en ■> 
para la educación Comercial é Industrial 
distribución los siguientes departamentos: 
parlamento de Educación de Inglaterra," 
Educación de Escocia," "el de Irlanda," el de 
"Consejo de Agricultura," el "Ministerio d 
tazgo y el Ministerio del Interior. 

Las subvenciones hechas directamente 
el fomento de estos ramos de educación, 



DÉ LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 523 

mayor parte, por el Departamento de Ciencias y Artes, que fué 
unido al de Educación en 1856, quedando los dos bajo un 
mismo Ministerio. Sin embargo, el Departamento de Educación 
se ocupa solamente de Inglaterra y Gales, mientras que la ac- 
ción del Departamento de Ciencias y Artes se extiende á todo 
el Reino Unido, hasta las Colonias y dependencias inglesas. 

En el Reino Unido, la tendencia de la Legislación reciente ha 
sido poner la educación técnica al cuidado de las autoridades 
locales, á fin de asegurar el interés por satisfacer cumplida- 
mente las necesidades especiales de cada Distrito. Las subven- 
ciones otorgadas para el objeto se derivan de ciertos derechos 
de aduanas y rentas locales. Este arreglo ha estimulado el es- 
fuerzo local, que está limitado y definido por los reglamentos 
del Departamento de Ciencias y Artes. Así, pues, el Estado 
ejerce su acción indirecta en cooperación con la iniciativa local. 

El Estado tomó parte en difundir los principios de las artes 
entre el pueblo desde el año de 1836, cuando se estableció en 
Londres una Escuela Nacional con un Museo , y en donde se 
daban conferencias públicas. Cinco años después, el Gobierno de- 
cidió promover el establecimiento de escuelas semejantes en dis- 
tritos manufactureros, y dio una subvención anual para el apren- 
dizaje y disciplina de maestros y para la compra de aparatos. 
La exhibición de 1851 estimuló mucho el interés público en los 
métodos de la enseñanza industrial. 

Ea el año siguiente, con* los fondos sobrantes de aquella 
exhibición, se fundó un Departamento de artes prácticas y otro 
de ciencias, los cuales fueron refundidos en el Departamento de 
Educación en 1856. 

El Departamento de Ciencias y Artes comprende: Museos 
con colecciones industriales y tecnológicas en Londres, Edim- 
burgo^ y Dublin; la Escuela Nacional de artes en Londres, es- 
tablecida en 1853; el Colegio Real de Londres, incorporado en 
1 88 1; la Escuela Normal de Ciencias y la Escuela Real de 



524 £l LIBRO amarillo 



Ciencias en Dublin, establecida en 1867. En los dos últimos 
establecimientos se educa un gran número de maestros de tecnología 
en el término de tres años. El mismo Departamento tiene en 
todas partes un sistema administrativo para la distribución de 
subvenciones destinadas á clases de ciencias y artes, dadas por 
maestros competentes, examinados por inspectores que informan 
sobre los resultados obtenidos y los métodos empleados. 

En 1 88 1 se nombró una comisión para inquirir los resultados de 
la instrucción técnica en las clases industriales. El -informe de 
esta comisión fué publicado en 1884, y después de él ha habido 
importantes desarrollos en la educación industrial. En 1889 
se dio otra Ley para facilitar la educación ténica en Inglaterra, 
Gales é Irlanda. Los principios de esta Ley son: dar poder á 
las autoridades locales para contribuir al mejoramiento de la 
instrucción técnica ó manual por medio cte una renta local y 
empréstitos; ordenar que los fondos así obtenidos no se empleen 
en dar instrucción técnica ó manual á los alumnos de las es- 
cuelas públicas elementales, pues es natural que reciban sub- 
sidios del Departamento de Ciencias y Artes con destino á esa 
especie de instrucción; definir la instrucción técnica, significando 
la instrucción en los principios de la Ciencia y las Artes aplica- 
bles á las industrias, y la aplicación de ciertas ramas de la 
ciencia y las artes á industrias específicas ó á empleos. Agré- 
gase que la expresión ' 'Instrucción manual" significa, la instruc- 
ción en el uso de herramientas, procedimientos agrícolas y 
moldes en arcilla, madera y otras materias. Los límite$ de 
estas definiciones se explican, además, por las 25 materias 
científicas y las 23 referentes á las artes, para las cuales se 
dan subvenciones ordinarias por el Departamento de Ciencias y 
Artes. Estas materias incluyen construcción de máquinas, 
construcción de edificios, arquitectura naval, magnetismo y elec- 
tricidad, mineralogía, metalurgia práctica, navegación, astrono- 
mía náutica, vapor, principios de agricultura y dibujo aplicado, 
incluyendo dibujo mecánico, planos y composiciones aplicables al 
arte decorativo ó industrial. 



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f)E LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 525 



En 1889 se constituyó el Congreso de Agricultura (Boardof 
Agriculture) Con poder para inspeccionar y subvencionar aquellas 
escuelas que, sin ser elementales, diesen instrucción técnica de un 
carácter práctico ó científico, sobre materias referentes á agri- 
cultura y florestas. 

En el mismo año se votaron £ 15.000 para los Planteles 
y Universidades de Londres, Manchester, Liverpool, Leeds, Bir- 
mingham, Bristol, Nottingham, Sheffield y Newcastle-on-Tyne. 
En estos establecimientos se enseñan los' grados más altos de 
la educación técnica en Inglaterra, y se proveen los nuevos cen- 
tros académicos en las más avanzadas formas de la educación 
técnica é industrial. 

En las Universidades antiguas de Oxford y Cambridge, 
así como en los Colegios de Reading y Exeter, se ha empezado 
á prestar atención especial á la educación científica. A cada una 
de las tres Universidades se leda una subvención de £ 4.000 
por ofrecer facilidades para el estudio de las más altas formas 
de instrucción técnica. 

En 1890 el Departamento de Educación estableció reglas 
importantes para estimular la enseñanza de dibujo y ciencias 
elementales en las escuelas públicas, fundando así la base de 
la educación técnica. Por la enseñanza de dibujo, instrucción 
manual, principios generales • científicos, culinaria y lavado, prác- 
ticos, se otorgarán subvenciones á las escuelas elementales. 
Desde 1891 se da instrucción en el manejo de las herramientas 
para trabajos en maderas y hierro en los talleres anexos á las 
escuelas públicas. Se exige que esta instrucción se dé durante 
todo el año y esté conexionada con la enseñanza del di- 
bujo. En el mismo año se agregó la taquigrafía á las materias 
que reciben subvenciones. 

En 1890 se pusieron á la disposición de las Escuelas de 
Inglaterra, Gales y Escocia, sumas considerables para la instruc- 
ción técnica. Durante los cuatro años, que terminaron en marzo 
de 1894, estas sumas alcanzaron, para Inglaterra, solamente á 



EL LIBRO AMARILLO 

de esta suma no se h; 
a educación técnica é indu 
Departamento de Educación 
¡ nocturnas, á fin de fome 
Jtilidad práctica. Se admii 
de 2 1 años, sin que sea n 
Las materias mencionad; 
ación, contabilidad, instruc 
es, culinaria, lavado, trab; 
;equilla -y quesos. El mi 
1895 la enseñanza de 

esto "el lado práctico ; 
¡ultura en pequeños lotes." 
o se ha cuidado de fom 
imo interés que en Inglatern 
han establecido instrucc 
isejos Cantonales apenas 
:nica. 

as elementales de Irlanda 
n industrial. La instrucció: 
a para las mujeres, y la de 
is niños de las clases 4 a 
es que tienen departamenU 
les se enseña á las mujere: 
stimula la enseñanza de 1 
e lana, preparación de la 
bajos en maderas, cría de 
domésticas y manejo de 
enen haciendas para instr 
¡cultura se enseña en jardin 
e en todas éstas y aquél 
las anejas, se mantienen, además, 23 esa 
las cuales los discípulos de las clases indus 
pequeñas haciendas ó en jardines bajt> la dii 



DE LOS. ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 527 



fesores. Hay también 2 escuelas donde se enseña únicamente 

la fabricación de mantequilla y quesos. 

* 

En Inglaterra y Gales, los Consejos Cantonales han esti- 
mulado, especialmente desde 1890, el interés y la actividad pú- 
blicas en grado notable, en favor de la educación técnica. Mu- 
cho se ha hecho por dichos Consejos para educar maestros 
especiales, y para enseñar materias científicas y técnicas. Las 
Comisarías de Caridad, que administran las escuelas fundadas por 
particulares, han combinado los esfuerzos del Estado con la 
iniciativa local en el fomento de la educación técnica é industrial. 
Se ha dado creciente atención á la enseñanza de economía domés- 
tica, mereciendo mencionarse, especialmente, las labores del 
Consejo de 'Instrucción Técnica y el Consejo Cantonal de 
Londres. 

La experiencia ha demostrado el * hecho de que la educa- 
ción comercial é industrial necesita, para su completo desarrollo, 
la base de una instrucción general secundaria. En 1894 se nom- 
bró una Comisión Real para considerar las medidas que debían 
tomarse, á efecto de obtener una mejora en la educación secun- 
daria. El año próximo pasado el Departamento de Ciencias y 
Artes formó los nuevos reglamentos para mejorar el prospec- 
to de las escuelas científicas secundarias que están bajo su di- 
rección. Se exige que se debe proveer un curso progresivo 
de educación científica, combinada con instrucción literaria y co- 
mercial, y adaptada á los discípulos que hayan dejado las escue- 
las elementales. En el curso de mecánica, la arquitectura es 
obligatoria. Hay también cursos avanzados en mineralogía y 
agricultura. 

La acción de la Autoridad Central ha sido precedida y se- 
cundada por los esfuerzos de organizaciones privadas ó semipriva- 
das, establecidas para fomentar especiales ramos de la instruc- 
ción técnica. Aunque estas instituciones no están directamente 
reconocidas por el Gobierno, son consideradas como parte del 
sistema de educación, y por esta razón es necesario mencionarlas. 



528 EL LIBRO AMARILLO 



La principal es el Instituto de los gremios y la ciudad, 
fundado en Londres en 1878, que mantiene tres centros 
ftnportantes: un Instituto central en South Kensington, en don- 
de se da una excelente enseñanza en varias materias científicas 
y técnicas; un Colegio técnico intermediario en Finsbury, - con 
clases diurnas y nocturnas para niños y adultos; y una Escuela 
técnica de arte en el Sur de Londres. Abre exámenes en todas 
partes del. País sobre materias tecnológicas, incluyendo fabrica- 
ción de pan, cerveza, licores, azúcar, jabón, gas, calzado, loza, 
porcelana, vidrio, seda, relojes, ladrillos, curtiduría, fotografía, 
carpintería, platería y colocación de ladrillos. Por la enseñan- 
za de estas materias el Departamento de Ciencias y Artes conce- 
de subvención. 

La Sociedad de Artes y la Cámara de Comercio de Lon- 
dres han establecido exámenes de varias materias referentes á la 
instrucción Comercial. Son dignos de mención, además, los si- 
guientes establecimientos: la Escuela Normal Nacional de Culi- 
naria en Londres; la Unión Nacional de la educación técnica 
para las mujeres; la Escuela Normal de Culinaria en Lambeth, 
Edimburgo y Glasgow; las Instituciones politécnicas de Londres; 
la Asociación Nacional para el fomento de la educación técnica 
secundaria; sociedad ésta que ha hecho mucho para guiar é in- 
formar la opinión pública y estimular la acción del Parlamento en 
favor de la instrucción técnica é industrial. 

En el año próximo pasado se abrió en Londres la Escue- 
la de Ciencias y Economía Políticas. Uno de los objetos que se 
tienen en mira es promover "conferencias sobre materias co- 
"merci&les, en las cuales los estudiantes puedan adquirir aque- 
•'líos vastos conocimientos de las condiciones comerciales mo- 
<4 dernas, que cada día se hacen más necesarios para el buen 
"éxito en la dirección de los negocios." El prospecto de la nue- 
va escuela incluye conferencias públicas y clases de geografía 
comercial, historia, leyes, bancos, sistemas monetarios, contribu- 
ciones y finanzas. Esta escuela, que facilitará mucho la educa- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 529 

ción comercial, ha sido fundada por una persona ó individuo par- 
ticular, y ha sido puesta en conexión con la Sociedad de Artes y la 
Cámara de Comercio. 

El Estado mantiene colecciones industriales y tecnológicas 
en los Museos de South Kensington, Edimburgo y Dublin. 
También da subvenciones ó préstamos de objetos á los Museos 
locales. 

En Manchester se está formando un Museo industrial y la 
Municipalidad ha adquirido una gran colección de tejidos para 
tal objeto. Se piensa en establecer en Londres y en los centros 
cantonales Museos técnicos bien organizados. 

El Estado distribuye anualmente las siguientes subvenciones para 
la educación técnica y comercial. 

El Tesoro da directamente £ 15.000 á los Centros Uni- 
versitarios de Inglaterra y £ 12.000 á los de Gales. Por me- 
dio del Secretario de Irlanda, da á ésta £ 4.800. El Con- 
sejo de Agricultura reparte £ 7.450 á los Colegios de Inglaterra, 
Escocia y Gales. 

Por el Departamento de Ciencias y Artes se distribuye á varios 
Colegios Institutos y Museos la suma de £ 168.307. 

Por el Ministerio de Marina se reparten £ 6.094 á la Es- 
cuela Normal para Ingenieros, £ $6.777 a ^ Colegio Naval Real 
de Greenwich, y £ 36.592 á otras escuelas. 

Por el Departamento de educación se conceden £ 91.540 
á escuelas nocturnas en donde se enseña agricultura á 2.845 
alumnos, contabilidad á 14.794, taquigrafía á 21.055, economía 
doméstica á 1 1.725 y trabajos de aguja á 21.697. 

Por el Departamento de educación de Escocia se reparten 
£ 27.014. 

Los comisarios de la Educación Nacional en Irlanda 
conceden £ 9.566 en favor de la instrucción de agricul- 
tura. 

67. 



53° EL LIBRO AMARILLO 

Por el Departamento de Ciencias y Artt 
varios centros £ 280.004. 

A las escuelas elementales se conceder 
la instrucción industrial; las cuales alear 
por la enseñanza de dibujo é instrucción ir 
por la instrucción en culinaria y á il 564 

Sumando todas estas partidas se halla un 
ó sean 22.432.075 bolívares de nuestra mon 
la cantidad gastada en la Gran Bretaña en el fon 
técnica é industrial. 

Este País se halla, sin embargo, en v 
sición y experimento. Cada año se nota la 
que se da á la instrucción técnica, para fome 
votan sucesivas subvenciones por el Gobii 
Autoridades locales, secundadas por la filan 

¿Cuál es la causa de este interés mayor p 
nica? La convicción de que en el libre caí 
tencia universal, es preciso, si se aspira á 
nante posición, aplicar los principios científic 
nes de la Industria y el Comercio, las dos g 
riqueza de las Naciones. 

El Cónsul, 



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DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 535 



XI 

Consulado de los Estados Unidos de Venezuela. 

Manchester: 9 de diciembre de 1896. 
Señor Ministro: 

En conformidad con el artículo 34 de la Ley vigente sobre 
Servicio Consular, tengo á honra presentar á usted el siguiente 
informe sobre 

LOS ENFRIADEROS V HELADORES DE LA MUNICIPALIDAD DE MANCHESTER. 

Uno de los cuidados del Ayuntamiento de Manchester ha 
sido establecer, como sucursal de sus dilatados Mercados, de- 
pósitos de aire fresco para la conservación de comestibles y 
géneros perecederos, como, por ejemplo, carne de vaca, carnero, 
pescado, manteca, queso, legumbres, frutas, etc. 

Los edificios comenzados en junio de 1893 se completaron, 
provistos de maquinaria y demás requisitos, en enero de 1895. 
Hállase dicho establecimiento en una localidad muy conveniente, 
por su cercanía á los malecones del Canal de Navegación de 
Manchester, precisamente con el fin de aprovechar la importa- 
ción de comestibles helados y géneros perecederos venidos del 
Canadá, de los Estados Unidos y de Sud-América. El depó- 
sito se compone de una manzana cuadrada, fuertemente cons- 
truida de ladrillo, de unos 130 pies de largo por 120 de 
ancho y 75 de alto. Tiene un basamento ó sótano, un 
piso bajo y tres pisos superiores. 

El % sótano contiene un espacioso corredor central, con en- 
tradas á los cuartos de depósito á cada lado. Está aparejado 
para el almacenaje de géneros de índole húmeda ó blanda, y 
construido de manera que sean tan perfectas como posibles sus 
disposiciones sanitarias. Lávanse enteramente los cuartos, des- 
pués de sacarles cada partida de géneros almacenados, limpián- 
dolos, co*no preventivo de toda contaminación, antes de intro- 
ducir en ellos otra partida. Tocino, pescado y géneros por el 



536 EL LIBRO AMARILLO 



estilo se guardan en el sótano, una parte del cual se ha des- 
tinado al almacenaje de desechos y pieles. 

El piso bajo está situado muy á propósito para el almace- 
naje de bultos pesados, como costados y cuartos de vaca, carnero, ter- 
nera y puerco. Aparejado está para helar 1.200 costados de 
vaca en 24 horas. La carne se lleva á los enfriaderos median- 
te unas líneas y corredores especialmente construidos por encima, 
dispuestos de modo que los costados de vaca se trasportan en 
una posición vertical, transfiriéndose luego á los carriles que co- 
munican con los cuartos de depósito. Está provisto también de 
máquinas de pesar, fijas y móviles; aparatos de subir y bajar, 
y todos los accesorios correspondientes. En el piso bajo, pero 
aparte de los enfriaderos, están montadas las calderas de vapor 
y la maquinaria para refrigerar el local, así como máquinas eléc- 
tricas y dinamos adecuados para alumbrar, y, al mismo tiempo, 
dar el movimiento á ventiladores para la circulación del aire 
helado en todo el edificio. 

Los pisos primero, segundo y tercero están destinados, espe- 
cialmente, á lo que requiere una temperatura más he- 
lada, pudiéndose aumentar ó disminuir el enfriamiento conforme 
sea menester. 

Hay siete ascensores hidráulicos, y de estos aparatos de izar 
cada uno está construido para levantar 600 carneros por hora 
y entregarlos automáticamente, * llevándolos al piso del depósito 
que se quiere, ó vice versa. Consta, pues, que con estos siete 
ascensores, trabajando simultáneamente, pueden recibirse ó entre- 
garse de 5.000 á 6.000 carneros por hora. El edificio entero 
se alumbra mediante luces eléctricas incandescentes, y £stá provis- 
to cada piso de colgadores, ganchos, bandejas, carretones y má- 
quinas de pesar. 

La maquinaria es doble y puede usarse alternativamente. 
Se compone de dos máquinas marítimas verticales, de triple expan- 
sión, cada una de las cuales da el movimiento directamente á dos com- 
presores de Linde de 50 toneladas. Cada máquina y dos compre- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 537 

sores bastan para refrigerar todos los cuartos del edificio. 
Ninguna parte de la maquinaria de compresión excede, 
cuando funciona, más que en unos pocos grados la temperatura 
normal del agua de condensación, y en todas las estaciones del 
año el aire fresco que circula es tan seco y tan puro como el 
de un invierno polar. Tres calderas del sistema Babcock y 
Wilson proporcionan el vapor necesario para que funcione la 
máquina, como también las dos poderosas plantas eléctricas que 
se usan, la una como motor para promover la circulación del 
aire frío en los cuartos y la otra para el alumbrado del 
local. 

Quedo de usted, señor Ministro, con la más alta consideración, 
muy atento y'seguro servidor, 



El Cónsul, 



Joseph Tcnnell. 



Al señor Ministro de Relaciones Exteriores. — Caracas. 



XII (a) 

Consulado de los Estados Unidos de Venezuela. 

Cardiff: 15 de noviembre de 1896» 

LA EDUCACIÓN ELEMENTAL EN INGLATERRA 

Á fin de cumplir con el deber de remitir el Informe anual 
para el Libro Amarillo, he estudiado el sistema de educación 
elemental establecido en Inglaterra, por creer que un trabajo 
conciso y comprensivo sobre un asunto tan importante por sí 
mismo, y más aún, gratándose de un País tan eminentemente 
práctico, bien puede ofrecer alguna utilidad á la Nación á que 
tengo el honor de servir y á la cual considero como mi segunda 
patria. Como el asunto es vasto y complicado, no puedo en- 
trar en detalles minuciosos y me ceñiré á seguir los principios 

generales en que se funda el sistema. Los datos acumulados 
68 



EL H.BRO AMARILLO 

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idamante en todo el País, 
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que mantenía su domin 
por medio de las escuelas. Con el proteste 
vo impulso y se fundaron nuevas escuelas; j 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 539 



impulso religioso. No se pensó en separar la educación de la 
Iglesia;- pero ya el pueblo no solamente recibía los beneficios 
de las escuelas, sino que se asoció con el clero para la direc- 
ción de ellas. Aunque en aquella época se fundaron 700 es- 
cuelas, la educación era solamente para la clase media y se 
prescindió del pueblo pobre. La necesidad de la educación 
primaria para esta clase no tardó en hacerse sentir, y el sistema 
de aprendizaje establecido para enseñar un oficio á los niños 
d e 5 á 13 años que se encontraban vagando por las calles, fué 
el reconocimiento de un peligro de que era preciso pre- 
caver á la^ sociedad. El sistema era obligatorio, tanto para 
los dueños de talleres como para los muchachos. Mas, no 
se tuvo en cuenta que si bien el Estado al proveer la 'edu- 
cación, puede hacerlo en virtud de una Ley económica, no debe 
ser ésta el único móvil de su acción, so pena de hacer el re- 
sultado degradante para el Estado y para el individuo. La 
educación, en su verdadero sentido, debe tender, por medio de 
la elevación ^del carácter moral é intelectual del individuo, á 
hacer de éste, no solamente un artesano hábil, sino un buen 
ciudadano. 

En 1782 se fundaron varias asociaciones para promover la 
educación primaria, entre ellas la "Sociedad Escolar Británica 
y Extranjera" y la ' 'Sociedad Nacional," ambas de dos sectas 
protestantes. En 1802 se sancionó una Ley que ordenó la en- 
señanza de lectura, escritura y aritmética á los muchachos de 
las factorías* durante una parte del día. En 1807 la Cámara de 
los Comunes pasó una Ley que establecía escuelas en las pa- 
rroquias; pero la Cámara de los Lores la negó, por el peligro 
que, según se creía entonces, corría la sociedad con un sistema 
de enseñanza secular. En 1832 se votó la suma de £ 20.000 
para la educación pública. Fué éste el primer paso, aunque no 
se expidió Ley alguna sobre la materia. Durante seis años 
esta suma fué administrada por el Tesoro y se empleó en es- 
cuelas para los pobres, pero por medio de la agencia de las 



540 EL LIBRO AMARILLO 



dos sociedades mencionadas. El plan fué un ensayo tímido. El 
temor de las disputas de las sectas religiosas, que buscábanlas 
escuelas como un medio de propaganda y de - complicaciones 
políticas, obligó al Gobierno á no seguir más adelante. 

El nuevo avance, se efectuó en 1839, cuando se- aumentó á 
£ 30.000 la suma votad^y se creó un nuevo Departamento para 
invigilar la inversión ,de esta suma. No se concedía subvención 
alguna á una escuela, sino á condición de que la mitad de la 
cantidad necesaria se proveyera por medio de contribuciones 
voluntarias, y ninguna solicitud era atendida si no era recomen- 
dada por una de dichas sociedades. El Departamento de Edu- 
cación se estableció por el Consejo de Estado con el solo fin 
de que se cumplieran estas condiciones. 

El Gobierno intentó establecer una Escuela Normal para 
maestros. Lógicamente éste debe ser el principio de un siste- 
ma de educación nacional, puesto que lo esencial es la provisión de 
un cuerpo de maestros competentes para la enseñanza, á fin de 
que ésta sea eficaz y fecunda. Pero la oposición " de las sectas 
religiosas, que creyeron zapado su monopolio, fué tan fuerte 
que se abandonó el proyecto. Lo curioso es que el plan de es- 
tablecer Escuelas Normales Nacionales, sugerido desde entonces, 
no ha sido aún realizado, y la preparación de los maestros 
se efectúa hoy en los Colegios Normales de las diferentes sec- 
tas. En los últimos años se ha reconocido la necesidad de Es- 
cuelas Normales y se dan subvenciones á varios Colegios Uni- 
versitarios; pero falta ver cuál sea la aceptación que den los Di- 
rectores de Escuelas, que son quienes nombran los maestros, á 
los educados en estos establecimientos seculares, independientes 
de la influencia sectaria. 

El nuevo Departamento guardó estricta neutralidad entre 
las rivales pretensiones de las sectas religiosas, pero su acción 
la ejercía siempre por medio de la agencia de éstas, puesto 
que juzgaba impracticable é impolítico desconocer las bases reli- 
giosas sobre que se había fundado la educación pública. El 



DF. LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 54 1 



era el zapador del nuevo espíritu nacional y empleaba en su tarea 
el único camino posible. Pero estableció, por la primera vez, 
el principio fundamental de que para otorgarse una subvención 
era indispensable la inspección de las Escuelas que la recibían, 
por los oficiales del Departamento. Este principio se ha exten- 
dido gradualmente y ha llevado al Estado al derecho de 
fijar el método que determina la eficacia de las Escuelas. 
Se decidió, además, dar subvenciones á Escuelas independientes 
de la influencia sectaria, en determinados casos y bajo la con- 
dición de que, á lo menos, se leyera la Biblia como parte de 
la instrucción regular de las Escuelas; pero si algún padre ob- 
jetaba la instrucción religiosa, su hijo debía separarse de dicha 
instrucción. 

Los reglamentos anuales del Departamento demuestran la 
gradual y cuidadosa extensión de los principios establecidos. 
La suma votada anualmente para los gastos del servicio, au- 
mentaba, y en 1852 la cantidad votada subió á £ 160.000. En 
1856 se dio un paso más con la creación de un Ministro de 
Educación, responsable á la Cámara de los Cumunes por las 
crecientes sumas votadas. 

En 1860 se compilaron y . publicaron los reglamentos del 
Departamento en la forma de un Código, que fué revisado 
y modificado en el año siguiente. Los principios fundamenta- 
les de este Código son tres; á saber: las Escuelas deben estar 
en edificios aprobados y bajo un maestro graduado; los niños 
deben tener cierto número de asistencias; deben prestar un exa- 
men en lectura, escritura y aritmética; y según los resultados 
obtenidos en cada caso, se decretaba ó nó una subvención. 
En las instrucciones que se dieron á los Inspectores se les dijo 
que la subvención en cada caso dependía, como siempre ha- 
bía sucedido, del carácter general y de las labores de las Escuelas. 
41 Ustedes juzgarán," se les dijo, 4< cada Escuela de acuerdo con 
el sistema hasta hoy empleado con respecto á -sus méritos 



542 EL libro amarii 

religiosos, morales é intelectuales. Le 
yen este juicio, sino que lo suponen." 

Los gastos de las Escuelas se pag; 
porción : 

por el Tesoro Nacional 

por contribuciones locales...'. 

por derechos de escuela 

Los derechos de escuela se pagabí 
niños, á razón de una cuota semanal por c 

Hasta 1870 el sistema de éducaí 
crecido por un impulso puramente adi 
intervención del Parlamento. 

Su organización 
En 1870 el Estado asumió una i: 
pidió la primera Ley sobre educación 
vigente con algunas modificacions que £ 
el País en distritos escolares, cada uno 
locales suficientes para escuelas públic 
escuelas en donde se enseñen los con 
el Estado tiene el deber de procurar á 
ciertas condiciones que' las habilite p; 
parte del sistema nacional. Entre esta 
admitir á todos los niños que se presen 
tir á instrucción religiosa, ó á culto c 
las deben estar siempre abiertas á los 
ojo* y los oídos del Departamento. ! 
lamento pidiera informes á las autoridat 
de la educación en cada localidad. Si 1 
un Distrito no se consideraban suficit 
el Departamento lo declaraba así y 01 
la deficiencia por la localidad, señalando 
para que la acción voluntaria complet; 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 543 



este término nada se había hecho para remediar el mal, el De- 
partamento tomaba el asunto por su cuenta y decretaba la for- 
mación de un Consejo Escolar (School Board) elegido por el 
sufragio de los que pagan contribuciones. Este Consejo está 
compuesto de cinco á trece miembros, según. lo determina el Depar- 
tamento, y cada elector tiene tantos votos* como miembros deba 
tener el Consejo, pudiendo cada elector, á fin de dar represen- 
tación á las minorías, acumular todos sus votos en un solo can- 
didato, ó repartirlos como á bien tenga. Estos Consejos, cuyo 
período es de tres años, constituyen la autoridad- local respon- 
sable por la provisipn y eficacia de las escuelas. Los fondos 
de que pueden disponer los Consejos salen de una subvención 
del Departamento, de una contribución local impuesta por ellos 
mismos y de los derechos que pagan los padres por cada hijo; 
pero estos derechos son hoy ^reemplazados por una subvención 
especial. Las escuelas establecidas por estos Consejos, además 
de tener que llenar las condiciones de las escuelas elementales 
voluntarias, no pueden emplear en la enseñanza religiosa ningún 
catecismo determinado ó formulario religioso, aunque sí pue- 
den establecer la enseñanza de religión general, pero á con- 
dición de que ésto tenga lugar al comenzar ó al terminar los 
trabajos diarios á fin de facilitar la no asistencia de los niños 
cuyos padres objeten dicha enseñanza. Los Consejos tienen el 
poder de obligar á los padres á enviar á sus hijos de 5 á 13 
años á la escuela. Cuando el distrito escolar es de tal exten- 
sión que los Consejos no puedan atender á la buena marcha 
de las escuelas de su jurisdicción, pueden delegar sus funciones, 
menos la de imponer contribuciones, en un Comité local nombrado 
por ellos mismos. En caso de pobreza de los padres, los Con- 
sejos deben proveer vestidos para los niños y establecer es- 
cuelas industriales para internos, y gratuitas. Como se ha visto, 
estos Consejos se han establecido para completar la acción vo- 
luntaria supliendo las deficiencias halladas. Las escuelas volun- 
tarias continúan haciendo parte del sistema y recibiendo sub- 



i 



544 EL LIBRO AMARILLO 



venciones del Departamento,, bajo ciertas condiciones de inspec- 
ción y salubridad. 

El tren jerárquico del servicio está formado así: Maestros 
nombrados por los Directores; Maestros asistentes, y Maestros 
discípulos, que reciben una instrucción especial y deben ser ma- 
yores de 14 años. En las escuelas propiamente oficiales, hay 
los Consejos escolares y los Comités locales. 

Las materias de enseñanza obligatoria son: lectura, escritura, 
aritmética, trabajos de aguja para las mujeres, dibujo para los 
hombres, y lecciones objetivas fáciles. Éstas versan sobre las 
principales tribus de los animales, las plantas comunes y su 
crecimiento, y las sustancias inorgánicas comunes y sus propier 
dades generales. Las materias de opción ó voluntarias, dividi- 
das en clases separadas, son: canto, recitación, dibujo, grama- 
tica, geografía, elementos generales- de las Ciencias, historia, lec- 
ciones objetivas más avanzadas, economía doméstica para las ni- 
ñas, álgebra, mensuración, mecánica, química, física, fisiología, 
higiene, . botánica, principios de agricultura, horticultura,' nave- 
gación, latín, francés, alemán, contabilidad, taquigrafía, culi- 
naria, trabajos de lavadura, fabricación de mantequilla y que- 
sos (para las mujeres) y cultivo de jardines para los„ hombres. 
Para pasar de un sistema á otro, ó de clases inferiores á 
superiores, es preciso un examen. 

Los Inspectores visitan las Escuelas para cuidar de que se 
cumplan las condiciones necesarias para concederles la subven- 
ción. Generalmente se avisa á los Directores el día de la 
visita anual; pero un Inspector puede visitar una Escuela sin 
dar aviso alguno y cuando lo crea conveniente. 

Los Directores deben dar un informe anual acerca de la 
conducta, carácter y consagración de los .Maestros y asistentes. 
Los Inspectores informan sobre la competencia de los Maestros 
y la eficacia de sus métodos de enseñanza. Los Maestros deben 
ser graduados, y sus certificados pueden ser cancelados ó sus- 
pendidos, 



/ 



DE LOfc ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA m 545 



En las escuelas mixtas y en las para infantes ó niños me- 
nores de siete años, se emplean mujeres mayores de 18 años como 
maestras adicionales. 

Una escuela no debe reunirse menos de 400 veces al 
año. 

El Departamento de Educación debe estar satisfecho de que 
los locales están bien construidos y arreglados para la enseñanza, 
con buena luz, limpios, ventilados, con buenos desagües, con 
suficientes retretes, con espacio bastante para los alumnos, con 
los maestros necesarios, muebles, libros, mapas y otros aparatos -para 
la instrucción elemental. 

Las subvenciones otorgadas por el Estado están divididas 
así: 7 S por cabeza para las escuelas de infantes que estén se- 
paradas y con Maestros especiales, más 2 S , 4% ó 6 $ según el infor- 
me de los Inspectores; i2 s por cabeza para las escuelas ordina- 
rias, más i s por buena organización y disciplina; i s por trabajos 
de aguja; 2 S por la enseñanza de gramática, geografía, ciencia 
elemental, historia, lectura, lecciones objetivas y economía domés- 
ca (por cada una de estas materias); 3* por ciertas materias es- 
pecíficas como álgebra, geometría, mecánica, etc.; 4* por culi- 
naria con un Maestro con certificado especial; 2 $ por trabajos 
de lavadura; 4* por la enseñanza de fabricación de mantequilla 
y quesos, por un Maestro con certificado; 4* por cultivo de jar- 
dines; y de £ 2 á £ 3 por cada Maestro-discípulo que preste un 
examen con buena calificación. Esta subvención se divide entre el 
Maestro y el discípulo. 

Todas estas subvenciones dependen de los resultados 
de los exámenes y los informes de los Inspectores, no de- 
biendo pasar de un máximun de ij\ 6 P por cabeza, tomándose 
por base el término medio de la asistencia de cada niño, según 
los registros llevados con este objeto. Además de estas sub- 
venciones, desde 1891 se otorga una de io* por cabeza á con- 
dición de que no se cobren derechos de escuela á los padres; 
6 9 



EL LIBRO AMARILLO 

fin de hacer gratuita la edite; 
líelas que no han aceptado esta 
ido derechos de escuela. Así e 
eciben las escuelas llega á 27', 

con las contribuciones locales, 
;nen una renta de £ 2, 10' poi 
solamente tienen £ 1, 19', de 
voluntarias no son ¡guales á Is 

Escuelas Normales para internos 
de £ 100 por cada Maestro 
£ 70 por cada Maestra que 1 
edidos por un Cuerpo de exam 
laestros graduados. También 1 
i las Escuelas Normales para 
ímbre 6 mujer, que obtenga un 

Instrucciones. 
as recomendaciones que el De 
los Inspectores, hallamos algunas q 

— ...., cia. 

Economía. Aprender á economizar cortas 
tentaciones de gastos superfluos y á hacer prc 
es una parte importante de la educación. Lee 
medio circulante, sobre las condiciones qu< 
sobre las relaciones entre la habilidad, la 
cimientos técnicos con el éxito industrial, 
gastos y ahorros útiles; todo ésto debe infi 
de los niños por medios inteligibles y q 
economía, sin embargo, tiene que aprende 
hábitos, por la práctica. Al niño que se 
varse de un gusto presente, para ac 
algunos chelines, encontrando al cabo de 
ma de que puede disponer provechosamente 



DE LOS feSfAbOS UNIDOS DE VENEZUELA 547 

de sus padres ó compañeros, habrá recibido una lección práctica 
de previsión que le servirá toda la vida. Con este objeto 
convendría establecer en las escuelas pequeñas cajas de aho- 
rros, en donde los niños puedan depositar sus economías, 
como sucede en Francia y Bélgica. 

Escuelas de Infantes, Dos son los principios que deben 
guiar la primera educación de los niños: el reconocimiento de 
Xp espontánea actividad de un niño y el estímulo de esta activi- 
dad en direcciones bien definidas; el desarrollo armónico y 
completo de todas las facultades de un niño. Se debe poner 
atención especial á la inclinación al movimiento, á fin de ase- 
gurar condiciones físicas, sanas y robustas; al uso de observa- 
ción de los órganos del sentido; y al deseo de inquisición que 
exhiben los niños inteligentes. Todas estas facultades deben 
estimularse bajo ciertas limitaciones, procurando su desarrollo 
simultáneo, para que cada grado sea completo en sí mismo. 
Las lecciones deben asociarse una con otra por medio de una 
idea principal. Si se trata, por ejemplo, de estudiar un animal 
doméstico, se puede combinar una lección objetiva para el estu- 
dio general de su estructura; otra de lectura para enseñar sus 
hábitos y carácter; una ocupación, como marcar con alfileres las 
líneas del cuerpo para hacer conocer su forana; alguna histo- 
rieta para demostrar su asociación con la vida humana, á fin 
de fomentar el cariño por los animales. Es preciso evitar iT re- 
petición de las mismas lecciones y ejercicios, debiendo cuidar- 
se siempre del carácter progresivo del sistema de educación 
para que cada lección sea precursora de otra. 

Las flores y las pinturas tienden mucho á la alegría y 
atracción de los niños, y conviene llamar su atención á estos 
objetos y hacerlos tema de conversación. No basta enseñarles 
á observar estos objetos y á contestar preguntas sobre ellos; 
conviene estimularlos á que expresen en sus propias palabras 
lo que hayan aprendido, lo que quieren aprender y lo que 
piensan. 



548 



EL LIBRO AMARILLO 



Lecciones objetivas* Son necesarias para desarrollar hábitos 
de observación y deben ser tratadas como ejercicios mentales, 
más bien que como medios para trasmitir conocimientos misce- 
lánicos. El objeto principal es estimular la observación y la 
concepción de cuadros mentales claros. La geografía, como 
clase objetiva, debe enseñarse con ilustraciones visibles y 
haciendo moldes en arena ó greda, para formar miniaturas de 
ríos, montañas, etc. Es bueno recoger al principio del año 
cierto número de objetos para no recargar la atención de los 
niños. Los hábitos de observación se cultivan mejor por el exa- 
men completo . de unos pocos objetos, que por el superficial de 
muchos. No debe escogerse un objeto que no pueda ilustrarse 
por el objeto mismo ó por una representación. Todo lo técnico 
debe evitarse. Es bueno estimular á los niños á que lleven á 
la escuela muestras que ellos mismos puedan procurarse. Para 
mantener la atención de los niños debe hablárseles en tono 
' de conversación familiar, primero sobre las partes , del ob- 
jeto, en orden y explicando sus relaciones: después de un 
análisis de las partes, se tratará el objeto en su totalidad. En 
general, es preciso enseñar á observar, comparar y contrastar; 
éste es el fin principal del sistema objetivo; el segundo objeto es dar 
conocimientos, y el tercero, hacer los dos primeros la base para 
la instrucción del lenguaje, dibujo, numeración, modelación, etc. 
La% otras ventajas del sistema son: hacer más agradable la vida 
de los niños, interesándolos, ofreciéndoles fáciles y atractivos 
ejercicios para la mente, el tacto y la vista; desarrollar en ellos 
amor por la^ naturaleza é interés por los seres vivientes; corregir 
su inclinación á la destrucción y á la crueldad con los animales; 
y estimularlos á adquirir hábitos de observación é instrucción por sí 
mismos. 

Ejercicios físicos. Como es sabido, los ingleses prestan es- 
pecial cuidado al desarrollo físico y tienen juegos apropiados pa- 
ra el objeto, lo mismo que ejercicios gimnásticos, militares y 
de natación. También promueven la formación de clubs para 
diferentes juegos, que además de promover el ejercicio fí- 



55^ EL LIBRO AMAtitLLü 

medio, £ 122 anuales, y el de las Maestras 
tros que ganan £ 154 y hasta £ 300, y alg 
nan £ 200. A muchos Maestros y Maestras 
más de su salario, residencia libre. En este c 
Maestros y 4.722 Maestras. 

Consejos Escolares, Había 2.152 en Ing 
Gales. Se ordenó la creación de 42 más para el añ 
además, 701 Comités de asistencia. 
Reñías. 

Contribuciones forzosas 

Id. voluntarias 

Fundaciones 

Derechos de escuela 

Otras rentas locales 

Subvención del Departamento de ciencias ; 

artes 

- Subvención por derechos de escuela 

Subvención del Departamento de Educaciói 



Gastos. 

Salarios 

Libros y aparatos 

Administración y gastos varios. . 



Conclusión, 
Después de siglos de controversias contín 
inauditos, Inglaterra no ha logrado establecer 
sistema de educación secular, puesto que de las 
peccionadas, solamente 5.316 son escuelas oficíale 
escolares. El resto está bajo la dirección de 
sas. Es verdad que se han impuesto ciertas 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE ' 

tienden á asegurar la libertad de concier i 
poderosa y está pendiente * un proyecto < : 
jeto destruir los Consejos escolares y en 
de las escuelas oficiales á los Consejos ¡ 
están encargados de asuntos administn 
elegidos bajo condiciones favorables á h 
al ser sancionado el proyecto propuesto 
las escuelas oficiales, fundadas á despech 
pasarían ipsofacto al estado de las voluntaria , 
realizado hacia un sistema secular. 

La enseñanza es obligatoria, pero ai 
gratuita, porque muchas escuelas voluntaria 
vención ofrecida por el Estado en cambio de 
que todavía producen £ 306.858. 

Durante los últimos 57 años, desdé 
primer Comité de educación, el Estado h 
la educación pública £ 201.800.000, sin <i 
derables invertidas en la educación téc 



! dustrial. 

1 - 

\ Un sistema de educación bien orgai 

costoso; pero además de que es un deber 
es la sola base sólida del progreso y el úi 
emancipar el espíritu humano. 

El Cónsul, 



EL LIBRO AMARILLO 



CUADRO DEL MOVIMIENTO DE EXPORTACI ' 



Buques 



Nacio- 
nalidad 



Porte 

tonela 

das 



Abril 

€ 

Junio 

€ 

< 

Julio 

< 
Agosto 



Febrero 
Marzo 



Flid 

Sydonia 

Jacob 

Otto 

I'ehwíia 

No hubo despacho alguno 

Kok-y-Nor 

Moray Chief 



Ellen Greaves 

Brunetta 

Scotia 

Chapman 

Speland 

Sardinian Prince (vapor). 

Speculation 

Sleetwing 

AneJenssine. . ... 

Martha Edemonds 

Catherine 



Leading Chief. . . . 
Earl of Devon. 



Con nance . 



Karsten Langaard . 



Inglesa 

Rusa 



Inglesa 



Inglesa 

Holandesa 

Inglesa 

< 
Noruega 
Inglesa 
Noruega 
Inglesa 
Holandesa 
Inglesa 



Inglesa 
c 
< 

Francesa 

Noruega 



325 
347 



Puerto Cal-, 
La Guair, 



330 
305 



Puerto Ca' 
La Gua: 



Á la vuelta 



215 
3'4 



247 
299 
32 
449 
394 
L5 6 5 
269 
214 
479 
[82 
316 



424 
« 

281 

< 

625 



Puerto Ca! 
La Guair. 



Puerto Cal 
La Gua: 



Tucacas 
< 

Maracail" 1 



Puerto Cal 
Tucacaf 







DE 


LOS ESTADOS 


; UNIDOS DE VENEZUELA 


553 


• 

F Á LOS VENEZOLANOS EN EL ANO DE 1896, 


■ >s de 


Coke 
Kilos 


Ferretería 
Kilos 


Varios 
Kilos 


1 

Peso total en 
Kilogramos 


Valores- en 
Bolívares 


Valores 
£ s. 


>. -45 
;. 540 

•445 
;. 840 

v8so 








490.245 

645 • 540 

571-445 
665 . 840 

598.850 


6.339 
8. 150 

7-389 
8.610 

7-744 


253- " 
326 

295. 11 

344» 08 

309- 15 


























w' 








-•955 

'.IIO 








402.955 


5.210 
6.220 

303 
265 

3-875 
•5.600 

7.312 

* 6.500 

8.900 

7-587 
13.187 

10.500 

5-075 
9.289 

4.025 

6.542 

250 

6-525 

8-575 
2.418 

3-938 
1.546 

5.763 
5.806 


208. 08 

248. 18 

12.02 

IO. '12 

155- •• 
224. . . 

292. 10 

260. . . 

356. 
303. 10 

527. 10 

420. . . 

203. . . 

371. 11 

161. . . 

261. 10 

10. . . 

261. . . 

343- • • 
96. 18 

i57-io 

61. 15 
230. 10 
232. 05 
















■ 




12.332 












13.403 


537-599 
454.720 

591-745 
475.029 

705-425 
616. 105 

812.000 

455-735 
401.940 

735-875 
286.839 


1 720 






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558.250 
516.635 


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307.603 


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í- 795 




















•» 


;-3'8 


12.332 


53-046 


11.563.205 


173.443 


6.932. 14 




EL LIBRO AMARILLO 



Buques 



Agosto 
Setiembre 



Noviembre 

« 
Noviembre 

Diciembre 



De la vuelta 
Karsten Langaard. 
W. W. Lloyd.... 

c 

« 

Caledonian 

Alma 

E. S. Hocken. . . ■. 

Jacob Maria 

Martha Percival.. 

Lennok 

Brunetta 

Júpiter 

Ocean Spray 

Ellen Greaves. . . 
Ocean Ranger. . . . 

Lembit 

Flid 

AdaPeard 



Nacio- 
nalidad 



Noruega 
Inglesa 



Noruega 

Inglesa 

Rusa 

-Inglesa 

Rusa 

Holandesa 

Rusa 

Inglesa 



Rusa 
Noruega 

Inglesa 



tonela 

das 



8.472 



286 
438 



3i 



299 

327 
229 
247 
224 
284 

3 2 3 
219 

12. 76O 



Tuaai 
LaGua 



Tucac.i$ 
249 Puerto GbeB 

La Gua 
7 Puerto Cabí 
La Guia, 




DE LOS ESTADOS UNIDOS DE 



ANTERIOR 



S de 
fi 

i 


Koke 
Kilos 


Ferretería 
Kilos 


* 

Varios 
Kilos 


Peso total ei 
Kilogramos 




3'8 


12.332 




53-046 
2-375 


1 1, $6%. 20Í 




918. 920 












670 










1 .167 






409. 298 
460. 8 1 

497. 35o 
467. 855 
559- 265 

444- 570 
664. 825 

581.595 
5 6 9-4i5 
425. 285 
450. 660 

425- 275 

* 537-950 

494- 305 

395- 8 50 


-> 10 


• 






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^>5 










































595 


















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13-499 


* 


55-42 1 


19.866.433 


7 


*» 







Cardiff: 12 de 



El Cónsul, 



A. Ai 



55¿ ÉL LIBRO AMARILLO 



XIII 

Consulado de los Estados Unidos de Venezuela. 

Mannheim: 22, de octubre de 1896. 

■ 

RELACIÓN ANUAL 1 896. 

En el movimiento de este mercado, que es de los más 
importantes de Alemania para el café, el producto de Vene- 
zuela ha tomado mucho incremento en los últimos años. 

Sin embargo, la importación de cafés venezolanos no alcanzó 
ahora en esta plaza la misma extensión que el año anterior. 

Grandes dificultades hubieron de vencerse para la entrada de 
los "trillados," que son el producto principal, por haberse man- 
tenido sus precios considerablemente más altos que los precios 
medios de los "Santos." 

Nuestras tosterías de cafés persisten en rehusar los trillados 
á pesar de todas las solicitudes, en contraposición con las toste- 
rías del norte y del bajo Rhin. Es incontestable que los tri- 
llados tienen una gran ventaja para los tostadores, pues por 
ser muy. escasa su humedad queda al tostarlos relativamente 
poco reducido su peso. Pero mientras que en el norte se 
compran y en algunas regiones hasta se prefieren los cafés 
fuertes, aquí no gustan, preferiéndose las calidades dulces. Es- 
tas fueron muy abundantes en la •última cosecha de Santos, y 
así se prefirieron las remesas de tal procedencia, especialmente 
por la diferencia notable en los precios. 

Las transacciones en "Descerezados" fueron bastante con- 
siderables, aunque también en este respecto resultaron más 
reducidas que de costumbre. 

Los motivos para ello fueron varios. 

Para el abasto austríaco, en cuanto se relaciona con nues- 
tro mercado, los cafés de * Tuerto Rico" salieron vencedores, 
porqué á consecuencia de la guerra de aduanas entre la Ale- 



bfe LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA §5? 



manía y la España, pudieron comprarse en Austria por menos 
de su valor y con flete pagado hasta Trieste. 

Por lo que toca al consumo de este País, obró contra los 
4 •Descerezados" el haber llegado en este año los cafés de 
Guatemala y los de otros Países de la América Central á los 
mercados europeos más temprano que de costumbre, de ma- 
nera que pudieron . entrar inmediatamente en competencia con los 

de Caracas. 

* 

Según mi opinión hay ciertas circunstancias que deberían 
obtener la consideración especial de los exportadores vene- 
zolanos. 

Sería muy ventajoso que los cafés pudiesen llegar al con- 
sumo en cantidades mayores á fines de enero y en febrero. 
Para esos meses llegan aquí los primeros, aunque pequeños en- 
víos de Venezuela, de donde se puede inferir que no es difícil que 
una gfan parte de la cosecha venezolana pueda llegar á los 
mercados de Europa durante esa época del año. 

Facilitan la venta de estos cafés los progresos muy considera- 
bles hechos por Venezuela en la preparación de ellos, aun cuan- 
do las calidades resulten todavía algo inferiores á las de Java 
y de Guatemala; inferioridad que se manifiesta no menos en el 
color que en el sabor, y que debe atribuirse al sistema em- 
pleado en la separación ó apartamiento de los cafés. Ésto es 
de grande importancia para la clasificación de las calidades finas 
y deprime el valor de la mercancía. 

La salida de los cafés venezolanos se facilitaría considera- 
blemente si, como lo hacen, por ejemplo, en el Brasil, el co- 
mercio de ellos se organizara independientemente, en vez de 
destinarse los cafés al Havre y á Hamburgo en cambio de 
otros géneros, .como se practica ahora. Los cafés llegan así 
muy frecuentemente á manos de comerciantes que no tienen bas- 
tante conocimiento del fruto y venden las consignaciones en 
globo, por medio de corredores, al mejor postor. 



558 



Claro es que 

En primer lug 
del artículo por no 
ni del mercado, y 
venta en pocas pía 
ficulta las transaccio 

En los últimos 
ido conformando ci 
cafés sobre mues : 
pero estas casas i 
cantidades demasiad 
seguida se ven for 
la opción del puerb 
comprador ó á cor 

Este método e 
vechar bastantemen 
chos compradores 
es demasiado grar 
tidad en partidas 

Pero lo más ir 
partidas de 500 ha 
las calidades, desd» 
entre ellas así cas 
uno ni á otro comí 
200 bultos impide 
tomar el cargament 
precio correspondiei 
reducen las cantid: 
100 hasta 125 bult 
y, como el gusto 1 
mucho, será posibl 
corresponde, lograr 
tador venezolano. 

Las plazas del 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 559 



tivos que fácilmente se puede adivinar, á esta innovación, y 
procuran desanimar á los importadores que intentan comerciar 
con plazas del interior. 

Algunas casas venezolanas, como por ejemplo las de los seño- 
res Leseur Rómer & C a , de Caracas, por F. H. Ruete & C u , 
de Hamburgo; Delfino Báez & C\ por A. F. Neubauer & C a ; 
é Invernizio & C a , por medio de una casa de Genova, ya han 
empezado á trabajar de la manera que acabo de mencionar, 
podiendo desde ioo hasta 125 bultos solamente sobre cada co- 
nocimiento; y á pesar de la resistencia de las casas comisionistas 
de café de Hamburgo, celebran transacciones, considerables á 
precios ventajosos. 

Perjudicial es para ese comercio en esta plaza que los va- 
pores de las líneas holandesas toquen en el Havre y en Ams- 
terdam, y los Paquetes de Hamburgo en el Havre y en Ham- 
burgo solamente, mientras que á los puertos más convenientes 
para esta ciudad, que son Amberes y Rotterdam, las mercan- 
cías no puedan llegar directamente y necesiten trasbordarse, lo 

♦ 

cual envuelve, naturalmente, pérdida de tiempo y aumento en los 
gastos de tránsito. 

El Cónsul, 

D. Simón. 



XIV 

Viceconsulado de los Estados Unidos de Venezuela. 

Bruselas: 20 de noviembre de 1896. 

Señor Ministro : 

Tengo á honra enviar á usted el presente Informe, que me 
corresponde como contribución para el Libro Amarillo. 

Población de Bélgica. 

La estadística oficial da como población del Reino de Bél- 
gica el 31 de diciembre de 1895, e ^ número de 6.410.783 ha- 



560 EL LIBRO AMARILLO 



hitantes. Bruselas, inclusive sus alrededores, cuenta 512.387 
habitantes: Amberes 262.255. 

Ferrocarriles. 

La extensión media de las líneas férreas explotadas por el 
Estado, excepto las líneas concedidas en 1894, era de. 3. 288 J¿ 
kilómetros. 

Hé aquí algunos datos tocantes al material efectivo de trac- 
ción y de trasporte: 

Locomotoras ^. 2. 133 

Coches, furgones, etc., para trenes de pasajeros. . . . 5.382 

Wagones para mercancías 43.740 

Wagones para servicios diversos 1.406 

74.773.173 viajeros fueron conducidos por estos trenes. 
Las mercancías trasportadas han alcanzado el peso de 
29.000.000.231.000.000 de kilogramos. 

El beneficio de la explotación se ha elevado á Fr. 10.445.289.85 

Se han utilizadQ en los trenes 24.386 lámparas de gas. 

» 

Industrias de armas 

Á pesar de los derechos que gravan las armas en muchos 
Países, la exportación de armas belgas, acrece sin cesar. En 
1893 I a Francia recibió de Lieja armas por valor de 2.587.270 
francos. En 1894 esa cifra excedió en casi cerca de ). 000.000 
de francos. 

En los Estados Unidos el bilí Mc.-Kinley no ha hecho 
disminuir sensiblemente nuestras expediciones de armas. Una 
sola de nuestras casas envió en 1894 cerca dé 40.000 fusiles. 

Durante la guerra chino-japonesa, la fábrica de Herstol re- 
cibió un encargo de 75.000 fusiles Matiser, y una gran canti- 
dad de fusiles Gras y Albini. Hay que citar pedidos impor- 
tantes^ de Chile, de la República Argentina, de Costa Rica, del 
Brasil, etc., etc. Venezuela ha hecho algunos pedidos de armas 
de lujo, escopetas de cacería y revolvers y sus accesorios, 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 



5 6 I 



Comercio* 

Á pesar de la crisis comercial y agrícola que Bélgica 
viene atravesando, este ramo no ha decrecido sensiblemente si se com ; 
para el movimiento del año último con el del anterior y con 
otros Países, sobre todo con Inglaterra. 

Si no hemos alcanzado 6.137.000.000 como en 1895, nos 
acercamos mucho"* á esa suma y la progresión que se ha ma- 
nifestado durante los ocho primeros meses de 1896, nos muestra 
que estamos en vía de igualar la cifra. 

En 1895 las importaciones y exportaciones generales^ reuni- 
das, fueron de 5.509.900.800 francos, cifra que es superior en 
382.000.000, ó sea en un 7%, á la de 1894. 

En esa cifra de 5.509.000.800, las mercancías llegadas 
á Bélgica, es decir, las importaciones para su consumo, para el 
tránsito directo y para el almacenaje, representan una suma de 
2.904.000.000, ó se^a un aumento de 205.000.000, ó de un 7% 
sobre las importaciones de 1894. 

La exportación (mercancías belgas y extranjeras reunidas) 
se ha elevada á 2.604.000.000, lo que equivale á un aumento 
de 180.000.000 ó de 7% con respecto al año de 1894. 

Los productos extranjeros que Bélgica ha- recibido para su 
propio consumo, y los productos provenientes de su suelo y de 
su industria que han sido enviados al extranjero durante el año 
de 1895, ascienden á 3.065.000.800 francos, cifra que pre- 
senta un aumento de 187.600.000 francos, ó de 7% con 
respecto á 1894. 

En el conjunto del movimiento comercial, la parte propor- 
cional de los trasportes ha sido de un 44% sobre el movi- 
miento total de nuestras importaciones y exportaciones. El 
resto forma la parte de nuestras relaciones con América, Asia 
y África: igual situación á la de 1894. 

7 1 



EL LIBRO 



Hé aquí nuestra situación con 
Con Francia 300 Millones. 



Países Bajos 


'74 


Alemania 


199 


Inglaterra 


93 


Rusia 


116 


Noruega, Sueciay 




Dinamarca 


47 


Otros Países de Eu 




ropa reunidos 


22 


América 


357 


Asia 


83 


África 


22 



Los derechos de Aduana se 
eos, lo que arroja un aumento de 

El Vicecónsul, 

Al seüor Ministro de Relaciones Exteriores. — Carai 

XI 

Consulado de los Estados Unidc 
Amber 
Señor Ministro: 

El presente informe para é 
más de las exportaciones hecha 
Venezuela, de un tema que pue< 
la República: los Establecimientos 
todo el esmero posible los inf 
esta materia, los someto desde ] 
del señor Ministro, 



bfe LOS EStADOS UNlbOS DE VENEZUELA 563 

\ 

i 

Estadística de las Exportaciones hechas por este puerto en el año 

económico de i° de julio de 1&95 A 30 de junio de 

1896, y su comparación con las de 

1892 a 1893 y de 1893 á 1894. 

Año Bultos Kilogramos Bolívares 

1895-96 n.633 1. 186.587 664.127 

contra 1893-94 5.592 7 2 4-97 6 469-135 



Diferencia 6.041 461.61 1 194.992 



1895-96 n.633 1. 186.587 664.172 

contra 1892-93 3.335 355-°3 6 201.298 



Diferencia 8.298 831.551 462.874 

El año de 1894 á 1895 arroja estas cifras: i3.224bultos; 1.075.069 
kilogramos; 680.301 bolívares; resultado más ó menos igual 
al del año de 1895 a 1896, lo cual demuestra que este Consulado 
tiende más á progresar que á rezagarse, si se consideran las enor- 
mes diferencias entre los años anteriores y estos dos últimos años. 

La mayor parte de esas mercaderías (lencería, hierro, ma- 
quinarias, vidriería, papelería, víveres, cimento romano, armas 
de lujo, estearina, aguas minerales, etc.), ha sido cargada en 
los magníficos vapores ingleses de la Knotts Prince Line> de que 
son agentes en este puerto los señores A. Bulck & C a . La 
otra parte, muy insignificante, en los vapores alemanes Viola, 
Hamburgo, Olivia, etc. , que trasbordan á otros en el puerto de 
Hamburgo. 

II 
Establecimientos escolares de recreo. 

Cada vez que las ocupaciones lo permitan, bueno es que 
los Cónsules hagan una incursión fuera del distrito de su juris- 
dicción, para que se ilustren de la existencia de otras cosas y 
de otras muestras de progreso distintas de las que allí les 
rodean . 



564 EL LIBRO AMA 

Obedeciendo á este sentimiento 
tado en mí ánimo por conversaciones 
día á Hastieres, campo y villorrio dis 
beres, á visitar el ya célebre estable 
que, templo de la filantropía, se elev; 
lina y en medio de vastos y fértil* 
Mosa. 

Una casa, una villa de dos pise 
quitectónico: por delante una vasta 1 
un jardín, por el otro lado un caní] 
ra juegos infantiles (croquet, boliche, 
rior un campo inmenso lleno de un; 
líos cubiertos de hierba y surcados < 
edén de la infancia escolar pobre j 
poco lejano, lleva sus cristalinas agí 
río con sus barquichuelos, su rus 
de baño. 

Como el público puede entrar, ; 
blecimiento, que más ofrece el aspe 
de gente acomodada que el de su 
puerta de la verja y una honorable 
en la casa, la cual visité con el int 
comportaba el objeto de mi viaje. 

Con su habitual cortesía la Dir 
ees de una Reverenda Madre, pero 
to, sirvióme de cicerone, después de 
y calidad en el registro cubierto dí 
mi inspección por el inmueble tuve 
alabar dos cosas: la alta filantropía b 
que reina en aquel lugar; pues no s 
miración las disposiciones de aquel . 
emocionados con el alma, la per: 
sos corazones que emprendieron, 



t>É LOS ESTADOS UNIDOS DÉ VENEZUELA 565 



desvalida de las escuelas, aquella obra moral y sublime de la 
Caridad. 

Los nombres de los fundadores están inscritos en el már- 
mol de la pared, á entrambos lados de la escalera que condu- 
ce al piso alto. La Sociedad de los Marfunvius (de la cual 
es Presidente el honorable señor Eugenio Brülé, Consejero Co- 
munal y Provincial de Bruselas) existe desde 1875 y ha tomado 
ese nombre por este motivo. Habiéndose reunido por la vez pri- 
mera sus miembros el 21 de marzo, dispusieron que la reunión 
caprichosa de esa fecha debía suministrarles el nombre: de ahí 
los Marfunvius, ó los Marzo-uno-veinte. 

Desde entonces, innumerables son las obras grandes y úti- 
les que ha realizado la Sociedad. La de la Villa Escolar de 
Hastiferes data de 1892 y es la más importante tarea efec- 
tuada, gracias al esfuerzo infatigable de sus autores, verda- 
deros benefactores de la humanidad y al caritativo favor del 
público. 

Hé aquí la distribución del inmueble: 

Todo el piso alto contiene los dormitorios de las niñas, (*) 
el de las amas de gobierno y la enfermería. Aquéllos forman 
tres vastos salones, semejantes á los de los grandes hospitales, y con- 
tienen en la actualidad 75 camas, encerradas en espacios cortos 
y todas simétricas, que forman alcobas como tiendas de campaña 
y se ©ierran por la noche, de manera que cada alumna 
quede independiente de su vecina. Cada alcoba (cama y mesi- 
ta de noche) ó vivaque escolar, pudiérase decir, tiene inscrito 
en la cama, todas de hierro y del mismo modelo, el nombre del 
donador. 

En el piso^bajo (entresuelo) la Directora me hizo admirar 
el vasto salón del refectorio, en donde había varias mesas para- 
lelas entre sí, para las 75 huéspedas infantiles y para sus res- 
pectivas maestras ó institutoras. 

(*) El establecimiento es especialmente para niñas (edad máxima 9 años) pero se han aceptado 
varones en algunas circunstancias y por muy pocos días. 



EL LIBRO AMARIL 

Justamente aquel día todo un regi 
terminado su estada, una quincena, y 
mientras otro no menos ansioso de ir 
la Villa, debía reemplazarlo allí por otr 

Al lado del refectorio está, cubiert 
la saía de recreo. Al lado de ésta lo£ 
lencería, las habitaciones de la Directo] 
saloncito con unos cuantos escritorios 
ban á su familia y amigos. Nada ía., 
vidente establecimiento: hasta una farr 
La cocina, montada á la moderna, es 
ñeros y cuevas están repletos de provi 
la comida es buena y suficiente. Todas 
mente por muchas ventanas el aire puro y 
da por el Mosa. 

*: * * 

¿Cuál ha sido el objeto de la con 
£•* colar? Seguramente que no fué destina' 

1 . á preparar á los niños para cursos su 
Í5f tudío no entra en el programa de ; 

destinado únicamente para servir de 
recreo: repito, para los niños pobres ■ 
mos). La Villa Escolar no es más qu 
al aire libre, puro, higiénico, del más 
gica; casi gratuito mientras el increme 
dación pueda servirlo así. Ésto no 
tión de centavos para los niños men 
juicio de la Sociedad, han merecido y obte 
espacio de quince días. 

"Para favorecer á los niños deseos 
lia Escolar, dice el informe, el Cornil 
sión de bonos á diez céntimos ( 
sido puestos en depósito en los cstal 
País. El niño poseedor de cierta can 



* 

DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 567 

drá derecho á las vacaciones, cuya duración será proporcio- 
nada á la cantidad que él habrá llegado á economizar." Hemos 
calculado que con 250 de esos bonos podríamos acordar 
la pensión durante catorce días y arreglar los gastos de 

viaje. 

« 
"Diez y nueve escuelas han temperado en la Villa (en el año 

de 1893) con un total de 787 alumnos. 

1 'Colonias como las enviadas por Bruselas han pasado allí un perío- 
do de quince días: otras, bajo forma de excursiones de ín de año, 
no han pasado sino dos ó tres días: entre éstas citaremos las 
escuelas comunales de hembras y de varones de Loxe- 
linsart." 

"La administración de los establecimientos de instrucción 
de esta importante comuna, ha entrado en una vía nueva, su 
primiendo las distribuciones de premios de dinero y consa- 
grando el que se empleaba en compra de libros de recompensa, 
á ofrecer á los alumnos más merecedores una excursión de dos días 
á Hastiares. 

"Esta innovación ha obtenido un éxito completo." 

Vale muy bien la pena que los niños de estas escuelas 
economicen cada día dos centavos para ir un año á la 
deliciosa Villa de Hastiares á reponerse durante medio mes de 
las fatigas cerebrales del estudio, á gozar de las dulzuras del 
clima, de las fruiciones del recreo, y á conquistar la salud per- 
dida ó debilitada. Considérese también que el número de los 
economizadores puede ser indefinido, porque ya no se requiere 
sólo ser pobre de solemnidad, sino carecer de salud y tener los cen- 
tavos de la economía, la cual es ya por sí una lección tan moral como 
útil para el porvenir del niño. 

Esa grande obra filantrópica, no es sino el resultado de la 
limosna general. Los estatutos é informes anuales del Comité 
indican el modo de coleccionar las fuertes sumas que necesita la 
Villa Escolar para su mantenimiento y su progreso. Innúmera- 



568 EL LIBRO AMARILLO 



bles cajillas de hierro, como alcancías, con la inscripción "para 
los niños de las escuelas," se encuentran, cual en las iglesias los 
cepillos, sobre las mesas de muchos cafés de la capital y de 
casi todas las otras dudadas, de Bélgica. Una semana, quince 
días, un mes luego, según la importancia del establecimiento, 
el Comité hace retirar esas cajillas repletas de cobres, que for- 
man al * fin respetables sumas. El belga, hágasele justicia, es 
eminentemente caritativo. Para toda obra generosa, allí está él 
con el bolsillo siempre abierto. Durante la fiesta del Carna- 
val, que es ruidosísimo en este País, el público es puesto gra- 
dualmente á contribución por la caridad. En esos días tas caji- 
llas, limosneras mudas, se cuentan por centenares, y son los mismos 
disfrazados quienes las llevan y agitan en las manos bajo las barbas 
del público. 

Visitado, observado, examinado todo cuanto era digno de 
ello, que allí todo lo es, salí de la Villa. Al caer.de la tarde 
fuíme á dar un paseo por la admirable campiña, regada por el 
majestuoso río, preocupándome con la ¡dea de someter al pro- 
gresista y digno señor Ministro de Relaciones Exteriores mis 
impresiones, á fin de que se sirviese estimarlas en lo que pu- 
diesen valer ó en lo que pudiesen tender á mover el ánimo 
generoso de la sociedad caraqueña, en pro de la realización de 
una obra semejante en Venezuela. Aire puro del campo, recreo, 
salud para los niños de escuela, enfermizos y menesterosos: he 
ahí la base, la doctrina de la institución filantrópica de los Mar- 
Cunvius. Digno es de imitarse el generoso ejemplo, y por ello 
lo recomiendo muy especialmente á mi Gobierno, si no para que 
lo tome para sí, á lo menos para que tienda, con su precioso 
apoyo, á que se constituya un Comité en nuestra filantrópica 
sociedad sobre bases análogas á las de los Margunvius. Para el 
efecto envío al señor Ministro varios folletos que contienen los 
estatutos y el programa de v esta Asociación, así como el plano 
de la Villa Escolar; documentos que me han sido proporcionados por 
el honorable señor Eugenio Brülé, Presidente del Comité y Con- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 569 

sejero Comunal y Provincial de Bruselas. Deseando yo adquirir 
algunos informes suplementarios acerca de la Villa y de la Sociedad, 
escribí pidiéndolos al referido señor, cuya contestación, muy amable, 
no se hizo esperar. Hela aquí: 

* 'Señor Cónsul: 

I ' Sírvase usted recibir, al mismo tiempo que los informes 
acerca de la Villa, los trabajos de 'nuestro Club después de tres 
años. Yo le enviaré á usted dentro de seis semanas, fecha en 
que nos llegará impreso, nuestro informe correspondiente al año 
presente. 

II No tenemos más que un establecimiento de . esa especie (el 
de Hastiéres) en Bélgica. Nuestro próximo informe le dará á us- 
ted los datos que nos pide acerca del número de alumnos, del 
gasto, de los fondos, etc., etc., de la Villa cicada con los do- 
nes y las colectas hechas en los cafés por los miembros de la 
Sociedad, y que han permitido en 22 años que ella cuenta, 
darle á nuestra Asociación un increíble desarrollo. 



' 'Esos resultados son la consecuencia de una reunión de 
amigos que el día de Carnaval, 21 de marzo de 1875, deci- 
dieron recolectar para los niños pobres, y formaron, con la fe- 
cha de marzo 21 el título de la nueva Sociedad, marzo-uno-veinte, 
que ellos escribieron: Mar?-un-vius. 

"Nos será muy grato leer la apreciación que de nuestra 
Sociedad usted hará en la Memoria oficial del Ministerio de Re- 
laciones Exteriores de su País, y, desde ahora, me recomiendo 
para, si le es posible, me obsequie con un ejemplar, 

"Mientras tanto soy de usted, etc., etc. 

Eugenio Brülé, 

Presidente de los Marcunvius. 

Hé aquí el programa circular de la sociedad, resumido en 

estas dos voces: Instrucción laica.- Beneficencia, 
72 



570 EL LIBRO AMARILLO 



"La Asociación de los Mar^unvius i o auguró en 1892 su Villa 
Escolar para niñas. Esta Villa está situada en Hastiares, cerca de 
Dinaut, á medio lado, dominando el Mosa y en sitio consi- 
derado como uno de los más hermosos de las Ardenas. 

' 'Todas las condiciones de higiene y de salubridad han sido 
escrupulosamente observadas en la construcción y acomodamiento 
del edificio, y el Colegio de la ciudad de Bruselas, que ha asis- 
tido á la inauguración, en agosto último, no ha tenido sino elo- 
gios y felicitaciones para el Comité organizador. 

"La Villa es accesible á los niños de las escuelas comunales 
de la aglomeración bruselense, durante las vacaciones: fuera de 
esta época, la Asociación de los Margunvius recibe pensionistas 
de ocho á quince años, al precio de dos francos por día (mí- 
nimum por quincena). En ese precio están comprendidos el aloja- 
miento, la comida y la visita del médico, que tiene lugar dos 
veces por semana. 

"El Comité no acepta los niños enfermos, sino sólo aqué- 
llos cuya salud es delicada y ha menester de fortalecerse al 
aire salubre de las Ardenas. 

1 'La Directora del establecimiento es la señora Krackenbeck, 
que rodea á los niños confiados á su guarda de. cuidados ma- 
ternales, á la vez que de una vigilancia incesante. 

"Recomendamos esta obra, en el interés mismo de las per- 
sonas á quienes ella concierne. Se trata, en efecto, del desarrollo 
corporal de nuestros niños, muy á menudo anémicos por conse- 
cuencia del aire rarificado de nuestros grandes centros, y á qnie- 

m 

nes una cura de quince días sobre las mesetas de Hastiares y 
excursiones en los alrededores, serían suficientes, en muchos casos, 
para mejorar de incontestable modo el estado de la salud." 

* 

Poco antes de que yo regresara á Amberes, llegó á la Villa 
escolar un batallón infantil. Una hora después volvía de mi ex- 



DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA 57 1 



cursión por los alrededores, cuando vi, á la falda de iiaa colina, 
reposada sobre la fresca hierba y semejante á una l>aadada de 
palomas grises, una república escolar de niñas, capitaneadas por 
dos maestras. Había allí 75 alumnas. Verdadera pena daba el 
ver aquellos rostritos anémicos y macilentos y aquellos cuerpe- 
cillos endebles, bien que á esa pena se mezclaba la satisfacción 
de saber que, por obra y gracia de unos cuantos hombres 
de altos sentimientos caritativos, todas, ó casi todas es as tristes 
criaturas, retornarían quince días después á sus escuelas, provistas 
de oxígeno puro en los pulmones y con nuevo vigor fí: sico. 

Bolsas de estudio. 

Para completar este Informe hay que decir, que otra obra 
no menos ardua y noble de la Asociación de los Miir^unvius 
ha consistido en la creación de Bolsas de estudio (b curses d' 
études) para los niños pobres -de solemnidad. Dice el Jnforme 
(1893) del Comité: 

"Un total de veinticinco bolsas ha sido acordado durante el 
período último. 

"Pesde que ese servicio se instituyó,